N/A
Un nuevo capítulo.
Espero les guste
Gracias por leer.
Disclaimer:
Prince Of Tennis no me pertenece.
Capítulo 8: Parque De Diversiones
Era sábado en la mañana, Sakuno se sentía demasiado cansada pero no era solo eso, ni siquiera sentía algunas partes de su cuerpo, se sentía apaleada emocionalmente porque después de que le hubiera entregado el pastel a Momoshiro con la finalidad de que se lo diera a Eiji, se había quedado en el auto esperando a que este saliera y fue demasiada la sorpresa cuando no vio la caja del pastel en sus manos mientras caminaba de la mano de esa chica que según tenía entendido era su novia.
No había manera de que Momoshiro no le hubiera dado el recado, se sentía más o menos traicionada, sus padres junto con su abuela ya se hbaían marchado así que estaba sola, tanteo la cama en busca de uno de sus peluches, quería dormir mucho más puesto que en verdad se sentía cansada pero tenía que realizar un trabajo con Ootori así que debía darse prisa y como mínimo preparar algo decente, se quedo algo quieta por unos minutos más cuando decidio levantarse, quería terminar cuanto antes ese trabajo y volver a dormir.
Se bajo de la cama con calma para colocarse las pantuflas, miro el reloj y sintio que el mundo se le iba, era demasiado tarde, su timbre sonó y maldijo, estas cosas solo le pasaban a ella, había estado tan sumida en sus pensamientos que ni siquiera se había dado cuenta de la hora en que se había quedado dormida y menos en la hora en que se había despertado, salio de su habitación mirando su atuendo, lo menos que necesitaba en esa mañana era abrir la puerta con poca ropa, bajo las escaleras con calma hasta la puerta principal.
Se detuvo para colocar la mano en la perilla no sin antes suspirar un poco, abrio y observo al peliplateado con una sonrisa en el rostro además de una mochila donde seguro tenía lo necesario para los estudios pero también cargaba la mochila de deportes, lo más seguro es que tuviera práctica o que ya la hubiera tenido pero apostaba por lo primero porque a Atobe le fascinaba hacerlos correr durante las tardes cuando el sol estaba en su punto así que sin preguntar sabía que debían darse prisa.
- Pasa - se hizo a un lado dejando que este entrara examinando más o menos su casa, no era tan pequeña pero de verdad que no se comparaba a la mansión del chico - ¿Te acabas de levantar? - pregunto dando media vuelta para observarla, ella se sonrojo de inmediato mientras desviaba la mirada - No podía dormir - le contesto como si nada mientras comenzaba a andar con dirección a la sala - Ya lo veo - dijo este después de unos instantes mientras acomodaba sus cosas, se detuvo por unos momentos observando que ella caminaba a la cocina.
- ¿Deseas algo de beber? - pregutno desde allí mientras se ataba el cabello en una especie de moño, al parecer no tenía intenciones de cambairse de ropa pero a él no le molestaba porque se veía demasiado tierna, al darse cuenta de lo que pensaba solo asintió mirando hacía otro lado, no necesitaba más problemas con el capitán de su equipo y menos con su sempai así que lo mejor era controlar lo que sentía por la cobriza - ¿Qué deseas tomar? - volvio a preguntar ella desde el marco de la puerta observando sus movimientos.
- Agua estaría bien - contesto mientras extraía las cosas necesarias para empezar con el trabajo que no era mucho pero si era demasiado laborioso, Sakuno regreso después de unos instantes colocando un vaso de agua y un café frente a cada quien, él la miro mientras esta se levantaba con calma - Ire por los libros - asintió observandola mientras caminaba a las escaleras, después de perderla de vista suspiro, se le estaba haciendo demasiado difícil el estar cerca de ella, siempre lograba descolocarlo y eso no estaba bien.
Sakuno tomo los libros necesarios para volver a bajar las escaleras, no tenía ninguna intención de arreglarse además a Ootori no le importaba puesto que no se había quejado de su atuendo, bajo por completo las escaleras para caminar a donde este se encontraba, se sorprendio al verlo leyendo bastante concentrado el libro que iban a utilizar para el trabajo, se acerco a paso sigiloso hasta detenerse detrás de este, se inclino un poco y lo observo fijamente, se veía muy bien con el ceño levemente fruncido debido al contenido de ese libro.
