A/N: La verdad esperaba que obtuviese una mejor recepción este Fic, pero no siempre se puede tener lo que se quiere, ¿no es así? En fn, espero que disfrutes este capítulo :D

Gracias Anonimo. 0 por tu review, me alegraste el día cuando lo recibí :D y a ti LoveDamonSalvatore por tu favorito, en verdad es un logro para mi ñ_ñ


El domingo había transcurrido sin algún suceso interesante en todo el día para Stiles Stilinski, en la noche estaba tan absorto en su propio mundo de investigación en Google acerca de todo lo sobrenatural en lo cual estaba en constante relación, que no se percató que unos ojos azules brillaban en la ventana de su habitación, estaban observando todos sus movimientos, desde los más sencillos como lo eran sus dedos moviéndose sobre el teclado de la computadora hasta los más complejos como lo eran sus extraños bailes al escuchar música; cosa que así en ese mismo momento. En algún momento, Stiles quedó frente a su ventana y notó los ojos azules que lo miraban atentamente, lo cual hizo que gritase hasta que se dio cuenta que era Derek Hale.

-Amigo.- Le dijo al hombre con una mano sobre su pecho a la altura de donde su corazón se encontraba. –Me has asustado de muerte.- Se acercó a su ventana y la abrió, luego se hizo a un lado para dejar entrar a Derek. -¿Qué haces en mi casa de todas formas?- Los ojos del hombre habían vuelto a su habitual color verde, pero aún lo veía fijamente a los ojos. –No, no es como si me molestase tu compañía, ¿sabes?- Stiles rió nerviosamente, esperando que Derek no tuviese la capacidad de oler esa emoción. –Pero en serio, ¿has venido a algo? Porque el que hayas estado afuera de mi ventana por quién sabe cuánto tiempo, entrar a mi habitación y estar mirándome fijamente, la verdad es un poco aterrador.-

Derek rodó sus ojos, como si no pudiese creer lo tonto y molesto que el hijo del Sheriff era. –Vengo a verte.- Dijo sin más.

El corazón del chico se saltó un pálpito. –¿En serio?- Odiaba cómo su voz sonaba tan llena de ilusión.

-Así es, quería saber cómo estabas llevando la situación de… Tu alma.- Derek dijo encogiéndose de hombros y sentándose en la silla giratoria donde Stiles estaba previamente sentado. –Dime, ¿te funcionó de algo el consejo que te di?- El hombre lobo le preguntó al adolescente mirando directamente a los ojos.

Stiles casi podía jurar que su interior suspiraba cada vez que esos brillantes ojos verdes miraban a los suyos que eran de un color marrón brillante. –Sí, muchas gracias, ya sabes, por preocuparte y venir a saber cómo estoy.- Le dedicó una sonrisa al hombre sentado enfrente suyo. -¿Quieres pizza?- Le preguntó ofreciéndole unas 3 rebanas en una caja de la comida rápida.

-¿Por qué no?- Derek dijo y tomó una rebana dándole un mordisco. -¿Cómo está Scott?- Le preguntó vanalmente.

Stiles suspiró, no sabía cómo responder a eso. –No tengo idea. Aparentemente está perfecto, pero cuando lo veo a los ojos puedo ver cómo sufre, como si le faltase algo o simplemente estuviese perdido, es similar a lo que…-

-Estás sintiendo ahora mismo.- El hombre lobo lo dijo como una afirmación, deshaciendo cualquier vaga suposición de una pregunta.

-Así es.- Stiles no sabía qué más decir, eso era exactamente lo que pasaba. Así para quitarse un poco los nervios que empezaba a sentir, tomó una rebanada de pizza y empezó a comerla. –¿Y qué hay de ti? Recuerdo que yo, ehh, el Nogitsune te hirió y estuviste a punto de morir.- Se esforzó todo lo que pudo para evitar que su corazón se saltase un pálpito o se encogiese; por la mirada que Derek le dio le aseguraba que su tarea no había sido cumplida con total éxito.

-Estoy bien, me curé rápidamente.- Derek dijo, omitiendo que mientras estaba en alguna clase de transe vida-muerte había soñado con él.

El hijo del Sheriff se colocó una mano sobre su pecho y suspiró. –Es un alivio.-

Derek arqueó una de sus cejas en su dirección. -¿Estabas preocupado por mí?- Le preguntó, completamente sorprendido; ocultando la felicidad que sentía en ese preciso momento.

