Chapter 2
-Mamá, por favor, te lo suplico, de lo ruego, iré a Hogwarts, te lo prometo, y no me escaparé hasta que tengan la solución de esto- imploró James- pero, por favor, no quiero ser presentado por los profesores como Samantha Potter.
-¡Qué dices!- exclamó su madre- Samantha es un nombre precioso- la mujer estaba de lo mas alegre con el problema de James ya que, al parecer, siempre había querido tener una niñita-, además no va ha ser sólo Samantha. Te llamarás Samantha Jamie Potter.
James hizo una mueca ¡Qué pijo sonaba aquello!
-Anda pruébate esto- le entregó unos tejanos.
La mujer había comprado tonas y tonas de ropa para bruja. Supuestamente para que James se lo poniera.
-¡James hijo! ¿Y los sujetadores?
-¿Sujeta-qué?- preguntó él, atónito.
-Si hijo- respondió su madre- no puedes ir por el mundo sin sujetadores, por favor, anda, voy a por unos. En breve vuelvo- dicho esto se largó de la habitación dando saltitos de alegría.
-Maldita bruja- murmuró James, enfadado, sentándose encima de la cama.
Mañana debería coger el Hogwarts Express, no faltaban ni veinticuatro horas para reencontrarse con sus amigos y compañeros.
Sus padres fueron ha hablar la misma noche del "accidente" con Dumbledore, para contarle el problema. Por lo visto al viejito le hizo muchísima gracia pero aceptó mantener el secreto: aparte del director, McGonagall, sus padres, Sirius, Peter y Remus, nadie sabría lo ocurrido en realidad a James.
Sería una prima de James llegada del colegio francés de Beauxbatons (por suerte, James sabía hablar francés) y que James había tenido un accidente durante el verano y que estaría indispuesto hasta mas adelante… ¡Dios! ¿Y si alguien lo descubría? ¡¿Y si alguien se daba cuenta de que Samantha Jamie Potter era el mismo (o la misma, no sabía como decirlo…) que James Potter?!
Miró la ropa que había al lado y vio, entre camisetas y faldas… ¡Un tanga! ¡¿Pero es que ha su madre se le había ido la pinza totalmente?! ¡Primero faldas y vestidos! ¡Luego sujetadores! ¡Y ahora un tanga! Se miró al espejo de su habitación: su madre le había echado litros y litros de poción en el pelo, para que le quedará muchísimo mas liso y "normal" (ya que seguía siendo el mismo pelo de James Potter, aunque mas largo, y le daba un aire de loco/loca) Empezaba a pensar que era su madre misma quien le había echo eso…
El único consuelo que tenía era que, pese a ser una chica, podía seguir jugando a Quidditch igual de bien (obligó a Sirius ha jugar 7 "partidos" en el patio de su casa hasta que estuvo totalmente convencido y hasta que su madre se cansó de que rompieran los cristales de las ventanas con las Blugders y todo) y… como era UNA CHICA y era una chica de GRYFFINDOR… (James se puso rojo de pensarlo) ¡Compartiría la habitación con Lily! ¡Bien! Aunque no tendría mucho terreno de acción, ya que descartaba que a Lily le gustara el rollo bollo… (Pero bueno, descubriría sus más íntimos secretos). Soltó una risa de maldad y emoción.
-¡Mira James!- su madre entró, cargada de sujetadores nuevos de todos los colores- ¿Te gustan?- James abrió la boca para contestar, pero su madre le cortó- ¡Cielo santísimo! ¡¿Qué son estas piernas?!- James se miró las piernas, ¿Qué le pasaba? ¿Volvían ha ser piernas de tío? Él las veía totalmente normales.
-¿Qué les pasa, mamá?
-¡No vas depilado! ¡Pareces un oso!
-¿Y?
-¡Que una señorita no puede ir así por la vida!- dijo su madre- ¡Vamos a depilarte!
-¡NO!
