[Mi tipo] Cap. 9

Bleach no me pertenece si no ya habría hecho que Rukia e Ichigo hicieran algo para demostrar que su relación es más que amigos.
Bleach le pertenece a Tite Kubo, eso significa que tanto Ichigo como Rukia le pertenecen a él... Esta historia esta solo hecha con el fin de entretener.

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Karin quien ha decidido que Ichigo y Rukia deben estar juntos le pide ayuda a Toushiro… pero algo se interpone en sus planes.

Los enemigos que pelearon contra Rukia y Toushiro mencionaron algo de que iban por ella… Por otro lado, Ichigo que por primera vez en mucho tiempo ve otra vez a Rukia la ve desangrándose y desmayándose por protegerlo… como afectara esto al joven?

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Capítulo 9
¿Qué?


Aquello era como el infierno para mí… no poder hacer absolutamente nada mientras los enemigos derribaban uno a uno a mis amigos.

-Sadooo!

Corrí lo más rápido que pude… "Si tan solo fuera shinigami!"

-Kurosaki-kun! No!- me grito Inoue.

"No?! Pero como podría quedarme sentado mientras unos de mis amigos resultaba herido.

Forcé a mis ojos a intentar ver algo de la pelea.

Sentí como el aire a mí alrededor se movía, pero era inútil… no veía nada. Ishida seguía lanzando flechas rápidamente, sus dedos empezaban a sangrar.

-Aaahh!-grito la mujer que antes me protegía, voltee rápidamente y pude observar cómo se desplomaba en el suelo.-…Inoue!

A lo lejos vi como Ishida iba corriendo a toda prisa para salvarla… pero saco su arco y empezó a disparar de nuevo.

Por un segundo vi en la mirada de Uryuu la preocupación de ver a su novia inconsciente.

Corrí hasta donde estaba ella y mientras me arrodillaba vi como Ishida iba cayendo.

- Inoue!-grite mientras la movía ligeramente tratando de despertarla-Ishida!...- le grite cuando no vi que se ponía de pie.

Como ya lo había dicho antes esta era mi definición de infierno… ver como mis amigos caían ante un enemigo que era más fuerte que ellos.

"Rukia… como estaba ella?, Ren la estaba protegiendo o los enemigos eran tan fuertes como para vencerlos a ambos?"

Desee con todo mi corazón que Rukia estuviera bien mientras veía hacia donde de vez en cuando se levantaba la tierra.

…_..._..._..._..._…_..._..._..._..._…_..._..._..._...

Los capitanes y tenientes corrían apresuradamente hasta aquel edificio que últimamente se había vuelto muy concurrido. Una vez que estaban todos los capitanes y por primera vez todos los tenientes, el capitán Yamamoto se levantó de su silla.

-Esta mañana hubo un incidente en la cámara de los 46, a las 7am todo estaba normal… pero cuando los guardias abrieron las puertas a eso de las 7.30am, todos los de adentro estaban muertos… los 6 sabios estaban acomodados en una forma específica, mientras que los 40 estaban en posiciones extrañas, como si hubieran querido huir pero no pudieran.

Las caras de todos eran un poema de consternación e incredulidad.

-En solo media hora!?- grito el teniente del segundo escuadrón.

-Omaeda… tranquilízate- le pidió la capitana Unohana- Que tu capitán no esté aquí no significa que tengas que ser así.

El teniente cerró la boca apenado.

-Es por ese tipo de reacciones por la que normalmente no entran los tenientes.- dijo Zaraki.

Sonidos de disgusto por parte de casi todos los tenientes se escucharon.

-SILENCIO!- grito Komamura, haciendo que los sonidos se apaciguaran.

-A mí me parece más sorprendente el hecho de que nadie haya oído todo el ruido que supongo hicieron los 46 antes de morir…- dijo Kioraku.

-Concuerdo contigo.- le apoyo Ukitake.

-Supongo que lo más alarmante de esto es el hecho de que pudieron entrar sin ser detectados…- pensó en voz alta Renji.

-Te equivocas Renji…-le dijo su capitán- eso solo significa una cosa.

Todos los tenientes se le quedaron viendo al noble mientras que los capitanes solo asentían, dando a entender que ya habían entendido lo que quería decir Byakuya.

-Así es…-confirmo el capitán comandante.

Matsumoto como si estuviera en la escuela, alzo la mano pidiendo permiso para hablar.

-Que sucede Matsumoto.- le dijo calmadamente Yamamoto.

