Los siguientes personajes les pertenecen a CLAMP
ADVERTENCIA: LENGUAJE SUBIDO DE TONO.
PERSONAS QUE NO LO TOLEREN,
POR FAVOR DIRIGIRSE A OTRO FIC.
POV Syaoran Li
Hoy en clases me pasé el día observando a Kinomoto para ver si tenía alguna conducta agresiva o sospechosa. Pero solo me di cuenta de tres cosas: se sonrojaba mucho, era torpe en matemáticas y que tenía unos ojos hermosos. Todo el día se la pasó con sus amigas y ayudando a las personas en todo lo que podía. Esa chica no podía ser familia de los Kinomoto para los cuales trabajan mis padres. Es un apellido común y puede ser que sea otra familia. Así que descarté esa idea.
Hoy habían prácticas de fútbol y de porristas, mientras me vestía recibí un mensaje de texto de Meiling.
"Espero que te vaya bien en tu práctica hoy. Te quiero.
-M"
Le respondí con un simple "Gracias. -S" No era nada cursi ni sentía nada por Meiling, más que aprecio como amiga ya que crecimos juntos. Salí a jugar, hoy hacía mucho sol, perfecto para jugar. Me entregué a mi juego por completo, amaba el fútbol. Para mí era un desestresante por todos los desastres que pasan por mi mente, además fue parte de mi terapia dada por mi psicóloga. Vi a lo lejos a Sakura platicando con sus amigas por el descanso de 10 minutos que nos daban los entrenadores, se veía muy linda sudada. Desvié mi mirada antes de que se diera cuenta que llevaba rato observándola y volví al juego. Cuando el juego acabó, iba saliendo por el portón del instituto donde se encontraban las chicas. Sakura me dedicó una sonrisa la cual correspondí con un movimiento ligero con la mano y seguí mi camino. Aún no sé por qué me habla después de que la hice sentir mal la semana pasada.
Antes de llegar a casa, pasé por casa de Meiling con la cual tomé una ducha muy larga, ya que su madre estaba visitando a su tía en Tokio hasta mañana, y su hermanita Kaho sabía todo lo nuestro, así que nos dejaba en paz.
-Te ves bien así todo sudado Syaoran- me dijo sentada encima de mi totalmente desnuda en la bañera llena de agua.
-Haha- reí- Bien es como te haré sentir ahora- le dije mientras colocaba mis labios en su seno izquierdo y soltaba un ligero gemido- en poco rato me tengo que ir.
-¿Pero por qué Syaoran?- me dijo moviéndose inquieta por los besos y chupones que dejaba en sus senos- la estoy pasando muy rico.
-Tengo deberes que hacer, y mamá se debe preguntar dónde estoy, deben ser casi las 10:00PM.
-Tienes razón, pero antes de irte hazme llegar- me dijo con una voz sensual que me excitó, y aquí iba la tercera vez que le haría el sexo.
Llegué a casa pasadas las 11:00PM y ya todos estaban durmiendo, o eso creía. Tomé una ducha, me puse unos boxers y empecé los deberes para mañana, cuando escuché la puerta de mi habitación abrirse de un portarzo del cual me sobresalté.
-Mamá, no hagas eso de nuevo- dije con el corazón en la boca.
-¿Dónde estabas Li?- dijo muy enojada.
-Estaba en prácticas y luego donde Meiling- dije despreocupado- Ahora, si me permites haré mis deberes escolares.
-¡No te atrevas a mentirme de nuevo Syaoran Li! ¿DÓNDE ESTABAS?- empezó a gritar.
-Ya te dije, estaba donde Meiling.
-No te creo nada Syaoran, ya empezaste de nuevo, no puedo creer que estás volviendo a lo mismo de antes.
-Mamá, no he hech...
-¡CALLA!- me dio una cachetada.
-¿Te estás poniendo loca?- dije agarrándole las manos fuertemente- Ya te he dicho dónde estaba.
-Me estás hiriendo Li...- y ahí mismo sentí un puñetazo en mi mejilla con el cual caí al suelo.
-¿Cómo te atreves a herir a tu madre así?- dijo mi padre enojado hasta el tope.
-¡Sólo le agarraba las manos para que no me golpeara!- empecé a gritar.
-ES TU MADRE, te puede golpear cuantas veces merezcas, ¿dónde estabas Syaoran?
