Su mayordomo: Recordando
-Espera...- alcance a decir al abrir la puerta, pero ya no estaba.
-...se ha ido-suspire, el extraño sujeto mientras tanto estaba comiendo unas de las galletas que me ofreció anteriormente.
-Tardara un poco, así que tome asiento, ya es la hora del té-
Volví a suspirar y me senté en una silla que arrime a la mesa que estaba el sujeto extraño. ¿Por qué habrá salido Sebastián?...
Undertaker saco un tetera de aluminio muy gastada pues se veía algo oxidada, además tomo de ella de una forma muy peculiar, sus movimientos parecían lentos pero elegantes además no se remango para sostenerla, ósea que la levanto con la mangas puestas. Me acerco mi taza y me señalo la azucarera llena de cubos de azúcar.
-¿Qué la perturba madeimoselle? ¿Acaso también esta nerviosa por los asesinatos en serie?-
-¿Perturbada?-
-No ha pronunciado mucho desde que llego, solo ha hecho preguntas.-
Mire mi taza de te y baje levemente la mirada, Undertaker quito su sonrisa.
-¿Dije algo que la incomodara?-
-No, no es eso, solo que…. No soy buena conversando-
-Oh, pero si está conversando ahora-
-Si pero…. Tiene razón-
El solo río y tomo un sorbo de su té, luego levanto un pocos su mangas dejando ver sus largas uñas negras para tomar otra galleta.
-Undertaker…-
-¿Sucede algo?-
-No …. Pero quisiera saber si ¿usted sabe algo sobra las 4 tragedias de lo Phantom?-
Sonrío ampliamente, incluso el ambiente cambio crucialmente.
-¿Qué quisiera saber usted sobre las tragedias de los Phantom?- subió las manos entrelazándolas, solamente su sonrisa era la que podía decirme sus emociones pues sus ojos dejaban verse, no se si sonreía maníacamente o realmente de alegría.
-No lo se, tal vez quisiera saber que paso-
Sonrío nuevamente mientras se servía otra vez te en su taza.
-No es una historia para una dama pero ya que insiste le contaré…- dio una mordida a una galleta en forma de hueso. -…como veo conoce a ha oído del Conde Phantomhive, he he he- asiento con la cabeza. -…bien, hace no muchos años, la mansión de los Phantom ardió en llamas matando así a los padres del Conde y dejándolo huérfano- comenzó a jugar con los terrones de azúcar, tomándolo en sus dedos y dejándolo caer.
-Esa fue la primera tragedia, luego se dice que el conde murió, pero nunca su cadáver paso por mis manos, una lástima déjeme comentar, ya que tenía diversas ideas para él, esa fue la segunda tragedia, la tercera se rumoreo que la hija de los Phantomhive fue secuestrada y asesinada por un grupo de secta pagana, pero ahora veo que solo es cierto la parte del secuestro…- comenzó a poner azúcar a su taza. -… creo que usted sabrá cual es la cuarta-
-La muerte de Lady Elizabeth-
-He he he, así es, al parecer solo usted salió viva de las tragedias- Su taza tenía tanta azúcar que había absorbido el té por completo, que extraño sujeto.
-Aparentemente, y usted conoció al Conde-
-Si, "EL Perro Guardián de la Reina", recurría a él para las extrañas muertes pero a falta de su presencia, ¿podría contar con su ayuda esta vez?-
-¿Ayudar? ¿Cómo?-
El sujeto se levantó y camino por la habitación hasta un ataúd negro quitándole la tapa.
-Venga a ver usted misma-
Me acercó y miro adentro del ataúd, una joven de cabello castaño que tenía múltiples heridas, pero la más visible y llamativa era la de su cuello que estaba casi rajado o cortado totalmente, que desagradable. Undertaker le había maquillado todas las cortadas de un rosa pálido y le había colocado varias rosas blancas, en mi opinión un excelente trabajo.
