N/A
Un nuevo capítulo.
Espero les guste
Gracias por leer.
Disclaimer:
Prince Of Tennis no me pertenece.
Capítulo 7: Siguelo Diciendo
Abrio poco a poco los ojos notando que estaba en una especie de habitación pero no la reconocía, noto algunos aparatos que hacían un sonido extraño conectados a su cuerpo, sintio un poco seca la garganta - Me alegra que hayas despertado - mira hacía el frente y ve a un médico, los odia porque toda su vida le han dado malas noticias, esta preparada para lo que dira - ¿Dónde estoy? - pregunta Sakuno tratrando de levantarse pero el médico niega con la cabeza para acercarse donde ella y es cuando nota que es jóven, demasiado jóven.
- Estas bien pero en verdad necesito que te cures - comento este y ella rió suavemente - ¿Curarme? - pregunto en un tono de mofa mientras se bajaba de la cama como si nada, el médico tan solo la osbservo buscando algo con la mirada por la habitación - Tu ropa esta allí - señalo este una bolsa que estaba sobre el sófa, Sakuno la tomo y entro al baño, se quito la bata que le hacía sentir asco, no podía más, era imposible poder con solo esto ella sola pero estaba bien, no quería ver a sus padres deprimidos por su culpa, en verdad quería evitar verlos tristes.
Salio con la ropa y el médico ya no estaba, abrio la puerta y vio a sus padres sentados platicando con el médico quien era un joven castaño, traía lentes que lo hacían lucir demasiado inteligentes, al notar su presencia todos la miraron - Quiero ir a casa - pidio notando que su padre se levantaba y la tomaba de la mano para comenzar a andar, su madre iba a unos pasos de ellos con la vista perdida, odiaba esto, odiaba verla de esa manera, quería evitarles dolor pero era algo inevitable y aunque lo sabía seguía sin gustarle.
Abordaron el elevador con calma y se recargo en la pared cerrando los ojos, se sentía cansada - Has estado durmiendo durante seis horas, es de noche - le comento su padre y ella asintió con la cabeza, al menos no perdería un día de clase, era lo único que por el momento le daba alguna esperanza de que seguía viva, que no importaba cuantas veces se enfermara nada iba a cambiar, la escuela seguiría siendo la misma, abordo el auto con su madre a su lado, esta la miraba como queriendole decir algo pero no se atrevía.
- Mamá, solo habla - le pidio con los nervios de punta notando que esta tan solo suspiraba - Tú padre, tu abuela y yo tenemos que hacer un viaje importante de negocios, no queremos dejarte sola pero es que la empresa nos necesita - no se iba a enojar si eso era lo que pensaba, ella bien debía de saberlo o al menos de intuirlo, entonces no tenía porque preocuparse, me molestaba que se preocupara por nada - Mamá esta bien, si algo me sucede estare bien, se cuidarme sola o al menos hago el intento - comento con una leve sonrisa tratando de calmar a sus padres.
- Sakuno hoy te has puesto mal - señalo su padre mientras estacionaba el auto en la casa, bajaron de este para caminar a la entrada de la casa, entraron en esta cerrando la puerta observando que su abuela estaba recostada en el sófa, esta al escuchar el sonido de la puerta se levanto de inmediato para caminar donde ella y abrazarla, la cobriza se quedo completamente quieta dejando que su abuela la abrazara como si quisiera, sintio que quería moverse pero no lo haría, no deseaba ver triste a su abuela y menos por las cosas que hacía.
Sakuno no quiso cenar, lo único que necesitaba era dormir en estos momentos, mientras subía las escaleras recordaba estar hablando con Eiji, sin embargo, no recordaba nada más, quería ver que había pasado por lo que bajo de nueva cuenta observando a sus padres cenar con calma, estaban hablando de que se irían mañana durante la tarde - ¿Cómo se enteraron de que estaba en el hospital? - pregunto desde el marco de la puerta de la cocina llamando la atención de los adultos que se miraron entre si.
