Disclaimer: Los personajes de South Park no me pertenecen. Son propiedad de Trey Parker y Matt Stone. Ni ninguna marca registrada que aparezca a lo largo de la historia.

ADVERTENCIAS: Ver el primer capitulo.

Notas de la autora: Me gustaría que las personas que lean este capitulo usen de fondo las canciones especificadas a lo largo del fic para ambientar cada escena. ¡Gracias nuevamente por leer!.


- CAPITULO 3 -

Alone - Falling in Reverse.

El martes llego más rápido de lo esperado para Kenny. El día anterior se las había arreglado para evadir a Kyle y a Stan durante las clases, y por suerte no compartía horario con Craig lo que restaba de día, pero aquello no le había salvado de tener que soportar a un vanidoso Cartman presumiendo los repuestos de su nueva camioneta todo terreno, y de sus constantes ofensas acerca del estatus social al que pertenecía McCormick. Él rubio deseo recordarle que él era la segunda persona más pobre de su clase, rivalizando con Tucker (Aunque con un margen de diferencia bastante alto), pero para alguien cuyo vehículo más lujoso en la vida había sido la vieja bicicleta oxidada de su hermano mayor debía admitir que refutarle a Eric algo acerca del dinero era tiempo perdido.

Al llegar al instituto, -a pie, por supuesto, porque la bicicleta anteriormente mencionada era usada por Karen dos días a la semana, martes y jueves.-, lo primero que Kenneth sintió fue una penetrante mirada taladrarle la nuca. Volteando sobre sí, descubrió al dueño de las orbes color café, quien le observaba con profundo odio, uno que McCormick describiría como bañado en capricho. Por un momento deseo que él chico del pasillo fuese Tucker, pues estaba acostumbrado a sus miraditas rencorosas, pero un Clyde Donovan molesto era sorprendente para él, que siempre le había considerado un idiota con pocas luces, uno con la infinita capacidad de reírse hasta de su estúpida sombra.

Token Black y él mismísimo Craig Tucker le sujetaban torpemente de los hombros con ambas manos, aunque él azabache se notaba desganado. No parecía desear realmente detener a Donovan de lo que fuese que quisiese hacerle. Sin saber cómo ni porque, los estudiantes a su alrededor comenzaron a cuchichear y a mirarles con interés, uno que él rubio realmente no deseaba.

-¡Te voy a matar!- Le oyó ladrar. Era el momento exacto para descubrir su rostro de la parka naranja que le ocultaba, y teñir su cara con la expresión de "Me la sudas completamente" que había aprendido de Craig con el paso del tiempo, y así lo hizo.

-No es como que si eso vaya a solucionar tu problema. Recuerda, inmortal.- Le reto, con arrogancia, sonriendo ladinamente. No sabía con exactitud a que le estaba respondiendo, ni por qué Black había abierto los ojos de par en par, notablemente angustiado, aferrándose aún más al brazo del castaño, quien parecía querer lanzarse directo a la garganta de Kenny.

-Cuida tus palabras, McCormick.- La voz nasal de Craig menguo la ira inicial de Clyde, quien parecía temerle más a la amenaza de su homologo que él propio Kenny. -No deberías ir por ahí acostándote con las novias de algunos tipos, a menos de que quieras que su pandilla te rompa la cara.- McCormick, tan acostumbrado al dolor como él solo, no temía en absoluto a las palabras del chico, ni siquiera le extrañaba la actitud de Craig frente a los demás. Se suponía que nadie sabía con exactitud la relación que ambos mantenían fuera del instituto. Lo que le causaba preocupación era la parte de la novia. No podía esconder lo de Bebé por siempre, pero por lo menos esperaba que no llegara a los oídos del grupillo de Tucker tan rápido. Se preguntó quién habría sido él soplón encargado de regar el chisme.

Craig le lanzo una mirada significativa a Bárbara, quien intentaba escudarse tras Wendy Testaburguer, en un rincón de los pasillos. Esta era la razón por la que siempre prefería llegar tarde, odiaba los dramas matutinos.

-Vayámonos, antes de que suene la campana.- Sugirió Black. Él afroamericano no espero ni un segundo por la respuesta de Donovan, simplemente le arrastro por el pasillo directo a clases antes de que pudiese contestar, seguido de un aburrido Craig que arrastraba los pies al caminar.

Kenny tuvo que admitir, luego de quedarse solo entre la multitud, que se hallaba desorientado. Las confrontaciones directas no eran su tipo, a menos de que involucrara a alguno de sus familiares, alguien borracho y una botella rota.

Por alguna extraña razón que no logro descifrar al instante, tuvo que admitir que su corazón (O lo que fuese que le bombeara la sangre...) se sentía ligeramente culpable por lo ocurrido. La estridente exclamación de otro estudiante le saco de sus pensamientos, casi de golpe.