-¿Nota aquella cortada del cuello? No es algo que comúnmente llegue aquí, pero no halló razón para está clase de herida-
-Tal vez…. ¿quitarle la sangre? Casi como un vampiro-
-Exacto, pero ni un vampiro cortaría a su víctima, solo…- volteó a verme y me tomo del cuello suavemente acercando su boca a mi oído -…la deja morir He he he-
Se separó de mí y camino ahora hacía un cuenco con agua.
-Entonces ¿qué quiere que haga?- Volteo rápidamente a mí limpiando sus manos con un trapo y sonriendo como usualmente ha hecho todo el tiempo.
-Eso depende de usted, yo solo mostré la evidencia, tómelo como un presente ya que cobro por este tipo de información- se puso atrás mío y con sus uñas pico mis mejillas.
-De acuerdo, muchas gracias haré lo posible-
Giro la cabeza mirando un reloj que estaba algo tapado por sus objetos extraños y agrego -Parece que Sebastián tardara, y hay que enterrar a Lady Elizabeth-
-Cierto, espero que no tardé...-
Undertaker, me hizo el favor de levarme al cementerio donde dejamos la lápida con su nombre "Lady Elizabeth Essel Scottney Cordilia Middleford, Amada Esposa y querida madre". Que dolor me daba que fuera ella una víctima de las tragedias.
-Mis condolencias-dijo una voz a mis espaldas, mientras ponía su mano en mi hombro, al voltearme encuentro con Claude, que estaba totalmente parsimonioso y acomodando sus gafas.
-Gracias Claude, ¿donde te habías metido?-logre decir algo apagado debo admitir, su presencia me causaba algo de alivio pero a la ves curiosidad de su desaparición .
-Mil perdones, Lady Elizabeth me había pedido dejarla sola y al volver me entere de todo.-
-He, he, he- dijo Undertaker y por su cara se contenía la risa.
-Ahora que lo pienso, en estas cosas ¿no se hace una ceremonia religiosa?- dije, al parecer fue gracioso y a que Undertaker estallo en carcajadas, eso realmente me desconcertó.
-¿Qué sucede?- le pregunte, comenzó al calmarse respiro y pudo hablar. -Vi Etiopía.. haha...-respiró-... ha, es solo que en este caso es imposible, su alma fue devorada-
-...¿Qué?-
-Es un sujeto extraño My Lady, no tome sus palabras tan enserio- me dijo Claude al oído.
-Fue un placer conocerla, Evangeline Phantomhive- dijo Undertaker recogiendo su pala, -¡Ah!, por cierto, déjeme comentarle que las 4 tragedias extrañamente se asocian al 14 de Diciembre- termino de decir eso y se fue con un paso lento hacia su carruaje, al parecer también debía enterrar otros pares de cuerpos. Que peculiar persona, mire a Claude.
-¿La llevó a casa My Lady?-
-Por favor Claude- Y como el dijo me llevo a "casa" y en el camino comentó algo.
-Fui por el testamento de Lady Elizabeth-
-¿Dejo un testamento?-
-Si, y dejo casi todas sus pertenencias a usted-
No dije nada, no que no me importaba o eso pero ¿o es increíble desaparecer y ganar una herencia?, es muy improbable, además de que no conocía nada de ella.
-¿No le interesa saber quien se quedo con el resto ?-
-No mucho, dudo que lo conozca-
-Si lo conoce My Lady-
-¿Enserio?-
-"A nombre de Víctor Earn le dejo el cuidado de mi querida hija y todo terreno a mi nombre al antes mencionado." además intercalo este documento - dijo Claude, estirando el papel, lo tomé y comencé a leer.
Como pensé anteriormente, la espada de doble filo. De haber estado bebiendo algo lo hubiera escupido. Era un registro civil pero lo que me dejo paralizada era que tenía anotado como "yerno" a Víctor Earn, ¡Estaba comprometida con ese morboso pervertido!. Lleve mi mano a mi cien esperando que fuera solo una vil broma pesada, pero como ya comenté era un documento autentico sellado y firmado con sus autenticidad, así que legalmente y realmente podría decirse que estaba casada con Víctor.
