ESTE CAPÍTULO VA DEDICADO ENTERAMENTE A USTEDES LOS QUE ME DEJARON ALGUNA VEZ UN REVIEW O UN FAV O UN FOLLOW, GRACIAS POR TODO.

.-.-.-.-

Capitulo 17: Sexo y decisiones. (Capítulo final)

¿Te quedaras con nosotros no? ¿Te quedaras con nosotros no? ¿Te quedaras con nosotros no?..- desde que el rubio lo había dicho, esa frase no le dejaba de retumbar en la cabeza a la colorada.

Sanji: Sucede algo Aiko-san ?..- preguntaba al verla tan pálida y seria

Aiko: N-no...- dijo tratando de mantener la calma

Sanji: Bien, entonces como te decía te quedaras no ?..-

La colorada volvió a quedarse callada.

Desde el momento en que lo vio tirado ahí en el final de la colina y lo llevo a su casa para curarlo siempre sintió algo 'especial' por él, y cuando conoció los motivos de porque estaba ahí, por su nakama Nami ella sintió que lo tenía que ayudar. Siempre se había sentido débil y mucho mas después de lo que le había pasado. Desde entonces nunca mas volvió a estar con un hombre, pero Sanji era diferente al igual que todos los demás mugiwaras, tan alocados, raros, especiales y siempre con tanto amor hacia sus Nakamas. Pero a pesar de que el rubio era muy virtuoso también tenia sus defectos, era un completo pervertido, además ella no estaba cien por ciento segura de que el la amaba, tal vez era solo ilusión suya.

Aiko: *finge un bostezo* Wooo! Que sueño, descansa rubio...-decía al tiempo en que se acercaba a la puerta

Sanji: E-espera...-decía levantándose rengueando

Aiko: No te levantes...-

El rubio no dijo nada, siguió caminando como podía hasta llegar a la colorada, se inclino hacia ella hasta arrinconarla contra la puerta.

Aiko: ¿Que haces?..-pregunto más que nerviosa por el acercamiento

Sanji: Nunca me respondiste si te vas a quedar o no, Aiko-san yo... yo.-

Aiko: Basta Sanji, yo tengo una vida en mi isla, tengo a mi hermano y su novia que son lo más importante para mí. Estuvieron siempre a mi lado, ayudándome... sabes todas las noches de desvelo escuchando mis llantos? por todo lo que me había pasado, mi depresión, mis ganas de odiar a todos, tenía hasta...ganas de morir! y ellos siempre me ayudaron, se que son mi familia y me hubieran ayudado por mas que no los dejara pero siento que si me voy así sin más seria una desagradecida...-decía bajando la mirada

Sanji: Yo puedo aguantar eso y mucho mas, el doble, triple, cuádruple! Puedo aguantar todo lo que sea, con tal de que te quedes a mi lado

Aiko: Y que ganarías si yo me quedo con vos?

Sanji: Tal vez no lo logre, pero intentaría enamorarte, hacerte sentir como lo que sos una reina, y tal vez no correspondas a mi amor, pero mientras estés conmigo y te pueda proteger por mi está bien..-decía con una ligera sonrisa que a la colorada le quito el aliento.


Suspiro por quincuagésima vez en lo que iba de la noche. Tomo el sombrero de paja en sus manos. ¿Como decirle que la amaba y no morir en el intento? ¿Y si lo rechazaba? Eso sería lo más justo después de lo que le hizo pero... el no sabía como reaccionaria si le dijera que no, el la amaba y mucho la cosa era que ella pueda creerle.

Capitán, capitán!..-el moreno se volteo para encontrarse con Zoro.

Luffy: Zoro...-lo dijo un tanto desanimado

Zoro: Llego en mal momento?..-

Luffy: *suspiro* nunca creí que diría esto pero... no sé qué hacer

Zoro: *frunció el ceño* Déjame adivinar.. NAMI!..-

El moreno solo asintió.

Zoro: *negó con la cabeza* si que te enamoraste eh, mira Luffy no soy experto en estas cosas pero creo que deberías ser directo e ir con la verdad, decirle todo de una sola vez y que pase lo que tenga que pasar...-decía mientras Luffy jugaba con su sombrero en sus manos.

Su sombrero, el sombrero que había confiado más de una vez a Nami, solo a ella. De repente paso por su mente ese momento en el que la encontró a la pelinaranja llorando y clavándose el cuchillo en su tatuaje de Arlong, cuando lo miro pidiéndole que la ayude y el por supuesto acepto y le coloco su sombrero, después de todo ella ya era su nakama.

El capitán entrecerró sus ojos y apareció una ligera sonrisa llena de picardía.

Luffy: LO TENGO!..-y empezó a correr en dirección al Sunny

Zoro: Eh? y a este que la pasa? Tsk-se dijo a sí mismo y fue tras el moreno


La lluvia ya habia parado. Nami despertó lentamente y abrió sus ojos al mismo ritmo. Le tomo algunos segundos reconocer en el lugar que estaba, para su alegría y sorpresa se trataba de la enfermería del Sunny.

Se quedo unos minutos dando vueltas en la cama hasta que decidió levantarse e ir por algo de agua. Se sentía tan feliz de poder estar de vuelta, esos dos días se le habían hecho eternos, pero al fin todo había acabado, ella estaba de vuelta con sus queridos Nakamas.

