Hola bueno sé que he demorado y les pido una disculpa

Ya saben nada me pertenece solo es puro desvarió de mi mente

Este capítulo va dedicado a Hibari-sempai por ese review que me alegro mucho

Ahora sin más…

Descubierto el placer…

Pov. Emmett

Estaba bastante cansado con eso de las chicas locas de la universidad. Es que a caso no entendían que no quería nada con ellas.

Después del viaje a las Vegas regrese a mi departamento. Sí, yo tenía un departamento ya que no me gustaba depender de la gente y tambien me gustaba estar solo.

Llegue a la Universidad y tanto Alice como Rosalie, tenían unas caritas que dejaban mucho a la imaginación.

Después del espectáculo en la clase de Administración en donde el profesor Biers no dejaba de mirar a Alice… fuimos a la de Finanzas.

Estaba conversando con Rosalie y Alice sobre lo que sucedió con el profesor Biers cuando todo el ruido a mi alrededor cesó.

Empecé a buscar la libreta para apuntar cualquier dato importante de la clase.

-. Buenos días.- escuchamos una voz algo baja pero con autoridad-. Mi nombre es Vitoria Sutherland y soy su profesora de finanzas- dijo y levante la mirada, era una mujer muy guapa de cabello rojo intenso con ojos verdes que denotaban autoridad y conocimiento. Era alta y podía ser modelo; no pasaba de los 25 años y tenía un porte de alcurnia.

-. Bueno para conocerlos a todos quiero que se presenten uno por uno en orden y digan que es lo que más le gusta y de paso su edad… ah tambien para que estudian esta carrera.

Mientras los demás se presentaban, yo admiraba a Rosalie era una chica hermosa, talentosa, tímida y honesta. Me alegraba de tenerla como amiga al igual que Alice aunque sabía que Jasper quería acabar conmigo por estar cerca de ella ya suficiente queja había con lo de las revistas.

-. Mary Alice Brandon tengo 17 años estudio esta carrera porque quiero formar mi propia empresa y lo que más me gusta es aparte de modelar salir con mi tía mi mamá y Rosie ah y tambien salir en las portadas junto a Emmett y Rosalie.

-. Ve- le cedí el pase a Rosie.

-. Rosalie Hale 17 años me gusta el mundo de las empresas y eso por eso tomo la carrera y lo que más me gusta es… ayudar a las demás personas y el ballet o cualquier música. Y las sesiones de fotos con Emmett y Alice- todos sonrieron.

No me gustaban este tipo de presentaciones me aburrían además ya todas estas chicas me conocían y los chicos tambien.

-. ¡Emmett te toca corazón! – grito una.

-. Emmett Mc Carty – dije desde mi puesto-. 18 años estudio la carrera para ayudar en los negocios familiares y lo que más me gusta es…

-. De pie Mc Carty- asentí y cuando lo hice se escucharon suspiros.

-. … lo que me gusta son los viajes de negocios y las sesiones de fotos con Alice y Rosalie.- la profesora asintió.

-. Bueno como ya todos se presentaron quiero que me investiguen para mañana o cuando sea que nos toque que son las finanzas y para que creen ustedes que sirve o le servirán. Ensayo de diez líneas.

Alice, Rosalie y yo nos miramos. Y empezamos a buscar la investigación a ver quien la terminaba más rápido.

Termine justo a tiempo -. Les gané así que me invitan el almuerzo- les dije y ellas asintieron.

Los tres nos pusimos de pie y tomamos los ensayos y se los entregamos.

-. ¡Wow! Genial- dijo la profesora sonriendo.

Esperamos conversando a que la clase terminara y ellas fueron primero a la cafetería a comprar mi almuerzo.

Pov. Victoria.

Estaba de un humor de perros esa mañana ya que mi sumiso se había revelado y en verdad una parte de mi lo prefería así ya que eso me estaba cansando.

Yo quería una relación de verdad con un hombre que me llevara la contraria y que no me viera con miedo que me hiciera el amor porque si y que me besara porque si no porque yo se lo ordenara.

Pero bueno que podía hacer…

Llegue a la universidad para tratar de olvidar todo ya que yo no tenía la necesidad de trabajar.

