Los personajes no me pertenecen. Son de la gran autora Meyer. Yo sólo los uso un poco para diversión mía y de los lectores.
Las Reacciones de Mi Corazón
¿Cuántas veces nos hemos equivocado en nuestras vidas? ¿Cuántas veces hemos sido impulsivos y por un extraño presentimiento actuamos sin pensar en las consecuencias, guiados por ese extraño sentir?
Muchas veces… más de las que nos gustaría admitir, por más duro que sea.
¿Pero son estos errores o momentos de torpeza tan terribles como parecen? ¿Estos impulsos o momentos de locuras impropias de la personalidad de uno son tan descabellados o extraños?
Cristóbal Colon tenía por objetivo descubrir una nueva ruta hacia las tierras de la India pero por un error de navegación o cartografía, en vez de eso, descubrió un nuevo continente, una nueva cultura, un nuevo mundo.
Albert Einstein es considerado un genio en el campo de la matemática y la física en nuestro tiempo, pero en el suyo todos los consideraban como un completo lunático que por solo tener pensamientos que él solo entendía cuestionaba a todas las eminencias reconocidas de esos años, solo por los impulsivos pensamientos de su loco cerebro.
¿Son estos hechos verdaderos errores? ¿Los impulsos que llevan a cometer los más conocidos actos de valentía o los que algunos los consideran un golpe de suerte, incluso milagrosos, pueden ser catalogados como nuestras de extrañas conductas de una persona?
Cuantas veces un pequeño error o descuido nos evito pasar un bochornoso momento o un accidente peor. Cuantas historias de amor pudieron tener su final feliz, o uno no tan infeliz, gracias a esos momentos de tensión, donde no nos dejamos guiar por nuestro cerebro sino por nuestro instinto y nuestro corazón.
Depende de cada uno ver como clasificamos estos momentos de descuido o imprudencia, cada uno de nuestros actos, por más consciente e inconsciente que sea, bueno o malo, está en nuestras manos saber utilizarlos a nuestro favor.
En el momento en que la charla con Bella se dirigía nuevamente a la inseguridad de la chica con respecto a su amistad y la incertidumbre con respecto a los sentimientos de él para con ella, Edward Cullen hizo algo que hace muchos siglos juro no volver a hacer. Dejó que su lado salvaje, ese instinto animal que todos llevamos dentro actué por él.
Su cerebro fue el culpable en un principio, después de tanto pensar creyó conveniente que se fuera separando gradualmente de Bella, cuanto más lejos este de ella menos posibilidades había de que sus sentimientos se vean descubiertos y pueda seguir como si nada.
El error que no previno de su plan era que cuantos más lejos este de ella también lo estaría de su amistad. Todo el esfuerzo que hacía pensando en una manera de conservar a su gran amiga se veía arruinado por su propio plan.
Al ver el porcentaje de error de su brillante idea, decidió darle un respiro a su cabeza para que su instinto sea quien lo guie desde ahora.
De ahí el loco impulso de faltar a clase, de salir de los límites de la escuela y llevarla al lugar donde más se siente como el mismo, donde no tiene que fingir ser un humano o el vampiro con más autocontrol de todos, donde simplemente es Edward Masen Cullen.
- Bella… Bienvenida a mi prado- la sonrisa de Edward no tenía comparación, se sentía muy feliz al poder compartir algo con Bella, algo que solo él y ella conociera. Pero lo que verdaderamente llenaba el corazón del vampiro era la cara sorpresa de Bella y la felicidad que sus ojos reflejaban.
- ¿Qué… qué es todo esto Edward?- preguntó una sorprendida pero contenta Bella mientras daba un pequeño giro sobre sí misma apreciando todo el lugar.
- Esto… es mi prado, es un lugar que solo yo conozco y donde vengo a tener un poco de paz cuando siento que mi familia me agobia. Por supuesto que ellos pueden encontrarlo fácilmente pero respetan mi privacidad, por lo menos en este lugar- explico Edward mientras se dirigía al centro del prado con la mano de Bella todavía envuelta en la suya.
- Aquí no nos molestarán por lo que creí que sería el mejor lugar para hablar… sin interrupciones- confesó Edward sentándose en el pasto e indicándole a Bella que hiciera lo mismo al frente suyo para quedar cara a cara- Quiero ser sincero contigo Bella, por más que ello signifique perder tu amistad- concluyó con la mirada baja, dejando a Bella con una gran duda y un dolor en su corazón.
