El lugar estaba sucio, había montones de carros por donde vieras. Una pocilga donde los universitarios hacían sus fiestas para no ser descubiertos. No sé cómo pude pensar que sería genial venir. Al momento de que Astrid L estaciona el carro sé que estaré perdida toda la noche.
-Hola chicas, dejen sus chaquetas en el suelo.- La voz de un tipo nos da la bienvenida al llegar a la fiesta. Yo decido mantener la chaqueta en mi mano.
-No gracias.- Digo con falsa amabilidad.
-Por favor, no seas alzada.- Astrid me quita la chaqueta y la tira al suelo. Adiós 240 dólares.
-¡Astrid!- suelta el mismo tipo atrayendo a Astrid L por la cadera.- Ese amigo es Brad y quiere conocer a tu amiguita.- Me trago el enojo y sonrió.
Capítulo 02: El odio mata.
Querido diario, quiero matarla y tú tienes que creerme que son por razones más serias que por egoístas. Tienes que creerme. Esta noche ha sido la peor de mi vida. Astrid L me llevo a un horrible lugar donde además de tener que pasar una asquerosa charla con un tipo, me he enfermado.
-Es genial poder hablar con una chica sin tener que preguntarle sobre su carrera. Odio eso.-
El tipo me seguía sugiriendo preguntas y no decidía contestarlas. ¿Cuántas preguntas debía de evitar para que se diera cuenta que no me interesaba?
Dios, créeme que las razones son muchas. Debo de detener a Astrid L.
El tiempo parecía haberse puesto de acuerdo con la lentitud. Todo pasaba muy despacio y la noche aun ni empezaba.
-¿Qué estás haciendo pequeña?- El asqueroso tipo me había encontrado. Y yo no pensaba acostarme con él.
Brad era un tipo asqueroso que compraba a las chicas con alcohol barato, relojes y cocas de dieta. Yo no soy una chica normal. Tengo honor y sobre todo, me valoro lo suficiente. Al momento de entrar en la habitación sabía que él solo deseaba una sola cosa, y no iba a dársela a un sujeto como él.
Astrid me había llevado a ahí por una sola razón: perder la virginidad para después anunciarme como una puta frente a la escuela, pero no iba a caer en su plan.
Matar a Astrid L podría ser como el final del Mago de Oz donde la bruja muere y el reino vive en paz bajo y armonía. La escuela podría estar en armonía al momento de caer la cabeza de la piraña con cerebro y patas que ella es.
-¿Qué tienes? Brad ha dicho que eres una perra.
-Astrid, me siento realmente enferma. Necesito irme a casa.-
-No. Joder no.
Mañana estaré besando su trasero y agradeciéndole por haberme hecho caso y sacarme de ahí. Aun sabiendo que Lorelei me habrá pagar caro después. Pero esta noche debo de soñar con un mundo donde ella no existe más. Un mundo donde soy feliz.
-Tu estúpida perra.- Salgo de ahí y la voz de Astrid suena a mi espalda siguiéndome.- Tú no eres nadie sin mi ayuda.
-Y tú solo eres una jodida bruja.-
-Antes solo eras la amiguita buena de Jane. Eras una niña buena, una galleta; una maldita alzada. Te traje aquí para que te dieras a conocer como lo que debes ser; una Astrid. ¿Dónde están mis gracias? Sin mi serias una basura no popular como Foster. ¿Quién es ella? La novia de Thor. Nada más. ¿Qué serias tu sin ser parte de las Astrid? Una puta escritora mediocre. Ni la sombra de Jane alcanzarías. Ahora eres popular y debes de afrontarlo.
-Chupa y lambe tu maldita popularidad como vómito, querida. Chupa y lambe como lo hiciste esta noche en ese cuarto. Chúpatelo.-
-Este lunes serás historia. Les diré a todos acerca de esta noche. Al menos que decidas hacer otra movida y ayudarme en algo más. Ve el lunes en la mañana a mi casa.-
He decidido que ella morirá.
Camino sola por las calles del centro de la ciudad. Astrid me ha fastidiado la vida. ¿Por qué me ha lastimado de esa forma? Antes no era nada. Solo era yo, Sigyn. La amiga de Jane Foster que nadie prestaba atención. Una chica que ganaba concursos de literatura y a la cual nadie le molestaba saber de su vida. La sombra de Jane. Pero, ¿Qué paso con esa chica?
Conocí a Amora en escuela de verano mientras organizaba mis clases y adelantaba materias. Amora parecía ser una chica amigable, pero todo mundo sabía que era peligrosa, por lo cual mantuve mi raya. Las cosas iban a la perfección con nuestra "amistad", pero al llegar el último día tuvimos una plática; ella no podía seguir siendo mi amiga después de la escuela de verano. Ella era una Astrid.
