Mientras el actor se alejaba, Candy volvió su vista al mar, colocó sus manos sobre la baranda y tornó la vista a su anillo que resplandecía con el brillo del Sol y la memoria de la dama voló a través del tiempo …..
Flash Back-¡!Candy estas resplandeciente! - dijo su amiga quién la veía con emoción.
¡Gracias Paty, en verdad me siento radiante!
Me alegro tanto por ti Candy, pues finalmente su amor verdaderamente estará unido, ya que ni la distancia, el tiempo o las adversidades podrán separarlo.- Expresó Annie mientras tomaba las manos de su hermana.
Annie, Paty les agradezco tanto que estén conmigo, la hermana María y la Srita. Pony estarían muy contentas por mí.
Bien Candy es hora de salir el automóvil espera.
Las damas de honor que portaban hermosos vestidos iguales entre ellas y muy similares al de la novia [1] Caminaban al lado de la rubia cuidando cada detalle, para que llegará impecable a su destino.
Estoy muy contenta chicas y también muy nerviosa.
Candy tranquila, ya todo esta planeado.- explico su amiga-
No todo Paty ¡!mira esta comenzando a llover ¡!
Es verdad pero la lluvia es muy ligera – trató la embarazada de tranquilizar a la novia.
Tienes razón Annie, creo que con esto todos estaremos muy frescos- dijo Candy sonriendo pero nerviosamente.
¡Oh se podría arruinar tu vestido!, aún podrían hacer la ceremonia solo adentro de la iglesia. no entiendo por que decidieron dividirla, es tan extraño -exclamo Paty—
Es que antiguamente se celebraban dos ceremonias, la primera, se realizaba a las puertas de la iglesia en el idioma escocés y, una vez finalizada, el sacerdote conducía a todo el mundo al interior del Templo en donde se celebraba la ceremonia de nuevo pero esta vez en latín, sin embargo hoy en día solo se celebra una[2], pero se sugirió dividirla y la primera parte será afuera, jejeje bueno eso es lo que me explicó Archie ya que también me pregunté lo mismo jejejeje – afirmó Annie.
Las chicas notaron a su amiga pensativa.
Vamos Candy esto no arruinará tu felicidad.
Lo sé, solo que estaba recordando que cuando conocí a Albert, una lluvia parecida acababa de ocurrir.
Señoritas disculpe mi intromisión sinceramente no tengo derecho a dirigirme así a ustedes pero permítanme expresarles mi opinión, dijo el caballero a quien el mismo Patriarca le había confiado llevar a su futura esposa hasta la iglesia.
Oh claro que no nos molesta en absoluto dijo Candy.
Bueno según nuestras costumbres, el día de la boda sí durante el camino se encuentran con un gato negro, un cordero, un sapo, un arcoíris o hay una pequeña lluvia como ahora, esto simboliza que la suerte les acompañara en su matrimonio[3].
¿ Es verdad lo que dices?….. ahh
Richard mi nombre es Richard y también pertenezco al Clan Andrew.
Oh entonces que llueva demasiado para que la suerte siempre este con nosotros -dijo Candy muy entusiasmada-
¡Candy, el caballero solo dijo que una pequeña lluvia! – la retó Paty amistosamente.
Oh Paty entonces no importa que se arruine el vestido. Se expresó traviesamente la novia.
Chicas no se preocupen más, la lluvia tiene rato que cedió – dijo Annie con una sonrisa
Señoritas llegamos.
Ahhhh.
Cuando el Roll Royce se detuvo, las bellas damas de honor, ayudaron a descender a la preciosa novia, quien caminaría por una larga muy larga alfombra escarlata que guiaba hasta el interior del templo. Ese rojo camino tenía a sus costados magníficos arreglos con rosas blancas y rojas que hacían juego con el vestido y su tartán, el cuál lo llevaba a un costado sujetado con el broche, tal como lo marca la tradición.
De igual manera a los laterales de la alfombra se habían dispuesto finas sillas, ocupadas ya por miembros del Clan, familiares y amigos, se podía apreciar en primera fila a la distinguida Madame Elroy, quien con su severo semblante le daba la bienvenida, veía rostros conocidos como el del Dr. Martín indudable testigo del florecimiento de un amor el cual hoy trascendería en el tiempo, Archie quien portando soberbiamente su atuendo escoces al igual que la mayoría de los varones ahí presentes; le daba también la bienvenida, tal como lo hacían el repique de las campanas.