Pov´s Bella:
¿Perder su amistad? ¿Por qué dejaríamos de ser amigos? ¿Y por qué esta tan triste? ¿Edward que te pasa?
- Edward…- lo llamo pero él no se mueve, tomo su rostro para obligarlo a mirarme pero en sus ojos solo hay una gran tristeza- ¿Qué pasa? ¿Por qué dices eso? Acaso… ¿ya no quieres que seamos amigos?- le pregunto con tristeza, la misma tristeza que sus ojos reflejan.
- ¡No! Por supuesto que no Bella- me contesto de inmediato tomando mis manos las cuales seguían sobre su rostro- Pero… tal vez seas tú la que no quiera seguir siendo mi amiga- esa confesión me deja confundida. ¿Por qué no querría ser amiga de él, si es el mejor chico que he conocido?
- Edward eso es ridículo. Jamás dejaría de ser tu amiga, yo te qui…- ¡Por Dios! Estaba por confesarle mis sentimientos, fue un acto reflejo que, para mi fortuna, él no me dejo terminar.
- No es ridículo… cuando sepas la verdad… cuando sepas el monstro que soy, no lo pensaras dos veces antes de alejarte de mí- tristeza, arrepentimiento y sobre todo repugnancia es lo que transmitían las palabras que salían de su boca.
Quería refutar, preguntarle qué cosa de tal magnitud pudo haber cometido para que tenga tal concepto de si mismo pero nuevamente no me dejo habla, su mirada expresa mucha seriedad más de la habitual evitando que los músculos de mis labios puedan moverse.
- Necesito que me escuches, con mucha atención y sin interrupciones- ante tal pedido solo pude asentir permitiéndole que continuara con lo que quería decir.
-Desde un primer momento aborrecí en lo que me convertí, un monstro sin alma que para sobrevivir debía arrancarle la vida a inocentes. No importaba lo mucho que Carlisle me hablara para cambiar mi concepto, siempre supe lo que era hasta el final de mis días, si es que alguna vez llega, por eso intente hacer todo lo contrario de lo que se esperaría de los de mi especie. Aprecio mucho a Carlisle por el enorme esfuerzo que hizo conmigo al salvar mi vida convirtiéndome pero sobre todo por darme la posibilidad de no ser esa criatura sedienta de muerte y sangre. Intente por todos los medios no ceder ante la bestia que llevo dentro…pero llego un punto en que fue imposible resistir- no estoy segura pero juraría que si la sangre corriera por nuestro cuerpo ahora Edward estaría completamente rojo por lo avergonzado y decepcionado que estaba de sí mismo.
- Hubo una época, justo después de la inclusión de Rosalie a nuestra familia en la que tuve un momento de flaqueza, mi familia le gusta llamarle mi época de rebeldía- esa definición le sacó una seca y amaga sonrisa- En ese tiempo había agotado mi autocontrol, estaba cansado de luchar contra una parte de mi pero sobre todo estaba cansado de la soledad, del vacío que era mi existir, creía que si era libre de las ataduras que me auto impuse y dejaba que la bestia salga de su encierro al final alcanzaría un poco de felicidad o paz. Me aleje de todo, de mis pertenencias, de mi familia, mi antigua vida, quería dejar atrás esa etapa pero lo que verdaderamente quería era que mi familia no vea el ser abominable que era, tampoco quería ver la decepción en la ojos de mis padre por eso me separe de ellos- decepción pura, decepción de si mismo era lo que salía de la boca de Edward, quería animarlo pero prometí esperar, ya tendría tiempo de decir todo lo que pienso.
- Estuve un tiempo vagando por varias ciudades y a donde iba deja siempre mi huella. Durante el día me escondía, ya no fingía ser un humano solo esperaba a que la oscuridad de la noche llegara y cuando lo hacía exploraba por las calles más inhóspitas y peligrosos, buscando los que serían mi comida. Dure muchos años de esa manera, saciándome con la sangre de malhechores, ladrones, violadores, todos esos seres que hacían el mal en busca de algún beneficio propio sin pensar en las familias y vidas que arruinaban. Todavía seguía viva esa parte de mi que se rehusaba a dañar a inocentes, por eso creí que si me desasía de esos maleantes sería una forma equitativa de justificar mi conducta… fui muy ingenuo al creer eso- levanto su rostro y miró hacia la nada, como si estuviera recordando un hecho en especial.
