A/N: Decid+i subirles el último capítulo hoy :D Siéntanse especiales, en serio :) Creo que el título del capítulo lo dice todo, ¿no es así? Que sea de su agrado este capítulo :D

Gracias a IB Black, xolotlacraciazukey, ittoki-kun, Dreizel,Tabhita y Anonimo. 0 por sus reviews y su apoyo con este Fic :) Que tengan un bonito día.


Al terminar las clases, justo como Scott había prometido, él y Stiles se dispusieron a iniciar su tarea de averiguar en dónde estaba Derek Hale. Habían ido a buscarlo al bosque, muy cerca de donde todo había comenzado, pero no hallaron mucho que se pudiese tomar como una pista del paradero del hombre de ojos verdes. La única cosa que tenían para hallar a Derek era el agudo olfato de hombre lobo que poseía Scott, pero éste no podía recordar cómo olía el otro hombre lobo; si Stiles tuviese esas habilidades, lo habría encontrado muy fácilmente.

-No puedo creer que ni siquiera teniendo a un perro de búsqueda sea capaz de encontrarlo.- Stiles cuando cerca de 2 horas habían transcurrido. Scott se irguió y miró a su amigo con el ceño fruncido. –Sabes que no lo digo en serio.- Stiles le sonrió a Scott.

-No te preocupes.- El hombre lobo le dijo antes de proseguir con su labor de hallar un olor medianamente familiar.

Ambos amigos estaban tan absortos en hallar a Derek que no se percataron que alguien se acercaba por detrás de ellos. –Hola chicos, ¿qué están haciendo?- Era la voz de una chica.

Stiles reconoció la voz. –Buscando a Derek, Malia.-

Malia le sonrió. -¿Por qué lo buscan?-

-Stiles necesita hablar con él.- Scott le respondió a la chica sin mirarla, sin apartar su concentración de su nariz; por lo cual no vio la mirada de disgusto en la chica y ésta pasó desapercibida para el hijo del Sheriff.

-Si quieren puedo ayudarles.- Malia se ofreció.

-Eso nos serviría de mucha ayuda.- Stiles le dijo y posteriormente le dio una sonrisa.

Los 3 adolescentes siguieron buscando al solitario (en más de un sentido) hombre lobo, hasta que lo hallaron cerca del lago, sentado al borde de éste.

-¡Derek!- Scott lo llamó, pero Derek no se inmutó, aparentando que no había escuchado al chico de piel bronceada. -¡Derek! ¡Stiles necesita hablar contigo!- Y con eso, Derek se levantó del lugar de donde estaba sentado y se giró para verlos, empezando a caminar en su dirección.

Cuando el hombre de verdes ojos se acercó lo suficiente, se percató que Malia, la mujer zorro, estaba con ellos, muy cerca de Stiles; Derek trató de ocultar su molestia, pero simplemente no pudo porque era terrible en ello.

-¿Qué quieres Scott?- Le preguntó golpeado al Alfa, haciendo caso omiso del chico pálido (por más que quería pedirle perdón por sus actos) y de Malia.

Scott tomó una postura firme, no había buscado a Derek para buscar pelea, pero si las circunstancias lo ameritaban, no tendría otra opción. –Como te dije, Stiles necesita hablar contigo.-

-Sí, necesitamos hablar.- Pro primera vez, Stiles intervino entre los hombres lobo, percatándose de la tensión que había entre ambos.

Derek miró a Stiles, y tuvo que contenerse para no envolverlo entre sus brazos en ese preciso momento. –En ese caso, debemos hacerlo a solas.-

-No vas a deshacerte de mí tan fácilmente.- Scott le dijo en voz baja, peligrosa; de ninguna manera iba a permitir que el hombre nacido como lobo lastimara los sentimientos de su amigo, otra vez.

Derek cruzó sus brazos sobre su pecho y suspiró exageradamente. –Está bien.- Luego dirigió su vista hacia Malia. –Pero ella debe de irse.-

-¿Por qué?- Tanto ella como Scott preguntaron al unísono.

-No me agrada.- Fue la única y directa respuesta de Derek.

-¿Por qué?- Stiles le preguntó confundido. Hasta donde conocía a Malia, era una chica buena.

Derek frunció el ceño. –Porque le gustas.- El hombre de ojos verdes no hizo nada para ocultar su malestar.

-¿Solamente por eso?- Scott le preguntó a Derek con cara incrédula. –Eso es algo infantil, ¿no te parece?-

-No me gusta que Stiles huela como a ella.- Derek dijo antes de tomar el brazo del mencionado y jalarlo en su dirección.

Scott no hizo nada para impedirlo, conocía el sentimiento de posesión sobre la persona de tu interés, y que oliese como a alguien más era completamente molesto. Lo aborrecía.

