Hola, esta vez sí tarde demasiado :s pero aquí está recién sacado del Word :3

Disfrútenlo.

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Después del pequeño momento de intimidad que tuvieron, ambos bajaron hacia el comedor, Jean ayudó a servir la comida mientras que Armin estaba sentado en la mesa, Jean e Ymir sirvieron la comida, la cual consistía en un caldo, con trozos de carne, zanahorias y papas, a cada quien le correspondían dos trozos de pan, y podían beber un té, café o simplemente agua, cuando terminaron de servir la comida, todos se sentaron a comer, excepto por el capitán Erwin, quien estaba en su oficina. En el comedor habían dos mesas, en una estaba sentado al frente Rivaille, a su lado izquierdo Eren, seguido por Mikasa, Armin, Jean y Connie, a su lado derecho estaban Hanji, Ymir, Christa, Berthold, Reiner y Sasha. En la otra mesa, al frente estaba sentado Carl, a su lado izquierdo Angela, Violett y Paul. Y a su lado derecho estaba Ken, y Harris, un poco alejado de los demás. Todos habían ya comenzado a comer, los nuevos reclutas estaban platicando, contando sus recuerdos pasados, varios felices, algunos ya se habían visto cuando eran "novatos", como Angela y Violett, amigas desde pequeñas, Angela aun conserva a sus padres y un hermano de seis años, Violett al contrario había perdido a su familia, su padre había muerto en la captura de Annie, junto con su hermano, su madre había caído en la depresión al perder a su esposo e hijo, después enfermo, Violett la estaba cuidando un día, al descuidarse por ir a traerle un vaso con agua, su madre se suicidó, tomando una navaja y cortándose el cuello ferozmente en un gritó, Violett corrió hacia la recamara, pero ya era tarde, el sangrado no paro y ella falleció. Desde ese entonces Violett se volvió fría y soberbia con todos, excepto con Ángela, quien consideraba como a su hermana. Carl fue todo un casa novas, se metía con cualquier chica o chico, básicamente no le importaba fuese hombre o mujer, si se dejaba tomar a él le bastaba. Ken parecía un chico muy encantador no decía mucho pero el ya había conocido a Carl antes, así que se podría decir que era más o menos igual que él, pero el solo con mujeres, y no solo buscaba sexo, si no una relación temporal. Paul, no se sabía lo que el chico tenía en mente, pero era muy alegre.

-¿No tienes nada que contar?- le dijo ansiosa Angela a Paul.

-Amm pues la verdad es que no-

-¿Sucesos de tu pasado? No sé, dinos algo, ¿como vivías antes de llegar aquí? Mejor dicho ¿de qué trabajabas?- le dijo Angela, ella solo quería sacar información de todos.

-Hacia trabajos, pero no me gustaban mucho, aunque mi padre me obligaba a hacerlos- le respondió amable Paul.

-¿Qué tipo de trabajo?- pregunto curiosa.

-Amm puees, trabajar en campos- le dijo Paul, quien había dudado un poco al responder, Angela no había quedado satisfecha, pero sabía que él no le diría mas.

-¡¿Y tú?!- dijo ansiosa Angela, girando la cabeza para observar a Harris. El simplemente la ignoro y siguió comiendo.

-Harris es tu turno de contarnos algo- le dijo haciendo un puchero Angela.

-Nunca dije que quería un turno- respondió fríamente Harris.

-Vamos, ¡solo dinos algo interesante!-

-No tengo cosas interesantes que contarte, mucho menos a niñas inmaduras como tú- le respondió Harris, su tono frio hizo que Angela se molestara.

