Nota:

Todos los personajes mencionados en esta historia son pertenecientes a la fabulosa mente de Stephenie Meyer. Lo demás es puro desvarió mío

Dedicatorias:

Quiero dedicar este capítulo a Nekaque me ha alegrado con esos reviews y a mis amigos que se han tomado la molestia de leer este fic. Tambien a todas las personas que lo han leído.

Agradecimientos:

Agradezco a mi gran amiga Michy Neka que me ha dado ideas para este capítulo ya que no tenía muchas además era momento de un acercamiento y que acercamiento…

Bueno Muchas Gracias a ti amiga y Dios te bendiga te quiero un montón

Ahora con ustedes…

Los Actos

Pov. Rosalie.

Veía a Alice sonreír, pero sabía que estaba algo incomoda y todo eso, a partir de la llegada de Alec y empeoro cuando llegó Jasper, ataviado con un traje negro a la medida y no lo voy a negar estaba guapo.

Me acerque a ella y vi su reticencia por atenderlo -. Alice, si quieres yo lo atiendo y así no hay mal entendidos – le ofrecí y su mirada fue como la que tiene un sediento en pleno desierto y ve un oasis.

-¿En verdad harías eso por mi?- preguntó ilusionada.

-. Claro para eso estamos amigas – le dije y luego me gire para ir a atender a Jasper -. Hola ¿que puedo ofrecerte?- le pregunté con una sonrisa que él me devolvió.

-. Alice no me quiere atender ¿cierto?- me preguntó con un halo de tristeza en sus ojos.

-. Ella está un poco incomoda con la situación y verte la inquieta un poco pero ¿sabes?- el negó.

-. Aunque no lo quiera aceptar se que le importas- le guiñé un ojo en complicidad y el asintió.

-. Bueno en todo caso me puedes traer un submarino con todo menos ajíes y cebolla- decía mientras yo apuntaba -. De todas las clases de quesos y que el pan sea de avena dulce por favor- me pidió.

-. Y de tomar ¿Qué se te ofrece?- le volví a preguntar.

-. Una malteada de vainilla bien fría – yo asentí.

-. Enseguida- me despedí y le lleve el pedido a Paul.

Caminaba de aquí para allá recibiendo y entregando pedidos hasta que me llamó Edward.

-. ¿En que te puedo ayudar?- le pregunté.

-. Bueno es que quería saber si tienen brownies – me dijo y yo le sonreí ampliamente.

-. Sip aun es muy temprano así que nadie los pide pero me han dicho que son los más buscados – le hice saber.

-. Si a mí me fascinan pero a la hora que salgo del trabajo ya no tienen – me dijo.

-. Bueno entonces quieres…- deje la pregunta en el aire.

-. Ocho trocitos de brownies por favor- lo mire estupefacta.

-. ¿No te parece que es mucho dulce?- le pregunté y es que le podía dar diabetes.

El me miro con una sonrisa de niño travieso-. Mira sé que es mucho dulce pero debo aprovechar que mi madre no está porque ella es la razón por la que no los cómo tan a menudo – me explico y yo asentí en complicidad.

-. Bueno entonces ya te traigo los ocho brownies pero no te los comas todos de una vez ¿quieres? Te pueden hacer sentir mal – le recomendé.

-. Como digas Rosalie- aseguro él.

-. ¿Para aquí o para llevar?- le pregunté.

-. Para llevar es que ya me voy y por ahí mismo ¿me podrías traer la cuenta?

-. Claro – me despedí de ellos y fui directo hacia Paul-. Me puedes envolver ocho brownies para llevar por favor- le pedí -. Y Sam- me gire hacia el -. ¿Me podrías hacer la factura de esto por favor y sumarle los brownies?- le pregunté.

-. Claro quédate aquí ya te la doy – me dijo

-. Rosalie aquí está el submarino y la malteada de la mesa dos- me avisó Paul

-. Gracias Paul- mire en derredor buscando a Alice y la vi -. Alice- el llame y ella vino a mí

-. Dime

-. Te dije que yo atendería a Jasper pero es que tengo que terminar de atender a Edward y quería saber si ¿podrías entregarle su pedido?- ella hizo una mueca de disgusto

-. Está bien- acepto de mala gana…

Pov. Alice.

