N/A
Un nuevo capítulo.
Espero les guste
Gracias por leer.
Disclaimer:
Prince Of Tennis no me pertenece.
Capítulo 2: Academia Hiotey
Sakuno observo el uniforme del Hiotey, se veía bien en el si era sincera, este constaba de una falda que le llegaba cuatro dedos arriba de las rodillas de líneas delgadas de color café y blanco, una blusa de color blanca, encima de este un saco de color café un poco más obscuro que el de la falda que ceñía a su figura, una corbata de color rojo, observo el suéter de color crema que también llevaría a la escuela pues odiaba el saco pero al menos en su primer día tendría que usarlo quisiera o no y eso se lo había hecho saber la directora de la academia Hiotey.
Observo su cabello que ya no estaba en trenzas sino en cairles con una diadema de color blanco, se veía diferente y se sentía diferente, estaba bien así, no quería regresar a Seigaku porque se sentía bien ahora que estaba cambiando, se coloco las calcetas blancas además de los zapatos y tomo su maletín para salir de su habitación con dirección a la cocina, sus padres habían salido temprano a la empresa y su abuela pues se había ido a Seigaku para comenzar con sus deberes, tan solo tomo un vaso de leche para tomar las llaves de su casa y salir.
Abordo el vehículo que esperaba por ella para que este emprendiera su marcha, miro por la ventana, se sentía diferente en todos los sentidos, había cambiado de número de celular porque Kikumaru la había estado llamando por razones que desconocía, no deseaba hablar con este, no entendía porque su senpai tenía una afición con ella pero no era bueno que tuviera algo con ella porque no era debido, al menos eso pensaba ella, las personas caminaban por las calles, se sentía tranquila a pesar de que corría el riesgo de morir en seis meses, sin embargo, no pensaría en eso, por el momento solo se concentraría en su nueva vida, no dejaría que nada arruinara este momento .
- No puedo creer que Sakuno-chan se haya ido - murmuro Fuji procesando la noticia de Kikumaru quien estaba recostado en su banca con los ojos cerrados, su compañero se veía decaído en extremo - Se ha marchado - susurro el chico gato colocandose de pie para salir por la puerta con paso calmado, el ojiazul lo miro partir y sonrió, su intuición le decía que su amigo sentía algo por la pequeña pero era raro porque este siempre estaba pegado a Oishi e incluso él se había dado otra idea, sin embargo, sería interesante ver que era capaz de hacer por la pequeña cobriza.
Se levanto de su asiento para salir de allí pues la práctica estaba por comenzar y no deseaba llegar tarde, lo menos que necesitaba en este momento era dar miles de vueltas cortesía de Tezuka, se detuvo al observar a Eiji frente a la máquina expendidora tomando una bebida - ¿Te encuentras bien? - pregunto llamando la atención del chico que asintió con la cabeza aunque su semblante decía otra cosa, estaba sombrío sin duda alguna - ¿Alguna vez has sentido que la vida se te va cuando alguien se aleja de ti? - pregunto su amigo en un susurro.
Fuji abrio los ojos asombrado al escuchar esa pregunta - ¡Olvídalo, vamos que no debemos llegar tarde! - le dijo este colocandose de pie para hacer el signo de la victoria para comenzar a caminar, observo a su amigo, sin duda alguna en ocasiones Eiji era maduro como en este momento, estaría bien, Sakuno aparecería a su tiempo, no es como si se hubiera ido del país pero no dejarían de verla gracias a Sumire así que todo estaba como antes, solo era cuestión de que Eiji se diera cuenta de ello cuanto antes.
Bajo del vehículo con calma para observar la imponente academia Hiotey, en verdad que al verla entendía porque siempre la alababan, no era para menos, sus instalaciones eran perfectas, justo como el Rikkai sino es que mejor - Buena suerte en su primer día Riuzaky-sama - le dijo su chofer mientras hacía una leve reverencia, ella tan solo tomo el maletín con una leve sonrisa - Gracias, no llegues tarde - pidiendo comenzando a avanzar, entro por el enorme marco de la puerta y observo a sus compañeros, se veía que eran de familias acaudaladas todos.
Algunas chicas la miraron pero ella tan solo siguio con su camino, no necesitaba amistades, no quería ningun amigo en esta academia, solo se concentraría en ser la mejor en tenis y en sus notas, eso sería todo - ¡Cuidado! - ladeo la cabeza observando que veía una pelota de tenis con mucha fuerza justo donde ella, escucho algunos gritos de chicas y suspiro, era buena en tenis, sin embargo, disfrutaba hacerse la tonta porque le gustaba que en ocasiones Ryoma la ayudara, no era muy buena pero era buena, eso ya era un avance.