-Lo lamento pero no sé qué es lo que el capitán Kuchiki quiso decir…- dijo mientras se sonrojaba.

Los otros tenientes solo sonrieron mientras agradecían mentalmente a Rangiku.

-Es simple…-explico el mismo Byakuya- me refiero a que es obvio que el responsable de las muertes ya estaba adentro de la cámara.

-Pero eso no es posible… los únicos que pueden entrar sin necesidad de pasar por seguridad son los capitanes, los nobles y los 46.

-Exactamente.- afirmo Byakuya-eso significa que hay un traidor.

Los tenientes guardaron silencio.

Un traidor entre los capitanes era absolutamente imposible, desafortunadamente eso significaba que el traidor estaba entre los nobles.

-Hace poco menciono que los cuerpos de los 6 sabios estaban acomodados de una manera….-recordó Byakuya- en qué posición estaban.

El capitán comandante suspiro.

-Estaban en el centro de todo, pero… estaban cabeza abajo… sus piernas estaban atadas al techo.

Todos los que estaban en el lugar guardaron silencio.

-Es como si quisieran darnos a entender que no importa quien se entrometa están decididos en poner de cabeza a la sociedad…-dijo Ukitake.

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Por un momento sentí escalofríos al ver como el polvo se levantaba cada vez más cerca de mí… y por algún motivo todas mis alarmas de peligro se activaron.

-Ishida, despierta!- grite.

Pero no podía hacer nada… mis tres amigos estaban en el piso… derrotados por un enemigo que yo supongo era lo suficientemente fuerte como para deshacerse de todos ellos, y yo era solo un humano… un inútil humano obligado a ver sus cuerpos desmayados… un humano que no podía ver al enemigo.

Sentí un toque en mi hombro y note un sentimiento extraño recorriendo todo mi ser.

A unos metros de mi estaba una persona con traje de shinigami.

Su cabello negro estaba finamente recogido con un adorno de plata y la bufanda de color claro estaba manchada de sangre, note varias heridas de cortes en todo el cuerpo que estaba enfrente de mí.

Y como si me hubieran dado una descarga eléctrica note por primera vez que aquella persona era ni más ni menos la mujer de la que estaba enamorado.

"Rukia!...como?!" grite mentalmente.

-Por qué arriesgas tu vida para salvar a este humano? Esta es la segunda herida que recibes por salvarlo.- dijo un hombre vestido de negro.

Note como él sacaba su espada del abdomen de Rukia, dejando salir sangre por haberla sacado ten rudamente.

"Salvarme…. Segunda herida…?" pensé mientras observaba como la sangre manchaba el suelo. Note como Rukia estaba completamente manchada de color carmín en todo el abdomen.

Voltee rápidamente a donde estaban mis demás amigos… tanto Ishida como Inoue seguían tirados, mire a Sado y note como estaba el cuerpo de un enemigo en el piso, a un metro de donde hace un rato había estaba yo.

"Salvarme dos veces?..." Entonces recordé cuando me había ido corriendo hasta Sado y el grito desesperado que me había lanzado Inoue.

De alguna manera el infierno hecho para mí se había vuelto aun peor.

Una cosa era no poder ver nada y no poder hacer nada… pero una cosa aun peor era el ser capaz de ver y aun así literalmente tener que estar 'de brazos cruzados'.

Mire mi propio cuerpo tirado y aquella cadena aun atándome al mundo…. Rukia me había salvado y ahora estaba herida de gravedad… y yo ni siquiera podía moverme.

-No podemos matarte así que se buena y déjate capturar… de esa manera podremos salvarte antes de que te desangres.- hablo el enemigo mientras miraba calmadamente a Rukia.

"Capturarla?... ¿Vinieron a capturar a Rukia?"

-Vete al demonio maldito!- le grito Rukia mientras su mano se movía hasta su abdomen.

-Kuchiki-san!-grito Urahara- descansa… nosotros nos haremos cargo de esto.

Mire al rubio y a las dos mujeres que lo acompañaban.

-Ura…ha…ra-san…- dijo lentamente Rukia mientras me volteaba a ver.

-Ichigo…-me dijo suavemente-…me…ale…gra…que…es…tés…a…sal…vo…

Vi como el cuerpo de Rukia caía lánguidamente al suelo… como si se tratara de una pluma.

-RUKIAAA!- grite con todo mi ser, me apresure a sostenerla en mis brazos y note las dos heridas más graves.

