*Se asoma nerviosita* H-halló~

Etto…well, si quieren culpar a alguien, está mi profesor de Matemáticas ¡Yo soy inocente! *Se oculta detrás de una almohada* Pero por ahora les dejo este capítulo~ Les recomiendo tener un frasquito de insulina por si lo llegarán a necesitar :3

¡Comenzamos!


—¡No quiero! ¡No de esta forma!—Se quejaba el islandés.

—Pero Is…—Noruega le quitaba con cuidado su pequeña túnica.

—¡No quiero!—Se cruzó de brazos y se sentó mientras hacía un puchero.

—Is, tienes que bañarte…

—¡Pero no quiero hacerlo en esa cosa!—Señaló una tinita de plástico cuya forma recordaba a drakar vikingo, pero más corto y hondo—¡Es humillante!

—Entiende, Is, eres demasiado pequeño para alcanzar las llaves de la ducha y podrías ahogarte en la bañera—dramatizó el de ojos vacíos.

—¡Puedo usar unos flotadores, o algo!

—Si tanto quieres bañarte así, tendrá que ser bajo mi supervisión—sentenció.

—Aunque la tinita no es tan mala…

—¡El Gran Rey del Norte ha llegado!—Dinamarca pateó la puerta del baño para lograr abrirla. En los brazos traía varios jabones y un patito de hule pintado de forma que se asemejaba a Mr. Puffin.

—Muy bien, entonces ya nos vamos—Apenas el danés dejó los jabones cerca de la tinita, Noruega lo empezó a empujar nuevamente hacia la puerta—Asegúrate de bañarte bien—dicho esto, cerró la puerta, dándole privacidad al albino.

Islandia los siguió con la mirada, entrecerrando los ojos, pues sentía que había algo sospecho en todo aquello. Finalmente, cuando aparentemente se retiraron, volteó hacia un lado: Lukas le había dejado una toalla lila con estampado de ositos polares. Suspiró. Se acercó a la dichosa tina y metió su manita para asegurarse de que la temperatura del agua fuera adecuada, para después meterse en ella, mirando hacia la puerta. Miró al Puffin de hule por unos segundos. Miró nuevamente hacia la puerta, como si alguno de los nórdicos fuera a entrar repentinamente, y permaneció observándola unos segundos más antes de sacar su brazo para alcanzar el juguete y dejarlo sobre la superficie del agua. Acto seguido, se sumergió hasta la nariz y empezó a hacer bucitos que hicieron que el frailecillo se tambaleara y avanzara hasta el otro extremo de la tina.

Cuando terminó de jugar, se enjuagó y posteriormente volteó a observar los productos que había traído el danés, fijándose especialmente en una botellita que en la etiqueta decía "Jabón para burbujas". En un principio dudó, pero al final terminó agarrándola y echó apenas unas gotas en el agua, provocando que aparecieran algunas burbujas. Picó una con su dedo y cerró rápidamente los ojos para evitar que algo le cayera en los mismos. Luego terminó vertiendo todo el jabón en la tina, brotando así cientos de burbujas. Los ojos de la pequeña nación estaban iluminados mientras trataba de explotarlas todas, incluso se reía un poquito…

…Y al otro lado de la puerta Noruega observó absolutamente todo…

No cerró completamente la puerta, dejó un pequeño espacio por el que había logrado ver toda la escena.

—Den, trae la cámara, rápido—Susurró sin despegar el ojo.

—¿Pero para qué…?

—Rápido—Volteó fugazmente hacia el danés.

—V-vale…—Dinamarca parpadeó un par de veces y luego se talló sus ojos ¿Acaso fue su imaginación? Porque le pareció ver una tonalidad rosa en las mejillas y una minúscula curvatura en los labios de la normalmente inexpresiva nación…


Ese era uno de los pocos días en los que el Sol brillaba con gran fuerza en la casa de Inglaterra, y su jardín estaba lleno de niños que corrían en traje de baño.

Hey! ¡Vengan aquí ahora mismo!—Gritaba Arthur, quién llevaba puesto un short y una camiseta sin mangas de algodón. Sostenía a la pequeña Seychelles con un brazo. La niña reía y pataleaba tratando de que la soltara.

—¡Atrápanos si puedes!—El estadounidense le sacó la lengua y Australia le hizo caras, para después emprender la carrera.

Wait! ¡Eh! ¡Tú! ¡Ven aquí!—El anglocejón consiguió agarrar a Gibraltar, quien forcejeó un poco, pero sin conseguir librarse.

Ahahahaha~! ¡No puedes conmi—Escocia logró atrapar a la antes Gran Potencia Mundial—Help! ¡Uno de los monstruos cejones cejones me ha capturado!—Chilló.

—¿A quién le llamas monstruo cejón, mocoso?—El escocés le dedicó una mirada aterradora que lo hizo palidecer. Luego consiguió agarrar del short a Australia—Eh, Conejo, me debes una grande, tengo a dos de tus mini-bestias—Se acercó al inglés.

