N/A
Un nuevo capítulo.
Espero les guste
Gracias por leer.
Disclaimer:
Prince Of Tennis no me pertenece.
Capítulo 6: Barrera
Eiji miro a Sakuno con calma mientras esta se colocaba en su posición, parecía muy segura de si misma como si nada pudiera afectarle, eso le molestaba porque ella no tenía ningun tipo de tiro en cuanto a tenis se refería, es más ella ni siquiera sabía mover la raqueta pero había visto su partido contra Ayumi, la chica que vio regresar cada tiro de su novia en definitiva no era su Sakuno, era otra persona pero no ella, parecía diferente como si la hubieran reemplazado por alguien fría justo como la chica que tenía en frente de su persona.
- Empezamos - le dijo esta con calma mientras jugaba un poco con su raqueta, miro a Fuji quien asintió con la cabeza dandole a entender que con ella no se contuviera, asintió para si mismo para acomodarse en su posición, ella no podría ganarle después de todo era el titular de Seigaku, no había ni la mínima posibilidad en que la cobriza le ganara, Sakuno lanzo la pelota con calma para bajar la raqueta, miro su posición, estaba colocada normalmente, sin embargo, se quedo de piedra cuando no vio que ella alzara la raqueta para golpear su servicio.
- 15-0 - grito el árbitro y miro hacía su derecha observando la marca del saque de ella, ni siquiera había sentido que golpeara la pelota, es más ni siquiera la había visto alzar la raqueta, ¿qué demonios sucedía?, la cobriza camino de regreso a su lugar con calma, hizo lo mismo y abrio los ojos esperando a que alzara la raqueta pero - 30-0 - volvieron a decir y maldijo por dentro, no entendía que hacía, no veía la pelota en ningun momento, respiro hondo tratando de calmarse porque en verdad se estaba desesperando.
Sakuno lo miro fijamente y sonrió - Tu nivel no es lo suficientemente alto como para romper la barrera que te voy a enseñar - le dijo ella con una sonrisa ladina mientras lanzaba la pelota al aire, era momento de dejar de jugar, ladeo un poco la raqueta para golpear la pelota, miro su tiro y observo que este iba demasiado rápido, noto que la pelota era rodeada por un poco de viento aumentando su velocidad, finalmente termino en la misma raya que las pelotas anteriores, siempre estaba bien.
Eiji la miro no creyendo lo que sus ojos acababan de ver puesto que en verdad esa pelota era demasiado rápida, más que cualquier saque que hubiera visto - Esa no es una barrera, yo mismo puedo vencerla - le señalo él y Sakuno le sonrió como niña pequeña para hacer su último saque, estaba bien dejar de jugar, ahora era hora de ponerse sería, lanzo la pelota para impulsarse con los pies pero antes de golpear la pelota giro el aire para golpear la misma con la raqueta ladeada, sin embargo, al dar el giro en el aire la raqueta bajo como mínimo dos centímetros, sonrió mientras veía que su tiro hacía varias escalas en el aire a toda velocidad para impactarse de lleno en la línea de fondo, ganando el primer juego.
El chico suspiro mientras trataba de controlarse, le era imposible saber que tiro era ese y si alguien más que ella podría hacerlo, sin embargo, tomo su raqueta para lanzar la pelota lanzando un tiro potente, sin embargo, Sakuno lo intercepto antes de que saliera de la cancha puesto que era demasiado veloz, inclino un poco su raqueta para lanzarla de regreso, se quedo de piedra cuando este paso demasiado cerca de su persona, miro a donde la pelota de esa devolución se encontraba pero se quedo pasmado por completo al ver el hoyo que había causado en la pared de la cancha donde jugaban, esa no era Sakuno en definitiva.
