Hola!

Se que los dejé picsdos y les digo que lloré cuando lo escribí y bueno.

Espero que no me odien por como va la historia.

Ya saben que los personajes y locaciones pertenecen a J. K. Rowling.

''''HORAS ANTES''''

Pov. Draco.

Estabamos viendo televisión, cuando mi Hermione, se tensó.

-. Nena...- la llamé y ella me miró aterrada.

-. El bebé- sus ojos acuosos me desarmaron, me puse de pie de inmediato y la tomé en brazos.

-. Vamos- ella se abrazó a mi cuerpo y la escuché sollozar.

-. Lo siento- besé sus cabellos.

-. No digas nada. No es tu culpa- mi voz se quebró al final.

-. No quería ser una carga para ti y...- la callé con un beso.

-. No eres ni serás jamás una carga- dije molesto. Todo lo que temía se estaba materializando ante mis ojos.

-. Pero...- gruñí y ella se quedó callada por un momento-. Te amo- esas dos palabras fueron tan amargas. Me sonaban a despedida.

-. No lo digas asi- besé su cabello mientras tomaba mi escoba.

-. Lo cuidarás mucho verdad?- la escoba se cayó de mis manos.

Trataba de ser fuerte pero no podía.

Y sus palabras me lo ponían cada vez mas complicado.

-. Lo cuidaremos los dos juntos- ella bajó la cabeza y empezó a llorar

-. Accio escoba- una vez el artefacto en mano, emprendí vuelo.

-. Recuerdo que no te gustaba volar- ella se apretó a mi por una contracción.

-. Solo contigo- me apresuré a llegar y cuando aterricé, caminé lo mas rápido que pude.

-. Ayudenme por favor- pedí y de inmediato tenía a varios medimagos a mi alrededor.

-. Draco!- llamó Hermione desde la camilla mientras la alejaban de mi.

-. Vaya a cambiarse sr. Malfoy- le di un beso en la cabeza y fui a cambiarme.

Le envié un patronus a sus amigos, no se cómo.

Como rayos enviar un patronus si no tienes ni cabeza para pensar en consas felices cuando tu mujer se está muriendo?

Fui con Hermione y cuando tomé su mano ella se aferró a la mía como si no quisiera marcharse a ningún lugar.

La labor de parto fue bastante rápida y Hermione cada vez se ponía mas pálida.

Cuando me entregaron a Scorpius, ella estaba parpadeando. Tratando de no dormirse.

-. Cómo es?- su voz fue tan suave.

-. Es... hermoso. Su piel es suave y esta rosadita- mi voz se quebraba a casa palabra-. Tiene tu nariz y tu boca- ella cerró los ojos y sonrió.

-. Los amo- no pude evitar romper a llorar-. Gracias por hacerme feliz- su agarre se debilitó y su mano dejó la mía.

Una enfermera tomó al bebé.

-. Hermione...- mi voz salió estrangulada-. Nena... por favor abre los ojos.

'''''AHORA'''''

-. Me dejó...- fue mi respuesta a la pregunta de Potter.

Sentí que me abrazaban y reconocí a Blaise.

-. Me quiero morir- y era cierto quería estar con ella.

-. No...- gritó la esposa de Harry y Pansy también me abrazó.

En ese momento, salió el medimago con aire derrotado.

-. Lo siento mucho sr. Malfoy, hici...- no pudo terminar, justo en ese momento una luz cegante, emanó de la sala de partos.

A mi mente vino algo.

"El sello"

Me acerqué por más que me lo impedían y por más que Theo, quiso evitarlo.

Lo que ví me dejó de piedra.

De Hermione salía humo y líquido negro mientras una capa dorada y casi irreal, la cubría con su espesura.

-. Por la barba de Merlín- soltó Potter.

Veía como sus rizos volvían a tener ese brillo y como su cuerpo volvía a ser el de antes, ya no se le marcaban los huesos, era la misma Hermione de Hogwarts.

Y por lo que notaba ese líquido negro al igual que el humo, era la maldición de la perra de Bellatrix.

Mi corazón bombeaba con fuerza, estaba emocionado.

Ella estaba conmigo de nuevo.

No me había dejado.

Luego todo se discipó.

-. Nena...- dije acercandome a ella- veía sus ojos moverse debajo de sus párpados-. Te amo.

-. Sr. Malfoy, debemos examinarla- besé sus labios y luego con reticencia me aparté.

Cuando salí, Blaise me abrazó-. Felicidades hermano- le devolví el abrazo.

A pesar que el bebé se había adelantado por dos meses, estaba perfecto.

Eso solo explicaba que de no ser así, mi Hermione, hubiese muerto.

-. Sígame sr. Malfoy- habló una enfermera y el lo hizo-. Aquí está su hijo- sonreí.

Esta noche fue tan intensa, pero ver ese cuerpesito y saber que mi mujer seguía con vida y lo mejor libre de esa maldición me aliviaba bastante.

-. Está perfecto, pero como nació antes de tiempo- en eso estaba en desacuerdo con la enfermera. El bebé nació en el momento oportuno-. Debe quedarse unos días en observación.

Me quedé viendo a mi pequeño guerrero. Era mi angelito. Lo amaba tanto. Le debía tanto.

Scorpius sería el niño más amado de eso me encargaba yo.

Solo esperaba que Hermione,ya libre de la maldición, pudiese verlo.

''''DOS DÍAS DESPUÉS''''

Hermione aún no despertaba, los medimagos decíam que su cuerpo se estaba regenerando por dentro.

Que cuando estuviese lista, ella despertaría.

Mientras, yo estaba en una sala, alimentando a Scorpius por medio de su biberón.

Era leche de los pechos de Hermione.

Veía como mi hijo comía.

Sus ojitos eran de color miel. Y en su cabecita, se distinguía una pelusita rubia platinada.

-. Mamá estara encantada de conocerte amor- besé su cabecita.

Sus pequeñas manitas se movían en distintas direcciones.

Iba al hospital a diario, de mi empresa se ocupaba mi padre y mi madre de moría por conocer a su nieto.

Hermione despertó dos semanas después.

Aunque a mi me decía que no debía preocuparme, que ella estaba sanando, igual me sentía intrigado.

Cuando despertó, me lo avisaron por vía lechuza y es que yo estaba en casa, con el pequeño Scorp al que habían dado de alta hace cuatro días.

-. Vamos a ver a mami- lo tomé en brazos y fui a San Mungo.

Allí me encontré con Potter. Estaba con su mujer, al parecer tenían cita por su hijo James-. Malfoy- saludaron.

-. Potter- sonreí-. Ya despertó- ellos se emocionaron.

-. Sr. Malfoy, su esposa desea hablar con usted- iba a ir cuando el medimago me volvió a hablar-. Contra lo que esperábamos, su esposa no puede ver. Al parecer la maldición no tiene nada que ver con su ceguera.

Bueno aquí está el capitulo.

Espero les guste.

Ya pueden encontrar mi nueva historia en mi perfil.

Se llama " Ella, Tú y Yo"

Besos.

Si llegamos a los cien les hago un regalo.