Los personajes no me pertenecen. Son de la gran autora Meyer. Yo sólo los uso un poco para diversión mía y de los lectores.

Conociéndonos y ¿reencontrándonos?

2° parte

Pov's Bella:

Es increíble como todo en lo que creías se puede derrumbar en un segundo, la realidad en la que vivías no era más que una mentira y que la verdad es más cruel de lo que una persona es capaz de soportar, incluso para un vampiro.

¿Como era posible que mi padre este con vida? Todos estos años creí que estaba muerto, que lo perdí por culpa de algún animal salvaje y ahora lo encuentro como uno de los miembros de los Cullen ¿Qué fue lo que en verdad paso? ¿Si estaba "vivo" porque nunca me busco?

Al principio creí que era mi imaginación, de pequeña siempre tuve la ilusión de que en unos de esos oscuros y tristes días mi papá regresaría y todo volvería a ser como antes pero con el paso de los años eso solo quedo como una de las tantas fantasías de la dulce niñez. Pero ahora, cuando escuche su voz me sentí como en esos días donde lo único que me mantenía en pie era la esperanza de que papá volvería, al no encontrar nunca su cuerpo me aferre con todo mi corazón a esa posibilidad existiera, al fin puedo entender porque nunca encontraron su cuerpo a pesar de todas las excursiones que se hicieron para encontrarlo, vivo o muerto.

Pero cuando lo vi fue algo tan distinto de cómo siempre lo había soñado, el shock de verlo de nuevo después de tantos años fue demasiado para mí. Todo este tiempo llore su pérdida pero él estaba vivo y con otra nueva familia, ¿será posible que mi papá se haya olvidado de mí? ¿Le gusto tanto su nueva familia que por eso nunca me busco?

No… eso no puede ser… el me ama, siempre me lo decía, los dos, junto con los abuelos, éramos una familia. Él decía que yo era lo más valioso que tenía en la vida y que prefería sacrificar su vida antes que yo resultara lastimada, entonces ¿por qué? ¿Por qué nunca volvió o por qué nunca me busco?

Necesitaba salir, tranquilizarme para pensar con sensatez y… alejarme de él hasta que pueda entender que paso con mi padre y que va a ser de mí ahora.

Correr, esa era la única solución que encontré para que mi mente se despeje, porque cuando corro solo me concentro en mirar hacia adelante, mi mente se despeja y se pone en blanco, es como si todos mis problemas quedaran cada vez más atrás a medida que voy aumentando la velocidad.

El mejorar el equilibrio y coordinación fue una de las cosas que más me gustaron de la transformación, antes era tan patosa y descoordinada que siempre terminaba en el suelo al caminar y ni hablemos de correr. Mi padre, en cambio, era muy atlético y para que yo pueda sentir lo que era correr, sin peligro de salir lastimada, solía cargarme en sus hombros y corría por el bosque, conmigo encima.

El viento que golpeaba en mi cara, los rayos del sol que pasaban entre las hojas de los árboles que rodeaba mi padre y nuestras risas, la de mi padre y la mía, son unos de los recuerdos que más protejo en mi corazón, de esa época tan feliz y que parecía que todo estaba bien solo porque papá estaba conmigo.

Ahora corro otra vez pero es diferente de cómo recuerdo de mi infancia, ya no corro con mi papá sino que lo hago sola y no lo hago por diversión sino para huir de él y el dolor que siento al ver que todo lo que creía de mi antigua vida era una mentira.

Todavía no conozco el bosque de Forks, antes de llegar a este pueblo tuvimos que cazar en nuestro antiguo hogar para que el viaje en avión no sea muy estresante y poder actuar normal "como si pudiéramos" frente a las demás personas, así que hasta ahora no habíamos sentido la necesidad de alimentarnos y de recorrer el lugar. Estuvimos más ocupados en aparentar ser "humanos" frente a nuestros vecinos ya que nuestra casa está cerca del pueblo y si en la escuela estaban al pendiente de nuestras vidas con disimulo, en la protección de sus casas la cosa empeoraba, entiendo ahora a los Cullen por vivir tan lejos y me prometí que la próxima vez que tengamos que elegir una casa lo hare yo sin importarme las suplicas de Danny.