Estaba perdiendo, la desesperación se estaba apoderando de su cuerpo, ella no hacía tiros potentes o especiales pero aún así no podía devolver ninguno, era como una barrera inquebrantable la chica, no podía vencerla, no con el nivel de juego que se suponía tenía, estaba en el suelo arrodillado esperando a que ella regresara su tiro, era imposible que lo golpeara, Sakuno no era de esa clase de gente - ¡E-Eiji! - el grito de su novia retumbo en sus oídos, alzo al vista y observo que la cobriza estaba lista para hacer un smash.
Su novia corrio donde se encontraba para protegerlo pero era demasiado tarde la cobriza ya había hecho el tiro, sin embargo, Ayumi se aferro a sus hombros cubriendolo con su cuerpo, trato de hacer algo pero su cuerpo ya no respondía, el tiro hizo una curva hacía arriba perdiendose en el cielo, escucho que caía algunos segundos después dandole el triunfo a ella, Ayumi lo miro con demasiada preocupación mientras él trataba de no quejarse diciendo que le dolían las piernas y no sentía para nada los hombros.
- Das pena - alzo la vista observo a Sakuno delante de ellos, ni siquiera había sentido su presencia hasta que esta hubiera hablado - ¡N-No le hable así! - le grito Ayumi con los puños apretados causando la risa de la cobriza que los miro desde arriba con una mirada de superioridad - Deberías guardar silencio cuando alguien superior habla, lo que te he mostrado no es una barrera por completo pero es solo un poco de lo que encontraras en el camino, con ese tenis tan pobre que posees no podras vencer en el torneo nacional a nadie, ni a Hiotey ni al rey Rikkai, tu equipo también debería de pensar en cubrir tus puntos débiles de lo contrario perderan gracias a ti - señalo la chica mirandolo fijamente pero él tan solo desvío la mirada mordiendose ligeramente el labio.
- ¡N-No digas esas cosas, usted no conoce a Eiji, no sabe quien es ni como es! ¡Él tiene voluntad, algo que usted no posee! - le grito su novia colocandose de pie para estar a su altura, Sakuno solto una carcajada que le estremecio los huesos, le había sonado demasiado hipócrita - ¿Voluntad? Con eso no se ganan juegos, los juegos no se ganan con esfuerzo sino con técnicas, no creo que tú seas la indicada para decir eso, tú equipo no es nada comparado al mío, perderas en el primer partido del torneo femenil que empieza antes que el nacional, Eiji no tiene voluntad, no tiene nada, su tenis es pobre, ese es su límite - aseguro dando media vuelta como si nada.
- ¡Vamos! - les grito a su equipo que se levantaron de sus asientos para caminar, sin embargo, Fuji tomo su raqueta y una pelota para lanzar la pelota donde Sakuno, antes de que esta llegara donde las chicas alguien bajando de un árbol devolvio el tiro con la raqueta en dos manos y simulando la forma de una espada, la chica pelirroja elevo las dos mitades para golpearlas en dirección a Fuji que se quedo de piedra al no saber que había sido eso, ni siquiera se había dado cuenta de que alguien estaba en el árbol y es que no era eso, esa chica tenía demasiada habilidad y fuerza.
- Vamos - repitio Sakuno comenzando a andar con la cabeza en alto, Ryou y Keigo se miraron entre si para levantarse de sus lugares y comenzar a andar con calma hacía sus casas, no había más que ver, el resultado era obvio desde el inicio - Parece una muñeca de hielo - le murmuro Ryou con una sonrisa leve que escondía un poco de dolor - Algo le sucedio, no la obligaremos a que lo diga, todo a su momento - concreto este como si nada mientras caminaban con dirección a la puerta de salida donde sus autos los esperaban.
Sakuno salio del vestidor con sus cosas en mano para dirigirse a las escaleras - Nos vemos mañana capitana - asintió ante la despedida de su equipo por lo que continuo con su camino en dirección a la enfermería, subio las escaleras con calma mientras pensaba en todo, se detuvo al escuchar el grito de la tal Ayumi - ¡¿Q-Qué se cree?! ¡La vencere en el torneo femenil! - aseguro y rió suavemente, lo que le había enseñado a Eiji era solo el 1% de su poder, no usaba todo ni siquiera con Atobe o con Shishido, no era necesario darles una verdadera paliza.
