El infalible plan de Lee
Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen. Son propiedad de Masashi Kishimoto. Yo escribo esto por diversión y sin ánimo de lucro.
La misión era sencilla. Aproximarse a un pequeño poblado cerca de la aldea para arrestar a un grupo de bandidos que atemorizaba a los aldeanos haciéndose pasar por ninjas de élite.
No era algo que supusiera un mayor riesgo, pero para Neji el día no sería precisamente normal. Mucho menos tranquilo.
El madrugar para una misión como esa no era nada nuevo, incluso él solía entrenar o muy entrada la noche o siendo el primero de todo el clan en despertar. Hasta ahí su día había empezado bien. tras una pequeña sesión se entrenamiento, otro miembro Hyūga le había informado que su equipo le esperaba en la oficina de la Hokage, pues saldrían a una misión.
Preparó lo básico para su viaje, aunque sin saber cuánto tardarían. Al presentarse a la oficina de Lady Tsunade y ver a su equipo ahí, tuvo un mal presentimiento. Principalmente, porque Tenten no dejaba de mirarlo con la diversión pintada en el rostro y porque Gai-sensei le había apretado con fuerza el hombro izquierdo.
Algo andaba mal. Bastante mal.
Tsunade les informó de la misión e inmediatamente partieron. La paranoia del Hyūga aumentaba a cada metro que su equipo avanzaba. Cuando salieron de la aldea, estaba completamente alerta. No sólo por la misión, su equipo estaba sumamente raro. Gai-sensei no estaba actuando con normalidad.
La Bestia Verde de Konoha esperó a que Lee y Tenten estuvieran unos metros alejados antes de palmearle la espalda al genio Hyūga. Era el segundo contacto cómplice del día con Neji y ya estaba con una vena resaltando en su sien.
-¿Ocurre algo, Gai-sensei? –cuestionó rompiendo el silencio que le asfixiaba, intentando serenarse. Desde que quedó seleccionado en el equipo de Gai siempre rogó por un día normal, como cualquier otro equipo. Sin excentricidades ni rarezas por parte de su sensei y compañeros, pero ahora que estaban actuando como había querido hace mucho, rayaba en lo incómodo.
-Neji, has madurado mucho. –comenzó el de spandex verde.
El aludido se tensó cuando el hombre a su lado le rodeó los hombros con su brazo de manera fraternal sin dejar de caminar y mirar fijamente el horizonte.
Empezaba a sospechar de un atentado en su contra.
-Te has convertido en un hombre. –alzó su puño con orgullo. –Y creo que ha llegado la hora de que tengamos una charla de hombre a hombre.
Tenso, Neji miró a su sensei como si estuviera más loco de lo normal.
-Una… ¿charla?
-¡Así es! He notado la llama de tu juventud algo apagada últimamente. –Empezó a divagar- y gracias a la información que recibí de una fuente muy confiable, concluí que se debe a la incomprensión por la que estás pasando. –
-Creo no entender lo que me está diciendo, Gai-sensei.
-Estoy al tanto de tus sentimientos por el alumno de Kakashi, Naruto. –sonrió levantando el pulgar. Neji sintió como un balde de agua helada caía sobre él.
No pudo pronunciar palabra alguna. Sí, ahí algo que iba mal. Primero, había olvidado que ahora era gay. Segundo, Tenten había hablado con Gai-sensei para que a su vez él le diera una charla estilo padre-e-hijo.
Tenía ganas de tirarse del primer barranco que encontrara para escapar de una tontería que se le estaba yendo de las manos.
-E imagino que debe ser difícil para ti. –continuó Gai, ignorando el rostro de su alumno que denotaba miedo. –No me imagino cuál será la reacción de Hinata cuando lo sepa.
Los ojos del sensei se iluminaron.
-¡Bendita juventud, rebosante de energía! Nada mejor para los corazones apasionados que vencer a sus rivales en el amor. ¡Esa es la llama de la juventud! –se estaba saliendo del tema.
Sin embargo, fue suficiente para que Neji recapacitara. ¡Hinata quería a Naruto! Había aceptado el plan de Lee olvidándose de ese detalle. Todo sería un desastre potencial si empezaban a circular rumores de la rivalidad entre Hinata y él por el corazón del Uzumaki.
Ya lo veía venir. La depresión llegó, pensando que sería el fin de su dignidad. Su orgullo se iría al drenaje y junto con él el prestigio del Clan Hyūga al verse involucrado en semejante cotilleo de lavanderas.
Tenía que ponerle un fin a todo. Si se salía de control todo acabaría mal, mal, mal.
Tuvo que soportar el discurso motivacional de su sensei hasta que por fin llegaron a la aldea. Decidieron separarse para recorrer el perímetro, transformando su apariencia a la de un civil. Gai y Lee se fueron por un lado y Neji junto con Tenten fueron por el lado contrario.
-Tenten. –la llamó cuando llevaban unos minutos recorriendo el área. –Tengo que decirte algo importante.
-¿Qué es?
Sí, debía terminar con esa mala broma que el destino le estaba jugando. Preparado para sentir el enojo de su compañera encima por haberle mentido, lo soltó.
-No soy gay.
Tenten parpadeó confundida y miró a su compañero. De la nada, su sonrisa se acrecentó mientras tomaba su mano.
-Sí que necesitas ayuda. –rio, confundiéndolo. -¡Pero no te preocupes, yo estaré contigo en esto!
El rostro de Neji mostraba cuán perdido se encontraba. Pero ella continuaba.
-De todos modos, yo ya pensaba ayudarte. Pero para conquistar a Naruto, primero debes aceptarte a ti mismo y decir: "Soy Neji Hyūga. Nací gay, soy gay y siempre seré gay" –
¿Ayudarle? ¿Conquistar a Naruto? ¿Aceptarse? ¿Nacer gay, ser gay y siempre gay? Se mareó por un momento ante las palabras de la castaña. Sólo una cosa se quedó en su mente, más que las anteriores.
La situación ya se había salido de control.
¡Pido mil disculpas por la tardanza, en serio que no tengo perdón! Pero la inspiración no estaba al máximo. Aún así, intentaré no tardarme con la próxima continuación.
Ujujuju, ¿empezarán los problemas? o.o No lo sé xD
¡Nos vemos, saludos!
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Besos.