Tomo la pelota con la mano ante la mirada de sorpresa de todo mundo, observo a Gakuto con la raqueta en la mano y con un aire de tranquilidad al ver que la pelota no había golpeado a nadie, observo que Oshitari lo golpeaba en la cabeza mientras le decía algunas cosas - Me disculpo por mis compañeros - alzo la vista encontrandose con Ootori, por supuesto que conocía al equipo de tenis aunque ahora que los veía bien tenían un aura de niñez a su alrededor, eso era algo lindo si se pensaba bien.
- No hay problema - tomo la mano de este escuchando los gritos de las chicas y le dio la pelota de tenis para seguir con su camino, no deseaba llegar tarde a su primera clase, lo menos que necesitaba era que los maestros la reprendieran por llegar tarde, observo el primer edificio, era enorme y ahí se encontraba su salón de clases.
- Debes disculparte con la señorita - lo reprendio Oshitari y Gakuto tan solo asintió con la cabeza mientras trataba de recuperarse del golpe propinado por este - Tu pelota - su kohai le extendio la pelota que este tomo, todos estaban reunidos pues el entrenamiento comenzaría pronto, Ootori alzo la vista observando a su capitán que miraba por donde la chica se había marchado al igual que Shishido-san quien suspiro para comenzar a andar, las miradas de ellos denotaban un tanto de sorpresa pero al mismo tiempo un ligero miedo.
- Andando - los movio Atobe para comenzar a caminar con paso calmado, el peliplateado miro el lugar por donde la chica se había marchado, al parecer algo interesante pasaría con la llegada de la misma, sonrió mientras comenzaba a andar, sin embargo, se detuvo al observar a la chica tomando asiento en la ventana, una brisa removio sus cabellos... ese era su salón y ese era su asiento.
Tomo asiento donde el profesor le indico con la mirada de varios de sus compañeros sobre ella, no estaba para nada nerviosa pero odiaba ser el centro de atención, dejo su maletín sobre la mesa mientras miraba por la ventana, era una mañana algo linda, ¿sería diferente de estar en Seigaku?, sonrió ligeramente, no es como si pudiera simplemente arrepentirse de esta decisión, suspiro un poco para observar que la puerta del salón se cerraba una vez todos habían llegado aunque la silla a su lado estaba vacía, para su suerte se sentaban con compañeros.
Era molesto pero no podía quejarse, era un buen sistema, desde ese momento ya era necesario que se ampliaran las relaciones empresariales, se acomodo correctamente en su asiento cuando la puerta se abrio y observo a Ootori que se veía algo agitado además de que estaba con el uniforme de deportes - Date prisa - le dijo el profesor por lo que este tan solo cerro la puerta para caminar donde ella, se detuvo a su lado y esta lo miro, maldijo al reconocer que ese era su asiento, no se movio de su lugar tan solo lo observo sentarse a su lado escuchando los suspiros de las chicas, un casanova o alguien que llamaba la atención por ser quien era.
La clase dio comienzo por lo que tan solo presto atención hacía el pizarrón escribiendo todo a prisa, justo cuando el profesor iba a decir algo una chica alzo la mano y la miro a ella, maldita sea, estaba odiando a esa tipa - La nueva compañero aún no se presenta sensei - hablo esta con una voz un tanto melosa mientras miraba coqueteando a Ootori quien tan solo miraba hacía delante - Es verdad, presentate por favor al colocarte de pie - asintió mientras se levantaba y todas las miradas se concentraban sobre de ella - Riuzaky Sakuno, un gusto - hizo una leve reverencia tomando asiento de nueva cuenta.
- ¿Dijo Riuzaky? ¿La futura heredera de ese gran emporio de construcciones? - los murmullos se levantaron y ella tan solo miro por la ventana, por razones como esas no había dicho nada de su fortuna en Seigaku.
- ¡Presta más atención Eiji! - grito Oishi a su compañero que se veía distraído - Lo siento - murmuro este tomando su raqueta de nueva cuenta para caminar a donde su compañero de dobles le indicaba - Es mejor que terminemos aquí - le dijo el vice capitán mientras se alejaba - ¡Oishi! - le grito provocando que este se detuviera y suspirara - Ire por algo de tomar y continuaremos - el catsaño asintió observando que su compañero se marchaba, era su culpa por estar distraído pero es que no podía dejar de pensar en Sakuno.
Esa niña era alguien indispensable y no era justo que se hubiera marchado, se le hacía demasiado injusto pero no diría nada, regreso sobre sus pasos cuando choco con Fuji que le extendio una bebida para el sol pues vaya que hacía demasiado calor - Gracias - agradecio el castaño mientras caminaba a la sombra para tomar asiento, observo que su compañero tomaba asiento a su lado - Sakuno-chan se transfirio a la academia Hiotey - le comento este con una leve sonrisa en los labios, se levanto como impulsado por algo y sonrió como niño pequeño.