- ¿No me esperas? - pregunto llamando su atención provocando que este diera un respingo y terminara ayendo del sófa donde se encontraba lo que provoco una risa infantil de parte de esta y una mirada molesta por parte del peliplateado - No es gracioso, vamos debemos empezar - asintió tomando asiento cerca de él para disponerse a hacer los deberes del día, miro el reloj eran las diez de la mañana, no había dormido demasiado pero lo gracioso del asunto es que se había levantado demasiado tarde para recibir a Ootori, sin embargo, lo mejor era darse prisa, no quería darle problemas con Atobe.
Eiji miro a Ayumi y le sonrió, tendrían una cita en el parque de diversiones pero antes estarían de día de campo, lo único que en verdad deseaba era olvidar a Sakuno así que por eso estaría más al pendiente de la chica que era su novia, la tomo de la mano mientras cargaba la canasta que contenía lo necesario para hacer el día de campo con ambos equipos de tenis, no era privado pero después de eso podrían ir al parque de diversiones y tener una cita en serio, comenzaron a caminar en completo silencio con sonrisas en sus rostros.
El chico detuvo sus pasos cuando observo a Atobe en frente de ambos, era imposible que siquiera los conociera pero que este caminara a donde ellos no ayudaba demasiado si era sincero, se tenso un poco al ver que el gran Rey se detuvo con una expresión de seriedad - Quiero hablar contigo Kikumaru - hablo este mirandolo fijamente, miro a su novia que asintió con la cabeza tomando la canasta con ambas manos - Te espero - aseguro y este asintió indicandole con la mano al otro chico para que comenzaran a avanzar.
Se detuvieron un poco más adelante para que ella no los escuchara, no deseaba darle problemas a su pareja, no deseaba que esta descubriera que había sentido algo por Sakuno, era lo que menos necesitaba - ¿Necesitas algo? - pregunto directo al punto observando fijamente al capitán de Hiotey que lo miraba como analizando algo - ¿Qué le hizo Echizen a Sakuno? - pregunto con una seriedad enorme, como si estuviera concentrado en un partido de verdad importante, esa mirada afilada lo demostraba sin ningun problema.
- No creo que esos asuntos sean tuyos - contesto como si nada, la verdad es que lo que menos le apetecía en estos momentos era decirle todo lo que había sucedido ese día pero después de todo no era su obligación, si quería saber que le preguntara a la susodicha, no tenía porque hacerlo con él - Son mis asuntos porque Sakuno es mi prometida - Eiji se quedo de piedra cuando escucho eso, ¿qué acababa de decir?, se quedo en blanco por completo mientras su mente procesaba lo que Atobe había dicho.
- ¿Q-Qué? - sentía que se le iba el mundo a los pies, eso era imposible pero si era verdad le dolía demasiado porque entonces ella solo había estado jugando con su persona, claro que era así, ella nunca había sentido nada por él, solo había sido uno más en su lista, que tonto había sido - Es mi prometida - lo confirmo de nueva cuenta Atobe, todo concordaba ahora, por eso lo había besado, claro era por eso, que estúpido había sido, se dio un golpe mental, en verdad que era tonto, pues bien ahora tenía una razón para olvidarla y para comenzar a odiarla de verdad.
- Entonces ve donde ella y preguntale, no tienes porque venir conmigo - dicho esto se alejo para ir donde su novia lo esperaba, la beso suavemente en los labios y la tomo de la mano para continuar con su camino, olvidaría a Sakuno de una vez por todas.
Sakuno se estiro un poco en el sófa y miro el reloj, eran las doce de la mañana y habían terminado con el laborioso trabajo, lo único que faltaba era hacerle una protada algo linda y después entregarlo en un fólder, miro a Ootori que se estiraba un poco observando el reloj de su muñeca, vaya que sin duda alguna no escatimaba en gastos para comprarse cosas como esas - ¿A qué hora empieza la práctica? - pregunto mientras acomodaba las cosas en la mesa de la sala, ni siquiera había desayunado algo así que camino con dirección a la cocina.
- Fue en la mañana - contesto como si nada y ella volteo, se había equivocado con lo de Atobe lo cual era algo raro porque esos eran sus métodos - ¿por qué? Por lo general es en la tarde - comento esta como si nada entrando por completo a la cocina siendo conciente de que este la seguía de cerca - Atobe-san dijo que tenía unas cosas que hacer durante la tarde por lo que adelanto la práctica, lo único que quiero es tomar una ducha y descansar - aseguro este estirandose sobre la mesa de la cocina causando una suave risa de parte de ella.