Se levanto lo más lento posible, todavía se sentía muy débil, es que de tantas drogas que le inyectaron no podía estar de otra manera, se puso una campera que había por allí y se fue a la cocina.

Se quedo unos segundos inmóvil mirando su vaso de agua mientras sus recuerdos se reacomodaban. Al fin lo logro, puso su mente en orden y de un trago vacio el vaso y salió a cubierta.

Respiro profundo llenando sus pulmones de la tan agradable brisa marina, no podía pedir nada mas, estaba con sus Nakamas, sana y salva, se sentía en paz y podrían seguir navegando en busca de sus sueños, tal vez el amor de Luffy era algo que tendría que esperar o tal vez nunca llegaría.

Y como si lo estuviera llamando psicológicamente, el moreno hizo acto de presencia seguido del peliverde.

Nami!..-dijeron los dos hombre al unisonó y subieron a bordo

Nami: Chicos!..-decía con una gran sonrisa, y se abrazaron.

La navegante, el espadachín y el capitán, los tres tenían tantos recuerdos juntos, tantas cosas vividas en aquel momento cuando era unos simples niños anhelando cosas diferentes que les parecían tan lejanas.

Zoro: Bien, me voy al puesto de vigía, hasta mañana..-

Hasta mañana Zoro!..-dijeron los dos

Luffy: Nami, me alegro tanto que estés bien!..-decía con una leve sonrisa

Nami: Si, yo también. Gracias por llegar a tiempo..-

Luffy: Shishsishishi..-rio solamente y después de eso no dijo nada mas, es que estaba pensando en cómo encarar la situación que lo tenía tan perturbado, ¿le corresponderia o no ? Eso solo lo iba a saber si le preguntaba.

Luego de algunos minutos un tanto incómodos el moreno se decidió a hablar.

Luffy: Nami..-lo dijo casi como un susurro, la aludida lo miro..-tengo algo..Que..Decirte..-

Nami: Y decímelo tonto..-decía en tonto juguetón

Luffy: Es algo muy importante, y quiero que me escuches bien..-la pelinaranja lo miro confundida, casi nunca se comportaba así..- nose cuando Nami, ni como, ni que me paso, pero en ese tiempo en el que fuiste secuestrada yo..Yo empecé a sentir cosas por vos, cosas buenas eh! shishishi..emm como decirlo..-decía enredándose el mismo.

Luffy suspiro y tomo a Nami de los hombros, cuando se miraron fijamente, este le coloco su adorado sombrero en la cabeza a la chica.

Luffy: Yo te prometí que te amaría..y lo logre! Nami... yo te a-

Nami: (interrumpiendo) No Luffy, no digas cosas que son mentiras, no digas eso solo para hacerme sentir bien después de lo que me paso..

Luffy: *frunció el ceño* yo no miento, y menos ahora que te estoy poniendo mi sombrero, es para que sepas que es verdad que lo que te digo es cierto, nose que tengo que hacer para que me creas, creí que mi tesoro sería suficiente..-

Nami: *puso sus manos en el sombrero*Yo..yo ..- no sabía que decir, la había dejado muda

Luffy: Nami.. TE AMO!..-se lo dijo mirándola directamente a los ojos sin ningún gesto en su cara..-te amo, te amo, te amo shishishi

Nami: De..de verdad?..-decía al borde del llanto

Luffy: Si Nami, te amo..y mucho

Nami: Luffy!..-decía arrojándose a sus brazos y el gustoso la recibió

Ninguno sabe quien tomo la iniciativa pero se estaban dando el beso más hermoso, largo y el mejor de todo el mundo. Ninguna pareja se besaba de esa forma tan sincera y llena de sentimientos como ellos.

Se separaron por falta de aire.

Luffy la observo unos segundos y le acarició la mejilla, había estado pensando, planeando como decirle que la amaba y rogando que no lo rechazara y ella al final lo termino recibiendo con los brazos abiertos, el tenia que demostrarle cuanto la amaba.

Luffy: N-Nami, hay que terminar lo de la otra vez..-decía tratando de tranquilizar su respiración

Nami: QUE?...- no tuvo tiempo de decir nada mas, ya que Luffy la había cargado en brazos y ahora se dirigían a la habitación de esta


Aiko: No me digas esas cosas Sanji, me lastimas..-decía saliendo del arrinconamiento

Sanji: Decirte que te amo te lastima?..-preguntaba totalmente confundido

Ella permaneció callada dándole la espalda. El rubio la abrazo por detrás y ella salió rápidamente de ese abrazo.

Aiko: Yo también te amo, y y ese es el problema! EL PROBLEMA ES QUE CORREPONDES A MI AMOR, Y SE ME HACE MAS DIFICIL DEJARTE!..-decía mientras sentía que sus ojos se humedecían

Sanji: *trago saliva ruidosamente* Quédate entonces, quédate conmigo..-

Aiko: No puedo, ustedes llevan una vida completamente distinta, se dirigen al nuevo mundo y son todos muy fuertes, en cambio yo, yo no puedo estar acá en esta tripulación, no tengo poderes, ni armas, ni fuerza bruta, no estoy preparada para esto y tengo miedo y no quiero ser una carga para ustedes..-

