«DDR» Los personajes de Soul Eater le pertenecen a Okubo Atsushi»
«N/A » Esta historia participa en el III Desafío: Accidentalmente enamorado. Del Forum de DZ del GE.
DUDA.
.
.
«Hada azul, la prueba que me das
para sobrevivir, es la eternidad que nos une.
Si deseas ya gritar
yo te encontraré.
No importa donde estés,
para destruir juntos, éste hechizo cruel» *
.
Y aquí va la séptima tarjeta, parece que nunca se acabarán. Ya me estoy hartando de éste juego de espías. Sea quien sea, que aparezca ya.
—¡Hola! —Pego un brinco por tan repentino saludo, la caja con las tarjetas se me caen quedando desperdigadas por el suelo. Apenas sostengo la nueva. —Perdón, no era mi intención asustarte.
Siento un ligero DeJa Vú. Volteo al reconocer el tono ronco de la persona, encontrándome con el chico de cabellos blancos y orbes rojizos que me mira con una pizca de diversión por mi anterior escena.
—Soul, deberías de tener cuidado, si alguien sufre del corazón de seguro le ocasionas algo —Le digo en un intento de sonar molesta.
—Dudo que alguien que sufra ése tipo de mal tenga un infarto por un pequeño saludo —Bingo, una pizca de curiosidad aparece en su rostro—, creo que más bien tú estabas muy distraída ¿En qué mundo andabas?
—En ninguno. Deja de decir tonterías ¿Sólo viniste a molestar? —contesto irritada aunque más bien debería estar avergonzada, él tiene mucha razón.
—Es divertido hacerlo, pones una linda expresión en el rostro —menciona como si fuera lo más natural del mundo encogiéndose de hombros.
—Idiota —bufo, desvío la mirada sonrojada; aún me cuesta creer que unas simples palabras me pongan así.
Él se ríe. Mejor lo ignoro antes de que termine estampándole un libro, no quiero que mi inicio de semana se vaya arruinando más. Me arrodillo para recoger los sobres que aún siguen el suelo antes de que…
—Oh, que poco cool de mi parte. Deja te ayudo.
Demasiado tarde, justo lo que quería evitar. Soul también se agacha y recoge los que estaban a sus pies, sólo espero que no alcance a leerlos.
—Toma —Cuando termina me los da, menos mal.
—¡Hoooolaaaass!
Ambos nos asustamos, yo por segunda ocasión en el día ¿Acaso se han puesto de acuerdo? Lo peor es que se me han vuelto a caer los estúpidos sobres.
—¡Patty! No grites que no estamos sordos.
—Jejeje lo siento hermana.
Las hermanas Thompson hacen su aparición estelar viniendo del pasillo contrario. Tan enérgicas cómo siempre.
—Chicas, tengan consideración por los pobres enfermos del corazón —menciono harta por la repetición de escenas.
—¿Eh? ¿Qué quieres decir con eso? Tú no sufres de ello tú tienes…
—Aquí están —interrumpe el albino entregándome de nueva cuenta las tarjetas.
—Oh pero si estabas muy bien acompañada… con razón andabas tan distraída —dice con una sonrisa pícara la mayor de las hermanas.
—N-no sé a qué te refieres.
—Jajaja Maka se ha puesto nerviosa. Eso quiere decir que…
—¡No ayudes Patty! —Me exalto un poco ¿Nerviosa? ¿P-por qué debería de estarlo?
—Esto… siento ocasionar malos entendidos. —Soul también se ve apenado. Incómodo con esto.
—No te preocupes Soul, Maka siempre es algo testaruda con estas cosas. Y sentimos habernos aparecido tan de improviso.
—¿Qué quieres decir con qué soy testaruda? ¿Eh?
—Entiendo y buen día también —Los tres se saludan… Me están ¡Ignorando!
—No me ignoren, sigo aquí ¿Saben? —digo irónica.
—Ya ya, tranquila, no te hace bien molestarte y aún es muy pronto para sacar «conclusiones», por cierto ¿Qué es eso? —pregunta observando la caja que sostengo.