Seguía corriendo para cuando me percate de que no estaba segura de donde me encontraba, cuando salí de esa casa todavía no había ubicado en qué dirección se encontraba, no pensé solo necesitaba salir de ahí y ahora no sé donde estoy, "bien bella, eres el único vampiro que se pierde" hay ocasiones en que mi conciencia puede ser verdaderamente inoportuna e insoportable.

Me detengo un momento a contemplar en donde me encuentro, parece ser que es el centro del bosque por el tamaño de los arboles que están forrados por esa cosa verde nunca me gusto el musgo, cuando era pequeña siempre terminaba en el suelo por pisar esa cosa húmeda y resbalarme. Hay como una especie de cascada que forma un riachuelo que divide una parte del bosque, me pregunto que habrá del otro lado.

Me concentro y escucho… ¿olas? si son olas, llegue cerca del la costa de Forks, prácticamente cruce todo el bosque de una punta a la otra, ¡genial! si no fuera porque lo hice por querer escapar de lo que me provocaba tanto dolor.

Como será esa parte de Forks, tendrá algo de verde como todo el pueblo, no pierdo nada con ir a echar un vistazo, tal vez pueda servirle a Danny para una de sus obras, cuando pienso en Danny no puedo evitar sonreír. Esto es lo que debo hacer distraerme para que luego cuando analice todo lo vivido hoy pueda comprender un poco mejor todo y que es lo que tengo que hacer.

Confiando en que esta nueva postura es la correcta para el momento en que estoy viviendo, y también para saciar mi curiosidad, doy unos cuantos pasos al frente para investigar todo ese nuevo escenario.

Es difícil de explicar como todo paso, sé que nunca fui una buena rastreadora pero siempre pude identificar cuando alguien estaba cerca de mí lo suficientemente a tiempo para protegerme o protegerlo, la única escusa que tengo es que mi mente estaba tan pendiente de pensar en otra que distraiga todo el dolor que siento que no se percato del peligro en el que me encontraba, sip lo sé es una excusa patética.

Cuando me dirigía hacia la dirección de donde provenía el sonido de las olas chocando contra la costa una enorme criatura salto hacia mi dirección, el choque fue como si dos grandes rocas, del mineral más duro, colisionaran y provocando un sonido parecido al de los truenos. Salí impulsada hacia el lado contrario de mi objetivo, un pobre árbol fue el encargado de parar mi cuerpo consiguiendo que se partiera por la mitad.

Apoyada en el tronco del árbol, una vez que mi cabeza se pudo estabilizar contemple a la criatura que me ataco, era una especie de lobo pero de un tamaño fuera de los parámetros conocidos por la humanidad, ¡¿es que nada podía salirme bien en este maldito y raro lugar?!

El lobo poseía un pelaje entre marrón y gris, sus dientes eran de un tamaño considerable y se veían bastante filosos, sus patas eran enormes, sus ojos negros desprendían un odio que me inquietaba y ese sentimiento aumento cuando comenzó a gruñir en mi dirección, su cuerpo estaba en posición de ataque sin apartar su penetrante mirada de mi, definitivamente no era de su agrado y no tengo la menor idea de porque este ser extraño estaba en mi contra.

Estaba listo para atacarme y yo… estaba paralizada, no podía moverme, es como si mi cuerpo pesara toneladas y no tuviera la fuerza necesaria para luchar. Cuando creí que todo estaba perdido sucedió algo que no me lo esperaba, algo que no creí volver a ver, solo en mis sueños o recuerdos.