Lo que me faltaba tener que aguantar a ese engreído que desde que entro se la pasa mirándome haciéndome desear… ¡Uy!

Es un imbécil… "ese imbécil como lo llamas te hizo ver las estrellas querida" me pasmé.

Me haya hecho ver las estrellas o no es un… "chico guapísimo al que deseas más de lo que quieres aceptar" seguía esa voz en su cabeza… maldita conciencia.

Me erguí y tome su pedido.

Con paso decidido me dirigí a su mesa -. Toma- le dije de mala gana- y él me miro y enarco una ceja.

-. De buena gana que si no, no hay propina- me ¿advirtió? Y yo lo mire hecha una furia.

-. Eres un…

-. Tks, tks, tks… que mala atención das; no tienes el mas mínimo sentido de la hospitalidad querida Mary Alice- dijo sardónicamente.

-. Ojala te ahogues Whitlock – desee y con eso me marche dejándolo con una estúpida sonrisa en esos… esos "ardientes labios" volvió a atacarme la voz de mi conciencia.

-. Alice – me llamo Alec.

Fui hasta su mesa que la compartía con el guapísimo Edward Cullen pero que por más guapo que fuera tenía algo que todavía no me encajaba… tenía un aura de seriedad poder y tambien había algo oscuro.

No sé porque pero recordé el día que llego Rosie, y el chico que miraba desde el aparador de la tienda luego la mirada de Edward en el restaurante tambien la invitación a por un café y ahora el está aquí… bueno esto ultimo no tiene nada que ver pero entonces… Edward era el chico del aparador y no todo era coincidencia él quería algo con Rosie, pero yo me encargaría de explicarle mi punto además me pareció escuchar a mi tía Angelinna decir que el tenia una relación con Isabela Swan y eso fue hace pocos días…

-. ¿Alice? – volví de mis cavilaciones para toparme con la mirada de Alec.

-. Oh lo siento es que estaba algo distraída- me disculpé.

-. No importa es que quería saber si me podías traer la cuenta por favor y tambien si me recomendabas algún postre – yo me mordí mi labio inferior mientras pensaba en el indicado.

-. ¿Es para ti? – le pregunte.

-. No es para mi madre y siempre le llevo uno diferente y bueno tambien para Jane ya que voy a verlas- dijo él y yo asentí.

-. Bueno te podría ofrecer chocolates o un pastel del mismo pero eso está muy trillado así que te puedo ofrecer Hm… ya es un crème brülée – le dije con una gran sonrisa.

-. Descríbelo por favor- pidió.

-. Bueno es un postre francés por cierto la primera vez que lo probé fue allá y se convirtió en mi postre favorito y bueno es un postre cremoso que está compuesto por crema pastelera a la que le adhiere encima azúcar espolvoreada y esta se quema para que quede convertida en una fina capa de caramelo y puedes pedir la aromatizada con licor o vainilla – le expliqué.

-. Bueno… tráeme cuatro de esos tres con aroma a vainilla y el otro con aroma de licor- me pidió.

-. Oye eso es mucho- lo regañé y el sonrió.

-. Si estas exagerando Alec- reprendió Edward.

-. Tu no me digas nada señor "ocho brownies ya que mi mami no está" – le regresó.

-. Ah ya se son dos para ti y los otros para tu madre y Jane – le dije y el asintió-. Bueno enseguida te lo traigo.

Fui por su pedido bajo la atenta mirada de Jasper.

Pov. Edward.

Estábamos esperando nuestras cuentas para poder retirarnos cuando.

-. Dios mira es Hulk – exclamo Alec y mire en donde señalaba.

-. Si serás. Es el hijo de Natasha Mc Carty el saco de músculos del que te hable- le mencioné.

-. Bueno ese saco de músculos se le está acercando a tu Rose- me dijo seriamente.

Mis nudillos se volvieron blancos por la rabia que me producía ver la cercanía de ese imbécil cerca de mi Rose.

-. Bueno no por mucho que te quede claro- le hice saber.

En eso se acercaba mi hermosa nenita -. Bueno aquí están los brownies y tu cuenta – me la dio.