-¡Wow! ¿No que tú eras gay?- McCormick alzo la ceja al percatarse del renovado animo de Broflovski, quien se hacía paso entre las personas hacia él.

-¿Y tú mascota, Kahl?- Pregunto el rubio, con sarcasmo. Kyle le miro de mala manera, molesto y resoplando.

-Recuerda que no venimos juntos a clases desde sexto grado. Y Stan está molesto conmigo.- Kenny alzo una ceja, extrañado. La última vez que les había visto el sábado los había dejado en buenos términos al irse de la casa de los Marsh. -Él y Wendy volvieron a terminar, y no le gusto como hable de ella.- Explico, ante la curiosidad de su amigo. Eso tenía sentido, concluyo McCormick. Stan era demasiado sensible en cuanto a su eterno romance con la chica Testaburguer. La campana sonó, antes de que Kenny pudiese responder a la pregunta de su compañero. Se dirigieron a Matemáticas, sin cruzar otra palabra.


La única clase que compartía los martes con su pelirrojo amigo -Y Tucker- era un suplicio total. No le agradaba demasiado a la profesora de la materia, y esta se hacía cargo de volverle la vida un infierno. Él y Craig eran probablemente los únicos alumnos poco destacados de la misma, así que siempre les asignaban algún compañero para los trabajos en grupo, obligándoles así a estudiar como al resto.

-McCormick, Stoley, serán pareja para la exposición de la regla de Ruffini. Broflovski, usted estará con él señor Tucker y expondrán acerca de Pitágoras.- Kenny escucho a Kyle maldecir su suerte por lo bajo, molesto por la decisión de su docente. Detestaba hacerle la caridad a alguien que no fuese cercano a él, pues siempre terminaba haciendo todo el trabajo él solo. Kenny no pudo culparlo, Craig era un completo vago cuando se lo proponía. Por otro lado, Kevin Stoley se miraba abatido, con los hombros encogidos, pues tampoco había tenido demasiada suerte al ser asignado como pareja del rubio, pero no se quejó en ningún momento. Se limitó a regalarle una sonrisa apagada a Kenny, mientras susurraba algo como "Podemos hacerlo". Tuvo que admitir que el niño asiático era optimista, así que le respondió levantando los pulgares para darle ánimo.

-Que cagada.- Exclamo Craig por lo alto, haciendo que la profesora y Kyle le observasen de mala manera.

-A la oficina del consejero, Tucker.- Ni el morocho, ni el resto de la clase se sorprendieron al escuchar a la profesora. Craig solo tomo su mochila y salió del aula, no sin antes hacerle un corte de manga que dejo ofendida a la clase entera.

Kenny suspiro.


A la hora del almuerzo Cartman se le pego como una lapa, seguido de Stan y Kyle, quienes venían discutiendo sobre algo que Kenny no alcanzo a escuchar. Pero antes de poder llegar siquiera a la cafetería, Mackey se posó ante él indicándole que debía seguirlo a dirección. Sus amigos ya estaban informados acerca de las tutorías que debía recibir, por lo que no se sorprendieron cuando el rubio siguió a Mackey en silencio, directo al despacho de la directora Victoria.

-Está muerto.- Dijo Cartman, entre divertido e irónico. Kyle le miro con odio.

-Cállate, culo gordo.-

-Mejor cállate tú, judío apestoso. Y limpia la arena de tu vagina.- Stan tuvo que contenerse de gritar cuando Broflovski le salto encima a Eric, tendría que separarlos en algún momento. Se relamió los labios con nerviosismo, ojala no fuesen a pegarle a él también.


-¡¿Que!? ¡Tiene que estar bromeando!- Exclamó McCrormick, completamente desorientado. Estaba en la dirección, frente a frente con la directora, quien le miraba ligeramente moleta. -¡Ese niño es un completo fenómeno! Además, ni siquiera es él más inteligente del curso ¿No podrían asignarme a Kyle o a Wendy? ¡Incluso Stan es bastante decente!- Rebatió. Mackey, al lado de la señorita Victoria, miraba expectante al alumno sentado en la banca ante ellos.

-No, Kenny. Kyle ya le da tutorías a Trent, y Wendy a Bárbara. Además, Stanley debe prepararse para el campeonato anual de Rugby.- La directora tenía el ceño fruncido, mientras se masajeaba las sienes, ese niño era un completo desastre. Siempre llevándole la contraria a todo lo que ella decía.

-¿Y Butters? ¿Qué hay de Butters? ¿Y Kevin? ¡Estoy con Kevin en varias tareas de matemáticas, podríamos hacer tiempos para la tutoría!- Propuso. Mackey negó con la cabeza.