Se detuvo en la puerta de la enfermería para abrirla sin anunciarse, observo que la enfermera no estaba pero si estaba Chotarou recostado en la cama al parecer durmiendo - La gente normal avisa antes de entrar - le señalo este con una sonrisa y ella rió suavemente cerrando la puerta con seguro - La enfermera se ha ido a casa, le dije que vendrían por mi dentro de una hora - ella nego con la cabeza no aprobando que la enfermera se marchara dejando al paciente en la cama y aún con algo de fiebre.
- Fue un partido bueno, me sorprende que te preocupes por alguien - le señalo este notando como ella se recostaba a su lado y cerraba los ojos, no había pasado demasiado tiempo pero podía decirse que eran amigos, se conocían poco pero eran similares, no había problema con tomar confianzas tan temprano y ambos lo sabían - No me preocupo por él - murmuro ella cerrando un poco los ojos escuchando la risa del peliplateado que nego con la cabeza - Te diste cuenta que ese es su límite por eso lo presionaste, le dijiste que su tenis es pobre para que se levante y practique más duro, le dijiste que perderían por su culpa para que entrene por su cuenta - le contesto este como si nada y ella suspiro.
Claro que estaba preocupada por Eiji, lo que más le molestaba es que al decirle todas esas cosas estaba segura de que la tal Ayumi tomaría ventaja, ella quedaría como la mala pero por ahora eso no importaba, le gustaba su sempai aunque quisiera creer lo contrario, le gustaba demasiado pero su relación no podía ser porque eran diferentes, no en diferencia a mundos pero si en carácter, ella era fría y él cálido, ella era algo tímida aún y él muy seguro de si mismo, no podía estar así con alguien aunque en verdad le gustara Eiji.
Chotarou la tomo de la mano acomodandose en su pecho con calma para escuchar los latidos de su corazón - Aún tienes corazón, que sorpresa - murmuro este con un tono de burla en su voz causando la primer risa sincera de Sakuno que nego con la cabeza - Duerme un poco más - le dijo mientras le acariciaba el cabello con calma, el peliplateado cerro los ojos, durante los días que había visitado su casa se había dado cuenta de algunas cosas, además ella le había dicho lo que había pasado, por desgracia también le había dicho lo de que moriría pronto, no sabía cuanto tiempo le faltaba pero aún así estaría a su lado, ya le tenía confianza y él solo quería cuidarla en nombre de sus dos sempais.
Caminaba con calma por las calles, eran como las seis de la tarde, había ido a pasear fuera de la casa, se sentía mal, le dolía el pecho quiza por lo que le había dicho a Eiji, ella había creado una barrera entre ellos mismos durante ese partido, era doloroso darse cuenta que le causaba dolor a una persona muy importante, tomo asiento en una banca del enorme parque cerca de su casa y cerro los ojos por unos momentos hasta que sintio que alguien tomaba asiento a su lado, no se preocupo puesto que sabía defenderse.
- Cuanto teníamos seis años Ryou te tiro al lodo, llorabas como loca y te alejaste de la casa corriendo hacía acá - abrio los ojos observando a Kiego que se veía cálido quiza por su mirada o quiza por el abrigo caro que traía colocado - Siempre que necesitas pensar o estas triste vienes aquí - señalo este como si fuera lo más obvio del mundo y ella lo miro con una leve sonrisa, al parecer Keigo sabía algo, quiza si quiza no, por el momento estaba segura de que no la iba a presionar para que hablara pero tarde o temprano tendría que hacerlo.