Lily Evans avanzaba con dificultad por el andén del Hogwarts Express. Estaba algo mosqueada por culpa de Potter antes ya de empezar el curso. Desde que se encontraron en Diagon Alley su madre no dejó de molestarle un minuto en relación al chico "¿Quién era?" "¡Parecía muy agradable!" "Fuiste una maleducada con él, no se quien te ha enseñado a ser así" ¡JA! Si su madre conociera, ni que fuera una milésima parte, a Potter como lo conocía ella no diría eso… Pero bueno… debía olvidarse de su madre y encontrar a sus amigas, que ha saber donde se habían metido.
-¡Estúpido niñato, ve con cuidado!- gritó una chica cerca de Lily. Esta se volteó hacia esa voz conocida, por lo visto no era la única que estaba de mala leche.
-Hola Alyssa- saludó alegremente a su amiga. Alyssa Miratti era una chica muy guapa, aunque bastante basta y muy poco femenina, pero que, como todas, tenía su sensibilidad. Acostumbraba a tener cambios de humor demasiado frecuentes y era difícil de tratar para los desconocidos. Sumamente protectora con sus amigas, no soportaba al 99 de los chicos que andaban por Hogwarts rebosantes de hormonas. Jugaba en el equipo de Quidditch de Gryffindor desde segundo, y hacía pareja como golpeadora junto a Black, que era de los pocos chicos que soportaba, ya que una vez la salvó de una bludger que casi la manda al otro barrio, aunque el hecho de que lo soportara no quería decir que fuera agradable con él, simplemente casi ni le hablaba, solo le dejaba en paz. Tenía el pelo negro, cortito hasta los hombros y siempre lo llevaba recogido en dos trencitas o en su excepción coletitas. Su padre era un muggle italiano, y su madre era bruja inglesa.
La chica volteó y su expresión de enfado cambió a una total alegría al ver a Lily.
-¡Hey!- saludó, dándole un abrazo- ¿Dónde está Arianne?- Lily se encogió de hombros- Bueno, ya aparecerá, vamos a buscar un compartimiento decente- señaló hacia el horizonte, en broma, como si estuvieran apunto de emprender la mas importante aventura de todos los tiempos. Un chico de Hufflepuff de cuarto se la quedó mirando, y soltó una risita- ¡¿Qué pasa?!- le gritó Alyssa, y le dio un empujón que lo hizo caer al suelo. Lily puso los ojos en blanco, al parecer el verano no había calmado el carácter de su amiga.
-¡No seas bruta!- dijo otra chica, desde detrás de Lily y Alyssa, que se voltearon alegres para saludar a Arianne Gardner. Arianne era la última componente del trío de amigas: vivía locamente enamorada de Sirius Black, al igual que mas de la mitad de chicas de Hogwarts, y como todas deseaba desesperadamente que su mirada se cruzara con los ojos grises del chico, aunque lo disimulaba bastante bien por miedo a Alyssa, que no soportaba oír ha hablar de los Merodeadores. Arianne era, como ya he dicho, la timidez, inocencia y dulzura personificadas dentro del cuerpo de una chica de diecisiete años. No era muy alta, pero si muy delgada, de piel clarita y ojos azules. Tenía una larga cabellera castaña no muy clara hasta la cintura, muy lacia, y siempre llevaba una pequeña orquilla o clip al costado izquierdo. Al igual que Lily su fuerte eran los estudios y sus padres eran muggles.
-¿Cómo estáis?- preguntó alegre, dándoles un abrazo a cada una.
Las chicas emprendieron de nuevo su busca "Del Compartimiento Decente" cuando Alyssa se quedó parada de golpe- ¿Y esa quien es?- dijo señalando a una chica que estaba un tanto lejos. Lily y Arianne la observaron. Parecía hacer su mismo curso, pero nunca la habían visto: era una chica alta, delgaducha, de pelo negro y largo, nariz un tanto larga, ojos almendrados, gafas…
-Se parece a Potter- murmuró Lily.