-¡¿TE ATREVES A TOCARLE UN SOLO CABELLO A MI HIJA Y JURO QUE SERA LO ULTIMO QUE HAGAS EN TU VIDA MALDITO PERRO!?- mi padre se interpuso en el camino de la bestia en el momento que salto en mi dirección evitando que se acerque a mí y enviándolo para el otro lado del riachuelo. Jamás lo había visto tan enojado en mi corta vida, su cara estaba deformada mientras le gruñía al lobo y sus ojos estaban negros demostrando un odio todavía mayor del que sentía ese lobo cuando dirigía su mirada hacia mí, aunque admito que sentí un alivio inmenso al verlo, mi padre estaba preocupado por mí, pero por primera vez en toda mi vida tuve miedo, tuve miedo del hombre al que le debe mi vida, sentí miedo de mi padre.

Pov's Emmett:

No podía ser cierto, tenía que ser todo un sueño o una pesadilla, la chica que estoy viendo no podía ser Bella, mi hija, mi bebé.

Cuando llegamos con Rose a casa, sabíamos que Edward nos estaba esperando para una reunión urgente, según el mensaje que nos dejo en los teléfonos era sobre los nuevos vampiros. Me esperaba que nos reuniéramos para decidir qué hacer con ellos, si presentarnos ante ellos o si debíamos que hacer algo para proteger a nuestra familia, pero nunca espere encontrarme con esta sorpresa.

Al principio me extraño esa esencial floral distinta de las habituales que hay en casa, además me trajo nostalgia el recordar que ese olor era parecido a las flores que había cerca del bosque donde jugaba con mi niña. Pero todo eso desapareció cuando vi a la persona que estaba parada a unos metros de mí.

Al principio quede muy sorprendido, era Marie, la madre de mi hija, solo que diferente. Estaba más joven de lo que recordaba, la última vez que la vi fue antes de que falleciera y tenía unos 20 años, sus ojos eran de color dorado y su cabello era más oscuro del tono que recordaba, un castaño claro lacio, ahora era más como chocolate con risos como el mío y el de… ¡no! ¡Debe ser un error! Marie hace tiempo que está muerta pero no quiero pensar que la otra posibilidad sea… esa.

-¿Marie?...- le pregunto arriesgándome, mi voz sale muy suave y baja por el miedo que tengo de confirmar que sea lo que estoy pensando, en lo más profundo de mi ser espero que sea Marie y no otra persona.

-Papá… - me respondió, en ese momento todo en mi mundo cambio. Mi hija, mi pequeña es como yo, un maldito desgracio arruino su oportunidad de tener una vida y yo no pude hacer nada para impedirlo. La dejé sola, desamparada, pensando que la protegía del monstro que soy y lo único que hice fue dejarla en bandeja de plata para que la lastimen.

La vuelvo a ver y es todo la que una vez soñé que sería cuando creciera, cuantas noche pase añorándola e imaginándome como sería y ahora está aquí.

Es tan hermosa, más allá de poseer la belleza de un vampiro, yo que la conocí como humana puedo decir que no hay mucha diferencias, su belleza es la misma, pero para mí sigue siendo esa pequeñita que corría a mi encuentro cada vez que llegaba de cazar o de un trabajo y tenía que atraparla antes de que se caiga y se lastime.

En mi mente pasaron todos los momentos que vivimos juntos, desde que su madre quedo embarazada hasta el último día de mi vida. Unas ganas tremendas de abrazarla, de tenerla cerca de mí y nunca dejarla ir me inundaron. No me importaba nada, ni mi familia ni mi esposa, ahora lo único importante para mí era mi princesa, pero antes de que realizara algún movimiento ella se había ido.

Al principio no entendí porque mi hijita huía de mí, quería tenerla conmigo, no la volvería a perder nunca más. Sin pensar en mi familia que de seguro estarán confundidos, la verdad no me fije en ellos, salí disparado hacía donde fue mi hija.

Su rastro fue muy fácil de seguir pero no alcanzaba a verla, antes de ir en su búsqueda quede unos momentos estático perdiendo tontamente valiosos minutos y brindándole una gran diferencia.

Corrí como nunca, ni cuando jugábamos a las carreras alcancé esta velocidad, en otros momentos me habría encantado presumir de esto pero ahora solo quiero a mi hija sana y salva.

