Disclaimer: los personajes de la serie Card Captor Sakura, no me pertenecen, son propiedad de las chicas de Clamp (todos lo sabemos u.u) y yo los utilizo sin ningún fin de lucro, aclarado este punto, los invito a leer el capitulo dos.
Do I want to know
¿Cuántos secretos puedes guardar?
Porque hay una melodía que encontré,
que de alguna manera me hace pensar en ti,
y la pongo en modo repetición,
hasta que caigo dormido,
derramando bebidas sobre mi sofá
POV ERIOL
Era una tarde de verano como tantas otras, bueno, para los demás tal vez lo fueran, para mí, era especial, está bien, cada día que pasaba junto a ella para mí era especial, en aquel entonces era muy joven y pensaba de esa manera tan cursi, pero eso era algo que solo me pasaba con ella, mi princesa amatista, así la llamaba, y me encantaba ver como sus ojos se iluminaban cuando me escuchaba decirlo, sospecho que ella no tenía ni idea de que ese simple gesto, que una simple sonrisa suya, un solo roce de sus labios o cuando le tomaba la mano, me llenaba de felicidad, pero lo más especial para mí era escucharla cantar.
Ella decía que solo cantaba cuando estaba muy feliz, y con orgullo puedo decir que todos los días, aunque fuera una estrofa ella cantaba para mí.
-Tommy, te amo. –ella me miró con sus hermosos ojos, como pensando- ¿me amas?
-mmmm… no –dijo alejándose un poco, pero la verdad no le creí
-¿de verdad? ¿En serio no sientes lo mismo por mi? –dije tomando su mano
-no. A ver, espera… siento algo raro en el estomago. Son como…. Como mariposas… -haciendo ademanes de girar- que dan vueltas y vueltas y vuel…
-eso princesa, es amor, ¡realmente me amas! –dije acercándola a mí
-espera. Se me quitó, creo que solo era asco, disculpa –la miré con cara de enojado
-malvada
-es tu culpa por preguntar cosas tontas, sabes que te amo tonto, pero también me gusta jugar contigo… me debes muchas Eriol Hiraguizawa
-tú también me debes varias –y sin más la besé
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Cuando despertó se dio cuenta de que ya casi era de día, se sintió desorientado, había soñado con ella, desde hace mucho tiempo que no lo hacía, quizá desde que se fue lejos de él, hacía ya alrededor de dos años, entonces se prometió que no volvería a soñar con ella, y a base de estar tan cansado incluso para soñar lo había logrado, hasta que la visita de cierta muchacha lo había perturbado, a tal grado de verla en sus sueños.
Aunque habían pasado tres años desde que terminaron, aun no lograba entender como habían terminado de esa manera, a pesar de que se amaban tanto, la relación terminó por romperse, tal vez porque se volvió monótona, como dice el dicho "no es que no sepas lo que tienes, es que nunca piensas en que puedas perderlo", eso fue exactamente lo que le pasó a él, al principio de la relación era él el que se pasaba siendo cariñoso con ella, aunque no podía decirse que Tomoyo no era cariñosa, le costó un poco mas de trabajo expresar sus sentimientos, podría decirse que en ese aspecto eran todo lo contrario, Eriol Hiraguizawa, un soñador, romántico empedernido, Tomoyo Daidouji, una chica con los pies bien plantados en la tierra, y con temor de enamorarse, lo mejor de todo había sido hacer que ella abriera su corazón, lo que su princesa amatista ignoraba era que lo que sus labios callaban, sus ojos lo gritaban, y Eriol era adicto a mirar sus ojos hermosos y que le contaban todos sus secretos, por ese motivo no se preocupaba, sabía que aunque un te quiero no saliera de su boca tan seguido, lo sentía.
Y de pronto, no porque su amor se terminara, sino tal vez por un poco de aburrimiento empezó a alejarse un poco de ella, aunque ahora fuera Tomoyo quien hiciera lo imposible por hacerlo feliz, lo que la amatista no sabía era que su sola presencia lo hacía feliz, aunque él no se diera cuenta…
En serio, las palabras de su amiga lo habían perturbado, al grado de idear cualquier plan para enterarse como estaba la amatista, esa tarde había quedado de verse con uno de los pocos amigos que le quedaban, de los verdaderos, que no lo dejaron solo en su depresión y seguían aun preocupados por su actitud tan ermitaña, se trataba de Shaoran Li, esposo de Sakura, prima de Tomoyo. Pero su castaño amigo ya tenía casi 15 minutos de retraso, algo poco usual en él, hasta que lo vio aparecer apurado en la entrada del restaurante.
