Capitulo 3: su mayordomo, desaparecido

My Lady en unas horas llegaran los invitados, ya hemos hechos todos los preparativos con tiempo de sobra, ¿gusta tomar el té mientras espera?-dijo Claude a Elizabeth.

-Si gracias Claude-

-¿Apetece leer el periódico My Lady?-dijo Sebastián a Evangeline.

-Si por favor-dijo ella.

Se encontraban en la mesa en los jardines de la mansión, una fiesta se iba dar en la tarde para celebrar (aunque una semana antes) el cumpleaños de Ciel Phantomhive y ahora también el regreso de Evangeline Phantomhive. Elizabeth se mostraba alegre ante todo y Evangeline se limitaba a asentir o negar con la cabeza o bien decir "Gracias" o "por favor". Claude se encontraba parado atrás de Elizabeth y Sebastián a un lado de Evangeline.

-Aquí tiene el periódico My Lady- dijo Sebastián dando en mano el pedido

-Gracias-

Se puso a leerlo en voz baja, mostrando interés en el texto que en las palabras de Elizabeth.

-Evangeline, por favor préstame algo de atención, ¿Qué es tan interesante en el periódico que no logras decir nada?-dijo Elizabeth

-Perdone pero leer se me hace satisfactorio, rara vez podía leer algo donde estaba- dijo sonriendo levemente pero a la vez tierna. Le trago amargos recuerdos.

-Oh ya veo- Elizabeth se levantó y se acerco a ella quedando a su lado recargándose en la silla, se puso a leer en voz alta:

-"Nueva cadena de asesinatos en Inglaterra, Ataque del vampiro ", eso es terrible, "Las víctimas parecen ser mujeres jóvenes solamente, presentan desangradas totalmente sin ninguna marca de sangre" ¿alguna enfermedad nueva?-

Evangeline no dijo nada solo siguió leyendo mientras las vanas esperanzas de Elizabeth por conseguir su atención fueron iguales a cuando se trataba de Ciel.

-Vamos Evangeline, ¿podrías ser más abierta?-

-¿Que podría comentarle?, los temas de conversación de las personas comúnmente son criticas hacía personas de bajo estatus, o bien sobre negocios de los cuales desconozco, no creo poder llevar una buena conversación si es lo que busca, considéreme mejor como su oyente-

-Pero eso me deja con el todo el peso de la conversación…-Elizabeth suspiro desesperada. -¡Ya se!- . Levanto a Evangeline y le tomo del brazo. –Tomemos un tiempo en la ciudad de compras, tal vez así te surja las palabras –dijo ella ahora abrazando con fuerza a la joven.

-Pero…-

-My Lady, ¿me permite dar mi opinión?-dijo Sebastián

-Adelante –dijo Elizabeth aún con Evangeline apretada y casi morada al afecto.

-La ciudad se encuentra lejos y aunque hay tiempo, no sería lo suficiente para llegar aquí cuando empiece la fiesta, si gusta pasar un tiempo madre e hija le sugiero tome un paseo por la mansión ya que aún desconoce el lugar-

-¿Quéééééé? –logro decir la niña.

-¡Buena idea Sebastián!-dijo ella apretando un poco más a Evangeline.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

En el departamento de Shinigamis era una día de trabajo con más de los que normalmente hacen, la perfección del trabajo parejo con el orden que con tanto esfuerzo William T. Spears mantiene saca sus frutos. La clara eficiencia del programa de trabajo era explotada a su auge todo el día, todo para cubrir las muertes asignadas con puntualidad.

-Ronald Knox, le número de muertes ha incrementado en el área de Glasgow- dijo William T. Spears observando una carpeta bien ordenada con pestañas asomando de ella

-Ah verá, no soy muy bueno para el trabajo de oficina…- reclamo el joven Knox mientras giraba en la silla con ruedas de la oficina. William le dejo la carpeta en la mesa y saco otros papeles de los cajones del escritorio.

-Por otra parte, hoy es el día límite para la entrega de informe…- acomodo sus lentes.