- Uno de tus compañeros nos notifico - contesto su padre mientras bebía un poco de café, ella se quedo pensando, lo último que recordaba era haber estado sentada en un columpio del parque al lado de la escuela, recordaba a Kikumaru pero no más, no más de eso - ¿Cómo era? - pregunto mientras trataba de calmar a su corazón, no quería que el chico se enterara de que estaba mal, no necesitaba más problemas en este momento, de verdad que lo último que necesitaba era darle más problemas a la gente a su alrededor.
- Su nombre es Ootori - suspiro un poco llamando la atención de los adultos puesto que no entendían muy bien que estaba pasando con la vida de su hija, en caso de su abuela con la de su única nieta - Me ire a dormir, mañana tengo que ir a clase, buenas noches - se despidio caminando de nueva cuenta a las escaleras para comenzar a subirlas con calma, entro en su habitación para cambiarse de ropa y se subio a la cama unos minutos después, se cubrio con los edredones y cerro los ojos, solo quería descansar un poco.
Eiji miro a su gatita durmiendo a su lado, al menos ella había conciliado el sueño porque en lo que respectaba a él era todo lo contrario, se sentía cansado físicamente y mentalmente, el haber visto a la chica que amaba desmayada en sus brazos le había causado una sensación de impotencia, ni siquiera había podido hacer algo, tan solo se quedo viendo como ese chico de pelo plateado se la llevaba en sus brazos, se sentía tan tonto por no haber podido ir con ella, las palabras que ella le había dicho antes de desmayarse seguían prendadas en su mente.
Dio media vuelta tratando de que esos pensamientos se alejaran pero le fue imposible - No quiero que me digas que te perdone, simplemente quiero que me digas que te ame - murmuro cerrando los ojos, siempre había pensado que ella al cambiarse de escuela no iba a cambiar, ni siquiera llevaba una semana y ya no era su Sakuno, no era la Sakuno de la que se había enamorado, dolía demasiado verla pero no poder tenerla, dio nuevamente una vuelta en la cama notando que su gatita lo miraba con los ojos abiertos como si de alguna manera entendiera que estaba sufriendo.
Algunas lágrimas salían de sus ojos, no podía más con esto, dolía demasiado, recordaba las cosas que le había dicho durante su enfrentamiento de tenis, había tratado de decirse a si mismo que lo hacía por su bien, que de alguna manera le decía que tenía que entrenar para poder ser mejor pero no, hasta Fuji le había dicho que ella ya no era ella, no podía más decirse a si mismo que ella era ella, no más, lo mejor era dejarla ir y tratar de estar con Ayumi, eso era lo mejor y trataría por todos los medios de olvidar a Sakuno, iba en serio, ahora si que iba en serio con respecto a esto.
Sakuno bajo del auto con paso calmado, se sentía aún cansada, si no es que más eso - Me sorprende que estes aquí, deberías de estar en casa descansando - volteo a un lado notando a Ootori que se veía con cara de pocos amigos - No es tu asunto - señalo ella un tanto borde comenzando a caminar de nueva cuenta pero este tiro de su brazo haciendola detener, algunas miradas curiosas se posaron sobre ambos así que el peliplateado la solto de la mano para hacerse a un lado y dejar que esta continuara con su camino.
Le molestaba que se comportara como una niña pequeña pero lo que más le molestaba era que se hiciera la fuerte cuando apenas ayer casi se estaba muriendo - ¿Te encuentras bien? - pregunto Shishido colocandose a su lado, su compañero solo asintió con la cabeza - Tan solo me siento cansado - le dijo comenzando con su camino, el castaño tan solo lo vio marcharse, algo le estaba ocultando su kohai pero no preguntaría, lo mejor era dejarlo con sus cosas, sin embargo, le molestaba que no le dijera lo que había pasado ayer con Sakuno.