-. Ya vengo – se retiro.

Mientras sacaba mi billetera por mi Visa veía como hablaba con ese intento de Hulk.

Ella revisaba su reloj y asentía al igual que la niña "crème brülée" alias la chillona Brandon.

Y como ya no quería que hablara con él la llamé-. Si dime – le entregué mi tarjeta de crédito-. Ya vengo – informó.

Ella se alejo y no pude evitar ver su trasero uno que pronto no solo vería tambien tocaría y...

-. Toma y muchas gracias por venir espero que vuelvas ah y disfruta de los brownies- me deseo.

-. Gracias a ti – le guiñe un ojo y ella se ruborizo.

Si seguía así la ducha fría no sería suficiente y tendría que llamar a la perra esa…

Me retire del restaurante dejando al igual que Alec quince dólares de propinas.

Llegue a mi oficina con una sonrisa en mi rostro y es que por mas monja que quisiera ser mis encantos con ella surtían efectos.

-. Señor disculpe se ha convocado una junta extraordinaria dentro de hora y media. – me aviso Ángela mi asistente. Ella era una gran amiga a la que quise seducir porque la chiquilla esta como quiere pero ella me dejo las cosas claras y las entendí muy bien luego de una bofetada por insinuarme eso casi me cuesta la amistad. Además porque se casó hace seis meses y tres días con un tal Ben.

Espera un momento ¿ella me trató de usted?

-. ¿Qué pasa Ángela?- le pregunte.

-. No nada señor – aseguro rápidamente.

-. Solo ayer era Edward- le recordé.

-. Es que te vas a molestar conmigo – dijo ella con cara de niña chiquita era de las pocas mujeres a las que no considero una puta. Y con la que me hubiera casado si no es por el tal Ben. Pero por algo pasan las cosas ahora está mi Rose que si bien no la puedo hacer mi esposa por lo menos la tendré.

-. ¿Qué pasó, Angie?- le pregunte.

-. Bueno, es que Ben…- dijo entrando a mi oficina y yo le ofrecí que tomara asiento.

-. ¿Ben, qué? – le pregunte.

-. Bueno, es que no le agrada mucho que te hable de tu y esas cosas además que no confía en ti – yo la mire.

-. Yo tampoco lo haría teniendo una esposa como tu Angie – le hice saber y ella me enarco una ceja-. Bueno lo siento – me disculpe.

-. Y bueno tú sabes que yo trabajo aquí solo porque no me gusta depender de nadie y no por necesidad – yo asentí -. Bueno el ya no quiere que trabaje para ti.- Me dijo mirando sus finos dedos.

-. ¡¿Qué?!- grité fúrico -. Tu no sales de aquí – declare -. Así que dile a tu esposo que no me busque porque y que lo que tiene es envidia porque no quieres trabajar en su empresa en donde te tendría monopolizada y si no te atreves a decírselo se lo digo yo- ella me miro aturdida.

-. Ok – ella dijo y luego miro hacia abajo y yo la mire expectante -. Bueno te tengo que decir otra cosa. – dijo ella sonriente.

-. Dime – le incité.

-. Es que yo…- me miro ruborizada.

-. Ya se te diste cuenta que quieres conmigo- le dije coquetamente y ella sonrió -. Yo lo sabia – le dije.

-. Oh cállate Ed. – dijo ella burlona -. Lo que iba a preguntarte era si querías ser el padrino de mi bebé- sonrió pero todo humor de mi rostro se evaporó.

-. Estas embarazada…- dije mas una afirmación que pregunta y ella asintió.

-. ¿No es genial? Tengo tres meses – dijo emocionada.

-. Como digas pero bueno está bien y sabes porque acepto- le pregunté y ella asintió.

-. Aparte de porque me adoras quieres molestar a Ben – yo sonreí con suficiencia.

-. Ya comiste – le pregunte no quería que le pasara nada a mi ahijado o ahijada.

-. Iba a salir pero llegaste y…- ella se puso de pie y se acercó a la bolsa de Sam´s que tenía en el escritorio -. Brownies que rico – dijo ella.

-. Toma uno solamente – le dije.