- En una de esas noche encontré a un carterista, estaba preparándose para atacar a un señor, un trabajador humilde a mi parecer pero supuse que no importaba a quien le robaba mientras lo hiciera. Eso me enfado más, como podía haber personas que le robaran lo poco que ganaban a otras, me encontraba satisfecho y con el paso del tiempo logre calmar algo el frenesí que causaba la sangre al estar lleno, así que este ataque sería algo rápido. Antes que saliera del callejón donde se escondía lo agarre y tome su sangre, rápido y sin mucho dolor pero en esos segundos me llegaron las imágenes de una mujer y un bebé el cual parecía algo enfermito, eran los pensamientos de hombre del cual me estaba alimentando, era su familia pero como no tenía con que mantenerla decidió hacer lo que sea para cuidar de ella, aunque tuviera que robar a inocentes- el remordimiento de Edward era palpable, estoy segura que si pudiera llorar lo haría, al igual que yo.
- ¿Cuantos habré matado pensado que eran unos malditos egoístas pero se encontraban en la misma situación que ese hombre? Yo que creía que hacia un bien pero que solo era otro más del montón, del grupo de criminales que por saciar su sed de sangre no pensó en las vidas que arruinaba- de repente Edward volteo su rostro hacia mí, sus ojos estaban negros indicando la furia que sentía pero hacia él mismo- ¿Sabes que es lo peor de todo esto Bella?- solo pude negar con la cabeza, algo bloqueaba el paso del aire en mi garganta imposibilitándome para hablar- Creía que de esta manera conseguiría algo de paz al dejar libre a la bestia, pero al hacer un reflexión de todo lo que viví en ese tiempo nunca me sentía diferente, seguía estando igual o más solo que antes, solo que esta vez cargaba sobre mis hombros la muerte de varias personas.
- Deje esa vida e inmediatamente fui en busca de Carlisle, necesitaba de su apoyo, de que me diga que todavía hay esperanza en mi por más que ya no le crea. El es el único que sabe toda la verdad y que fue lo que me impulsó a volver, mi familia piensa que solo volví cansado de la soledad o porque los extrañaba, lo prefiero así.
- ¿Si… tu familia no sabe de esto… por qué me lo dices a mi?- necesitaba saber porque ese grado de confianza, yo le tenía las misma a él pero porque mis sentimientos me obligaban pero ¿y él?
- Porque es necesario que sepas la clase de criatura que soy para que veas en lo que te estás por meter y puedas huir sin culpa- ¿huir? ¿A dónde? Cada vez quedaba más confundida.
- Desde ese momento mi vida cambio, vi la clase de monstro que era y toda la esperanza que tenía de encontrar la felicidad o paz se esfumaron. ¿Como un asesino como yo puede tener esa clase de suerte? Solo me merezco la soledad y el arrepentimiento por mis actos, solo eso me acompañaría por los restos de los siglos… o eso creía hasta que llegaste- confesó mirándome a los ojos, no sé porque pero en ese momento sentí que mi corazón volvía a latir desenfrenadamente.
- Desde que llegaste algo en mi cambio Bella, ya no siento la misma soledad que de antaño, todo parece más alegre y con mejor color, incluso me emociona ir a la escuela pensando que ahí te veré de nuevo- con eso soltó una pequeña risa, la cual me contagio, su rostro antes triste ahora lucia más iluminado y feliz, lo que hacía que yo también lo esté.
- A mi… me sucede lo mismo- quise confesarle que cuando estoy con él soy más feliz de lo que nunca antes fui, ni con mi padre me pasaba igual.
- Pero es distinto Bella, lo que sientes no es lo mismo que yo- me contesto mientras se paraba y daba vueltas frente mío mientras se tiraba del cabello- Jamás me sentí igual, ¡NUNCA!, ni como humano ni como vampiro- volvió a sentarse mientras tomaba mis manos, se que su piel es helada como la mía pero en ese momento la sentía tan tibia.
