Disclaimer: los personajes de la serie Card Captor Sakura no pertenecen, son propiedad de la chicas de Clamp, solo utilizo los personajes para mi historia sin ningún fin de lucro, aclarado el punto, empecemos la historia
Do I want to know
Solo nos enamoramos una vez en la vida.
El resto de nuestros días, los perdemos buscando alguien con quien volver a sentir lo mismo…
POV Tomoyo
Era una tarde cálida de abril, como cada día a la salida del colegio, me encontraba esperando a mi mejor amiga, hasta que esta terminara su entrenamiento con las porristas, desde que entramos a la preparatoria, había decidido no unirme a ningún club, ni siquiera al del coro, sencillamente estaba cansada de cantar para los demás, me gustaba cantar, pero por diversión, solo para mi, así que decidí que no había nada mejor que pasar un rato a solas en el jardín de la escuela, a menos, claro, que llegara el muchas veces molesto Eriol Hiraguizawa a interrumpir mi momento a solas con uno de sus comentarios o bromas tontas, pero este día especialmente , estaba insoportable, hasta que hizo lo menos pensado, en medio de una discusión que como siempre no iba para ningún lado me besó, no negare, que como primer beso fue inolvidable, una sensación extraña, que mezclaba la calidez de su aliento y el sabor de mi brillo labial
-¿fresas? –me dijo con la ceja alzada mientras yo me cubría la boca sonrojada como nunca en mi vida
-¡¿Qué te pasa?! ¿Por qué hiciste eso eh? –reclamé en cuanto pude recuperar la habilidad para hablar y formar una frase coherente
-mi padre me dijo un día que la mejor manera de hacer callar a una mujer era con un beso –me contestó como si nada
-y me supongo que eso harás con todas ¿no? –repentinamente me sentí mal de que fuera así
-no, que va, solo a las que me gustan –y mostró "esa" sonrisa, esa con la que después descubrí que era capaz de hacerme todo por él
-¿Por qué me dices esas cosas eh, cuál es tu problema?
-¿mi problema dices? –Riendo un poco- ¿quieres saber cuál es mi problema? –me miró y se acercó a mí, tomando un mechón de mi cabello- te quiero. Me encanta tu nombre. Me encanta la forma en que me miras. Me encanta tu hermosa sonrisa. Me encanta como transformas un pésimo día en uno radiante, lleno de alegría… ese es mi problema
-eres un cursi Eriol
-¿en serio? Todo esto es por culpa tuya, yo era un chico normal y sano hasta que me enamoré de ti, ahora ya no como por pensar en ti, no desayuno por pensar en ti, no ceno por pensar en ti…
-déjame adivinar, y no duermes porque tienes hambre –me miró serio, tomando mi rostro entre sus manos
-ojala fuera eso linda, pero tampoco duermo pensando en ti, estoy muy mal, y solo tú puedes hacer algo por mí, para convertirme en una persona más o menos normal de nuevo
-ah, si ¿y como que tendría que hacer según tú? –dije siguiéndole la corriente
-solo tienes que contestar afirmativamente a una pregunta ¡y listo!
-¿y qué pasa si digo que no?
-bueno, cargaras en tu conciencia la culpa de mi muerte
-bueno, ya, haz la dichosa pregunta
-ok, ok, ya va –tomó aire y se preparó hablar- Tomoyo Daidouji, ¿aceptas ser mi novia?
-¿prefieres que te tire de un puente o te pegas un tiro? –la cara de sorpresa que puso no tuvo precio, aun ahora cada vez que lo recuerdo no puedo evitar reírme, se quedó serio- no te creas Eriol, no seas tonto, claro que acepto ser tu novia, aunque seas un odioso a veces, tu también me gustas mucho-y después de eso nos besamos, hasta que llegó Sakura y gritó tan alto por la sorpresa que hizo que nuestras cabezas chocaran al momento de separarnos.
Así fue como él y yo nos hicimos novios… son hermosos recuerdos, pero ahora solo son eso, recuerdos que como siempre acuden a mi traicionera mente que cuando le da la gana actúa como el corazón le pide e inevitablemente lo recuerdo, y las lagrimas asoman por mis ojos cuando lo que debería hacer es sonreír, después de todo, tengo lo que siempre quise, si tan solo pudiera deshacerme de todas estas cosas tan llenas de recuerdos de él, de nosotros, de todos, pero no he logrado reunir el valor suficiente para hacerlo… me pregunto por qué, si esto se terminó hace mucho.