-. Pero si tienes ocho y además son de Sam´s- dijo ella haciendo pucheros.

-. ¿Puedes comer chocolates?- le pregunte y ella me entrecerró los ojos-. Bueno está bien dos – ella sonrió y me dio un beso en la mejilla.

-. Gracias te queremos suerte en la junta- me deseo saliendo de la oficina.

Sabiendo cómo era ya tenía los papeles en mi escritorio listos para ir a la junta firmar o revisar.

Pov. Bella.

Había mandado a seguir a mi Señor ya que el no me dejaría era mío y por más que sonara retorcido amaba como me trataba.

-. Señorita Swan – era el detective Harris.

-. Dígame

-. El señor Cullen ha estado muy cerca de una joven a la que he identificado como Rosalie Hale a quien ha invitado a tomar un café en Sam´s y conversado largo y tendido tambien antes de eso en un restaurante cuando ella estaba con su padre y las miradas hacia ella eran muy seguidas. Y hoy en la mañana hace exactamente una hora fue a Sam´s en donde ella labora actualmente y las miradas y coqueteos se notaban pero por parte del señor Cullen. Ahora le enviare la hoja de vida de la señorita Hale. Es toda la información que tengo hasta ahora.

-. Gracias – le dije molesta-. Le depositare sus honorarios – y con eso colgué

Estaba que me llevaba el diablo esa estúpida no me iba a quitar lo que era mío a mi Edward primero la acabaría si osaba a estar cerca de mi hombre

Tenía que hacer algo ella no se lo iba a quedar él era mío

Solo había una manera… la quitaría del camino y así tendría el mío libre con mi Edward

Todavía recuerdo esas palabras que yo sabía que me decía con cariño aunque no lo demostrara y eso era porque es tímido "maldita perra" esas eran sus palabras y sabia que quería decirme que me quería y esa era su manera de hacérmelo saber y yo lo adoraba.

Me gustaba sentir su pecho sobre mi espalda cuando llegaba al orgasmo tanto como me gustaba cuando me maniataba y me azotaba era tan delicioso sentir sus muestras de cariño aunque muchos dijeran que él no me seria yo sabía que si lo hacía y tanto o más que lo que yo lo amaba solo que su forma de demostrarlo era diferente.

Pero si quería que me volviera a buscar debía deshacerme de esa tal Rosalie…

-. Señorita Swan se convoco una junta extraordinaria- asentí contenta vería a mi hombre a mi amo a mi Eddie…

Pov. Narrador.

-. William, en ¿donde está mi nieta? – Pregunto Roderick Prince, visiblemente enojado -. Y tu August ¿donde está Alice? – ambos hombres se miraron.

-. Roderick, ellas están trabajando- le dijo William.

-. Me vale, las quiero aquí en quince minutos – dijo el molesto.

La reunión dio inicio con un cada vez mas enojado Roderick ya habían pasado cuarenta y cinco minutos y ellas no llegaban.

En la junta estaban August Brandon (el padre de Alice), William, Amanda, Lucia y Sofía junto con su madre Liliam quien era la esposa de William y tía madrastra de Rosalie.

Tambien estaban Jasper, bella, Alec y Edward así como Sebastián Mc Carty (hermano de Emmett).

Se escucharon risas por el pasillo y la puerta se abrió dejando ver a Alice y Rosalie con sus originales uniformes de Sam´s y unos cafés en las manos-. No sabía que habíamos pedido café – escupió molesta Bella él reconocer a Alice.

Se sentía la tensión en el ambiente y todos estaban esperando la tan famosa reacción de Alice.

-. Y yo no sabía que habían contratado mujeres de moral distraída pero estas aquí Isabela- dijo ella mordazmente.

-. Alice – le reprendió Rosalie, que luego levanto la cabeza -. ¡Oh por Dios! Abuelo- ella dejo lo que tenía en las manos y corrió hasta su abuelo-. Te extrañe – le hizo saber.

-. Padrino – tambien lo abrazo Alice.

-. Están cada vez más hermosas – ellas sonrieron.

-. Trajimos cafés – dijo Alice tomando los cafes y repartiéndolos hasta que llego hasta bella y "tropezó" derramando todo el café en el vestido de Bella -. Oh lo siento creo que ahora será mas fácil hacer tu numero querida – le dijo con sorna.

