Los lectores debeis de tener una paciencia impresionante u_u Soy un desastre como escritora. Siento mucho no subir capítulos muy seguido, aunque si aseguro que en octubre va a ser muy difícil, ya que empezaré la escuela ^_^U

Por cierto espero que los seguidores de Zoro y Alex estén preparados, porque el cuarto capítulo está a punto de empezar.


Mediodía en la hermosa Ciudad Mayólica, ciudad de diversión y entretenimiento. Un lugar dónde un entrenador podía convertirse en una estrella en poco tiempo; y también conseguir la medalla que Alex tanto ansiaba. Mientras los dos caminaban rumbo a ver el Teatro Musical, observaban como la gente practicaba para el concurso.

-¿No vas a participar?- Zoro pregunta mirando a un Zorua con su entrenador.

-No, quiero concentrarme en ganar a Camila. Sea como sea debo conseguir ser la mejor entrenadora y convertirme en líder de gimnasio.- Alex le contesta observando un puesto de helados.-¡Vamos a coger un helado!- Coge el brazo de Zoro y lo arrastra al puesto.

Una vez llegaron al puesto, toco elegir.

-Mmmm…- Alex empezó a pensar.

-¿Cuál quieren?- El dueño pregunta preparado con la cucharilla para preparar.

-Uno de avellana y otro de chocolate de trufa.- Alex pide señalando los recipientes donde estaban los sabores.

-Muy bien, un momentito.- El dueño dice preparando los conos y echando dos cucharas a cada uno.

-¿Para qué eliges dos?- Zoro pregunta sin saber.

-Uno para ti, y otro para mí, ¿no? – Alex le contesta mientras paga.- Que yo sepa siempre te gusto el de trufa, me acuerdo cuando llegaste a mi casa. El abuelo no paraba de gritarte porque te transformabas en mi y no podía distinguirnos. Creo que tenía cuatro años cuando aquello…

-Acababas de cumplir cuatro.- Zoro la increpa. Cogen el helado y se van a dar un paseo para buscar los tickets de entrada.- Tenías la manía de cogerme de las orejas y yo te llevaba de un lado a otro. También me acuerdo que cuando estabas enferma me hacías ir a mí a la escuela.- Zoro empieza a recordar aquellos momentos en los que se divertía con Alex, echaba de menos esos momentos con ella en lo que solo importaba divertirse.

-Jaja, tienes razón. Pero tú también me las hacías…- Alex dijo algo mosqueda.- Te hacías pasar por mí y michas veces me las cargaba.- Acabó haciendo un mohín.

-Te lo mereces, por usarme.- Zoro contesta haciendo que los dos acabaran por reírse.

No muy lejos de ahí, una pareja del equipo plasma los seguía desde las sombras.

-Ahí está, es él.- La mujer dice.- Debemos capturarlo a toda costa, o el jefe acabará con nosotros.

-Tienes razón, debemos idear un plan. Ese Zoroark es nuestro.- Su acompañante contesto.

Volviendo con nuestros protagonistas, ya sentados cerca del escenario, el espectáculo apremiaba a empezar y la gente llegaba a horcajadas, ansiosa de ver el gran espectáculo que Camila iba a abrir. Zoro y Alex estaban sentados en la fila 4 justamente en el centro de la columna; en buen sitio para observar el espectáculo estrella de Ciudad Mayólica.

-Los humanos sois complicados de complacer.- Zoro hace un único comentario antes de recibir una colleja y su último comentario antes de que el espectáculo comenzara.

Las luces pronto iluminan el cuerpo de Camila, con un atuendo moderno y elegante; muy propio de ella.- ¡Bienvenidos todos al espectáculo que todos han venido a ver! ¡Espero que el potencial de estos artistas os dejen con la boca abierta, y puedan disfrutar del gran espectáculo! ¡Den un fuerte aplauso al Circo Mayólica!- Camila pronto da paso a un grupo de Roselia y solosis con sus respectivos entrenadores.

El espectáculo estaba lleno de luces de colores, arcoíris que iban de burbuja en burbuja; cintas y confetis que el movimiento psíquico movía con gracia; un espectáculo que hasta Zoro impresionó. Pronto el movimiento final, liderado por Camila daba el paso final de esta belleza.

-¡Zebstrika! ¡Chispa!- Camila ordenó a su pokémon.

Zebstrika lo hizo pero de una manera diferente, las luces se apagaron y el movimiento Chispa creó una especie de fuegos artificiales en formas como estrellas y pokémon de toda clase. Una vez terminó, llegó la espera interminable… Las luces no se encendían. La gente empezó a ponerse nerviosa y a comentar, se podía ver que Camila estaba también sin habla.

