Poco a poco el lugar se llenó de policías, y las personas que se encontraban ahí fueron saliendo despavoridamente, los chicos tenían una sonrisa. –¡A jugar!- Gritaron todos al momento que los policías se acercaban. En un parpadeo los 2 Kyatto• pīpuru se habían quitado sus gorras, dejando ver unas orejas gatunas, las garras de ambos crecieron dejando unas puntiagudas navajas en su lugar, los colmillos se hicieron más grandes y los ojos de ambos se oscurecieron, sin duda iban a atacar en cualquier momento.
Los dos Inu no hito, también se quitaron las gorras dejando al descubierto dos pares de orejas perrunas, los dientes le crecieron, provocando que se convirtieran en colmillos, las uñas también se alargaron convirtiéndose en garras, los ojos de ambos se oscurecieron y gruñeron con fuerza, ellos solo esperaban el primer movimiento que darían los Kyatto• pīpuru, ya que los consideraban líderes.
Los dos Hito paddo, por otra parte, crecieron de masa muscular haciéndose más fuertes, las uñas de ambos se alargaron dejando en su lugar unas cuchillas alargadas, los ojos de ambos se oscurecieron y miraron con rabia a los humanos que los rodeaban. Los 6 Dōbutsu-suki no hitos sonrieron con malicia, cada paso, cada sentimentero que se acercaban los humanos, la sed de sangre en las chicas aumentaba.
-¡Alto, No se muevan!- Grito un oficial poniéndose a pocos metros de Momoko, esta se movió un paso hacia delante -¡Que no se muev…..- No termino de decir la frase, por que rápidamente Momoko de un ágil movimiento degolló al oficial, dejando muy en claro que era hora. Los demás comenzaron a caminar hacia los demás oficiales, cada quien a una parte en específico, los oficiales al sentirse acorralados comenzaron a disparar, mas como era bien sabido los Dōbutsu-suki no hitos eran muy veloces, logrando esquivar todas las balas.
Miyako se acercó a 6 oficiales, y de un rápido movimiento araño el pecho de todos con sus garras, dejándolos muertos al instante, cosa que aprovecho para saciar su sed, poco a poco su mano toco el líquido carmesí, que se tiño del mismo color, llevo sus dedos a sus labios y probo ese líquido tan delicioso para ella, sintió una adrenalina y al mismo tiempo una éxtasis, que solo hacia ese líquido. Sonrío y volvió a atacar a los demás que se aproximaban a ella.
Miyashiro, se acercaba lentamente con una sonrisa en la cara. Cuando estuvo lo suficientemente cerca araño a todos de una vez, cosa que no le llevo más de 2 minutos. Se dirigió a esperar a sus hermanos sentado en una banca, al poco tiempo llego Miyako y se sentó a su lado con una sonrisa tierna en sus labios, el le devolvió la sonrisa y se acercó a ella para limpiar su nariz con su pulgar, que estaba manchada de rojo.
Con Koeretsu, fue más lento, a él le gustaba hacer sufrir a los humanos más que otra cosa en el mundo, en ese momento clavo su mano en el pecho de uno, introduciéndola lentamente hasta que sintió su objetivo, el oficial gritaba de dolor, cosa que le pareció estupenda a Koeretsu y de un movimiento rápido, ya le había arrancado el corazón al pobre hombre. Volteo para ver a la hembra de su especie, también divirtiéndose, pateaba como pelota a un hombre, que con cada patada escupía sangre, ella volteo y se encontró con la mirada de el, volvió con su presa y la toco suavemente, no hubo respuesta. Ya haba muerto el oficial. Se alegró, su trabajo esta echo, se acercó a la banca donde se encontraban los Hito paddo y se sentó al lado de la rubia, Koeretsu imito su acción, ya solo quedaban los Kyatto• pīpuru.
Momoko era ágil, ya había acabado con 24 oficiales aproximadamente, termino, tomo un termo y lo lleno con el líquido carmesí que estaba regado por todas partes. Mientras tanto Momotaro estaba en las mismas, recogiendo en una botella todo lo que podía de ese líquido carmesí.
Cuando hubo terminado se dirigió a Momoko y le sonrió, ella le devolvió la sonrisa, y se acercaron con sus hermanos.
-Bueno, ¿Qué haremos?- Pregunto el rubio.
-No lo sé- respondió la pelirroja.- ¿De dónde vienen y a dónde van?- Pregunto Momoko al mayor.
-Venimos de Tokio, y estamos buscando a alguien- contesto cortante el pelirrojo.
-¿A quién buscan?- Pregunto Kaoru.
-A un tipo, llamado Him- contesto con simpleza Koeretsu.
-¡Los acompañamos!- Exclamaron alegres las tres chicas.
-¿Enserio?- Pregunto incrédulo Miyashiro
-Si- contesto Miyako mientras se encaminaba a la salida, junto con Momoko y Kaoru. Los chicos también las siguieron a la salida, una vez afuera, se colocaron las gorras nuevamente.
-¿Supongo que ahora somos compañeros de viaje y amigos, no?-Pregunto Momotaro.
-Supongo- contesto con simpleza Momoko
-¿Dónde dormiremos?-Pregunto Miyako.
-Sí, ¿en dónde?- La secundo Miyashiro.
-¿Qué les parece en ese Hotel?- Pregunto Momoko, apuntando un cartel que decía Hotel Five starts.
-Si- dijieron todos. Antes de irse, procuraron que no hubiera nadie cerca que los pudiera ver, lamentablemente en una esquina estaba oculta una pequeña niña, de aparentemente tan solo 8 años, la pequeña infante sonrio al ver que se acercaban a ella, Miyako se arrodillo frente a la pequeña quedando a su altura.
