Traducción autorizada por sunshineoptimismandangels. La pueden encontrar bajo ese nombre acá en Fanfiction, en S&C y en Tumblr.

¡Ultimo capítulo!


TIMER

CAPÍTULO 4


Kurt no se recuperó fácilmente de casi perder a su alma gemela, desarrollando el mal hábito de revisar obsesivamente los números de su cronometro. Sin embargo, los números en su muñeca se mantuvieron dónde debían.

En los días y semanas que siguieron, fue sorprendido con pequeños dolores de vez en cuando. Sabía que su alma gemela debía estar recuperándose de lo que le había pasado. Aun así, cada vez que el dolor lo invadía él apretaba su muñeca, su corazón palpitándole en los oídos, hasta que veía el numero en su cronometro confirmándole que su alma gemela estaba vivo.

Kurt comenzó a cantarle a su cronometro todas las noches. Una parte de él sabía que el hablarle a su cronometro no podría salvar a su alma gemela, pero otra parte pensaba que tal vez, solo tal vez su alma gemela podía sentir a Kurt llamándolo. Y sí esa alma gemela suya se estaba recuperando como Kurt sospechaba, él solo quería ser capaz de consolarlo de alguna manera.

Kurt se acurrucó entre las sabanas y mantuvo su cronometro cerca. Cerró los ojos cuando un dolor sordo comenzó a palpitar en sus sienes, él sabía que era el dolor de su alma gemela. Suspiró y comenzó a cantar— Blackbird singing in the dead of night. —Kurt le cantaba a su alma gemela, dondequiera que él estuviera— Take these broken wings and learn to fly. All your life, you were only waiting for this moment to arise. —


El tercer año de escuela comenzó bastante normal para Kurt. Todavía estaba en el Club Glee. Todavía lo intimidaban. Todavía le cantaba a su alma gemela, si no era todas las noches, al menos casi todas. Sobre todo las noches en las que Kurt había tenido un día particularmente duro. Kurt podía admitir que lo hacía tanto para él como para su alma gemela.

— Tal vez algún día cantes para mí. —Dijo Kurt a su cronometro una noche antes de dormir— Incluso si no puedes entonar una melodía en absoluto, no me importa. Bueno, tal vez me importe. Pero podría enseñarte a cantar. —

Una vez que los días habían pasado y su cronometro marcaba solamente dos dígitos en su alma gemela era realmente la única cosa en la que Kurt podía pensar. Sabía que sus amigos ya estaban cansados de escucharlo hablar de él todo el tiempo, pero no podía importarle menos.

— Ew, Hummel. ¿Vas a besuquearte con esa cosa? —Preguntó Santana en el Club Glee cuando Kurt estaba casi babeando mientras miraba su cronometro, otra vez soñando despierto.

— Mira quien habla. — Dijo Brittany, acercándose para sentarse en el regazo de Santana y comenzar a besarse. Los cronómetros de Brittany y Santana se habían detenido incluso antes de que Kurt las conociera. Al parecer, su cuenta atrás y anunciado su final en el recreo cuando ambas niñas apenas tenían 11 años.

Kurt sabía eso, por mucho que él tenía la mente perdida esos días, no podía ser tan molesto como Rachel y Finn. Que se la pasaban hablando de la alegría que sentían por ser el único y verdadero amor del otro. Aunque en secreto estaba feliz por ellos.

Todo en su vida iba bastante bien, excluyendo la intimidación, cuando la tragedia golpeo de nuevo la vida de Kurt. Estaba sentado en clase de francés una tarde, sin prestar mucha atención, cuando algo le paso, algo lo suficientemente grande como para dejar de pensar en su alma gemela.

Estaba mirando hacia abajo en su muñeca el numero 36 plantado en su cronometro cuando el Sr. Shue y la Srita. Pillsbury entraron en la clase. Kurt sabía que algo andaba mal con simplemente mirar sus rostros.

— Kurt, ¿podemos hablar contigo afuera? —

El medico dijo que su padre había tenido un ataque al corazón provocado por una arritmia. Kurt realmente no entendió o escuchó el resto. Todo lo que sabía era que su padre estaba en coma y podría no despertar.

— Por favor, papá. Solo aprieta mi mano. —Todos los pensamientos de su alma gemela se esfumaron de la mente de Kurt al ver a su papá inmóvil en la cama del hospital.

— Estoy aquí, solo aprieta mi mano. —Su padre no se movió.

El Club Glee trató de estar ahí para él, pero Kurt no sentía necesitarlos. Carole, la novia de su padre, estuvo ahí para él también, cuidando de Kurt mientras que Burt estaba en el hospital. Pero Kurt no necesitaba de Carole. Él quería a su papá. Kurt se acurrucaba en su silla junto a la cama de su padre y sostenía su mano, el corazón le dolía y su mente se sentía entumecida. Se sentía tan solo.