-¿Que pasara contigo Claude?, ¿te quedaras?-
Aunque debía admitir algo, Claude Faustus me deba escalofríos y me ponía los pelos de punta por alguna razón, el me salvó de la ira de Támesis, aún siendo una orden de Elizabeth había algo que me ocultaba tras su mirada, podía sentirlo... y al ya no ser el mayordomo de mi madre debía ayudarlo de alguna manera.
-¿Quiere que me quede My lady?-note un brillo en sus ojos ambarinos, ¿como era posible que me percatara hasta el menor de sus expresiones?, inclusive cuando acomodaba su cabello hacia atrás a mis espaldas.
-Es lo menos que se me ocurre, por la persona que salvo mi vida, quisiera que permaneciera a mi lado el tiempo necesario-
-¿Es una orden?-
-Si así lo ve-
-Como ordene, My Lady-dijo poniendo sus manos en su pecho, y justo en ese instante volví a notarlo, ese relamido de sus labios al acabar su frase, ese insignificante expresión casi indefectible. Le entregué de nuevo el papel quien guardo con sumo cuidado, acomodo sus guantes y seguido de esto sus lentes.
El silencio inundo el pequeño carruaje, me ponía tranquila que no intentara sacarme palabras como otras personas, ¿porqué la gente se centraba en hablar?, ¿Acaso esperan algo de mí?, ni idea, mi mente divagaba sobre cosas vacías y comencé a pasar mis dedos entre mi cabello, aunque estaba maltratado y algo tieso por la falta de cuidado de años, con facilidad mis dedos se abría pasos entre los mechones ébano. Así me mantuve, mientras miraba por la ventana, aun desde el rabillo del ojo notaba como Claude quedaba algo hipnotizado cuando me mantenía cepillando mi cabellera, sacudí ese hecho y me concentré en mirar la ventana, cuando pasamos frente a una iglesia.
Un puñado de gente la rodeaba y pasan algunos de rodillas... "Aquellos pecados que no lograron escapar de la justicia terrena, ni de la divina finalmente serán juzgados, en su momentos de ejecución, estos pecadores serán asistidos por frailes, que atravez de la confesión pecaminosa buscaban paz espiritual..." esa voz en mi cabeza...Sara Flithern, sus palabras que me daban resguardo en anoche, su voz que me tenia cuerda durante mi prisión. ¿Qué me habría querido decir con eso?. El carruaje freno, Claude me ayudo a bajar y me despedí del, entrando a la mansión, esperaba a que Sebastián habría llegado antes que yo, pero no se encontraba ahí.
Necesitaba drenar pensamientos, un lugar pacifico y callado como "la habitación". Mi presencia llego casi por instinto a la mente por alguna razón entro a aquel pasillo, y mis manos por vida propia tomo el libro azul con letras doradas.
-"Hamlet" por William Shakespeare"- leí y sin mas me senté y me propuse a leer.
Aunque el lenguaje era algo complejo me satisfacía o bien saciaba la sed de alguna manera. Son esos momentos en donde te pierdes en tu propia memoria, estas leyendo pero realmente te estabas poniendo a pensar. Recordar el tiempo donde Sara Flithern me contaba historias de su vida...
"Oh pequeña sin nombre, todo afuera es devastador, esos días oscuros las campanas de la catedral no llamaron a orar, sin no mas bien a sentencia aplicada a aquellos victimarios sangrientos, criminales dominados por las mas bajas pasiones en las que puede caer un ser humano, criminales que causaron dolor, llanto y muerte a sus víctimas y familiares..."dijo sosegada, me acerque al muro donde ella hablaba con su intrigante historia.-Llegando el momento de ejecución estos homicidas fueron asistidos por los frailes, que atravez de la confesión pecaminosa buscaban la paz espiritual, al amanecer de los fieles difuntos, siendo el sexto día de la semana a las seis horas, seis campanas tañeron anunciando así el inicio de su peregrinar, su ultimo peregrinar, Iban por la capital de la plaza pero no iban solos, no, iba con ellos una curiosa y morbosa multitud que unía sus voces en una sola oración, "Asesinos Malditos asesinos! Ad libitum... hay pequeña debo haberte aburrido te haz quedado callada"Negué con la cabeza, pero que estúpida, ¿como iba a ver mi respuesta?-...Si quiere me quedo callada-repitió ella y casi de inmediato puse mis manos sobre la pared y ella reacciono, pude oírlo.-...¿sabes hablar?, golpea la pared si sabes-Hice lo que me pidió.-Perfecto, ¿podría ver tu rostro pequeñita?-me aleje de la pared poco a poco, arrastrando en el piso mis piernas.-Tranquila esta bien, al menos puedes escuchar...-"
Pequeñita sin nombre así me llamaba ella, o muñeca de ojos azulinos también, debo admitir que antes de que llegara ella yo era un niña extremadamente emocional, cuando me capturaron esos sujetos hacía lo posible por escaparme siempre sin resultado, estaba tan desesperada que hacía lo imposible para escapar.