-Debes estar bromeando, tenía pensado salir con un grupo de chicas del departamento de asuntos generales- Knox se levantó estirando sus brazos para escuchar un crujido placentero.

-Ronald, deberías recordar las acciones valen más que las palabras-comentó un shinigami desde su oficina sin voltearlo a ver.

-Entiendo Smith-senpai…- Se acerco a su oficina entrando con unos pasos de bailes -Esto… ¿no te gustaría acompañarme? No somos suficientes hoy en día- se sentó a un lado del.

-Me gustaría ir- dijo otro shinigami del otro lado de la oficina.

-¡Frederick-san!- le reclamo Smith.

-Bha, si Frederick-san se convertirá nada más que una borrachera- continúo Knox.

-Aha, sería divertido, es bueno cuando alguien paga tus bebidas-

-Smith-san no conoce el verdadero significado de diversión, solía ser el ídolo del departamento de secretaría- dijo dando una vuelta y arreglándose el cabello.

-Hace tiempo que deje ese tipo de cosas- dijo Frederick.

-¿Hablas enserio?, Antes de eso moriría- dijo con sarcasmo y tirándose al suelo fingiendo su muerte con un lápiz del escritorio de Smith.

El joven shinigami, Smith, se levanto arreglando un montón de hojas entres sus manos y entregándoselas a William.

-William-sama, en el área de Westminster no hay ninguna muerte programada pero aún así continúan muriendo, además las almas no se han recolectado.-

-Humanos muriendo en gran número aún sin haber muerte designada, fue un grave error entregar un caso tan excepcional a alguien como él-

-Cuándo dices el ¿te refieres a…?-

-No es El, es ELLA, disculpen la demora, aquí está su ídolo, ¡Grell Sutcliff DEATH!-interrumpió el shinigami rojo con su entrada indiscreta.

-Como sea, Grell debe hacer el reporta de la última alma que no pudo recolectar-

-Bha… no hubo tiempo…-dijo el sentándose en una silla giratoria y mirando su guadaña.

-¿Por qué no se pudo recolectar el alma?-dijo Knox

-Cierto eres nuevo aquí, ¿acaso no te lo explicaron en el examen? Enserio no se puede evitar. En primer lugar, los shinigamis revisamos la lista de personas que están a punto de morir y usamos nuestras guadañas de la muerte para recolectar sus almas, en eso consiste básicamente nuestro trabajo. Dependiendo de la situación podemos anunciarle o no a la persona en cuestión que su hora a llegado, sin embargo, hay excepciones.

-¿Qué tipo de excepciones?-pregunto Knox

-La almas pueden sernos arrebatadas por la alimañas, por ejemplo, nuestros archienemigos, los demonios.

-Exacto, así como mi amado Sebas-chan-dijo Grell abrazándose.

-¿Qué Sebas-chan?-

-El no es más que un insecto roba-almas-dijo Will

-No solo almas, también mi corazón, estás celoso, ¿o no es así Will?-dijo Grell acerándose y abrazando a William, este de inmediato le puso una llave a su brazo.

-Basta de bromas, un alma se nos fue arrebatada por un demonio, y hay más almas sin recolectar así que hay horas extras el día de hoy- soltó su llave

-Bueno bye bye-dijo Grell saliendo por la puerta

-¿Qué?, ¡Oye, el no hizo papeleo!-dijo Knox

-Mientras no merodee por aquí será mejor, mientras tanto continúen trabajando-dijo William acomodándose los lentes-

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

La fiesta había comenzado, se veían las caras conocidas como Lau con su siempre acompañante Ranmao, El príncipe Soma con Agni, e incluso el muy molesto Vizconde Druitt se auto invitó a aquel evento. Sebastián se tomo la molestia de decorar todo de un color azul con plateado y con rosas color perla que estaban esparcidas en el salón. El candelabro fue pulido y limpiado con cuidado junto con los cubiertos de plata y la vajilla de la familia Phantomhive.