Sanji: No sos una carga Aiko-san, y sos muy fuerte, nos ayudaste muchísimo para salvar a Nami, me salvaste de morir cayendo, sos realmente muy fuerte, más de lo que creía. No me hagas esto quédate por favor, juro protegerte, hacerte feliz, ser todo lo que quieras que sea, me vas a hacer mucha falta, te amo y no lo digo solo por decir, te amo de verdad desde el primer momento en que te vi, ahora te amo y sé que cada día que pase te voy a amar mas, no te vayas, no me hagas esto..-decía desesperado

Aiko: Rubio...*se acerco a este* te amo también, pero no me puedo quedar, no sé si lo que siento es amor verdadero, ni sé si lo que sentís vos es verdadero o no, eso el tiempo solo lo va a poder decir, y tiempo es lo que menos tengo, no me puedo quedar, y nada me va a hacer cambiar de opinión...-decía tragándose las lagrimas

Sanji: Yo sí, yo puedo hacerte cambiar de opinión, solo déjame intentarlo...-

La colorada no sabía a qué se refería con eso, asique se quedo callada inmóvil mientras sentía a Sanji cada vez más cerca, muy cerca, si lo pensaba bien, la boca de este estaba a milímetros de la suya... LA IBA A BESAR!

Aun así, sabiendo lo que este iba a hacer no se movió, estaba totalmente entregada, estar con él era lo que mas quería, permanecer en esa tripulación seria un sueño que ella si quisiera podría cumplir pero su vida cambiaria totalmente si se quedaba ahí,; se separaría de su familia, tendría que estar escapando de la marina cada dos por tres, siempre en peligro, al borde de la muerte y aun quedaba rastros de miedo de su propio pasado. Pero..¿Dejaría su vida común y pacifica por Sanji? Él lo valía de eso no había duda.

Ya no había mas espacio que separaran los labios de Sanji de los de Aiko. El tomo la iniciativa posando lentamente una tímida mano en la cadera de ella, esta sintió un escalofrió por todo su cuerpo, que le haya puesto una mano encima así de esa forma la hacía sentir con miedo, pero cuando recordaba de quien se trataba el miedo se iba. Ella no hacía nada más que solo sentir como los labios de este se movía sobre los suyos que estaban quietos.

El rubio insistía, e insistía en que ella le correspondiera el beso, y al fin lo logro, ella le correspondió, rodeando con sus brazos su cuello mientas lo besaba con una dulzura que ni Sanji creía que existía.

Siguieron así por un buen rato, disfrutando el dulce y tierno beso, sin mordidas, sin lengua, pero lleno de sentimientos que ninguno de los dos conocían.

Se separaron por la falta de aire, y se quedaron con las frentes juntas, las respiraciones agitadas y las mejillas coloradas. Ninguno dijo nada, pero se quedaron así por un buen tiempo.

Aiko no podía entenderlo, ese beso fue como una oleada de sentimientos que la ataco desde la punta de sus dedos hasta el final del último de sus cabellos, nunca había sentido algo igual. El no se había propasado con ella ni nada, el que era un pervertido de primera, pero también hay que reconocer que era un caballero, de primera también.

A Sanji se le quedo paralizado el corazón, literalmente. Jamás pensó que se iba a sentir así. Había besado a muchas chicas, había tenido sexo con muchas también, pero ninguna se compara con Aiko, ella le trasmitía una dulzura y calidez que nunca había sentido. El ya sabía que la quería y la amaba pero después de eso se había multiplicado ese sentimiento, ahora la amaba el doble y la necesitaba el cuádruple, no se podía ir así sin más, no, el no podía permitirlo.

La colorada fue la primera en alejarse y darle la espalda, mientras sus mejillas se teñían de un rojo similar al de sus cabellos.

Sanji: A-Aiko-san yo..Yo- decía tartamudeando tratando de encontrar algo que definiera todo lo que sentía en ese momento

Aiko: No digas nada, no lo necesito, tengo bien en claro que voy a hacer..-decía sin voltear a mirarlo, tratando de mantener la calma

Sanji: Se puede saber qué es?..-decía tímidamente

Aiko: No, hasta mañana no..- dijo secamente

Sanji: De acuerdo. Pero si te vas, que espero que no sea así, puedo pedirte algo?..-

Aiko: *girando sobre sí misma* si..-

Sanji: Podemos dormir juntos? *paro en seco y escucho lo mal que sonaron sus palabras* Me-me refiero a do-dormir, dormir nada mass

Aiko: *riendo un poco* entendí, entendí y acepto..-

El rubio solo sonrió y con la ayuda de esta llego a la cama, que por cierto estaba muy mal tendida. Ella se acostó del lado de la pared y el del lado que daba a la puerta.

Giraron para quedarse uno frente al otro.

Sanji: Aiko-san, sea lo que sea que decidas, quiero decirte que no dudes de mi amor, sé que no nos conocemos mucho, pero lo poco que conozco de vos, lo amo. Amo tu forma de ser, tu fortaleza, tu sonrisa, a pesar de todo, siempre intentas estar alegre, la manera en la que decidiste ayudarnos sin conocernos y poniéndote en peligro. También amo tus cabellos rojos casi color de la sangre, y ese olor a frutillas que emana, cuando te pones incomoda como miras al suelo, cuando está feliz y sonríes se hacen dos hoyuelos en tus mejillas, tus pecas que te hacen ver más tierna de lo que sos, esos tatuajes que me enloquecen y el que más me gusta el de tu clavícula, en fin amo todo lo que veo, lo que se y lo que conozco de vos, conozco tan poco de tu vida y ya te amo, si te conociera mas..¿Te imaginas lo mucho que te llegaría a amar? no, ni yo me lo imagino, por favor no dudes de mi amor..-

La colorada no dijo nada, las palabras no le salían asique decidió abrazarlo con todas sus fuerzas para luego acostarse sobre su pecho donde quedo plácidamente dormida.