-¡Estas obsesionada!- le contestó Alyssa, pero se fijó más en la chica: si que se parecía a Potter y, para terminar de arreglarlo, iba pegadísima a Black y a Lupin- Si que se parece ¿La habíais visto alguna vez?- Las dos chicas negaron. Al parecer Black y Lupin buscaban a alguien entre la multitud; de pronto, Lupin las señaló y los dos chicos, acompañados de la chica, se acercaron a ellas.
-¡Hola!- saludó alegremente Lupin- Esto… Queríamos pediros un favor…
-No- contestó cortante Alyssa.
-¡Pero si aún no os lo hemos pedido!- exclamó Sirius.
-Déjale hablar- dijo Lily, mirando a Alyssa como quien mira a un niño de tres años que quiere una chuchería pero nadie se la va a comprar.
-Esto…- empezó de nuevo Remus, mirando sucesivamente a las tres chicas, y a la chica que tenía al lado- Esta es… es…
-Soy Samantha Potter- dijo la chica, mirando reprochadoramente a Remus- soy la prima de James… acabo de llegar a Hogwarts…
-¿Y Potter?- preguntó Lily, con un brillo de esperanza en los ojos.
-Tuvo un accidente durante el verano y está en San Mungo- contó la "chica".
-Vaya…- murmuró preocupada Arianne.
-Se lo tiene merecido- dijo Alyssa, con una sonrisa maliciosa. Pero esos dos comentarios quedaron eclipsados por el grito de "¡VIVA!" que soltó Lily e hizo girar a varias personas que tenían al lado. James se deprimió.
-¿Y cual era ese favor, Lupin?- preguntó Alyssa, mirándolo aún con la sonrisa maliciosa de antes.
-Esto…- empezó de nuevo Remus, pero James le cortó.
-Es que iré a vuestro dormitorio y… quería preguntaros si… podía ir con vosotras… ya que no conozco a ninguna chica, solo a esos dos- terminó con desprecio fingido, señalando a Sirius y a Remus, que lo fulminaron con la mirada. Pero el comentario mereció la pena: Alyssa sonrió con satisfacción y Lily accedió enseguida- Pues ale, adiós- les dijo a Remus y a Sirius, empujándolos del lugar. Los dos se fueron murmurando cosas sobre James y mirándolo con los ojos entrecerrados.
-O sea, que eres Samantha Potter… la prima de James- inquirió Lily, aunque fue mas como una afirmación. James asintió ante la mirada de desconfianza de la pelirroja. Tras una intensa búsqueda habían encontrado un compartimiento algo decente (es decir, muy pero que muy lejos de donde estaban todos los chicos que Alyssa detestaba). Lily estaba sentada delante de James, observándolo con atención como si esperara que en cualquier momento fuera a explotar, Arianne, sentada al lado de la pelirroja, jugaba con su gatito, un animalejo peludo y de color blanco que James no consiguió recordar de que especie era, y Alyssa estaba espatarrada al lado de James, leyendo una revista de Quidditch. Al parecer ni Arianne ni Alyssa se mostraban muy interesadas en la presencia de "Samantha Potter", cosa que al chico le estaba la mar de bien, porque de nervios estaba convencido de que soltaría cualquier cosa y delataría. Por otro lado, Lily no dejaba de examinarlo con atención.
-¿Y que le pasó a Potter?- preguntó, con un brillo de alegría en los ojos, que molestó un poco a James, pero disimuló como pudo- ¿Cuándo tiempo brillará por su ausencia?
-Pues… tubo un accidente jugando a Quidditch creo… y no se sabe cuando estará bien- Lily mostró una amplia sonrisa al imaginarse a James dándose un golpe monumental con la escoba desde una altura vertiginosa.
-¿Y como es que te has venido a Hogwarts?- preguntó de nuevo Lily. James se exasperó ¡¿Es que no pararía con preguntitas?!
-Por que…- ¿Qué le tenía que decir?- Porque… mis padres tenían que hacer cosas aquí en Inglaterra… y así aprovecho la plaza de James…
-¿Y cuando él esté de nuevo bien tú te irás?- James se encogió de hombros.
-¿Y de que colegio vienes?- quiso saber la pelirroja, aun con la vista fija en el chico.