-siento el retraso, cuando estaba a punto de salir me surgió algo
-no hay problema, ya estaba a punto de comer sin ti
-no te lo perdonaría, de por sí, nunca aceptas las invitaciones para cenar en casa, hasta Sakura se sorprendió de que me invitaras
-ahora resulta que no puedo ver a mi mejor amigo sin dobles intenciones
-nadie habló de dobles intenciones, solo mencioné que es un poco raro… en fin ¿podemos pedir? Me muero de hambre
-claro, yo también tengo hambre
-inclusive ha pasado tiempo desde que te escucho interesado aunque sea por comer
-cállate Shaoran, y pidamos ya –le hace una seña al mesero para que se acerque a tomarles la orden más tarde platicaban de cosas cotidianas- ¿Cómo están los niños?
-Kohaku ya entro al jardín de niños ¿si te lo había dicho, no? –Eriol asiente- pero ni eso acaba con sus energías, creímos que después de jugar todo el día se calmaría en casa, pero ahora hasta parece peor, me alegra mucho que nos quiera enseñar todo lo que aprende, pero sinceramente a veces me gustaría que quisiera hacer algo más tranquilo como ver una película o que le lea un cuento en lugar de pasar la tarde en el jardín jugando con la pelota
-ese niño heredó toda la energía de Sakura, recuerdo que nunca paraba como llegaba en las mañanas a la escuela, aunque tarde, desde temprano ya andaba corriendo y al final del día seguía llena de energía
-es cierto, pero Kohaku se despierta tempranísimo, incluso antes que Sakura algunas veces, y nunca se cansa
-huy, que tormento tu vida
-oye, tener hijos es muy bonito, pero ya me estoy haciendo viejo, quiero un poco de descanso, si tuvieras hijos me entenderías –Eriol lo mira serio- yo… lo siento no quise decir…
-olvídalo, ¿y la pequeña Midori? ¿Ya habla?
-ya sabe muchas palabras, y las pronuncia bien, mucho mejor que otros niños de su edad
-entonces es tan inteligente como su padre –Shaoran se sonroja, si, a sus 27 años se sigue sonrojando, ante la mirada divertida de su amigo- y… ¿Cómo está Sakura?... seguro muy feliz con la vuelta de su prima
"oh, ahí va el verdadero motivo de su invitación", pensó Shaoran
-desde luego, ellas siempre han sido muy unidas, seguramente Sakura fue la persona que más sufrió con la partida de Tomoyo –dijo para vengarse del inglés
-probablemente… ¿y como está?
-linda como siempre, pero que se puede esperar, se trata de Tomoyo, si ella no me hubiera rechazado cuando nos conocimos, seguramente ella sería mi esposa
-¡hey! Que le voy a decir a Sakura
-solo bromeaba, yo amo a Sakura, y aunque al principio me gustara Tomoyo, cuando ella me mandó por un tubo, decidí enfocarme y entonces me enamoré de Sakura, tú fuiste solo un tonto con mucha suerte, te llevaste el tesoro del colegio
-la verdad creo que tienes razón, solo lamento que lo de tonto luego se convirtiera en idiotez, tanta como para dejar ir a la persona que mas amaba en la vida
-ánimo Eriol, me gustaría que pudieras superar eso, yo sé que es difícil, pero sería lo mejor para ti, te lo digo porque a pesar del tiempo me sigo preocupando por ti, además Tomoyo no llegó sola
-lo sé… Mei me lo contó, la vio en el aeropuerto… ¿lo conociste?
-lo he visto un par de veces, es un buen tipo, está perdidamente enamorado de ella, se nota
-¿y ella? ¿Se ve feliz?
-se ve mucho más feliz que cuando se fue de aquí
-me gustaría decir que me alegro de eso, pero no puedo evitar sentirme mal de saber que ella me ha olvidado cuando yo todavía no logro dejar de pensar en ella aunque sea un momento todos los días. Pero en fin, ahora que sé que ella está bien, creo que es momento de retomar mi vida, si ella ha dejado nuestra historia atrás, lo haré yo también.