-¡EMMETT! ¡ESPERA!- escucho que me gritan, es Edward, pero no hay tiempo, tengo que encontrar. Isabella siempre tuvo la facultad de perderse y si no me equivoco se dirige al…

-Limite del tratado- me voz se quiebra en la última parte, mi pequeño bebé puede estar en peligro por culpa de esos chuchos.

-Sí, y lo peor es que hay algunos vigilando, hasta ahora nadie vio nada pero tenemos que ir rá… - su rostro se deformo y solo un gruñido- ¡Maldición! Uno de los lobos la vio y está esperando ver que hace si cruza el limite o no para atacarla, y por lo que vi en la mente de este ella está por cruzar- ni siquiera deje que termine de explicarme, para cuando me dijo que se encontraba cerca del límite supe donde debía ir. Edward me siguió mientras continuaba con su explicación, nunca se la dije pero por más aburrido que me parezca siempre lo considere mi hermano favorito y hoy más que nunca estoy agradecido de que este conmigo para ayudarme a cuidar a mi hija.

Estaba cerca del lugar que dijo Edward cuando escuchamos un ruido, fue como un choque, como el que tienen los de nuestra especie en una pelea y luego el ruido de lo que parece ser la caída de un árbol. Apresuramos la marcha, juro que cuando llegamos y vi a mi hija apoyada sobre un tronco mirando con sorpresa a ese perro mientras que este se preparaba para atacarla vi todo rojo y la cosa empeoró cuando salto hacia ella. No me importo nada, ni mi familia, ni el tratado y ni vida, solo el que mi hija no sea lastimada es lo que valía para mí.

En el momento que salto el lobo me interpuse en su camino y cuando su cuerpo impacto con el mío, lo empuje lejos enviándolo del otro lado de la línea del tratado lejos de nuestro lado, quedando en frente de mi hija para que ese perro idiota apartara la mirada de ella.

-¡¿TE ATREVES A TOCARLE UN SOLO CABELLO A MI HIJA Y JURO QUE SERA LO ÚLTIMO QUE HAGAS EN TU VIDA MALDITO CHUCHO!?- le gruñí con toda la rabia que me carcomía, ese estúpido animal se atrevió a pensar en lastimar a mi hija.

No lo pierdo de vista, parece listo para atacar de vuelta y no me importa, que venga y vera lo que le espera. Cuando parece listo para saltar se escucha por todo el bosque el aullido de otro lobo, el perro con el que me estaba enfrentando parece contrariado con algo pero luego da media vuelta y se marcha dejándome de lo más confundido.

-Su líder los llamo a todos, al parecer debe informarles algo importante sobre unos extraños- contesto Edward al ver mi confusión o leerla en mi mente, no estoy seguro.

Por la forma que miro a Bella supongo que ya saben sobre ellos, ¡rayos! debo advertirle para que se cuide de esos perros.

Mi pobre bebé, parecía tan indefensa y perdida ahí recostada sobre el árbol, o lo que queda de él. Edward se acerca hacia ella y le ayuda a pararse.

-¿Te encuentras bien, Bella?- le pregunta preocupado Edward mientras la mira a los ojos y acaricia su brazo.

¿Desde cuándo son tan buenos amigos esos dos? Me pregunto mientras veo la escena pero una voz que hace años no oía me saca de esos pensamientos locos.

-Si… es solo la conmoción… Es decir, no todos los días se ve un lobo gigante con instintos asesinos hacia uno, en especial después de…- termina en susurros mientras mira en mi dirección con disimulo, si eso es posible.

Cuando sus ojos se posan en mi trato de acercarme a ella pero solo consigo que retroceda. Me duele pero sé que mi hija está todavía más dolida que yo y todo es mi culpa pero lo voy arreglar, que no quepa la menor duda.

Edward asiente hacia mi dirección cuando escucha lo que tengo planeado.

-Tengo que ir para casa, todos deben estar muy preocupados. Además tenemos que ver qué hacemos con los lobos por si viene por el tema del tratado- se excusó Edward logrando que Bella lo ve desconcertada cuando menciono a los lobos.