-. Alice – volvió a reprenderla Rosalie.

-. No se como siendo tan torpe trabajas en una cafetería – se quejo Bella.

-. No es que sea torpe lo que pasa es que estoy confirmando lo que me dijeron esta mañana- dijo ella.

-. Que cosa – pregunto August.

-. Que no tengo el mas minimo sentido de la hospitalidad, pero creo que eso es con ciertos clientes y personas por lo menos el de la mañana, era un chico de moral distraída- miró a Jasper y lo vio mirarla fijamente -. Y ahora tú querida Bella.

-. Eres una tonta- le dijo Bella.

-. No más que tu, Isabela – le dijo mientras, Rosalie intentaba calmarla-. Porque no dejas que me divierta, Rosalie – se quejo Alice, llamando la atención de Bella.

-. Tu eres Rosalie Hale ¿cierto?- preguntó Bella.

Mientras Edward, estaba atónito viendo la situación -. La voy a matar- dijo entre dientes solo para que lo escuchara Alec.

-. Cálmate- le recomendó Alec.

-. Si yo soy Rosalie Hale, un placer, Isabela – dijo ella brindándole una sonrisa al igual que su mano la cual Bella, miro despectivamente y rechazo.

-. Quítate de mi camino, niña- le dijo molesta y algo brillo en los ojos de Rosalie.

-. Creo que no te educaron muy bien o tienes problemas de bipolaridad y la otra opción es lo del café; aunque para mí son las dos primeras – le dijo ella -. ¿no crees Alice?

-. Si estas en lo cierto Rosie y yo que conozco un psiquiatra muy bueno- dijo Alice con fingido pesar.

-. Ni siquiera te conozc…

-. Abuelo para que nos llamaras- le pregunto Rosalie, ignorando olímpicamente a Bella.

-. Solo queria verlas chicas – dijo el regresando su atención a ellas.

-. Bueno, de que querías hablar Roderick – antes de que el aludido pudiese contestar se escucho un fuerte portazo y todos estallaron en risas.

-. Bueno, quería dar varias noticias o avisos que varias personas no se atreven a dar- y con eso miro a August y a William, para luego mirar a su hijastra Liliam -. En fin por lo menos quería que me dieran, un informe detallado de cómo van las respectivas empresas y las asistentes que les asigne chicos – dijo esto mirando a Seabastien, Edward, Jasper y Alec -. Edward – lo llamo.

-. Bueno, aquí están los informes las ganancias han aumentado un 40% desde la ultima reunión y bueno ya sabes que Ángela, ella es muy eficiente gracias por escogerla- Le hizo saber.

-. Jasper- lo miro con sorna recibiendo una mirada socarrona.

-. Me asignaste a una mujer de 36 años que esta casada y tiene hijo además me trata como un bebé– se quejo-. Pero es muy buena en su trabajo- acepto.

Y asi todos expusieron su punto de vista...

-. Bueno yo voy a decir lo que William y August no se atreven.

cosa?- preguntaron Rosalie y Alice al unísono.

-. Bueno primero tu, Alice, estudiaras lo que se te de la gana – ella sonrio feliz -. Y tú, Rosalie- ella asintió-. Tambien estudiaras lo que quieras – nadie se dio cuenta de la sonrisa de Edward-. Y no iras al convento a menos logres mantenerte en tu fe- ella asintió cabisbaja -. Y ustedes tres niñas, van a trabajar, no quiero peros, ni quejas; la primera queja les quito, autos, cancelo cuentas y todos los beneficios ¿entendido? – ellas asintieron de mala gana.

y que quieres estudiar Rosalie?- pregunto William.

-. Yo siempre he querido dedicarme a la administración de empresas ya que quiero crear la mía propia, pero lo que mas me gustaría es regresar al convento, no me gusta mucho aquí- dijo ella mirando a su abuelo.

Sus primas la miraban enfadas, al igual que su tia Liliam ya que se estaba quejando-. Siempre ella. El odio mamá- se quejo Lucia.