—¡Más cartas! —exclama Patty irradiando hiperactividad.
—Ah con que ésas tenemos eh —Un brillo especial surca los ojos azules de Liz, no deja de mirarme con ésa extraña expresión.
—¿Cartas? —cuestiona confundido mi compañero.
—¿No te ha contado Maka? —Él niega con la cabeza— ¡Imperdonable!
—¡Yo lo cuento! Maka tiene un secreto y…
Los tres comienzan a caminar rumbo al salón dejándome atrás más que molesta. No sólo me están ignorando otra vez ¡Están hablando de mi vida privada! ¿Qué he hecho para tener amigos así? Esperen ¿Ya considero a Soul cómo mi amigo?
Ah, ya no sé ni que pasa por mi cabeza.
Me apresuro en poner la cajita en el casillero y tomar mis cosas para poder alcanzarlos antes de que hablen de más aunque dudo poder llegar a tiempo, ellas son mejor que las reporteras de espectáculos cuando de chismes se trata.
Mejor me resigno, sólo espero que Soul no me pregunte nada del tema y que se conforme con lo que le digan.
.
.
—Entonces ¿Admirador Musical?
Pues no, no se conformó.
—¿Tienes que preguntar ahora? Debemos de estar atentos, si Stein nos pilla nos sacará del salón. Además, ésta lección es importante, vendrá en el examen —Le digo sin dejar de escribir las anotaciones en mi cuaderno, Soul hace lo propio en el suyo.
—Luego no me dirás, te conozco.
—No, no es cierto, llevamos apenas una semana de hablar, no puedes conocerme con tan poco tiempo.
—Claro que sí, eres fácil de leer. No necesitamos años para eso —susurra con tanta seguridad que me hace pensar si realmente soy así.
—Déjalo Soul, pon atención.
Mi lápiz desaparece rápidamente de mi mano, dejando una línea cruzando la hoja. Volteo con el ceño fruncido, molesta por su acción.
—Dime y te lo devuelvo.
—Soul… da-me mi lá-piz —remarco las palabras extendiendo mi mano, esperando.
Él se contiene en reír, echando vistazos a Stein escribiendo en el pizarrón.
—Si me golpeas, él se dará cuenta y te sacará a ti o en el peor de los casos, te enviará con Shinigami. Yo acabaré en la enfermería con la linda y sexy enfermera Nygus. Tú tienes las de perder.
Tiene razón, demonios. Enserio que luego se las cobraré y con creces… dijo ¿Sexy enfermera? Siento mi ira salir a flote con ésas aparentemente insignificantes palabras.
—Está bien, tú ganas Evans ¿Qué quieres que te diga exactamente? Porque no creo que Liz no te haya dicho nada.
Soul pone una expresión victoriosa, me extiende el lápiz que rápidamente le quito. Él se pega un poco más a mí y obviamente mi reacción es pegarme lo más que puedo a la pared.
—Liz no dijo mucho, alegó que era tu vida y no había que meterse tanto, creo que lo de los casilleros sólo fue para molestarte. Patty fue la que entre risas mencionó algo pero… no le entendí nada. Sólo dijo que tu «admirador musical» te ponía esas cartas en el casillero.
—Oh, pues realmente no hay mucho que ñadir —Le respondo en voz baja sin dejar de copiar—. Empezó hace unas siete semanas, llegué a mi casillero y adentro me encontré con un sobre verde. Dentro tenía una peculiar tarjeta roja y escrito en ella había unas cuantas frases. Creí que se trataba de una broma pero ninguno de los chicos sabía nada al respecto, ni siquiera Black y eso ya era raro. Pero durante la semana no pasó nada así que no le tomé importancia. El lunes siguiente había otra con nuevas frases…
Dejo de escribir un momento para seguir contándole lo que ha ocurrido hasta ahora, me causa cierta extrañeza y diversión sus expresiones. Pasa de estar divertido a molesto con gran facilidad ¿Será bipolar? Espero que no, suficiente tengo conmigo misma.