El paisaje que adornaba esa congregación, tenía en el fondo una rustica, gótica pero elegante Capilla, la cual se encontraba rodeada por verdes árboles de precioso follaje, que brillaban como si por sus hojas descendieran diamantes, pero eran gotas que reflejaban los destellos del sol, y a lo lejos se distinguía un mágico arcoíris
Sin lugar a dudas el día era igual a aquel donde conoció a su príncipe, el verde paisaje, el recuerdo de la lluvia hecho gotas y arcoíris quizá siempre fueron símbolos que escribían el inicio y un final juntos.
Esa encantadora escena se hacia aún más bella, pues el príncipe al que en su infancia añoró y con quien tantas veces soñó, se encontraba ahí, con su majestuoso y especial traje de gala escoces; esperando exclusiva y únicamente por ella, por su pequeña de bellos ojos verdes.
Cuando la novia se disponía a llegar todos los presentes se pusieron de pie y mientras caminaba hacia Él se decía, -Sí esto es un sueño no quiero despertar[4]-
Una vez juntó al Él, le sonrió.
-Amo tu sonrisa nunca dejes de sonreír—
-Contigo a mi lado nunca lo haré -
Y dio inició a la ceremonia
El sacerdote dio la bienvenida a la congregación.
En seguida del gloria y la antífona de entrada, todos tomaron asiento para prestar atención a la liturgia, la cual tanto en las lecturas, salmos y aclamación del evangelio; fue referente al sacramento del matrimonio.
En cada suceso que se iba dando Candy y Albert no dejaban de compartir tiernas miradas, las cuales fueron apreciadas por más de uno.
Finalizado el rito anterior se dio paso a la homilía inspirada en el misterio del matrimonio cristiano, de su dignidad en el amor y responsabilidad contraída a partir de ese momento.
La sonrisa de la dama era deslumbrante y en su mente se seguía repitiendo "sí este es un sueño no quiero despertar"
También dio inicio un ritual sagrado llamado Handfasting[5] donde Albert y Candy unieron sus manos de frente y sosteniéndose con los dedos entrelazados, fueron ligados por un "lazo" como símbolo de la unidad de la pareja.
Y con esto la primera parte había concluido, por lo que siguiendo al Sacerdote al interior del Templo, Candy y Albert tomados de las manos caminaron juntos hasta el altar, seguidos de la multitud
Otro momento que la dama recordó fue cuando el sacerdote dejó caer 13 monedas de plata de sus manos, a las manos de Albert que, a su vez, las dejaba caer a las manos de Candy, quién a su vez, se las devolvió al novio y él, las depositó en un plato a cargo del sacerdote[6]
Entre tiernas miradas y bellas sonrisas los novios aceptaron comparecer por propia voluntad y mirándose fijamente a los ojos se juraron fidelidad.
Una sonrisa traviesa se dibujó en el semblante del príncipe cuando prometieron educar a sus hijos de acuerdo a los cánones de la iglesia.
Los hermosos y azules ojos de Albert resplandecían mientras colocaba el anillo con su nombre grabado en el dedo anular de la dama y ella tiernamente colocó el anillo con el nombre de Candice finamente grabado en el dedo anular de él.
Durante la comunión, los novios bebieron de una misma copa con dos asas llamada "Quaich" que luego también sería utilizada en su primer brindis durante el banquete.
La unión estaba hecha, Dios los había unido y solo el ocaso de sus vidas los separaría.
Caminaron tomados de la mano hasta la salida de la iglesia donde la música de las gaitas[7] entonada por muchos varones adornaba las risas, bendiciones y felicitaciones para los ahora esposos.
Pétalos de rosas caían como lluvia sobre ellos y Candy aún con su bello ramo adornado con flores de brezo[8] se aferraba firmemente al brazo, de quien desde ahora, era completamente SU príncipe
Un niño con cara de querubín y vestido también con el atuendo escoces le entregó una herradura boca arriba[9] a Candy, quién un poco sorprendida la tomó amablemente
Albert y Candy se fundieron en su primer beso como marido y mujer, secundados por gritos y exclamaciones de júbilo, las gaitas no dejaban de sonar al igual que las alegres voces que les deseaban las mejores bendiciones
Como es tradición la novia arrojó el ramo tan fuerte como pudo y quien lo recibió fue una tímida dama de honor y también madrina, que se sonrojó un poco, al ser ella la afortunada de obtenerlo.