El era un hombre lleno de amor para dar, siempre buscando a una mujer que correspondiera a su amor, y cuando menos lo espero apareció; ella tan complicadamente hermosa, llena de problemas, inseguridades, pero una persona realmente increíble, tenía que ser suya.

Ella que nunca había conocido el amor verdadero y ahora lo tenía en frente, tan llena de sentimientos y aun así sintiéndose vacía. Siempre temerosa de los hombres, y apareció uno que no quiso aprovecharse de ella por más oportunidades que haya tenido, el MAYOR pervertido que alguna vez había visto JAMAS se había propasado con ella; él era todo un caballero, un príncipe, pero ella estaba lejos de ser una princesa.

Te amo..-susurro el rubio a la colorada ya dormida.


De una patada abrió la puerta y entro a la habitación con Nami en brazos.

La tiro a la cama sin el más mínimo cuidado, y antes de empezar a besarla le dedico una de esas sonrisas suyas capaces de comprarte el mundo.

Empezó por sus labios, tan dulces y agrios, como las mandarinas.

Ella disfrutando de ese sabor a carne mezclado con sal, el sabor no era muy delicioso que digamos pero los labios de este sí que lo eran.

Luego de unos instantes ese dulce beso se convirtió en una guerra de lenguas y mordidas que al parecer ninguno se dignaba a dar el brazo a torcer.

Se separaron por falta de aire, pero el moreno no perdió el tiempo. Siguió besando el cuello de esta, chupando y mordiendo sin piedad que hacían que ella se estremeciera de placer.

Nami metió sus manos sin pudor alguno por su chaleco, y delineo con sus dedos cada uno de los abdominales y brazos marcados que podía.

Luffy se movió un poco para ayudar a que Nami le quitara el chaleco, y luego siguió en lo suyo.

En un movimiento que lo tomo por sorpresa al moreno, cambiaron de posiciones, el quedando abajo y ella arriba.

La gata ladrona sonrió con picardía y pasó su lengua desde el ombligo y por cada uno de sus músculos marcados hasta el cuello de este en el cual dejo muchas marcas que le serian muy difíciles de ocultar al día siguiente y luego mordió el lóbulo de su oreja.

Capitán,..Estoy a sus órdenes, usted tiene le control..-le susurro con voz más que sexy al oído de este, mientras movía sus caderas de una forma más que excitante.

En otro movimiento inesperado volvieron a cambiar de lugar, el volvió a tomar el control a la vez que sentía que perdía su propio control de su cuerpo.

Sin la menor delicadeza, desabrocho la campera de esta y la arrojo a un lado. Se relamió los labios al ver como los senos se intentaban escapar por esa blusa fina que traía.

La pelinaranja se sorprendió al sentir como Luffy se acercaba a sus labios y paraba en seco.

¿Que pasa ?..-pregunto ella dulcemente

Te amo, me crees?..- dijo con una leve sonrisa

La navegante le sonrió y lo beso de una forma tan tierna que hasta ella misma se sorprendió.

El moreno le saco la blusa y repartió besos y mordidas por el perfecto abdomen de ella, luego fue subiendo lentamente aumentando cada vez más la ansiedad de Nami.

Llego a los senos de esta y tomo a ambos con ambas manos. Eso fue suficiente para enloquecer a Nami.

Casi implorándolo le pidió que desabrochara su corpiño, y este obedeció.

Tomo uno de los pezones con su boca mientras masajeaba el otro seno con su mano. Le dio unos cuantos mordiscos siempre procurando que no le doliera.

Pero por más sensaciones que esto le haya causado a Nami, ella necesitaba más mucho mas, lo sentía algo tímido y ella le arrancaría esa timidez.

En un rápido movimiento Nami dejo a Luffy abajo de ella.

Paso sus manos otra vez por ese perfecto cuerpo, y llego hasta la hebilla del cinturón de la bermuda.

Como toda ladrona que era, con sus manos tan expertas, desabrocho rápidamente el cinturón y la bermuda de él para dejarlo en unos simples bóxers blancos que lo hacían ver cada vez más sexy.

Poso una de sus finas manos en el pronunciado miembro y lo apretó deleitándose con la cara de placer de Luffy. Sin hacerse esperar mucho, bajo de un tirón esos bóxers y empezó a masajear.

Cada tacto de sus finas manos en el pene de este no hacían más que volverlo loco. Luffy nunca se había sentido así, lo estaba tocando de una forma que lo hacía sentir demasiado extasiado, pero ahora venia lo mejor.

El moreno tenso sus músculos cuando sintió la cálida saliva de ella en su miembro.

Nami metía y sacaba el pene de su boca como si de un chupetín se tratara. Mordía, lamia, besaba y tocaba a su antojo, mientras el se retorcía y mordía su labio inferior hasta hacerlo sangrar para ahogar gemidos de puro éxtasis.