-Hola, ¿Estas bien?- Pregunto dulcemente, la pequeña seguía oculta en la esquina oscura, no se le veía el rostro, solamente se podían presenciar sus ojos dorados.- No te haremos daño- Dijo con una cálida sonrisa la rubia. La pequeña lentamente salió de su escondite, dejando ver su rostro y cuerpo; ella no era un niña como cualquier otra, ella era una Inu no Hito al igual que Kaoru y Koeretsu, tenía orejas y cola blanca, y poseía un cabello plateado que estaba sujeto a una coleta alta que le llegaba unos centímetros arriba de los hombros, su ropa daba a entender que era humilde, una camisa rosa sin mangas y un pantalón de mezclilla algo rasgado de las rodillas.
-Hola- dijo la niña, que aparentemente no tenía miedo.- Soy Lina- Dijo extendiendo la mano, dejando ver unas afiladas garras.
-Hola, soy Miyako- dijo la mencionada tomando la pequeña mano/pata de la niña.
-Soy Miyashiro- Dijo el mencionado con una tierna sonrisa.
-Yo soy Koeretsu- dijo el pelinegro con una sonrisa de medio lado.
-Yo soy Kaoru- Dijo la oji-verde.
-Wow, no pensé que habían más personas como yo-Dijo alegremente la niña, mientras su cola se movía de un lado a otro.- ¿Todos huyen y tratan de matarlos también?- Pregunto con tristeza.
-Sí, pero no te preocupes, que desde ahora puedes andar con nosotros- dijo la pelirroja- Por cierto soy Momoko y él es Momotaro- El susodicho sonrió saludando con un ademan a la pequeña.
-Hola, Momoko. ¿Ustedes son como yo?- Pregunto apuntando a Kaoru y Koeretsu.
-Si, somos Inu no Hito, una de las especies o variedades de los Dōbutsu-suki no hito- Dijo con simpleza Kaoru.
-¿Y ustedes?- Pregunto apuntando a Miyako y a los demás.
-Yo y Miyashiro somos Hito paddo- dijo con una sonrisa Miyako.- Y Momoko y Momotaro son Kyatto· pīpuru.- Termino de explicar Miyako.
-¿Hay más de nosotros en el mundo?- Pregunto Lina.
-Si, los sobrevivientes andan vagando por el mundo, siendo perseguidos por los malditos humanos- Contesto Gruñendo Koeretsu.
-Andando, que tenemos que buscar en donde quedarnos- Dijo Momotaro iniciando a caminar.- ¿Kaoru, Miyako, Momoko, Tienen dinero?- Pregunto nervioso Momotaro.
-Sí, toma- Dijo la rubia extendiendo un fajo de billetes a Momotaro. 476.50 dólares, para ser exactos.
-Andando- Dijo Lina dando pequeños brincos.- Oh Aguarden por favor- dijo colocándose una Gorra azul con rojo sobre la cabeza.- Listo, andando- Y así emprendieron la marcha hacia el hotel.
Durante el camino, no levantaron sospechas, todo mundo debió de haber pensado que eran unos adolescentes y su hermanita caminando por la ciudad. Por fin habían llegado al hotel, entraron a la recepción y esta estaba decorada como playa, ya que era verano. Se acercaron a la recepcionista y esta los atendió casi inmediatamente.
-¿Qué se les ofrece?- preguntó con una sonrisa amigable.
-Una habitación por favor- Dijo Koeretsu con una sonrisa de medio lado.
-Claro, ¿sencilla, especial, o de lujo?- Pregunto la mujer.
-¿Cuánto saldría la de lujo?- Pregunto Miyashiro curioso, ya que una habitación de lujo no sonaba nada mal.
-450 dólares- Explico la mujer.-¿Entonces la de lujo?- Pregunto con una libreta en la mano.
-SI- dijeron todos al unísono. La mujer les entrego la llave y se encaminaron a la habitación, una vez en esta se sorprendieron del interior. Habían 3 camas matrimoniales, una Televisión de Plasma de aproximadamente 40 Pulgadas, un sillón para 3 personas y dos individuales. Y para complementar un jacuzzi en el Baño.
-Bueno, ¿Qué horas son?- Pregunto bostezando Lina.
-Son las 7:30- Respondió Kaoru, mientras se echaba en una de las camas. Por alguna extraña razón Lina se acurruco con ella- Enana, ¿Qué haces?- Dijo entreabriendo un ojo.
-Me pongo cómoda, ¿Te molesta?- Pregunto con ojos de cachorrito.
-No, no te preocupes- Dijo volviendo a cerrar los ojos. Koeretsu, se acurruco con ellas. Ante esto Kaoru abrió un ojo.- ¿Qué Haces?- Pregunto.
-Me pongo cómodo, ¿Te molesta?- Pregunto con los ojos de cachorrito imitando a Lina.
-Si maldito quítate- Dijo casi gritando.
-No quiero, ni modo- dijo mientras cerraba los ojos- Buenas noches nena.
-Buenas noches imbécil- dijo Kaoru, Koeretsu respondió con un gruñido, y así los tres Inu no Hito quedaron profundamente dormidos unos sobre otro.
-Bueno, hora de dormir- dijo Miyashiro acostándose en una de las camas sobrantes.
-Que descansen- Dijo Momotaro Echándose en la misma cama que el rubio.
-Buenas noches- Dijo Miyako y Momoko echándose de igual forma en la otra cama. Esperando el día de mañana donde tendrían que seguir su viaje en busca de ese tal Him.
Marc: DEJEN REVIEWS!