¿Qué tiene que ver ser una Astrid con no ser mi amiga? Le pregunte en varias ocasiones durante el día. Ella me contesto: Las Astrid somos poderosas, tú no tienes materia para ser como yo. Eres limpia. Eres pura y buena. Tú vives la escuela cada día esperando no llamar la atención. Nosotras vivimos de la atención. No queremos ser la sombra de nadie, por eso le cortamos las alas a los demás antes que den sombra. Volamos con las águilas sobre pájaros pequeños.
No conteste a su nota. Quedaba muy claro que ella pensaba de mí como una mediocre. Y lo era. Gran parte de mi vida escolar durante mis dos primeros años había vivido bajo el yugo de Jane. Ella, la bonita, la inteligente y capaz de crear cosas inimaginables. Organizadora del baile y con un novio que la adoraba más que su deporte. Todos la envidiaban, pero, ¿Qué es lo que les molestaba a las Astrid? Que Jane no había decidido ser popular ni lo pensaba, ella era una popular natural.
Entonces Amora me llevo con su hermana a su casa después de ese día. Fue el momento en que conocí a el diablo en persona; Lorelei.
-¿Quieres ser popular?-Me pregunto con su voz chillona. –Debes estar muy aprisionada bajo esa sombra, ¿No?- Se refería a Jane.
-Solo quiero ser su amiga.- Amora estaba seria.
-Amistad, ¿Has escuchado esto? Ten a tus amigos cerca, pero más cerca a tus enemigos. Las Astrid no nos importa quien seas. Solamente nunca podrás volaras más alto, y si lo haces, cortar tus alas será nuestra opción.
-¿Qué tiene que ver Jane con esto?-
-Jane es una estúpida que opina cosas haciéndose la inteligente. Jane esto, Jane lo otro; siempre es Jane. Ella vuela alto, ¿no? Te he visto detrás de ella, pero debo de decirte esto…. Nunca serás nada si no trata de volar. Para ella solo eres una estúpida que la sigue. No eres nadie.
Acepto que sus palabras me dañaban más de lo que decía. Mi corazón estaba lleno de enojo y coraje hacia una chica que jamás me había hecho nada. Las cosas no pasaban claro por mi mente, pero lo único que recordaba era haber aceptado ser parte de su grupo. Me había escrito mi propio testamento.
Llego a un autoservicio a calles de mi casa. La noche es fría y mi chaqueta se había quedado en ese apestoso lugar. Como maldecía haber aceptado ser una Astrid plus.
-Nombre: Sigyn Mikkelson. Edad: ronda entre los 17 y 18. Cabello: Precioso. Pasatiempos: Caminar en minifalda en un sábado por la noche.- Loki salía de su carro y me dirigía la palabra. Sujetaba una gabardina café y parecía venir hacia a mí.
-18. Y es mi pasatiempo preferido. Adoro sentir el frío en mi piel. Siempre el sol en verano nos trae alegría pero el frío del invierno nos trae reflexión. – Muerdo mis labios aguantándome las tiradas que mi cuerpo daba al sentir el helado aire pasar.
-¿Puedo?- Me ofrece su gabardina.
-Adelante. - Le sonrió sin prestar importancia a su traviesa sonrisa.
-Hoy que el frío invierno naufraga en mi cuarto, a ella la sigo recordando, la sigo amando a pesar de que se fue, dejando su fragancia a mi lado.- Su voz cálida pasa por mi oreja y me besa en la mejilla mientras su gabardina tapa gran parte de mi cuerpo. Me estremezco y suspiro.
-Gracioso.- Evito sus manos y camino dentro del autoservicio.
Un ¡Ding! Suena al entrar y otro sigue a Loki también. Camino hacia los cafés.
-¿Deseas algo?- Me pregunta él aun siguiéndome. Cuento las monedas de mi bolsa y niego.
-Solo comprare unas galletas.- Solo a mí se me ocurría salir sin dinero. Pero es que las cosas habían salido equivocadas. Si Astrid no me hubiera corrido, yo aún hubiera podido tener un aventón por alguien de la fiesta. Tal vez Saúl, un viejo amigo que estaba ahí e había saludado me hubiese ayudado a llegar a casa.
-Toma el café. Va por cuenta mía.- Su voz carraspea y camina hacia el otro pasillo.
Nota: Disculpen por no subir el viernes como dije, pero tuve complicaciones con el Microsoft Word y tuve que volver a instalarlo. ¿Les gusta? Búsquenme en Tumblr como InsideStar. (Tumblr) com