Los recién casados caminaron tomados de la mano hasta un carruaje tirado por blancos caballos, que los llevaría a la recepción celebrada por su unión
Una vez en el carruaje se despedían alegremente de todos, y él con su brazo rodeando a la dama y con su otra mano entrelazando los dedos de su amada a su oído le susurró: siempre lo he sabido que eres mucho mas linda cuando ríes y amo tanto tu sonrisa, Candy mi amor no dejes de reír. Te amo Candy, y yo a ti Albert. y el camino que siguieron transcurrió en besos y sonrisas, mientras ella pensaba – esto es un sueño, el viento toca nuestros rostros y nos trae el dulce aroma que despiden las rosas "si esto es un sueño no quiero despertar"
Cuando llegaron al Castillo, después de una tediosa sesión fotográfica ya todos los esperaban.
Tantos a quienes saludar, agradecer y abrazar hizo que el tiempo transcurriera rápidamente, lo que dio paso al brindis y posteriormente a la cena, la cual aconteció con deliciosos platillos originarios del lugar, y muchowhisky, lo que fascinó a un doctor buen amigo de ambos.
Como anteriormente se dijo, durante el brindis los novios bebieron de su copa llamada "Quaich".
¿Bert recuerdas?
¿Qué mi Candy?
Antes ya habíamos compartido nuestra copa, bueno la bebida
Sí Candy es una tradición que los novios…..
No mi amor, cuando vivimos en el Magnolia, muchas veces tomaba de tu café por descuido jajajaja ¿lo recuerdas?
SÍ Candy, y sabes no me molestaba en lo absoluto.
Oh Albert soy muy feliz.
Candy yo siempre he querido que seas feliz y ahora es mi deber hacerlo.
Y el mío también
Gracias Candy.
-Como me gustaría que la Señorita Pony, y la hermana María estuvieran en estos momentos, sin embargo todos están aquí, incluso los Legan.
-Candy pequeña por que hiciste eso con Eliza.
-Albert me pareció que era suficiente
-Pero Candy ella te lastimó, hubieras permitido que yo….
-Albert a diferencia de Eliza quien lo ha tenido todo, mis maestras me dieron algo mas valioso saber perdonar
Candy, entiendo pero entiende que aunque no lo consientas voy a ..…..
Albert tu sabes que fui abandonada en un día muy frio de nieve, creo que una persona que actúa de esa manera con un ser pequeño e indefenso, tuvo que haber tenido hielo en el corazón, y creo que eso es peor que una bofetada.
¡Candy!
En el hogar no solo yo fui abandonada, la mayoría de los niños ahí han corrido con la misma suerte, que sería de todos los que ahí vivimos si guardáramos en el corazón tanto rencor. Bert por eso las maestras en las primeras lecciones nos enseñan a perdonar, ellas me enseñaron que Dios dijo: sí perdonas al prójimo tu Padre Celestial te perdonara… en cambio, sino lo perdonas tu Padre celestial nunca te perdonará.
-Candy amo tu bondad
-Albert también nos enseñaron a compartir y mira te doy mi porción de higgis,
-jajajajajaja pequeña ¿no te gusto?
-No tanto—dijo la rubia con su sonrisa traviesa
-A mi me encanta-
-Entonces…. Y la novia sin pensarlo dos veces compartió el platillo, llevando ella misma el cubierto hasta la boca de su esposo, lo que causó aplausos y ovaciones de ternura por parte de los invitados y a los rubios recordar que no estaban solos.
Madame Elroy que se encontraba en la misma mesa de honor, no pudo más que llevarse la mano al rostro, sin embargo estar sentada junto a la pareja le había permitido escuchar todo lo anterior.
Muchos besos, sonrisas y tiernas caricias envolvían la atmosfera de la pareja y como todo buen festejo llegó el tan ansiado baile, aunque más de uno que antes había pensado poder bailar exclusivamente con la chica ruda y rubia, había quedado desilusionado, pero muy contento por la novia.
La orquesta comenzó a tocar un bello vals, el cual sería exclusivamente para los novios. Aquel príncipe de ensueño galantemente pidió a su mujer le concediera esta pieza y ella muy feliz aceptó.