Me presente y mi mirada cayó sobre un chico guapo de unos ojos azules hermosos, fuerte y carismático. Quise conocerlo y por eso di la idea de las presentaciones aunque en realidad solo me importaba escucharlo a él.

A ese chico que con solo verlo me mojaba…

¡Maldita sea! Jamás me había pasado eso por Dios.

Cuando le toco presentarse al solo escuchar su voz mis pezones se endurecieron y un nudo de placer se instalo en mi bajo vientre. Dios lo deseaba como nunca había deseado a alguien.

Y cuando le pedí que se pusiera de pie y él lo hizo casi me corro. Esto era inaudito. Utilice mi mascara anti-expresiones y lo escuche. Todo iba bien hasta que menciono a Rosalie y Alice.

Estaba tratando de calmarme cuando ellos se presentaron ante mí y me entregaron el ensayo.

Me sorprendí porque en el todo lo que veía hasta ahora era perfecto hasta su caligrafía y que decir que de su ortografía y gramática.

Todos salieron del aula de clases y él se quedo revisando su teléfono.

Justo cuando iba a salir lo llamé-. Emmett

-. Diga- respondió.

-. Tome aquí están- el los tomo y sin querer rozo mis dedos y yo sentí una descarga que bajo por toda mi espina dorsal y quizás la sintió o fue su móvil que vibro indicando que tenía una llamada entrante.

-. Gracias- y con eso se fue.

Salí corriendo del aula ya que necesitaba bajarme esta calentura.

Fui a mi auto y deje que mi mente volara.

No sé cómo pero llegue al edificio en donde vivía Laurent Da Revin. Siempre lo buscaba cuando no podía saciarme con la persona que quería.

El me había iniciado en este mundo algo que no me agradaba mucho y me había quitado la virginidad cuando se lo pedí.

Y pensar que mi vida había sido salvada gracias a un software que invente para poder descargar música.

Llegue a su departamento y la tenia esa expresión fiera y molesta.

Con esa expresión toda la calentura se esfumo y quise correr.

-. Laurent yo…- no debí haber venido eso lo tenía claro y es que no sabía en que estaba pensando. Cuando quise retroceder el me tomo de la mano y me metió en el departamento.

-. ¿Por qué juegas conmigo Victoria? ¿Por qué solo vienes cuando tienes ganas y luego te vas y me dejas igual que antes?- me gruñó.

-. Lo siento yo solo… no ya no importa es mejor que me vaya- dije intimidada al ver su expresión.

Cuando iba a alcanzar la puerta el me acorralo contra ella y empezó a tocarme. Si bien fui su sumisa, yo lo había dejado porque su forma de tomarme era brusca y me castigaba constantemente.

Sus manos iban alcanzando mi entrepierna y recordé el porqué le había pedido que me quitara la virginidad.

Yo tenía apenas catorce años en ese entonces y la situación en mi casa no era la mejor.

Mi madre no me quería y tras eso el hombre con el que se había ido a vivir tenía un hijo que tenía 18 años. Se llamaba Stefan. A mí me asustaba y cuando trataba de decírselo a mamá o me pegaba o castigaba.

Un fin de semana mi madre me dejo sola con Stefan ya que se iba con su esposo Vladimir.

Esos días trataba de pasar todo el tiempo que podía con Laurent mi amigo que en ese tiempo tenía 24 años.

Era viernes por la tarde y yo regresaba a casa cuando tuve un roce con Stefan. El me reclamo porque no había llegado antes.

Ese día me beso y me dijo que yo era suya. Por supuesto que me negué y trate de persuadirlo pero el me dijo que al día siguiente seria suya.

A la mañana siguiente luego de ir al curso para confirmar mi fe cristiana e ir al Santísimo para rogar para que se arreglara mi situación.

Decidí ir con Laurent. Y le dije lo que me pasaba y le pedí que me tomara.

El se negó al principio y luego al ver mi tristeza me besó. Lo que yo no sabía era que con ese beso confirmaba sus sentimientos hacia mí.

El me hizo suya como lo estaba haciendo ahora.

Cuando me di cuenta de la hora que era el dormía y me tenia abrazada posesivamente.

-. No iras – declaro y me beso de nuevo pero yo lo aleje.

Me separe de él y empecé a recoger mi ropa. Me bañe y vestí.

Aparecí en la casa el domingo antes de que llegaran del viaje.

