DISCLAIMER: Ni la serie ni sus personajes me pertenecen.


Capítulo 2

Llevaba una gorra y una camiseta de manga corta que permitía que se le notasen sus musculosos brazos. Mark era encantador. Aunque se mostraba algo vergonzoso, cosa que era muy adorable. Estuvimos hablando durante unos minutos. Me contó la manera en la que recibió la llamada de la productora para decirle que había sido seleccionado. Por la manera en la que me lo contó supuse que él de verdad deseaba mucho llegar a esto.

— Y por cierto, ¿cuál es tu papel? —me digné a preguntárselo, me picaba la curiosidad.

— Mi personaje es Puck. Soy un poco como el rebelde de la serie, por así decirlo… —se le notaba emocionado al tener aquel papel— También soy el amigo de Finn, tu queridísimo amor — ambos nos reímos. Todos disfrutábamos como niños con nuestros papeles. — ¿Ya le conoces?

— No, aún no he tenido el placer de conocerle. Es más, aún no he tenido el placer de conocer a la mitad de vosotros. Será mejor que siga saludando. —Le sonreí y me sonrío tímido.

Dianna pasó por mi lado, me cogió del brazo y me llevó con las demás personas, las cuales se encontraban en los sillones charlando. Me presentó a Dijon, Harry y Amber.

— Encantada —dije sonriente.

— Amber nos hundirá a todos nuestra carrera —me dijo en voz baja pero de manera que lo pudieron oír ellos tres —su voz es totalmente increíble —Amber comenzó a reírse.

—No la hagas caso —contestó esta.

— Bueno, he de decirte que yo llevo cantando desde que tenía conciencia. — bromeé.

— Y bueno Lea, ¿cuál es tu pasión? —preguntó Harry.

— Me tiro a la piscina sin dudar: Los musicales. Y Barbra.

— ¿Alguien ha mencionado a Barbra? —dijo una voz dulce en voz alta.

— ¡Chris! Lea, este es Chris. —nos presentó Dianna.

Me dio dos besos. Era de mi estatura, con el pelo castaño, peinado hacia un lado. Llevaba una camisa de cuadros morada y una cazadora negra. En la expresión de su cara a pesar de la manera con desparpajo que dijo aquella pregunta bromeando se notaba que estaba muy, muy nervioso. Me entraron ganas de abrazarle.

— ¿Te gustan los musicales? —pregunté afirmando.

—Gustar no es suficiente. —río.

Estuvimos un tiempo charlando como niños y fanáticos nerviosos sobre Wicked, Barbra, y varios musicales que nos gustaban a ambos.

De pronto Ryan nos avisó a todos que nos fuésemos acomodando ya que aún no podíamos entrar al estudio, debíamos esperar unos minutos más. Fue un alivio para mi saber que no fue un problema llegar tarde mi primer día de trabajo. Por otra parte también que estuviésemos más tiempo en aquella sala era positivo para nosotros, y conocernos antes de trabajar.

Entonces fue cuando vi sentado con Kevin a un hombre que me resultaba familiar. Matthew Morrison. Me sorprendí al verle, y me alegré de que estuviéramos trabajando de nuevo juntos. Tuvimos una relación hace tiempo, pero la finalizamos bien, es por ello que no me molestó verle de nuevo, es más, fue y siguió siendo un gran amigo.

— ¡LEA! Madre mía, no me lo puedo creer. —comentó sorprendido.

— ¡Matt! —nos abrazamos—Dios santo, cuánto tiempo. Enhorabuena por el papel.

—Lo mismo te digo, dime que eres la protagonista de la serie. Lo tienes que ser, el papel te viene perfecto.

— Sí, lo soy —dije con una enorme sonrisa— Me alegro muchísimo de que estés aquí. Es increíble, dos de mis amigos en el elenco. El mundo es un pañuelo.

—Lo es. —los dos aún no lo podíamos creer, se notaba en la expresión de nuestras caras.

— ¡Matthew! —le llamó Ryan, el cual estaba reunido con los demás guionistas en la puerta.

— Me llama el jefe —río— te veo luego —me despidió con su mano en mi hombro mientras se marchaba.

Mark de nuevo se acercó a mí con una sonrisa. Sostenía dos cafés y me ofreció uno.

— No debería… me he tomado uno esta mañana. Pero qué demonios, es imposible que me ponga más nerviosa de lo que ya estoy —me tendió la taza y la agarré.

Estaba ardiendo, y comencé a soplar el café para que se enfriase. El cogió su taza e hizo lo mismo.

—En realidad ese café era para Ryan —le señaló con la mirada— hay que hacer un poco la pelota al jefe— me susurró— me dijo que ya se había tomado uno, la verdad es que me miró un poco raro cuando se lo ofrecí, espero no haberle causado una impresión confusa, ya sabes… —solté una carcajada que se escuchó en toda la sala. Parecía que iba perdiendo poco a poco su timidez.

—Y bueno, ¿ya conoces a todos? —preguntó cabizbajo mientras tomó un sorbo de café.

—Sí. Bueno… ahora que lo pienso, no conozco al amigo de Puck —levanté una ceja.

— ¿A Finn? —asentí— Espera, déjame que te le presente. Es un tío genial, has tenido suerte de que te toque trabajar con él.

