Este capítulo es más largo que los otros, por ende me tomó más tiempo, cambié muchas veces parte de él, así que fue un lio, espero que es guste.

P.D. : Cambié el orden de los capítulos, el prólogo pasó a ser el Capítulo 1. Fue por algo de la interfaz de la página.


CAPÍTULO 4: ESCAMAS DE HIERRO.

Shyvana se petrificó por un momento, Jarvan rió, encontró ese gesto algo tierno.

"Ven, sigamos" –Shyvana prácticamente era arrastrada por el príncipe Jarvan, continuaron su casi eterno camino por los pasillos-

"Iremos a ver al Rey Jarvan III" –pronunció Jarvan-

"¿A tu padre?"

"Así es. Tengo que informarle sobre el patrullaje, y necesito que vengas conmigo."

"¿Por qué necesitas que yo vaya? Probablemente estropearía todo…"

"Al contrario, ya verás." –Le hace una caricia en el pelo, Shyvana se avergonzaba un poco con este tipo de gestos, pero le gustaba de todas maneras.-

Ambos llegan a un salón, era de gigantescas proporciones, y estaba decorado con una alfombra roja, candelabros y una variedad de estatuas. A lo más al fondo, se encontraba un hombre de avanzada edad, llevaba encima prendas tales de un rey. Éste se encontraba rodeado de sus guardias. En este momento Jarvan suelta la mano de Shyvana.

"Guarda silencio, estás al frente de la autoridad más importante de toda Demacia, el Rey Jarvan III" –Le dice Jarvan en un tono muy bajo a Shyvana, casi susurrando. Shyvana asiente con la cabeza.-

Ambos avanzan por el pasillo, el Rey Jarvan III mira al príncipe algo sorprendido, se preguntaba por qué había interrumpido su viaje, y quién era su acompañante. En unos momentos, Jarvan IV estaba al frente de su padre, el rey.

"Padre, creo que le debo muchas respuestas." –Pronuncia Jarvan IV inamovible.-

"Así es, Jarvan ¿Cuáles fueron tus razones por cancelar el patrullaje, que era tan importante para hallar enemigos cercanos?" –Vocea el Rey-

Cuando el Rey reprende a su hijo, Shyvana no puede evitar sentirse culpable, quería interrumpir, pero Jarvan le dijo que guardase silencio, no quería crear aún más problemas.

"Lo lamento mucho, Padre. Tuvimos muchos inconvenientes en nuestro camino, pero será mejor discutir esto después."

"Entiendo. Por cierto ¿Quién es esa joven que está a tu lado?"

Jarvan IV mira fijamente a Shyvana.

"M-Me pregunto su majestad, soy Shyvana… E-Est…"–Fue interrumpida por el príncipe Jarvan IV-

"Ella es Shyvana, es una media dragón, nos ayudó sin nada a cambio en un conflicto, pero por ello sufrió graves heridas, la traje hasta Demacia para tratarlas."

"Así que una media dragón… Jarvan ¿Estás consciente de todos los problemas que esto puede traer?" –El Rey responde algo confundido-

"Claro que sí, padre, pero ella hizo un gesto muy noble por nuestra nación, así que debe ser recompensada"

"Está bien, llévala a un centro de restauración, allí podrá estar todo el tiempo que guste."

"Gracias padre, sin nada más que decir, me retiro, adiós."

Ambos caminan por la alfombra hasta llegar al pasillo, Jarvan estaba un poco tenso.

"¿Por qué mentiste?" –Pregunta Shyvana, algo enojada-

"No le podía decir la verdad a mi padre, se sentiría deshonrado, y probablemente te eche de aquí."

"Pero… Tu padre te regañó de todas maneras."

"No te preocupes, luego se le pasará al viejo. Ven, sígueme." –Jarvan toma la mano de Shyvana sin previo aviso-

"¿Tienes hambre? Creo que no haz comido nada hace días, vamos a darnos un festín."

Shyvana estaba enfadada por lo ocurrido, sabía que era un problema, pero prefirió guardar silencio, aunque era bastante notorio. Después de un par de minutos llegaron al comedor, una habitación muy decorada, con una mesa gigantesca al centro.

"Adelante siéntate, y pide lo que quieras, tengo mis chefs trabajando personalmente para nosotros."

