«DDR» Los personajes de Soul Eater le pertenecen a Okubo Atsushi»

«N/A » Esta historia participa en el III Desafío: Accidentalmente enamorado. Del Forum de DZ del GE.

CAPITULO IV. VÍNCULOS.


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Si podemos llamar destino

a los deseos que guardamos dentro de nuestros latidos….

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Una canción… que resulta familiar.

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Los recuerdos y los rastros que quedan

de ti, siguen ahí, dentro en el olvido…*

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Pero… también siento que es la primera vez que la oigo.

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¡No puedo creer que estemos aquí! —Ésa voz… ¿Soul? Sí, es él pero… ¿Por qué suena tan lejana? Shinigami-sama ha sido muy amable por pagarnos las entradas a éste concierto, o mejor dicho, fuiste muy habilidosa para que te las cediera en lugar de ir a la misión, Black estará muy enojado cuando regrese.

Black… ¿Se refiere a Black*Star? No puedo enfocar muy bien mis pensamientos…

A todo eso ¿Dónde estoy? Siento mi cuerpo vibrar al son de la música y las luces, impidiéndome poder pensar con claridad lo que está sucediendo.

¡Tonterías! —Una nueva voz; la mía aunque, no la siento parte de mí— Él ya me debe muchas, le hemos estado cubriendo cada que le da la gana. Es nuestro turno de aprovecharnos.

Tienes razón Maka, necesitamos algo de descanso. Y, también me agrada pasar tiempo contigo.

Pienso igual, que en tu compañía todo es más divertido. No quiero separarme jamás de ti.

Jajaja que cursi pero... hagamos de esto nuestra promesa. Siempre juntos.

Por unos instantes, las imágenes se vuelven nítidas y visibles permitiéndome ser recibida por ésa mueca torcida de dientes afilados que el chico de orbes rubí demuestra.

Sólo eso… antes de que todo vuelva a estar oscuro.

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—¿Un fotomontaje?

—No creo, se veía demasiado real.

—¿Maka tendrá una hermana gemela?

—Incluso en el caso de que la tuviera, dudo mucho que nosotros también lo tuviéramos.

—Ya sé ¡Los extraterrestres nos hicieron clones!

—¡Patty! Por favor, sé seria con esto. No estamos para bromas.

—Jejeje lo siento hermana pero no se me ocurre nada.

—Habrá que ver…

Nuevas voces conocidas se hacen escuchar pero, a diferencia del ¿Sueño? Éstas son más claras y cercanas. Demasiado cercanas de hecho.

Abro los ojos aún con la cabeza dándome vueltas tratando de aclarar lo que pasa a mí alrededor.

—¿Q-que..? —Trato de hablar pero siento la garganta un poco seca.

—Oh, creo que ya la despertamos.

Alguien acaricia mi cabello, de forma suave y cálida. Noto que estoy recostada en lo que parece ser una cama, más bien, mi cama. La mano que me acaricia pertenece a Liz.

—¿Cómo te sientes Maka? —me pregunta Patty, quién está al lado de su hermana observándome sonriente.

Liz me acerca un vaso de agua para aclararme la garganta, me levanto a medias de las cobijas que me envuelven para beberla.

—Bien, un tanto mareada y con algo de dolor en el pecho pero creo que no hay mucho de qué preocuparse —respondo después de terminar el agua— ¿Cómo llegué aquí?

Las hermanas comparten miradas, tal vez tratando de elegir quien de las dos lo dirá. Al final, Liz es quien habla:

—Black Star te trajo luego de que te desmayaste. Parece que la impresión de lo sucedido fue muy fuerte e hizo que colapsaras.

Suspiro cuando oigo aquello ¿De nuevo no pude controlarme? Me prometí que no volvería a suceder pero parece que además de ser mala en los sorteos, también lo soy en las promesas.

—Maka, debes tranquilizarte y no saltar a la defensiva cada que algo sucede —Tsubaki entra a la habitación con una bandeja de comida, parece que escuchó lo último. Es su momento de regañarme—, tu corazón aún no está muy bien, te falta reposo para reponerte al cien.