- ¡Gracias Fuji! - le dijo este mientras se levantaba para tomar su raqueta y corría al vestidor, al parecer iría donde la pequeña niña, eso no podía perderserlo por nada del mundo - ¡Espera Eiji, te acompaño! - grito colocandose de pie para tomar su raqueta igualmente.
El timbre para el primer receso sono por lo que se levanto con calma de su asiento y tomo su billetera pero antes de avanzar fue detenida por dos chicas, la que la había obligado a presentarse y otra, ambas la miraban enojadas, sabía que la razón era porque se había sentado al lado de Ootori - Permiso - ambas se miraron y negaron con la cabeza, una la tomo del cabello jugando con el, siempre había odiado que la tomaran del cabello por lo que de un manotazo aparto su mano para mirarla furiosa.
- Dije que se quiten - les dijo nuevamente Sakuno pero viendo que esta no se apartaba las hizo a un lado furiosa mientras salía del salón, no deseaba dar problemas pero acababa de crear uno y estaba preparada para este, dio varios pasos cuando fue sujetada por la que parecía ser la líder, con un movimiento ágil esquivo el primer golpe para tomar de la mano a la segunda chica y que esta recibiera el golpe en el abdomen, de inmediato hizo un mohín mientras miraba furiosa a la líder que la miro asesinamente.
- ¿Cómo te atreves? - le pregunto esta y Sakuno tan solo suspiro - No me toques, no me hables, no te atrevas a golpearme o no respondo - dicho esto dio media vuelta comenzando con su camino, necesitaba un aire de respiro, camino por los pasillos hasta observar el comedor, entro en este y no se sorprendio al ver las mesas, los postres, las carnes, todo digno de una academia de sociedad, camino por una bandeja para colocar en esta lo necesario para desayunar, una vez listo busco una mesa y al encontrar una sola tomo asiento en la misma.
Acomodo la servilleta en su lugar observando a todo mundo que la miraba, en verdad que era odioso eso, comenzo a comer cuando las mismas dos chicas se colocaron en frente de ella - Estas en nuestro asiento - dijo la líder y maldijo, no podía ni siquiera comer tranquilamente, se estaba hartando de por si, observo que esta vertía algo de comida en su charola pero no precisamente sobre los recipientes, eso era un abuso pero no diría nada, tan solo se levanto con todas las miradas sobre si, la anterior Sakuno se hubiera hechado a llorar pero esta era diferente.
Volteo la bandeja para que todo el contenido cayera a los pies de las chicas que se quedaron absortas, paso de ellas con la cabeza en alto para salir de ese comedor, el apetito se le había ido.
Eiji y Fuji bajaron del autobús cerca de la academia Hiotey para correr a esta, algunas miradas se posaron sobre ellos pero solo siguieron con su camino, lo menos que necesitaba el primero era distraerse con otras cosas, entraron a la academia sin ningun impedimento y de inmediato comenzo a buscar a Sakuno, necesitaba verla pues quería decirle muchas cosas, observo a una chica que caminaba donde ellos escuchando música, el color del pelo de ella era parecido al de la chica que buscaba pero el como lo peinaba no se parecía en nada.
La chica estaba más cerca y se quedo de piedra... ¡Era Sakuno!, esta paso a su lado sin verlos puesto que iba con los ojos cerrados pero no chocaba con nadie, para hacer eso tenías que tener demasiada experiencia - Sakuno-chan - la llamo Fuji y esta se detuvo ladeando la cabeza ante el llamado, los observo a ambos y suspiro - ¿Qué hacen aquí? - pregunto en un tono cansado, no se alegraba de verlos oara nada y eso lo molestaba, él había estado pensando en ella todo este tiempo y ella no.
- Queríamos verte - contesto Fuji con una sonrisa observandola, estaba demasiado cansada y no solo eso sus ojos no denotaban ningun sentimiento, parecía muerta, ¿tanto había querido a Echizen?, ¿tanto había salido lastimada? - Les pido se vayan, yo no quiero verlos - dicho esto continuo con su camino, sin embargo, no había dado dos pasos cuando fue jalada de la mano por alguien, alzo la vista y observo los ojos tristes de Kikumaru-senapi quien se veía decaído... ¿estaba así por ella?.
- Regresa a Seigaku... conmigo - murmuro este y ella abrio los ojos asombrada por esa declaración, se mordio ligeramente el labio - ¿Qué tiene conmigo senpai? - pregunto sintiendo que una brisa removía los cabellos de ambos - Me gustas - contesto este y ella se quedo de piedra, era imposible, todo menos eso, Fuji se sorprendio por la sinceridad de su compañero, no había pensado que este le diría la verdad a la pequeña - Usted no me gusta - contesto ella soltandose del agarre para continuar con su camino, sin embargo, trataba de caminar normal aunque no podía porque su corazón latía demasiado rápido con esa declaración.
