Hola chicos, gracias por el apoyo y espero que les guste el capitulo, para mí es un placer escribir.

Bueno quizá pueda escribir el miércoles o el jueves pero no prometo nada.

Espero les guste.

Ya saben que los personajes son de J. K. Rowling.

Besos.

Con ustedes…

Suegros…

Pov. Draco.

Levanté la vista y vi a mis padres en la puerta.

Seguí su mirada.

Mierda…

Mi cara se sentía caliente.

Les hice señas para que salieran y que supieran que salía en diez minutos.

Me puse de pie-. Qué pasó?- me preguntó.

-. Mis padres quieren hablar con nosotros- ella se ruborizó.

-. Me vieron así?- estaba cohibida.

-. Si y algo mas- se hizo un ovillo en la cama-. Ya, tranquila.

-. Pero dices que vieron algo mas…- se veía tan tierna así.

-. Vieron la prueba de que eres mi mujer, es todo- la puse de pie.

-. Qué pena- tapó su cara.

-. Vamos a vestirte- apartó las manos de su rostro y frunció el ceño.

-. No tengo ropa aquí…

-. Ahora si- había mandado a comprar bastante ropa para ella y había llegado ya.

Fui al armario en donde la había ordenado, y saqué un vestido gris con el que se vería hermosa.

La ayudé a ponerse la ropa interior, aunque lo que más quería era quitársela.

Y pensar lo hermoso que se veía el negro en su cuerpo…

Lastima… será ahora más tarde.

La terminé de vestir y como su cabello ya estaba listo, le ayude con las sandalias.

Cuando levanté la mirada, me topé con sus ojos.

Si ella supiera cuanto la amaba, no me creería.

Me vestí rápidamente con una camiseta y unos vaqueros negros.

Fuimos a la sala y mi madre estaba hablando y hablando, mientras mi padre fingía escucharla.

-. Buen día- mi padre asintió y mi madre sonrió-. Se puede saber a qué debo su visita?

-. Draco… son tus padres…- me regañó mi leona.

-. Hermione, querida estas hermosa- saludó mi madre poniéndose de pie y viviendo hasta nosotros.

-. Muchas gracias Señora Malfoy- mi madre me besó en la mejilla muchas beses.

-. Me asustaste, pensé que estabas enfermo- sonreí.

-. No lo estoy. Ahora muchas gracias por su visita- querían estar a solas con mi mujer.

Mi mujer…

Qué bien sonaba.

Pero Mi esposa, sonaría mejor.

-. Tenemos que hablar Draco- cuando se ponían con estos planes me estresaban.

-. De qué?- estaba cansado. Yo quería irme de paseo con mi nena, pero no. Mis padres querían joderme la tarde.

-. Siéntate, siéntense- hice lo que me dijo, y luego de que Hermione lo hiciera, yo lo hice.

-. Y bien?- si bien ellos eran mis padres, aun no les perdonaba muchas cosas.

-. Después de hablar con el matrimonio Mattews, esta mañana, ellos insisten en que te cases con su hija- bufé-. Claro que yo me quejé, bebé. Sé que tu no podrías casarte si no es con Hermione- ella se ruborizó-. Pero ellos tambien querían un heredero, y pensándolo bien no es mala idea, ya deberías casarte y tener hijos. Y lo mejor es que Hermione ya está aquí- todos la miramos, pero ella bajó la mirada.

-. Creo que se están apresurando ella y yo…

-. Creo que el que se apresuró fue otro…- sonreí-. A ver Hermione, tú qué quieres?- mi madre quería celebrar una boda y punto.

-. Em. Yo… quiero… helado- sonreí.

-. Yo tambien, vamos…

-. No, no, no. Yo la llevo- la alejó de mi y guio a Hermione hasta la cocina.

-. Que es lo que quieren?- mi padre asintió.

-. Bien, Draco, pensándolo bien, creo que algo de lo que dijo Richard es cierto. Creo que debes casarte, pero no con su hueca hija. Sé que amas a Hermione- asentí-. Y tambien sabes que detesto tratar con Muggles y que tú te cases con la hija de los Mattews, me enferma.

-. Y que lo haga con Hermione? No te molesta?- pregunté a la defensiva.

-. No puedes comparar. Esa niña de los Mattews esta hueca y Hermione, es capaz de mantener una conversación conmigo, sin que quiera cruciarla al abrir la boca- me eché a reír-. Y la mayor diferencia que hay entre ambas, es que Hermione es bruja y tiene un núcleo mágico espectacular. Y lo mejor de todo, solo ha sido tuya- sí, eso era lo mejor de todo.

-. Me casaré con ella, cuando a ella le dé la gana- mi padre frunció el ceño.