—Así que Tsubaki le puso ése nombre. Suena divertido.
—Sí que lo es, ella dice que si juntamos las frases se forman fragmentos de canciones, tres estrofas para ser más exactos. Con el de hoy, daría inicio a una nueva pero… he intentado buscar en la red la existencia de dichas canciones en el caso de que fuera así. No hay nada y sinceramente… ya estoy harta. Sólo quiero que la persona se aparezca y poder seguir en paz.
Soul no dice nada más, ni siquiera continúa prestándome atención. Parece estar perdido en su mente, de nuevo lejos de aquí.
—¡HEY TÓRTOLOS! No desvíen su atención de mi grandeza, deberían sentirse felices de que me digne en venir a iluminar con mi magnánima presencia su aburrido día, necesito que concentren su atención para que pueda eliminar sus oscuros sentimientos de inferioridad y…
—Me sorprende que conozcas todas ésas palabras Black*Star… —Le interrumpo antes de que continúe parloteando—, espera ¿Qué haces aquí?
—¿Cómo que qué hago aquí? Mejor dicho ¿Que hacen ustedes sentados cuando ya es hora de salir?
Hasta entonces observo que Stein ya se ha ido y que la clase de hoy ha terminado, tan rápido pasa el tiempo cuando estás charlando.
—No me había dado cuenta —respondo avergonzada de no haber prestado más atención a la clase.
—Oye Soul... Dios llamando a mortal albino ¿Me escuchas? —Black pasa una mano repetidas veces por el rostro de mi compañero quién aún parece estar en trance, harto de que no reaccione termina dándole un golpe que hace que su rostro se estampe con la mesa.
—¡¿Qué demonios?! —exclama iracundo, recuperándose del impacto y fulminando con la mirada a su agresor.
—Jajajaja que graciosa cara —Patty se divierte dando rienda suelta a su risa por la molestia del albino.
—Chicos, en verdad que estaban demasiado distraídos. Han pasado ya 15 minutos desde que la clase terminó. Ni siquiera 8 simétricos minutos y eso es preocupante —menciona Kid, me doy cuenta de que todos están a nuestro alrededor, de seguro sacando suposiciones que no son.
—Ma-maka… quedamos en ir a j-jugar baloncesto d-despúes de c-clases —tartamudea Chrona, creo que porque Soul está aquí. Aún no se acostumbra a verlo en nuestro círculo social.
En parte la comprendo. En sólo una semana ya se ha ganado la confianza del resto y hasta se ha hecho gran amigo de Black*Star, cómo si lo fueran de toda la vida. La razón es que he tenido que pasar gran tiempo con él por lo del proyecto y he tenido que sacrificar los ratos libres con mis amigos.
Pero claro, Liz no dejaría que eso pasara siempre así que lo invitó a unírsenos en alguna que otra actividad. Es raro pero ha encajado tan bien… es cómo si siempre hubiese faltado el tenerlo con nosotros. Yo lo he sentido aún más, después de lo ocurrido en el Death Buck´s .
—¿Van a ir o se quedarán a trabajar de nuevo? —pregunta Tsubaki, pues Soul se ha enfrascado en una discusión con Black por su manera de hacer reaccionar a la gente.
—¿No creen que es demasiado «trabajo» ya? —El tono de picardía de Liz me hace sonrojar pero trato de mantener la compostura. Claro, cómo ellos ya han avanzado no se preocupan. Está bien, sé que fue mi culpa.
—No hay problema, no es mucho lo que nos falta y no quisiera iniciar la semana trabajando de nuevo, aún queda un mes más, terminaremos a tiempo.
—Me alegra oir eso, sabía que puedes balancear perfectamente las cosas —Kid sonríe, dándome a entender que está de acuerdo con mi resolución y que también está aliviado porque no me esfuerce de más y acabe con otro ataque cómo el de hace tiempo. Eso no pasará, lo aseguro.
—Claro. No siempre es trabajo —Le devuelvo la sonrisa, todos asienten satisfechos.