Shyvana se queda mirándole un rato, haciendo un puchero.

"Odio que me trates como si fuese una niña."

"Lo siento." –Jarvan ya tenía prevista tal acusación-

"¿Por qué me interrumpiste cuando hablaba con tu padre?" –Bastante enojada-

"Conozco a mi padre, lo mejor era que yo hablase por ti."

"Entiendo…" –Resignada-

"Ahora disfruta lo que nuestros chefs sirvieron, ojalá te guste."

Llegó un grupo de hombres a la mesa y empezaron a preparar el festín, había una variedad de comidas, entre ellas carnes, filetes, ensaladas, etc…

Shyvana se devoró fácilmente ¾ del festín, Jarvan quedó impresionado, nunca se había esperado de alguien pudiese comer tanto.

"Ah… Qué deliciosa estaba la comida…" –Shyvana suspira, estaba satisfecha-

Jarvan se miró por la ventana, ya estaba oscureciendo, miró el suelo en momento y se levantó de golpe.

"¿Qué sucede?" –Shyvana preguntó-

"Quiero que me acompañes, sígueme."

Jarvan caminó hasta el pasillo, se quedó mirando unos segundos a Shyvana, luego se movió hasta la puerta principal. Shyvana se mantuvo queta un rato, luego siguió a Jarvan. Una vez afuera, Shyvana dudaba sobre la actitud se Jarvan, pero prefirió no preguntar.

"Oye ¿No quieres que me ponga nada?"

"A esta hora la gente está en sus casas o embriagándose en un bar."

"¿A dónde vamos?"

"Ya verás."

Caminaron hasta llegar a la escuela de magos de Demacia, era una edificación gigante, de color gris en su totalidad. Al llegar a la entrada, recibieron al príncipe Jarvan como una celebridad, realmente el pueblo lo quería muchísimo, su presencia era una señal de gratitud. Cuando entraron, se encontraron de frente con una bella muchacha blonda, automáticamente la chica saludó a Jarvan.

Jarvan, eres tú! No te veo hace muchos días ¿Cómo te encuentras?" –Le saluda enérgicamente con un beso en la mejilla-

"Oh, Luxanna ¿Qué haces por aquí?"

"Vamos, sabes que no me gusta que me digan Luxanna, basta con Lux. Yo me encuentro aquí por mis clases… Vaya, veo que estas acompañado ¿Me presentas a tu amiga?" –Ríe juguetonamente-

"Claro, ella es Shyvana, es una amiga mía. Shyvana, te presento a Lux, es mi compañera hace mucho tiempo, la conozco desde que éramos pequeños, es hermana de unos mis mejores amigos."

"Hola, un gusto." –Responde Shyvana de una manera tajante, algo celosa.-

"El gusto es mío, Shyvana."

La joven se caracterizaba por ser amable, era adorada por casi toda Demacia, ella podía alumbrar cualquier alma en pena con tan solo su deslumbrante sonrisa.

"Lux, te quería pedir un favor."

"¿Sí, Jarvan?"

Ambos empezaron a hablar en un tono bajo, Shyvana no podía oír lo que decían, así que empezó a darse una vuelta por el colegio, sin perder de vista a Jarvan. Cuando Shyvana ve a unos magos practicando sus hechizos, un hombre que se asemejaba a una gárgola de color azul se le acerca.

"Veo que te interesa la magia." –La pilla por sorpresa. Shyvana al voltearse, se asusta por la apariencia.-

"Em… No precisamente, s-sólo miraba…"

"Entiendo ¿Eres nueva por aquí?"

"Algo así… Jarvan me trajo aquí…"

"Jaja, ya veo… ¿Cómo te llamas?"

"Shyvana… ¿y tú?"

"Galio. Bueno, tengo que supervisar a estos chiquillos, adiós."

Shyvana se despidió con una sonrisa, le pareció agradable sociabilizar con alguien más en este sitio, que era algo desconocido para ella. Luego de un rato, Jarvan llama a la joven medio dragón. Ella fue rápidamente hacia él.

"Ven, Shyvana, tengo una sorpresa para ti." –Jarvan tenía una sonrisa en la cara.-

Shyvana se preguntaba qué estaba tramando. Ambos entraron a una habitación oculta en la oscuridad, en el cual habían tres magos, con túnicas amarillas, diferentes al resto, y le pidieron ponerse en medio de un círculo dibujado en el suelo.