Los ojos de Stiles se abrieron cómicamente al darse cuenta de lo que había hecho, pero luego se tranquilizo, no es como si le hubiese dicho que se moría si él lo hiciese. –Sí.- Asintió. –Supongo que después de todo este tiempo, Scott y yo te hemos tomado un poco de cariño.- Le dijo antes de acercársele y golpearlo ligeramente en el hombro con su puño derecho, riéndose nerviosamente en el proceso.

Derek frunció el ceño, escuchando el corazón de Stiles sabía que mentía, ¿pero en qué? –¿No deberías ya estar dormido? Mañana tienes que ir al instituto.- Le dijo al adolescente mientras miraba al reloj que tenía en lo alto en una de las paredes.

Stiles rodó los ojos y suspiró dramáticamente. –Suenas como mi padre.- Derek emitió un gruñido proveniente de su garganta y Stiles alzó sus manos a la altura de sus hombros. –Vaya, tranquilo amigo. Haré lo que me digas, Dios.- Se quejó y tomó su pijama de uno de los cajones de su cómoda y entró al cuarto de baño.

Vamos, que no si iba a desvestir enfrente de Derek, ¿y si se lo comía? Claro, como si eso fuese a ocurrir. Después de haberse puesto su pijama que era de un color turquesa, volvió a entrar en su habitación. -¿Sabes? Si quieres puedes quedarte ahí en la silla, pero te pido que no me veas. Es, uh, ya sabes, un poco aterrador.- El adolescente sacudió sus hombros como para darle énfasis a lo dicho. –Sé que soy muy guapo y no puedes apartar tus ojos de mí, pero trata de hacer tu mejor intento, ¿quieres?- Con eso, se ganó otro gruñido por parte de Derek. –Bueno, bueno, ya me callo.- Luego con ello, se metió bajo las delgadas sábanas de su cama y se dispuso a dormir, no sintiendo los ojos del hombre lobo sobre su cuerpo, lo cual era en parte lo que necesitaba ahora mismo.

Después de 20 minutos y cuando Derek estuvo completamente seguro que Stiles estaba dormido, se acercó al muchacho y se cernió sobre éste, colocando sus manos sobre la cama a los costados del adolescente. Derek cerró sus ojos y empezó a inhalar profundamente cerca del cuello de Stiles, dejando que sus fosas nasales se llenase del aroma del chico, exhalando con un pequeño suspiro de satisfacción y luego repitiendo el procedimiento en el cabello castaño del hijo del Sheriff, pasando sus labios suavemente por su oreja y colocando sus dientes sobre ésta sin hacer presión, y a lo último, le dio un suave beso al joven en su frente; le dio el beso más suave que podía dar para evitar que Stiles se despertase.

-Estaré aquí para ti cuando sea que me necesites.- Derek le habló en voz baja al rostro dormido de Stiles, pasando sus dedos por el cabello del chico, amando lo sedoso que éste era. –Haré todo lo que esté a mi alcance para reparar tu alma.- Siguió jugando con su cabello. –Probablemente aún no estés listo para saber lo que eres para mí…Lo mucho que significas para mí.- Luego, el hombre lobo se apartó de su casi inexistente espacio personal. –Lo importante ahora es llenar el vacío que sientes en ti alma… Aunque quizá sea yo el único quien pueda hacerte sentir como antes.-

Y con eso, Derek apagó el computar y comió la última rebanada de pizza sobrante y salió de la habitación de Stiles por la misma ventana por la cual había entrado, cerrando ésta antes de dejarse caer y cayendo de pie, y antes de marcharse se aseguró que nadie lo hubiese visto salir para no levantar rumores o dar a interpretar malos entendidos; aunque quizá al final de todo, ambos tenían un poco de razón.

Derek se dirigió a su camioneta y entró en ésta y, encendiendo el motor, emprendió el camino de regreso a su apartamento, pensando si pronto sería el momento adecuado de revelarle a Stiles lo importante que era para él en su vida… De si era el momento adecuado de revelarle a Stiles Stilinski que era el anchor de, nada más y nada menos, Derek Hale.


Al día siguiente, Stiles había asistido al Instituto y pasó su día como cualquier otro; tomando sus clases, participando de vez en cuando, haciendo uno que otro comentario sarcástico… Pero nunca salió a relucir su trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH); y en ningún momento habló con Scott, Lydia, Isaac, Danny, Kira, Malia o incluso Ethan. Simplemente se la pasó solo en la mayor parte del tiempo, por más que su mejor amigo trataba de hablar con él y preguntarle si había ido a visitar a Derek. No, simplemente no le prestó atención. Fue hasta la hora del almuerzo en que no pudo escapar de la inevitable conversación con su amigo hombre lobo Alfa.

