N/A
Un nuevo capítulo.
Espero les guste
Gracias por leer.
Disclaimer:
Prince Of Tennis no me pertenece.
Capítulo 11: Complicaciones
Abrio poco a poco los ojos, se sentía demasiada cansada pero tenía escuela por lo que bajo de la cama para apagar la alarma y caminar hacía la ducha, había recibido un mensaje de Atobe diciendo que pasaría por ella, era un descarado en toda la extensión de la palabra, no lo odiaba porque el odio era algo muy feo pero en verdad que no quería verlo, le había dolido que la hicieran decidir sin siquiera estar segura aunque con la amenaza era obvio que terminaría eligiendo a Atobe, salio de la ducha unos minutos después, en verdad estaba cansada.
Se empezo a acomodar el uniforme con calma para tomar su bolso con todo lo necesario para el día de clases, recordaba a Eiji besandola con ternura, no sentía asco como cuando lo sintio con Keigo, era diferente la sensación y era diferente porque amaba a Kikumaru a pesar de que este tuviera novia, salio de su habitación cuando escucho el claxón de un auto, estaba enojada con ese imbécil pero aún así tenía que ir con él a la escuela, bajo las escaleras con calma para caminar a la cocina, que esperara, ella no había desayunado.
Tomo un vaso para servir leche y preparar una tostada con mermelada, dejo el bolso en una silla y camino a sentarse a la mesa mientras revisaba los mensajes del teléfono de casa, aunque no había ninguno, lo más seguro era que sus padres estaban ocupados, el claxón sono de nueva cuenta pero ella continuo desayunando con calma para leer una revista que andaba por ahí, el claxón sono por tercera vez y camino a lavarse los dientes, que siguiera esperando porque ella no pensaba irse sin lavar los dientes, no era su problema, era el de Keigo.
Salio del baño para tomar su bolso y camino hasta donde se encontraban sus llaves, las tomo para salir de la casa y observar a Keigo recargado en la puerta del auto con una expresión de furia, si las miradas mataran Sakuno estaría más que muerta, camino con paso seguro al auto para tratar de entrar pero antes de eso este la tomo de la muñeca para darle una bofetada, la cobriza tan solo ladeo la cabeza, vaya que había dolido pero no pensaba quejarse, la verdad es que ni siquiera lo intentaría porque no daría efecto.
- Soy tu novio como mínimo te pido que no me hagas esperar, sube - la tomo bruscamente del antebrazo para aventarla al interior del auto, ella tan solo se acomodo para mirar por la ventana, estaba bien, a pesar de que la mejilla le ardía y quiza estuviera roja, estaba bien, no pensaba demostrarle que le dolía pero si que se preguntaba ¿dónde había quedado su Keigo? porque él no era así, no sabía porque se estaba comportando como un loco, como un posesivo, de verdad que no lo entendía pero sinceramente no quería ni siquiera preguntarle, estaba cansada.
Penso en Eiji, ese chico era demasiado tierno, a él si que lo amaba aunque tuviera novia y aunque después del beso saliera medio corriendo de su casa diciendo muchas veces lo siento, pero estaba bien porque de alguna manera lo entendía, tenía miedo por su novia y lo más seguro es que sintiera confusión pero no estaba triste por ello, lo entendía - Tendremos una comida después de clases así que pasare a tu salón de clases - asintió ante las palabras de Keigo para seguir mirando por la ventana cuando sintio una mano que la tomaba bruscamente por el mentón.
Las uñas del castaño se medio clavaban en su piel pero no se quejo - Cuando yo te hable, tú me hablas, no asientas - comento este tratando de contener su rabia, no sabía porque se comportaba así pero no le importaba - Entendido - aseguro mientras este la soltaba, se quedo quieta para dejar de mirar por la ventana y observar que este tomaba una copa de quien sabe donde para beber su contenido, no dijo más, no eran necesarias más palabras, al parecer lo único que quería el castaño era que fuera su muñeca, alguien a quien presumir.
Eiji caminaba con paso calmado con dirección a la escuela, no entendía como es que había besado a Sakuno, bueno si sabía porque simplemente había querido pero se sentía culpable por Ayumi aunque eso no implicara que la hubiera utilizado para darle celos a la cobriza durante el partido de tenis del día anterior, ni el mismo se entendía si era sincera, de verdad que no podía más con todo el lío que se llevaba a cabo en su cabeza, era demasiado para su pesona, no podía más, no entendía a que estaba jugando pero era hora de parar.