-Que molesto- dijo Angela. Harris no respondió, tomo su plato vacio y se retiro de la mesa. Todos terminaron de comer, Harris se había retirado hace ya un rato, en la mesa contigua también habían terminado de cenar, y, al igual que Harris, Mikasa tomo su plato y se retiro. Los demás se habían quedado ahí, platicando y riéndose, Rivaille de vez en cuando sonreía de lado e insultaba a Hanji. Ya casi anochecía, pero ellos, seguían platicando. Mikasa salió de la cocina con una taza de té, fue hacia la biblioteca y tomó un pequeño libro realmente no le importaba de que se tratara, mientras se entretuviera era suficiente. Subió por las escalaras, pensando en ir directamente a su cuarto, cuando llego a su puerta se dio cuenta de que esta estaba entreabierta, sin ningún cuidado la abrió rápidamente y se encontró a Harris dentro de la habitación, quien, por supuesto, ya estaba por salir, Mikasa se dirigió hasta su pequeño buró y dejo la taza de té y el libro, se giro en sí y tomo de los hombros a Harris, lo volteo rápidamente y lo tomo por el cuello de su camisa.

-¡¿Qué demonios estabas haciendo en mi habitación?!- le reclamo furiosa Mikasa, no le importaba en lo absoluto si alguien entraba, a menos de que fuera un conocido y ella estuviera presente, pero ya que al igual que todas ella es una mujer y obviamente le gusta la privacidad, al menos en su propio cuarto. Harris tomo las manos de Mikasa y las quito sin ningún esfuerzo de su camisa.

-Lo siento, no tengo un buen sentido de la orientación y no recuerdo donde esta mi recamara- si alguien con manías de pervertido hubiese sido, entonces hubiese tartamudeado al hablar o decir eso, pero era diferente, Harris lo dijo con mucha seguridad. Pero Mikasa no estaba muy segura, así que lo tomo del brazo.

-Se le ofrece algo?- le pregunto Harris volteándose hacia a ella, Mikasa soltó su brazo y lo dejo salir de su habitación, Mikasa se fue hacia su cama y se sentó, tomo un sorbo del té, abrió el libro y comenzó a hojearlo. No se sentía cómoda, se recostó en la cama y fijo su mirada en el techo, no tenia en nada que pensar, lo único que le pasaba por la mente era lo increíblemente fuerte que es Harris.

~Bah no importa~ pensó Mikasa, tomo el libro, lo hojeo y comenzó a leerlo, sin darse cuenta se quedo dormida.

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-Bien solo fue por este día, no se acostumbren mocosos- les dijo Rivaille, refiriéndose a que no habían entrenado y solo se habían quedado platicando en el comedor. Se levanto de su silla y se retiro del comedor. Los demás aun seguían con un tema de conversación, hasta que Hanji decidió cortarles la inspiración.

-Bien chicos, ¿quién va a limpiar la cocina?- les pregunto Hanji a los nuevos reclutas, con una sonrisa picara en su cara.

-Yo puedo ayudar- se ofreció Paul.

-Oh muchas gracias, y mmh ¿alguna de las chicas?- dijo Hanji girándose hacia ellas.

-Ayudare con los platos- le dijo Violett, se levanto de la mesa y comenzó a colocar los platos en una hilera, uno sobre otro.

-De acuerdo- dijo Hanji asintiendo feliz, se volteo hacia sus compañeros y fue hasta donde estaba Eren.

-Eren- dijo Hanji acercándose hasta su cara.

-Aaam ¿sí?-

-Necesito pedirte un favor-

-¿Qué clase de raro favor seria ese? Además Eren no puede hacer nada sin mi consentimiento- dijo Rivaille quien repentinamente había llegado al comedor.

-Oh vamos, solo quiero ver que otra clase de maravillas pueda hacer Eren- le dijo Hanji quien pareciese que había activado su modo loco.

-Eso veremos después, mientras tanto necesito que vengas conmigo a la oficina de Erwin-

-Está bien, ¡oh, Armin!- Dijo Hanji.

-¿Si?- respondió Armin quien era ayudado por Jean a ponerse de pie.

-En mi oficina está un pequeño frasco gris, es una pomada para tus heridas, así que ve por ella- le dijo Hanji, salió de la cocina y se fue caminando tras de Rivaille.

-Bien Armin, vamos los chicos están limpiando- le dijo Jean-

-Am, si- contesto Armin, con la ayuda de Jean se levanto de la mesa y ambos se fueron del comedor.

