Los personajes no me pertenecen. Son de la gran autora Meyer. Yo sólo los uso un poco para diversión mía y de los lectores.


Me llamo Isabella McCarty

Es extraño como cuando las cosas que siempre soñaste que pasaran suceden pero de una manera que jamás pensaste. Siempre estás haciendo planes, diciendo como vas actuar si te pasara tal cosas pero la verdad es que cuando ocurre tu reacción es completamente distinta de la pensada, algunas veces es para mejor pero otras te dan ganas que eso que tanto soñaste jamás hubiera ocurrido.

De niña pensé mil y un escenario distintos en donde mi papá volvía, que todo fue un simple accidente y una vez que se recuperara volvería conmigo. Ni en mis más locos sueños creía que lo volvería a ver después de varia décadas, siendo vampiros ambos y con familias adoptivas diferentes.

Pero estaba feliz como hace mucho no lo estaba, hasta puedo apostar que si Danny estuviera cerca diría que emito solo un aura dorada de la felicidad que en que me regodeo.

Después de muchos años puedo hablar con mi padre y es como si nada hubiera cambiado. Luego de mi pequeño arrebato emocional por nuestro shoqueante reencuentro y de habernos sincerados uno con otro, permanecimos en el mismo lugar solo que ahora el me tenía en su regazo abrazada mientras me mecía como cuando era bebé, no me importa que aparentara 17 años e incluso tuviera más que eso me encantaba estar así.

-Así que por estar en el bosque el te convirtió- dijo papá creo que más para él que para mí, una vez calmados tratamos de ponernos al corriente sobre nuestras vidas.

Le conté todo lo que viví desde que desapareció y como lo buscaron incansablemente los abuelos, el esfuerzo que hicimos para tratar de seguir viviendo (en mi caso sin mucho éxito), las muertes de los abuelos y como fui encontrada y convertida por mi amigo. Estas últimas fueron tan difíciles de escuchar como de contar, papá sufrió mucho cuando le dije sobre nuestros viejitos, como él llamaba a los abuelos, y se culpo de no poder haber hecho algo para ayudarlos y de dejar que yo sola me ocupe de esos dolorosos temas sin el apoyo de nadie, también se culpo de no haber estado para protegerme de las malvadas intenciones de un vampiro pervertido, esta última parte no la entendí pero creo que fue más para aligerar el ambiente deprimente que se formo.

El también me hablo de su vida y como siguió adelante. De cómo Rosalie, la vampira rubia que estaba con él cuando lo vi por primera vez, lo salvo de morir por culpa del oso, como fue su nueva vida como vampiro y sobre su familia.

La verdad estoy muy agradecida con Rosalie, es cierto que sufrí con su pérdida pero era más por la impotencia de saber que nunca más lo iba a volver a ver estando vivos. Me alegra saber que tuvo otra oportunidad para vivir y que encima encontró el amor, siempre supe que por más que mi padre quiso mucho a mi madre jamás la amo, lo único que me importa es su felicidad y si esta con ella no tengo ningún problema pero si le hace sufrir vera quien es Isabella Marie McCarty.

-Papá… ¿Por qué ninguno de tu familia sabía de mi?- le pregunte, se que habíamos aclarado todos nuestras dudas pero eso todavía no me cerraba ¿Era por su familia o por su esposa? ¿Tendría ahora algún problema por mi culpa?

-Es… complicado hija… Fue una decisión propia no contar nada, no por ti sino que hubiera sido difícil para todos- me explico mientras suspiraba pero lo único que consiguió fue que mis dudas y mi curiosidad aumentaran. Al ver que mi cara reflejaba más incertidumbre continuó- Ya te explique que era débil con respecto a la sangre en esos primeros tiempos y fue más que nada mi miedo por lastimarte lo que me hizo estar callado, antes pensé que una vez que fuera más resistente iría por ti y no quería que nadie me lo impidiera por eso calle… Pero al pensarlo mejor me di cuenta que no podría darte una buena vida, siempre escondiéndonos en lugares sin mucho sol, no quería eso y cuando creí que era bueno confesarles todo descubrí algo que me hizo pensar que lo mejor era no hablar y tener este secreto solo para mí- termino mientras me abrazaba y daba un beso en la sien.