Se suponía que la iba a olvidar y ni siquiera lo estaba intentado, eran demasiadas complicaciones en un solo día, es que el haberla visto llorar le había dolido demasiado, había sido como un golpe en todo el sentido, el verla derramar lágrimas por "cosas", eso ni ella misma se lo creía pero no podía entrometerse, no eran sus asuntos y eso tenía que quedarle bien en claro, se detuvo frente a la parada donde esperaría a su novia quien no tardo en llegar corriendo, al parecer se le había hecho algo tarde porque ella siempre llegaba temprano.
- L-Lo siento - se disculpo mientras trataba de recuperar el aire lo que le causo gracia, se veía demasiado linda si era sincero pero no más linda que Sakuno con el cabello pegado a la frente, con los labios más o menos rojos y con el sonrojo en sus mejillas después de la sesión de besos del día anterior, nego con la cabeza alejando esas ideas - No importa, vamos - la tomo de la mano para comenzar con el camino, en serio era necesario olvidar todo lo relacionado con Sakuno, no podía seguir haciendose daño si ella tenía un prometido, lo mejor era olvidar esos besos.
- ¿Así que es verdad? - pregunto Kunimitsu mirando a Fuji quien tomaba sus cosas de deportes con calma para acomodarlas en la mochila que traía - ¿El qué? - pregunto este aunque bien sabía a lo que su amigo de lentes se refería - Iras a Hiotey a proteger a Sakuno, nos dejaras cuando un torneo en puerta esta aunque bien se que no entraras a su club pero... ¿en serio es necesario irte? - pregunto Tezuka con calma mientras cerraba la puerta para sentarse en la pequeña banca del cuarto de tenis donde ambos se encontraban.
- Sabes que no lo hago porque es mi amiga, sino porque... es mi medio hermana - aseguro Fuji cerrando su mochila para buscar su raqueta que a Momo le había resultado gracioso esconderla - ¿Se lo diras? - pregunto el mayor y el ojiazul asintió, no tenía nada que perder, la madre de Sakuno era su madre pero por razones que desconocía se había visto obligada a darlo en adopción aunque después de unos diez años lo había buscando para explicarle la situación, lo había tomado con calma porque después de todo él era así.
La familia que lo había adoptado tenía una hija muy linda además Yuuta lo trataba bien, le decía hermano aunque no lo eran, al menos no de sangre pero si de corazón, Yuuta entendía que Fuji había entrado a Seigaku no solo para ser llamado prodigio sino por Sakuno, porque quería conocerla, ya la había conocido pero sabía que estaba sufriendo y no precisamente por Eiji sino por sus dos adorados prometidos, además sabía que la empresa de sus padres no estaba en las mejores condiciones por lo que su matrimonio arreglado era más que necesario a pesar de que aún no se lo dijeran.
Su familia adoptiva contaba con el mismo dinero que Atobe así que no era demasiado difícil cambiarse a Hiotey solo para cuidar a la niña de sus ojos, no podía darse el derecho de que en la vida de ella hubiera más complicaciones que las necesarias, era una niña, su niña, su hermana aunque solo fuera media pero para él siempre sería su hermana, ya había perdido una vez a la mujer que amaba por sus estupideces, no volvería a darse el lujo de dejar que alguien lastimara a sus seres queridos.
Tomo su raqueta y miro a Kunimitsu quien solo asintió con la cabeza para extenderle la mano a manera de despedida - Cuídate y cuidala, cualquier cosa sabes que siempre estare aquí - aseguro este, Fuji rió para estrechar su mano y después darle un cálido abrazo, necesitaría demasiadas fuerzas para lo que vendría - Despideme del equipo, estare en contacto contigo - aseguro para tomar sus cosas y salir de la estancia con paso calmado, era momento de luchar por la felicidad de su hermana y de paso de luchar por la de él porque ahí se encontraría a la mujer de su vida.