Antes de que pueda hacerle alguna pregunta se fue corriendo hacia nuestra casa. Nos quedamos los dos solo y en un silencio de lo más incomodo, trataba de explicarle que paso conmigo ese último día de mi vida, pero las palabras no salían de mi boca, era como si estuviesen atorados en mi garganta. ¡Diablos! Tendría que haber dejado que Edward se quedara, el podría interpretar mis pensamientos e incluso mejorarlos.

-¿Por qué?...- después de unos eternos minutos vuelvo a escuchar la suave voz de mi hija. ¡Dios! Como la había extrañado, más de lo que imaginaba.

-¿Por qué lo hiciste papá? ¿Sabes cuánto sufrí, cuanto llore y el miedo que tuve porque no estuviste conmigo? ¡Fue lo peor que paso en mi vida, ni siquiera la transformación se asemeja con lo que sentí cuando era solo una niña! ¿Y todo para qué? ¡Para que luego de varios años enterarme que mi padre no murió, que solo me abandono!- fue duro, cada palabra dicha por mi hija era como una estaca en el corazón que me la tenía bien merecido.

Jamás creí que sufriría tanto por mi causa pero al ver sus ojos, esos ojos que amo con todo mi corazón vi la tristeza y la soledad que sintió antes, y la decepción y rencor que siente ahora por mí. Su mirada ya no es más como la recordaba alegre, dulce y feliz, yo mate todo eso con mis miedos y debilidades.

-¡No podía Isabella! ¡Quería, Dios sabe cuánto quería volver contigo y nunca separarme como si nada de lo que paso fuera cierto! Pero no podía princesa, el pensamiento de tu reacción o la mía si volvía, el temor o daño que te pudiera causar era demasiado para mí- le estaba abriendo mi corazón, todo lo que le estaba contando era la verdad, todo esto fue lo que me ayudaba para no ir en su búsqueda y cometer alguna locura- ¡Jamás en la vida me hubiera perdonado que veas al animal que habita en mí para que tus ojos reflejen miedo, como el que me tuviste cuando ataque al lobo!- lo sabía, cuando la protegí lo vi en sus ojos, me tuvo miedo y lo confirme cuando corrió su viste, hija mía no has cambiado nada a pesar de los años.

-Es por eso que nunca te busque, el hecho de que me mires con miedo como hace rato era el suficiente estimulante para evitar ir en tu búsqueda. Además soy débil hija, no asesino humanos pero me costó demasiado resistir la tentación los primeros, incluso hoy en día de cuesta. No estoy orgulloso de haberte dejado, fue lo más duro que hice en mi vida pero habría sido peor para mí que resultarás herida por mi culpa. Por más que no pienses igual, en el fondo de mi ser sé que hice lo mejor para ti, quise que tuvieras una vida plena, la vida que me hubiera gustado compartir contigo- ese era más ferviente deseo, ojala que el tiempo que duro la haya disfrutado. Pero por la expresión de su rostro, que antes se encontraba serio y ahora paso a una de furia, parece que me volví a equivocar.

-¿Plena?... ¡¿Dices plena?! ¡Como podía tener una vida plena si en el fondo de mi corazón quería morir para seguirte! Todos los días era una tortura el levantarme para ver que me habías dejado y no podía hacer nada para remediarlo. Solo trate de vivir por los abuelos, ellos ya habían perdido a su hijo, no podía arrebatarles a su nieta también. Pero yo ya no era la niña de antes, no jugaba, no podía ir al bosque por miedo, ya no reía, todos los días miraba por la ventana para ver si volvías. Todos los días era levantarse con la esperanza de volverte a ver y luego irme a acostar con la desilusión de la realidad, y cuando murieron los abuelos… ya no tenía nada porque vivir, por eso fui al bosque a buscar la muerte- no pude más, intente con todas mis fuerzas resistir a lo que me contaba, ella necesitaba desahogarse pero escuchar decir que ella busco su propia muerte rompió mi corazón.