-. Tu eres el hombre en la relación- yo podía ser el hombre en la relación y sabia que Hermione, no se la dejaría montar así como así. Ya lo había pasado y fue una lección dada y aprendida. Tengo cicatriz por ello.

-. Puede que lo sea, pero ella decide y si se quiere casar en veinte años, mientras siga conmigo no hay problema- mi padre puso los ojos en blanco.

-. Pero Draco….

-. Nada- me puse de pie.

-. Como digas- sonrió misteriosamente. Algo tramaba.

Negué con la cabeza y fuimos a la cocina.

Encontré a Hermione comiendo helado.

Pov. Malfoy.

-. No quiso cooperar- dijo la matriarca de los Malfoy a su esposo.

-. Draco tampoco.

-. Démosle dos semanas, cuando todo esté confirmado, no hay vuelta atrás. Ese par se casa como que me llamo Narcissa Black.

-. Malfoy.

-. Si, Malfoy- dijo restándole importancia.

Pov. Hermione.

Hijos…

Una Familia.

Era algo de lo que me olvidé apenas mi vida se hizo negra.

Si bien me quería casar con Ron, siempre supe, que no tendríamos hijos.

Por qué?

Simple, no podría ver.

Como podría cuidarlos, como podría cambiarles un pañal, darle un biberón, bañarlo. Sobre todo, no sabría como es.

Y eso me dolía.

Eso solo comprobaba una cosa, no podía ser madre.

Todo estaría bien mientras estuviese en mi vientre, pero después…

Salí de mis pensamientos, al escuchar a Draco.

-. Quieres ir de paseo?- sonreí. Su voz. Esa voz siseada me encantaba.

-. Si.

-. Cuando se van, cierran la puerta.

Pov. Ron.

Esto era raro, no había visto a Hermione en días.

Y Harry parecía no importarle.

Qué clase de amigo era?

Y sus amigas?

No entendía.

Mientras seguía cuestionándome, tomé el profeta.

Me caí del asiento.

De inmediato, me sumergí en la lectura.

El Profeta.

Edición: 2014.

Reportera: Reta Skeeter.

Un Hombre de Verdad

Había decidido, salir a despejarme al mundo muggle, y fui a un bar muy famoso, llamado The Lyon. Y me encontré con una escena bastante… bueno no tengo palabras para describir la escena así que como pueden apreciar en las imágenes, se ve a nuestra héroe de guerra, Hermione Granger, muy hermosa, al lado del… otro integrante del trío dorado, Ronald Weasley.

Según se aprecia, Ronald Weasley, llegó con Herms, al bar y toda la noche se le notó serio.

Como si debatiera consigo mismo.

Pero eso no es todo.

Lo peor vino, cuando se le ocurrió abrir su bocona y destrozarle el corazón a Hermione.

Estas fueron sus palabras exactas.

-. No puedo hacerlo, no puedo… pensé que podía, que no importaba… pero no puedo atar mi vida a una persona en tu estado… yo… esto es mucho para mí… tu no ves y yo no… esto es más que yo… lo siento.

Si señoras y señores. El muy imbe… la dejó botada en el bar.

Pero como en toda historia hay un héroe, apareció Draco Malfoy.

Y como se ven en las fotos, habló con el dueño del bar y se escuchó un : es ella.

No es mentira, ni secreto que Draco Malfoy, está enamorado de Hermione Granger, y que tuvieron una relación mientras estuvieron en Hogwarts, pero terminaron por el Señor Tenebroso.

Pero con su caída, cuál fue su impedimento?

Pues el hipogrifo de Ronald… si perdonen pero es que Hermione Granger no merecía esto.

Ahora a lo que vamos, Malfoy, se la llevó del lugar y en su mirada había regocijo.

Por fin tendría esa oportunidad?

Pues eso lo confirmamos, ayer.

Ambos salieron a dar un paseo.

A Malfoy se le veía muy contento y a ella relajada y tranquila.

Como podemos apreciar en las imágenes.

Y lo mejor de todo es que al parecer Draco Malfoy si tiene su oportunidad.

Y la imagen que más me gustó.

Maldita perra de Skeeter, maldita perra de Hermione. Ese era el amor que sentía por mí.

Pero eso si que no. Ella a mi no me dejaba. Ella no podía estar con más nadie que no fuese yo.

Esto era así de simple.

Le pedía disculpas y como siempre me perdonaría y todos felices.

Ella volvería conmigo y Malfoy se jodería.

Miré la última foto.

Estaban ellos besándose, recostados al tronco de un árbol.

Se besaban de una manera.

Ella a mi ni siquiera permitía que le metiera lengua…

Pero ella estaría conmigo y una vez a mi lado, pagaría toda la humillación.

Bueno fue un placer.

Que sepan que ya entré en la escuela y solo podré actualizar los viernes sábados y domingos.

Los quiero,

Danielle Franks.