Luffy JAMAS pensó que con eso sentiría tanto placer, si bien una vez estuvo a punto de hacerlo con ella, fue muy diferente, esta vez estaba sintiendo el doble, hasta triple de placer, y quería recompensárselo a la chica.

Cuando dejo de sentir la boca y las manos de Nami, el moreno no perdió más tiempo y cambiaron de posiciones.

Sin preámbulos, bajo hasta el short de la chica y se lo quito al igual que esa tanga que nadie sabe donde fue a parar.

La pelinaranja no pudo evitar soltar un gemido mucho más fuerte que los anteriores cuando sintió como el mordía la parte interior de sus muslos, y soltó un gemido aun mas fuerte cuando sintió la lengua ansiosa de este moviéndose dentro de ella.

Luffy se saboreaba de los jugos que salían de ella, mientras Nami arqueaba su espalda de puro placer.

Sintió como el calor la recorría desde la punta de sus dedos hasta la última punta de sus anaranjados cabellos.

El moreno se relamió los labios, eso había sido genial, ahora tenía una seria duda sobre si quien sabía mejor..¿Nami o la carne?.

Sintió que su trabajo aun no había terminado, y como si de un experto en sexo se tratara, metió uno de sus dedos dentro de ella tomándola por sorpresa.

Metió un dedo, luego otro y otro, metía y sacaba, mientras escuchaba gemir a Nami que era una dulce melodía para sus oídos.

Ella sentía que cada vez que metía y sacaba sus dedos de ella era como si una parte de si se fuera, estaba totalmente entregada al placer, además aun estaba muy débil, estaba recuperándose y Luffy la estaba atacando como una ola llena de placer.

Estaba de mas decir que ella estaba totalmente extasiada, el la estaba haciendo ver las estrellas, literalmente.

Lu..Lu..Luffy, entra en mí..-decía casi suplicándolo

El moreno sonrió con un tanto de arrogancia muy rara en el, se sentía bien saber que Nami estaba así por su causa. Volvió a meter su lengua dentro de ella y succiono y lamio todo lo que pudo hasta dejarla completamente seca.

Y ahora sí, ya satisfecho abrió aun mas las piernas de esta y se puso en posición.

La observo unos segundos, estaba sudada, con la mirada perdida y desesperada porque entrara en ella. El nunca había hecho esto..¿Acaso dolía? Sí, eso sería lo más seguro, asique empezaría lento, despacio.

Empezó metiendo un poco más de la punta de su miembro dentro de ella con movimientos lentos, placenteros hasta desesperantes para Nami, pero aun así no hacían mas que arrancarle miles de gemidos.

Luffy~..-canturreo esta cuando sintió como el empezaba a entrar cada vez mas.

Y por fin entro completamente, arrancándole un grito lleno de placer, mientras se aferraba a las blancas sabanas bajo de ella.

Arqueo su espalda cuando empezó a sentir como Luffy iba tomando velocidad y potencia, era una mezcla de dolor y placer que le gustaba y mucho.

El moreno empezó a sentir como sus instintos más primitivos lo empezaban a invadir, estaba perdiendo el control sobre él y lo sabía. Lo menos que quería era lastimarla, pero ella se veía muy contenta por como la trataba.

Y antes de que la pasión y la lujuria lo hicieran perder completamente la cabeza le dijo: Sabes...que te amo..No?..-decía con la respiración muy agitada

La pelinaranja sorprendida por como en un momento como este le dijera eso solo asintió con la cabeza mientras trataba de ahogar sus gemidos.

Te quiero conmigo...a mi lado... para siempre...no me dejes nunca Nami...-decía aun moviéndose lentamente sintiéndose cada vez mas sumido en la pasión

Nunca Luffy..-decía ella aun más sumida que el

Promételo!..-lo dijo casi gritando mientras la penetraba de una forma mucho más fuerte que las anteriores

AAAAAAh!~..-grito ella cuando lo sintió moverse tan bruscamente dentro de sí..-lo prometo ...LO PROMETO!..-dijo gritando y a la vez suplicando, que parara con esta tortura y la atacara como ella realmente quería, que la penetrara y la hiciera gritar hasta quedarse sin voz, y eso y mucho mas era lo que el moreno ya tenía en mente.

La sujeto con amabas manos de sus muslos, y se empezó a mover de forma casi desesperada dentro de ella, se movía de adelante hacia atrás mientras ella gritaba su nombre y el largaba gemidos que le eran imposibles ahogar.

Siguió así por un buen tiempo. Los dos gritando sus nombres, gimiendo, la cama rechinando como si ya mismo se fuera a quebrar, sus transpiraciones se mezclaban, sus cuerpos se fusionaban, y el orgasmo se hacía presente en ambos.

La primera en llegar fue Nami; arqueo su espalda demasiado que parecía que se quebraría, se mordió su labio inferior y se aferro a ambos lados de la cama, y con las pupilas totalmente dilatadas grito como nunca el nombre de su amado mientras se retorcía abajo del.

El moreno se la devoro con la mirada, y sintió que el llegaría y muy pronto, apretó sus dedos a los muslos de Nami, echo la cabeza hacia atrás y como si de un león se tratara grito mas bien, rugió y volvió hacia adelante para desplomarse sobre su amada y morder con un tanto de fuerza el cuello de esta.