- Durante todos mis años he conocido todo tipo de vampiresas que buscaban algo más que… mi amistad- su boca hizo una mueca y la mía no pudo evitar imitarla al escucharlo hablar sobre otras mujeres- Muchas de ellas buscaban solo… diversión por una noche o unas décadas, otras buscaban un compañero con el cual puedan pasar toda la eternidad. Al ser el único disponible de la familia y sin nadie que pueda reclamarme como de su propiedad, muchas intentaron seducirme para que las elija, ninguna de ellas provocaba ni la más mínima reacción en mi por lo que muchas de ellas desistían de sus intentos y regresaban por donde vinieron pero otras no se resignaron tan fácilmente. Pero… cuando llegaste Bella… eso cambió- dijo al mismo momento que una enorme sonrisa se extendía por todo su rostro, sentí que una corriente eléctrica cruzaba por mi espina dorsal provocando un estremecimiento por todo mi cuerpo.
-¿Estas… queriendo decir… que yo…yo…?- antes de que pueda completar mi oración, que me estaba costando horrores, el lo hizo por mí.
-Si Bella, lo que esas mujeres no pudieron lograr en todos esos años, tú con tu hermosa sonrisa lo consiguieron…- sentía que toda la cara me ardía y las manos me temblaban, todo esto era provocado por su sonrisa- Me gustas Bella… me gustas mucho… creo que hasta… estoy enamorándome de ti.
Ahí, en ese mismo instante que Edward dijo esas palabras y me miro fijamente a los ojos con su perfecta sonrisa lo supe con certeza.
Pov´s Edward:
¡Listo! Al fin se lo dije. Le confesé todo lo que me provocaba y tenía dentro.
Después de romperme los sesos y mortificarme por los "podría ser", por el momento y la manera en que elegí para confesarle mis sentimientos, al fin todo mi ser puede estar en paz consigo mismo.
Claro, que esos dulces momentos de tranquilidad solo duraron unos cuantos segundos, ya que ahora estoy volviéndome loco pensando en la respuesta que tiene para mí.
Mentiría si dijera que nunca pensé en confesarle antes mis sentimientos a Bella, pero las veces en que imagine las posibles situaciones en las que me podía declarar, en ninguna de ellas existió la posibilidad de que fuera por un arrebato de mis impulsos al querer aclararle el porqué de mi alejamiento de ella.
Lo sé, fui muy tonto pensando que de esa manera estaríamos mejor pero en mi defensa es la primera vez que me enamoró, por eso mi forma tonta de actuar y de ahí mi nula experiencia en esto de las declaraciones.
Tal vez no fue ni muy romántico ni a la luz de las estrellas, tampoco ni en el mejor momento, pero si en el lugar preciso. Desde un principio quise mostrarle a Bella el prado pero no había encontrado el momento justo, no sé si este pueda considerarse el momento justo pero hasta ahora no me quejo de los resultados.
Puedo ver que esta impactada y sorprendida por lo que acabo de confesarle, de cierta forma es un alivio ver que fue más la declaración de mis sentimientos por ella lo que provoco más impresión que el descubrimiento de mi pasado oscuro. Le dije que aceptaría cualquier impresión que tenga de mi por la forma en que actué en esa época pero para ser sinceros no sé cómo reaccionaría ante el desprecio de ella por mis errores del pasado.
Tampoco sé cómo actuar después de todo esto si es que la respuesta de Bella es una negativa hacia mí. Espero por lo menos conservar su amistad, con eso me bastaría aunque su respuesta destroce mi corazón.
-… Yo…- Bella salió de su aturdimiento empezando a hablar-… Verdaderamente no me esperaba nada esto- No me gusta cómo empezó esto, para nada. ¡Diablos!
- Bella, no tienes que preocuparte por esto… fue una locura mía, mejor hacemos como si na…- trato de arreglar mi metedura de pata diciendo que olvidemos todos esto pero Bella evita que siga hablando posando sus dedos sobre mi boca, el contacto de su suave piel sobre mis labios me provoco un exquisito estremecimiento y ciertas preguntas surgieron en mi mente. ¿Cómo sería la suavidad de sus labios?
- Ya tuviste tu momento de hablar, ahora es mi turno- sus palabras y su firme mirada evitaron que siga divagando haciéndome recordar el pedido que le había hecho con anterioridad.