- Preparare algo de comer, quedate y después puedes ir a tomar tu ducha - dijo ella con una mirada que no aceptaba ninguna réplica, el peliplateado asintió, si con eso pasaba más tiempo con ella entonces no había ningun problema - Vale, ¿te ayudo en algo? - pregunto caminando donde ella que extraía algunas cosas del refrigerador - Por favor - dicho esto ambos empezaron a preparar algo de comer después de todo tenían todo el día sin ninguna otra obligación entonces él recordo algo.
- Por cierto, me pregunta si... ¿quisieras salir conmigo?, mi madre me dio unos boletos para ir a un museo y después podremos ir al parque de diversiones que esta cerca - pregunto este mientras movía la comida observando que ella preparaba la mesa, la vio mirarlo con la cabeza un tanto ladeada - ¿Cuándo es? - el chico sonrió un poco, ese había sido un si pero no estaba asegurada la salida - Es hoy, la exposición en el museo es a las dos - contesto este apagando la estufa para servir el contenido en los platos con suavidad.
- En ese caso comamos de prisa, me dare una ducha mientras tú vas a casa y nos veremos en el museo - comento la cobriza tomando asiento mientras este colocaba su plato en frente con una sonrisa - Me parece bien - aseguro Ootori tomando asiento para comenzar a desayunar con un poco de prisa porque el museo estaba algo lejos, no mucho pero si algo, además estaba bien porque podría pasar un día junto a ella y eso le encantaba.
Eiji tomo de la mano a su novia mientras se levantaban para caminar a los sanitarios del parque, el día de campo marchaba a la perfección de no ser porque ni siquiera le hablaba a Fuji, él tan solo quería disculparse pero este no lo dejaba, lo alejaba casi a manotazos de su persona argumentando que invadía su espacio personal, claro que sabía que se había pasado un poco de la raya con su comentario del día anterior pero después de todo él lo había provocado así que simplemente contesto como quería, no era del todo su culpa.
Su novia entro al sanitario y él ladeo la cabeza observando que el nombrado se acercaba con paso calmado agitando suavemente las manos, al parecer alguien le había gastado una broma porque murmuraba cosas por lo bajo y siempre hacía eso cuando maldecía - Fuji, ¿podemos hablar? - pregunto llamando su atención provocando que este se detuviera con una expresión de cansancio en el rostro - ¿De qué? ¿De cómo te estas engañando? ¿De cómo la estas engañando? Es claro que tú quieres a Sakuno pero no tienes el valor de decirselo, tú no sabes que paso hace dos años con ella, no tienes ni la menor idea del porque me aleje pero tan solo hablas, no sabes nada Eiji, si de verdad quieres hacer algo bien, termina con esa chica y lucha por Sakuno - Eiji apreto un poco los puños.
Estaba enojado con su amigo pero más que eso le molestaba como le hablaba, él sabía todo, lo sabía aunque su amigo se empeñara en decir que no - Sakuno esta comprometida con Atobe, si así como lo oyes, no pienso seguir luchando por alguien como ella, es una persona cruel porque me dio esperanzas, me dio alas cuando tenía alguien más - le dijo furioso para caminar donde su novia para tomarla de la mano y comenzar a andar con ella, no quería ver al estúpido de Fuji nunca más, dejaría de hablarle.
Sakuno bajo del auto con calma para observar a Ootori de pie a la entrada del museo con su celular en las manos, se veía muy calmado - Hola - saludo en cuanto llego y este la miro con una sonrisa, a sus ojos se veía más que hermosa - Hola - contesto el chico mientras se acercaba para tomarla de la mano y caminar a la entrada del museo, ninguno de los dos se dio cuenta que alguien los observaba dentro de un auto estacionado cerca de allí - ¿Y según yo era el loco? - pregunto Atobe mirando a Shishido que seguía sin creer que su kohai se hubiera atrevido a tocar a la cobriza, no daba crédito a que este la tomara de la mano.
- Son amigos - le dijo a su compañero quien lo miraba con una expresión de fastidio - Por favor Shishido los estas viendo - señalo Atobe con una furia increíble, lo admitía estaba celoso de Ootori, siempre lo estuvo desde que este comenzo a interactuar con Sakuno pero se había dicho a si mismo que no era así pero ya estaba bien, iba dejar de pensar en que no estaba celoso y admitiría que si lo estaba - Debemos dejar de seguirlos si ella se da cuenta nos va a odiar - comento el castaño y el Rey suspiro, tenía razón pero no quería ver a Sakuno con otro que no fuera él.