-Ni el señor Stoch, ni el señor Stoley imparten clases particulares. Ellos ya tienen los puntos extras que necesitaban, se encargaron de dar la cara por el plantel este año en la feria estatal de ciencias ¿Mmmkay?- Kenny refunfuño.

-Wendy y Kyle también fueron a esas competencias.-

-Ellos quieren graduarse con honores. Ahora acóplate tú a la situación, Kenny.- Le ordeno la directora. -Y Tweak es un gran estudiante, no sé porque no lo quieres de tutor. Aprobó Biología con nota perfecta, y es de los mejores alumnos en Química y Artes.-

-¡Eso es porque es un jodido paranoico! ¡Adora toda esa clase de cosas extrañas que tengan que ver con enfermedades y como prevenirlas! Y lo de artes es solo porque la señorita Parkinson adora su manera de hacer "arte abstracto", el arte abstracto ni siquiera tiene sentido.- El rubio imito las comillas con sus manos, aun sin creerse quien sería su nuevo profesor. Tweek Tweak era probablemente la persona más extraña que conocía, y estar a su lado más de cinco minutos le ponía los nervios de punta.

-¡Cuidado con el lenguaje, señorito! O tendré que ponerte una suspensión.- Amenazo ella. McCormick se encogió en su asiento, gruñendo como un niño pequeño al que le han prohibido hacer una travesura.

-Preferiría un castigo a tener que soportar una orden de ese monstruo.- Desafío, pero la mirada que le dirigieron ambas autoridades hizo que se retractara. -Bueno, no...-

-Kenny, por favor, no seas imprudente y acepta que Tweak es un buen alumno, podría ayudarte muchísimo. Este es tú último año, y sé que quieres graduarte con tú curso.- Mackey miro discretamente a la mujer, preguntándose sí aquella era la línea canónica que debía empezar a usar con todos los alumnos para motivarlos el último año. Esperaba que Kenneth lo llevase mejor que Tucker.

El rubio no contesto, mordiéndose el labio discretamente. Tal vez ni siquiera iría a la Universidad como el resto de sus compañeros, ¿así que porque molestarse en mejorar? estar otro año en el instituto podría garantizarle no ser echado a la calle, como Kevin cuando había dejado embarazada a su novia. Luego de que esta abortara espontáneamente (O eso dijo Kevin en su momento...) su madre le había dejado volver a casa, mientras prometiera trabajar y ayudar con los gastos, por lo que ser mantenido por un año más no sonaba tan horrendo.

-Las tutorías empezarán esta tarde. Te quiero en la biblioteca a las dos y media.- Demando la directora, antes de que McCormick dejara su despacho con cara de pocos amigos.


"Chicos sexys, chicos de lujo, chicos porno, chicos malos.
Creo que eres raro y me gustas mucho
.
Creo que eres raro y me gustas mucho.
Creo que eres raro y me gustas mucho
."

I Fink U Freeky – Die Antwoord (Fragmento)

Tucker caminaba por los pasillos del instituto en plena hora de almuerzo. No tenía nada de hambre, y la verdad era que no quería tener que verle la cara a Clyde por un tiempo. Él chico y sus problemas amorosos le resultaban tan engorros que prefería evitarlo. Token siempre estaría ahí para consolarlo, por lo que él no hacía falta. Y en caso de que Black estuviese muy ocupado, Donovan siempre iría corriendo por ayuda hasta Jason. Craig era la última opción para los consejos, y no lo culpaba, pues él tenía la sensibilidad emocional de una puerta.

Craig se tomo un segundo para pararse frente a un dispensador de refrescos y verse el rostro, mientras le pedía una gaseosa a la máquina. No quería tener que admitirlo, pero llevaba toda la mañana completamente ido. El chisme de lo de Kenny y Bebé le había llegado el domingo en la tarde por boca de Token, quien había ido a su casa a preguntarle si sería prudente contárselo a Clyde. Habían decidido ser sinceros y llamarlo para decirle acerca de lo ocurrido, a pesar de que dentro de su corazón, Craig estaba completamente seguro de que aquello no era buena idea.

Tenía que confesarlo, estaba celoso. Usualmente Kenny no le comentaba con quien se acostaba o dejaba de acostarse, pues era una especie de trato silencioso entre ambos, nunca hablar de sus vidas amorosas. O al menos dentro de la relación abierta que llevaban no era prudente charlar acerca del sexo con otras personas. Pero esta vez no se había preocupado por encubrir su desliz, y Tucker estaba molesto porque, joder, quizás Clyde no era la persona más inteligente del mundo, pero mal que bien era su amigo y quería mucho a Bebé, aunque él no podía terminar de entender porqué.

Kenny la había cagado, pero no podía reclamarle nada.