Lo entendía porque pase lo mismo que él los primeros meses, ese ardor que corría en todo tu cuerpo que solo se podía calmar con ese elixir bordo no era algo fácil de soportar, pero aun me pregunto qué fue lo que descubrió que lo hizo desistir de hablar.

Cuando estaba por tratar de averiguar más, lo sé soy muy curiosas o terca como prefieran, un exótico aroma llego a mi nariz informándome de que había alguien más en este lugar, papá también se dio cuenta y al mismo tiempo dirigimos nuestras miradas hacia el lugar donde se encontraba Edward Cullen.

-Disculpen la molestia pero… todos en casa están preocupados y como tampoco soy muy consciente del tema creo que lo mejor es que ustedes venga para que expliquen todo- nos dijo, parecía algo avergonzado aunque debo admitir que su cara de confundido es linda.

-Tienes razón… será mejor ir a casa. Ahí hablaremos mejor princesita- contesto papá mientras se levantaba conmigo en brazos y me paraba, se que dije que me encantaba que me mimara pero por alguna razón no me gusto que me dijera "princesita", tal vez por la risa que solo Edward.

-¡Esperen!- papá nos detuvo cuando estábamos a punto de irnos, al principio me asuste pensé que ese lobo volvió y creo que Edward pensó lo mismo ya que miraba por todas partes y preguntaba qué pasaba.

-¡Oh! Nada peligroso, solo que no los presente- dijo papá sin remordimiento consiguiendo que con Edward lo veamos como si tuviera dos cabezas, aunque parecía no importarle porque siguió- Edward te presento a Isabella McCarty, mi hija- me presento ante una persona con la que ya había entablado un pequeña amistad pero debo de admitir que me gusto que diga que soy su hija y que por más años que pasaron seguían siendo el mismo alegre y despreocupado.

-Un placer Isabella y me alegro que se volvieran a encontrar- me saludo con la mano Edward y con una dulce sonrisa que respondí con otra y un hola, aunque no me paso desapercibido que miraba una y otras vez a mi padre y luego a mí.

Emprendimos el camino hacia su casa en un cómodo silencio aunque a veces era algo incomodo ver como Edward miraba la mano de papá que tomaba la mía, si él tomo mi mano como si fuera una niña pequeña alegando que si ya me perdí una vez en el bosque me podía pasar de nuevo, parece que no solo yo mi di cuenta de este asunto.

-¡Bueno, ya está bien Edward! ¿Qué pasa que a cada rato estas mirándonos?- pregunto papá algo exasperado, solo se enoja cuando algo grave pasa pero algunas actitudes logran sacarlo de sus casillas como ahora, aunque admito que también estaba empezando a molestarme sus miraditas.

-Lo siento… no creí ser tan obvio… es solo… que cuesta creer que son padre e hija y como se encontraron- contesto bastante avergonzado pero tiene razón hasta a mi me cuesta creerlo- Además no se parecen mucho y es más difícil de creer…- se a lo que se refiere, simple me dijeron que me parecía a mi mamá y mi abuela pero que de mi padre no saque nada.

-Eso mi querido Edward es porque mi princesita se parece a su madre y en algunos aspectos a mi madre, pero ¡ojo! que yo también puse de mi parte el cabello rizado y los ojos, que ahora no se ven, son herencia mía. El color del cabello también pero como su madre tenía un tono más claro se mezclaron pero… detalles- termino la explicación de mi genética mi padre con una gran sonrisa y nuevamente utilizo ese apodo que estoy empezando a odiar.