Se alejó y se acercó a uno de los sillones, en el cual estaban sentados Kevin, Harry, y un chico al cual no conocía. Los tres estaban cabizbajo mirando la pantalla de sus móviles, por lo que no pude diferenciar bien la cara de mi compañero de trabajo. Mark le dio unos golpecitos en el hombro para llamarle, señaló a donde yo estaba y le dijo algo que yo no llegué a oír bien. Los dos miraban hacia mí, entonces pude ver bien a aquel chico. Era de piel algo pálida, cabello oscuro, y por lo que parecía era bastante alto, más que Mark, lo cual descubrí cuando se levantó del sofá y se dirigió hacia mí con él.

—Lea, este es Cory. Cory, esta es Lea. —nos presentó Mark señalándonos mientras aquel chico no paraba de sonreír discretamente, con una media sonrisa.

—Encantado. —dijo con voz algo grave pero realmente sexy. Me puso su mano en mi espalda para darme dos besos, los cuales recibí con una sonrisa.

Era increíblemente guapo. Y me comencé a sonrojar al imaginar que tendría que grabar escenas románticas con él.

En ese momento me sentía desorientada, ya que en menos de una hora ya me habían gustado dos chicos. Tal vez sería que al estar cabreada con Theo necesitaba de alguna manera hacer aquello. Fingir que me gustaban. En aquel instante no comprendía qué estaba haciendo. Me sentía como una adolescente de trece años que acababa de conocer a un chico guapísimo y se ponía tensa al estar con él. Me di cuenta de mi reacción ante ese chico y por ello decidí volverme algo más arisca. Cosa que no decidí cuando vi a Mark. No me comprendía, en ese momento tan solo seguía a mi instinto, pero fueron unos segundos lo que tuve para pensar, no me paré a analizar lo que estaba ocurriendo, y menos mi situación en ese momento con Theo.

— Lo mismo. Bueno, ahora os veo. —dije muy seca mientras me marchaba a charlar con alguien que no fueran ellos.

Necesitaba no complicar más mis pensamientos. No quería complicar mi relación con Theo. Ni sentirme culpable por algo cuando en realidad me debería sentir enfadada ya que Theo llevaba días sin llamarme. Por ello me fui de allí.

Me acerqué a Dianna y Jenna, las cuales se estaban pasando sus números de teléfono.

— ¡Lea! Danos tu número. Ya sabes, para criticar al cast a escondidas. —bromeó.

— ¿Ya has conocido a todos? —me preguntó Jenna mientras Dianna apuntaba en su móvil mi número.

—Sí, por fin he terminado de saludar a todos— reí.

— Hace un momento te he visto hablando con Cory. —afirmó de manera pícara.

—Sí, parece simpático. —contesté sosa.

Dianna sonrío. No sabía que pretendía con aquella sonrisa. Entonces Ryan alzó la voz y nos dijo que ya podíamos comenzar a pasar al estudio.

Entré la última con Dianna y Jenna y nos apoyamos en la pared del estudio que daba a la mesa de sonido, la cual en frente tenía el cristal que resguardaba la sala de grabación.

— Bien, iréis pasando por orden para grabar las canciones del episodio piloto y de próximos episodios que os mandamos y tuvisteis que preparar. —informó Ryan— La primera canción deberán cantarla: Kevin, Amber, Jenna, Chris, Lea, y Cory. Don't Stop Believin'.

Dianna me dio una palmadita en la espalda y me sonrío. Me adentré con Jenna a la sala de grabación, cogimos dos taburetes del armario y nos sentamos. Después entraron Kevin, Amber y Chris. Y por último Cory, cogió un taburete y lo colocó junto al mío. Me miró y me sonrío con esa media sonrisa con la que me saludó al presentarse.

Ryan, junto al profesor de canto y al técnico de sonido, nos comentó las instrucciones de como debíamos cantar cada uno nuestra parte, los ritmos, y demás aspectos musicales. Tras cinco minutos de explicación el técnico nos encendió los micrófonos.

—Poneos los auriculares y enseguida comenzamos —comentó.

Cogí mis auriculares, como todos hicimos y me los coloqué. Eran enormes y no escuchaba prácticamente nada con ellos puestos. De pronto noté que alguien me tocó el hombro. Miré hacia un lado. Era Cory. Me trataba de decir algo pero no conseguí saber qué. Le hice un gesto de interrogación y al momento el descubrió que no había entendido lo que había dicho. Entonces se acercó a mi oreja y dijo:

— Tiene los cascos puestos al revés, señorita. —lo dijo con el mismo tipo de voz con el que se me presentó: grave, lento, y aunque no quería admitirlo, sexy.

Me sentí bastante estúpida en aquel momento, pero él me sonrío y le devolví la sonrisa vocalizando un 'gracias', ya que él no me oía. Me coloqué bien los auriculares y la música comenzó a sonar.

Todos comenzamos a tararear la primera parte de la canción, o más bien, a cantar el 'da, da, da', como el profesor de canto lo llamó.

El primer verso de la canción era de Cory, y tenía curiosidad por escuchar su voz. Yo dejé de tararear ya que cuando el comenzase a cantar tan solo lo harían Kevin, Jenna, Chris y Amber.

Estaba a punto de escuchar a Cory.

*HAPPY DAAAAAAAYS ARE HEEEEEEEEEEEERE AGAAAAAAAIN*

Era mi móvil. Se hizo el silencio en la sala.

Era Theo.


¿Qué hará Theo llamando a Lea en aquel momento despues de no haberle cogido las llamadas durante días? ¿Cómo reaccionará Lea ante esa llamada? ¿Que haya interrumpido la grabación le será un problema a Lea?

Se agradecen las reviews, observaciones y opiniones respecto a la historia:3