—Lo siento —digo apenada reconociendo mi error.

—No hay de qué, entendemos que lo sucedido es… raro.

Agradezco la comprensión de las chicas, son cómo mi familia asi que pueden entender como me siento.

Aunque, el causante de todo… según veo no está aquí.

—Si buscas a Soul… no hace mucho que se fue —me dice Tsubaki poniendo la bandeja de comida en el escritorio al lado de mi cama.

—No entiendo nada —menciono observando lo que ha traido. No sé si en realidad lo hizo pensando en que ya me despertaría o si era para ellas mientras esperaban.

—Nadie lo hace —Patty toma uno de los pequeños sándwiches llevándoselo a la boca para degustarlo. Liz la codea en signo de desaprobación. Ella se encoge de hombros.

—Adelante —Tsubaki me incita a tomar también uno—. No lo pienses mucho, de seguro tienes hambre. Has estado dormida por un buen rato.

—¿En serio? ¿Por cuánto? —pregunto mientras tomo algo del jugo que también trajo.

—Por un mes.

—¡¿QUE?! —Por la impresión termino escupiendo el jugo sorprendida.

—Jajajaja es broma, es broma. Sólo han sido tres horas.

Un instinto asesino se apodera de mí. Vaya amigas, en lugar de ayudarme pueden hacerme empeorar.

—¡Patty! Deja de jugar con Maka. Apenas se va recuperando y ya quieres que le dé otra vez algo.

Su hermana la regaña, la menor atina a rascarse la cabeza avergonzada. Tsubaki por su parte ríe por la escena cómica, yo también comienzo a reír. En parte me ayuda a alejar las preocupaciones un poco.

Ellas me dejan comer aunque siguen haciendo bromas de vez en vez. Así son ellas, mis amigas.

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—Soul estaba muy asustado cuando caíste. Bueno… todos lo estuvimos. Él te sostuvo e insistió en que llamáramos a una ambulancia pero Black te tomó en brazos y echó a correr hacia aquí mientras Chrona llamaba al profesor Stein. Luego Kid le explicó que no te gustan los hospitales y prefieres que el médico familiar te atienda —Liz me explica lo sucedido después de que me desmayara.

Todo esto resulta confuso, no sé en qué momento colapsé exactamente. Lo último que sé a ciencia cierta es que le estaba exigiendo una explicación a Soul cuando el ardor en mi corazón apareció.

A parte de eso… las imágenes del sueño siguen presentes. No obstante, presiento que lo que vi no fueron solo imágenes de mi subconsciente sino más bien… recuerdos.

—Creo que siempre les estoy causando problemas ¿Stein ya se fue?

—Hace media hora, dejó nuevas medicinas para regular tu ritmo. Por eso necesitas comer algo antes.

Patty se levanta para ir por una bolsa que estaba al otro lado del cuarto. Cuando regresa ya tiene en su mano una tira de pastillas. Liz me ofrece agua para tomarlas.

Stein es un buen amigo de mis padres. Se conocen desde niños y es un médico respetable especializado en cardiología. A veces pienso que en realidad estudió para ello por mi madre, quién también padecía del corazón y que me heredó ésta condición: miocardiopatía**.

Aunque Stein dice que no soporta estar siempre encerrado en oficinas pues el olor al alcohol le molesta, por lo que no hace mucho entró a Shibusen cómo maestro de biología para hacer lo que más le gusta: destripar cosas.

A pesar de ello, creo que más que nada lo hizo por mí luego de que mamá murió; para poder vigilarme ya que hace un año y medio me hicieron un trasplante y aún permanezco en vigilancia para descartar algún rechazo.

Hubiese preferido que el corazón se lo dieran a mi madre, para tenerla un poco más de tiempo conmigo pero… no fue así.

Tal vez por eso siento que mi padre me guarda rencor, tanto como le tengo a él por apresurar su muerte con una estúpida discusión.