-Bueno eso tiene sentido pero será mejor seguir que la familia está muy preocupada y tienen mucho que explicar, sobre toda la "princesita"- se que no lo hizo por maldad sino como un juego pero al ver la mirada burlona y el tonito de su voz tuve unas ganas tremendo de agarrarlo y demostrarle lo que la "princesita" podía hacer.

Pero no conto con algo importante, que me encontraba junto con mi papá y el es un poco…

-Ni se te ocurra decirle de esa forma de nuevo me escuchaste Edward, sino quieres sufrir- le dijo papá con una voz que asustaría al más peligroso de los miembros de los Volturis, su voz fue tan atemorizante y seria que, hasta juraría que Edward tembló de miedo mientras lo miraba con los ojos abiertos.

De repente papá comenzó a reír estruendosamente mientras que se reía de la cara del otro vampiro que cada vez estaba más asustado, creo que ahora por la salud mental de papá, y entendía menos lo que pasaba.

-No te asustes Eddy, solo era una broma- le tranquilizó mientras sonreía aunque enseguida su cara volvió a ponerse seria- Pero es cierto que no puedes volver a llamarla así, porque Belly Bells es solo MI princesita y NADIE más puede decirle así- termino dándome uno de sus habituales abrazos de oso y sonriéndole a Edward que trataba de procesar que acababa de suceder.

Papá es un poquito celoso y por si nunca lo demostró con su familia de vampiros creo que después de este momento Edward sabe hasta qué nivel puede ser, no lo culpo por no reponerse todavía, hasta yo que se su jueguito me sorprendió lo aterrador que puede verse, tal vez tenga que ver con ser vampiro.

Una vez que Edward se recupero emprendimos la marcha, otra vez. La caminata habría sido agradable sino fuera que cada vez que pasáramos por una parte resbalosa o con dificultades inexistentes para un vampiro papá me alzaba o sujetaba fuerte diciendo "es solo por precaución, no quiero que te lastimes", si sacamos de lado que me alzaba cuando pasábamos encima de algunas raíces de los árboles y que soy una vampiresa indestructible me parecería tierna su actitud.

Pero eso no se comparaba con lo que hizo después, recordaba que a papá le gustaba jugar bromas o burlarse de los demás pero había olvidado que yo era una de sus principales víctimas.

Edward, curioso por como papá me trataba, pregunto porque me trataba así, y mi padre, rápido como es, encontró la excusa perfecta para hablar de mis desventuras de la niñez, desde mi encantadora relación con el piso hasta los motivos de mis sonrojos.

-En serio Edward, no podías decirle ningún cumplido, por más insignificante que sea, sin que sus mejillas se pongan coloradas. Es más, te apuesto que si no fuera vampiro ahora estaría toda roja- contaba papá mientras soltaba una gran risa, y lo peor es que es verdad, incluso siento como si la sangre se acumulara en mi cara, odio eso.

-De seguro era lindo…- murmuro Edward con la vista perdida en mi dirección, tal vez es mi imaginación pero creo que no lo quiso decir en voz alta porque cuando papá lo miro con los ojos entrecerrados rápidamente agrego- Los recuerdos… deben ser lindos los recuerdos que tiene juntos. Yo recuerdo muy poco de mis padres…- empezó diciendo muy nervioso para terminar con un semblante muy triste logrando contagiarnos.

-Tengo algunos recuerdos pero son muy borrosos. Era muy pequeña cuando todo paso…- dije para tratar de animar a Edward pero solo conseguí que papá se ponga peor- Aunque los pude solidificar por algunas fotos y otros objetos que conservo- finalice consiguiendo que la sonrisa de papá volviera.