Edward miraba todo el escenario fascinado ya que el queria que su Rose no fuese al convento y se quefara con el pero no podia hacer nada no ahora…

-. Y regresaras, si de verdad es tu vocación- le dijo su abuelo y ella asintió.

Roderick, se quedó mirando a Jasper y luego miraba a Alice, ya que la mirada de Jasper, estaba en ella. "algo pasó entre esos dos" decía en su mente.

-. Bueno, Alice, ya sabes que hacer – le dijo Roderick, guiñándole un ojo.

-. Claro que si padrino – dijo ella con una sonrisa complice -. Bueno, creo que ya nos vamos – se despidió -. Adiós, papá y tío William – se despidió-. Que pasen buena tarde chicos. – deseó.

-. Hasta luego papá, tío August – se despidió tambien y de los chicos con un asentimiento. Ignorando olímpicamente a sus primas y tia.

Ya en el corredor…

-. Bueno, chicas mañana las invito a almorzar – les dijo Roderick

-. Bueno, cuídate padrino- Alice le dio un beso en la mejilla y se alejó.

-. Nena, lo hago por tu bien – ella asintió.

-. Te quiero, abuelo – le dijo ella con una sonrisa triste -. Hasta mañana- se fue directo al ascensor.

Ya en las aceras...

-. Alice, voy ahora a casa- le dijo Rosalie -. Necesito pensar- aclaro al ver el rostro de su amiga-. No tardo.

-. Vale – dijo Alice haciendo ademan de subir a un traxi y en eso un brazo la detiene-. Hey suéltame me lastimas- se quejó.

-. Y te dolerá mas si te opones y no vienes ahora mismo conmigo asi que camina- le dijo un encolerizado Jasper.

-. ¿Quién te crees que eres?- dijo tratando de soltarse.

No le respondió ya que solo apresó sus labios con los suyos acercándola mas a él.

-. ¿Qué es esto? – se escucharon las voces de August.

Ella se separo de golpe de Jasper -. Pa-papá yo…

-. Deja que yo lo explique, cariño- le dijo Jasper, a lo que ella lo miro atónita -. August, Alice, es mi novia.- le dijo como si estuvieran hablando del clima.

-. Pero… Alice, tú me dijiste que no antier- le dijo su padre.

-. ¿Cómo?- el la miro indignado y luego hizo un gesto de comprender-. Es que estaba molesta y cuando se molesta, dice cosas que no quiere decir ¿cierto? – la miro nuevamente.

-. Yo lo sabia – dijo Roderick -. Págame, William – extendió su mano.-. Felicidades chicos – les deseo.

-. Cuida a mi princesa, Jasper – Alice lo miró estupefacta.

-. Pero…- no pudo terminar.

-. Claro, August – aseguró Jasper, con una sonrisa trinfante mirando a Alec -. Bueno, vamos Alice- dijo despidiéndose de los demás y llevándose con el a una choqueada Alice.

Pov…

-. Royce, está en el parque, cerca de las empresas, Prince – dijo una voz

-. ¿Quién?

-. Tu amorcito, tu Rosalie- le dijo

-. Por fin la tendré conmigo…

Pov. Rosalie.

Caminaba por el parque pensando en los sucesos de hoy y las noticias -. No es justo- se quejo.

Yo ya tenía planes y ahora quieren probar mi fe.

Caminaba por el parque y veía a las familias jugar; parejas demostrándose su amor; mujeres embarazadas haciendo ejercicios prepartos y yo aquí sola.

No voy a negar que se me haga mucha ilusión ser madre y formar una familia, pero tengo miedo de que me pase lo de mamá.

Yo quiero tener mi propia empresa de cosméticos y una franquicia de salones de belleza, con mis propios productos y esas cosas.

Mientras caminaba y respiraba aire fresco…

-. Amorcito – me paralicé no podía ser ese monstruo-. Por fin te encuentro – su voz la sentía cada vez más cerca de mi cuello.

No podía ser esto, no podía estar pasando. Ese monstruo, por el cual me encerré en internados; que fue el causante de mi miedo a los hombres y ahora está aquí de nuevo-. Amorcito, estas cada vez más hermosa- iba a tocarme, cuando avance y luego me gire.

