Capitulo anterior…
-Llegamos- escuche la voz de mi maestro, interrumpiendo mi pensamiento
Pronto divise un salón de clases, para ser más exactos, se trataba de mi salón.
-¿Qué hacemos aquí?- pregunte enarcando una ceja
-Aquí llegara tu profesora en unos instantes- Perícleo se recargo en uno de los muros y permaneció en silencio, con los brazos cruzados.
-¡PERÍCLEO!-Se pronto se escuchó una voz femenina que atrajo rápidamente nuestra atención.
-¿Sensei Midna?
Ella vestía muy formal, usaba una blusa blanca con un manga a 3/4. También llevaba puesta una falda tubo un tanto corta para una maestra, color negra, con unas medias adornando su pierna, y unos tacones enormes que no comprendo cómo no se ha roto una pierna. SU cabello estaba recogido en una coleta alta, su cabello naranja bailaba al compás del viento parecía una danza de fuego, era hermoso y aterrador a la vez. Su rostro era hermoso, adornado con su maquillaje habitual en tonos morados y negros, además de sus respectivos lentes enmarcando sus grandes ojos rojos. No podía negarse que la maestra era hermosa y atractiva para cualquier hombre, pero a Pericleo no parecía importarte, era como si su sensual figura y su bello rostro no estuvieran, la miraba con una indiferencia infinita, sin inmutarse ante ella, al contrario de los demás profesores, la mirada de Pericleo era calmada y hasta un tanto fría.
-Lo conseguiste ¿Verdad Midna?- Pregunto con la misma indiferencia que mostraban sus ojos.
-¿Con quién crees que tratas?- Ella sonrió pícaramente, mientras mostraba un libro que parecía un tanto antiguo. Parecía de cuero, color marrón, con unas cuantas piedras preciosas adornando el contorno de este, y al centro tenía una especie de cristal, que al parecer, contenía algo en su interior, pero no podía alcanzar a visual que era exactamente lo que había.
-¿Qué es ese libro?- pregunte inquietante tomando la atención de los presentes- ¿Y que hace ella aquí?
-Aquí escribiremos tu historia…-explicaba mi maestra.
-¿Qué?- Pregunte sin entender exactamente lo que quería decir
-Y ella te acompañara en tu viaje.
-… ¿Qué?...- enarque mi ceja, ¿Había escuchado bien?
-Vamos, no será tan malo mocosa- Midna me dedico su habitual sonrisa burlona que tanto odio.
Una pequeña venita resalto de mi frente, ¿Por qué? ¿Por qué ella? ¿Por qué ella tenía que acompañarme en mi viaje?...
-¿Viaje?...
-Necesitan recobrar tu esencia, por ende necesitas encontrar a ese sujeto, y eso nos lleva a un viaje, no es tan difícil- Mi maestro sonrió
Permanecí callada, me temía lo que pudiera pasar en ese viaje, pero tenía que dejar todo atrás y no preocuparme por un prejuicio que me estaba haciendo.
Después de unos instantes, Midna y Pericleo o entraron a un salón para organizar el viaje e idealizar una estrategia. Yo por otra pare entre en mi salón de clases, sentándome en mi banca habitual, miraba como todo el mundo estaba en sus respectivos asuntos. Para evitar sentirme tan sola comencé a hojear el libro percatándome de que el maldito libro no tenía nada.
"Aquí escribiremos tu historia"
-Pero claro…
Tome un lápiz que encontré en la banca de un compañero y comencé a hacer un dibujo en la primera hoja. Comencé a delinear la cara y el cuerpo, después dibuje detalle tras detalle, y cuando por fin lo termine me di cuenta que me había dibujado a mí misma. Llevaba un vestido largo con varios adornos en el como una ante falda con el signo de la antigua familia real, agarrado con un especie de cinturón. También coloque una armadura en mis hombros con muchos detalles y por ultimo una tiara adornando mi rostro. En mis manos llevaba unos guantes altos y en una llevaba empuñad una espada de hoja delgada.
.¿Que es eso?- preguntaron a laso de mi voltee y note que se trataba de Kafei que miraba muy entretenido el libro.