Luego de darle un sorbo a su bebida, siguió su camino hasta su casillero. Iba tan distraído que no noto que otra persona se avecinaba hacía él, hasta que chocaron. Por suerte ya había acabado el contenido de la lata y no chorreaba. Levanto la vista desde el suelo, con el trasero a dolorido, para encontrarse cara a cara con un rostro conocido. Tweek Tweak le miraba con temor, quizás intuyendo que Craig estaba de malas y podía propiciarle un buen puñetazo en el rostro si se le daba la gana. Él chico temblaba, con expresión rota. Tenía la maraña de cabellos dorados completamente revuelta, y a su camisa verde oliva le faltaban un par de botones, mientras que otros estaban mal abrochados. A diferencia de él mismo, Tweek tenía los pantalones completamente manchados de café, Craig se lo acuño al termo entre sus manos.

La cara del chico se hallaba completamente roja, ambos se lo atribuyeron a la temperatura de la bebida derramada sobre el pantalón caqui del rubio.

-¡Ahhh, Jesucristo! ¡L-Lo siento! ¡Gah! ¡No f-fue mi i-intención! Ñghhh.- Craig apenas y pudo descifrar lo que el muchacho intentaba decirle, pues hablaba con demasiada rapidez, y soltaba palabras incongruentes entre frase y frase. -¡N-No me mates, por favor! ¡Te-Tengo hijos!- Tucker quiso reír, simpatizado con los leves espasmos de Tweek, y su ridículo intento de defensa.

-No los tienes.- El moreno había querido sonar amenazante, pero la comisura retraída de sus labios se lo impedía, debía aguantar la risa. Sabía que no era un chico precisamente atractivo, pero Ruby siempre decía que su hermano se veía especialmente feo cuando reía, pues lucia como una hiena demente con problemas de esquizofrenia. Qué bueno que no era algo que hiciese a menudo.

-Pe-Pero los tendré, ngh...- El tono de voz de Tweek era especialmente agudo y molesto. Y parecía estar sorprendido porque Craig aún no había atentado contra su integridad física.

-Como sea, ten más cuidado.- Ya levantado del suelo, Tucker le ofreció una mano en ayuda al cuerpo tendido sobre el piso, que aún no dejaba de temblar. Sin esperar un agradecimiento de parte de Tweak, Craig se alejó, inmerso nuevamente en sus pensamientos.

Tweek estaba desorientado, aquel encuentro había sido realmente extraño. Ambos se conocían bastante bien desde cuarto de primaria, su primera presentación formal no fue especialmente agradable. El cruce de palabras entre ambos se había suscitado durante una pelea en la que se hallaban involucrados, programada por el grupo de Eric Cartman y sus amigos, en el que Tweek recibió clases de boxeo para romperle la nariz a Craig, y este, lecciones de sumo para hacer prácticamente lo mismo con la suya.

La verdad es que aquello no había tenido mucho sentido, y luego de eso se habían distanciado considerablemente otra vez, para encontrarse de forma ocasional en casa de Tucker de vez en cuando.

Tweek era invitado por Token, a quien podía considerar el único amigo real que tenía, pese a no andar en público muy a menudo (A Tweek le gustaba su espacio, estar con demasiadas personas en espacios cerrados podía pegarle los gérmenes), o por Clyde, que solía ser más amable de niño, cuando no era jugador de Rugby y apenas se le notaba levemente egocéntrico, pues con los años se hacía más y más exclusivo e insufrible, aunque no más listo.

Luego, Kenny había muerto por un periodo de tiempo indeterminado, y su grupo había decido incluirlo como su reemplazo. Jamás se llevó realmente bien con ninguno de ellos, pues siempre parecía estar fuera de lugar en sus alocadas y extremas aventuras. Tweek tuvo que admitir que luego de eso se deprimió un poco, pensado que quizás jamás encajaría en ningún lugar. Pero se deprimió aún más cuando se descubrió siendo observado con profundo odio por Craig.

Usualmente él tipo era indiferente a su presencia, pero cuando Kenny revivió se le notaba más distante, sobre todo cuando Token lo invitaba a integrarse a su grupo. Clyde se avergonzó de la decisión de Token, pero intentó ser amable con él, por otro lado, Craig se opuso rotundamente.

Así que al año siguiente decidió aislarse. Con el paso del tiempo todos ya habían crecido. En octavo grado Tweek trabajaba en la cafetería de sus padres, y veía a sus compañeros de forma ocasional fuera del instituto cuando iban a tomar algo al negocio de los Tweaks. No había tenido contacto directo con Craig en mucho tiempo, y eso era algo que agradecía. Tucker tenía fama de ser una mala compañía, y esas cosas no les gustaban a sus padres.