- Lo que le dijiste a Kikumaru... - coloco sus manos sobre los labios de este y nego con la cabeza mientras suspiraba un poco - Ahora no - le dijo mientras cerraba los ojos y daba media vuelta para subir sus piernas a la banca de manera que quedara recargada en las piernas de este que se sorprendio por el movimiento causando que una risa leve saliera de sus labios - Solo quiero saber, ¿por qué estas en Hiotey? - pregunto este llamando su atención por completo, se levanto de sus piernas para acomodarse correctamente en la banca.
- Me lastimaron, Echizen y Osakada, me lastimaron - aseguro entrecerrando los ojos mientras escuchaba que este bufaba y decía algo como ese bastardo y demás cosas, rió suavemente mientras suspiraba de nueva cuenta notando que hacía algo de frío por lo que este se levanto llamando su atención, se despojo de su abrigo para colocarselo detrás de los hombros y besar su frente - Con eso me basta por ahora, regresa a casa con cuidado - dicho esto dio media vuelta desapareciendo de su vista, se acomodo el abrigo para levantarse de la banca, era hora de regresar a casa.
Eiji se encontraba en su cama recostado tratando de alejar el partido con Sakuno, no entendía como ni siquiera le había demostrado un poco de piedad, le había dado una paliza natural, Fuji le había dicho que estaba bien, que solo lo había tomado desprevenido y esas cosas, no era verdad, estaba en sus cinco sentidos y estaba seguro de lo que hacía, sin embargo, no entendía como es que ella lo vencio tan rápido, ni siquiera un poco de consideración, fue directo a ganar el partido, ella no era así y le desconcertaba demasiado.
Quizas es que su novia tuviera razón y ella no era ella, había cambiado, estar en esa academia la había estado cambiando, era lo más seguro, ella ya no era ella, ya no era su Sakuno tierna, rebosante de vida, tímida, alegre, ya no era la niña de sus ojos, no quería salir lastimado pero es que le era inevitable no amarla, la quería, la necesitaba como antes, necesitaba que ella volviera a ser la misma de siempre, eso era justo lo que necesitaba, por el momento entrenaría el doble para demostrarle que aún no llegaban a sus límites.
Alguien se subio encima de él y miro a su gatita, en esta ocasión era una blanquita por completo aunque en su oreja derechita hubiera una mancha rubia, era muy linda, la niña de sus ojos justo como Sakuno - Hola - le murmuro a manera de saludo notando que esta buscaba más contacto para que la acariciara por lo que se dejo llevar por lo calientita que estaba y por los mimos que quería que le hiciera, sonrió como niño pequeño porque nuevamente había olvidado los problemas con sus gatos.
Sakuno se levanto de la mesa con su platos en mano, le dolía un poco la cabeza y se sentía algo mareada, no identificaba muy bien las formas de las cosas en estos momentos pero eso no era todo, su pecho le dolía demasiado, había empezado a suceder mientras cenaba, escucho a lo lejos las risas de sus padres por los comentarios de su abuela que reía con ellos, se sostuvo del fregadero pero sus piernas no soportaron su peso por lo que termino en el suelo con su plato estrellandose en el mismo.
- ¡Sakuno! - su madre grito mientras su abuela tomaba el teléfono y su padre iba donde ella, lo único que escucho después fue su nombre en los labios de su madre que se veía demasiado preocupado por ella, en cuestión de segundos todo fue obscuridad para ella, solo esperaba que no fuera nada malo porque aún tenía algunas cosas que hacer.
Abrio poco a poco los ojos observando la habitación donde se encontraba, de paredes blancas y aparatos rodeandola por completo - Me alegra que hayas despertado - su madre la abrazo con fuerza demostrandole el amor que tenía - No fue nada grave, solo que tu corazón no bombeo la sangre suficiente, no es nada grave así que puedes irte a casa cuando quieras - asintió con calma mientras se levantaba de la cama aunque su madre le dijera que la cargarían pero no quería sentirse más inútil de lo que ya hacía.