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-Es por eso que eres débil…

Voltee rápidamente buscando la procedencia de esa voz, pero no vi absolutamente nada.

Estaba completamente obscuro y apenas si podía verme a mí mismo.

-No puedes proteger a nadie…

El eco de las palabras remarcaba lo dicho por esa misteriosa voz.

-Quien eres!?- pregunte mientras volteaba a ver a mis alrededores.

-Antes creía que no poder gobernar era malo, pero ahora me doy cuenta de que es peor cuando ni siquiera puedes pelear intentando ascender…

Escuche pasos lentos aproximándose.

-Es porque eres débil que ella tuvo que protegerte.

-Muéstrate!

-Mostrarme? Pero si todo este tiempo he estado enfrente de ti…solo tienes que abrir los ojos.

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-Maestro, hemos terminado su mandato.

Voltee la cabeza lentamente y observe a mi leal sirviente inclinar su cabeza.

-Ha ido todo sin problemas?

-Me alegro de poder informarle que sí, terminamos rápidamente.

-Esos hombres débiles no podían seguir ni un solo día más en ese tipo de puesto.

Mi sirviente alzo la vista y sonrió.

-Pero… me temo que las 13 divisiones no se quedaran con los brazos cruzados… el hecho de que pudiéramos hacerlo solo quiere decir que harán una cosa.

Me puse de pie mientras caminaba hasta la ventana más cercana.

-Es un inconveniente que ya tenía previsto… recuerda amigo mío, nosotros siempre iremos un paso delante de ellos.

-Como siempre me sorprende su inteligencia, señor.

-Es hora de que busquemos el próximo objeto…

-Entendido… hare los preparativos lo más rápido que pueda.

-No quiero ni un solo error, esta vez tú los guiaras.

-Sera un honor.

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-Abre los ojos

Voltee a todos lados buscando a la persona que me hablaba.

-De nada servirá voltear desesperado si no has abierto los ojos… ABRE LOS OJOS!

-No sé a qué te refieres... tengo los ojos abiertos.

La voz se rio fuertemente.

-Es por eso que eres débil… eres solo un débil humano.

Rechine los dientes, molesto por lo que había dicho.

-Es por eso que no me puedes ver… es por eso por lo que no podías verla.

-¿Qué?... Te refieres… a… Rukia?

-No puedes salvarla… eres tan inútil que ella tuvo que salvarte el pellejo dos veces… recuerdas?

De repente mi cabeza se llenó de imágenes de Rukia siendo apuñalada, la sangre salpicando el piso.

La agonía que sentí fue tanto que tuve que hincarme, lleve mis manos al frente y no las pude ver.

"Por qué no puedo verlas?"

-Como te dije… es porque no has abierto los ojos.

-Mis ojos están abiertos!

-Tus ojos humanos lo están…

Levante la cabeza mirando confundido a la nada.

-¿Qué?

-En este mundo no puedes ver con esos ojos…

-Pero ya no soy shinigami… ya no puedo ver de otra manera.

-Me estás diciendo que cuando tenías 9 años ya eras un shinigami?!- me grito exasperado.

-¿Qué?

-Cada vez que preguntas ¿Qué? Una parte de mí se desespera tanto como para querer matarte yo mismo.

-Explícate…

La voz suspiro.

-Ella se está muriendo y quieres perder más tiempo en explicaciones? Pensé que ella te importaba más…

Pensé en Rukia y en cómo se desplomaba.

-Cómo puedo salvarla?! Soy solo un humano!

-Eres patético, una vez que te dijeron que perderías tus poderes de shinigami solo te resignaste… te hundiste en tu propia impotencia y ni siquiera recordaste que no solo eras shinigami.

-¿Qu….

-Vuelve a decir ¡¿QUÉ?! Y te juro que te mato yo mismo!- me interrumpió enojado.

Guarde silencio con la esperanza de que la voz volviera a hablarme.

-Está bien… por el momento es hora de que te vayas… de nada sirve que estés aquí si no puedes verme.

-Espera! Tienes que explicarme…

-Sera en otra ocasión, vuelve a tu cuerpo, si no… morirás.

-Kurosaki-san! Reacciona!- me grito una voz conocida.

-Cómo… cómo puedo regresar aquí?

-De la misma manera que cuando lo visitabas a él…

-¿Él?

-No ha pasado tanto tiempo como para que olvides el nombre de tu espada.

-Zangetsu? Pero ya no la tengo…

-Pero aún me tienes a mí.

-Kurosaki-kun!- grito otra voz familiar.