-¡¿Tienes las fotos?!- le sonríe mientras asentía, no eran muchas porque en ese entonces eran muy difíciles de adquirir las cámaras pero las que tenía estaban en buen estado- ¡Genial! Ahora le podré mostrar a todos lo bonita que era mi nena de bebé, espero que tengas esa que esta boca abajo sonriendo mientras estabas desnudi…- empezó a hablar papá mientras yo me moría de vergüenza y Edward trataba de esconder su sonrisa mirando al piso.

-¡PAPÁ!- le dije en un murmuro que salió más fuete de lo que espere, cuando obtuve su atención continúe- No hables de ese tipo de fotos- prácticamente le rogo.

-¿Por qué tesoro? Si te veías tan tierna en esa foto, con tu sonrisita y tu colita al aire- me contesto con la sonrisa y la voz más inocente del mundo.

-¡PAPÁ! No enfrente de…- le pedí mientras le hacía seña hacia Edward, aunque tampoco quería que las demás personas vean esas fotos. Cuando vio a quien me refería hizo una mueca burlesca con la boca.

-¿Y por qué te importa tanto que Edward vea esa foto?- me pregunto mientras me miraba fijo, solo pude rodar los ojos, papá y sus celos- Aunque pensándolo mejor no te gaste en evitar que él vea la foto, es más ya debe haberla visto junto con muchas cosas más que recordé- concluyó mirándolo con una sonrisa de superioridad.

¡Como que Edward ya debe haberla visto! ¿Estaban tan preocupados por nuestra presencia que nos investigaron, hasta entraron en nuestra casa? Pero… ¿como? ¿Si nunca dejamos la casa? Además, donde están guardadas las fotos es en un lugar especial, que hasta Danny no puede buscar ahí por respeto propio, así qué como las vio…

-No te preocupes Bella, Emmett está equivocado…- su confesión me trajo de vuelta a la realidad, pero seguía sin entender y ahora se sumo papá que al parecer tampoco entendía - Bueno casi… lo que pasa es, yo tampoco lo sé… Mejor sigamos y ahí explicamos todo, pero descuida Bella no he visto ninguna foto tuya, estas a salvo- me dijo con una sonrisa, me tranquilizo que no sepa de ningunos de mis momentos vergonzosos que no pude evitar mirarle a los ojos y corresponderle con una tímida sonrisa, eso aumento la suya.

Un tos fingida, demasiado fuerte para ser verdadera, me despertó de mi ensoñación revelándome que mi padre nos miraba fijamente a Edward, que parece que estaba en el mismo estado, y a mí, estaba más serio de lo normal y hasta parecía incomodo.

-Buenooo… continuemos. Isabella no te separes de mí- esto último lo dijo en voz baja mientras me agarraba la mano, aunque no entiendo que pretende con nuestro súper oído Edward lo escucho, lo sé porque movió la cabeza negando mientras reía.

Luego de una larga caminata llegamos al comienzo de todo, la casa Cullen. Recién ahora comencé a darme cuenta como actué y lo infantil que fui, debí quedarme a explicar todo en vez de hacer la escena que hice, que será que piensan ahora de mí estas personas que fueron tan buenas conmigo. Ese fue mi último pensamiento cuando sentí el impacto de un cuerpo duro que me aprisionaba, anteriormente me pareció ver una mancha pequeña y morena correr hacia mí.

-¡OH POR DIOS! ¡OH POR DIOS! ¡SABÍA QUE TODO IBA A SALIR BIEN! ¡ESTO ES LO MÁS EMOCIONANTE QUE HA PASADO Y HE VISTO EN TODA MI VIDA! ¡ESTOY TAN FELIZ POR TI Y POR TU PADRE BELLS!- Alice, creo que así era el nombre, me estaba abrazando mientras saltaba conmigo sujetada. De todas las reacciones posibles esta fue la menos pensada.