-Iré por la pomada que dijo Hanji- le dijo Armin antes de llegar a las escaleras.

-Mejor te dejo en tu recamara, descansas y yo te llevare la pomada- le contesto Jean. Armin asintió y siguieron caminando en un silencio incomodo, llegaron hasta las escaleras y Armin tendría que subirlas.

-Armin- dijo Jean.

-¿Que ocurr- dijo Armin pero fue interrumpido por Jean quien lo tomo de las piernas y lo cargo como si fuese una chica.

-¡¿EEEH?!- grito Armin avergonzado.

-Sera más rápido así- le contesto con una sonrisa Jean. Armin se abrazo del cuello de Jean y este comenzó a caminar, sus pasos eran lentos.

-Perdón, pero no se suponía que sería mas rápido- dijo Armin.

-Sí, lo sería si es que no me encantara tenerte entre mis brazos- le contesto Jean muy feliz. Armin escondió su cara entre el cuello de Jean, se había puesto rojo y se habia avergonzado por sus palabras. La rápida y caliente respiración de Armin en el cuello de Jean le provocaba cosquillas y debes en cuando soltaba una risita.

-¿Que es tan divertido?- dijo Armin.

-Ah es que tu respirar en mi cuello me provoca cosquillas-

-Mh ¿sabes que es mas divertido?- le dijo Armin.

-No ¿qué?- pregunto Jean. Armin no respondió y solo soltó una risita nerviosa.

-E~esto- dijo nervioso Armin, y beso el cuello de Jean, este se estremeció y asombro por la reacción de Armin. Armin comenzó a reírse en un tono bajo.

-¿Que es lo que te provoca risa?- le dijo Jean, quien se había quedado quieto a la mitad del recorrido de las escaleras.

-Tu reacción- respondió Armin.

-Mh, sabes creo que me aprovechare de esta situación-

-¿De qué hablas?- dijo Armin asustado.

-Recorreré todas las habitaciones del castillo cargándote y cada que aparezca un recluta te- -besare- le susurro Jean. Armin se puso rojo de solo pensar eso y comenzó a forcejear contra Jean.

-No, no, no lo hagas- dijo Armin.

-Si lo hare- dijo Jean, dio la vuelta y comenzó a bajar los escalones.

-No, no espera, por favor Jean no lo hagas- le suplico Armin. Jean comenzó a reírse y dio la vuelta de nuevo para comenzar a subir las escaleras.

-Creo que tienes razón Armin, las reacciones de las personas son más divertidas- Armin hizo como si no lo hubiese escuchado y se cruzo de brazos. Llegaron hasta el tope de las escaleras y Jean bajo a Armin.

-Iré al laboratorio de Hanji entonces- le dijo Jean, recargo su mano en el hombro de Armin y le dio un beso en los labios, al cual Armin correspondió gustosamente.

-Muchachos- dijeron Jean se separo de los labios de Armin y rápidamente dirigió su vista hacia esa voz. Exactamente, el capitán Erwin era quien los había interrumpido.

-Ca-capitán- dijo Armin quien se había puesto rojo y trato de esconder un poco de su cara tras la espalda de Jean.

-Si ustedes tienen este tipo de relación, por favor guárdensela para ustedes- dijo Erwin quien sonaba un tanto irritado.

-Lo- lo sentimos- dijo Armin aun tras Jean, quien aun no había dicho palabra alguna. Erwin se dio vuelta sin decir nada y bajo las escaleras rápidamente.

-Eso, eso fue-

-No importa- dijo Jean quien seguía fijando su mirada hacia las escaleras.

-Pero es el capitán y-

-Y no importa- le interrumpió Jean.

-Iré por la pomada- dijo Jean y bajo las escaleras rápidamente dejando a Armin, el se dio la vuelta y comenzó a caminar hasta su cuarto, pensando en la reacción fría de Jean hacia Erwin.