- Me alegra que me hayas contado sobre… tu pasado Edward. Ya sabes bastante sobre el mío pero yo solo sabía lo básico sobre el tuyo, en cierta forma me sentía en desventaja- confeso mientras jugaba con sus manos de manera nerviosa, mantenía su mirada en alto pero de vez en cuando la dirigía hacia ellas.
- No te juzgo por lo que hiciste, no soy quien para hacerlo… Es cierto que a lo mejor algunas vidas que tomaste eran de personas buenas pero que por circunstancias de la vida no tuvieron otra opción más que el mal camino- ante ese hecho no puede evitar baja la cabeza, el lamento de esa última persona que ataque jamás lo olvidare.
Sentí la mano de Bella tomando la mía por lo que levanto la mirada para verla, esta sonriéndome y en sus ojos no veo desprecio, ni nada parecido, solo comprensión.
- Pero también muchos otros no debieron ser así, vaya a saber uno que maldad habrían hecho a otros inocentes. El solo pensar que otras chicas pudieron haber pasado lo mismo que Rosalie me llena de rencor e impotencia- abrí los ojos sorprendido ante esa revelación, había notado que su relación estaba mejor pero jamás imagine que la confianza de Rosalie fuera de tal magnitud como para contarle esa parte de su vida conocida solo por unos pocos pero el rostro de Bella confirmo mis suposiciones, la expresión de dolor y odio ante ese hecho que reflejaba su rostro era similar a la de Emmett el día que se entero de cómo murió su esposa, cada vez compruebo más que son padre e hija.
- No debes seguir viviendo en el pasado, los hechos que cometiste en ese entonces no tiene que condenarte. Todos cometemos errores en nuestra vida por distintos motivos pero en tu caso nunca fue con malas intenciones, se que dices que dejaste salir esa bestia que llevamos dentro pero yo no creo que sea así, sino no te hubieras preocupado en buscar a solo criminales y te hubiera bastado con el primero que se te hubiera cruzado. Todavía había una parte de ti que estaba en pelea con ese monstro y cuando tuviste ese encuentro con esa persona fue el empuje que necesitabas para dominar completamente a la bestia- ante cada una de sus palabras mi pecho se hinchaba de alegría al escuchar que no me juzgaba sino que me comprendía y con cada segundo que pasaba más y más me iba enamorando.
Solo podía sonreír de felicidad ante todo esto que estoy sintiendo, tomé la mano de Bella que estaba sobre la mía y la apreté queriendo demostrarle de esta mínima manera lo mucho que significaba para mí.
Ante este hecho Bella parece que había recordado la confesión sobre mis sentimientos porque su rostro, que estaba tranquilo y sereno, se puso nervioso, comenzó a mordisquear su labio inferior mientras miraba para los costados.
- Y… y sobre lo otro… yo… no sé qué decir- confeso con la mirada puesta en otro lado.
Mis esperanzas iban desapareciendo. ¿Acaso le avergonzaba tanto no poder corresponder a mis sentimientos que no podía ni verme a los ojos?
- Jamás estuve en una posición igual Edward… Cuando era humana fui muy tímida, me costaba confiar en los demás y hacer amigos, después de la desaparición de papá me volví todavía más introvertida al final de solo hablar cuando se me preguntaba algo. Permanecía en mi casa cuidando de mis abuelos, ellos querían que saliera e hiciera amigos, conociera chicos, pero yo solo les decía que así estaba bien y que mi prioridad era cuidarlos a ellos, a mi familia- cada vez que hablaba de sus abuelos en su voz se reflejaba lo mucho que los amaba- Además nunca fui lo suficientemente bonita como para que los chicos se fijaran en mi e hicieran filas para declararse, siempre que iba a los bailes del pueblo terminaba bailando con mi abuelo o con alguno de sus conocidos- me habría encantado poderle decir que yo si hubiera bailado con ella, todo el día y la noche de ser posible pero prometí esperar a que terminara, era lo justo.
- Es por eso que no sé cómo reaccionar ante tus palabras… además… últimamente mis sentimientos han cambiando, lo que me tiene más confusa- ¿cómo que sus sentimientos cambiaron? ¿A caso ella…?