-¡Oh al fin volvieron! ¡Estaba tan preocupada! ¿Cariño estas bien?- si Alice me impacto, su madre le gano. Esme apenas me vio vino a cerciorarse si estaba bien y cuando Alice me soltó ella también me abrazo, fue muy agradable esa sensación me recordaba a los abrazos de mi abuela, supongo que esos eran los abrazos de una madre. Una vez que le asegure que estaba bien ella se dirigió hacia mi padre, creí que también lo abrazaría pero como en todo el día me equivoque.

-¡EMMETT CULLEN SE PUEDE SABER QUE PASA POR TU CABEZA! ¡COMO PUEDES ACTUAR DE ESA MANERA PREOCUPANDONOS A TODOS Y ENCIMA OCULTARNOS A UNA!… ¡NO TE ESCONDAS DETRÁS DE TU HIJA, COMPORTATE COMO UNA PERSONA RESPONSABLE, TIENES UN EJEMPLO QUE DAR!- La voz de Esme era firme y fuerte, sin llegar a gritar, pero igual lograba dar mucho miedo. No culpo a papá por tratar de esconderse de ella, daba mucho miedo.

-Tu madre tiene razón Emmett, somos tu familia y teníamos derecho a saber- apoyo la postura de Esme otro vampiro, supongo que es su padre Carlisle, como Edward me había comentado.

Era un vampiro rubio muy apuesto, aparentaba unos 26 o 30 años y transmitía una tranquilidad sorprendente, supongo que por eso era un buen médico.

-Lo siento papá pero yo… - papá se quedo callado mirando fijamente hacia una parte, cuando seguí su trayecto pude ver que miraba hacia esa vampiresa rubia, Rosalie. Ella también lo miraba pero mientras que papá la miraba con culpa y remordimiento, ella lo hacía con enojo, deserción y algo de ¿culpa?

Cuando todos vieron que nos concentrábamos en dirección de la casa, donde Rosalie se encontraba, fijaron la vista en la misma dirección.

-Será mejor que vayamos adentro, ahí hablaremos mejor- nos indico Carlisle y lo seguimos hasta la casa.

Una vez que todos nos ubicamos comenzamos a hablar sobre nuestra historia. Primero comenzó papá contando sobre los abuelos, como conoció a mi madre y como fue su relación, también sobre mi nacimiento y todo la que vivió conmigo hasta su transformación, pero sobre todo explico sus motivos de haber ocultado todo lo relacionado sobre mí.

Todavía no los conozco bien pero creo que todos lo aceptaron y comprendieron su forma de actuar. Carlisle parecía que lo comprendió porque solo le enviaba miradas de compasivas a mi padre. Alice, Jasper y Edward lo miraban como si fuera la primera vez que lo ven de verdad, aunque no los culpo muchas personas también lo miraban hacia cuando se daban cuenta de que más allá de todas sus bromas podía ser una persona madura. Esme era una de las más conmovidas por el dolor que reflejaba mi padre cuando confesaba que él creyó que lo mejor para mí era que me dejara. Pero lo que me dejo preocupada fue la reacción de Rosalie, cuando papá estaba hablando de su relación con mi madre y sobre lo que vivió conmigo, abandonó la sala subiendo por las escaleras, supongo hacia su cuarto, porque se escuchaban sus pisadas por el piso de arriba, me tranquilizo que por lo menos quedara dentro de la casa para terminar de escuchar toda la historia.

Cuando papá termino miró para mi dirección para que continuara, aunque solo conté de manera superficial como continuo mi vida después de su "muerte". Les hable que viví con mis abuelos pero no que prácticamente era una especie de autónoma. Como me encontré con Danny, mi compañero, que él fue que me transformo para no estar ninguno de los dos solo, aunque no les dije que yo primero le pedí que me matara, por una extraña razón cuando lo mencione como compañero Edward cerro sus manos en puños y su seño se frunció, como si estuviera molesto pero más raro fue como Alice soltaba un risa en su dirección y Jasper subía una ceja mientras lo miraba con una sonrisa. Por último les conté como fue mi vida inmortal hasta este momento, algunas otras cosas eran muy mías como para contarlas, y todavía no tenía la confianza necesaria en ellos, y otros temas eran míos y de Danny, el debía decidir si quería contar su historia o no.