Mientras los chicos pasaban una comida un tanto llena de nostalgias, las chicas no estaban en mejores condiciones. En la terraza de la casa de la familia Li Kinomoto, Sakura y Tomoyo también recordaban un poco mientras veían jugar a los pequeños Kohaku y Midori, la amatista suspiró mientras veía embelesada a la pequeña Midori, quien daba unos pasos ayudada por su hermano mayor, quien era una réplica casi exacta desde Shaoran de no ser por sus ojos tan verdes como los de su madre, su amiga se le queda viendo y se da cuenta hasta donde va la mirada de la pelinegra hasta la pequeña
-Tomoyo ¿me estas escuchando?
-la verdad no Sakura, estaba pensando en mi hija, ahora ella tendría un año más que Midori y seria la niña más linda del mundo –dijo casi al borde de las lagrimas
-tranquila Tommy… ¿crees que también seguirías con Eriol?
-no sé, a veces me lo pregunto y pienso que las cosas suceden por algo, aunque perder un hijo sea el dolor más grande que pueda haber, tal vez se estuviéramos igual de distanciados
-o tal vez hubieran arreglado las cosas
-quien sabe, probablemente nunca lo sabremos
-o tal vez si… después de todo, estas de nuevo en Japón
-ni te imagines cosas Sakura, lo mío con Eriol ya no tiene arreglo
-no digas eso, él todavía sigue enamorado de ti
-aunque así fuera, el me lastimo mucho, aun hay cosas que no puedo olvidar
-Tomoyo, tu eres buena, y creo que aun sientes algo por él
-Allan va a pedirme matrimonio –cambiando repentinamente de tema
-¿te ha insinuado algo?
-vi la nota del anillo de compromiso, uno muy costoso, y no es que eso a mí me importe mucho, pero no puedo obviar el hecho
-¿y piensas decirle que si?
-se que él haría todo por hacerme feliz
-¿y vas a serlo?
-pondré todo de mi parte para que así sea
-casándote sin amor solo estarás cometiendo un error
-Sakura, yo se que tú y Shaoran se aman, pero he aprendido que a veces el amor no es suficiente
-Eriol a veces dice lo mismo, que para ti el amor no fue suficiente, pero no creí que fueran tus propias palabras amiga
-te juro que yo hice todo lo que estuvo a mi alcance para que estuviéramos bien, pero salvar una relación no es trabajo de una sola persona y él seguía decepcionándome una y otra vez, es obvio que yo me cansara de eso, destruyó de tantas maneras mi confianza, mis sueños y mi autoestima que finalmente ya no pudo arreglarlas
-supongo que tienes razón… pero bueno, olvídalo, eres tu quien tiene la decisión, después de todo es tu vida, seguro a Meiling le hará feliz saber que ya no hay ningún peligro
-¿Meiling Li? ¿Meiling Li está saliendo con Eriol? –sorprendida
-algo así, digamos que lo acompaña algunas noches
-ya veo, supongo que entonces si le alegrará saberlo
-¿y tú?
-¿yo qué?
-¿Cómo te sientes de saber eso?
-¿lo de Eriol y Meiling?... supongo que es lo normal, ¿no? Que cada quien siga con su vida
-lo dices como si creyeras que eso es verdad
-lo es, después de todo, yo lo hice
-supongo
-cambiemos de tema, no sé como pasamos de un tema triste a uno aun todavía más deprimente
-perdóname Tomoyo, no era mi intención que te enojaras
-claro que nunca me podría enojar contigo Sakurita –la abraza- al contrario, las cosas que me has dicho me han hecho reflexionar, y creo que he hecho lo correcto
-¿algún día sabré toda la historia?
-tal vez… algún día podré hablar de eso y recordar solo los momentos felices, y los tristes como lecciones
-espero que ese día llegue pronto para que de verdad puedas corresponderle a Allan como se merece
-créeme que cada día me esfuerzo para que sea así
***notas finales***
Hola a todos, he aquí un nuevo capítulo de esta historia que espero esté siendo de su agrado, y hablando de eso según las estadísticas he tenido un numero bastante considerable de visitantes en esta historia, así que me gustaría recibir sus comentarios, me haría feliz saber si les está gustando y todo lo que me quieran contar, preguntas, comentarios, criticas, especulaciones, ideas, todo es válido, aunque sea un emoticón, que no les quita mucho tiempo.
Finalmente muchas gracias por leer y hasta la próxima, saludos desde México.