Aun con los cuerpos fusionados, se besaron desesperadamente y Luffy volvió a penetrarla con la misma rudeza que hace rato.

Con cada embestida Nami sentía como se iba desasiendo cada fibra de su cuerpo, la pasión, la lujuria la inundaba completamente, respiraba con mucha dificultad y cada vez gemía aun mas fuerte mientras sentía una nueva ola de placer que juraba hacerla gritar hasta quedar sin voz, un segundo orgasmo venia.

El igualmente de inundado de éxtasis como ella, fuera de sí, lo único que quería era verla retorcerse, sudar, gemir y gritar su nombre como si fuera lo último que haría en su vida. Se sentía tan bien esto del sexo, se sentía tonto por no haberlo experimentado antes, era una sensación hermosa y aun mas sabiendo que era con Nami, la única mujer que lo hacía sentir tan vulnerable y la única que amaba de verdad, por más que le haya costado un tanto de trabajo darse cuenta de sus sentimientos hacia ella.

Muy pronto ambos llegarían al segundo orgasmo. Casi al unisonó gritaron sus nombres mientras se entregaban enteramente al placer, Luffy se seguía moviendo cada vez más rápido, y ella no hacía más que disfrutar, gemir, gritar y tocar el cielo con las manos.

El se aferro a ella y escondió su cabeza en el espacio entre el hombro y el cuello de su chica, ella se aferro a su espalda y clavo sus uñas en los omóplatos del chico.

En aquel último grito que anunciaba la llegada del segundo orgasmo, dejaron toda su voz, el mordía el cuello de ella, mientras ella lo hacía sangrar con sus uñas clavadas.

Ella se sentía completa, la había hecho ver todos los colores, las estrellas, el paraíso y encima con el hombre que amaba y ahora estaba más que segura que él la amaba también.

El no tenia palabras para explicar lo que sentía, nunca fue bueno con las palabras. Eso sí, había sido una de las mejores sensaciones de la vida, y lo quería volver a repetir una y otra y otra vez, pero con Nami, solo con ella, su chica, su mujer, su amada y su futura reina pirata.

Luego de un último grito donde dejaron lo poco de conciencia que les quedaba a ambos, se separaron, el cayendo con todo su peso sobre Nami, mientras trataba de recuperar su alma, su voz, su ser y todo lo que esta noche le había entregado a Nami.

Por más pesado que fuera Luffy, ella no protesto ni nada, se sentía que ya no tenía cuerpo, ni fuerza, ni voz, ya no le quedaba nada porque todo se lo había dado a él, ella ya no era ella, solamente le pediría prestado su ser para vivir durante el día y por las noches volver a entregarle todo para ella volver a ser nada.

Pasaron muchos minutos separados, boca arriba, inmóviles mientras trataban de recuperar el aire.

Nami se puso de costado y largo un largo suspiro. Contemplo a su lado al hombre que amaba, su boca entreabierta, algunas gotas de sudor, la mirada al techo y su cuerpo desnudo, era perfecto.

Luffy: Esto será siempre así?..-pregunto aun con la mirada en el techo

Nami: Así..¿Así como?

Luffy: Tan..Tan..Lindo..-decía ahora si mirándola

Nami: No,..Cada vez será aun mejor..-

Luffy: Shishishi..-rio como solía hacerlo y se puso de costado para mirar a Nami.

Luego de algunos segundos el quedo plácidamente dormido, mientras ella aun lo contemplaba. La navegante sintió un escalofrió que le trajo una fuerte brisa de afuera, tiro la sabana hacia ellos y los tapo a ambos.

Cuando ella se dispuso a dormir dándole la espalda, sintió como unos brazos la rodeaban por la cintura, su respiración tan cálida en su cuello, sus manos fuertes y algo ásperas que recorrieron todo cuerpo, sintió como Luffy la abrazaba por detrás y le susurraba..

Nami...Mmmhmm...Carne..-dijo con voz adormilada

La pelinaranja frunció el ceño, y luego ahogo una carcajada; así era Luffy, por mas enamorado, por mas bueno en la cama, por más sexy y varonil que parezca arriba de ella, por más tierno que fuera a veces, era Luffy, el alocado, aventurero, su capitán tan lleno de amor a sus Nakamas, el futuro rey pirata y por supuesto el amante de la carne.

SHH es tarde Luffy, duerme. Te amo..-le susurro mientras acariciaba sus brazos que la rodeaban

Mmm yo también...-eso fue lo último que dijo antes de empezar a roncar


Un rayo de sol que se filtro por la ventana y le dio directo en el ojo fue lo que la levanto.

Se escabullo entre los brazos del rubio y salió de la cama. Tomo algunas cosas de su bolso y se metió al baño, aun era muy temprano nadie estaba despierto.

Se despojo de toda su ropa y se metió a la ducha..

¿Que voy a hacer?..-se dijo a si misma Aiko..-¿quedarme o irme?

Ella tenía derecho a ser feliz y esa felicidad estaba en un solo lugar..

Cerro el grifo de la ducha, se seco y se visto con una larguísima campera negra con capucha y unos mini shorts que casi ni se veían que existían.

Se miro al espejo del baño unos segundos, sonrió a su reflejo. Se sentía bien y feliz, nunca había estado más segura en su vida

.-.-.-.-.-

El desayuno ya había comenzado. Todos estaban muy felices por motivos diferentes, las parejitas del Sunny (Robin y Zoro, Nami y Luffy) parecían más radiantes que nunca. Nami agradeció mas de un millón de veces a Aiko por ayudarles.