De otro lado hubo una especie de pelea en la cocina, empezando con Barnad y Sebastián y continuando con Claude. Elizabeth intervino y dijo que la comida de ambos (obviamente se refería a Claude y Sebastián) era excelente y que debían prepararla.

-Estimados Damas y Caballeros, espero estén pasando una buena noche y que la hospitalidad de la casa Phantom sea de su agrado, de comida les ofrecemos como aperitivos Tarta de queso con vainilla adornada con frutos rojos y crema dulce, Cannoli´s italianos con crema pastelera y una pizca de cacao y les invitamos a probar del pan de curry que nuestros invitados han traído de presente, ahora sin más disfruten de la música.-

La música comenzó a sonar invitando a algunos a bailar al ritmo de la música, otros se preocuparon más en devorar el área de postres. Elizabeth estaba a un lado de Evangeline hablando con ella, al parecer el ´paseo por la mansión era suficiente para mejorar la relación entre madre e hija. Se acercaron inmediatamente el príncipe Soma y Agni.

-¿No es increíble?, es la viva imagen de Ciel –dijo Soma, abrazando a Evangeline.

-Solamente que tiene ambos ojos-dijo Agni

-¿Quiénes son?...-preguntó Evangeline liberándose del agarre de Soma.

-El es 26° hijo del Rey de Bengal, El Príncipe Soma Asman Grandal-

-Me parece que es más alta que el joven Ciel-

-Parece que ya la conocieron-dijo ahora acercándose Lau.

-¿Cuál es el nombre de la heredera Phantom?-preguntó Soma

-Evangeline Phantomhive de Middleford encontrada y traía a salvo-dijo Elizabeth poniendo su mano sobre su hombro.

-¿Phantomhive? ¿Hija de Ciel?-dijo Lau

-¡Qué pero si acabas de…!¡tú..! ¿No la conocías?-

-¿Cuándo he dicho eso?-

-¡My Lady!-dijo Finny -¡My Lady!-grito Barnad, entre los dos la abrazaron. -¡¿Qué todos piensan abrazarme!?-dijo Evangeline. "Tengo un corsé que me quita el aire, para colmo llega la tonelada de desconocidos a quitarme lo que me queda" pensó ella.

-Perdone pero es…-

-Idéntica al joven Amo-

-Creo que deben presentarse-dijo Elizabeth

-Hay personas que no necesitan ser presentadas…-dijo una voz afeminada, todos voltearon a ver este personaje entrar con su traje de mujer rojo carmesí demasiado pegado hay que agregar.

-¡Pero si es…!- exclamo Evangeline, "Ese es el shinigami…. ¡de las tijeras!"

-¿Qué sucede Evangeline?-

-No es solo que el…-

-¡Es Ella!-corrigió Grell de inmediato. –Le diré a Sebastián que toque algo de música- dijo Elizabeth

-¿Sebastián?, ¿¡Dónde!?- dijo emocionado

-O pero que dama-dijo el vizconde Druitt tomando de la mano a Evangeline, le calvo un beso en la palma con la clásica reverencia, -Pero que perfecta, un bello petirrojo perdido en una tormenta regresando al nido, la elegancia con la que mantiene esa postura y la fina figura a su edad-

-¿Gracias?...creo-

-¿Nos contarás que pasaste cuando no estabas aquí?-dijo Elizabeth

-Tal vez con el tiempo...-

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

P.O.V Evangeline Phantomhive

-Vamos a bailar- dijo Elizabeth, me tomo de la mano y fue me fue mostrando cómo debía bailar.

-Un paso adelante, muévete suavemente a la izquierda y desliza el pie, son nueve pasos empezando con la izquierda, formando un cuadrado- dijo ella mientras seguía sus instrucciones poco a poco fui entendiendo cuándo al fin me salió con naturalidad. Me estaba divirtiendo cuando hubo cambio de pareja y cambie con un sujeto joven de cabello castaño, luego con el príncipe Soma (debo admitir que era tan nuevo en esto como yo), hasta que termino y procedía a ir con Elizabeth cuando unas manos me abrazaron por la cintura; la sangre me hirvió odio el contacto físico tan cerca como ese y me solté rápidamente para a encontrarme con un chico de cabello pelirrojo con ojos verdes que sonreía cínicamente me dio aire de noble, también portaba una colección de anillos.