"Ahora, Príncipe Jarvan, quiero pedirle que salga de la habitación…"

"De inmediato."

Se encontraba Shyvana alrededor de tres hombres moviendo sus manos de una manera extraña, formando figuras.

"¿Q-Qué están haciendo?"

"Tranquilidad joven, te otorgaremos paz y tranquilidad temporal."

Shyvana estaba algo asustada. De repente, el círculo en el piso empieza a brillar. Sin previo aviso, los hombres empezaron a recitar con perfecta coordinación:

"Reúnanse sobre mí
Reúnanse sobre mí, padres
Reúnanse en lo más alto y envíenme
Una sola oportunidad…
Escuchadme padres ahora…"

Mientras recitaban esta especie de oración, el brillo del círculo cubrió todo el cuerpo de Shyvana, ella se sentía en la nada, había perdido la conciencia. Cuando despertó, sentía que su cuerpo ardía, y se encontraba en el suelo. Los magos estaban esperando su despertar.

"¿Cómo te sientes?"

"Algo extraña… ¿Qué me hicieron?..."

"¿Aún no te das cuenta?, mírate al espejo."

Shyvana se acercó a un espejo colgado a una pared, no podía creerlo. Tenía una apariencia humana, una suave piel pálida, una armadura negra, y una sedosa cabellera rojiza.

"El Príncipe Jarvan nos pidió este favor, ahora tienes la apariencia de una humana, y no tendrás problemas con interactuar con los demás. Aunque me parece algo extraño… Ya que podemos convivir perfectamente con criaturas muy bizarras…" –El mago decidió no hablar más y le abrió la puerta a Shyvana, allí afuera estaba Jarvan, esperando, se había quedado dormido en un sofá, quizás cuanto tiempo tardó el ritual, pensó Shyvana.-

Shyvana sonrío, y decidió sentarse a su lado, y posteriormente dormir apoyada en él, ya que ella también estaba muy cansada, y no quería despertarlo. Jarvan es su ángel guardián, probablemente nadie se preocupase por ella, excepto él.

Después de unos treinta minutos, Jarvan despertó, se encontró con Shyvana durmiendo a su lado, no sabía qué hacer, estaba ruborizado. Luego recordó que le advirtieron que Shyvana terminaría exhausta por el ritual, así que decidió cargarla en sus brazos, y llevarla hasta el palacio.

En el camino, se encontró con mucha gente mirándole. El gran príncipe Jarvan IV cargaba en sus brazos a una hermosa joven pelirroja. Había empezado a llover.

"Qué lástima, después de una tarde con un sol tan hermoso, a Shyvana no le gustará esto." –Pensó Jarvan-

Jarvan se dio cuenta que la cara de Shyvana se estaba mojando, así que decidió acercarla más a su pecho. Cuando finalmente llegaron al palacio, entraron en la habitación de Jarvan, y dejó a Shyvana en su cama, se sorprendió el cómo no había despertado en todo el camino, realmente estaba profundamente dormida. Le hizo una caricia en el pelo, el cual seguía tan suave y sedoso como antes. Intentó secarlo un poco. La observó un instante, y luego se fue al baño, quería ducharse, estaba fatigado.

La ducha duró fácil unos veinte minutos, se relajó completamente. Al salir, se vistió con un pijama, mientras se secaba el pelo, observó otro momento a Shyvana, parecía dormir tan a gusto que no quiso despertarla. Entonces buscó un saco de dormir en una habitación de al lado, regresó a la habitación, y lo estiró en el suelo de esta. Antes de apagar la luz, Jarvan contempló por última vez a Shyvana, y finalmente le dio un beso en la frente.

"Dulces sueños, Shyvana."

Cuando se dio vuelta para apagar la luz, Shyvana empezó a hablar dormida…

"…Ah… Jarvan… Te… T-Te quiero mucho…"

"Quizás que este soñando." –Dijo para sí mismo.-

Finalmente decidió apagar la luz y dormir en el saco. Fue un día sin duda agotador.


Espero que les haga gustado, mejoraré la frecuencia de los capítulos, sin más que decir, adiós, espero que esten bien. =)