El rubio sirvió el desayuno a las damas y después a los demás, pero en ningún momento había dejado de mirar a Aiko, lucia tan feliz, pero él estaba muriendo de la intriga por dentro..¿Que había decidido? . Cuando él se levanto por la mañana ella ya no estaba en sus brazos.

Cuando finalizo el desayuno todos se fueron a hacer sus respectivas cosas.

Kenshi-san..-le susurro la morena con voz sexy en el oído a el peliverde que dormía en el mástil

Zoro. *Sonrojado* Mujer! Ya no me llames así!..-

Robin: Bien, no te enojes kenshi, digo Zoro, fufufufu..-

Zoro: Y tu porque tan feliz?..-

Robin: Por nada, todo está en buen rumbo no crees?..-

Zoro: Si, pero los problemas no tardaran en llegar

Robín: Si, pero eso no me preocupa en lo más mínimo, más bien me preocupa otra cosa..

Zoro: Que?..-

Robin: El nombre para nuestro hijo o hija..-

El peliverde abrió grandes los ojos y luego rio

Robin: No encuentro la gracia...

Zoro: Es que .. Mujer! JAJJAJAJA es muy pronto para decidir eso JAJJAJA..

Robin: Acaso no es tan importante el nombre para nuestro hijo? Acaso no es algún tema de prioridad para el señor Roronoa Zoro?..-las hormonas la estaban atacando

Zoro: Déjate de tonterías mujer

Robin: Ahora es una tontería! Eres increíble Zoro! Si así vas a tratar a nuestro hijo cuando nazca. Mejor me voy y te dejo que sigas durmiendo, lo que es más importante para vos no?..-decía enojada mientras se iba al interior del Sunny

Zoro: Mujer..-

Las hormonas la estaban atacando sin piedad, y el que pagaría las consecuencias seria nada más y nada menos que Zoro.

Zoro: Tsk mujer!..-dijo y bufo antes de salir corriendo por donde su mujer había ido.

Ella era difícil, complicada, diferente a cualquier mujer, y eso solo significaría una cosa, el embarazo la atacaría de otra manera, de una manera peor! Y Zoro lejos estaba de querer ser asesinado por un CLUTCH cortesía de la futura madre de su hijo.


Luffy!..-llamo la colorada al moreno que se encontraba en la cocina

Luffy: Aiko! Shi vieneff a quitarshme mi carneef (si vienes a quitarme mi carne)-

Aiko: *interrumpiendo* No, no nada de eso, solo quería decirte, más bien pedirte si me podría unir a tu tripulación..-dijo tímidamente

Luffy: *trago todo lo que tenía en la boca* AIKOOOOOOOOO! TENIAS QUE ESPERAR HASTA QUE TE LO PREGUNTARA HACES TODO MAAAAL!..-grito, lo que hizo que Nami, Sanji y todos los demás mugiwaras llegaran a la cocina a ver que sucedía.

Nami: ¿Que pasa? Porque gritas Luffy?..-

Luffy: Es que la tonta de Aiko, me pidió para unirse a la tripulación y no me dio tiempo de que le preguntara..-decía imitando enojo

Sanji: Que? Aiko... eso es cierto?..-

Aiko: Si rubio, me quedo..-

Sanji: Eso..Eso..Yo..No.. AIKO-SAAAAAAAAAAAAAAN~~~~~...-grito eufórico antes de empezar a bailar y revolotear alrededor de esta

Aiko: Basta Sanji..-

Sanji: Lo siento. No lo puedo creer! Esto es increíble estoy muy muy feliz Aiko! No sabes cuánto! te am-..Paro en seco cuando vio los ojos de sus Nakamas puestos directamente en el

Aiko: *sonrojada* Yo también me alegro de quedarme rubio..-decía acariciándole la mejilla

Luffy: TUUUUUU! QUIERES SER MI NAKAMA?!..-decía gritando con los puños cerrados

Aiko: PORSUPUESTO MI CAPITAN!..-grito imitándolo al moreno

Robin le lanzo una fulminante mirada al peliverde, y el entendió a que se refería.

Zoro: *aclaro la garganta* Si no les molesta tengo algo que decirles..-

Todos posaron su atención en el.

Zoro: Verán, Robin y yo.. Yo y Robin, bueno, nosotros...Emm..-la morena lo volvió a fulminar..- Vamos a tener un hijo, un nuevo nakama...-

Luffy: QUE?! Trajeron a una nueva persona que será mi nakama? quién es? donde esta?

Nami: *lo golpea* No seas estúpido, van a tener un hijo, ósea otro nakama..-

Luffy: DE VERDAD *decía con ojos de estrellas* QUIERO UNO YO TAMBIEN NAMIIIIIII!..-la pelinaranja lo volvió a golpear.

Todos abrazaron y felicitaron a la pareja, los que ya lo sabían fingieron sorpresa, y los demás se alegraron y los pervertidos como Franky y Brook lanzaron comentarios un tanto desubicados al peliverde sobre la morena.


La noche había caído al Sunny, y la fiesta que se montaba en el recién comenzaba.

Todos alegres y divirtiéndose como nunca, bailando y tomando hasta desfallecer.