-En casa de Meiling, ya lo dije- en ese momento mamá lloraba y se sentó en la cama. Que dramática.
-Donde la puta aquella, desde siempre se te ha tirado como una cualquiera- no debió decir eso, aunque no la quiera, era mi amiga desde pequeños. Le estampé un golpe en la cara y luego le seguí dando más hasta que me agarró y me tiró al suelo y me dio dos puñetazos más con los cuales sangraba en mi boca terriblemente- Volviste a ser el mismo marica de siempre. Que asco me das, te mandaré de nuevo a la correccional- dijo antes de salir de mi habitación.
Me quedé tumbado en el suelo cuando las lágrimas comenzaron a bañarme, recordando todo lo que viví allí. Tenía un mal manejo de la ira, ya había atacado a muchos compañeros de clase en momentos que me sacaban de mis casillas molestándome por mi estatus social y económico. Un día, cuando tenía 15, llegando de casa de Meiling, un hombre se me acercó e intentó llevarse el dinero que mi madre me había dejado ese día. Intenté zafarme de su agarre, pero este hombre puso su arma en mi sien. Estaba sudando frío, así que le di todo mi dinero. Aún así sacó un arma blanca para acabar conmigo, la cuchilla iba directo a mi corazón, pero llegué a detenerla. Pude tirarlo en el suelo, y nos peleábamos por el arma blanca. Llegó a perforarme el brazo izquierdo y la muñeca, pero cuando al fin pude tomar control del arma, sacó rápidamente su pistola y me apuntó, así que le introduje el arma en la cabeza. La sangre empezó a brotar y soltó el arma. La imagen de aquel hombre me dio náuseas y me desmayé. Cuando desperté, estaba en un hospital y me dieron la noticia de que maté a aquel hombre. Me hicieron exámenes de drogas, los cuales dieron positivos, ya que Meiling y yo conseguíamos unas pastillas que nos hacían delirar, las cuales habíamos consumido ese día. Mis padres habían sufrido mucho conmigo por las broncas que armé en la escuela, hasta ese día fueron los mejores padres que alguien pudo desear. Mi madre estaba devastada y mi padre totalmente decepcionado, creían que inventaba la historia y que acababa de matar a aquel hombre bajo efectos de drogas. Me metieron cinco años en una correccional, pero al segundo año pudieron probar que yo tenía razón y me dejaron salir. Aún así mis padres me creen capaz de cualquier cosa, y siguen pensando que me drogaba, lo cual era erróneo. Cambié aquel mal hábito por el cigarrillo, lo cual no era bueno, pero al menos era mejor.
No me di cuenta cuando caí dormido totalmente. Cuando desperté no había nadie, aún me dolía la cara, pero tenía que darme rápido para llegar al instituto. Tomé un baño y salí, cuando llegué ya habían entrado todos los alumnos, así que me apresuré.
-Buen día joven Li, llega tarde- me reprochó el profesor Terada.
-Buen día, disculpeme- fui a mi asiento sintiendo todas las miradas encima, especialmente la de Kinomoto, quien me miraba con preocupación. Me ubiqué detrás de ella, donde había un asiento vacío. Se pasó las clases viendo hacia la ventana y en cambio de hora, ella y Daidouji voltearon hacia mí.
-Li, ¿te pasó algo? Tienes la mejilla cortada y el ojo derecho un poco hinchado- dijo Kinomoto, dirigiendo su mano a mi herida, la cual agarré y la quité antes de que llegara.
-Nada- respondí cortante. No estaba de humor.
-Pero Li...- empezó Daidouji.
-Nada, por favor, déjenme en paz- les dije más enojado y miré hacia la ventana. Ellas se miraron confundidas y me dejaron. Pasaron química e historia y empezó el receso. Me fui a las gradas de la cancha a fumarme un buen cigarrillo, de verdad lo necesitaba.
POV Sakura Kinomoto
Ayer fue un día muy triste, Touya me prohibió ir donde mi madre por estas dos semanas hasta que ella se calmara, y tenía que entrar con Kero por si se alarmaba de nuevo. No podía dejar de pensar en eso, y así en las nubes fui al instituto. Me caí una vez, choqué contra dos personas y mis amigas me preguntaron si estaba en la luna unas cuatro veces. Solo desperté cuando Li entró al aula porque tenía unos golpes en la cara, ¿a caso se había peleado con alguien? Quizá si era alguien peligroso. Cuando terminó el profesor, quien me llamó la atención por estar distraída, miré a Tomoyo y le dije por mímicas "¿le preguntamos?" Y asintió, así que nos volteamos hacia donde Li.