-. Eres una estúpida- me golpeo y yo trate de regresar por donde había venido y luego me tomo por el cabello y me llevo a su habitación en donde profano mi cuerpo y cuando se dio cuenta de que no era virgen fue brutal su manera de tomarme.

Agradecí al cielo poder crear ese software cosa que me permitió salir de esa casa pero para eso necesitaba un tutor y no sé si fue para mi desgracia o fortuna que lo hizo Laurent.

Viviendo con él fue que me convertí en su sumisa.

Laurent hizo lo que nunca hacia venirse dentro de mi-. Laurent- lo llame y él me miro con esa expresión sombría y fría que me heló la sangre.

Lo aparte como pude y fui al baño y me bañe. Rezando para no quedarme embarazada después de esto.

Pov. Alice.

Estaba enfadada con Jasper. Se supone que es mi novio y debe confiar en mí.

Y todo porque según él, el profesor Biers está enamorado de mi. Tremenda tontería.

-. Mary Alice- me llamo y yo negué con la cabeza.

-. Estoy aquí Jasper te demuestro que te amo a cada maldito segundo y al parecer eso no te basta.- le dije derrumbándome en el sillón -. No puedo creer que no confíes en mi – el me abrazo.

-. Alice perdón- empezó con voz quebrada pero yo negué.

-. No es la primera vez Jasper si no es con el profesor Biers es con Emmett y si no es con él es con Mike que es solo un compañero ah y tambien con Embry, Tyler y para acabar con el señor Jenks que solo los veo en el set para las fotografías.- ya estaba cansada porque siempre era lo mismo. Yo lo amaba pero esto no podía seguir así.

-. Nena por favor…

-. Así no puedo Jasper – lo mire y el abrió los ojos -. Ya no más- me aleje y enjugue mis lágrimas-. Esto se acabo Jasper- tome mis cosas y cuando me iba a alejar el me acorralo contra la pared.

-. No por favor- me acorralo contra la pared y empezó a besarme y casi me dejo llevar-. Perdóname Alice por favor- devoro mis labios con ferocidad.

-. No, Jasper – me aleje como pude y me fui corriendo el ascensor.

Camine lo más rápido que podía ya que era de noche y hacia mucho frio.

-. Alice – escuche que me llamaban pero los ignore hasta que me tomo del brazo lo vi era el profesor Biers.

-. Lo siento no lo había visto- me disculpe.

-. ¿Está bien?- yo sonreí y asentí.

-. Bueno me tengo que ir ya es tarde- el asintió.

-. Ya es muy tarde ¿la llevo?- yo negué ya que a esta hora ya habían periodistas que estaban esperando por algún espectáculo y yo no estaba para eso.

-. Vivo cruzando la calle no se preocupe Profesor Biers.- sonreí y el parpadeo.

-. Riley – yo asentí.

-. Gracias Riley- el asintió y yo fui hasta mi edificio.

Llegue y me acosté en el sofá. No tenia con quien hablar ya que mi madre se tuvo que ir a un viaje de trabajo y mi tía Venus fue raptada por mi Tío William que se la llevo para las Bahamas

Me estaba preocupando, ya que Rosalie no llegaba.

Caminaba de un lado para otro nerviosa…

Rosalie no había llegado a casa y eran las 2:34 a.m.

Sabia por sus padres que Royce King seguía preso pero igual tenía miedo. Rosalie era muy ingenua y no le gustaba salir sola.

Iba a llamar a su tío William, pero justo cuando tenía el auricular…

-. ¿Dónde diablos…- la interrumpió.

-. Tuve sexo con Edward Cullen.

-. ¡¿QUÉ?! – grite.

Pov. Rosalie.

No sé como salí de esa casa pero solo sé que cuando me desperté nada era como mi habitación

Todo era impersonal y mi habitación era como la de una Barbie.

Los sentimientos de culpa me invadieron. Ya que yo no debí haberme dejado llevar de esa manera. Se supone que tú tienes relaciones con una persona porque la amas no por un momento de calentura.

Me levante y me vestí. Todo tranquilamente para poder retirarme rápidamente.

Lo vi por última vez estaba dormido y se veía como un angelito.

Salí de la habitación y cuando iba por el pasillo para salir d ahí escuche unos ruidos y lo que hice fue entrar en la habitación que tenia a mi alcance.