Zoro: Mujer...vamos..Sabes que lo que dije no lo dije con esa intención, claro que me importa nuestro hijo y el nombre pero más adelante lo pensaremos mejor..No crees?..-decía al borde de la locura.

Robin: Te perdono..-soltó secamente

Zoro: Y entonces ya me puedes soltar..-decía mirando los brazos de ella alrededor de sus brazos, piernas y cuello

Robin: Ah, sí lo siento..-

Zoro: Mujer *la aludida lo miro* te amo, aunque ahora estas un tanto loca..-dijo y se fue a cubierta

Robin: Loca? Yo?..-frunció el seño.

.-.-.-.-.-.-

Sanji: Aaaaay Aiko-san no puedo creer que te quedes! Estoy muy feliz!..-

Aiko: Yo también lo estoy..-

Sanji: Te amo..-

Aiko: Y porque no lo dijiste en frente de los demás?

Sanji: Es que yo creí..Qué bueno..Tu..No..Querías..-

Aiko: Creíste mal, entonces..-

Sanji: Lo siento, lo siento, lo siento..- decía arrodillándose

Aiko: Lo puedes compensar..-

Sanji: Como?..-decía levantándose

Aiko: Acércate..-y capturo sus labios en un beso, salvaje y apasionado como nunca antes.

Sanji: Si es así entonces te compensare todos los días~~..-decía con una sonrisa de idiota

La colorada rodo los ojos.

Sanji: Bailamos?..-pregunto sin mas

Aiko: Porque no?..-dijo sonriendo

El huesudo recibió una señal del rubio y cambio la alegre melodía, por una dulce, lenta y tierna típico de una parejita de enamorados.

.-.-.-.-.-.

Nami: Luffy...-llamo con un tic en el ojo por enésima vez a su pareja

Luffy: Shi namif? (si Nami?)...-

Nami: PARA DE COMER! VAMOS A BAILAR! Escucha esta melodía, es un lento, vamos..-decía haciendo un puchero que derretía a todos, y si digo a todos es a todos..

Luffy: Mmm de acuerdo..-dijo y fueron al centro de la cubierta rezongando

La música empezó a sonar con más intensidad, aun más dulce, pero igual de lenta. Luffy acomodo sus manos en las caderas de Nami y ella rodeo su cuello.

Nami: No bailas tan mal eh..-

Luffy: Lo sé, soy bueno en esto y ya sabes en que más..-decía con una mirada que rosaba la perversión

Nami: Luffy! No digas esas cosas!..-completamente sonrojada

Luffy: Shishishishi..-

Nami: Mira! *Señalo al cielo* una estrella fugaz!..-decía emocionada..-hace tanto no veía una de estas

Luffy: Ah.. Y?...-decía hurgándose la nariz

Nami: No seas asqueroso y agárrame bien! Cuando era niña Bellemere me enseño que estas estrellas te cumple un deseo, no siempre lo que deseas, si no lo que necesitas. Cuando estuve trabajando para Arlong siempre pedía que el tiempo pasara rápido, y desde que me convertí en una mugiwara no volví a ver una de esas hasta hoy..

Luffy: Tal vez ahora necesitas algo..-

Nami: No creo, estoy muy feliz, te tengo a ti a mi lado, a la tripulación salvo, a una nueva integrante.. Que es lo que me pueda faltar Luffy?

Luffy: No lo sé.-

Nami: Pide algo, lo que quieras, pero no lo digas..-

El moreno miro al cielo, y susurro algo inentendible. Miro a Nami a los ojos, le sonrió y toco el vientre de esta.

Nami: Listo?..-el moreno asintió.

Nami se recostó sobre el pecho de este mientras bailaban lentamente.

Luffy: Nami..-

Nami: si?..-decía aun acostada en su pecho

Luffy: Cuanto tarda en nacer un bebe?

Nami: 9 meses, pero a veces puede adelantarse o atrasarse..-

Luffy: Y si se lo pido a una estrella?

Nami: QUE?..-dijo mirándolo directamente a los ojos

Luffy: *la cargo en brazos* Shishishi, vamos Nami, ayúdame a cumplir mi deseo, nueve meses dijiste? Cuenta lo de ayer no? Igual intentémoslo de nuevo por la dudas SHISHISHI..-

La pelinaranja rio y beso los labios de su pareja, esos labios tan dulces y a la vez apasionados, esos labios de los que un dia se habia vuelto adicta.

Te amo..- le susurro Luffy una vez mas.

Lose, yo te amo tambien ..-

~FIN~


Y LLEGO EL FINAAAAAL ! ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO, Y QUE LES HAYA GUSTADO LA HISTORIA :') GRACIAS POR SUS REVIEWS POR SUS FAVS, FOLLOWS GRACIAAAS POR TODO !!

Ustedes son el motor para seguir escribiendo y por eso mismo ya tengo un nuevo fic en el horno llamado 'Nueve Meses' es un ZoRo y trata de los 9 meses de embarazo de Robin y sus cambios hormonales va a ser una locura jajajjaja ! Ah y también voy a continuar con mi otro fic entre la espada y la sartén.

VUELVO A DECIRLES GRACIAS POR TODO, NOS LEEMOS EN OTRO FIC, SALUDOS NAKAMAS ! SON LOS MEJORES SI ? NUNCA LO OLVIDEN 3.