Ya saben nada me pertenece solo la trama.
No
-. No, no, no- no podía estarme pasando esto. No podía estar embarazada. las seis pruebas mentían. Ah… que ilusa eso no miente y estoy en cinta. Preñada. embarazada.
Dios! Todos esos mareos, los vómitos, los ascos y los antojos tenían su razón de ser… maldita sea!
Por lo menos, ya había terminado el contrato con la madre de Emmett y no tenía quehacer u obligación que requiriera estar en línea. Aunque ahora, estaría en línea oblicua.
Solamente faltaba yo. Mi tía ya había dado a luz al igual que mi madre. Alice se embarazo ese día que Edward me rapto y Emmett embarazo a Jane.
Lo que me tenia mas intranquila era el cómo?
-. Ya sal de ese maldito baño niña- me gritaba Alice.
Por lo menos, había terminado con Edward y pensé que ya no tendría nada que me atara más a él. Se había convertido en mi pesadilla.
Que si Rosalie no hagas esto
Rosalie no vas a ir al club…
No quiero que hables más con ellos…
Eres mi mujer y de nadie más… ohm bueno ese me gustaba, pero argh! era tan celoso y lo peor posesivo. Odiaba cuando se ponía así.
Lo había dejado hace un mes y aunque extrañaba esos besos, esas caricias y su forma de hacer el amor, era simplemente genial.
Una ola de nauseas me atacó y me incline sobre el retrete. Volví el estomago.
No sabía cuánto tiempo tenia, pero si sabe ya que ya no me quedaban los vaqueros.
Y algo de lo que me percaté recientemente es de mis calores. Tenía unas ganas increíbles que me bañaban cada cuatro o cinco horas para bajarlas.
Cerré los ojos con fuerza y examiné con la cabeza fría la situación.
Yo, Rosalie Hale, tengo 18 años y medio. Tenía una relación con Edward Cullen, el padre de mi bebé, que termino hace un mes por sus estúpidos celos. La relación, duró ocho meses en los cuales logro enamorarme o hacer que ese sentimiento se formara.
Mis padres y abuelo estaba feliz con la relación al igual que mis suegros o ex –suegros.
Cuando se enteraron de que lo había dejado, mi madre me entendió de inmediato alegando que los hombres son muy posesivos y demás.
Mi padre estaba serio por las opiniones de mi madre.
Mi abuelo dijo que él era un buen muchacho y que debía entenderlo. Pero cambio de opinión cuando le enumere las ocasiones en las cuales me celó hasta el cansancio.
Esme, estaba algo triste y cada vez que nos veíamos me lo hacía ver. Y Carlisle, estaba molesto y serio conmigo, pero es que no podía estar con un hombre así.
No podía ir a ningún lado sin dos guaruras, se molesto cuando mi madre me regalo un auto y lo use en una salida furtiva con Alice. Cuando se enteró pego el grito al cielo y me sacó del club casi a rastras.
Ese día me trato como a una cría y me dijo que no iba a salir más si no era con él, su madre o mi padre, ya que ni con Alice, ni con mi tía Abi y menos con mi mamá.
Y mi ropa tambien fue una pelea. Que si mis trajes eran muy cortó…
Me mire en el espejo desnuda y vi el leve abultamiento de mi vientre.
Lo acaricie y una emoción me embargó.
Estaba feliz. Oh mi Dios! iba a tener un hermoso bebé o una hermosa nena.
Lo que me dolía era lo que pasó con el imbécil de su padre.
Suspiré. No importaba él era mi bebé y lo amaría sin importar la tozudez de el posesivo celoso de su padre.
Pero porque termine con él? Bien.
El me encerró en ese maldito cuarto, solo porque fui a comer con Alex y Josh, unos compañeros de la facultad y solo fue un almuerzo en restaurante de sushi que está en la esquina. Es que se me antojaba comer sushi.
Me dejo encerrada ahí después de una retraída verbal acerca de que no tenía que salir con otro hombre que no fuera él. De acuerdo era su mujer, pero hasta ahí. No era su esposa ni mucho menos, era su novia, que se convirtió ahora en la madre de sus hijos.
Me escape de su encierro y cuando lo vi me partió el corazón, pero ya no podía echarme para atrás.
-. Alice, estoy embarazada- dije abriendo la puerta y viéndola sonreír. -. Vamos quiero ir de compras.
Ella me tomó del brazo y negó.
-. Jasper me busca- lo sabía, ella estaba molesta con el por su sobreprotección y posesividad.
-. Bueno tengo que hablar con Edward.