Cuando entre todos mis miedos hicieron acto de presencia.

Todo pasó frente a mis ojos. Los intentos de violación por parte de Royce King, los maltratos de mi tía. Fue terrible.

Cuando levante la mirada, lo vi. Retratos de mujeres siendo… dominadas por decirlo de alguna manera. Ya sea siendo amordazadas, azotadas.

Pero lo que más me sorprendió de lo que vi fue ese anillo.

El anillo y la mano que reconocí como la de Edward.

No entendía nada de lo que pasaba aquí. Y tenía mucho miedo.

Esa era la razón por la que no me sentía del todo bien con Edward. Por esto es que sentía que no encajaba una pieza del puzle.

Salí de la habitación y me encontré con su jefe de seguridad.

-. Con permiso- dije y el entendió.

-. Señorita no lo prejuzgue- pidió y yo me fui corriendo.

Llegue a la casa y cuando se lo conté a Alice pego el grito al cielo.

-. Pero ¿a ti que te paso?- le pregunte.

-. Termine con Jasper – abrí los ojos como platos-. Es muy celoso y así yo no puedo. No confía en mi me cela hasta con el señor Jenks.

-. Lo siento- la abrace y deje que llorara.

-. Y ¿tu?- yo le conté que había pasado y ella me miro escandalizada.

-. Te dijo que te ama – fue con lo único que se quedó.

-. Eso no importa Alice. Te estoy diciendo que es como una especie de dominante y tú te quedas tan tranquila.

-. Deja que se explique- me sugirió.

-. No sabes lo que sentí cuando entre en esa habitación.

-. Tranquila habla con el- yo asentí.

Pov. Edward.

Estaba con mi mujer, mi Rose abrazados, pero luego ella se iba.

-. Rose, Rose, Rose.- la llame pero ella desaparecía.

Me sentía desolado y todo me asustaba.

Regresaba al día en que el imbécil de Félix había matado a mi madre a mi Elizabeth.

Trate de alejarme de esa mujer con la que él me dejaba esa tal Charlotte.

Esa mujer llegaba todas las noches a la habitación en donde me dejaba Félix y empezaba a tocarme.

Yo intentaba gritar pero ella me amenazaba con una navaja.

Era horrible ser abusado de esa manera tan terrible.

Yo deje de comer y una noche trate de trancar la puerta pero ella entro y se puso furiosa.

Esa noche me golpeo y me dejo muy mal después de haberme violado.

-. NO- grite y vi como todo desaparecía.

Empecé a llorar amargamente al darme cuenta de que estaba solo en mi cama. Ella se había ido como lo había hecho mi Elizabeth.

Me sentía perdido, desolado y en penumbras.

-. Señor la señorita Rosalie vio la habitación- dijo mi jefe de seguridad.

-. Puedes retirarte.

Me di cuenta el por qué se había ido.

Eso ya no me importaba porque no quería castigarla a ella. Ella no era una perra como lo era Charlotte. Ella era preciosa, inocente, tímida y amorosa.

Tenía que buscarla. No me gustaba este miedo que me invadía.

Me sentía solo. Tenía miedo.

Me levante de la cama y me fui a bañar para quitarme un poco ese frio.

Vi las sabanas. Tenían la mancha de su sangre.

Las cambie y puse nuevas.

En medio de mi depresión me acosté en mi cama y me abrace a la almohada que aun tenía su olor.

Y llore porque tenía miedo la quería a ella aquí a mi lado dándome su calor.

-. Edward amor- era mamá-. ¿Qué te pasa?- me abrazo y beso mi cabello.

-. Se fue- ella asintió.

-. Amor ¿Qué paso?

-. Yo…- ella asintió.

-. Entiendo.

-. Me siento igual que cuando ese maldito me alejo de Elizabeth.- ella se tenso.

-. Oh, cariño- me beso el cabello y me acurruque en ella-. ¿Quieres algo?- pregunto cuando ya me hube calmado.

-. Te helado- ella sonrió.

Con ella aquí me sentí mucho mejor y protegido.

Aun así no me sentía mal por haber descubierto un placer…

Bueno hasta aquí este capítulo y disculpa por la tardanza

Perdonen los errores de orografía y demás.

Un beso y Dios los Guarde

D. F.