A veces, el sentimiento de soledad se aliviaba cuando estaba dormido. Kurt sentía cálidos y fuertes brazos sosteniéndolo y consolándolo, brillantes ojos color avellana mirándolo con amor y compasión, y casi le parecía escuchar a una rica voz de tenor cantándole.

Luego despertaba, y lo único que podía pensar era en su padre y el sonido constante del monitor cardiaco cerca de su cama. Kurt miró hacia abajo a su muñeca. Quedaban 31 días.

— Realmente podría necesitarte ahora. —Le dijo a su alma gemela.

Cuando el padre de Kurt finalmente despertó, Kurt sintió que todo el peso del mundo había sido levantado de sus hombros. Apenas lo dejaba solo, y era inflexible en lo que respecta a su nueva y sana alimentación. En el lapso de un año Kurt casi había perdido a las dos personas más importantes para él. No iba a correr ningún riesgo.


Faltaba poco menos de una semana para que Kurt conociera a su alma gemela y lo único que quería era sentirse feliz y emocionado, pero era algo difícil.

Las cosas estaban un poco torpes en el Club Glee después del ataque al corazón de su padre. Solo Mercedes había estado realmente para él durante ese acontecimiento y él seguía sin verse cara a cara con ella.

Encima de todo eso, el Sr. Shue estaba haciendo otra competencia de chicos vs. Chicas. Kurt tenía que estar con los chicos y ellos solo querían hablar de rock y solos con la batería. Además la intimidación ahora estaba empeorando, uno de los deportistas, Karofsky, era implacable en sus ataques a Kurt.

Cada vez que se metía en una pelea con algún miembro del Club Glee, o el Sr. Shue, o algún tonto deportista que normalmente terminaba por empujarlo a los casilleros, Kurt revisaba su cronometro recordándose a si mismo lo cerca que estaba de conocer a su alma gemela.

— Faltan 8 días. —

Se había convertido en un ritual.

— Faltan 7 días. —

— Faltan 7 días. —

— Faltan 5 días. —

— ¡Solo faltan 3 días! —

Cuando su cronometro anunciaba el cambio de días a horas, Kurt estaba ansioso, era un lio total de emociones viendo como los minutos pasaban.

Kurt estaba mareado de la emoción la mañana del día cero. Corrió alrededor de la casa juntando sus cosas para el Club Glee y preparándose para el día. Se aseguró de lucir increíble, incluso el piso de su habitación estaba aún lleno de conjuntos que había decidido no ponerse porque— no se ven bien. —

— ¡Whoa! —Dijo su padre cuando Kurt corrió alrededor de la cocina tomando su café y comiendo su desayuno en el camino— Reduce la velocidad, amigo. —

— ¡Papá! —Dijo Kurt girando sobre sus talones para enfrentarse a él— Hoy es el día. Lo conoceré hoy. Después de esperar todo este tiempo y de casi… —Kurt cerró los ojos ante el recuerdo doloroso— De casi perderlo el año pasado. ¡Hoy finalmente podremos conocernos! —

— Podría acompañarte a la escuela, si quieres. —Sugirió su padre.

— No, papá. No creo que conocer a mi alma gemela contigo rondando torpemente por ahí sea una buena idea. —

— ¿Quién dijo que yo sería torpe? —

Kurt le dedicó una mirada a su padre, él en cambio se rio entre dientes— Está bien, está bien. Lo entiendo. Solo recuerda, Kurt. Tú importas. Es tu alma gemela y están destinados a estar juntos, pero no lo conoces aun. No te avientes al ruedo como… como si no importaras. —

— Papá. —Dijo Kurt ya ruborizado, sabiendo exactamente lo que su padre estaba hablando.

— Solo estoy diciendo…—

— ¡Lo sé! Además, según mi cronometro aun voy a estar en la escuela cuando… cuando suceda. Dudo estar saltándole encima en los pasillos de McKinley. —

Kurt se sintió mejor cuando su padre se atragantó con el café.

En la escuela, Kurt tuvo que concentrarse en la planeación de la competencia de chicos vs. Chicas para dejar de pensar un rato en su alma gemela. Al final resultó que Glee terminó siendo una enorme frustración además de una distracción.

A ninguno de los chicos les gustaban sus ideas.

— Ve a vigilar a los Gargles. — Sugirió Puck después de que los chicos había rechazado una vez más los planes de Kurt.

— Los Warblers. — Corrigió Kurt.

— Como sea. Ve a ver lo que están haciendo. Puedes usas todas las plumas que quieras ahí. Te mezclarías bien ahí adentro. —

Kurt sintió que le hervía la sangre, y ninguno de los otros chicos se puso de pie para defenderlo. Una vez más se dio cuenta que él no pertenecía ahí.

— Está bien. —Dijo. No tenía energías para pelear más. Estaba tan molesto que cuando salió corriendo por su auto y se fue a casa para ponerse un disfraz para así infiltrarse entre los Warblers de la academia Dalton ni si quiera estaba pensando más en que ese era el día cuando se reuniría con su alma gemela.