Cuando termine de contar todo lo que creí importante todo se volvió un completo silencio, todos lo estaban asimilando, pero entre ese sepulcral silencio se escucho claramente unos pasos fuertes y como una ventana se abría en el piso de arriba, Rosalie se había ido de la casa.

Mire hacia mi papá y vi que su cara demostraba preocupación, cuando él me miro de regreso con la pregunta que no se anima a decirme pero que por sus ojos la veía, le asentí demostrando que no tenía ningún problema en que vaya tras su esposa. El me sonrió como respuesta y me beso en la frente y luego se volteo para ver a toda su familia mientras se paraba.

-Bueno familia, les encargo a mi hija mientras soluciono este problema- después de decir eso se fue en un abrir y cerrar de ojos.

-Bueno Bella como nos hablaste de tu vida creo que es justo que nosotros también te contemos de las nuestras- dijo Carlisle luego de unos minutos de silencio, todos los demás estuvieron de acuerdo y me sonrieron mientas decidían que iba a empezar primero a hablar.

ooo

Emmett sabía que le sería muy difícil hablar con su familia sobre su hija, en especial con Rosalie. Sabía que toda la confianza que habían construido a lo largo de los años se había esfumado, pero lo que más le llenaba de remordimiento era saber lo mucho que estaría sufriendo por considerarse culpable de todo esto.

Puede ser que Rosalie se mostrará hacia los demás como una persona fría y banal pero lo hacía más porque así fue educada y para no encariñarse con las personas y no salir lastimada de nuevo. Cuando Rose le conto su historia también le confesó que una de las cosas que más le dolió, apartando el abuso que sufrió por parte del desgraciado de su ex prometido, fue que ella de verdad lo llego querer, tanta fue la ilusión que tenía por el amor verdadero que al primer instante en que creyó que lo encontró se aferro a él con todas sus fuerzas pero solo sirvió para que la condenaran a una vida eterna y a un corazón roto.

Él puede dar fe de lo herido que estaba su corazón que no le dejaba ver que si por algo hizo lo que pudo para salvarlo es porque sabía que era el indicado para ella pero tenía tanto miedo de volver a caer en las redes del amor para que volvieran a lastimarla que intentaban lo imposible para no estar con él.

Incluso una vez que se sincero con sus sentimientos todavía le contaba olvidar el pasado, fueron muchas las veces que Emmett fue rechazado por Rosalie cuando intentaba acercarse de manera física aún cuando eran esposos, los recuerdos de esos malditos aprovechándose de su cuerpo no la dejan tranquila. Pero Emmett con mucho amor y paciencia le ayudo a recuperarse mientras que mutuamente aprendían lo que era él amor, porque él nunca había amado a una mujer, solo a su hija y a su madre pero era un amor distinto más puro. En cambio, el amor que sentía hacia Rose era más pasional al igual que dulce, porque fue esa dulzura lo que le permitió superar ese pasado, porque lamentablemente eso no se olivada está gravado a fuego en tu piel y la única manera de superarlo es siguiendo adelante y dejar que cuando eso recuerdos aparezcan sean desplazado por otros donde se manifieste el amor verdadero.

Pero ahora Emmett rompió esa confianza y lo peor es que sabe que ella se está echando toda la culpa que debería ser suya por no confiar en su familia ni en su esposa.

Al fin, después de tanto correr la alcanzó en el mismo sendero en que estaba antes con su hija. Al principio estaba de espalda pero cuando lo oyó llegar se dio vuelta hacia él provocando que su corazón se rompa al ver su cara de sufrimiento.