Pero contrario a lo que sus padres pudiesen pensar en aquel momento, Tweek no pudo evitar sentir como las piernas le temblaban al darse cuenta de que Craig tenía unos ojos azules muy bonitos. No era bueno con las analogías, pero él rubio tenía la vaga sensación de que le recordaban a un agujero negro. Por primera vez en mucho tiempo, algo tan aterrador como aquello no le causaba nada de miedo, más bien le resultaba... Fascinante.


-Ja, que mierda.- Cartman no dejaba de reír con la noticia. -No puedo creer que ahora tienes que pasar tiempo con ese anormal. Oficialmente podemos ir dándote por loco, Kenny.- Los tres chicos a su lado pusieron los ojos en blanco, hastiados de la inmadurez de Eric.

-Muerte gordo.- Ladro Kyle, mientras salían del aula de Biología, una de las pocas clases en la que coincidía todo el curso. Aún seguía sin estar en buenos términos con Stan, habían discutido antes y después del almuerzo, porque Stanley era demasiado sensible, y porque según su súper mejor amigo, él era demasiado insoportable. Broflovski se preguntó entonces porqué era él el que tenía la fama de temperamental en el grupo.

-Deja de joderme el buen ánimo, rata judía.- Contesto él castaño.

-Tweek no merece que lo llames de esa forma.- Le reprocho Stan, reflexivo.

-No seas un hippie zarrapastroso Stan, yo no merezco ver cómo te compadeces de un perdedor.- Kenny intento hacer oídos sordos a las tontas peleas de sus amigos. Odiaba admitirlo, pero Cartman tenía la razón esta vez. Ya podía ir dando su cordura por perdida.

Una nueva voz capto su atención.

-¡Oh Dios! ¡Kenny!.- Le llamo un rubio a distancia a lo largo del pasillo. Tweek iba solo, temblando como era su costumbre, con un par de libros bajo el brazo y sus típicas pintas de demente. Tanto McCormick como sus amigos se voltearon a verle, en tanto este se acercaba al único rubio entre ellos. -M-Me han di-dicho lo de la... ¡Gah!... Tutoría.- Informo, sin dejar de lado sus espasmos ocasionales, y ese ligero tic bajo su ojo derecho que a Kenny se le hacía tan incómodo. Era casi imposible pensar que el estado en el que se encontraba ese chico se debía solamente a la cafeína. Debía darle a las drogas o algo.

-Ah, eso...- Incluso Cartman se había quedado en silencio, esperando una mejor respuesta por parte de Kenneth. -Supongo que debemos ir a la biblioteca ahora mismo, ¿no? son las dos y quince.- Para Tweek era obvio como McCormick se removía sobre sí mismo, levemente perturbado. No pudo evitar sentir como él corazón se le encogía un poco, al percatarse de lo indeseable que resultaba su presencia, siempre era lo mismo.

Kenny se despidió de sus amigos con un leve movimiento de mano que Cartman ignoro por completo, y que Kyle y Stan devolvieron, incómodos. Sobre todo Stan, quien aún no podía olvidar lo ocurrido la tarde del sábado en su casa.

Tweek se limitó a seguir a su nuevo estudiante, mientras un par de ojos les miraban intrigados a lo lejos.

Craig se cuestionó si debía ir tras Kenny para pedirle un par de explicaciones o debía dejarlo por la paz. Antes de que pudiese decidirse, Clyde lo jalo del brazo directo a la salida, aun cabreado con McCormick.


-Así que…- Comenzó Kenny, intentando iniciar conversación. Los pasillos ahora se hallaban desiertos, a excepción de ellos dos, quienes se encaminaban a la biblioteca de forma pausada. -¿Desde cuándo das tutorías?-

-De-Desde que… Que… Re-Reprobé deporte, ¡Gah!- Bien, eso a Kenny no le impactaba, Tweak tenía de deportista lo que él tenía de astronauta. Así que solo daba clases para conseguir los puntos que le faltaban en Educación Física ¿No? Tuvo que soltar una risilla discreta, no era un propósito muy altruista, pero tampoco era tan obsesivo como las ansias de Kyle o Wendy de ser perfectos. Tweek le miro curioso, con esos enormes ojos verdes que poseía.

-No quiero ofenderte ni nada, pero no me sorprende. Eres realmente delgado, ¿seguro que comes bien?- Preguntó, mientras la cabeza inclinada de Tweek asentía con lentitud, ahora miraba fijamente el suelo por el que caminaba, como si le diese vergüenza ver a Kenny a la cara. -Descuida, yo también tengo problemas de peso.- No sabía ni porque había dicho aquello, pero pese a la aversión inicial que sentía por Tweek, debía admitir que no había hecho algo especialmente extraño desde hacía más de diez minutos, y eso era un record para él. -No tengo suficiente dinero como para comer bien, así que se me ven las costillas.- Tweek se preguntó cómo alguien podía tomar confianza tan rápido como para subir el dobladillo de su camiseta y demostrarle que no estaba mintiendo en cuanto a lo de las costillas.