- Lo dejare por el momento pero antes quiero decirte que no pienso renunciar tan fácil a ella, ella es mía, si quieres ondear la bandera la paz es como decirme que te das por vencido - comento Atobe en tono serio observando la sonrisa en el rostro de su compañero - No pienso ondear esa bandera, pienso luchar por ella, la he amado demasiado y no pienso dejarte ganar tan fácil - aseguro este mientras ambos se miraban, la guerra estaba por comenzar - Quiero saber a donde van - comentaron los dos al mismo tiempo, solo sería ese día, después empezarían con sus métodos para hacer que ella los amara claro que por separado.
La tarde en el museo había sido demasiado divertida por lo que caminaron con dirección al parque de diversiones pero ya hacía algo de frío, Sakuno se acomodo un poco el pequeño abrigo que llevaba puesto para tratar de entrar en más calor cuando una mano se cernio sobre la suya deteniendo todos sus movimientos, noto que Ootori se quitaba su bufanda para pasarla por su cuello con delicadeza, su amigo era demasiaod caballeroso, pensaba que ya no existían pero sabía que si porque Atobe y Shishido eran así, al parecer todos ellos eran así.
- Gracias - agradecio observando que este se despojaba de sus guantes para colocarle uno en una de sus manos con suavidad y él se colocaba la otra, una vez esto tomo su mano y comenzaron a caminar, el parque no estaba demasiado lejos así que no tardarían en llegar, el resto del camino caminaron en silencio, divisaron la enorme entrada así que caminaron con calma, había demasiados juegos, puestos de comida, familias por todas partes al igual que parejas, de pronto Sakuno se detuvo al divisar a Eiji con su novia.
Sintio una punzada de dolor en el pecho, su mirada no dejaba de ver como este la tomaba de la cintura y la besaba suavemente - ¿Sakuno? - volteo de inmediato observando a Ootori que la miraba más o menos preocupado, este comenzo a buscar con la mirada algo y cuando dio con la pareja miro a la cobriza que tenía la vista baja mientras se mordía un poco el labio - Es mejor que nos vayamos - comento este tirando de su mano pero al dar media vuelta chocaron con alguien provocando que esa persona derramara sobre el abrigo de Sakuno lo que parecía ser refresco.
- L-Lo siento tanto - la cobriza alzo la cabeza y miro a Eiji de la mano de esa chica, dolía demasiado - No te preocupes - hablo Ootori tomandola de la cintura para comenzar a andar, sin embargo, Eiji tomo de la muñeca a Sakuno, estaba harto de ella en verdad, era una maldita, según era la prometida de Atobe y aquí estaba tomada de la mano y en un cita con otro de los miembros del equipo de tenis de Hiotey, sin duda alguna era una maldita, la odiaba, quería odiarla porque la amaba, la amaba tal y como había dicho Fuji.
Pero no más, no podía más, estaba harto de su hipocresía, estaba harto de ella, quería odiarla con cada porción de su corazón y lo haría - Eres una mentirosa, eres la prometida de Atobe y aquí estas con Chotarou, ¿cómo puedes ser tan cruel? - pregunto notando que Sakuno abría demasiado los ojos, ella se había quedado sin palabras, sentía a su corazón agitado y dolía demasiado - No hables de lo que no sabes - le dijo Ootori tomandola de la mano, debía alejarla de allí cuanto antes de lo contrario algo malo pasaría.
- ¡No la defiendas, esta jugando contigo, juega con todos! - grito este notando que el peliplateado caminaba donde él y estrellaba su puño en su mentón, Ayumi dio un grito fuerte, Sakuno intento detenerlo pero este lo tomo del cuello de la camisa mientras lo veía furioso - ¡¿Qué sabes tú?! - le pregunto fuera de sus casillas - ¡Se todo, es una mentirosa, juega con las personas, no sabe lo que es el amor! ¡Desearía que se muriera! - grito mientras se liberaba del agarre del peliplateado igualmente furioso.
- O-Ootori - murmuro la cobriza sujetandose de su abrigo mientras caía al piso, en cuestión de segundos todo se volvio negro...
N/a
Espero les haya gustado.
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