-Quién eres?

-Aquel que vive aun cuando el cuerpo muere, que prevalece aun cuando el alma desaparece.

Intente con toda mi fuerza 'abrir mis ojos' y pude observar la espalda de alguien que se alejaba.

-Espera!- alce la mano intentando alcanzarlo.

Por fin observe mi mano al frente de mí.

-Kurosaki-kun! Me alegro que estés bien!-dijo Inoue mientras mis ojos se enfocaban en ella.

Voltee a los lados y observe a Yoruichi la cual me estaba sosteniendo… bueno, sostenía mi cuerpo.

-Que paso?

Yoruichi puso mi cuerpo en el piso y se acercó a mí.

-Cuando llegamos te lanzaste para sostener a Rukia y….

-Rukia?! Como esta ella?!-pregunte interrumpiendo.

Inoue volteo hacia donde estaban siendo curados Ishida, sado y por ultimo Rukia.

-Está bien… tu grito me despertó y enseguida cure las heridas mayores que ella tenía, ahora solo tiene unos rasguños.- me respondió Inoue

Deje escapar un suspiro de alivio y ella me sonrió.

-Y… qué me paso a mí?

-Qué te parece si entras a tu cuerpo y después hablamos…- hablo Urahara a mis espaldas.

Intente ponerme de pie e ir hasta donde Yoruichi había dejado mi cuerpo pero era como si mis piernas no me respondieran.

El del sombrero se dio cuenta y con su mano derecha me ayudo a pararme.

-ah… gracias.-le dije mientras caminaba hasta mi cuerpo.

-Es natural que tu alma no tenga fuerza…

Toque mi cuerpo y una fuerza parecida a la gravedad me quito el aliento, cuando abrí mis ojos ya no tenía la cadena en el pecho y estaba recostado en el suelo.

Me senté mientras miraba a los lados, ahora solo veía a Urahara con Inoue y más allá estaban mis dos amigos en el piso, no vi a Rukia.

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Mientras corría para ver a mi amo, recordé como me había ayudado ya hace varias centenas de años, ganándose así mi lealtad.

FLASH BACK

Tirado al pie de un árbol de cerezo estaba un niño, que aunque a vista parecía de doce años la verdad es que apenas tenía 9.

"Voy a morir…" ese era el único pensamiento que se venía repitiendo desde hace más de dos horas. "Sera mejor morir…"

El niño había sido violado, golpeado, torturado de horribles e incontables maneras y finalmente arrojado por un rio; la corriente lo había llevado hasta un campo de hermosura absoluta, el pasto verde, distintos tipos de flores de las cuales apenas se sabía el nombre de unas pocas y un hermoso árbol dando sombra.

Con mucho esfuerzo el niño pudo arrastrarse hasta quedar bajo el árbol; no había comido en más de tres días y las heridas que le habían hecho, aún dolían y sangraban.

"Si muero de nuevo, me alegra que sea de esta manera" pensaba el niño.

RUKONGAI 80 Lugar plagado de crímenes y violencia, de ahí venia el niño. Murió a la edad de doce años por un accidente, su madre no había sido la mejor de todas pero siempre lo había tratado bien, es cierto que el niño nunca supo acerca del cariño familiar ya que había crecido sin padre y su madre viciosa casi nunca estaba en casa, pero aun así había días en los que su madre estaba sobria y le contaba historias increíbles acerca de los héroes.

((-Cuando sea grande seré uno!)) Le decía a su madre la cual solo le respondía ((-Serás el primero hijo mío, los héroes no existen))

Cuando murió, apareció un hombre de cabello negro y le dijo que pronto iría a un lugar mejor.

Mentira.

Todo lo que había vivido desde que llego había sido un infierno, cada día que pasaba se enteraba de que habían matado a alguien. El niño dormía escondido arriba de una casa, y se tapaba del frio con un cartón que había encontrado, la casa era de una señora y su esposo, la mujer lo vio subirse al techo, el niño pensó que lo correría pero la señora solo sonrió y le dio lo que parecía haber sido una cobija caliente ahora con hoyos y algo rasgada, una vez a la semana la señora le arrojaba un pedazo de pan duro, que si bien no era mucho al menos era algo.

De vez en cuando se escuchaban los gritos de la señora, rogaba y mientras lloraba le pedía que dejara de golpearla. El niño se tapaba los oídos y rezaba por que amaneciera.

((El sol ahuyenta a los demonios)) le había dicho alguna vez su madre.

