Konichiwa! Owo Hoy les traigo el segundo capítulo (Si es que alguien lo lee ¬¬)

Bueno, espero que os haya gustado el anterior capitulo owo

Ok, me dejo de bobadas… últimamente estoy ocupada y pues… ya me divierto sola cuando tengo un rato XDDD (No piensen mal O_O)


Ciudad Porcelana, gran ciudad y metrópolis de grandes edificios y lugares de gran interés. En estos momentos Alex y su 'pokemon' habían dejado al barco y se dirigían a pedir una habitación en el Centro Pokémon, lo primero es lo primero. No estaba muy lejos de donde habían atracado, así que fue muy fácil encontrar el Centro.

Alex se acercó a recepción, y la Enfermera Joy la recibió con una sonrisa.

Hola, ¿te puedo atender?— Joy la preguntó.

Sí, necesito una habitación para nosotros. — Alex dijo sacando su monedero.

Jeje, que bien ser un humano…— Zoro pensó viendo a su compañeros Pokémon y viendo que él iba a vivir como un humano.

Una vez que tenían las llaves y, por consiguiente, un lugar para quedarse; ya podían visitar los sitios de interés y buscar un lugar dónde entrenar y buscar pokémon. La verdad es que mucho no había que visitar, un par de tiendas de moda o incluso algún club de pokémon; lo demás no interesaba mucho en estos momentos, debía conseguir algún Pokémon.

Los dos se dirigieron a la Ruta 4 dónde había bastantes Pokémon. Alex buscaba uno ideal para esos momentos, pero no veía ninguno que le gustara.

¿Tan difícil es?- Zoro le preguntó impacientado.

¡Hey! Tengo mis gustos y califico según vea sus capacidades…- Alex se dio cuenta de que eso era un poco egoísta y algo escogido. — ¿Y a ti que te pasa?

Eso me dolió— Dijo Zoro con picardía. — Pero bueno, eso tampoco es que me importe, porque yo soy mono…

¡Qué te lo has creído!— Le gritó a Zoro sonrojada.

Al final Alex se dio por vencida y empezó a entrenar. Zoro solo observaba detenidamente como sus compañeros de viaje entrenaban y usaban sus ataques, mientras que él ya no podía… Ahora mismo retiraba lo dicho anteriormente: '¡Qué bueno ser humano!'

Pronto su Pidove, Nube, evolucionó a Tranquill, y Azura se volvió más fuerte, pero todavía era muy pequeña.

Deberías pasar más tiempo jugando y pasándolo con ellas, que solo entrenando. — Zoro la aconsejó. —. Deberías hacernos más caso.

¿En serio? — Alex le daba razón, ya que él sabía más que nadie lo que sienten los Pokémon.

Azura y Nube asintieron a su entrenadora, y luego se acercaron a recibir cariños. Al final Alex se rindió y todos juntos fueron a pasear por la zona, mientras caminaban vieron a un Klink volando por encima de ellos. A los cuatro les pareció muy raro ver a un Pokémon de ese tipo por la zona; ya que no era muy corriente. Todos se acercaron a dónde el Klink se dirigía, pero cómo se suele decir, la curiosidad mató al gato; de repente una bola de electricidad fue hacia ellos, rápidamente lo esquivaron.

— ¿Qué fue eso? Alex preguntó mirando que había ahora un hombre con dos pokémon: El Klink que habían seguido y un Magnemite.

¡Oh! Lo siento querida, no iba para ti, si no para él…— E hombre dijo señalando a Zoro. —. Pero qué descortés soy, me llamo Acromo.

¡Te vas a enterar! ¡Bola som-¡ ¿Eh?— Zoro intentó atacar, pero pronto se dio cuenta de que ya no podía hacer más.

Creo que eso no te va a servir… Eres un humano. — Acromo lo miró de arriba abajo. —.¡Genial! ¡Es impresionante que algo así pasara! — Acromo se emocionó demasiado.

Alex miró a Acromo, ahora sabía que él tenía algo que ver con ello. No era momento para quedárselo mirando, tenía que preguntar y pedir que lo volviera a la normalidad; y si era necesario, tenía que hacerlo por las malas…

¡Devuélvelo a su estado normal!— Ales pidió poniéndose delante de Zoro, y lo mismo hicieron Azura y Nube interponiéndose entre los pokémon de Acromo y su entrenadora.

¡Querida! Eso es imposible… No siquiera predije que esto pasaría… Sólo era un prototipo para conseguir a todos los pokémon Legendarios. No voy a dejar que el Team Rocket se lo lleve. — Alex no entendía mucho el problema, pero era de esperar que esto fuera ya cosa suya. — Dame a tu pokémon, y podremos acabar con esto.

¡Antes me vas a tener que matar!- Zoro le dijo de muy mal humor.

¡No queda otra! ¡Klink, Rayo Craga! ¡Magnemite, Bómba Sónica!— Acromo ordena a su pokémon.

Alex pronto reacciona ante el ataque, y ordena a sus pokémon.

¡Esquivar los dos! ¡Nube, Aire Afilado! ¡Azura, Bote!

Zoro se sentía impotente ante el hecho que ni siquiera podía ayudar a su amiga, a su entrenadora; ahora era el más inútil. Era como si no se conociera así mismo; siempre tan confiado, y ahora que podía estar protegiéndola, como nunca había hecho, no podía hacer nada, solo rezar para que sus compañeras lo hicieran por él.

