Mi corazón me latía rápidamente conforme se hallaba bajando el elevador, los gritos de los soldados; seguramente entrando al edificio, se oían claramente más cerca de mí. La presión era bastante frustrante, el pensar que mis amigos, y mis seguramente hermanos de especie, se hallaban 4 pisos arriba de mí, esperando que yo llegue a hacer mi cometido, porque yo, a la corta e "inocente" edad de 8 años, había experimentado cambios que la mayoría de los humanos no soportaría. Pero ese no era mi caso, todo lo que tenía en mente era ayudar a mis amigos, y lo haría no importa que costara. Cuando el elevador se hubo detenido, me encontraba en un lugar húmedo, oscuro, el sótano para ser más precisos. Y como dijo Momotaro Oni-san, había una pequeña puerta debajo de una mesa. La abrí con facilidad, las ventajas de ser un Inu no Hito, y poco a poco Salí. Estaba en un lugar donde olía a alcantarilla, lo sorprendente es que sabía a qué olía las alcantarillas, era un pequeño túnel, avance por el hasta que llegue a unas escaleras, subí rápidamente por ellas sin siquiera imaginar a donde conducían; que buena fue mi suerte, aparecí en frente del parque en donde Momotaro Oni-san me había indicado buscar al sujeto llamado Ace. Pregunte a los jóvenes del lugar, quienes me miraban y hacían comentarios como que tierna niña, se me olvidaba que aun usaba mi gorra.
-Disculpe…- Llame a un muchacho que aparentaba tener la edad de mis Oni-san, tenía el cabello por debajo de los hombros de color negro, no tan brillante como el de Koeretsu Oni-san, tenía la piel de un extraño color verdoso sin llegar a los extremos, usaba gafas de sol y ropa vándalo.- ¿Conoce a un sujeto llamado Ace?- Pregunte, usando mis técnicas de inocencia.
-Sí, ¿De parte de quién?- Pregunto mirando hacia ningún lugar en específico.
-Mío- Dije como si fuera los más obvio.
-Bueno Chiquilla, estas de suerte. Soy yo, ahora ¿Qué se te ofrece?- Dijo, por primera vez volteándome a ver a los ojos señalándose a sí mismo.
- Mis amigos están atrapados por los humanos, y necesito que me lleves con un sujeto llamado Randy por órdenes de mi Oni-san.- Dije, o más bien exigí.
-Mmmm, Déjame pensarlo… ¿Qué gano yo?- Pregunto de una manera muy arrogante.
-Que no te destripe, mate y haga que te devore un gato de la manera más lentamente dolorosa que te puedas imaginar.- dije, con mi mirada de asesina psicópata, que me caracterizaba, el tipo retrocedió un poco. Era cierto que soy una maldita huérfana necesitada en busca de su ayuda a cualquier precio,( para sacar a mis amigos) o así me consideraba yo, pero la verdad me satisfacía ver a mis victimas retorcerse de dolor, y la idea de verlo a él me incitaba a hacerlo. Ya sé que soy una niña, pero la verdad es que a diferencia de otros, yo crecía más rápido de lo normal, o eso parecía, ya que a un niño normal le hubiera tomado 8 años llegar a mi edad y a mí solo me tomo 2, raro, para nada.
-De acuerdo, ¿Quién es tu hermano?- Me pregunto con cierto temor, pero no me importo.
-Eso no importa.- Dije volteando hacia el costado, donde pude divisar a 6 soldados de la fuerza especial, el sujeto de nombre Ace, se percató de eso, y miro hacia donde yo miraba, inmediatamente me tomo del brazo y me arrastro hasta una casita de juguete. Cuando entramos pude ver como movía una piedra, y en el piso se abría un agujero, salto en él, y lo imite. Llegamos a una habitación con sillones en uno de ellos había una persona sentada en el. Esa persona era un joven de cabello y ojos castaños, pude ver las orejas de ¿Tigre? Salir de su cabeza.
-¿Quién es?- Pregunto apuntándome.
-Dice que necesita ayuda.- Dijo Ace nervioso.
- ¿Qué tipo de ayuda?- Pregunto entrecerrando los parpados.
-Brick quiere cobrar el favor que le debe.- Dije con simpleza, aunque fuera mayor que yo, no me iba a intimidar.
-Así… Y dime ¿En dónde está Momotaro?- Pregunto mientras se limpiaba las manos, de las cuales sobresalían unas garras afiladas.
-En el Hotel Five Stars.- Dije
-Bien…Ace, tenemos que ayudar a Brick, Butch y Boomer.- Dijo el sujeto que imaginaba que se llamaba Randy.
- Jaja, ¿Desde cuándo son niñeras?- Pregunto burlonamente.
-No son niñeras Idiota.- Dije con furia, no permitiría que molestaran a mis Oni-san en mi cara.
-Oye.- Me llamo la atención el sujeto llamado Randy.- ¿Quién fue la tonta con la que te tuvo Butch?-
-¿Quién es Butch?- Pregunto inocentemente. Solamente sabía que Momotaro me había enviado aquí, pero nunca dijo quién era Brick, Boomer o Butch.- Y ¿Quiénes son Butch y Boomer?