Thanks you—Dijo el aludido distraídamente—¡Oye, tú! ¡¿Tendrías la amabilidad de ayudarnos un poco?!—Le gritó a su otro hermano, Gales, quien estaba recostado en una silla reclinable y leía tranquilamente.

—Oh, pero ustedes lo están haciendo muy bien ¡Sigan así!—Fue la respuesta.

Bastard ¡Trae tu trasero aquí y—El escocés se detuvo al ver aquello.

Angleterre~! (¡Inglaterra~!) ¡He venido a ayudarte~!—Francia saltó la barda. Traía puesto un bikini masculino con motivo de su bandera.

—Me largo—Scott soltó a los dos niños que había capturado.

—Yo también—Gales se levantó—Necesitaré un psicólogo para superar eso.

—Yo necesito varias botellas de ron.

Ambos británicos entraron a la casa y se escuchó que pusieron el seguro.

Arthur por su parte, al verlo, soltó a Seychelles y Gibraltar para poder cubrirse los ojos con ambas manos.

WHAT THE FUCK ARE YOU WEARING!?—Chilló.

—¿Te gusta~? Lo escogí pensando especialmente en ti—Francis sonrió triunfante porque esperaba esa reacción.

I HATE IT! ¡Quítatelo ahora mismo!

—¿Entonces me quieres desnudo~?—Dijo con ese tonito tan suyo.

NO! I mean…—A ciegas (porque no, no pensaba abrir los ojos) se acercó a su casa—Scott! Cedrick!

En respuesta, Gales abrió la ventana y le arrojó un short, probablemente perteneciente a Escocia, considerando el estampado del monstruo de lago Ness. Cosa que fue confirmada por la maldición que arrojó el dueño de la prenda y en la que mencionaba que "Tendría que quemarlo y era su favorito".

—¡Ponte eso!—Chilló-suplicó-ordenó Inglaterra.

Mais (pero)...—Protestó Francis.

¡PÓNTELO!

Y el galo lo hizo a regañadientes.

Casi todas las pequeñas naciones habían dejado de correr y se habían arrinconado en una esquina del patio al haber visto la entrada del francés. Necesitarían ayuda psicológica.

Seychelles, Canadá y Mónaco (cuya llegada nadie notó gracias al espectáculo anterior) hicieron los ojos en blanco. En cierta forma, esto no era nuevo…

Y con todos ya reunidos y aparentemente más tranquilos, Arthur encendió las regaderas del jardín para empezar a bañarse.

Estados Unidos, Australia y otras tantas naciones empezaron a jugar a policías y ladrones con unas pistolas de agua, mientras Canadá y Nueva Zelanda platicaban mientras se bañaban juntos; Seychelles y Mónaco jugaban con el agua de las regaderas y se salpicaban entre ellas. Varias naciones más simplemente corrían, saltaban y jugaban entre ellas, todos siendo cuidados por el inglés y el francés…


Para Rumanía no habían cambiado muchas cosas, después de todo, varias de las cosas que solía hacer cuando Moldavia era chiquito, las continuó haciendo cuando creció. Aunque claro, siempre hay excepciones, y una de esas era la hora del baño: Ya no solían bañarse juntos.

Frate (Hermano)…—El moldavo se asomó al cuarto de su hermano mayor—Es hora de bañarnos…

—¿Eh? Nooo…mañana...ya es tarde y tengo pereza~—se quejó el aludido, que antes de ser interrumpido estaba acostado de cabeza en su cama, mientras leía un libro.

Frate…—Le miró serio mientras se cruzaba de brazos. Vlad rió por los gestos.

—Vale, tú ganas~

Ambos se dirigieron al baño. Rumanía le puso unos flotadores al moldavo ya que no alcanzaba a tocar el fondo de la bañera, luego ambos entraron.

El ojirojo comenzó a hacer bucitos para jugar con su hermanito, quien reía y pataleaba, salpicándolo. Aunque hubo un momento en el que el pequeño Andrei paró.

Frate…¿No va a venir unchiul Bulgaria (el tío Bulgaria) a bañarse también?

Al rumano se le metió el agua por la nariz, ahogándose un poquito. Tosió para lograr estabilizarse.

—¿Por qué preguntas?—Río nervioso.

—Porque los he visto meterse juntos al baño—El niño ladeó un poco la cabeza, inocente.

—¿E-en serio?—las mejillas de su hermano mayor enrojecieron. Andrei asintió.

Da (Sí) ¿Qué acaso no se bañan juntos? ¿O hacen otras cosas? ¿Qué otra clase de cosas se pueden hacer en el baño?

—E-ehm…bueno, pues…verás…am...cuando dos naciones…uhm…—El rumano se revolvía nerviosamente, carraspeando—te lo explicaré cuando seas mayor—concluyó. Pero el moldavo no estuvo conforme, y se lo hizo saber mirándolo fijamente con esos ojitos suyos que expresaban reproche, y al ser más pequeño, el efecto era el doble de penetrante.