-Li, ¿te pasó algo? Tienes la mejilla cortada y el ojo derecho un poco hinchado- pregunté curiosa acercando mi mano a la herida para analizarla, pero me la quitó.
-Nada- respondió secamente.
-Pero Li...- dijo mi mejor amiga.
-Nada, por favor, déjenme en paz- miró hacia la ventana muy enojado. Tomoyo y yo nos miramos y nos dimos por vencidas, así que volteamos ya que el siguiente profesor había entrado a clases. Me quedé pensativa, ¿por qué tenía que ser tan cerrado?
En receso lo vi a lo lejos fumando cigarrillos, odiaba ese hábito, te dejaba los dientes amarillos con el tiempo y afectaba los pulmones. Aún así, me parecía sexy en él. Me senté con Tomoyo a la hora de la almuerzo y platicamos sobre sus clases de piano y sobre la nueva obra de la escuela, donde ella haría los vestuarios. Yo no participaría, ya que no se me dan esa clase de cosas. Me quedé viendo fijamente a Syaoran Li, era un encanto. Había empezado a jugar baloncesto con los chicos de nuestro salón.
-¿Sabes Tommy?... Creo que me gusta Syaoran- dije sin pensar.
-¿Syaoran? ¿Estás loca?- me dijo incrédula.
-Si, ¿no es lindo?- dije mientras lo señalaba con el mentón.
-Bueno, es lindo si, pero es muy extraño.
-Es misterioso, me parece interesante. Ojalá poder conocerlo mejor algún día.
-Buena suerte con eso- me dijo antes de cambiar el tema, le conté sobre mi madre, que estaba en el psiquiatra por motivos de depresión por la muerte de mi padre. Quedó sorprendida y se lamentó. También me contó sobre su madre, siempre estaba en el trabajo o en viajes de negocios y no le prestaba atención, lo cual la hacía sentirse vacía.
Cuando entramos al salón me quedé pensando en mi madre, ¿qué haría ahora? ¿Qué me puede a ayudar a aclarar mi mente sobre la carta que encontré?
-¡Señorita Kinomoto!- me gritó el profesor.
-S...¿Si?- dije despertando de mis pensamientos.
-Es la cuarta vez que te llama Sak- me dijo Tomoyo en un tono de voz que solo yo podría escucharla, a lo que yo respondí con un sonrojo.
-Preste atención. Su pareja para el proyecto será... Syaoran Li- pronunció y siguió con la lista.
¿¡LI!? No puede ser, el no querrá estar conmigo, aunque a mí me emocionaba la idea. Además ¿qué proyecto era este?
-¿De qué proyecto habla?- le pregunté a Tomoyo.
-Sakura, deberías prestar atención- me dijo reprochándome- Es sobre una exposición sobre el espectro de la luz.
-Ahh- estaba ansiosa. Voltée hacia Li sonriente- seremos compañeros.
POV Syaoran Li
-Preste atención- le llamó la atención otro profesor más a Kinomoto, era tan distraída- su pareja de proyecto será... Syoran Li.
¿En serio? ¿Cuánta mala suerte puede tener alguien en un día? La escuché preguntarle a su amiga pelinegra sobre el trabajo. Si que era estúpida, no sé como haría el trabajo con ella. Volteó hacia mí y exaltó:
-Seremos compañeros- dijo sonriendo.
-Sí, como sea- respondí. Se le borró la sonrisa cuando hablé, ¡no! Se veía linda cuando sonreía... ¿Qué diablos acabo de pensar? Es una tonta.
-Bueno... ¿Quieres hacer el proyecto en tu casa o mi casa?- dijo. En mi casa hay muchos problemas, así que quisiera pasar todo el rato fuera de allí, además, así podría averiguar bien si el tal Eiji es familiar de esta castaña.
-Tu casa- me limité a decir. Sonrió.
-Vale, mañana luego de las prácticas vamos a mi casa- dijo y se volteó. Sería una tarde interesante.
Perdón por la tardanza, pero la imaginación no me estaba funcionando D:
espero poder actualizar más pronto, ya que empecé el siguiente capítulo anoche.
Espero que les guste, este capítulo se trata más de nuestros castaños favoritos.
¡Un beso desde RD!