—Buenas —Se oye un susurro desde la puerta.

Kid se hace presente entrando de forma sigilosa, supongo que para evitar despertarme pero cuando ve que no es necesario, cambia su expresión a una más aliviada.

—¿Cómo estás? —pregunta acercándose.

—Aburrida.

—Me lo imagino —ríe.

—Lamento preocuparles.

—Para eso somos tus amigos, siempre estaremos para ti.

—Amigos…

«Espero que podamos ser amigos» Qué palabras tan distantes ahora. Un amigo es alguien en quien puedes confiar, entonces ¿Qué fue lo que pasó? ¿Quién es realmente ése chico? ¿Alguna nueva clase de acosador? ¿Él es el dichoso admirador musical? ¿Qué caso tienen las tarjetas? ¿Debería llamar al FBI o a un centro psiquiátrico?

Demasiadas preguntas y ninguna tiene respuesta.

—Ejem —Kid carraspea llamando mi atención de nuevo—, tal vez no sea el momento pero, Soul regresó. No quiero que te alteres ni nada así que Black lo está convenciendo de que por hoy te deje descansar. Él está muy apresurado en aclararte las cosas.

Mi corazón se remueve pero no como si estuviera a punto de tener una recaída. Es por otro sentimiento que no puedo explicar.

—Entiendo pero creo que no… me siento capaz aún de escucharlo ¿Podrías pedirle tiempo?

—Claro —Comienza a caminar de regreso al pasillo, antes de salir por completo voltea para decir—: también él necesita tiempo.

Me quedo confundida por lo dicho, pero no hay mucho que hacer. Debo cuidarme y luego aclarar todo.

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Dos semanas han pasado desde el incidente. En todo este tiempo, las cosas se han complicado un poco. Los sueños como el de aquél día se han vuelto constantes, Soul y yo siempre estamos en ellos. Algunas veces lo están los demás chicos. Pero, siguen sin tener sentido.

Los sueños muestran un lugar extraño, lleno de gente extraña; algunas las reconozco. Otras jamás las he visto. En la mayoría tengo una vestimenta inusual: una falda escocesa roja a cuadros con una camisa blanca, corbata verde y chaleco color crema. Lo más resaltante es la gabardina negra y los guantes blancos. Los mismos que vi en la mochila de Soul. Por si fuera poco, estoy acompañada de un arma, algo que sólo he visto en películas de terror o leído en ficción; aquella herramienta que las leyendas populares le atañen a la representación de la muerte: una guadaña.

Es tan irreal y al mismo tiempo… familiar.

Las peleas en las que me veo combatiendo contra seres inimaginables, el ver a Soul siempre conmigo transformándose en ésa arma. Las risas, los llantos, el dolor de las heridas. Todo es demasiado vívido para ser sólo sueños.

¿Qué es lo que está sucediendo? Es como si desde aquél día, algo se liberó.

Además, por si fuera poco hay dos escenas constantes en las que ambos siempre estamos: la primera es un concierto de una banda que jamás he visto u oído, se escuchan varias canciones que ahora siento que puedo identificarlas. La misma plática de siempre:

«—Pase lo que pase, no quiero separarme jamás de ti. No seré compañero de nadie más ¿Lo entiendes? Jamás te librarás de mí —sonríe, mostrando su afilada dentadura mientras se acerca a mi rostro sin importar la música ensordecedora y los gritos del público.

Soul… —susurro antes de que él roce por completo su rostro son el mío.

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Y la segunda…

«—¡NO TE SOLTARÉ! ¡JAMÁS TE DEJARÉ IR! Sólo resiste, por favor.

Soul sostiene mi mano mientras mi cuerpo está a la deriva de un barranco, ambos estamos muy heridos, incluso se nota lo mucho que le cuesta a él sostenerme. La sangre del corte de su cara salpica en mi rostro junto a las lágrimas.

Abajo hay una mancha oscura que gira como un remolino absorbiendo todo lo que cae. A lo lejos los gritos de varios chicos se escuchan diciendo que van en camino, reconozco la de Black y Kid.