-Hola soy Víctor Earn hijo del comandante de Scotland Yard- alce la cena contiendo la ira y mi sonrojo.

-Oh, Evangeline veo que conociste a Víctor- dijo Alegre Elizabeth

-Si, es un enorme honor conocerla Lady Middleford-dijo el haciendo una reverencia

-Perdona a Evangeline, aun no habla mucho-

-No será un problema-

-Los dejo para que conversamos más-

-Evangeline, lindo nombre-

-Gracias-

-Ven, demos un paseo- dijo el tomándome de la mano y llevándome a otra habitación, cerró las puertas y yo solo lo seguía. Caminamos por la cocina, por el salón y hasta en la biblioteca pero acabamos en el jardín, nos detuvimos aquí.

-Aquí podrás hablar con libertad -

Estábamos cerca de la mansión así que la música se escuchaba, tenue pero era perceptible, además el atardecer anaranjado de hace unas horas ahora era el azul oscuro estrellado quien estaba afuera

-¿De dónde vienes? -pregunto el, que directo, aún no conocía las intenciones de este sujeto y no me daba buena espina, era demasiado confiando. Aún sabiendo de donde venía yo, nunca lo comentaría alardearía de mi apellido.

-No lo se- le conteste.

-¿Enserio?- me abrazo de nuevo de la cintura ahora más sutil y lentamente, lo aparte con mis manos.

-Agradecería que dejaras de hacer eso-

-¿Qué? ¿esto?-dijo repitiendo la acción, empezaba a irritarme.

-Hey tranquila, es la única manera con la que dice algo-

-¿Es necesario que hable?-

-Puede que si, así es como la gente se conoce ¿oh no?-

-Yo no quiero que me conozcan, no les incumbe-

-Eres muy seria para tu edad-

-Y tu molesto para tu edad-

Frunció el ceño y quedo mirando un momento , me quito el guante derecho de un parpadeo.

-Vamos quítamelo-

Alce la ceja nuevamente, el esperaba mi reacción, paso el guante cerca de mi nariz intentando provocarme, necesitara mas que eso.

-Hey ¿porque no te enfadas?-

-No lo se, no me importa un guante-

-Eres amargada-dijo el lanzando el guante al suelo y pisándolo, en eso me arrebato el otro.

-Ya no necesitaras esto entonces-dijo el aun buscando molestarme, en eso recordé un insignificante detalle...

-¿Qué es eso en tu mano?-

-No tengo nada- dije poniendo ambas manos atrás, la derecha tapando la izquierda retrocediendo.

-Enserio vi algo, algo negro, déjame ver-

-Ya te he dicho que no hay nada, deja de comportarte así-

Me tomo de los hombros y con fuerza quede pegada a la pared y a causa de los arbustos me rasguñe la cara.

-Enséñame tu mano- no respondo

-Enséñame tu mano es una orden-dijo serio, que irritable y egoísta, en eso vi su cara de horror.

-¡Sangre!, tienes sangre- dijo alejándose de mí, pase mi mano a mi cara encontrando una pequeña mancha de sangre, probablemente el rasguño que ya tenía se abrió y de ahí provenía.

-Solo es un rasguño-

-Pero... sangre...-

Ahora entendía, le tenía miedo, que ridículo. las doce sonaron, los relojes resonaron marcando medianoche.

-Ya es tarde, hay que entrar a limpiarme- el asistió con la cabeza, que fobia mas infantil.

Le ayude a levantarse y a caminar adentro, lo deje sentado en una silla que estaba cerca y fui por una servilleta para limpiarme.

-Permítame-dijo la voz de Sebastián tomando la mano con la que sostenía el pañuelo y quitándome suavemente el pañuelo.