Ese sujeto, al que le guardo al de rencor en mí, cada luna llena sin falta me hostigaba, me maldecía cada vez que le daba una patada o un golpe, pero ¡estaba en pleno derecho de hacerlo!, ese sujeto venía únicamente y solo específicamente a cortarme, me daba pequeño cortes de donde recolectaba mi sangre dios sabe para que, pero lo curioso era que, solo cada luna llena.
Me comportaba de la manera más rebelde posible, estaba en una etapa frenética donde mis nervios estaban al borde, cada noche gritaba y les lanzaba la comida cada vez que me la entregaban, al mínimo toque les regresaba una agresión, una mirada a mis ojos y consideremos que un frío vistazo a ellos era suficiente, hasta esa noche...
Me comportaba como siempre hasta que al fin me sacaron de la habitación, era noche luna llena exactamente y como de costumbre recolectaron mi sangre, les lancé el plato de insípida comida y una patada en la cara a ese hombre, pero solo tuve que esperar a que cayera la noche para que el comienzo de mi comportamiento seco. -Cambie de pagina a mi libro-
Cuando me sacaron estaba desconcertada y asustada por la sonrisa que mostraba el hombre, caminaba tras de él mientras el comentaba
-Veremos si te comportas igual después de esta noche niña mimada y maleducada- Fruncí el seño y busqué una forma de correr , encontrar una ventana ¡algo!, pero nada, no había escapatoria, una enorme oscuridad nos invadía y mis pasos se volvieron más asustados y pesados. Un temblor me invadía lentamente conforme avanzaba, hasta que esa luz me deslumbró por completo, el sujeto se paro en seco y dio media vuelta con clamo mirándome de una manera que me atravesó el alma.
Me tomo abruptamente de la muñecas y jaló hacia el. Con rapidez las amarro y con una fuerza grande me levanto del piso, y me llevo a el indicio de esa luz. -¡Suéltame!- le brame y el me miro burlonamente. Mis piernas temblaron y mis ojos podía sentir mostraron un miedo y horror increíbles. -Será mejor que te prepares- dijo al fin dejándome en el piso. Una joven con túnica se acerco a la luz, y ajusto su voz y dejo verse la cara a la luz. Sus facciones eran agraciadas, tenía una cabello blanco perla y ondulado que caía hasta sus hombros, su mirada era verde bosque y sus cejas encorvaban dando una expresión de astucia, sus rasgos finos denotaban perspicacia e inteligencia, y sus ojos rasgados añadían un elemento malvado o siniestro; sus pupilas pequeñas detonaba ingenuidad y una fría velada. Luego estaba ese toque rosado alrededor de sus ojos, daba una sensación intensa, y una boca pequeña y labios finos agregaban una sensación de misterio que sugiere planes ocultos y una personalidad ingeniosa y calculadora.
-"Hermanos, hoy es otro día de juventud, es el día más esperado de cada estación, es el fin de la espera, de la espera de la vida y belleza, todos conocen la cadena alimenticia, la jerarquía del mundo, ¡Losdébiles alimentan a los más fuertes!, y hoy los débiles no darán su esencia...-tenso su cara -...dándonos ese elixir de la vida eterna la que todos poseen- Los otros sujeto que se acercaron a la luz encapuchado le aclamaron. -¡Si, saben a que me refiero!, ¡SANGRE!, es eso lo que nos da la vida, y hoy hay una ocasión especial- giro con fineza y unos sujeto de la oscuridad acercaron a un par de chicas tatuadas con signos célticos o griegos, las cara mirando al piso y de inmediato obligados a ponerse de rodillas.