-¡Oh Dios mío, ta-tal vez tienes p-parásitos! ¡Arghhh! ¡Demasiada presión!- Ambos se detuvieron a mitad de camino, y Kenny anoto mentalmente no volver a decir nada que pudiese alterar a su nuevo tutor. Joder, que raro se ponía ese chico con cualquier tontería, incluso se jalaba de los cabellos sin motivo alguno.

Luego de unos segundos Tweek pareció calmarse y caer en cuenta de lo que había dicho.

-L-Lo siento mucho, ngh. M-Me a-altero con fa-facilidad.- Kenny rodo los ojos de forma sarcástica, mientras su compañero jugaba con los botones de su camisa.

-No me digas.- Ironizo. Al percatarse del rostro culpable de Tweak prefirió cambiar de tema. -Ya llegamos.- Anuncio lo obvio, en tanto entraban a la biblioteca. Tweek se dio cuenta casi de inmediato.

Kenny se manejaba con demasiada naturalidad allí adentro. Incluso la bibliotecaria le había regalado una mirada a modo de saludo, aunque la mujer tuviese reputación de no ser muy simpática. Cuando ambos consiguieron una mesa, cosa que no fue realmente difícil porque prácticamente se encontraban solos, Tweek preguntó;

-¿Vi-Vienes mucho por a-acá?- La pregunta había tomado a Kenny por sorpresa, quien abrió los ojos genuinamente sorprendido. ¿Cómo era que Tweek lo sabía? Nadie de su curso iba a la biblioteca con frecuencia como para verle allí a menudo.

-No tanto como quisiera, la verdad.- Contesto de forma vaga, intentando no brindar demasiada información. No muchos entendían de la privacidad como Kenny, quien estaba acostumbrado a tener su vida su vida privada bastante apartada del resto. Él otro rubio no volvió a preguntar nada, sino que más bien se concentró en sacar todos sus apuntes de los libros que llevaba con él. Kenny nunca había visto tanto papeleo desde que su padre había intentado fallidamente darlos en adopción a él y a sus hermanos cuando tenía seis años. -¿Me harás estudiar todo eso?- Realmente estaba incrédulo.

-¡E-Es, gah, m-mi deber!- McCormick suspiró. Aquello iba a resultar más pesado de lo que pensaba en un principio.

-De acuerdo.- Luego de una amplia sesión de estudios con Tweek, Kenny contemplo la idea de suicidarse ahí mismo. Detestaba la física, y Tweak parecía empeñado en ense;le las fórmulas para calcular la velocidad de un tren ¿Por qué querría él saber a qué velocidad iba un jodido tren? ¿Eso de que le serviría en el mundo real? -Esto no va a ningún lado.- Dijo, luego de dos largas horas fallando en lo mismo.

-¡De-Debes esforzarte! S-Sé que es mucha pre-pre-presión, Ken. Pero es i-importante.- Kenny ni siquiera se tomó la molestia de escucharle con atención. Lo había llamado Ken y eso era un nivel de confianza al que él no estaba acostumbrado.

-Lo que digas, Twekears.- Rodo los ojos, con exasperación. Pero Tweek ya no le escuchaba. Tweekears… Así le había dicho. Se paralizo en seco, solo una persona le había llamado de aquella forma hacía mucho tiempo atrás.


Darling Are You Gonna Leave Me - London Grammar.

-Debo ir a casa de Clyde, su padre dice que tuvo otro ataque de depresión.- Informo Token en medio de una partida en la consola en casa de los Black. Craig le miro con expresión en blanco, sabía que Donovan tenía fuertes secuelas desde la muerte de su madre.

-Te acompaño.- Propuso, dispuesto a levantarse del suelo para ir rumbo al apartamento de los Donovan junto a su amigo. Black negó con la cabeza.

-No, volveré pronto. Tú quédate aquí con Tweek, por favor cuídalo.- Dijo antes de irse de la casa, sin percatarse de que él pequeño rubio al fondo de la habitación había empezado a temblar con fuerza. No estaba acostumbrado a estar solo con Craig, ni siquiera estaba acostumbrado a estar con Craig en grupo.

-Como sea.- Respondió con indiferencia, tomando de nuevo los controles. Tucker sintió la mirada temerosa de Tweek clavarse en su nuca y eso le ponía nervioso. –Oye tú, bicho ¿Quieres jugar?- Los ojos verdes como el oliva de Tweek se abrieron, y sus cejas se levantaron de la impresión. Ignoro el insulto, pues estaba más ocupado pensado en sí aquello era cierto ¿Tucker le estaba invitando a jugar con él? Se sentó a su lado con cautela, tomando entre sus manos el segundo mando, aun estremecido. -Cálmate, no te voy a matar, por Dios.- La mirada del moreno era divertida, pero su expresión aun le resultaba estoica al muchacho más pequeño.