¡Ya es demasiado tarde Soul! Si no me sueltas tú también caerás ¡No quiero eso! L-lo siento por no cumplir nuestra promesa…

Yo estoy llorando, pero también sonriendo mientras poco a poco me libero del guante blanco dejándome caer.

¡MAAAKAAA! Maldita sea ¡SEA COMO SEA IRÉ POR TI! Solo espera.

La escena es tan dolorosa que despierto agitada y tengo que recurrir a las pastillas para calmarme.

Por todo lo anterior, mi relación con el albino ha estado decayendo.

Durante este tiempo, no he ido a la escuela por recomendaciones del profesor Stein. Por el trabajo escolar, me he estado encargando del cuidado de las semillas ya que el proyecto lo instalamos en el jardín cerrado que mi madre cuidaba y del cual me hice responsable cuando ella se fue. Ha servido muy bien a modo de invernadero ya que el estar cerrado provee de un clima adecuado para el crecimiento. Me alegra notar, que ya hay pequeños brotes en las botellas recicladas que usamos.

Antes, Soul venía a mi casa después de clases para ayudarme a regarlas; sin embargo, él no se ha aparecido para nada en estos días. Supongo que es por lo que Kid me dijo del «tiempo».

Es muy rara la forma en cómo siento mi hogar más frío que nunca desde lo ocurrido. Ni siquiera la atención de mi padre lo remedia quién al fin parece reaccionar al sentir de cerca la pérdida de lo que le queda de familia. O eso fue lo que me dijo. Prometió intentar cambiar de ahora en adelante, aún sigo esperando las señales de ése cambio.

Regresando al tema, nunca creí que alguien como Soul Evans pudiera provocarme tantas sensaciones opuestas. Por un lado me duele que esté ocultando algo tan grande como el misterio de la foto de la que estoy segura se relaciona con los sueños. Siento que de alguna forma he sido traicionada.

Y por el otro, también me duele que no esté cerca de mí, cómo si lo necesitara siempre a mi lado para seguir.

Chrona es la única que ha venido diariamente a verme, los demás lo hacen de vez en cuando. Creo que entre las dos nos tenemos un cariño muy especial, como hermanas. Ambas estamos un poco solas sino fuera por los chicos. Yo con un padre como Spirit y ella con una madre que no se preocupa por ella como Medusa.

A ella le he contado el cómo me siento para no guardarlo todo y, aunque no es buena dando consejos, es de lo mejor escuchando. A veces sólo eso necesitamos, que alguien nos escuche.

Ella dice que no me preocupe, que deje que las cosas se den por sí solas. Aunque ella atañe la razón de mi sufrir con que estoy enamorada de Soul lo que me asusta mucho. No quiero tener ese sentimiento, pero es inevitable. Estamos inermes ante él. Por eso temo lo que Soul dirá cuando nos volvamos a ver, cosa que sucederá hoy.

Termino de anotar el avance de las plantas en el reporte y viendo que se me hace tarde, me apresuro en ir por mis cosas y salir rápidamente rumbo a Shibusen.

Cuando llego al patio principal de la escuela después de subir las extremadamente largas escaleras, algo en mi interior me dice que voltee. No debería sorprenderme pues la vista es siempre la misma pero esta vez, algo es diferente:

A mi lado hay una versión más joven de mí, tal vez tiene uno par de años menos. Su ropa es idéntica a la que uso en sueños. Ella mira encantada la ciudad de Death City rodeada por el abrasador desierto.

«—De ahora en adelante oficialmente ¡Soy una técnico de la Escuela Vocacional de Técnicos y Armas de Shinigami-sama! ¡SHIBUSEN! —grita emocionada al aire mientras levanta su puño derecho al estilo de victoria.

Jajajaja parece que al fin encontraste a alguien, lástima que tu Gran Dios te ha ganado —Black Star llega a la cima acompañada de Tsubaki, ambos están vestidos con trajes que sólo he visto en algunas película de ninjas y también parecen tener algunos años menos.