Y luego llego un día en el que la señora empezó a llorar y a gritar más temprano de lo usual, el niño se tapó los oídos y rezo por que los gritos se detuvieran; Y por primera vez sus rezos habían funcionado… silencio total.

El niño abrió los ojos desesperadamente y se bajó del techo de un salto, se asomó por un agujero en la pared, solo se veía la espalda del señor pero cuando este se quito pudo ver el cuerpo inerte de la señora en el piso.

Las palabras del señor salían arrastradas por culpa del alcohol.

El niño se fue caminando calle abajo, por primera vez desde que había llegado había salido de su refugio.

Caminaba en shock cuando chocó contra alguien.

((-Oye niño estas muy lejos de casa, por qué no vienes con nosotros?)) El niño alzo los ojos y vio a seis señores borrachos mirarlo.

El resto de la historia es más difícil de contar.

-Quiero morir, quiero dejar de sufrir!- pidió el niño en voz alta.

-No deberías de desear tu propia muerte…- le dijo una voz

El niño que apenas si tenía fuerzas abrió los ojos solo para ver a un adolescente de cabello rojo al frente de él.

-Si te parece mejor por qué no vienes conmigo? Prometo que ese pensamiento se borrara de tu mente.

El niño cerró los ojos agotado.

El joven de cabello rojo lo cargo hasta la casa de la familia noble Endo.

FIN FLASH BACK

Abrí rápidamente las puertas y entre hasta el escritorio donde mi amo se encontraba.

-Señor, tenemos la ubicación del objeto.

La cabellera roja se movió suavemente mientras asentía con una sonrisa en el rostro.

-Perfecto- me dijo mientras se levantaba y se aproximaba hasta donde estaba yo- Y dime, donde esta?

Alce la cabeza mientras mi señor acariciaba gentilmente mi cabello.

-Está en el infierno.

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Después de regresar a su cuerpo todos fueron hasta la tienda de Urahara e Ichigo se sentía incómodo mientras Urahara y Ren ponían al tanto a sus amigos de lo que estaba pasando en la sociedad, era como si en alguna parte de su mente creyera que ese tema no lo deberían de platicar en frente de él por el hecho de ser solo un humano.

Al cerciorarse que Sado, Ishida y Rukia estuvieran bien, Ichigo se despidió de Urahara, Suga e Inoue

-Siento mi cuerpo pesado

Había dicho Ichigo como excusa; no es que no fuera real pero nunca antes le había importado que su cuerpo se sintiera extraño, es solo que no podía darle la cara a ninguno de sus amigos, mucho menos a Rukia que por salvarlo sufrió heridas de gravedad.

-Es normal, tu cuerpo estuvo sin tu alma por al menos 10min

Le había explicado Urahara.

Se fue directamente a su casa y en el camino iba pensando en lo que había pasado… sobre todo pensó en lo que le dijo la voz.

- …ni siquiera recordaste que no solo eras shinigami…

"A qué se refería? Yo no solo era shinigami?" pensó.

Se pasó dándole vueltas al asunto y en cuanto llego a su casa subió a su cuarto y se recostó en la cama.

Y de repente como si le hubieran tirado un balde de agua fría se sentó en su cama mientras rápidamente recordaba todas esas veces en las que había utilizado la máscara de hollow.

"Por qué me convertía en hollow?"

Una vez por pura curiosidad le había preguntado a Urahara, como era posible que Hirako y los demás también tuvieran mascaras.

Y él le había respondido que por un experimento de Aizen todos fueron transmutados. (N/A: sinceramente no recuerdo como se le llamaba al proceso de transformación de Shinigami-Hollow) Pero él… él nunca había estado en ningún experimento…

Su papa era shinigami y su mama era humana… ¿Cierto?

-Cómo… cómo puedo regresar aquí?

-De la misma manera que cuando lo visitabas a él…

-¿Él?

-No ha pasado tanto tiempo como para que olvides el nombre de tu espada.

-Zangetsu? Pero ya no la tengo…

-Pero aún me tienes a mí.

"Tenerlo a él?... a mi hollow?"

Ichigo se puso a pensar en cómo llamaba antes a Zangetsu y recordó que la primera vez que hablo con él, fue él quien vino a hablarle, pero tiempo después logro comunicarse con él.

Se sentó en pose de meditación y conto los latidos de su corazón que iban a un ritmo constante, pero de pronto los latidos fueron disminuyendo de velocidad, intento seguir contando el palpitar de su corazón pero llego un momento en el que el siguiente golpeteo no llego; Abrió los ojos y otra vez solo veía obscuridad, mientras escuchaba los mismos pasos que la última vez forzó a sus ojos a ver.