-Ohh ¿Así que vas a empezar a ser todo sobreprotector y posesivo, eh, lobito?- Malia le preguntó con sorna. –Sabes que Stiles está mejor conmigo.-

Derek podría haber soportado el primer comentario, pero definitivamente no el segundo. Así que el hombre lobo Beta apartó a Stiles, dejándolo a sus espaldas, para enfrentarse a la mujer zorro. -¿Qué acabas de decir, zorra?- Es evidente que lo dijo como un insulto. Y luego, se lanzó al ataque.

-¡Chicos, tranquilos!- Stiles les gritó al ver garras desgarrando ropa y cortar piel haciendo que ésta sangrase.

-Stiles, déjalos, deben hacer esto.- Scott le dijo a su amigo colocándose a su lado. Stiles lo miró de reojo y el Alfa respondió su pregunta antes de formularla. –El lobo tanto como el zorro, son animales territoriales. Deben luchar para ver quién se queda con un cierto lugar.- El hijo de la enfermera pensó un poco sus palabras antes de volver a hablar. –Aquí la disputa no es por un territorio. Es por ti. La pelea decide quién es lo suficientemente fuerte como para protegerte.- Terminó de explicar el Alfa.

-Ohh.- Fue lo que Stiles dijo, porque ciertamente era lo único que podía decir con la impresión de lo que su amigo le había dicho. Así que no hizo nada, más que ver a Derek y Malia luchar.

A pesar de que Derek era más fuerte y experimentado, su tamaño no le favorecía en mucho puesto que Malia era más baja y delgada, volviéndola más ágil. Malia desgarraba la playera verde militar de Derek, al mismo tiempo en que le abría heridas sobre su abdomen. Derek se la quitó de encima de un empujón y acertó un golpe en el hombro de la chica, haciéndole un gran corte con sus garras. Malia gritó de dolor, pero eso no la detuvo para seguir con su ataque, estaba más que decidida a que hasta su último aliento fuese para obtener a Stiles. La pelea se prolongó por 5 minutos, sus ropas tenían innumerables rasguños y estaban manchadas de sangre debido a los cortes. Pero quien es más experimentado se pudo apreciar en el último minuto. Malia dirigía un golpe a puño cerrado a la cara de Derek, pero éste lo detuvo con una de sus manos y con la otra tomó el cuello de la chica, haciéndola girar por el aire antes de estrellarla de bruces en el suelo; aún sin quitar su mano con garras de su cuello que muy fácilmente podía desgarrar si quisiera.

-¡Derek!- El hombre lobo alzó la vista y casi sintió su corazón caer a su estómago al ver a Stiles, quien se veía tan asustado y con lágrimas en sus ojos. Derek estaba más que seguro que en ese momento, el chico pálido lo veía como un monstruo; era lo último que habría deseado. –Es suficiente, déjala ir.-

Derek apartó momentáneamente su vista del chico y se quitó de encima de Malia, extendiéndole una mano para ayudarla a levantarse. –Creo que no medí mi fuerza ni mis acciones.- Le dijo a Malia una vez que ella estuvo de pie.

-¿Acaso piensas que no puedo contigo?- La chica le preguntó retadoramente, aún incluso cuando tuvo la oportunidad de asesinarla y su estado físico no podría tolerar más de 2 minutos de una pelea.

-Suficiente.- Scott dijo con voz profunda con dirección a Derek y Malia, los ojos del chico se habían tornado rojos como advertencia de que no dudaría en detenerlos si empezaban a luchar otra vez.

Ambos se alejaron del otro, Derek dirigiéndose hacia Stiles mientras que Malia se apoyaba en un árbol. El hombre lobo intentó acercarse al chico de piel pálida, pero éste retrocedió sólo un paso.

-Stiles.- Derek lo llamó en voz baja, le había dolido que haya retrocedido ante él.

-Ve a mi Jeep.- Stiles le dijo a Scott, aún sin mirar a Derek. –Y llévate a Malia contigo. Los veré en un momento.-

-¿Estás seguro Stiles?- Scott le preguntó a su amigo. El chico asintió como respuesta. –De acuerdo.- Se dirigió a Malia y, apoyándola un poco sobre sí, se dirigieron adonde Stiles había aparcado la camioneta.

-Lo siento.- Derek le dijo a Stiles una vez que Scott y Malia desaparecieron entre los árboles, aunque estaba seguro que el hombre lobo podría escucharlos.