-. Volverán a estar juntos?- eso sí lo sabía, no iba a volver con él.
-. No.
Tomé mi bolso y las llaves de la encimera de la cocina y fui a un laboratorio para comprobar la noticia.
No sabía cómo reaccionaría Edward, pero no importaba. era mi bebé.
Llegue a la empresa de Edward y cuando puse un pie fuera del ascensor me sorprendí por lo que vi.
Era Megan, la asistente de Edward, en reemplazo de Ángela, llorando por los malos tratos de Edward.
-. No me anuncies Megan- ella asintió aliviada.
Entre en la oficina de Edward.
-. Pero que carajos…- yo enarque una ceja y su mirada fue de arrepentimiento y tristeza.
-. Tenemos que hablar Edward.
-. Yo lo siento nena, en realidad lo siento- sus ojos estaban aguados-. Regresa conmigo por favor, no me dejes solo- yo negué.
-. Edward yo…- el frunció el ceño y yo seguí-. … estoy embarazada- el de inmediato se puso de pie y caminar hasta quedar frente a mí-. Entiendo que no… - me beso impidiendo que hablara y yo me desvanecí en sus brazos.
-. Un bebé- sonrió feliz y yo asentí-. De ambos, hermoso como tu- beso mi frente.
-. Edward, que este embarazada no quiere decir que vaya a volver contigo- el me miro molesto.
-. No voy a permitir que mi hijo este separado de mi, así que lo siento.
-. Pues solo vine a decírtelo- me iba a dar la vuelta cuando quede acorralada contra la pared.
-. Esme va a estar feliz- beso mi hombro descubierto.
-. Si lo sé- quise apartarme, pero en ese momento la puerta se volvió a abrir y entro Esme
-. Edward!- lo llamó y él me liberó.
-. Mamá.
-. Esme- dije yo. Ella me sonrió y yo bajé la cabeza.
-. Así que seré abuela- estaba sonriente.
-. Sip. Estoy emocionado- dijo Edward.
-. Cuanto tiempo tienes?- dijo tomándome de la mano y sentándome en una de las sillas de la oficina.
-. Yo… eh… tengo dos meses – ella sonrió.
Luego vino a mi mente la cara de mi padre y la de mi abuelo cuando se enteraran de mi embarazo. El grito al cielo que pegó August cuando se entero de Alice, aunque Jasper estaba más que feliz. Al final mi tío lo entendió y mi abuelo tambien, pero ahora analizando las cosas yo no quería ser igual que mi madre y mi tía. Es decir, embarazarme temprano sin tener que brindarle a mi hijo es… irresponsable.
No hice visible mi molestia.
-. Oh por Dios! seré abuela.- ella me abrazo-. Le comprare tantas cosas- se veía emocionada.
Ella al parecer recordó algo y se giro a Edward. Me dejó anonadada cuando le metió tremenda bofetada-. Discúlpate ahora mismo Edward- Llamo a Megan por el intercomunicador y ella entro con algo de miedo.
-. Lo siento Megan, no tenias la culpa de mis problemas y me desquite contigo en realidad lo lamento- ella levanto la cabeza consternada y luego sonrió tímidamente y se fue.
-. Esme, Edward debo irme – ellos me miraron interrogantes -. Debo regresar a casa, tengo que terminar unos trabajos de la universidad- ellos asintieron.
-. Te llevo- dijo Edward y yo negué.
-. No es lejos además necesito aire- me estaba mareando ahí dentro.
-. Voy contigo- insistió yo negué.
-. Hablamos ahora- me despedí de ellos y salí de su oficina y por ende de la empresa.
Pov. Edward.
Estaba feliz. Mi mujer me iba a dar el bebé que tanto había buscado.
La iba a seguir, pero mi madre me retuvo-. Necesita pensar amor- yo lo miré frustrado.
-. No quiere volver conmigo- ella abrió los ojos y luego asintió. Ella sabía de mis celos hacia Rose-. Está embarazada, debe estar conmigo- dije para mí mismo.
-. Edward, tu no habrás embarazado a Rosalie para atarla a ti cierto?- se veía enfadada.
-. No- en realidad lo iba a hacer en uno de estos días, había decidido que la buscaría y la embarazaría, pero al parecer las cosas Ivana ser distintas y mejores.
-. Mi amor estoy tan feliz. Te amo- se me tiro encima y me lleno de besos.
Bueno chicos este es el penúltimo capítulo de esta historia agradezco sus comentarios y besos a los que me apoyaron
D. F.