-Dime Stiles.- Scott le dijo a su amigo sentándose a su lado en una de las mesas de la cafetería. -¿Fuiste a ver a Derek como te sugerí?- El adolescente con pocos rasgos latinos le preguntó antes de darle un mordisco a su sándwich de pavo.

-Sí.- Stiles le respondió a su amigo comiendo otro poco de su ensalada. –Sí, fui a verlo después de que te fuiste de mi casa. Y, la verdad, me dio un muy buen consejo.-

-¿En serio?- Scott dijo casi no creyéndolo. ¿Derek ayudando a Stiles? Simplemente la idea en su cabeza no sonaba tan creíble, aún incluso cuando él fue quien sugirió tal idea.

-Sí. Me dijo que pensara en todas las personas a mi alrededor que quería, e incluso a las que ya había perdido, pero en un momento alegre.- Le explicó el hijo del Sheriff a su amigo.

-Suena como un cliché, ¿no te parece?- Scott le preguntó continuando en su tarea de comer su sándwich.

-Y bastante, pero en serio funciona.- Stiles terminó de comer su ensalada antes de ver de frente a su amigo. –Ayer por la noche Derek vino a mi casa.- Dijo sin más.

Scott se quedó paralizado por un momento, con los ojos completamente abiertos por la estupefacción que sentía y luego miró el rostro de su amigo. -¿Y qué quería? ¿Te hizo daño? Dime que no te hizo daño porque si lo hizo yo…- A Scott se le empezó a hervir un poco la sangre y sus ojos resplandecieron de un rojo brillante momentáneamente; nadie tenía el derecho a lastimar a su mejor amigo, especialmente cuando estuvo a muy poco de perderlo por un espíritu maligno; el Nogitsune.

-No Scotty, no me lastimó.- Stiles puso sus manos sobre los hombros de su amigo para tranquilizarlo. –Simplemente fue para ver cómo estaba, para saber si el consejo que me había dado estaba dando resultados.-

-Pero no te hizo daño, ¿cierto?- Volvió a preguntar Scott.

Stiles rodó los ojos y suspiró, como si la situación lo fastidiara. –No, Scott McCall, Derek Hale no me hizo daño.- Lo dijo como si toda su conversación fuese una completa pérdida de tiempo. –Incluso tú lo dijiste, "Presiento que Derek jamás te haría daño".- Stiles le dijo a Scott citando sus palabras. –Aunque sí me gruñó por molestarlo… Y se comió mi última rebanada de pizza.- Luego rió, porque no pudo actuar enojado al decir eso último; Scott uniéndose a él en la risa.

-Ya extrañaba tu risa.- Scott le dijo cuando ambos terminaron de reír.

-Me amas, lo sé.- Stiles le dijo a su amigo empujándolo por el hombro.

Después, ambos amigos se retiraron de la cafetería para continuar sus clases, uniéndose a ellos Lydia, Isaac, Danny, Kira, Malia o Ethan dependiendo a la hora y materia que les correspondía. Stiles seguía sintiéndose raro, especialmente por no ver a Allison, pero con ayuda de sus amigos estaba completamente seguro que volvería a ser el mismo de antes, aunque es claro que todo lleva su tiempo. Pero no podía negar que también deseaba que Derek estuviese allí para ayudarlo, para sanar algo que no se puede ver pero se siente. Quería que Derek estuviese allí para quererlo como él esperaba que lo quisiera. Pero no todo lo que se desea se puede tener.


Era otra vez de noche, cerca de las 10:00 pm, y Stiles no se sorprendió que algo, más bien dicho alguien, tocara la ventana de su habitación. El adolescente se acercó a su ventana y dejó entrar a Derek a su habitación.

-Cariño, si empiezas a venir muy seguido por la noche, van a saber de lo nuestro.- Stiles agudizó su voz para que sonara como el de una chica y diciendo un breve enunciado que recordaba haber escuchado en una película cuyo nombre había olvidado.

Derek simplemente le gruñó y se sentó en la silla giratoria frente al escritorio, justo como hizo en la noche anterior. -¿Cómo te fue hoy en el Instituto? ¿Acaso hablaste con Scott?- Le preguntó mirando de arriba abajo al hijo del Sheriff.