-¿qué haces amor?
-ah, solo estaba limpiando y ordenado un poco, y me encontré fotos de cuando estaba en la preparatoria
-oh, aquí esta Sakura y Shaoran –dijo mientras tomaba las fotos- te veías muy linda con tu uniforme
-¿tienes acaso algún fetiche con los uniformes Allan?
-claro que no preciosa –besando su mejilla- deberás dejar eso para mañana, ya es tarde, debes de estar muy cansada, además de emocionada por haber vuelto a Japón
-la verdad sí, ya quiero que sea mañana para ver a todos, aunque de vez en cuando los veía, es muy bonito saber que a partir de ahora solo basta con manejar un rato y ver a Sakura y a mi mamá
-sabes que yo haré todo lo que esté a mi alcance para hacerte feliz porque te amo
-muchas gracias… yo también te amo
La mañana llegó demasiado pronto, sobre todo para aquellos que pasaron gran parte de la madrugada despiertos, como cierto joven de mirada azul, dueño y miembro de un prestigiado bufete de abogados, uno de los más reconocidos y solicitados de la ciudad de Tokio, su nombre, Eriol Hiraguizawa, quien pasó la noche en su departamento investigando cierto caso que involucraba a su cliente en un asunto de asesinato, pero por más que intentaba las cosas se ponían mas y mas complicadas y la familia de su cliente cada vez más insoportable, aún así como cada día a las nueve en punto se encontraba en su oficina.
Como cada día, fue recibido por su secretaria Mika, una joven de unos veintidós años, discreta y muy eficiente, perfecta para él, después de haber tenido varias asistentes que querían arreglar algo más que su agenda, definitivamente prefería ser él quien decidiera con quien irse a la cama, aunque para ser sinceros, últimamente no tenía tiempo para pensar en esas cosas, esa mañana en especial se encontraba con ganas de no saber nada del mundo, inmediatamente llagando a la oficina, Mika ya tenía listo un café bien cargado, y sin azúcar, amargo como sus días, antes solía tomar té, como todo buen inglés, pero le gustaba especialmente dulce, pero eso ya no lo mantenía despierto, así que era café por la mañana y whisky por las tardes, así, cada día.
-gracias por el café Mika, ¿Cómo va Yanagi con el caso del desfalco?
-parece que ha encontrado pruebas que exoneran a la señorita Hirose
-perfecto, mantenme al tanto por favor, seguiré en el caso Fujimoto, si necesitas algo avísame
-si señor… -Eriol estaba a punto de entrar en su oficina- señor Hiraguizawa, espere, debo decirle cuidado
-¿cuidado? –y sin previo aviso alguien salió a toda velocidad de su oficina y de no ser por sus buenos reflejos lo hubieran tirado al suelo, con todo y café y reportes
-¡Erioooool! Estoy de regreso, apuesto que estás contentísimo de verme –pero el ojiazul siguió caminando a su oficina- Mika, no me pases llamadas de nadie, restaré trabajando –diciendo esto para la aparentemente recién llegada, que aun así lo siguió a su oficina, cerrando la puerta tras ella, sentándose en un sofá delante de su escritorio con pose seductora mientras Eriol tenía la vista fija en los documentos, la chica de exquisita figura, cabellos negros como plumas de cuervo y ojos que parecían dos rubíes sacó una revista de su bolso para ocupar un poco el tiempo, pero no estaba en su naturaleza estar callada mucho tiempo- ¿hasta cuándo vas a seguir así?
-¿así cómo? –sin despegar la vista de su trabajo
-así, como si fueras un robot, del trabajo a la casa y aun allá sigues trabajando, estás mal
-ya sé que estoy mal, pero no sé como estar de otra manera, y ahora estoy en un caso muy importante –la chica se levanta de su asiento y le arrebata los papeles
-claro que sabes como "estar de otra manera", pero eres un cobarde, te gusta sufrir, crees que lo mereces
-sabes tan bien como yo que no fui el hombre perfecto, no fui ningún santo, sinceramente no se que buscaba en otras si ella era todo para mi
-eso es cosa del pasado, ahora es el presente y deberías comenzar otra vida
-ya hemos hablado de esto muchas veces Mei, y sinceramente no estoy de humor hoy
-es solo que no creo que esto sea justo
-¿justo en qué sentido?