- Se esta comportando algo extraño - Shishido ladeo la cabeza observando a Keigo que traía cara de pocos amigos a pesar de que su voz había sonado calmada - No se de que hablar - no quería ahondar en el tema pero fue sujetado por el cuello de la chamarra cortesía de su capitán que en verdad se veía mal, trato de soltarse pero este lo estampo en un árbol y lo miro furioso - La batalla por ella es entre nosotros, dile que no se entrometa - murmuro para soltarlo y comenzar con su camino como si nada hubiera pasado.
Ootori tomo asiento al lado de la cobriza que acomodaba sus cosas con calma - Gracias por lo de ayer - le dijo esta con una leve sonrisa, el peliplateado dejo escapar un suspiro de cansancio - No tienes idea del susto que me lleve - señalo este con una sonrisa, no quería estar molesto con ella, no podía, la necesitaba porque... le gustaba, si alguien se enteraba estaba muerto - Lo lamento, estaba bien en la mañana pero de pronto estando en el parque me he puesto mal - comento ella con un tono de niña pequeña que le saco una sonrisa a su compañero de asiento.
- No le he dicho nada a Atobe o a Shishido-san pero conociendo lo cotilla que es la escuela seguro que ya se han enterado - hablo un tanto serio Chotarou lo que llamo la atención de la cobriza quien lo miro tratando de que su cerebro hiciera conexiones - Me encargare de ellos - aseguro como si nada observando que el peliplateado negaba con la cabeza - Tengo que decirte algo importante - comento este pero justo en ese momento llego el profesor por lo que tuvieron que guardar silencio y prestar atención a la clase.
Chotarou la miro de lado notando que estaba concentrada en las palabras del profesor, sentía algo por ella, le gustaba y eso era un peligro porque tenía dos prometidos, estos dos eran sus sempais, en definitiva estas cosas solo le pasaban a él, algo malo debio hacer en otra vida para que algo como esto le sucediera, la primera clase termino y comenzo el descanso, Sakuno guardo sus cosas con calma hasta que escucho a Chotarou llamandola desde la puerta, tomo su billetera y celular para caminar donde este.
- Tengo en serio que decirte algo importante - comenzo este y ella noto que estaba nervioso, en ese momento sono el celular de él y este se molesto, sin embargo, al ver el número tan solo suspiro, era Shishido-san, de alguna manera le daba la impresión de que este estaba en su contra e interrumpía en uno de los momentos más importantes de su corta vida - ¿Me vas a decir o no? - pregunto la cobriza esperando pero este tan solo la tomo de la muñeca para salir del salón, era hora de almorzar y no de pensar en las cosas que podrían acabar con la amistad de su sempai.
Atobe miro hacía la entrada del comedor, esos dos se estaban tardando demasiado - Se estan tardando demasiado - murmuro a punto de perder la impaciencia lo que llamo la atención de Oshitari quien sonrió como niño pequeño - ¿Celos? - pregunto este acomodando las gafas, Atobe nego con la cabeza, claro que no eran celos, lo último que sentiría de Chotarou serían celos - Claro que no - aseguro como si nada y el chico de lentes sonrió de nueva cuenta pero esta vez no como niño pequeño sino con burla.
- Siguelo diciendo, quiza algún día te lo creas - murmuro este mientras su capitán lo fulminaba con la mirada causando la risa de este, en ese momento Shishido entro en el comedor seguido de su kohai y de Sakuno que iba tomada de la muñeca por este, eso si que de verdad le molesto, él no era nada de ello, no podían ser algo más que amigos y el peliplateado lo sabía, esas eran las reglas de los matrimonios arreglados - Buenos días - saludo ella mientras era ayudada a tomar asiento.