-Me atrevo preguntar donde quedaron sus guantes madeimoselle-

-Tropecé- sonrió de esa manera que me asustaba levemente, siguió limpiando mi rasguño.

-¿Donde esta Elizabeth?- le pregunte cuando quito el paño de mi cara.

-Hace unos momentos no se sentía bien y se ha retirado, ¿quiere que la lleve con ella?-

-Yo la llevo- dijo Víctor abrazándome desde la espalda, cerré los puños y baje la mirada, quería golpearlo, nadie debía abrazarme de tal manera.- ¿Donde se encuentra Lady Middleford?- Ahora jugueteaba con mi cabello y esperaba la respuesta de Sebastián.

Él sonrió -Lo lamento joven Víctor pero no puedo permitirle entrar a la habitación de Lady Elizabeth, más si ella no se encuentra bien, pero si se preocupa por la seguridad de la joven Phantom yo la acompañare-

Eso parece que lo enfado y me soltó de inmediato, dando mirada amenazadora a Sebastián, acerco su boca a mi oído, sentía su aliento mover mi cabello -Nos veremos otro día My Lady.- dijo dando media vuelta sin antes mirar con desprecio a Sebastián.

-Gracias Sebastián-

-¿Por qué motivo joven Phantom?-

-Por limpiar mi herida- le sonreí levemente, pero volvía a mi cara de siempre.

-¡SEBAS-CHAN!- grito el shinigami rojo lanzándose contra el mayordomo ojo-rojo, el simplemente se agacho y el pobre se estrelló contra la mesa de postres rodando con todo y el mantel y terminando en la maceta. No pude evitar reírme suavemente, tape mi boca para evitar que saliera algún sonido de ella.

El shinigami se levanto escupiendo tierra y con una cannoli roto sobre su cabeza escurriéndole la crema, fue el fin solté mi risa, eso sorprendió a Sebastián, un poco pues su cara mostraba desconcierto. Me calme un poco y recupere mi cordura, ¡hace unos día que no reía así!.

-Grell Sutcliff, me temo que los cannoli no se comen de esa forma-dijo Sebastián quitando el mantel de su cara. -Lástima se ha ensuciado, tendremos que retíralo-

Mire al piso y vi que sus lentes estaban tirados con la correa rota, me agache a recogerlos y fui a dárselos, aun estaba demasiado golpeado, ejem perdón GOLPEADA.

-¿Grell Sutcliff?-

-La mocosa de la celda- dijo refunfuñando y poniendo sus lentes .

-¿No traes tus tijeras?, tienes enredado el moño en la maceta.-

-Insolente, realmente deberías quedarte callada-

Solo reí y le quite las raíces de la cabeza, y para acabarla tuvo que sacar sus tijeras para arreglar el problema del moño.

-Veo que My Lady conoce una emoción-dijo Sebastián

Bufe, y di media vuelta, encontrando que ya no había nadie, eso fue desconcertante pues hace no menos de unos minutos estaba hasta el tope de gente con traje. Mire a Sebastián.

-Se han retirado por el toque de las doce, se hace tarde y Londres no es segura últimamente, ¿recuerda?-

Los asesinatos en serie, parece que nunca acaban. Al menos se fue ese sujeto acosador-fóbico a la sangre, hablando de acosador, ¿Donde habrá quedado Claude?. Le busqué con la mirada esperando verlo, la ultima vez que lo vi fue en la mañana peleando con Sebastián en la cocina. ¡Ambos querían preparar los aperitivos! Incluso estaban a punto de lanzarse comida.

Dos días descubriendo mi identidad y es un tremendo desorden, todo paso tan rápido que incluso parece que no es real, parece una broma pesada creado por una mente aburrida para ver mi reacción. Extraño la tranquilidad, el silencio que me acompañaba junto con mis pensamientos, la soledad que me permitía mantener mis emociones escondidas, ¿ Porque debía ser yo justamente la poseedora de esta buena suerte?, que mas que eso parecía una espada de doble filo.