Stiles miró a Derek a los ojos, con lágrimas en los suyos. –Eres un idiota.- Derek sintió que su corazón se encogió por lo que el chico le había dicho. –Aunque Malia hubiese ganado, te habría escogido a ti.- Y después, Stiles se lanzó hacia Derek, envolviéndolo en un fuerte abrazo sin importarle que su ropa se mancharía con su sangre. Derek quedó aturdido por un momento, pero al recuperar la cordura, envolvió sus brazos alrededor de la cintura de Stiles, devolviéndole el abrazo. –Nunca vuelvas a hacer algo similar para comprobarme que me quieres.- Stiles alzó su cabeza de donde descansaba sobre el pecho casi desnudo de Derek. –Promételo.-

Derek curvó sus labios levemente en un intento de sonrisa. –No puedo prometerte eso.- Luego se inclinó, juntando sus labios con los de Stiles en un beso dulce y tranquilo.

-Sabía que dirías eso.- El adolescente le dijo al hombre de ojos verdes cuando su beso se terminó. –Pero aún me debes un par de explicaciones.- Colocó su dedo índice en el medio del pecho de Derek como si eso pudiera servir como una amenaza.

Derek le dio otro beso antes de hablar. –Espérame en la noche en tu habitación y entonces responderé a todas tus dudas.-

-¿Tiene que ser hasta la noche?- Stiles se quejó.

-¿No has escuchado el dicho de "La paciencia es una virtud"?- El hombre lobo le dijo con una sonrisa divertida; lo cual no pasó desapercibida por el adolescente.

-Oh por Dios. Derek Hale sonriendo, esto debe ser el Apocalipsis.- Stiles dijo dramáticamente.

-Espérame en donde te dije.-

-De acuerdo.- Le dio otro beso a Derek y se fue, dejándolo en el medio del bosque para reunirse con Scott y Malia.

Mientras caminaba con dirección a su camioneta, se percató que no tenía ni la más mínima idea de cómo lograría retirar la sangre de Derek sobre su camisa, pero esperaba que su padre no estuviese en casa para no tener que explicar todo el asunto entre él y Derek.

Su mente estaba formando los muchos escenarios de cómo iría su conversación con el hombre lobo, pero al menos lo había hallado y por fin sus dudas serían respondidas.


Cuando la noche cayó sobre Beacon Hills y cuando su padre se había marchado de su casa para ir al trabajo, Stiles subió a su habitación, esperando que Derek ya estuviese en su habitación. Cuando el adolescente cerró la puerta de su habitación detrás de sí, sintió un par de grandes y fuertes brazos envolverse alrededor de su cintura los cuales lo acorralaron en la pared de al lado de la puerta antes de sentir un par de labios juntarse con los suyos.

-Nunca creí que estar acorralado pudiese ser tan emocionante.- Stiles le dijo a Derek con una sonrisa pícara.

Derek le devolvió la sonrisa, mirándolo directamente a los ojos. –Me alegra saber que puedo hacer que te emociones.- El hombre lobo le dijo antes de inclinar su cabeza y meter su rostro en hueco del cuello del adolescente, aspirando su aroma y dándole un par de besos en su suave piel. –Hueles tan bien.- Le dijo a Stiles cuando volvió a su posición original.

El adolescente envolvió sus brazos alrededor del cuello del hombre de ojos verdes. -¿En serio? ¿A qué huelo?-

Derek intentó clasificar los aromas antes de responder. –Como a canela, extrañamente a gardenias, a jabón, a limpio y a galletas recién horneadas.- Derek olió el cabello de Stiles. –Hueles como a ti. Es el mejor aroma de todos.-

Stiles le dio un beso antes de preguntar. -¿Acaso dijiste que huelo a galletas recién horneadas?-

Derek asintió en respuesta. –Sí, ¿por qué?-

Stiles sonrió, aunque la alegría no llegó a sus ojos. –Mi madre amaba hornear galletas.- Derek no necesitaba ser un genio para saber que ese era uno de los recuerdos más conmovedores que tenía Stiles sobre su madre, Claudia. –Me dejaba ayudarla cada vez que horneaba un lote de ellas, y por lo regular horneaba mis favoritas, de…-

-Manzanas con chispas de chocolate.- Derek terminó por él, la alegría inundando su interior al ver la gran sonrisa sobre el rostro del adolescente.

-Exactamente.- Stiles recargó su cabeza sobre el amplio hombro de Derek. –Aún la extraño.- Dijo en voz baja.