-Jajajajaja se nota que no sabes nada, bien jovencita, Momotaro o mejor conocido como Brick es un joven pelirrojo, Koeretsu o mejor dicho Butch es un joven pelinegro y arrogante, y Miyashiro o mejor dicho "La nenita de Boomer" es una rubia.- Dijo con burla Ace.
-A, de acuerdo. Espera…. ¿Dijiste que Koeretsu Oni-san es mi papá?- Pregunto espantada, a lo que Randy asiente con la cabeza.- ¡No, no es mi papa!- dije alarmada.
-Bueno, yo pensaba que si por tu carácter.- Dijo encogiéndose de Hombros. Se levantó del sofá, se colocó una gorra negra y se dirigió al agujero por el cual entramos Ace y yo, salimos y nos dirigimos al Hotel donde me esperarían. Pero un soldado me apunto, llamando la atención de otros, venían hacia a mí, y todos armados.
-Váyanse, ayúdenlos yo me encargo.- Dije, lo que los chicos asintieron y se fueron caminando tranquilamente, mientras yo corría sin dirección alguna. Llegue a un callejón sin salida, donde me oculte en unos botes de basura, por suerte corría más rápido que los humanos, gracias a mis rasgos caninos, así que pude perder a los soldados, quienes pasaron de largo, suspire. Me había salvado. Cuando iba a salir de mi escondite, una mano me toco el hombro, sentí que mi corazón salía expulsado de mi pecho, metafóricamente, ya que este seguía latiendo, y muy rápido. Me gire y me encontré con unos ojos dorado brillante, muy parecidos a los míos, debo admitir que me perdí unos segundos en esos ojos, unos ojos que reflejaban ternura, alegría, pero al mismo tiempo ¿Tristeza?... ¿Nostalgia? No lo sabía con exactitud, el también miraba mis ojos. Hasta que el contacto visual se perdió, ya que el desvió la mirada hasta mi brazo izquierdo, mire también mi brazo, y vi un cortada no muy grande, pero si profundo. Me miro, y volvió a mirar mi brazo. Vi claramente como él se pinchaba el dedo, y este comenzaba a sangrar levemente, la sangre y la paso por mi herida, y esta inmediatamente se curó.
-Gracias- Le dije agradecida, el me sonrió, para ser sincera no lo había observado bien, aparentaba ser de 9 años; tiene el cabello de color rosa, extraño color, pero aun así se miraba bien en él, lo tenía levemente alborotado y corto, lleva ropas como las de un niño; una playera negra que decía "ROCK" de color rosa, y unos pantalones de mezclilla oscuros, y como yo tenía una gorra negra sobre la cabeza.
-No hay porque.- Me dijo.- Te vi correr, y supuse que necesitabas ayuda, y la verdad cuando vez a los soldados de FECSI (Fuerza especial contra seres inter-dimensionales) perseguir a alguien, eso solo significa una cosa, y vine a ayudar. Pero veo que tú tienes todo bajo control.- Me dijo aun sonriendo.
-Hola, soy Lina.- Me presente, extendiendo mi mano para que el estrechara la suya cosa que hiso.
- Hashi (Se pronuncia Jashi) gusto en conocerte. Y dime ¿Qué eres?- Me pregunto señalando mi gorra.
-A si, que tonta soy, perdón.- Dije para quitarme la gorra, el vio mis orejas de color blanco, se acercó y las acaricio, sentí un escalofrió al sentir sus dedos sobre mi oreja, y repentinamente mi cola se empezó a mover, revelando la felicidad que tenía al sentir sus caricias en mi aparato auditivo.- Soy una Inu no Hito. ¿Y tú?- Pregunte, podía jurar que mis mejillas tomaron un leve color carmesí.
- Bueno… N-no Sé qué so-soy.- Dijo tartamudeando nervioso. Reí nerviosa, entonces se quitó la gorra, pude ver algo impresionante, tenía orejas parecidas a los de un lobo, pero delgadas como las de un murciélago. Si, tenía orejas de murciélago, orejón para ser exactos.
-Que lindas orejas.- Dije sonriendo, él también me sonrió, y por primera vez vi sus caninos, los tenía muy grandes.- ¿Eres mitad murciélago?- Pregunte ingenuamente.
-Sí, eso creo.- Me dijo. Fue entonces cuando recordé, lo hablado con mis amigos en el hotel, a ese sujeto llamado Him, y sobre todo los experimentos con el ADN de murciélago.
-Oye, ¿Por qué tu nombre es 8 en japonés?- Pregunte, ya estaba empezando a sospechar que él era un espía, para capturar a mis Oni-san.
-A, no lo se. Pero ya tengo que irme, no puedo llegar tarde. Nos vemos.- Me dijo, haciendo un ademan con las manos.
-Adiós.- Le dije yo, aun sospechando. De su espalda salieron dos alas, de murciélago, con una garra en cada lado, lo vi partir, no muy segura de adonde. Esperen ¿A que no puede llegar tarde?, ¿A dónde va?
Bueno, no tenía tiempo de más retrasos, después de todo, tengo que ayudar a mis Oni-san.