De inmediato la comida llego así que se dispusieron a comer con calma - Ayer te fuiste algo apresurada, pense que iríamos a comer - comento Keigo llamando la atención de la cobriza que se tenso por ello, no quería problemas a esas horas de la mañana pero lo mejor era afrontarlo - Sé que lo saben - fue todo lo que dijo para que este siguiera con su desayuno, si ella no se lo había dicho sus razones tenía y eso le molestaba demasiado - Dense prisa en almorzar, las clases casi comienzan - comento este mientras se levantaba de su asiento saliendo del comedor.
Sakuno suspiro, odiaba esa faceta de niño pequeño, le molestaba que fuera de esa manera en este momento, dejo a un lado los cubiertos y se levanto con calma - Hablare con él - coloco su silla donde siempre para levantarse y salir por completo de la cafetería, de verdad que ella no tenía necesidad de ir tras este pero era necesario después de todo, busco con la mirada y distinguio su cabello y su porte de altivez por lo que se dispuso a caminar en dirección a este, necesitaba arreglar las cosas cuanto antes.
Atobe se recosto en la azotea sin importarle si se ensuciaba, estaba harto del día al menos eso pensaba en este momento, la puerta se abrio y escucho algunos pasos, sin embargo, no se movio tan solo cerro los ojos con calma, no quería hablar con nadie, no estaba celoso de Chotarou, eso era imposible, después de todo él podría tener a cualquier chica pero ese era el problema, él no quería a otra chica, quería a Sakuno como fuera, ella le pertenecía desde que eran niños pero ella quiza no sentía lo mismo y eso le dolía demasiado.
- Eres demasiado inmaduro - alzo la vista observando a Sakuno de pie y con una mueca de burla en el rostro - No estoy para bromas - setencio con la voz un poco helada, escucho el suspiro por parte de ella mientras el aire movía sus hermosos cabellos - En ese caso nos vemos después - concluyo esta rodeandolo para caminar a la puerta - ¿A qué has venido? - pregunto casi en un murmullo sabiendo que ella si que lo escucharía - Quería hablar contigo y entender porque te comportas como un crío - contesto como si nada.
Keigo se levanto y camino donde ella con el semblante más o menos serio - No soy un niño - señalo y ella lo miro incrédula, de verdad que no tenía porque estar en ese lugar justo ahora - ¿Estas celoso de Ootori? - pregunto con una ceja levantada esperando a que este contestara, algo le decía que ahí estaba el problema, lo vio alborotarse un poco el cabello, estaba en lo cierto - No, no estoy celoso de él - contesto como si nada y ella rió suavemente - Siguelo diciendo, quiza algún día te lo creas - señalo dando media vuelta.
Él se quedo viendo como se marchaba, no iría tras ella porque de alguna manera la cobriza entendía que quería estar solo y lidiar con sus celos aunque no eran celos, Sakuno cerro la puerta de la azotea y suspiro, esto en verdad que la estresaba demasiado, odiaba tener que lidiar con situaciones como estas pero desde el momento en que piso la academia Hiotey sabía que iba a ser así y no era momento de arrepentimientos.
Eiji caminaba de la mano de Ayumi con una enorme sonrisa en el rostro - ¡Eiji! - ambos se detuvieron al escuchar el grito de Fuji quien venía corriendo, ellos ya se dirigían a la práctica de tenis así que no entendía porque este le llamaba, espero a que su amigo arribara frente a ellos visiblemente cansado, al parecer había corrido la maratón - ¿Qué sucede? - pregunto después de unos minutos notando que el ojiazul alzaba la vista para medio sonreirle - Quiero hablar de algo serio contigo - contesto mirando a la chica que se sonrojo mientras bajaba la cabeza, al parecer sobraba allí.
- N-Nos vemos después de la práctica - hizo una leve reverencia pero él la tomo del mentón para besarla suavemente en los labios y notar que esta se sonrojaba en extremo, Fuji vio alejarse a la chica corriendo como si fuera su vida la que estuviera en peligro, el castaño miro a su compañero esperando a que hablara de lo serio que había dicho - ¿En serio piensas olvidar a Sakuno? - pregunto directo al punto puesto que aún no creía que su amigo estuviera hablando en serio cuando se lo hubiera dicho en el salón y lo peor que lo había dicho con un semblante serio.