Pare mis pensamientos, limpie mi vestido y de haber podido respirar lo habría hecho; camine hacia las escaleras de la entrada principal.

-Si me permiten me retiro caballeros... y dama- dije despidiéndome.

Camine hacia la inmensa cantidad de pasillos analizando la situación que vivía hoy, primero mi alma fue vendida y no recuerdo con exactitud que hice, segunda, a un acosador que me tenia en la mira con intenciones desconocidas para mi. Suspire para detenerme en la puerta de Lady Elizabeth, se sentía mal debía ver si se encontraba bien, a poco de conocerla note ese delicado aire de maternidad que por muchos años desconocía, me veía como una frágil muñeca de trapo por así decirlo.

Toque suavemente la puerta, sin respuesta, toco nuevamente.

-¿Puedo pasar Lady Elizabeth?-

Nada, solo un silencio, abrí la puerta, estaba totalmente oscuro y ninguna señal de ella. Me acerque a la cama donde se apreciaba la forma de su cuerpo, la sabana le cubría hasta la cabeza y no dejaba verla. Busqué el leve movimiento de su pecho cuando uno respira, pero al no verlo pensé que solo era mi impresión por la oscuridad, acerqué las manos a su cara sin encontrarme con su aliento al dormir.

-¿Lady Elizabeth?- volví a llamarla.

Acerco mi mano a la esquina de la sabana, ¡debía destaparla para ver si se encontraba bien?, aleje mi mano procediendo a retirarme, pero algo me impulsaba a descubrir su cara, tenía un mal presentimiento.

De un rápido movimiento quite la sabana blanca.

-My Lady- dijo Sebastián. Tapo mis ojos en menos de un segundo, pero era tarde lo había visto todo, su inexpresiva mirada mirando el techo sin ningún brillo en sus ojos esmeralda, sus mejillas habían perdido ese tono rosado que le daba picaría en su expresión, había perdido totalmente el color de la vida, acompañada de la sangre derramada desde su boca a su pecho.

Sentía el cálido tacto de la sangre en mis manos al tener contacto con la sabana, ¿como era posible que pasara esto?. Un estremecimiento recorrió mi sangre volviéndolo un torrente frío que me hacia temblar, un hueco hondo se sintió en mi estomago.

-Lamento que haya visto eso My Lady-

-Vaya vaya, el demonio se adelanto antes de lo programado...-dijo Grell, escuche como suspiro -...cuatro tragedia la misma noche para la familia Phantom-

-¿Cuatro tragedias?-

-Oh cierto, aún no sabes nada de tu pasado ¿o sí?-dijo el shinigami, sus pasos se acercaron.

-Será mejor que vaya a dormir My Lady...-

-o-o-oo-o-o-oo-o-o-o-o-o-o-oo-

-¿Adonde me llevas Sebastián?-

No respondió y me ayudo a bajar de el carruaje, me tomo de los hombros y comenzó a guiarme. La noche fue más pesada de lo que había sido, el impregnado olor a sangre en mis manos me daba un nauseabundo ambiente, la cara inerte de Elizabeth se repetía en mi cabeza, buscando alguna explicación, ¿se tratara de los asesinatos en seria?, ¿un nuevo virus?, cada pregunta me carcomía el sueño al punto de que el amanecer se adelanto a mí.

-¿Dónde quedo Claude?- le pregunte algo molesta, el mayordomo de ella desaparecido cuando debería haber estado para evitar esa tragedia... por otro lado Sebastián no respondió pero si apreso mi hombro en sus manos.

-Llegamos...-dijo serio, toco la puerta. ¿El sitio de destino?, un lugar excéntrico color grisáceo que tenía un enorme letrero "Undertaker", la puerta de madera crujió al golpeteo de la mano de Sebastián.

Sin hallar respuesta el abrió la puerta, una sensación pesada me cayó, el aire era espeso y daba miedo con solo observarlo, con tan solo decir que estaba lleno de lapidas de diversos tamaños y además un modelo a escala del cuerpo humano.