Efectivamente era…

-. Royce- dije en un hilo de voz.

-. Si, princesa, ya vamos a estar juntos- dijo el acercándose y yo retrocediendo.

-. No, aléjate de mí- le pedí.

-. Pero si nos amamos y vamos a estar juntos, formar una familia – dijo señalando a las familias en el parque -. Tendremos muchos bebés, con tu cabello de oro, igual de hermosos, un…

Me aleje, aprovechando que el no me veía, pero poco podía hacer con los tacones que cargaba en esos momentos ¡maldición!

-¿Adonde crees que vas, amorcito?- me tomo por la cintura y me pegó a él -. Mira como me tienes- dijo pegándome más a su cuerpo, si es que se podía y pude sentir, su erección en mi trasero-. Creo que no podre esperar; además siempre quise hacerlo en un parque – trate de zafarme.

-. Suéltame por favor – trataba de alejarme mientras él se alejaba un poco mas -. Yo no quiero- le hice saber-. AYUDA- grite.

-. Cállate – me golpeo haciéndome caer al suelo, golpeándome tambien la cadera con la caída -. Ya nadie te escuchara- aseguró-. Estamos bien lejos, así que podemos complacernos – yo trate de enderezarme pero él me lo impidió y tomo mi rostro entre sus manos-. Mira lo que me haces hacer – dijo viendo mi nariz y labio roto.

-. Déjame ir por favor – le rogué pero el ya estaba sobre mí.

-. Te necesito amorcito y tú a mi tambien- dijo besándome el cuello.

-. NO- grite, quitándole las manos de mi traje -. Déjame – lo golpee y el hizo lo mismo -. AYUDA- volví a gritar y en eso el desgarro mi vestido- . ALGUIEN QUE ME AYUDE- volví a gritar y llorar.

-. Eres hermosa – elogió viendo mi cuerpo semidesnudo -. Tus pechos – antes de que pudiera siquiera tocarme, lo tomaron por el cuello y vi quien era la persona…

-. Edward- dije su nombre mientras trataba de cubrirme.

Pov. Edward.

Ese maldito bastardo, lo iba a matar-. Edward – ella dijo mi nombre y me sentí en las nubes.

-. ¿Te llegó a hacer algo?- pregunté.

-. No mucho- dijo ella entre sollozos.

-. Maldito- lo golpee.

-. Ella es mi mujer – dijo el bastardo ese.

-. Cállate animal- lo molí a patadas.

Pare al ver como ella trataba de cubrirse de la mirada de algunos curiosos que se acercaban -. John – llamé a mi equipo de seguridad.

El equipo llego inmediatamente -. Señor – me dijo John.

-. Llévense, a este animal de aquí – dije mientras me acercaba a mi nenita -. Quiero que lo refundas en la cárcel.

Me acerque a ella, luego de quitarme mi gabardina gris ratón y la cubrí con ella -. Ven, ya pasó nena – ella me abrazo y me sentí muy bien al tenerla entre mis brazos.

Era tan pequeña y frágil, que quería protegerla…

Mientras la abrazaba, levante la mirada un poco y vi el auto de…

-. "Bella" dije en mi mente.

La expresión en su rostro era furiosa.

-. John, espera- lo retuve-. ¿Como supiste que ella estaba aquí? – le pregunte a ese imbécil.

-. Ella- señalo a Bella y cuando mi Rose, iba a levantar la mirada, se lo impedí.

-. Llévenselo – en eso se lo llevaron-. Todo va a estar bien – le dije tomándola en brazos -. Te llevare a un hospital – le dije y ella asintió.

Mientras avanzaban, me juraba a mí mismo, que esa maldita infeliz me las iba a pagar.

-. De esta no te salvas Isabela Swan.

Bueno como podrán apreciar este capitulo esta potente

Me esmeré mucho a la hora de escribirlo para que fuese bien interesante y creo que lo logre.

Bueno vuelvo a agradecer a MIchy por su gran ayuda en el capítulo y bueno nos vemos en la próxima entrega de esta historia…

¿Qué le pasara a Bella?

Ya lo veremos en el próximo capitulo

Gracias por leer.

Besos…

D. F.