- No juego con esas cosas, me olvidare de Sakuno - aseguro dando media vuelta pero Fuji lo detuvo por el antebrazo, mentía, tenía que mentir, sabía que su amigo no quería a Ayumi, estaba mintiendo - Mientes, deja de huir de las cosas y afrontalas - le dijo este subiendo un poco el tono, Eiji se solto del agarre y lo miro con una expresión de burla en el rostro pero también de dolor - Siguelo diciendo Fuji, tú también huiste, no me vengas con esa clase de consejos, cobarde - dicho esto dio media vuelta y continuo con su camino.
Fuji lo miro partir y se quedo allí, su cuerpo no sabía como moverse, bien sabía que si su amigo no estuviera sufriendo como lo estaba haciendo no le hubiera dicho esas cosas pero ya lo había hecho, quería golpearlo hasta dejarlo medio inconciente pero no lo haría, lo entendía o al menos trataba de entenderlo, suspiro con desgana para continuar con su camino igualmente, no quería correr más vueltas de las necesarias.
Sakuno no entendía que hacía allí pero se encontraba en Seigaku con un pastel de chocolate, el favorito de Eiji, más o menos Chotarou le había explicado la situación de su desmayo, quería agradecerle al chico el que la hubiera ayudado a su manera clara estaba, con paso seguro entro en la escuela no sin antes decirle a su chofer que esperara un poco por ella, camino con calma buscando con la mirada las canchas de tenis, lo diviso un poco más allá con esa sonrisa que solo le pertenecía a él.
Iba a caminar pero se detuvo, ¿qué le iba a decir?, le había dado la paliza de su vida en ese encuentro de tenis, seguro que este no pensaba que fue como una manera de ayudarle, seguro la odiaba, sin embargo, ya estaba en el lugar solo tenía que armarse de valor así que continuo con su camino pero entonces se detuvo por completo de nueva cuenta cuando vio a esa chica acercarse donde este y besarlo en los labios, él no se separo al contrario aumento el contacto, sintio que su pecho dolía y se mordio un poco el labio.
La chica le dijo algo en el oído y este asintió con la cabeza - ¿Riuzaky? - volteo la cabeza y observo a Momoshiro asombrado de verla allí, desvío un poco la mirada y suspiro, extendio la caja con el pastel y este la miro no entendiendo - ¿Podrías entregarsela a Kikumaru? - pregunto mirando al chico que la miraba aún sin entender pero al ver que ella suplicaba con la mirada tomo la caja y le sonrió como siempre lo había hecho antes - ¡Claro! - aseguro mientras ella hacía una leve reverencia agradeciendole el favor.
- Le puedes decir que gracias - no era una pregunta sino una petición, el chico asintió y ella continuo con el camino de regreso al auto, Momoshiro la vio partir, esa niña era buena solo que se empeñaba en demostrar que era fría, sin embargo, hasta él sabía que tarde o temprano su armadura se rompería.
Kikumaru miro la caja con el pastel de chocolate que tanto le gustaba, Momoshiro le había dicho que Sakuno le daba las gracias, sonrió de lado observando el regalo, ella no tenía porque darle las gracias porque la había ayudado como lo haría con cualquiera, tomo la caja y camino al bote de basura para hecharlo dentro de este, se había propuesto olvidarla y lo haría como fuera por eso para empezar no se haría extrañas ideas con ese presente, estaba decidido a olvidarla como fuera y lo haría, no pensaba preocuparse más por ella, a partir de hoy empezaría a arrancarla de su corazón.
- Siguelo diciendo Eiji - susurro para si mismo porque quería creerselo y lo haría, claro que lo haría.
N/A
Espero les haya gustado.
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