- En un principio fuiste con quien mejor me lleve, el único que supiste de mi, a medias gracias a tu don- ante la mención de mí don y su mirada de reproche solo puede sonreír con inocencia, no era mi culpa que Emmett no proteja bien sus recuerdos- Pero fuiste mi primer amigo, el primero después de Danny y nada que hagamos en un futuro lo cambiara- ¿Qué significa eso? ¿Qué tengo esperanzas? o ¿Qué solo me ve como su amigo?
- Pero… no puedo negar que a medida que pasa el tiempo, esto que siento va creciendo. Cada vez que estamos juntos, por más que estemos sin decirnos nada, es muy valioso para mí. Soy feliz con solo saber que estás conmigo y cuando estas lejos irremediablemente estoy pensando que estarás haciendo y sobretodo con quien. Cuando comenzaste a contar sobre esas vampiresas que estaban interesadas en ti tuve unos deseos enormes de ahorcarlas por el solo hecho de saber que te conocieron antes que yo- el ceño de Bella se frunció como nunca antes lo había visto y su voz destilaba un profundo odio. ¿Bella estaba celosa de esas mujeres? ¿Celosa como una mujer sobre su amigo o… sobre un hombre?
- Y cuando te fuiste alejando...- levanto su mirada mostrándome toda la decisión y firmeza con la que hablaba- Me dolió… me dolió mucho, tanto como no tienes idea pero gracias a eso me di cuente del nivel de mis sentimientos- sus manos sujetaron mi rostro con fuerza y no sé porque comencé a respirar agitadamente- No sé como debamos actuar ya que todo esto es nuevo para mí, tampoco sé si este a la altura de tus sentimientos sobre todo de tu persona pero quiero… quiero llegar a estarlo Edward, en verdad es lo que más deseo- su dulce sonrisa, sus sinceras palabras, su tierna mirada que tocaba mi corazón, la respuesta parecía ser solo una pero necesitaba la confirmación de sus propios labios.
- Bella… ¿Quieres decir…?- no podía hablar, una felicidad indescriptible explotaba en mi pecho imposibilitando el escape de las palabras.
- Edward... creo…- soltó todo el aire que retenían sus pulmones y sin dejar de verme a los ojos dijo- Me gusta mucho… hasta creo que estoy enamorada- ante ese susurro solo pude estrecharla firmemente entre mis brazos, estaba tan feliz que podía gritar.
Al principio mi actuar fue tan sorpresivo que no respondió enseguida pero luego sentí como sus finos brazos rodeaban mi cintura y su cabeza descansaba entre el hueco de mi cuello y mi hombro, mientras me embriagaba con el aroma de su cabello. Era la mejor sensación del mundo, el sentir su suave cuerpo resguardado por el mío mientras que los rayos del sol nos inundaban.
Lentamente fuimos despegando nuestros cuerpos, todavía teníamos más cosas importante de que hablar pero en el momento en que nuestros rostros quedaron frente a frente y con solo unos milímetros alejados, me fue imposible resistirme. Fue como si de unos imanes se trataran, imanes que atraían a mis labios hacia ellos.
Primero fue un roce inocente para conocer la textura de la piel de esa parte de su cuerpo pero una vez que sentí lo que eran fue imposible no querer profundizar en ellos.
Lo que había iniciado como un suave roce de reconocimiento pasó a ser un inocente beso de unos inexpertos a desencadenar a una apasionada exploración de dos bocas dispuestas a todo por recorrer todo el terreno de la otra.
Si antes creía que no existía mejor sensación que tener a Bella entre mis brazos, esa experiencia era aún mayor cuando mi boca exploraba la suya.
Una parte de mi racionalidad, no grata por mí en este momento, me recordó algo importante que debía hacer por lo que con mucho esfuerzo despegue mi boca de la de Bella.
Cuando Bella abrió sus ojos creí que no podía verse más hermosa, sus apetecibles labios estaban algo hinchados por nuestros besos, su cabello adorablemente revuelto por mis manos y sus ojos mostraban un brillo de felicidad e ilusión que me hacía querer proteger esa mirada para siempre y evitar que cualquier cosa quiera entristecerla.
- Bella, ante todo esto solo me queda una pregunta que hacerte… ¿Quieres ser mi novia?- en vez de responder esta vez Bella solo correspondió a sonreírme para luego cerrar sus ojos y acercarse a mis labios iniciando otra sesión de besos a la cual gustosamente accedí tomándolo por un sí.