—Ya, entonces vamos —Soul habla de improviso, aún molesto pero extrañamente no por lo de Black, mira con el ceño fruncido a Kid quién le sonríe ¿Me he perdido de algo?
—Celo… —Liz le tapa la boca a Patty, evitando que continúe.
—Andando —menciona la mayor, dejándome con la duda. Observo interrogante a Soul quién se encoge de hombros negándose a darme una respuesta.
Suspiro resignada, guardo mis cosas y me levanto para emprender el camino a la cancha de la ciudad. El mejor lugar para divertirse un rato.
.
.
Cuando dije divertirse me refería a mis amigos, yo no sé jugar Baloncesto, no entiendo las reglas por lo que prefiero quedarme a leer en la banca mientras ellos juegan. Antes de venir nos cambiamos de ropa en la escuela poniéndonos una más cómoda, si Kid nos da permiso no hay de qué preocuparse, la ventaja de que su padre sea el director.
Así que aquí me encuentro, tratando de concentrarme en leer aunque con sus gritos, resulta imposible.
—¿Tú no quieres jugar Chrona? —Le pregunto, ella se ha quedado a mi lado, observando el desarrollo del juego.
—N-no, estoy bien así —sonríe tímidamente—, aún no sé jugar bien y e-ellos parecen expertos. Sólo les estorbaría.
Dejo el libro a un lado, prestándole más atención a mi amiga.
—Te entiendo completamente y… ¿Cómo va tu trabajo?
—Bien, Kim es una buena persona. Al principio me daba algo de miedo por su carácter pero cuando la conoces, te das cuenta que es una chica genial. Solo nos hace falta escribir el reporte y listo.
—Genial ¿Y de qué trata?
—Estamos fabricando una crema p-para acelerar la cicatrización de heridas. Kim está muy emocionada con la medicina. Dice que quiere ser doctora en un futuro.
—Es muy admirable, no dudo en que lo logre.
—¿Ustedes cómo van? —voltea a mirarme con sus ojos azul oscuro.
—Pues, estamos trabajando en el cultivo de plantas que difícilmente pueden crecer aquí por el clima y la tierra así que hemos ideado hacer un cultivo a base de pequeñas botellas rellenas con tierra especial. Las plantas que elegimos no crecen demasiado y pueden desarrollarse hasta el punto en que puedan ser trasplantadas a un lugar adecuado cómo un invernadero. Actualmente ya hemos sembrado las semillas y estamos en espera de que crezcan.
—Interesante Maka, nunca se me hubiera ocurrido algo como eso.
—En realidad, fue idea de Soul —digo sonriendo, de sólo recordar lo seguro que estaba cuando lo sugirió me llena de emoción.
Chrona se da cuenta de mi expresión, también sonríe.
—Maka ¿Puedo preguntarte algo? No quiero que te molestes.
—No te preocupes, adelante.
—Soul… ¿T-te gusta?
«No, claro que no, sólo somos compañeros de equipo» Me gustaría decir eso pero… algo me lo impide. Una semana ha pasado ¿Cómo puede gustarte alguien en tan poco tiempo? No lo entiendo o, no quiero entenderlo.
—No lo sé —respondo sincera, desviando mi vista para verlo jugar—. Admito que es una gran persona, que me siento tranquila estando con él. Es amable y en cierta forma cariñoso aunque también tiene sus defectos cómo el ser algo irresponsable y . Pero… siento como si mi alma estuviera más que feliz por tenerlo conmigo. Ni yo lo entiendo.
—Te ves muy feliz c-cuando estás con él, todos opinan igual, dicen que hacen una linda pareja. Además Liz… —pausa— No, olvídalo.
Su comentario final llama mi atención, la miro interrogante.
—¿Qué pasa con Liz, Chrona?
—No sé si debería seguir —Se rehúsa a sostener la mirada.
—Dime, por favor sea lo que sea no debe ser nada malo —sonrío animándola a seguir.
—E-está bien, no sé lidiar con ocultar cosas. Liz dice que tú siempre le has gustado.