Derek apartó su brazo derecho de la cintura de Stiles y pasó su mano entre su cabello marrón para reconfortarlo. –Está bien, eso significa que nunca podrás olvidarla.- Se inclinó para depositar un beso sobre su frente. –Tu madre significa mucho para ti como para siquiera olvidarla.-

-Sí, tienes razón.- Stiles le dijo a Derek. –Dejando eso a un lado, ¿ahora sí vas a responder a mis preguntas?-

Derek suspiró dramáticamente, ganándose un ligero empujón por parte de Stiles. –Si no me queda otra alternativa, sí.-

Stiles hizo un mohín. –Dime, ¿por qué huiste de mí la noche que me besaste?- Al adolescente se le sonrojó la cara al recordar el momento. -¿Por qué no me respondiste lo que significaba un anchor antes de saltar por mi ventana?-

Derek dirigió a ambos a la cama y se sentaron al borde. –Trata de hacer una pregunta a la vez.- Stiles rodó los ojos ante eso. –La razón por la que te besé, es simplemente que no pude contenerme a mí mismo por mucho más tiempo.- Colocó su mano derecha en la barbilla de Stiles y lo obligó a mirarlo directamente a los ojos. El verde y el marrón-miel mirándose profundamente el uno al otro. –No podía seguir con la duda de cómo sabían tus labios. Iba a volverme loco si no lo hubiese hecho en ese momento.- A pesar de que sentía vergüenza, no evitó la mirada que Stiles le estaba dando, simplemente se alejó un poco de él.

-Si no hubieses sido tú, lo habría hecho yo de todas formas.- El adolescente le dio una sonrisa tan brillante que Derek no pudo evitar no besarlo. –Justo como ahora.- Rió por lo bajo.

Derek se irguió de nuevo en su lugar. –Y la razón por la cual no te dije lo que significaba un anchor, fue porque tenía miedo de que te pareciera patético y me rechazaras.- Derek jamás se había sentido tan vulnerable en su vida como ahora. –Tenía miedo de que te asustaras y por ello perdiera a mi…- Al hombre lobo se le apagó la voz en eso último, temiendo que dijese algo incorrecto.

-¿Tu anchor?- Stiles le preguntó.

Derek agitó su cabeza. –Eres más que eso.- Se acercó al chico y colocó su mano izquierda sobre su mejilla derecha, frotando su pulgar sobre su suave piel, haciéndolo sonreír. –En realidad eres mi…-

-Soulmate.- Stiles terminó por Derek, sonriendo angelicalmente.

Derek quedó estupefacto con lo que el chico pálido le dijo. -¿Cómo lo supiste?-

Stiles se encogió de hombros. –No fue muy difícil de deducir.- Dijo tranquilamente. –En una ocasión hablé con Danny, que por cierto sabe que son hombres lobo, y me dijo que Ethan le había mencionado algo acerca de ello.- Stiles tomó un profundo respiro antes de continuar con su explicación. –Cuando Scott me dijo hoy en la cafetería lo que era un anchor para un hombre lobo, supe que me habías parcialmente mentido.-

-Lo siento.- Derek dijo en voz baja.

Stiles agitó su cabeza. –No hay nada de lo cual debas disculparte… Bueno, al menos de haberme hecho creer que no te interesaba.-

Derek lo miró sorprendido. –Jamás jugaría con tus sentimientos.- Se mordió el labio inferior. –Eres demasiado especial como para que jueguen contigo. Incluso aunque no fueses mi soulmate.- En el momento en que la palabra salió de su boca, Derek sintió un agradable hormigueo en todo su cuerpo.

-Creo que siempre lo supe.- Le dijo antes de besarlo profundamente; con pasión, con amor. –Y creo que desde que te besé en la mejilla, el vacío en mi alma ha ido desapareciendo. Has reparado mi alma.-

Derek agitó su cabeza. –Creo que hice más que eso, creo que la he completado.- Lo besó con suavidad. –Así como tú has hecho con la mía.-

Stiles se alejó un par de centímetros de él. –Creo que ese es el poder de estar conectados espiritualmente.- Acercó su rostro al de Derek, deteniéndose a un centímetro de juntar sus labios. –El potente poder de ser soulmates.- Y entonces juntó sus labios.

Puede ser que al principio Stiles no haya tenido esperanza alguna de quitarse esa incómoda sensación de vacío en su interior, pero ya no debe preocuparse de ello ahora y en adelante porque tenía a Derek, para contar con él cada vez que sintiera que se derrumbara. No es que estuviese haciendo a un lado a Scott y a sus otros amigos e incluso su padre, pero con ellos no tenía un lazo tan profundo como el que tenía con Derek Hale. Ahora no tenía que preocuparse del vacío en su alma porque estaba junto a él la persona que el destino le dio para traer de vuelta a su viejo yo así como para reparar su alma y hacerlo sentir pleno, deseado, protegido, amado. Sin duda alguna, la vida de Stiles Stilinski común, no era como la vida de los otros chicos de su edad. Y sin embargo, no la cambiaría por nada.


A/N: Aquí termina este Fic :) Espero que todos hayan disfrutado de él y muchas gracias a todos los que lo leyeron. Sin más, me retiro.

Hasta la próxima.

Atentamente: Luis Fernando (I Love KL)