Alex y Acromo seguían atacándose el uno al otro, pero Azura ya había perdido el conocimiento rápidamente, solo un golpe eléctrico y fuera.

¡Azura!— Alex recogió a su pokémon que estaba inconsciente, y a Nube le faltaba poco.

¡Creo que esto va a ser fácil! ¡Klink, Rayo!— Acromo ordenó ante sde que algo lo repeliera.

¡Pignite, Nitrocarga a los dos!— Un chico dijo antes de que su pokémon dejara K.O a los dos pokémon de Acromo.

Vaya, has tenido suerte… ¡Nos vemos!

Acromo se despidió antes devolver sus pokémon en las pokeballs e irse en una especie de nave voladora. El chico fue a ver inmediatamente a Alex, viendo que estaba con su azurrill en brazos. Era un chico con los ojos algo amenazantes, pero también amables de color marrones; su pelo era puntiagudo hacia debajo de color azul marino.

¡Sé me escapó otra vez!- El chico dijo mirando como Acromo se iba. —. Por cierto, ¿Tú estás bien?— La preguntó con un tono preocupado.

Sí, gracias… Pero mis pokémon…—. Ella dijo mirando como Nube se desplomaba.

Vamos a llevarlos al Centro Pokémon… ¡Hey, tú! ¿Te parece bonito dejarla así, sin ayudarla!— El chico dijo regalando a Zoro, que encima estaba más decepcionado que cualquiera.

Pronto volvieron al Centro Pokémon, dónde el chico se presentó como Matís. También apareció el líder del Gimnasio de tipo bicho, Camus; que al parecer él y Matís estaban en la misión de perseguir al equipo Plasma.

¡Qué bien que Matís estará allí!— Camus dijo animando a Alex.

¡Gracias Agente Mara!— Matís se despidió después de dar reporte. _ Parece que tenía un barco en el puerto, pero zarpó hace un par de horas, cuando se enteraron ya era tarde… ¡Bueno, con eso creo que ya podemos estar tranquilos por ahora! ¡Pero me las pagarán! — Matís parecía emocionado.

Jaja, qué enérgico se te ve… Hace mucho que no te veía, pero sigues siendo igual de impaciente e impulsivo.— Camus dice recordando la primera vez que vio a Matís, hace un año.

Después de que sus Pokémon recibieran atención y se recuperaran por completo, los cuatro, incluido Zoro fueron a hablar a la cafetería. Allí un Miltank les sirvió leche fresca y muy rica.

Alex no sabía como explicar lo que había pasado, y menos el principio de toda la historia; y aunque empezó por lo básico, su resumen dejaba muchas dudas a sus dos nuevos amigos.

¡Espera, espera! ¡Dices que este, es tu pokémon Zoroark!— Matís no se creía tan fácilmente el relato.

¡¿Quiere pelea?!— Zoro dijo desafiante, y gruñendo.

¡Yo si me lo creo!— Camus dijo fascinado. — ¡Es maravilloso! ¡Pero si hasta es guapo!

Eso es raro viniendo de alguien que adora a los de tipo bicho…— Alex dijo riendo.

Bueno, ahora es un humano… Jajaja— Camus bromeo.

A mí no me hace gracia, quiero volver a ser un Pokémon…— Zoro estaba muy frustrado y furioso consigo mismo.

Camus fue el único en ver el amor que tenía Zoro a Alex, esa frustración de no poder proteger lo que más quieres, es lo que hace el amor y el cariño. Camus podái sentir ese pesar que Zoro estaba sintiendo, y la rabia de no poder hacer nada al respecto; y encima siendo el punto de mira. Peor sabía una manera que podría animar un poco este momento…

Estaba pensando…— Camus llamó la atención de sus acompañantes. —. Veo que Zoro debería hacer algo mientras no es Pokémon, así que… ¿qué tal convertirlo en un entrenador? … — Alex y Matís no sabían qué decir a semejante idea…— Para ver qué tal va. ¡Celebremos un combate entre él y yo!

¡Hecho!— Zoro dijo sin pensarlo.

¡No tiene pokémon propios!— Alex saltó algo confusa.

Yo no le veo útil, sea cual sea la manera…. — Matís dijo con cara aburrida.

Tú quieres pelea— Zoro dijo amenazante.

¡Ya basta!— Camus y Alex dijeron a la vez.

Después del día tan largo que había pasado, debían guardar reposo. Al parecer, mañana en la mañana tendrían una cita con Camus y Matís en frente de su gimnasio. Alex de preguntaba qué es lo que Camus estaba tramando, pero a él y a Matís les estaba muy agradecida.

En un momento en que sus pensamientos eran cortados, se oyó a alguien gruñir… Era Zoro que estaba en la litera de arriba rabioso. Alex estaba apenada por ver a su amigo así.

Zoro…— Alex dijo subiendo a la cama, y acostándose en el regazo de su pokémon.

¿Qué haces?— Zoro la pregunta, con un ligero toque en sus mejillas de color rosado.

Quiero dormir contigo; hace mucho que no dormimos juntos…— Alex dice antes de quedarse dormida.

Juro que haré lo que esté en mi mano para protegerte la próxima vez…— Zoro dice a su entrenadora y amiga entre pensamientos.

Zoro estaba decidido a hacer lo posible por volver a ser un Pokémon, fuera lo que fuera…


Espero que les haya gustado ^_^

owo Por favor, dejen algún review. Sería super feliz si veo alguno de alguien nuevo *^*

¡Hasta la próxima, dattebayo! (=^_ ^=)

Bye-bye!