-¿Por qué?... ¿Por qué no me dijiste?...- empezó como un murmuro pero la conocía como nadie y sabía que ella debía hablar y sacar todo lo que tenía dentro- ¿POR QUÉ NO ME LO DIJISTE? ¡PODRÍA HABERTE AYUDADO PARA QUE ESTÉS CON ELLA! ¡TENÍAS UNA HIJA PERO LA DEJASTE! ¡SABES LO QUE DARÍA YO PARA TENER LA BENDICIÓN QUE TU TIENES! ¡PERO LA DEJASTE!… la dejaste por mi culpa…- lo que empezó como una Rosalie reclamo a los gritos una explicación se transformo en una Rose susurrando con una culpa tremenda en su pecho hasta terminar arrodillada en el suelo mientras sollozaba sin lagrimas.

Emmett no soportó más y corriendo como solo un vampiro sabe fue hasta ella y la abrazo con su típico abrazo de oso pero con una delicadeza que solo tiene con ciertas personas, una de ellas es a la que está abrazando ahora y la otra está en la casa Cullen.

-No Rose, no fue tu culpa… lo único que hiciste fue salvarme de una muerte segura. Sin ti Bella igual seguiría sin su padre- le decía mientras la abrazaba y la besaba en la cabeza, en el rostro, todo lo que estuviera a su alcance.

-¿Cómo puedes decir eso? Puede ser que te salve pero igual te aleje de ella, yo pedí que te conviertan en vampiro, obligándote a separarte definitivamente de tu hija… Rose iba a continuar pero Emmett la interrumpió.

-Si Rose, gracias a tu intervención me salve pero fue decisión mía no ir por mi hija. Fue mí miedo a no saber si era lo suficientemente fuerte para resistir su sangre o para resistir el rechazo o miedo que le provoque a mi hijita. Fui solo yo el que no confió en el amor que me tenía mi hija, en el amor que tenía mi familia para apoyarme o en el amor que me tenías para ayudarme con el caso de mi hija. Creí que era mejor si callaba nadie sufriría más que yo, pero me equivoque. El único culpable soy yo, por amar tanto a mi hija y que no quería que sufra la vida nómada de un vampiro o que vos sufras por mi hija, ninguna de las dos tiene la culpa de mis errores, solo de que les ame con todo mi corazón- y en menos de una cuantas horas Emmett volvió a abrir su corazón pero esta vez hacia la mujer que conquisto su corazón y con quien espera pasar toda su eternidad juntos.

Quedaron abrazados mientras asimilaban las palabras del otro y se perdonaban mutuamente a ellos mismos, porque ninguno era culpable, fue circunstancias del destino que Emmett esté en camino de Rose ese día para salvarlo y que luego de unos años se reencontraran con su hija también como vampiro. Tarde o temprano esta situación iba a pasar y lo importante ahora es personarse, seguir adelante y disfrutar de esta nueva oportunidad porque lo que deber verdad importa es que se aman.

Aun abrazados se miraron a los ojos y con solo verse en ellos vieron el amor que se tenían y que solo lo podían expresar con un beso que transmitieran todo el amor, la dulcera y la pasión que se sentían.

ooo

-Entonces Jasper puede sentir las emociones y controlarlas, Alice ve el futuro y Edward lee las mentes. Wau, sus dones son increíbles- dijo Bella tratando procesar todo lo que le contaron, estaba preocupada por su padre y como estaría con Rose pero ellos eran tan interesantes que fue fácil distraerse.

-Aunque… creo que algo me está pasando Carlisle, desde que llego Bella no puedo oírla, a los demás si pero a ella no. ¿Puedes tener alguna idea?- le pregunto Edward a su padre, este quedo pensando en las posibilidades pero hasta no hacer algunos estudios no podían asegurar nada.

Me pregunto si no me molestaría, para ser sincera me sentiría incomoda con que me trataran como rata de laboratorio pero al ver la emoción mal disimulada de Carlisle para descubrir este misterio no pude negarme, aunque Edward lo hizo por mí.