Felicidades —saluda Tsubaki de forma amable haciendo una leve reverencia.

Ya estoy aquí —mi corazón se acelera al oír la inconfundible voz del albino, él llega terminando de subir la escalinata.

Está vestidocon una remera amarilla con detalles negros y un pantalón rojo vino. Lo más resaltante es la banda color crema que tiene en su cabello, su nombre está grabado en él junto al dibujo de una boca con las palabras EAT girando a su alrededor. La misma banda de aquél día.

Ah ya deja de ser tan presumido Black, deja que te robe por hoy el protagónico —Ella bromea mientras intercambia miradas con Soul— les presento a mi compañero, él es…

Soul Eater, es un gusto»

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—¿Los ves? —me sobresalto al escuchar otra voz. Más madura que la anterior. Giro y me encuentro de frente al chico que he estado conociendo por un mes.

—¿Qué son ellos? —pregunto echando vistazos a la escena de nuestros otros «Yo» que comienza a desaparecer.

Soul suspira antes de responder.

—No lo sé, podrían ser ilusiones, recuerdos. Momentos que nuestro corazón comienza a recordar y mostrarnos, bueno, más bien el tuyo. Yo los he estado reviviendo desde hace mucho tiempo.

Estoy a punto de preguntar a qué se refiera cuando somos interrumpidos.

—Ya estamos aquí.

Kid, Liz, Patty y los demás llegan desde la entrada de la escuela. Parece que estaban aquí desde temprano y solo esperaban a que yo llegara.

—Soul dijo que era mejor que nos reuniéramos todos para que nos explicara lo que sucedió —Tsubaki dice antes de siquiera intentar preguntar.

Volteo hacia él de manera interrogante.

—No creo poder seguir cargando todo. Pero tampoco quería presionarte y que te sucediera algo, no soportaría perderte de nuevo. Por eso, estando todos juntos sería menos el impacto. Sólo te pido, que no me juzgues hasta que escuches lo que tengo para contar.

Liz y Patty se acercan hacia mí para poner una mano en mis hombros. Por unos instantes, puedo ver el cambio en su ropa: vestidas a juego con un estilo vaquero de chaqueta blanca y pantalones ajustados. Trago saliva ante ello.

—Bien, vamos entonces.

Soul comienza a caminar rodeando la escuela, rumbo a la arboleda que se encuentra ahí y que hasta ahora nunca me había dignado en visitar. Todos le seguimos de cerca en un silencio incómodo. Es que ¿Qué podríamos decir? Todo está resultando muy extraño y el creciente sentimiento de estar olvidando algo en mi corazón no ayuda mucho.

Es la primera vez que me salto clases; mi perfecta asistencia se ha arruinado, sin embargo, creo que no será lo único que se eche a perder.

Cuando llegamos, la sincronización que tenemos puede ser temible, mis amigos están a mis lados encarando al albino quien miraba el cielo. Él hace ademanes dando a entender que nos sentemos en el pasto. Le obedecemos.

—¿Y bien? —Black Star es el primero en hablar con un tono inusualmente serio—, creo que la mejor pregunta que podríamos hacer para empezar es ¿Quién eres tú?

Soul saca algo de los bolsillos de su pantalón y mi asombro es grande cuando reconozco el guante blanco y la banda para el cabello. Toma la segunda y después de peinarse un poco se la pone. Mi corazón vuelve a acelerarse, aunque esta vez de una extraña sensación de calidez. Sus ojos rubí se encuentran con los míos jade.

—Soy Soul Eater, demonio guadaña y arma de la técnica Maka Albarn…


«Continuará»

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*Fragemento de la canción Strength por Abingdon Boys School

**Miocardiopatía: es una enfermedad del corazón que produce insuficiencia cardiaca. El corazón no puede bombear suficiente cantidad de sangre al cuerpo. Usualmente es hereditaria y cuando los medicamentos no surten efecto por prolongado tiempo, la única opción es realizar un trasplante.