Sakuno bajo del auto con calma para sentir que Keigo la tomaba de la mano y le sonreía, claro como estaban en la escuela volvería a ser el caballero de antes, de repente sintio unas ganas de vomitar, odiaba la hipocresía en su totalidad - ¡Por fin tienes lo que querías! - le grito Gakuto a Keigo mientras degustaba una paleta como si no hubiera vida después de ello - Felicidades por el noviazgo - hablo Oshitari y el castaño les sonrió a ambos con orgullo por sus felicitaciones, Sakuno solo quería salir corriendo de allí, antes deseaba estar con ellos porque no tenía amigos pero ahora solo quería salir corriendo.
- Buen día - saludo Shishido mientras acomodaba su gorra sobre su cabello - Ve a clases, almorzaras con nostros - le sonrió cálidamente para besarla suavemente, ella no respondio aunque sintio un pequeño tirón en su mano por lo que de buena gana se dejo besar y le siguio la corriente - Este no es lugar para eso - hablo Ooshitari y ambos se separaron, la cobriza tan solo hizo una reverencia para comenzar a caminar con paso calmado aunque más que eso, quería salir corriendo de su vista pero al menos tenía que comportarse sino quería más problemas.
Entro al aula de clases y de inmediato recibio sonrisas de parte de las chicas y chicos de sus clases, ese era el efecto que ser la novia de Atobe Keigo producía en las personas, hasta ella podría decir que era miedo pero tan solo continuo hasta su asiento, le dolía un poco la cabeza y lo menos que necesitaba en el momento era hablar de cosas con los demás, se dejo caer en el asiento para acomodar sus cosas cuando por la puerta entro Ootori, era la persona a la que menos necesitaba ver, ni siquiera había intentado ayudarla el día de ayer.
Este se sento donde le correspondía sin decir ni una palabra, pues claro que no iba a decir nada, por Dios si hasta él le tenía miedo a Keigo, era obvio que no le hablaría más después de alguna que otra amenaza del mayor, suspiro con calma para colocar su vista al frente donde el profesor saludaba, la clase siguio con su habitual calma hasta que el timbre del almuerzo llego, tomo sus cosas con calma para acomodarlas cuando sintio un ruido, alzo la vista y observo que todo el salón estaba vacío excepto por ella y por Ootori.
- Debo darme prisa, mi novio me espera - le comento a este tomando su celular para caminar a la puerta pero antes de intentar salir este la detuvo y nego con la cabeza - Perdón por no haberte ayudado pero no podía, la empresa de mis padres tiene un contrato muy importante con la de Atobe-san, en serio lo siento - se disculpo de verdad y ella tan solo suspiro, claro que lo sabía y por eso le molestaba el estar enojada con alguien que casi no tenía la culpa pero al mismo tiempo necesitaba alguien a quien culpar aunque sonara feo.
- Da lo mismo, vamos - le dijo y este asintió con la cabeza para salir del aula a paso calmado, por suerte no había nadie así que caminaron en silencio - ¿Odias a Atobe-san? - pregunto el peliplateado y ella nego con la cabeza, no lo odiaba pero le molestaba su actitud de niño pequeño, de verdad que no entendía en que parte del camino se había convertido en ese monstruo que la habia abofeteado durante la mañana, si cuando había ingresado a Hiotey este al menos aún era buena persona pero de pronto se había convertido en lo de ahora.
- Él no te lo dira así que supongo que debo hacerlo yo - el chico la detuvo por la mano y ella lo miro expectante, una parte de su persona no quería escuchar pero la otra anhelaba hacerlo - Cuando los reconociste fue como darle carta libre a los chicos de sociedad para que le dijeran que se tardaba en conquistarte y esas cosas, bien sabes que a Shishido-san eso no le importa pero a él si, cuando su padre se entero de que estaba tardando en comprometerse contigo lo abofeteo enfrente de todo el equipo diciendole que no servía para nada - este hizo una pausa y el cerebro de la cobriza proceso todo con calma aunque no sentía calma.
Más o menos conocía al padre de Atobe, decía que era como un león, siempre agresivo, sin piedad y demás cosas - Atobe-san no es mala persona sino que solo busca el reconocimiento de su padre por eso contigo se esta comportando como todo un idiota, alguien los vigila, por eso hace lo que su padre haría en determinada situación, te pido que le entiendas - Sakuno suspiro, su cabeza estaba hecho un lío de verdad, no podía más, necesitaba un respiro pero sabía que no lo tendría, al menos no por el momento.