-¡jajaja!- Dos voces rieron desde lo alto del escenario, encima de las luces. Pronto encendieron dos luces que les iluminaban.- ¡Somos el equipo Plasma! ¡Alex, danos a tu Zoroark!- Dijeron al unísono señalando a Zoro.

-No podían secuestrarme de otra manera que haciendo un espectáculo…- Zoro dice señalando que su plan era un caos.- ¡Que tontos!-Les dijo ya de mala gana.

-¡No os lo entregaré! –Alex les gritó.

-¡Entonces no queda otra!- La mujer dijo. Era una mujer de mediana edad, pelo negro azabache y ojos completamente rojos, su compañero era de pelo tipo piña de color verde oscuro y sus ojos de un color fucsia.

-¡Adelante, Umbreon!- La mujer saca a su pokémon. En ese momento la gente empieza a salir.

-¡Adelante, Ferroseed, tú también!- El hombre sacó a su pokémon.

-Nube, Azura salir…- Alex pronto hizo su primer movimiento.- Nube, aire afilado; Azura rayo burbuja.

-Umbreon, bola sombra.

-Ferroseed, garra metal.

La batalla tomó un giro inesperado, y pronto los pokémon de cada bando se quedaron exhaustos, ya casi era media tarde. Incluso Camila intentaba encontrar a todo el circo que había desaparecido misteriosamente.

Zoro no sabía qué hacer, era un humano y no podía ayudar.

-Te tenemos- El hombre dijo amarrándolo con un cinturón de metal

-¡Déjenlo!- Alex intentaba soltarlo, pero sus pokémon ya no podían más.- Zoro…- Alex no podía dejar de llorar.

-¡Ferroseed, garra metal contra ella!- El hombre ordena mientras arrastra a Zoro fuera.

-¡No!- Zoro grita desesperado viendo como el pokémon se prepara. Intentando quitarse el metal de encima, de repente una fuerza la viene a él y se desata, justo a tiempo para ponerse en mitad del Ferroseed y Alex.-¡ Ahhh~!

Zoro recibe el golpe desde atrás, y luego en una finta ferroseed y él salen volando de la explosión. Alex mira al cielo que se está aclarando y mostrando que ya era muy tarde, la lucha fue de unas horas, ya que el espectáculo empezó a la hora de comer. La luna iluminaba a un Zoro completamente nuevo, su pelo había sido cortado por garra metal de ferroseed y la luna lo hacía aún más hermoso.

-¡Mierda!- La mujer maldice viendo que estaba rodeados por la policía, y los circenses que estaban muy de mal humor.- ¡Retirada!- Dijo esta antes de sacar una bola humo y desaparecer con ella.

Una vez terminado todo, recibieron asistencia médica de primera y la aprobación de Camila cómo héroes.

-¡Vaya, eres muy valiente, se nota que brilla tu corazón!- Camila comenta a Alex, mientras esta última observa como atienden a sus pokémon- ¿Y ese chico?- Camila señala a Zoro.

Alex explica todo a Camila, quién ya había oído algo de sus compañeros líderes. Se sorprendió un poco y también ofreció a Alex alojamiento gratuito; Camila estaba de acuerdo en tener un combate una vez hayan descansado todos.

En la noche, solo había silencio en la habitación; justo como en la cena. Los dos estaban sumergidos en sus pensamientos, y una cosa era clara, estaban pensando en la pareja que hoy les había atacado. Claro estaba que eran del equipo Plasma, sin embargo, eran de un nivel diferente a los antes enfrentados.

-¿Crees que volveré a ser un pokémon?- oro pregunta sentándose en la cama.

-No lo sé, yo me preocuparía más por mi incompetencia.- Alex estaba demasiado deprimida en estos momentos.- ¿Cómo puede ser que dos de ellos me hayan ganado?

-Alex, no es tu culpa…

-¡Yo soy la entrenadora, soy responsable de mis pokémon!- Alex no podía soportar más y salió de allí.

Después de un rato, Zoro pudo ver que Alex estaba sentada en una roca, enfrente de la habitación, mirando la luna radiante que iluminaba oda la ciudad.

-Esos del equipo Plasma me las pagarán- Zoro hizo una promesa, a la luna, a su luna, Alex.

Equipo Plasma:

-Esa Camila…- La mujer dice mientras caminan por las instalaciones.

-No eches la culpa a tu prima… Carlota.- Su compañero puntuó.- Ahora el problema es el jefe.

-¡Cállate, Suke! ¡Esto es culpa de esa niña y el Zoroark que tanto quiere el jefe, y ese científico chiflado!- Carlota le contesta con ira.

-Se lo haremos pagar, compañera…


Gracias a los lectores por leer el cuarto capítulo. Espero que les haya gustado.

Les puntuaré que me ayudo mucho con un guía del juego pokémon blanco y negro 2, dónde está habientado el fic.

Nos veremos pronto (Eso espero ^_^u)

Bye-bye!