—¿Por qué me ves así?—El ojirojo se hundió un poco en el agua.

—Yo ya soy mayor—Hizo un puchero.

—No, no lo suficiente, sólo mírate en un espejo—Sacó una de sus manos de la tina y hundió con delicadeza la cabeza de su hermanito, lentamente, hasta meterla bajo el agua. El moldavo no permaneció ni dos segundos bajo el líquido cuando brincó y se arrojó contra el del colmillo, empezando así a jugar nuevamente, salpicándose y riendo.

Una vez que terminaron de bañarse, el rumano envolvió al pequeño Andrei en una toalla para que no fuera a pescar un resfriado, lo cargó y se dirigió a su habitación.

—Muy bien ahora a…

—¡Quiero que me leas un libro!—pidió el menor.

—¿Un libro? ¿Cuál quieres empezar ahora?

—No me has leído Eso.

—¿Eso? Pero ¿Y sí le empiezas a tener miedo a los payasos?—Lo dejó en su cama, pasándole después la camisa de su pijama, la cual le quedaba demasiado grande (más de lo habitual).

—¡Para nada! Vă rog~! (¡Por favor~!), léemelo~—Le puso unos ojitos encantadores de cachorrito y Vlad simplemente no pudo negarse.

—Vale, vale, lo haré. Pero debes de haberte lavado los dientes para cuando regrese con el libro.

Apenas mencionó lo último, Moldavia ya se había puesto la camisa y estaba tratando de bajarse de la cama, para posteriormente irse al baño y apilar un par de cosas sobre un banquito y así lograr alcanzar el lavabo del baño.

El rumano río y se dirigió hacia el librero de su habitación, para buscar el libro. Éste se encontraba en los últimos estantes, pues hacía años que lo había leído. Con toda la calma del mundo, limpió un poco el polvo de la portada y regresó nuevamente a la habitación del moldavo, encontrando al dueño de la misma ya listo y acurrucado en la cama, esperándolo.

—Los dientes…—Dijo Rumanía. En respuesta, el niño le mostró sus dientes de leche, completamente impecables. El rumano sonrío y se sentó en la orilla de la cama. Abrió el libro y comenzó a leer con voz suave pero clara—El terror, que no terminaría por otros veintiocho años -si es que terminó alguna vez-, comenzó, hasta donde sé o puedo contar…


Quería mantenerlo neutral de parings, pero parece que me será imposible…

En cualquier caso, ¡A contestar reviews!

Querida kusajishi-chiru: ¿En serio? ¡Me alegra saber eso! Sip, mi pobrecito rumano sufre demasiado (?) Ok, no tanto XD. Si, los siguiente capítulos son para provocar diabetes, más vale estar prevenidos *Kolkolkol* (?) ¡Espero que sigas leyendo!

Querida HondaKirkland: ¡No me golpees, per favore! (;A;) O al menos no con un Nokia (;w;) I know it! Esa clase de imágenes me hacen vomitar corazoncitos~ ¡México aguantará! Espero… cofcofesperoquesobrevivaaPeñacofcof (?) Pero sí, ¡España debe tratar con más cuidado a sus bebés! ¡Y que lo digas! Iggy ¡Y todas sus colonias! Por Thor, eso sí sería una gran guardería. Frachute no dejará que nada malo les pase a esos niños...al menos en el ámbito gastronómico. X'D En mi mente, en el fondo, en vez de cabras, hay Flying Mint Bunnies, Hadas rosas y peluditas como la de Nor y más hadas como Navi (De Zelda) Y luego están esos dos bailando…y luego todo cobra un tinte extraño…(?) Quizá algún día los plasme en un dibujo…Joder, adiós a mi galleta (;A;) En cualquier caso...¡Nos leemos!

Querido maestro jedi: Of course~! Quizá tarde (desgraciadamente) pero ten por seguro que lo acabaré~ Esos tres son un amour~ *Insertar aquí un corazón*¡Y los verás! Éste capítulo fue para el Magic Trio. ¡Espera a ver el siguiente~! ¡Espero lo leas!

Well, diría que actualizaría pronto por ser vacaciones acá en México y todo eso but…Si, ya deben presentirlo: Mi profesor de Matemáticas es un desalmando que dejó cofmuchocof trabajo para vacaciones…ya ni el de Química fue tan cruel…*Y no, no se va a quejar de la de Historia porque esa materia es sensual y adora a su maestra y le gusta visitar museos*

Pero procuraré no hacerlos esperar tanto esta vez~ (QwQ)

Espero que les haya gustado el capítulo de hoy~

Dejen review con sus opiniones, sugerencias, maldiciones y/o halagos. Quizá encuentre mi varita mágica y pueda conceder pedidos (?)

¡Nos leemos!