Era el momento más feliz de mi vida y nada lo empañaría.
Pov`s Narrador:
Durante todas sus clases Emmett no dejó de pensar en su hijita Bella y de cómo se molesto con él. Cuando era una pequeñita siempre tuvo una buena relación, eran los mejores amigos, pero ahora las cosas no son como en ese entonces.
Pasaron muchos años y con ellos la relación con su hija debió haber cambiado. La confianza y complicidad de antaño eran difíciles de preservar, en especial cuando su pequeña hija era ahora toda una mujercita, y hasta que las cosas vuelvan a ser lo que eran Emmett tendría que buscar la manera de cuidar a su hijita, sea la manera que sea.
-o-
Bella y Edward se encontraba acostados en el centro del prado con la manos entrelazadas mientras que los rayos del sol iluminaban sus cuerpos produciendo pequeños destellos en cada uno, provocando momentos de deslumbre de parte de ambos ante la presencia de su reciente pareja respectivamente.
Pero ya había pasado bastante tiempo desde que se perdieron, apartándose de la realidad en su pequeña burbuja verde, las clases de seguro ya habían terminado y Bella debía responder a un sobre protector padre y un curioso hermano adoptivo, algo de lo cual no estaba preparada, ni ella ni él.
- Edward…- Bella dirigió su mirada de sus manos unidas hacia el rostro de su "nuevo novio", Edward apenas escucho que le llamaba dirigió toda su atención hacia ella- ¿Vamos… a decirle sobre nosotros a… mi papá?- pregunto con indecisión la chica.
Ante esta pregunta fue como si la burbuja en la cual Edward se encontraba sumergido se reventara en el acto.
Una de las desventajas de seguir este impulso fue que no pensó en la consecuencia que traería su relación con Bella, y cuando hablamos de consecuencias nos referimos a cómo reaccionaría el oso enorme que tiene por padre Bella.
Edward conoce cuál es la fuerza de su hermano y también cuales son los pensamientos de este ante cualquier sujeto que solo osara posar sus ojos en su pequeña. No quería imaginar como actuaría su hermano ante el hecho de que su bebita tenía novio, al cual si podía golpear sin ninguna reserva.
- ¿Por qué… creo que me gustaría guardarlo en secreto… por un tiempo?- al no recibir una respuesta por parte del chico decidió decir lo que pasaba por su mente, enderezándose para poder sentarse y mirar al chico, el cual la siguió.
- ¿Por qué? ¿Te da vergüenza que nosotros?...- fue lo primero que se le cruzo por la cabeza, después de pensar en los posibles torturas de su hermano esa proposición de su novia le preocupo. ¿Y si ella no estaba segura de lo suyo?
- ¡No! Claro que no… Es solo que… las cosas con papá recién están volviendo a ser lo que eran antes, apenas estamos acostumbrándonos a nuestras nuevas vías y familias y… no sé cómo se tomaría el que tenga novio… no… me gustaría que se peleen por mi culpa- le contesto la castaña mientras bajaba la mirada avergonzada de su temor.
Edward enternecido por la actitud de la chica solo pudo sonreír mientras acariciaba la mejilla de su dulce novia. ¡Ah, que bien sonaba eso de "su novia"!
- No tienes que preocuparte por mi Bella, se cuidarme de tu padre, tantos años viviendo juntos y teniendo peleas de juego deben servir de algo para protegerme de él- al escuchar lo de protegerse Bella levanto rápidamente la mirada, ante la preocupación que vio en los ojos de su novia decidió hacerle caso… por el momento- Pero… si con eso te sientes más tranquila, vamos a guardar el secreto de nuestro noviazgo… por un tiempo nada más, porque estoy impaciente para presumir al mundo entero de que Bella Martin McCarty es MI NOVIA- Bella sonrió todo la que pudo consiguiendo que ante esa felicidad que emanaba Edward no pueda resistirse a su dulzura para terminar abrazándola y darle muchos besos por todo su rostro, los cuales fueron gratamente devueltos.
-o-
La mañana paso dando lugar a la tarde, durante todo el día Edward la paso con su novia olvidándose de las clases, su familia y del mundo en general.
Luego de su acuerdo de confidencialidad y de su placentera tanda de besos los chicos acordaron que era el momento de volver a sus hogares, siendo la residencia de la chica el primer lugar en donde pararon.