¿Qué?- pegunte confusa
-Es un lindo dibujo- el muchacho sonrió, yo en automático sonroje y salí corriendo del lugar, corría por los pasillos hasta llegar al baño de mujeres.
"¿Cómo era posible? ¿Kafei me vio?"
Mi corazón latía a mil por hora, ni si quiera sabía si me había sonreído a mí, pero aun así, en mi interior nacía algo que jamás había sentido, ¿Esperanza tal vez?
Ese muchacho era uno de mis mejores amigos, él me hacia reír cuando me sentía mal, me abrazaba cuando lo necesitaba, y ahora que pensaba que ya no tendría a nadie él llega y sonríe como habitualmente lo hace, ¿Sera cierto? ¿Mi mente no está jugando conmigo?
Me lave la cara con agua fría, tenía tantas cosas en la cabeza que tenía que despejarla de algún modo, necesitaba concentrarme.
-Pobre idiota- escuche a alguien detrás de mí, era Ilia una de mis amigas
-¿M…ME…Me puedes ver?- pregunte temerosa
-Esta estúpida, niña linda, se creía la reina de la escuela- se acercó al lavamanos y para cerrar la llave que yo había abierto- me alegra que haya desaparecido, total solo me quitaba a los niños más guapos de la escuela, perra, espero que no regrese- se dio la media vuelta y se fue, pero antes dijo lo más horrible de todo- Ya no tendré que fingir ser su amiga.
No…no podía ser posible, sentía como mi corazón se hacía añicos ¿Cómo puedo hacer eso?. Mi cabeza daba vueltas y escuchaba sus palabras hirientes una y otra y otra vez, la voz de Ilia resonaba en mi mente. Corrí sin rumbo, esperando escapar de esas palabras, lamentablemente esa voz no salía de mi mente, resonaban una y otra y otra vez.
Pronto entre a un salón cerrando la puerta tras de mí, yo aun con los ojos cerrados respiraba pesadamente, trataba de olvidar todo, olvidarme de todos, quería deshacerme de ese dolor que oprimía mi pecho.
-¿A ti que te pasa?- escuche una voz muy conocida en mi mente
Abrí los ojos y mire a Midna frente a mí mirándome de reojo
-¿Sensei?- Frente a ella se encontraba Shad, parecía que estaban hablando. Camine hacia el escritorio, donde se encontraban, me percate que el pelirrojo tenía en sus manos el libro que yo poseía hace unos momentos
-¿Zelda?- Pregunto Shad. AL escuchar mi nombre me detuve instantáneamente
-Así es….-Midna sonrío complacida
-¿Nuestra Zelda?- pregunto el chico muy reflexivo.
-Sí, es por eso que te encomiendo este libro…-dijo Midna poniéndose de pie- Quiero que leas con detenimiento cada una de las páginas y cuenta la historia a Pericleo tal como vaya apareciendo en el libro, ¿Entendido?
-Así será sensei- el chico de igual forma se levantó pero esta vez él se dirige a la puerta, pasando a un lado de mí, sin notar mi presencia. Abrió la puerta deteniéndose antes de salir- Sé que entre Pericleo y tu hay un secreto- volteo dando una mirada fulminante a Midna- y voy averiguar que es…
-Sus preguntas serán contestadas en su debido tiempo muchachito- Midna hablo con suma calma con los ojos carmesí que derrochaban un brillo oscuro- Le sugiero que no se meta en mis asuntos…
El chico dio una última mirada a Midna y salió por la puerta. Con mi mirada vidriosa segui los pasos de Shad hasta que se perdió por completo. Él es un gran amigo, y por eso mismo, es muy doloroso que no recuerdo absolutamente nada de lo que vivimos.
-Ese insolente- escuche la voz de Midna alejando todos mis pensamientos de tristeza- Da igual, es hora de irnos- la pelirroja comenzó a dar paso lento hacia la salida
-¿A dónde?- pregunte curiosa
-A buscar lo que se te fue arrebatado- Me dio una sonrisa torcida y sigue avanzando.
ILZzE: por fin! Aquí está la actu!
Zelda: Perdonen la tardanza, esperamos que este capítulo sea de su agrado nwn
ILZzE: No olviden sus reviews con comentarios y sugerencias que son muy importantes para nosotras n.n