-Estás jóvenes son traidoras, y la traición es algo que no se acepta mi señora, la única forma de conseguir el perdón es dándole cada gota de sangre a la propia señora- dio una delicada reverencia y todos los presentes se inclinaron. Alguien entro... las velas se apagaron y una presencia tan fuerte entro dando autoridad, nadie levantó la cara pero yo seguía de pie invadida por la curiosidad, su rostro estaba oculto bajo una media mascara que le tapaba de la nariz hacia arriba dejando ver sol sus penetrantes ojos entre emblanquecidos y lilas, y no se si fue el brillo de la habitación pero se notaba algo metálico.
-¿Carmilla?, levanta la mirada, te doy permiso de mirarme-, La chica de cabellos blancos levanto la mirada -¿Podrías explicarme porque la chiquilla de ahí no se inclina hacia mí?-
Ella miro hacia mí llena de ira y una indescriptible furia que me dejo un hueco en el estomago. -¡Agarradla!-ordeno y un grupo de encapuchados me sostuvieron y me llevaron frente a la enmascarada. Me tomaron de la barbilla obligándome a mirar a la enmascarada de cara.
-¿Como te a través a faltarle el respeto a la señora? Pagaras por tu falta de respeto-dijo la chica de ojos verdes mirándome con total desprecio, se acercó a mi con una daga poniéndolo en mi cuello.
-Un momento..- le detuvo la enmascarada, me puso de pie y le mire la cara de cerca...era un rostro delicado y un pelo suntuoso con rasgos suaves, piel pálida y brillante, y mirando de cerca sus ojos realmente eran algo metálicos, y una pestañas largas , y sus labios repintados de un carmesí intenso, y notablemente humedecida. Sonrío y me observo de cerca inspeccionando mi rostro.
-Su pago será leve comparado con la de estas traidoras, ven pequeña, quiero que observes esto a mi lado-
Acercó su delicada mano a mi cuello y con suavidad me acerco a ella, pegando mi cuerpo a ella. En seguida los demás encapuchados volvieron a sentarse. -Continua con lo pendiente...-La de cabellos blancos asistió y continuo. -Traigan a las traidoras al centro...- dejándolas en medio de la gente.
-Hoy sus pecados se pagarán, conseguirán la paz terrenal, nada más ni nada menos que con la Ley de Talión, "con la vara que midas, seréis medidos"- dijo sonriendo marcadamente, las personas formaron un circulo alrededor de esas personas y comenzaron a hablar en un lengua muerta.
Miraba con un ligero temblor en mi estomago y la presencia atrás mío me incrementaba el terror, me lleve las manos a la boca intentando calmar mi mente, ellos se acomodaron en forma de estrella con una vela prendida entre sus manos. -"Darán su sangre a la señora, le darán su juventud, y su fuerza, serán su mano y su mente, sus cuerpos son solo cascarones que deben ser vaciados de alma alguna, no tienen el perdón, no alcanzaron la misericordia y no merecen piedad..."-
-Sangre a la señora-repitieron voces masculinas, -Mei dominar sanguinis- repitieron voces femeninas.
-"Su voz no tiene sonido, su pensamientos no serán escuchados y-sus ideas no son bienvenidas"- se acerco con la daga a una muchacha, se agacho a ella hasta estar a su altura alzando la cara de la joven quien igualmente temblaba.
Sangre a la señora-repitieron voces masculinas, -Mei dominar sanguinis- repitieron voces femeninas.
