Los personajes no me pertenecen, son obra de Kioko M. Parte IV

Cuando Terry llegó a su camarote, se quito su abrigo, gorro y bufanda, se sentó pesadamente en el fino sofá, se llevó sus fuertes manos al rostro y empezó a asimilar el terrible vació que estaba viviendo, la cara del pequeño Anthony lo hacia recordar, todo lo que dejó pasar, la vida que sacrificó, o más bien la vida que no eligió con ella, y mas fuerte aún era la imagen del pequeño Anthony aferrado a la cintura de su madre, quién con ese abrazo, hizo que el largo vestido que llevaba se ajustara al cuerpo de Candy, cuerpo que a pesar de haberlo tenido hace unos momentos abrazado al suyo, no lo había percibido, no lo sintió, pero ahí estaba el pequeño pero bien definido abultamiento que presentaba el vientre de Candy, Su Candy, sí ¡estaba embarazada!, el temor que había sentido cuando la vio con Archie, ahora era real, solo, que no era de Archie… –Albert–.. –vaya Albert !amigo! no te culpo, como no amarla! Se debe ser valiente para merecerla! Se levantó se sirvió un poco de whisky y pensó– no fue necesario haberte conocido en tu niñez Albert, para saber como eras, incluso esa extensión de tí, protege tanto a nuestra Candy a TU Candy, y con estos pensamientos se quedó profundamente dormido en el fino y poco cómodo sofá.

Poco después de que Candy entrara al salón de estar, Miró a Anthony y dijo

–¡tuviste la osadía de traer a Molly cuando papá y yo te prohibimos rotundamente que no lo hicieras!, William Anthony Andrew! No puedo creerlo, ¡donde se encuentra la ardilla!

– ¡no es ardilla mamá es Molly y Stear prometió que ayudaría a cuidarla, él debe tenerla! –

¡Candy, Candy! ¿Cómo estas? Archie nos comento a Paty y a mí que te viste con Terry, que él se encuentra aquí en el barco, Candy ¿estas bien?

–Claro Annie, solo estoy un poco nerviosa, no pudimos hablar, sabes–

–Sí entiendo, sin embargo te traje un té para que te relajes y sabes, mañana te puedes tomar el tiempo necesario, me encargaré personalmente de Anthony y no te preocupes, ya todo esta bajo control, Candy, aunque no lo parece, Archie puede alterarse fácilmente, creo que la ausencia de Albert le afecta más a él que a ti–

Jajajaja ambas rieron,

– No debes alterarte tanto por Archie, en dos días verá a su querido Tío Abuelo y su calma regresará

En un tono más serió señaló Annie :

– lo sé Candy sin embargo Archie me ha comentado que la situación financiera se ve a futuro bastante difícil, Y eso los tiene demasiado ocupados.

–Sí Annie lo sé, pero sabes no importa pase lo que pase, ya lo hemos prometido, que siempre como familia tenemos que mantenernos unidos, sobre todo en los malos momentos! además Annie tengamos fe y coraje pues mientras tengamos manos y sepamos trabajar duro, no importan las comodidades saldremos adelante!.

Cambiando la cara entusiasta de Candy a una alarmada – ¡Oh por cierto Annie que sucedió con Molly!–

–Te dije que todo estaba bajo control, Molly estaba en la caja mágica que Stear y Anthony diseñaron, ¡tiene doble fondo ese es su truco!. Sabes Candy, Stear y Anthony heredaron el ingenio del buen Stear, él sería muy feliz con esos sobrinos–

–SÍ Annie, sabes, me conforta que seguramente él nos cuida, desde lo alto–

Ambas seguían sentadas charlando en él salón.

–Annie ¿a Emy se le pasó el llanto?,

–Sí Candy, Paty la arrulló hasta que durmió– creo que Paty será una excelente madre, Richard tuvó tanta suerte de casarse con ella– así es– aseguro Candy

–Archie se ha ido al camarote a descansar se llevó a Emy para acostarla y también a Stear, es un excelente padre, no quiere separarse de ellos, no quiere que sientan lo que el vivió–

–Quien lo diría– dijo Candy –sabes Annie Archie le dio un fuerte abrazó a Terry cuando lo vió–

Annie miró a Candy, y la vió tan nostálgica que rompió el silencio

–Candy el pequeño Anthony se ve tan cansado y tú también será mejor que vayas a descansar.

–Si Annie tienes mucha razón hasta mañana, Vamos Anthony,

y ambos rubios se fueron a descansar, ya que un nuevo día les esperaba

Cuando Candy llegó al camarote con el pequeño Anthony, su mucama se levantó rápidamente y aun somnolienta – Oh Sra. Andrew, lo lamento, me quede dormida, pero… la ayudo, ¿le pongo su pijama al señorito?– – Oh! Elsa lamento llegar un poco tarde, no te preocupes, y puedes irte a descansar, nos veremos mañana que descanses– – muchas gracias Sra. Andrew, con su permiso.

–Mamá ¿otra vez puedo dormir contigo? –Anthony, recuerda que cuando lleguemos a casa tu habitación te espera– –si mami, solo hasta que lleguemos a casa ¿de acuerdo?– mmm de acuerdo.

Una vez acostados, el pequeño rubio había caído rendido, Candy lo observaba detenidamente y acariciaba su rostro como solo una madre lo hace y pensó, – realmente eres idéntico a Bert– creo que después de conocerte Terry se ha contestado algunas preguntas sin embargo… cerró los ojos y recapituló todo en su mente