No puedo evitar reír.
—No, claro que no. Jamás había hablado con él antes, repito, en una semana no puede pasar nada. Creo que ustedes están algo paranoicas, deberían dejar de ver tantas novelas.
—Pues Liz dice lo contrario. L-lo ha pillado observándote desde hace tiempo en clases… que lo ha visto merodear por t-tu casa cuando vamos de visita, que incluso te ha llegado a tomar fotos estando distraída y que…
Frena, sin ganas de continuar. Para éste momento, mis ojos se han abierto de sobremanera, estoy algo nerviosa por lo que puede seguir. Tal vez era mejor no saberlo.
—¿Qué? ¿Qué más pasa? —Siento mi pulso acelerarse.
—Mejor dejémosle así Maka, no te hará bien.
—¡Continúa por favor! ¿Hay algo más verdad? —alzo la voz, llamando la atención de los demás.
—Yo… —Le suplico con la mirada que siga, ella parece entender y veo arrepentimiento en sus ojos por haber iniciado esta charla—, qué… el otro día Patty chocó con él y accidentalmente su mochila se cayó… Liz le ayudó a recoger sus cosas y… se encontró con un s-sobre verde. Y Patty recogió una t-tarjeta roja. Hicieron c-como si nada y se lo devolvieron. Él estaba nervioso.
Dejo caer el libro, sintiendo la respiración fallar por la noticia ¿Eso quiere decir que él es...? Por dentro, casi puedo escuchar mi confianza caer en un pozo profundo sin ganas de ser salvada. Escucho a los chicos acercarse después de mi grito de antes y también por la expresión asustada de Chrona.
Me levanto, con las lágrimas acumulándose en mis ojos yendo determinada al lugar en dónde todo el secreto será revelado. A unos pasos de nosotros, están las mochilas. Tomo la amarilla que está junto a la mía y la vació sin cuidado en el suelo buscando con desesperación los rastros de los colores que han sido mi tormento.
—¡¿Qué estás haciendo?! —escucho gritar a Soul con pavor, de seguro está viniendo apresurado a evitar que las encuentre.
Reviso libros, libretas, bolsillos ¡Todo! Si él es el dichoso Admirador, alguna debe de haber, la de la siguiente semana o… ¿Tal vez estoy cometiendo un error? Si, él podría escribirlas durante los otros días ¡Que tonta he sido al no darme cuentan de eso antes! Pero no importa, debo seguir.
Al seguir vaciando la mochila, una pequeña banda color crema con el nombre de Soul y la figura de una boca cae junto a un guante blanco y también… con un pequeño cuadro, no es un sobre ni una tarjeta, es una fotografía. Ahogo un grito del asombro y pánico que siento, lo tomo temblorosa para observarla mejor y ver que mis ojos no me engañan.
—Maka —Soul ha llegado a mi lado, puedo sentir su respiración entrecortada por el cansancio y por el miedo… tanto cómo yo.
Me levanto con trabajo sosteniendo la foto aún, encarándolo.
—¿C-cómo es q-que tienes esto?
—P-puedo explicarlo.
—¡¿Por qué ella?! —chillo con la voz entrecortada, sintiendo el aire irse.
—Tranquilízate.
—¡Cómo quieres que me tranquilice con algo como esto! ¡¿Quién rayos eres?!
—Chicos, calma. Maka, recuerda que no debes exaltarte, tu salud no está muy bien —Kid aparece, preocupado por lo que está pasando, Chrona ya debió haberles dicho de qué hablamos.
—No Kid, no puedo calmarme —Niego con la cabeza— ¡NO HASTA QUE SOUL ME DIGA COMO ES QUE APAREZCO EN ÉSTA MALDITA FOTO!
El resto llega, observando con estupefacción la fotografía.
Porque en ella no sólo estamos todos… Soul está junto a mí, abrazándome, besándome…
¿Qué es todo esto?
.
.
«Continuará»
*Fragmento de la canción Paper Moon de Tommy Heavenly6.