-pues mírate, te la pasas el día trabajando para no pensar en ella, cuando se muy bien que aun conservas esa foto suya en el cajón de tu escritorio
-Li Meiling, no te metas en mis asuntos
-me meto donde me dé la gana por que te quiero, y mientras tú y yo discutimos aquí acerca de tu soledad y culpabilidad o no en este asunto, ella feliz de la vida tomada de la mano de otro hombre, sonriendo mientras tú te quedas encerrado en esta oficina, el día está tan bello y apuesto a que ni siquiera lo notaste –Eriol se queda callado y solo suspira
-por favor, ya no mas… -dice melancólico
-¿de qué sirve tu amor? Si para ella no fue suficiente entonces, ahora mucho menos… sabes que está de regreso –ahí Eriol levanta la mirada para cerciorarse de que la pelinegra no mentía
-¿la has visto?
-llegamos en el mismo vuelo desde Sídney, me pareció verla, y esta mañana he llamado a Sakura y con gran emoción me lo confirmó, venía con su novio, esposo o lo que sea, un tipo muy guapo, de cabello castaño y ojos grises, un empresario de una empresa naviera, o al menos eso dicen
-¿para qué me cuentas esto?
-para que recapacites, y te des cuenta que ella continuó su vida, que tu eres el único que se quedó atrapado en el pasado, y esto debe acabar
-¿y coincidentemente esto te beneficiará?
-nada me daría más gusto, pero yo solo quiero que seas feliz, que vuelvas a ser el chico que conocí antes
-me temo que ese Eriol ya no volverá jamás Meiling, y en serio te agradezco que todo este tiempo hayas estado aquí para apoyarme, pero definitivamente ahora no tengo tiempo de empezar ahora… aunque me gustaría verte un día de estos, si es que no esperas nada mas de mí
-sabes que acepto lo que quieras darme… yo también sufro porque quiero… -Eriol se acerca y la besa
-te veré mañana en la noche ¿te parece? Para entonces espero haber terminado este trabajo
-llevaré un buen vino, hasta mañana –dicho esto salió de la oficina
Después de la conversación con la chica Li, se sintió peor de lo que se había venido sintiendo, era cierto todo lo que su amiga le había dicho, y a pesar que no era la primera vez que le hablaba tan duramente, algo había sido diferente, y por primera vez estaba considerando seriamente hacerle caso, total, no tenía nada que perder, lo único que había querido ya no era ni sería suyo nunca más…
Por primera vez en días, decidió que tomaría su hora de comida fuera de la oficina, cosa que le alegró a su secretaria, que se preocupaba mucho por él y por su situación muchas veces deprimente, aunque nunca se había atrevido a preguntar nada, pero sospechaba que tenía que ver con cierta chica que estaba en una fotografía arrugada que muchas veces había sido botada a la basura, mismas veces que fue rescatada de ahí, ella la había visto recién que llegó a la oficina, pero por la actitud de su jefe supo que era mejor no preguntar cuando la foto estaba sobre el escritorio o encerrada en el cajón, pero de algo no había duda, que por alguna razón, y a pesar de la señorita Li que sabía tenía una relación de más que amigos con el abogado, y más mujeres que lo buscaban, él no estaba interesado en ellas.
Y esa misma discusión que tenían siempre los dos amigos donde siempre salían las palabras "la amo todavía" cosa que hacía que finalmente la china saliera dando un portazo, terminando la conversación hasta la próxima visita…
Bueno, después de algún tiempo de ausencia en la página he regresado con esta historia, que espero sea de su agrado, y si fueran tan amables de dejarme algún review con sus opiniones me harían muy feliz.
Como pueden ver en esta historia estaré mezclando flashback desde el punto de vista de los personajes, estos estarán en letras cursivas y lo que esté en letra normal será en tercera persona, finalmente, un agradecimiento para las personitas que me agregaron recientemente a alertas y/o favoritos, esta historia va dedicada para ustedes, muchas gracias y espero que me hagan llegar sus comentarios, un saludo para ustedes lectoras (y ojala también lectores) que se toman unos minutos de sus ocupadas vidas para leerme.