Al momento de volver a la casa Cullen, Edward se puso a analizar los hechos que vivió hasta el momento. Después de muchos años podía afirmar que se encontraba feliz, los momentos que paso con su ahora novia fueron los más placenteros y maravillosos de toda su vida y su existencia, al fin todo por lo que tanto espero y lucho había llegado, tenía una pareja por la cual estaba loco. Por la cual era capaz de enfrentarse a la más temible bestia con tal de seguir siempre al lado de ella.
Para preservar un poco más el estado de alegría que le provocaba su pequeña castaña Edward decidió ingresar a su habitación por la ventana de ella así no tenía que enfrentar a ninguno de sus indiscretos y molestos familiares, claro que como estaba embriagado de felicidad y amor no pudo percatarse de la sorpresa que le esperaba en su alcoba.
- Edward al fin llegas- de todas las personas de su familia que pensó que podrían estar esperándolo el cobrizo jamás se imagino que fuera justo el padre de su novia, lo cual le provocó una gran sorpresa y un gran susto- Tenemos que hablar muy seriamente- esa palabra tan atípica de su hermano solo provoco que el temor y los nervios que tenía se incrementaran y al no tener idea de lo que Emmett estaba pensando no ayuda en nada a la situación, nunca antes le había molesto tanto no poder leer los pensamientos de su hermano.
-¿Se puede saber de qué quieres hablar Emmett?- le pregutno lo más calmado que pudo, no necesitaba leer su mente para saber de qué quería hablar, Emmett actuaba así solo cuando se trataba de dos personas y con la única que tenía motivos por los cuales hablar era una sola.
- Sobre Bella… tenemos que hablar muy seriamente sobre mi hija- era extraño que un vampiro tiemble pero por unos instantes Edward sintió que todo el cuerpo le tembló y que las piernas le fallaban ante la firmeza y contundencia con la cual Emmett hablo. Quizás Bella si tenía razón para preocuparse por su integridad ante cualquier enfrentamiento con su padre.
Por más listo que seamos no siempre nuestro cerebro será el poseedor de la mejor respuesta a nuestros problemas, siempre existirá ese momento donde nos debamos guiar por nuestro instinto y nuestro corazón. Por más que nuestros acto o acciones sean lo más metódicos o impulsivos, de lo más seguros o de lo más locos, de lo más probables e improbables llegara un momento en que debamos dejar de pensar tanto en las consecuencia de nuestros actos por temor al que dirán o que pasara y actuar, actuar siguiendo a nuestro corazón y teniendo plena confianza en nosotros, que por el sencillos acto de ser quienes lleven a cabo ese acto todo va a salir bien, solo es cuestión de tener fe en nosotros mismos y todo estará bien.
Hola! Romi de nuevo jajaja
Como están chicas? Espero que bien jajaja yo un poco cansada, la facu comenzó con todo T-T pero bueno a ponerle mucha garra jajaj
Tenía intenciones de publicar el día de los enamorados aludiendo a la fecha y el capi (por ciento ¡feliz día! atrasado para todas las enamoradas y con novios/as (no se si hay algún chico pero feliz día también jaja) y para las que están esperando a su Edward Cullen como yo jaja un abrazo enorme), SSSSIIIIII al fin se declararon y tan-tan ya se dieron su primer beso AAAAHHHHH! Dios no puedo creer que lo hice, en serio fue difícil escribirlo, esta vuelta de verdad que necesito que me digan que tal quedo.
Bien, ya son novios, secretos pero son novios que es lo que importa jaja ahora solo queda ver que quiere el padre de la novia chan-chan-chan jajaj.
Chicas muchas gracias por todo el cariño que me transmiten con sus menajes, en serio son los máximo, 205! Jamás creía que llegaría a este número ni siquiera al cien jajaj esta clase de motivación es lo que me dan ganas de seguir hasta las tres de la mañana para enviarles los locos pensamientos de mi cabecita jajaj De verdad muchas gracias a todas las que leen, envían mensaje como las de los inbox, sean conocidas o anónimas desde lo más sincero de mi corazón gracias por seguir a Edward, Bella y a mí en esta loca historia ;)
Muchas gracias por leer!
Suerte y éxitos!