No fue hasta que llego a Dalton, un gran edificio de ladrillo cubierto de hiedra, que su corazón comenzó a palpitar por sobre su pecho. Miró hacia abajo y las manos le temblaban. Pensó que podría estar enfermo. ¿Por qué estaba tan nervioso? Luego miró a su muñeca.

Kurt trago saliva. Quedaban solo unos minutos hasta que encontrará con él, su alma gemela.

Ahí lo comprendió todo. No entendía como había pensado que conocería a su alma gemela en McKinley, aunque así lo había hecho. Ahora, mientras miraba la entrada de Dalton era que lo entendía. Su alma gemela no iba a venir a él, él iba a buscar a su alma gemela.

Kurt tragó saliva y cerró los ojos, tratando de calmarse. Se dio cuenta que no solo era él quien sentía ansiedad, su alma gemela estaba tan nervioso que no podía quedarse quieto.

Eso era todo— Oh, dios mío. —Gimió Kurt, sus nervios apoderándose de él, quedándose congelado en su asiento— Oh, dios mío. Oh, dio mío. —

Finalmente se obligó a moverse. Revisó su cabello en el espejo para asegurarse que era perfecto, tomó una profunda respiración y se bajó del auto.

Los pasillos de Dalton estaban llenos y ruidosos. Chicos en uniforme riendo y hablando inundaban la escuela. Kurt comenzó a moverse en la dirección a donde todo el mundo parecía estar yendo. Su alma gemela estaba ahí, pero Kurt no tenía idea de a dónde ir. Seguir a la multitud de estudiantes parecía una buena idea.

Empezó a bajar una elegante escalera, obligándose a no mirar a su cronometro. Pasaría cuando tenía que pasar.

No, olvídalo. No podía evitarlo. Kurt miró hacía su cronometro. Faltaban simplemente unos minutos para conocer a su alma gemela.

— Esto es todo. —Susurró para sí mismo.

Se puso de pie en las escaleras, mientras los chicos seguía corriendo para todos lados, cualquiera de ellos podría ser su alma gemela. ¿Cómo se suponía que iba a saber? Entonces un joven de cabello oscuro se apresuró a pasar a su lado, deteniéndose en la parte inferior de las escaleras. Kurt solo podía ver el perfil de aquel chico, pero parecía distraído y muy nervioso, ya que se mordía constantemente el labio inferior y miraba alrededor con ojos ansiosos.

El corazón de Kurt revoloteó en su pecho. Era él. Kurt lo sabía, todo él lo sentía hasta los huesos. Respiró profundamente mientras los últimos segundos pasaban en su cronometro. Entonces, se acercó por detrás de aquel chico y le dio un golpecito en el hombro.

— Disculpa, ¿puedo hacerte una pregunta? Soy nuevo aquí. —Dijo Kurt, su corazón latiendo contra su caja torácica.

Observó la parte del perfil del chico que se podía ver. Él cerró los ojos y una sonrisa se formó en sus labios. Luego, lentamente se dio la vuelta, dejando ver sus brillantes ojos color avellana, que resplandecían aún más mientras le sonreía a Kurt.

Era impresionante.

Los dos parpadearon juntos por un momento. Kurt no podía encontrar su voz, pero todo su cuerpo se sentía cálido y feliz y su corazón no dejaba de latir con ese ritmo rápido y constante, como si estuviese celebrando.

— Mi nombre es Blaine. —Alcanzó a decir el chico, con una voz que sonaba hermosa a los oídos de Kurt. Le tendió la mano.

Kurt miró por un momento, sintiéndose mareado, más que nunca.

— Kurt. —Respondió y tomo la mano del muchacho.

Electricidad se desencadeno bajo la piel de Kurt, y por primera vez en su vida se sintió completo, como si su pieza faltante de rompecabezas de hubiese ajustado al fin.

El tiempo se había acabado.

Dos cronómetros comenzaron a sonar.

...


N/T: Y está es la parte en la que ustedes ponen a volar su imaginación y crean lo que sigue de está historia que ha llegado a su fin.

¿Les gustó este pedacito de Soulmates!Klaine? *-* Porque yo lo ame a cada palabra.

Muchas gracias a todos por seguirme leyendo, en verdad que ustedes son mi motivación para traducir. :))))))))))))))))))

A más tardar el domingo publicaré el siguiente capítulo de Breathe In Now, así que aun no saquen los palos y los tomates, porque estoy trabajando a marchas forzadas en la traducción y en otras cosas xD!

Sí les gustó el Soulmates!Klaine y quieren leer algo en ingles, les recomiendo "A Lucky Man's Charm" de StarGleekBelle . Es una historia preciosa con demasiado humor y amor y Klaine y woooow! *-*

Y, la recomendación que les hago cada que me paso por acá: "One And Only" de mi queridísima autora Jess Kyu Criss. No se van a arrepentir cuando la lean. Es amor puro en cada una de sus letras.

Según estadisticas, uno de cada diez lectores de fanfics dejan review. Por favor conviértete en ese uno y déjame saber lo que piensas. ;)