-E-Es que… Nghhh.- Se removía en el suelo. –N-No sé ju-jugar ¡GAH! ¡Es demasiada presión!- Exclamó, alterado. Solo tenían diez años, era normal que no tuviese demasiada experiencia con esas cosas. Los ojos de Craig se posaron fijamente sobre él, lo que ponía a Tweek aún más incómodo que en un principio. Hasta que la palma de la mano de Tucker fue a parar directo a la cabeza del rubio, quien pensó que iba a golpearlo, hasta que comenzó a revolver los mechones desaliñados de cabello de Tweek.

-Ya aprenderás, Tweekers.- Fue la primera y única vez que Craig le sonrió genuinamente, sin una pizca de malicia o sarcasmo adornando sus labios.


-Por cierto ¿Por qué te pusieron nombre de drogadicto?- La sedosa voz de Kenny le devolvió a la realidad. Él chico le observaba con curiosidad, esperando contestación por parte del más paranoico de ambos.

-Ah…- Fue la poco inteligente respuesta que logro articular Tweek, quien aún no salía completamente de su ensoñamiento. –Pa-Papá dice que es un te-termino aglo-aglo-aglo…- Odiaba quedarse pegado con una frase, por eso no solía usar términos fuera de léxico coloquial -¡Anglosajón! Para ngh, referirse a l-la gente ner-nerviosa.- McCormick le sonrió divertido mientras apoyaba su mentón encima una de sus manos.

-Será más bien un término anglosajón para referirse a una persona que consume crack o metanfetaminas.- Tweek se preguntó cómo Kenny conocería una etimología tan compleja como aquella sin necesidad de recurrir a un diccionario, pero este contesto su duda antes de siquiera poder preguntarle algo –Escuche a Craig decirlo una vez.-

Tweek sonrió ligeramente, asintiendo a las palabras de Kenny.


Tras la partida de Kenny, Stanley y Kyle siguieron su camino, seguidos de Cartman quien no dejaba de parlotear acerca de su nueva Xbox 360.

-Ya cierra el pico, culón.- Eric ignoro la queja de Broflovski para seguir con su poco interesante relato. -¡Dije que te callaras!- Grito el pelirrojo, mientras se encaminaba a la parada de autobuses a esperar a Sheila Broflovski, su madre, le pasase a recoger en su auto.

-Que aburrido eres, Kahl. Supongo que tendré que ir a fastidiar a Butters o algo.- Dijo con el entrecejo fruncido, sacando las llaves de su camioneta.

-Por favor…- Musitaron Marsh y Broflovski al mismo tiempo. Cartman gruño algo indescifrable para ambos (Probablemente insultos hacia ellos), en tanto se largaba al estacionamiento a por su vehículo.

-Al fin solos.- Celebro él pelirojo. -No sabes cómo lo odio.- Pero Stan lo ignoro, aplicándole la ley del hielo. No podía ser que aun siguiera molesto por lo de Wendy ¿O sí? -Pfff, eres un crío.- Se quejó, aun así Stanley no contesto hasta que Randy Marsh, su padre, llego por él.

Él moreno ni siquiera se despidió cuando subió al coche de Randy, quien le saludaba afablemente desde el asiento del piloto. Kyle le devolvió el saludo de modo silencioso y cuando ambos se habían ido, él solo se quedó ahí, en blanco.

Ojala aquella pelea absurda entre ambos llegara a su fin pronto.


Kenny estaba agotado. Jamás había estudiado tanto en toda su vida. Debía admitirlo, Tweek era un buen profesor, pese a ser tan complicado como persona. Al llegar a casa se percató de que Stuart no estaba, y la presencia de Kevin tendido sobre él sillón destartalado de la sala fue suficiente como para arruinarle más el día.

-Mamá tampoco está, gusano. Y no pienso cocinarte. Dijeron que volverían mañana, papá está haciendo negocios con unos tipos en Denver, algo acerca de montar una gasolinera. Mamá dejo carne congelada.- Kenny ignoró las partes poco relevantes de aquel discurso y se dirigió a la cocina por algo de tomar. Bebió la leche directo del envase, esperando a que no estuviese dañada ni nada por el estilo.

-¿No deberías estar en casa de tú novia ocupándote de que no muera de sobre dosis, o algo?- Preguntó al salir de la cocina, su hermano mayor le enseño el dedo de en medio en respuesta, ofuscado con la actitud del rubio.

Al subir a su habitación escucho a lo lejos un par de voces femeninas cuchicheando entre ellas. Karen debía haber invitado a alguna amiga suya o algo, por lo que decidió ser una persona decente e ir a saludar.