Una mano me tomo del hombro, ese Sebastián como le encantaba tomarme de ahí para levarme a algún lado.

-Undertaker, ¿se encuentra ahí?-dijo Sebastián delante mío...un momento...mire atrás mío lentamente dejando escapar un ligero grito y un sobresalto.

-¡Oh! allí está-

El sujeto me soltó del hombro y salió por completo del ataúd, lo mire con sumo detalle a esa particular persona, un largo cabello plateado caía sobre sus hombros y un fleco ondulado tapaba sus ojos y la parte de arriba de su cara pero dejando ver una cicatriz. Su ropa era un tipo de túnica negra con una cinta gris amarrada de la parte de abajo y hay que agregar ese gorro largo que caía atrás del.

Sonrío tétricamente -He He He, bienvenido Conde... ¡Oh!, me parece que no es el o ¿sí?- Tomo una jarra del piso abriendo y buscando dentro de ella. -¿Han venido a ver un ataúd a la medida?-

-No, sabe bien a que hemos venido-

-Sebastián Michaelis ¿sigue ayudando al perro guardián de la Reina?-

-¿Perro Guardián de la Reina?- pregunté

-El sobrenombre de Ciel Phantomhive- volteó a verme y sacó del frasco una galleta con forma de hueso -¿gusta una galleta bella dama?-

-Emm... no gracias-

-Ya veo...-dejo la galleta de nuevo en el frasco y lo dejo en el suelo -Entonces vienen por el cuerpo de Lady Elizabeth, que pena la suya-

-¿A qué se refiere?-pregunte

-No era una cuerpo que se diga interesante, incluso me sorprendió verla por acá, etapa en su época en donde la belleza resalta- destapó un ataúd donde estaba su cuerpo acomodado perfectamente, vestía un vestido blanco y le había puesto rubor en su cara, ahora parecía dormida.

-Gracias Undertaker, solo hay que llevarla a enterrar- agradeció Sebastián

-He He He, ¿porqué la prisa ?, hace tiempo que ya no recibía visitas suyas-

Voltee para mirar a Sebastián, estaba sonriendo y estaba a punto de contestar, pero al parecer algo le pico y miro a la entrada.

-Disculpe, pero debo retirarme, Lady Evangeline le pido se quede un momento aquí-dijo él

-¿Qué?-logré responderle

-No tardaré solo debo atender algo- terminando esto salió de la puerta y me dejo con el extraño compañero.

-o-o-oo-o-o-o-o-o-o-o-o

Yuhuu! ya estoy aquí, perdonen la demora es solo que hubo un pequeño retraso por culpa de mi QUERIDO DIRECTOR -.-" yo escribo en las notas del IPod y de ahí lo subo a Fanfiction para editarlo y corregirlo en la computadora, pero el muy desgraciado me quito el IPod donde tenía el documento adelantado y para colmo: "Se lo regresare en un mes jovencita, una semana si trabaja". ARGH!

Bueno ya recuperándolo hubo un baile tapatío entre el iPod y la computador (que por cierto ya descansa en paz, la muy vieja se descompuso) así que ando estrenado aquí otra y buenopf! para que sigo?

Hablando del Fic... Si lo se puse otro OCC para ponerlo más interesante, ya que como notaron el acosador de Claude desapareció y debía remplazarlo alguien no? además UNDERTAKER ya hizo su apareció y próximamente pondré a Ciel Phantomhive muahahaha! iré aclarando poco a poco el fic ya que amo enredarlas.

Hice este máaas largo porque le iba a cortar en la parte de la muerte de Elizabeth (porque adoro el suspenso enserio), y porque ya quería poner al loco y excéntrico Undertaker! grrr!

Bueno dejando ya de palabrero espero sus review y les agradezco a los que comentaron el primer Cap además de los que lo subieron a sus favoritos, enserio de todo corazón eso en parte me impulso a pensar más.

Bueno Bye bye fanfictioneros ^w^