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Jean llego hasta el laboratorio, entro y se dirigió hacia una pequeña mesa, busco la botella y la encontró, la tomo y salió de ahí, sin darse cuenta de que habían dos botellas, ninguna tenia etiqueta. Se dirigió hasta la recamara de Armin, abrió la puerta y Armin no estaba ahí. Estaba por salir pero en eso se abrió la puerta del baño.

-Ah Jean- dijo Armin, había salido sin camisa, llevaba puesto solo un pantalón que pareciese que le quedaba un poco grande pero se le veía cómodo y ahí en su pecho las dos heridas en hileras.

-Ah, aquí esta- dijo Jean mostrándole el pequeño frasco a Armin. Lo tomo y lo abrió. Contenía una rara sustancia, parecía mas bien un liquido en vez de una pomada.

-Es la pomada más extraña que haya visto- dijo Armin.

-Tal vez Hanji la haya preparado dijo Armin.

-Entonces no la uses- le advirtió Jean.

-Hanji no haría algo que lastimara a alguien, parecería que no está del todo bien, pero no lastimara a sus compañeros- le dijo Armin.

-Está bien- dijo Jean, se dirigió hasta Armin y se acerco hasta su cara.

-Es-espera Jean-

-¿Qué ocurre?-

-Recuerda lo que dijo el capitán Erwin- le dijo Armin.

-El no está aquí en estos momentos, además ¿por qué nos regaña a nosotros y a Eren y el sargento Rivaille no?-

-Es porque ellos no lo hacen en público como lo hicimos nosotros- dijo Armin cabizbajo.

-No estamos en público- dijo Jean, tomo a Armin y lo cargo como hace un momento.

-¿Qué haces?- dijo Armin nervioso. Jean lo llevó hasta su cama y lo recostó.

-Nada- respondió Jean sentándose al lado de Armin. Se acercó hasta su cara y tomo sus labios, comenzaron a besarse normalmente hasta que Armin decidió separarse.

-¿Qué ocurre?- dijo Jean. Armin abrió la boca para decir algo pero en vez de emitir palabras soltó un bostezo.

-Mh ya veo el problema- contestó Jean, se acercó y le dio un tierno beso.

-Que descanses- le dijo Jean, se levanto y se dirigió hasta la puerta.

-Ti igual- susurro Armin y sin darse cuenta cayo profundamente dormido. Pasaron tres horas y Armin se levantó de repente, había tenido una pesadilla, no recordaba mucho pero algo lo había espantado, miro hacia todos lados y miro su buró, ahí estaba la rara pomada de Hanji.

~¿Sera efectiva?~ se pregunto mentalmente Armin, se sentó a la orilla de la cama, tomo el frasco y lo destapo, no tenia olor alguno, coloco un poco del liquido en su mano y lo recorrió todo sobre su pecho, no se sentía viscoso ni nada por el estilo, era cristalino parecía agua. Armin coloco el tapón en el frasco y volvió a recostarse, miraba hacia el techo. Intento cerrar los ojos pero un ardor en su pecho comenzó a aparecer, Armin no le dio importancia y volvió a cerrar los ojos, pero el ardor se hizo más fuerte.

-Ng- gimió Armin se levanto de la cama rápidamente ignorando sus heridas, se dirigió con una lámpara hacia el baño y se observo en el espejo, en su pecho no había señal de hinchazón o rozadura así que salió del baño dejando la lámpara ahí. Se dirigió hasta la cama y ese ardor se volvió en un insoportable dolor, Armin cayó en la cama y llevo sus manos al pecho, se sentó rápidamente y observo su pecho, sus heridas estaban cerrándose y carcomiéndose el hilo con las que habían sido cerradas.

-¿Pero qué demonios?- dijo Armin, intento levantarse pero sus piernas no le respondieron y cayó de espaldas en la cama. Algo le pasaba y sus energías estaban agotándose, los parpados comenzaron a pesarle y sin darse cuenta se quedo dormido.

-Jean- susurro antes de quedar dormido.

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Oh ¿pero qué le pasa a Armin? :3 Los dejare con la duda, solo lo sabrán hasta después, prometo ser más rápida u_u