El pensar que yo le cause semejante daño, al extremo de no querer vivir, provoco un terror en mi corazón ante la idea de perderla. Lo único que se me ocurrió para mitigar el dolor fue ir a abrazarla, sin importarme lo que ella diga.

Cuando la rodeé con mis brazos ella se puso rígida y por mi mente pasaron todas las veces en que la tuve así. Cuando nació no sabía como sujetarla era tan pequeña, tan frágil y tenía miedo de lastimarla pero cuando la mire a los ojos, los mismos que los de mi madre, comprendí que mi misión en este mundo era cuidar a este hermoso ángel, ahora más que nunca que perdió a su madre.

También recordé cuando me llamo papá por primera vez, mi padre nunca me dejo olvidarlo porque cuando dijo esa palabra llore como un niño, sus primeros pasos, sus primeras caídas, sus cumpleaños y todas las veces que por miedo o solo por querer algún mimo me pedía que le dé su abrazo de oso.

-¿De verdad fue por eso?...- seguía perdido en mis recuerdos cuando la voz de mi hija me despertó, aunque no entendí de que hablaba.

Me aleje lo justo, pero sin soltarla del todo, para ver que su rostro estaba agachado pero luego lo levanto y pude ver duda en ellos.

-¿De verdad fue por eso que no me buscaste? ¿No fue porque ten cansaste de tener una hija torpe?- su pregunta fue como un balde de agua fría, como puede mi pequeña dudar de mi amor por ella.

La sujete firmemente por los brazos, pero no demasiado fuerte para no lastimarla, e hice que levantara el rostro para que vea en mis ojos que todo lo que decía era cierto.

-Isabella Marie McCarty escucha muy bien lo que te voy a decir. ¡Nunca jamás te dejaría por no amarte, porque esa es la mentira más grande del universo! Eres mi hijita, la luz de mis ojos, eres lo más valioso que tengo en la vida y si me tuve que irme fue porque creí que era lo mejor para ti. No sabes como fueron estos años sin saber nada de ti, siempre trataba de consolarme pensando que estabas bien, que gracias a mi sacrificio podías tener una vida feliz. Me equivoque, lo admito y no sabes como me arrepiento de haberte dejado, no sabes como te extrañaba y la falta que me hacía verte, saber si eras feliz, incluso si también me extrañabas o si ya te habías olvidado de mi- le afirme lo más serio que pude, sobre mis manos podía sentir como temblaba y sus ojos parecían que en cualquier momento soltarían lagrimas, aunque sé que eso es imposible.

-Como podría olvidarte si eres lo más importante para mí. ¡Dios! No tienes idea cuánto te extrañe papá- oírla decir papá fue como si retrocediera en el tiempo y la escuchara llama papá por primera vez. Sentía que hasta podía llorar pero de felicidad, había recuperado a mi hija y no iba a permitir que se separe de mi nunca más.

Volví a abrazarla pero estaba vez ella me devolvió el abrazo, todo era perfecto. Después de tanto tiempo volvía a tener entre mis brazos a mi hija, nada podía arruinarlo y quien lo intentara se enfrentara a mi furia.

Seguimos abrazados por un largo tiempo, era como si con ese solo abrazo tratara de reponer todos los que no nos pudimos dar en todos estos años. No nos importaba nada, solo seguir juntos como siempre debió ser.

¡Hola! Al fin llego el momento entre padre e hija, trate de hacer lo mejor que pude para expresar lo que sienten Bella y su padre, sus miedos y los motivos de porque actuaron así y la verdad estoy orgullosa del resultado, espero que a ustedes también les guste.

No hay mucho que contar esta vez, salvo que en la historia también aparecerán nuestros queridos lobos y muy pronto veremos como afecta a la manada estos nuevos vampiros y viceversa.

Sin más, espero que mi trabajo le guste y que dejen sus comentarios, recuerden que estos son muy importantes para mí porque me ayudan a mejorar y son mi motor para seguir. Nos vemos la próxima.

¡Besos y éxitos!