-Bien, gracias, qué atento eres por preguntar.- Le dijo con una ligera sonrisa; el sarcasmo no estaba presente en su voz. –Y sí, hable con Scotty y le dije que me habías dado un consejo además de la visita nocturna que me hiciste la noche anterior.-

A Stiles le pareció ver a Derek sorprendido. -¿Le mencionaste que vine a verte ayer por la noche?- El hombre lobo le preguntó con tono calmado; ocultando muy bien su ansiedad.

-Por supuesto, ¿por qué no habría de hacerlo? Es mi mejor amigo.- Stiles le dijo mirándolo a los ojos. –Además no es como si hubiésemos hecho algo, umh, inapropiado.- No pudo evitar el sonrojo que se apoderó de su rostro al mencionar eso último.

Derek no dijo nada y se levantó de la silla, acercándose lentamente a Stiles. El adolescente empezó a retroceder, hasta que el espacio en su habitación se terminó y su espalda chocó con una de las paredes, no pudiendo hacer nada para evitar que Derek se acercase a él.

-Ehh… Creo que estás muy cerca.- Stiles rió nerviosamente cuando el rostro de Derek estuvo a tan sólo 10 centímetros de la suya, y colocando sus grandes manos a los lados de la cabeza del hijo del Sheriff. –Sé que te gusto, pero no tienes porqué asustarme.- Intentó bromear, pero en serio quería con todas sus fuerzas que sus palabras fuesen ciertas; al menos en lo primero porque lo segundo era verdad.

Derek no decía nada y cada vez más se acercaba con extrema lentitud a Stiles. –Tienes razón, me gustas.- Y con ello, hizo desaparecer el espacio entre ellos, juntando sus labios en un beso. Derek besaba lentamente a Stiles, esperando a que saliera de su shock inicial y empezara a besarlo; lo cual duró tan sólo 5 segundos.

Stiles envolvió sus brazos alrededor del cuello de Derek, besándolo con fervor, era lo que siempre había querido. Derek apretó su cuerpo al del adolescente, colocando sus manos en la cintura de Stiles, como no queriendo que el chico de ojos marrones se apartase de él, haciendo que perdiesen ese contacto que era el más cercano que hayan tenido; al menos intencionalmente. Pero todo lo bueno tiene que terminar, lo cual ocurrió cuando ambos empezaron a sentir la necesidad de respirar; apartando sus rostros para lograrlo. Derek miro profundamente a los lindos ojos marrones de Stiles, casi queriendo que con sólo mirarse a los ojos Stiles ya no sintiese ese vacío en su alma; pero para ello tendría que esperar para arreglarlo si es que el adolescente le dejaba hacerlo.

Stiles estaba a punto de volverlo a besar, pero Derek se apartó. El hijo del Sheriff lo miró interrogántemente, buscando una respuesta para el inminente rechazo que sentía en el momento. –Eres mi anchor.- Fue lo único que dijo Derek, aun viéndolo a los ojos mientras comenzaba a retroceder con dirección a la ventana.

Stiles al darse cuenta que Derek estaba por irse, decidió preguntarle. -¿Qué es un anchor?- Pero no obtuvo respuesta alguna, porque Derek se arrojó al suelo y se fue corriendo, justamente como había llegado. El adolescente se acercó a su ventana y sacó su cabeza para ver por dónde se iba el hombre lobo; lo cual era muy tarde debido a que Derek ya no estaba a la vista.

Stiles volvió a ingresar a su cuarto y cerró su ventana, luego tocó sus labios, agitando suavemente sus hombros al recordar la sensación que le produjo tener los labios de Derek sobre los suyos; eso no tenía precio. Por lo tanto, como ya no tenía nada más qué hacer, apagó su computadora y se puso su pijama y se metió en su cama, dejando al instante que sus párpados se cerrasen a la vez que aún sentía titilar sus labios por el beso compartido con Derek. Definitivamente, Stiles tendría una buena noche de descanso gracias al hombre lobo del cual se había enamorado.


A/N: Se puede apreciar que no supe cómo acabar este capítulo, ¿no es así? Pero en fin, me gusta :D Dime qué opinas de mi trabajo, ¿de acuerdo? Que no te avergüence decirme lo que en realidad piensas; en realidad eso me hace mejorar y aumenta mis ganas de escribir ñ_ñ

Atentamente: Luis Fernando (I Love KL)