-De… de Beauxbatons- contestó él rápidamente.
-¿Y como es el colegio? ¿Bonito?- preguntó Arianne, con voz dulce, dejando de lado a su gatita que se había dormido. La pregunta sobresaltó al chico ya que nunca había estado en Beauxbatons.
-¡Si! ¡Es muy bonito!- mintió- Pero Hogwarts es más grande- comentó. Las tres chicas lo miraron extrañadas (al parecer si que escuchaban con atención la conversación de Lily y "Samantha") y James se dio cuenta de que había metido la pata y cada segundo que pasara sin que él explicara como demonios sabía que Hogwarts era más grande lo estropearía aún mas- Es que fui a Hogwarts durante el verano para ver a que casa tenía que ir- las chicas parecieron satisfechas con la respuesta ¡Un diez para él!
-Samantha- intervino Alyssa, soltando de nuevo la revista- ¿Te podemos llamar Sam?
-Como queráis…- dijo James ¡Lo que le faltaba, un estúpido mote cariñoso de niña! ¡¿Por qué su madre tubo que decidir que sería Samantha?! Aunque Sam era también un nombre de chico.
-¿Tenías algún mote o te llamaban de alguna manera en Beauxbatons?- siguió Alyssa.
-Bueno… me llamaban Jamie…
-¿Jamie?- preguntaron las tres chicas, extrañadas de nuevo.
-Es… es que es mi segundo nombre… y me gusta mas que Samantha.
-¡Ah! Pues, si te parece, te llamaremos Jamie, que es mas cortito.
-¡Si!- exclamó James, animado. Las tres chicas sonrieron, al parecer empezaban a fiarse un poco mas de él.
-¿Hace mucho que conoces a Black y a Lupin?- preguntó Lily, sin mirarlo como si fuera un virus peligroso.
-Ui si- contestó él, sin pensar- desde hace siete años… er… me los presentó James- arregló al final.
-¡Hey!- exclamó Alyssa- Si eres la prima de Potter… ¡Sabrás muchas cosas de él! ¿Verdad?- una sonrisa maliciosa fue formándose en la cara de la chica. James debía elegir: ser fiel a él mismo o ganarse la confianza de las chicas contando algunos de sus secretos… ¿Qué hacer?
•¤¤•.¸•¤¤•.•¤¤•.¸•¤¤•.¸•¤¤•.•¤¤•.¸•¤¤•.¸•¤¤•.•¤¤•.¸•¤¤•.¸•¤¤•.•¤¤•.¸
cielos OO no me hubiera esperado nunca tantísimo rr!! en serio que ilusión más grande me he llevado :D Espero que este capitulo os haya gustado también tanto No creo que nadie se haya dado cuenta… pero los personajes son los de otro fic mío xD (lo que decidí que era mejor otros personajes para ese fic, así que
Eileen.B- un besazo! que me ayudaste ha pensar en esta historia :P gracias por el rr
Ppillon- nuni cuca :D gracias pel rr! muak!
Meeluh- jaja gracias por el rr :D
Ana- muchas gracias por el rr n.n
Fran- :D gracias por el rr!
Alejandra1- gracias por el rr:D
Marion- (tu nick me recuerda a una conocida mía) gracias por el rr!
Su- aquí ya hay mas :D gracias por el review!
Ariadne- gracias por el rr :D
Auroramor22- hola bonita! que me van a cansar tus rr largos xD venga ya XD si me encantan los rr largos! Besazos!
LadyCornamenta- :D loca!! Aquí esta el segundo cap XD besos y gracias!
Rochio Lovegood- Gracias por dejarme el rr :D
Arabela Weasley- yo también lo espero XD jajaja gracias por el rr!
Koumal Lupin- Me da que tú me dejaste un rr en otro fic, ¿puede ser? Gracias por dejarme rr :D
Milla- ¿Es la primera vez que entras en gracias por dejarme rr!
SandritaGranger- XD debe de estar muy mono de chica.. ainss XD besos!
En serio que no esperaba tantos rr… muchas gracias!!
Eri