-"Tu traición es revelar sobre nuestra existencia a Scotland Yard además de buscar asilo en la iglesia, eso no solo traición a nuestra señora, sino también a nuestra diosa Hécate, quien te dio protección, belleza duradera y perdono hasta tu oscuro pasado"- paso la daga suavemente por su piel, cortándole un mechón de cabello quien al instante se volvió blanco y canoso. Hizo que abriera la boca y continuo -"...tu primer castigo será cortarte la lengua para evitar más escándalos, si la persona del castigo pide clemencia se le negara y tendrá que dar hasta la última gota de sangre..."entonces está chica tomo la lengua de la chica y acerco la daga a ella. La pobre muchacha trago saliva y las gotas de sudor bajaron desde su frente a la punta de su nariz.
-Sangre a la señora-repitieron voces masculinas, -Mei dominar sanguinis- repitieron voces femeninas. Y de un liso y rápido corte le corto la lengua, por reflejo tape mis ojos y emití un leve gemido. La chica grito de dolor y comenzó a estremecerse.
"...El segundo, debe ser desmembrada en persona por un integrante de la secta, recolectando cada gota de sangre"-
Sangre a la señora-repitieron voces masculinas, -Mei dominar sanguinis- repitieron voces femeninas.Unos hombres cargaron a la chica y la sacaron de la habitación. La ojo-verde volteo hacia la otra chica. -Para ti, la mayor de las traiciones es beber la sangre de alguien sin traer la cuota para la señora además de haber caído de deseos carnales, para ti la muerte debe sangrar de tus ojos, cada parte de tu cuerpo ser clavado por las espinas y seguidamente extraerte el corazón y apuñalarlo con agujas hasta que este deje de latir, solo así podrás pedir perdón a nuestra diosa...-
Sangre a la señora-repitieron voces masculinas, -Mei dominar sanguinis- repitieron voces femeninas. tomaron a la chica y la llevaron a una herramienta de tortura..."La Dama de Hierro", le taparon la boca y cerraron la puerta, enseguida mis oídos cayeron víctimas de mis oídos.
-"Ahora mientras la traidora es castigada, procedamos a algo de menor importancia..."- procedió a mí, y me acerco a la mesa de piedra de la habitación. -Sostengan sus brazos y piernas- dijo ella. Me cargaron a la mesa y me aprisionaron contra ella, tan fuerte que casi sacan el aire de mis pulmones. -¡Suéltenme!- rogué
Sangre a la señora-repitieron voces masculinas, -Mei dominar sanguinis- repitieron voces femeninas.
-"Tu castigo es que la señora beba tu sangre directamente, haciéndonos ella el honor de abrir la herida...",en ese momento sentí el dolor verdadero, saco un cuchillo y le lo entrego en mano a la enmascarada. Ella dio pasos lento y largos, poniéndose de rodillas para ver mi brazo izquierda. -"Veamos si tu sangre me es agradable..."-entonces tomo vuelo y el cuchillo..."
-Joven Ama, he regresado- dijo Sebastián inclinándose ante mi. Reaccione a su voz y salí de mis amargos recuerdos, y mire rápidamente mi brazo izquierdo, admirando la cicatriz que estaba plasmada en ella.
-Tardaste...-le reclamé.
-Tenía que atender algo, Mi Joven Amo... desea verla ene persona...-
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Hey! What´s up everybody? bueno espero les haya gusta este cap, y pues aquí me agarro para aclarar algo que me comentaron en mi escuela: EJEM *Ajustando voz: Es imposible que Ciel haya tenido un hijo, no es nada realista
1: Es mi fic maldita sea! ¿Quieres realidad? ¡Es un aristocrático ingles que hizo un trato con un demonio ha cambio de su alma y por esa razón tiene una estrella morada en su ojo derecho que oculta tras un parche! ¿Aun así quieres realidad?. ejemperdón el ataque de ira...
2: He leído mínimo 3 fics donde Sebastián hace un trato con los descendientes de los Phantom en la época actual, se me ocurrió poder escribir la parte de la primera descendencia.
Y por ahí: no he visto mucho anime pero me interesa verlo, si me pueden recomendar unos títulos se los agradecerás (descarten Vampire Knight, Soul Eater y Death Note que son los únicos que he visto)
y creo que ya, agradezco los review n_n me suben el animo ya que no soy buena en escritura me considero mejor en dibujo así que bueno no vemos el sig. Cap
Nos leemos y se despide Tears To Call My Name