Sus miradas irradiaban tanta dicha y amor, sus pasos se movían al compas de la bella melodía como sí el viento los meciera lenta y armoniosamente
Ella con sus ojos cerrados pensaba - Estoy bailando con el príncipe de mis sueños ¿estaré soñando acaso? Sí es así no quiero despertar – y abrió sus bellos ojos verdes, -no es un sueño me preguntó ¿donde estoy? se parece al cielo—
Mi Candy que piensas—dijo tiernamente el rubio—
-Esto es como un sueño—respondió la dama
¿Qué es como un sueño? ¿La melodía?
-No, Si, también la melodía es maravillosa-
¿Entonces que es como un sueño pequeña?
Yo bailando con mi príncipe
Candy sabes que no soy un príncipe
Tu eres un príncipe y yo una princesa—dijo la dama dulcemente-
Mmmmm ya veo en ese caso no puedo objetar nada.
Y así entre pláticas y tiernos silencios bailaban, cual si fueran guiados por el viento, se desplazaban por todo el salón.
-Bert bailaremos juntos toda la noche-
No lo creo princesa, aunque no quiero dejarte debemos compartir nuestros pasos con nuestros invitados, y sabes tengo un poco de celos – dijo el rubio
¿De celos dices? Preguntó Candy tiernamente
Hay mas fila de tu lado—expuso sutilmente
¡Oh Albert! y guiñando un ojo muy divertida continuó – es que soy muy encantadora—
Jajaja eso es verdad
Y así como es costumbre en muchos lugares, los varones ancianos, jóvenes e incluso niños bailaron con la novia, y las damas danzaron con el novio.
Durante el baile les deseaban buenos deseos y mucha felicidad.
Cuando los novios volvieron a bailar juntos…
- ¿me extrañaste princesa encantadora?
-claro que lo hice ¿y tú?
Más que a nada, pero ahora sí "bailaremos" juntos hasta que la noche termine—respondió el caballero dulcemente.
Y así tomados de los brazos bailaron por mucho tiempo….
Candy este es el último baile después tendremos que marcharnos
¡el último baile dices! Exclamó la rubia un poco entristecida
-Ajamm- contestó con su voz enronquecida.
Cuando la orquesta siguió indicaciones de que los novios pronto partirían entonó "un vals de ensueño".
Los ojos de la dama se humedecieron y viendo a su rubio caballero le expresó
¿Dices que es el último baile? Pero es que nos movemos suavemente con el viento, me rodeas con tu abrazo, eres tan galante y yo soy feliz, tu eres mi príncipe y yo una princesa,
Albert sí este es un sueño no quiero despertar, déjalo ser, deja que este sueño siga, no quiero despertar.
Y así mientras bailaban, el príncipe sujetando la espalda de la dama la aproximó completamente a él y acariciando con sus labios muy cerca su oído murmuró - Candy, mi Candy no dudes en despertar pues cuando lo hagas amaneceré a tu lado.
Fin del flash Back
[1] En estas bodas, la novia siempre iba acompañada por sus damas de honor, las cuales, vestían de una manera muy similar a la novia y todas ellas iguales. El motivo de esto, era para confundir a los malos espíritus y proteger a la novia en su gran día. /2013/02/tradiciones-de-bodas-escocesas/
[2] Referencia tomada de esta pagina /2013/02/tradiciones-de-bodas-escocesas/
[3] Referencia tomada de esta pagina /2013/02/tradiciones-de-bodas-escocesas/
[4] Frase tomada de la traducción de la Canción Yume Nara Samenaide del Ova de Candy
[5] Pueden buscar esta referencia en .
[6] El significado de esta acción y del ruido que emitían las monedas al pasarse de uno al otro, se basaba en una doble promesa: el novio debía proporcionar riqueza a su esposa y ella, al devolverlas, prometía que la compartiría y haría un buen uso de ella.
[7] En Escocia es considerada como deseo de buena suerte para los novios cuando se toca a la salida de la iglesia
[8] En escocia el brezo no puede faltar en un ramo de novia.
[9] A la salida de la iglesia, uno de los niños de la familia de uno de los dos, entregaba una herradura a la novia en señal de buena suerte. La herradura debía ser entregada boca arriba. Sino, no depararía buenos augurios.