Eiji miro a Tezuka con los ojos abiertos, era imposible que su amigo se hubiera cambiado de institución, menos a la que asistía Sakuno, era una mala broma lo más seguro, miro al capitán quien tan solo asintió con la cabeza, era la cruda verdad y con eso no podría aunque quisiera intentarlo - ¡A entrenar! - grito su amigo pero es que su cerebro no podía olvidar las palabras antes dichas, él quería demasiado a Fuji, bien sabía que con sus decisiones lo había alejado un poco pero quería decirle algo el día de hoy y este de pronto ya no estaba.
Suspiro frustrado, quería pedirle perdón por sus estupideces pero no podía ser porque el señorito ya no estaba en la escuela, no asistiría más a esta, comenzo a correr con pasos lentos, quería hablar con Fuji ahora que más necesitaba pero al parecer no iba a poder ser, su única opción sería comunicarse con él por teléfono o ir a visitarlo a su casa aunque optaba más por lo segundo que por lo primero, quería decirle que estaba enamorado de Sakuno pero que odiaba que ella no le hablara con la verdad.
Lo más seguro es que terminaran peleando pero prefería eso a que este lo ignorara, con eso simplemente no podía, de verdad que no, respiro un poco más tranquilo al decidir que iría en su búsqueda hasta su casa, necesitaba hablar con este de todo aunque primero tuviera que pedir perdón pero eso no le importaba, recuperaría a su amigo costara lo que costara.
- Vamos - Keigo apreto un poco más su mano para que Sakuno entrara a su casa, no odiaba la mansión de este pero siempre le había parecido ostentosa, al menos ya no la había golpeado por estar platicando un poco de más con Ootori, al menos eso era un alivio, entraron a la casa para caminar hasta la sala cuando Keigo se detuvo mirando hacía las escaleras, la cobriza alzo la vista y su sangre se helo, frente a ellos estaba el padre del castaño con una expresión no precisamente de felicidad al verlos tomados de la mano.
Sakuno tomo aire con calma, ese señor vaya que daba miedo, su presencia era demasiado intimidante, era algo que no podía explicar con palabras - Al menos no eres tan estúpido pero solo te dire una cosa, quiero que al menos te comportes cuando estes en la calle - después de decir esto arrojo desde la escalera algunas fotos de cuando la golpeo en la mañana al ir por ella para dirigirse a la escuela, Sakuno observo el semblante de miedo de Atobe, sin duda tenía miedo lo cual no era muy seguido de ver pero con ese padre lo entendía.
El caminar del señor les llamo la atención así que alzaron la vista del suelo y lo observaron caminando a donde ambos se encontraban, era notable que sentía miedo, los dos, Sakuno sintio que este separaba su agarre para sentir la bofetada de lleno de parte del padre de Atobe en su mejilla, que vaya que ardía después del golpe, este la avento al suelo para mirarla con asco, como si no fuera digna de su presencia, se quedo en el suelo porque le dolía la rodilla además de que sentía su mejilla arder demasiado.
Lo siguiente que vio fue la mano del señor sobre la mejilla de Atobe seguido de un golpe en el abdomen y una patada en la espada después de que el castaño se doblara del dolor - Estare fuera una semana, comportate - siseo antes de tomar su maleta y salir seguido de dos hombres con el semblante serio, la cobriza se arrastro hasta donde se encontraba el castaño para colocar una mano sobre su mejilla golpeada y acariciarla - Tranquilo - le susurro con calma notando como este se escondía entre sus brazos, parecía demasiado temeroso.
No era normal verlo así pero no pensaba decir nada, al contrario tan solo lo abrazaría - Se supone que soy yo quien debería decir eso... ¿estas bien? - pregunto este y ella asintió para besar su mejilla - No pasa nada, vamos - lo hizo levantarse para abrazarlo, no quería que sufriera a pesar de que se había comportado como un patán pero ahora lo entendía, se quedaron así unos segundos hasta que se separaron, Sakuno no logro evitar pensar en el lío que se había metido al elegir como prometido a Atobe aunque no lo amaba.
Lo único que realmente quería era ir en busca de Eiji y esa noche lo haría costara lo que costara.
N/a
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
Gracias por los reviews.