Vio como la sombra de una persona se acercaba cada vez más, a su alrededor se veía como si estuviera en una de esas proyecciones acerca de la galaxia y las estrellas.

-Veo que por fin supiste como regresar...-dijo la voz mientras pasos se escuchaban, como si alguien estuviera acercándose-…La pregunta es… si puedes verme.

El pelinaranja observo como poco a poco sus ojos iban descubriendo la verdadera forma del que se acercaba.

La ropa negra que traía tenía un enorme parecido a la que Ichigo usaba con el bankai, con la diferencia de que de la cintura para arriba tenía un aspecto diferente; en los costados picos de coraza parecida al mismo material de la máscara de hollow caían cubriendo cierta parte de la cadera, la parte del abdomen estaba recubierta con el mismo material tipo hueso de cuando se convertía en hollow y como si fuera armadura, la coraza le cubría los hombros, la espalda y el pecho, en los hombros se encontraban picos parecidos a los de la cadera y le llegaban casi a los codos. La armadura tenía líneas rojas, parecidas a las de la máscara, que por cierto también estaba diferente. La parte de arriba tenia unos cuernos cortados, y de la parte de la mandíbula solo llegaba hasta pasando la nariz; se observaba la boca y arriba de esta estaban los dientes tipo calavera de la máscara, la piel blanca sobresalía del traje color negro y ciertos detalles color vino obscuro se observaban en las mangas. Pero lo que más le sorprendía era la espada… de un negro tan puro que se perdía en las sombras, la guarda de la zanpakuto era un cuadrado con picos tipo punk y en el mango caían ciertos adornos que Ichigo podría haber jurado que eran listones… de no ser porque los listones no se mueven como si fueran fuego.

Ichigo miro directo a la cara del que ya estaba enfrente y vio como los ojos eran color naranjas con toques amarillos. El cabello era de color negro y contrastaba con el blanco de la máscara y de la armadura. El hakama era de color negro con toques color vino en la parte de abajo. Como siempre su hollow se parecía a Ichigo y esta vez no atacaba a Ichigo ni se reía de él.

Ichigo miro directo a la cara del que ya estaba enfrente y vio como los ojos eran color naranjas con toques amarillos. El cabello era de color negro y contrastaba con el blanco de la máscara y de la armadura. El hakama era de color negro con toques color vino en la parte de abajo. Como siempre su hollow se parecía a Ichigo y esta vez no atacaba a Ichigo ni se reía de él.

-¿Quién eres tú?-pregunto Ichigo olvidando que de cierta manera era algo obvio.

La persona enfrente de él sonrió mostrando los dientes.

-No crees que esa pregunta está de más?

-Sé que... es probable que seas mi hollow interno... lo que no entiendo es... estas diferente... en cuanto al aspecto y la forma de ser... antes eras... intentabas atacarme en cuanto me veías y ahora...¿Por qué?

El hollow le dio la espalda y mientras cruzaba los brazos miraba hacia arriba.

-No es que te odiara o algo... es solo que los hollow siempre hemos odiado a los shinigamis y viceversa... aunque hay algunos casos en los que no siempre es así. Pero ahora no eres shinigami.

Ichigo se puso a pensar en lo que le había dicho y de alguna manera le pareció lógico.

-Entonces… me puedes explicar que es lo que hago aquí? Para que me pediste que viniera?

-Tenía la impresión de que deseas tus poderes de regreso… para poder ayudar de nuevo a tus amigos.

Ichigo miro sorprendido al otro y sus ojos reflejaban emoción al pensar que de nuevo podría proteger a los demás… protegerla a ella.

-Como?! Puedes hacer eso?... Tú puedes darme poder?

-Claro que puedo… pero hay algo que tendrás que hacer…

-Qué? Dime que tengo que hacer!-dijo inquieto.

El de la máscara miro seriamente a Ichigo y sin un ápice de broma dijo:

-Ichigo… tú tienes que morir.

/]CONTINUARA [/

:3 Perdón por la tardanza! En el siguiente cap. les traeré una sorpresita! Mientras tanto… por favor dejen reviews! Cada vez que leo que les gusta mi historia mi corazón se emociona y hace que quiera apresurarme a sacar el otro capítulo.

~~~~~Gracias por darse el tiempo de leer!~~~~~

KrMiz