- Eiji - lo llamo su amigo mientas este salía de su ensoñación - No pasa nada, es hora de volver - comenzo a caminar seguido de su compañero con dirección a la salida de la academia, no se daría por vencido pero le mostraría a Sakuno que podía enamorarse de él.
Se sujeto de un árbol pidiendo aire a sus pulmones, le dolía demasiado la cabeza y el pecho, no era solo la declaración quiza es que se le hubiera olvidado tomar el medicamento, miro su reloj y maldijo, debía de haberselo tomado hace una hora pero estaba en clase, avanzo algo cuando sintio un mareo horrible, solo cerro los ojos esperando el golpe pero este no llego, en su lugar sintio algo calientito - ¿Te encuentras bien? - era un chico, se sujeto de su brazo para mantenerse en pie, le dolía demasiado la cabeza.
Se sorprendio al ver a Shishido frente a ella con un gesto de clara preocupación - Olvide tomar un medicamento, me duele demasiado la cabeza - le contesto y este la condujo para que se sentara debajo de la sombra del árbol - Ire a buscarlo, no te muevas de aquí - lo observo correr de prisa mientras se llevaba la mano a la cabeza, estaba odiando en este momento a su enfermedad, las personas pasaban a su lado como si nada pues no tendrían porque saber que tenía, solo los profesores lo sabían y así estaba bien.
Pasados unos minutos alzo la vista al notar que alguien le extendía algo encontrandose con Shishido quien tenía su medicamento en sus manos junto con una botella de agua - Gracias - tomo ambos mientras lo tomaba con cuidado, sabía horrible pero era necesario, el castaño tomo asiento a su lado mientras trataba de regular su respiración - ¿Cómo supo donde buscar mi medicamento? - pregunto ella en un susurro observando la sonrisa del chico - Te sientas al lado de mi kohai y tranquila, no le hice nada a tus cosas - sonrió un poco observando la enorme sombra del árbol.
- Gracias - agradecio nuevamente mientras cerraba por unos momentos los ojos, la clase estaba por comenzar pero necesiataba fuerza por lo que tan solo tomaría un poco de fuerza para el resto del día escolar, Shishido la observo, no lo reconocía, por supuesto que sabía quien era después de todo era miembro del club de tenis del Hiotey pero no lo reonocía entonces tampoco reconocería a Atobe, esto en verdad era horrible, solo esperaba que la madre de la chica le dijera de ellos de lo contrario todo sería complicado.
Habían corrido demasiado debido a Tezuka que se había puesto furioso porque se habían marchado del entrenamiento, Fuji no le había reclamado nada pero se encargaría de compensarlo con algo mañana, tomo su maletín además de la mochila donde guardaba las cosas del club de tenis, camino con paso calmado puesto que era el último en salir, Oishi no le había reclamado nada puesto que se había concentrado al llegar - K-Kikumaru-senpai - se detuvo al escuchar su nombre, dio media vuelta y se encontro con la capitana del equipo de tenis femenil de la escuela.
Era una chica más o menos de la estatura de Sakuno, su cabello era negro y sus ojos verdes claro, era bonita, miles de chicos deseaban llamar su atención, era alguien dulce y atenta - ¿Si? - la chica se veía nerviosa al estar cerca de su persona, le recordaba mucho a Sakuno - T-Tome esto - la pequeña chica le extendio una botella de agua que tomo con gusto para revolverle un poco el cabello - Gracias - agradecio observando que ella también parecía dirigirse a su casa - ¿Vives cerca? - pregunto llamando su atención, ella lo miro con un sonrojo leve.
- P-Por donde usted vive - contesto en un susurro y la tomo de la mano comenzando a andar - Vamos - le dijo este con dirección a la salida de la escuela.
Iba en el auto escuchando música tranquilamente cuando observo a una pareja caminando tomados de la mano, se veían felices, sonrió levemente al reconocer el uniforme de Seigaku, el auto se detuvo porque un camión estaba pasando y ladeo la cabeza con dirección a donde ellos... se quedo de piedra al ver que era Kikumaru con la capitana de tenis femenil, su corazón se sacudio cuando este la miro y se quedo pálido, el auto continuo con su camino y no logro evitar voltear para verlos de nueva cuenta.
Odiaba a esa tipa, sin embargo, no entendía porque su corazón se apreto cuando los vio tomados de la mano, acaso... ¿Kikumaru le gustaba?.
N/a
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