- Quiero ir a casa - le señalo como si nada y su madre se desespero aunque asintió con la cabeza saliendo para llamar a su padre que entro poco después - Usa la silla de ruedas - nego con la cabeza tomando su ropa para entrar a cambiarse al baño, no quería estar en el hospital más tiempo, lo odiaba, odiaba lugares como esos y para su mala suerte moriría en uno de ellos, Sakuno suspiro mientras salía ya cambiada, sus padres la tomaron de la mano como si de una niña pequeña se tratara pero no se quejo, tan solo se dejo conducir por los mismos.
Un nuevo día gracias a Dios, al menos eso si lo agradecía, entro a la escuela con calma después de los mimos de sus padres durante la noche, los entendía pero trataba de colocar una barrera entre ellos para que cuando se fuera no lloraran demasiado, lo menos que quería era causarle dolor a las personas que amaba - ¡Sakuno! - de inmediato alguien la tomo por el cuello abrazandola, no se sorprendio al darse cuenta de que se trataba de Chotarou que se aparto tomandola del rostro con las dos manos asustandose un poco.
- Estas pálida, ¿te encuentras bien? - asintió con la cabeza comenzando a caminar seguida de este que la miraba y analizaba desde atrás, entraron a su salón unos instantes después, ella tomo asiento mientras suspiraba y él hizo lo mismo - Estoy viviendo un tiempo de vida prestado, ¿cuánto crees que me cobraran de intereses? - pregunto observando fijamente a Chotarou que por primera vez desde que la conocía se quedo sin respuestas, una leve brisa entro por la ventana removiendo los cabellos de ambos y ella rió suavemente mientras miraba por la ventana.
Eiji corría como loco en la caminadora después de clases, terminaría con su problema de resistencia a como de lugar, no pensaba tocar sus límites aún, antes muerto que permitir que Seigaku perdiera por su culpa, se detuvo de nueva cuenta mientras su respiración se calmaba, dejo la máscara a un lado y miro su reloj, era algo tarde así que lo mejor era volver a casa de lo contrario su madre le armaría un lío y no quería eso, tomo sus cosas para darse una ducha antes de salir, su entrenamiento debía dar frutos pronto.
Salio del gimnasio por completo y dio vuelta en la esquina mirando la academia Hiotey, claro que no había adquirido la membresía en ese gimnasio por Sakuno, claro que no, era solo por él, al parecer ya había salido de clases puesto que veía a algunos alumnos salir desde la academia, nego con la cabeza entrando al parque de al lado puesto que era un atajo para ir a casa, miro a una persona en el columpio, era una chica, se veía calmada además de que murmuraba algo en voz bajaba, con voz pausada como si le dificultara el respirar.
Se acerco a preguntar si se encontraba bien y se quedo de piedra al observar a Sakuno sentada en el columpio balanceandose un poco aunque no demasiado, su rostro estaba normal pero parecía más pálida que de costumbre, tenía algunas gotas de sudor resbalando por su rostro - Sakuno - la llamo y esta se levanto con paso calmado pero de inmediato cayo, antes de que cayera al suelo la tomo entre sus brazos notando que estaba algo helada - Sakuno, despierta, Sakuno - la movio tratando de que esta se moviera, tenía que moverse.
- L-Lo siento... E-Eiji-sempai - se disculpo esta en un murmullo mientras cerraba los ojos por completo - ¡Sakuno! ¡Ayuda, necesito ayuda! - grito presa del pánico notando que algunas personas corrían donde ellos alarmadas, la miro de nueva cuenta, más le valía darle una explicación en cuanto despertara de lo que sea que tuviera, la miro de nueva cuenta, solo quería verla bien, solo quería ver bien a su Sakuno, rompería la barrera que ella estaba creando a su alrededor, la rompería porque la amaba demasiado y no pensaba permitir que ella amara a alguien más.
N/a
Espero les haya gustado.
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