Tocar no era una costumbre en casa de los McCormick, por lo que no lo hizo. De haber sabido lo que sucedía allí adentro se hubiese tomado la molestia de golpear la puerta.

Karen tenía los ojos abiertos de par en par, mientras que sus manos sostenían un sobre abierto con algo que no podía leer desde su posición. Ruby Tucker, a su lado y desparramada sobre la cama de Karen, llevaba el maquillaje corrido (Uno que Kenny pensó, era innecesario para una niña de catorce años) y parecía haber estado llorando. Su expresión era seca, la réplica exacta de la de su hermano mayor, y sus brazos tenían horrorizado al rubio ante ellas.

Una serie de cortes enormes adornaban sus muñecas, y Kenneth supo que habían sido hechas adrede.

-¡Fuera!- Su hermana era una persona tan dulce y atenta que aquel grito no había sonado nada propio de ella, aun así Kenny obedeció, intentando respetar la privacidad de las chicas. Cerro la puerta con cuidado, aun sorprendido con lo que acaba de ver.

¿Qué podía ser tan horrible como para que Rubiela Tucker se autoflagelará de aquella manera?

La astucia de Kenny lo sospechaba, sabía lo que era más sensato. Pero aquella parte egoísta de él se negaba a correr a contarle a Craig. No debía meterse en la vida intimida de las personas, ni mucho menos quería tener que ser él quien lastimara a la familia de la única persona que le había regalado algo de cariño tras conocerle de forma verdadera.

...Continuará...


Notas finales (Esta vez bastante extensas): Bien, lo prometido es deuda. Creo que aunque no haya sido demasiado explicito, el Creek esta empezando a aflorar ¿No creen? *Se escucha un "No" colectivo de fondo*. Supongo que soy demasiado lenta para el romance ;_; xD.

Por cierto, se que no muchos son fans del Crenny, en realidad mi impresión sobre la pareja es que es muchísimo más popular en el fandom anglosajón, pero a mi me ha apetecido escribir mucho de ellos en español, ustedes que opinan al respecto? Debería ser más popular? Quiero dejarles una lista de reproducción que hice con unos fanmades que me parecieron espectaculares, sobre la pareja. Me haría muy feliz que los vieran, acá los dejo, solo deben unir los espacios: www . youtube watch?v=c9eR5P8dX3U&list= PL_8jMuChxzqiuY16R2XqaHc diUYdLYVX5&feature=mh_lolz

También quería anunciar que subo capitulo tan pronto solo, y solo tan pronto porque mi grupo de tesis (Dos chicas más y yo, justo en las que me inspire para los personajes de Craig y Damien, aunque tengan un poco de mi también -En especial Kenny, que creo que me representa bastante bien, al igual que Craig.-) y yo estamos sumamente atareadas con ese trabajo. Nos han dado apenas un mes para montarla, sumado a eso nos preparamos para las pruebas universitarias en nuestros cursos particulares fuera de clases y las mismas clases del instituto. También es complicado sacar tiempo, porque una de ellas tiene una hija de tres años y esta preparándose para entrar a la aviación venezolana, y la otra esta lidiando con un problema legal porque su novio esta preso por todos los sucesos que vienen dándose en mi país desde hace ya dos meses y medio, él que vea noticias sabrá de que hablo. El gobierno esta metiendo preso a todos los estudiantes que consiga, y quemando universidades por intereses políticos, debido a la crisis nacional que vivimos. Por lo que quizás este hasta el cuello de cosas por hacer lo que queda de mes, tal vez me desocupe completamente por allá por Julio, pero prometo volver con algo bueno. Ahora a los Review's.

Anónima: Gracias por el comentario, espero que esta vez no se te haya hecho tan pesado o deprimente D:

Luis Carlos: No creo que se haya dado la oportunidad entre ellos como para que Kenny les dijese acerca de su sexualidad, además siempre se ha notado muy interesado en las mujeres a lo largo de show, no? xD Y a mi también me da algo de pena lo de Butters y Pip, pero me parece que es lo más lógico en la linea cronológica de la serie, Pip murió, pero si estuviese vivo seguiría siendo el saco de boxeo de todos en South Park, y Butters es el ser más manipulable que han podido crear Trey y Matt. Por suerte Tweek se salva! Creo que es tan raro que hasta los bravucones le huyen. A Craig le va mal en la vida por hijoputa xD así nos sucede a todas las personas malditas, jamás acabamos bien. Damien no puede ayudar a Pip ni aunque quiera (Pero dudo mucho que realmente esas sean sus intenciones, no es precisamente una buena persona, es el jodido Anticristo), pues le es imposible manipular a alguien de forma directa desde el infierno, habrá que esperar a que llegue a la tierra a patear traseros. Y quizás si tengas razón, quizás si quiere mortificarlo y a la vez le tenga envidia, je.

¡Hasta la próxima!.