-Mejor esperamos y le preguntamos a Emmett, es su padre y tal vez no le guste que Bella pase por algo así- todos lo vieron como si le acabara de salir un tercer ojo pero le dieron la razón, aunque no lo admita se que Edward quedo impresionado con la actitud sobre protectora de papá y no se quería arriesgar.

En ese momento recordé algo que me dijo Danny hace muchos años y cuando estaba por decirles llego un olor desagradable provocando que todos se tensaran.

Escuche unas pisadas pero no eran de mi padre y Rosalie sino de hombres parecían, y luego como golpeaban a la puerta. Carlisle fue a abrir mientras Edward y Jasper lo franqueaban a sus costados y las chicas nos quedamos un poco más atrás pero podíamos ver quien era la persona que vino.

Un chico alto, moreno y de una piel con un tono colorado como la de los nativos, sin remera y con una bermuda era quien golpeo la puerta, parecía de unos 20 y algo y se veía muy serio. A su lado estaba un chico parecido a él solo que más joven. Lo curioso era que ambos parecían jóvenes, uno más que otro, pero sus musculaturas eran como la de los jugadores de rugby o la de alguien que consumía esteroides para el crecimiento.

-Buenas tarde ¿Qué se les ofrece?- les pregunto Carlisle como buen anfitrión, el chico más joven hizo como un gruñido consiguiendo que Edward y Jasper le contestaran de la misma manera, su padre les hizo callar levantando el brazo.

-Vinimos a hablar de los nuevos vampiros y porque invaden nuestros territorios- contesto el chico mayor con una voz firme y gruesa pero se vía el desagrado en su rostro.

Me habían explicado más o menos la cuestión del tratado y según lo que entendí yo no pasé a su territorio, estuve cerca pero no lo hice ¿entonces porque?… Tuve un horrible presentimiento y lo confirme cuando Edward me miro a los ojos y asintió, no pude hacer más que murmurar…

-Danny…- fue muy bajo como lo dije pero igual atraje la mirada del chico más joven que miró para mi dirección y abrió los ojos enormemente.

No sé que habrá dicho o pensado pero Edward le respondió gruñéndole y mostrándole los dientes, el chico no se quedo atrás y le respondió de la misma manera.

Debería estar preocupada como todos los de la familia por la pequeña guerra que se estaba iniciando en la sala pero solo podía pensar en mi amigo y rogar porque estuviera bien hasta que yo supiera que hacer.


¡Hola gente hermosa! Acá está un nuevo capítulo espero que les guste.

Poco a poco todo se va arreglando, por lo menos con la familia, pero ahora Danny parecer ser que se metió en líos ¿qué habrá hecho nuestro artista vampírico? Díganme sus opciones y la ganadora se lo lleva a su casa ajajaj.

Creo que no hay mucho que decir, pero quiero aclarar sobre Rose y Emmett, ellos se aman mucho por todos sus peleas pero siempre estará esa culpa en sus corazones. La de Rose por convertirlo en vampiro y no dejar que descanse en paz como a ella le gustaría hacer pero en cambio sigue con vida y la de Emmett por no ser capaz de confesar su secreto, para mí no se tienen que perdonar el uno al otro sino a ellos mismo, porque por culpa de sus miedos e inseguridades paso todo. Eso opino yo… ¿y ustedes? Anímense y díganme.

Un aviso final, comienzo las clases de magisterio y en abogacía ya empezamos con los parciales y finales, lo que significa menos tiempo para mí y para escribir T-T. No sé si ahora pueda todos los lunes, así que cada vez que tenga un capitulo hecho lo subiré, aunque tarde prometo terminar este fic, palabra de Romi.

Buenos esos es todo, ya casi llegamos a los cien comentarios, el número cien que escriba le dedico el siguiente capítulo, soy medio chantajista vieron jajaj.

¡Besos y éxitos!