La princesa y el guardián.
310 años después...
Jack Frost. Ese es el. Si, el que hace nevar a los países afortunados que Madre Naturaleza escogió. Ese mero, Jack Frost.
Con el pelo blanco, un cayado, una sudadera azul que le quedaba ancha la cual estaba llena de escarcha, unos pantalones que no había querido cambiar nunca y siempre iba descalzo cómo un gesto irónico hacía su trabajo. Ahora, era un guardián, más niños podían verlo y saber quien era el. Sin embargo debida admitir que jugar con niños y nevar después era agotador, ahora mismo lo único que quería déspues de hacer nevar en Londres, lo único que quería y más ansiaba era dormir un poco.
Pero no, no lo consiguió.
Refunfuño al ver la aurora vorial de Norte, hizo una mueca y se levantó refunfuñando.
– Bah, viento, llévame a ver a Norte parece que es "importante"– hizo cómillas con sus dedos cuando dijo importante. El viento lo elevó y llevó volando a Jack Frost.
A pesar de que Pitch hacía demostrado (sin quererlo) que Jack no dependía de su cayado cómo antes creía, este aún lo trataba con delicadeza, pues, a par del gran descubrimiento, sin su inseparable cayado el no podía volar. Y eso, era lo bueno de ser un espíritu.
Llego al polo Norte y con ello, a la cabaña de Norte, que parecía más un hotel 5 estrellas para ricos, sin embargo era el lugar más acogedor de toda la tierra. "Y huele a galletas" se recordó Jack mientras entraba.
– Será mejor que digas contra que nos enfrentamos o juró que voy a...– escucho a Tooth hacer ruiditos de cariño y a Conejo decir palabras dulces. Pero lo más extraño sin duda fue escuchar la risa de un bebé.
Y en efecto había uno allí.
–¿Que están...?– dijo Jack al ver al pequeño ser que se encontraba en los brazos de Tooth, que le hacía cariños– Vaya, esto si es bajo chicos, ¿Secuestrar a los niños?– bromeó Jack.
– Jack– dijo Norte al verlo– Que alegría que vinieras, te estábamos esperando, ella es Elsa– dijo señalando a la pequeña bebé. Tooth voló hacía el y tomó la manita de la pequeña para saludar.
– Saluda, Elsa, mira quien vino a verte– Dijo Tooth con tono infantil y raro, Jack se recargo en su cayado y saludo con una de sus manos, sonriendole dulcemente. La niña le devolvió la sonrisa.
– Tu también puedes verme– murmuró el hacía la bebé y Elsa aplaudió con sus manitas albinas, era una niña hermosa, con unos ojos azules celeste, cabello rubioo platino y casi blanco como el de el, y unas hermosas y casi invisibles pecas plateadas sobre sus mejillas regordetas.
– Para su mala suerte si– dijo Conejo desde el otro lado de la habitación.
– ¡Conejo! No te hagas, yo se que me extrañaste– dijo Jack, entre sarcástico y bromista
– Ni en un millon de años– aseguró Conejo. Jack sonrió desafiante mientras ambos se iban acercando, Norte los paro con una mirada y Tooth se acercó a Jack.
– Je je– río ella nerviosa–¿Podrías cargar a Elsa, Jack? Ya no se esta en paz conmigo– dijo Tooth tendiéndole a Elsa– Además, creo que quiere estar contigo.
Jack tomó a la bebé en brazos y le sonrió mientras la sostenía, una vez bien asegurada hizo caras chistosas para que esta se riera. La niña exploto en carcajadas y Jack reía con ella.
–¡El avión!– exclamó este mientras la sostenía en brazos y giraba elevándose un poco, causando que la niña se riera más. Y por , Jack también.–¡El avión!–y volvía a hacerlo.
– Realmente le gusta estar con el– dijo Tooth, mirando la escena conmovida. Norte asintió y llamo la atención de Jack.
–¿Que sucede Norte?– preguntó Jack, subiendo niña de apenas seis meses sobre sus hombros
– Bueno, el Hombre de la Luna te ha dado una nueva misión– Jack alzó las cejas sorprendido y tomando las piernas de la niña para que no cayera.
–¿A quien le tengo que patear el trasero?– preguntó Jack en broma.
– No te asignó una misión para patear el trasero de alguien– explico Norte, Jack se desánimo un poco– Tiene que ver con Elsa,– Jack pidió que este prosiguiera– Pitch va a hacer de las suyas pronto y... El punto es Jack, que queremos que cuides a la niña. Para que este a salvo.
– Espera, ¿Hombre de la Luna quiere que yo cuide a la niña, a una niña? ¿No se supone de que los cuidamos a todos?– preguntó Jack sin entender.
– Elsa es especial, Jack, es una princesa. La princesa de España, para ser exactos– aclaró Norte. Pero Jack sería sin entender nada.
–¿Y eso que? Tu dijiste que...
– No es porque sea de la realeza– Interrumpio Norte– Es porque ella...
Un ruido lo distrajo, un rayo de color azul se impacto contra una pared cercana, dejándola cubrierta de hielo y escarcha, todos miraron a la cabeza de Jack, donde la niña aplaudia con sus manitas regordetas. Jack se quedo estupefacto.
– Ella es... Igual a mi– exclamó.
–Y por eso tienes que cuidarla, la Luna una ves dijo, que cada guardian tendrá que proteger a todos los niños, en especial si tiene poderes similares a los suyos ¿Lo harás?– preguntó Norte, Jack dudó
–¿Y porqué yo? ¿Porque no Tooth o Conejo, o Meme o tu? ¿Porque de todos yo?
– Eres el guardián más joven– razonó Norte.
– Eres el guardián de la diversión– lo apoyo Tooth
– Tienes mucho tiempo libre– dijo Conejo, Jack lo miró con una cara sarcástica
Meme para ayudar puso diferentes imágenes sobre su cabeza, aumque nadie logró entenderlo.
– Lo que Meme trata de decir es...– se detuvo pensándolo un momento– Que tal vez, algún día, ya no sea sólo tu amiga.
–¿Que?– exclamó Jack. Meme miró a Norte confundido– No, no estoy listo, lo siento chicos.
– Sólo inténtalo, y su no puedes llevarlo ya veremos ccomo solucionarlo– dijo Norte
–¿Por cuanto tiempo?– preguntó Jack.
–A partir de hoy, hasta cuando ni tu ni ella se necesiten.
–¿A que te refieres?
–¿Si o no?
– Si lo dice el hombre de la Luna...
–¡Genial! Ahora llévala a su casa, debe tener mucho sueño.
Jack emprendió el camino a España con la bebé en brazos, Elsa no hacía más que dormitar en el pecho de Jack, pero tiritaba de frío, Jack paro y se quito la sudadera, dejando una camisa debajo, envolvió a su pequeña acompañante con ella y emprendió el viaje de nuevoo.
*Localizó el palacio de los reyes en Madrid, se maravillo con aquella ciudad, aunque nunca nevaba, hacía sufidente frío para el, busco entre todas las ventanas del palacio y encontró la de Elsa. Abrió la ventana y entró, la cuna de la niña era tan grande cómo una cama, cerró la puerta con suavidad, pues Elsa ya dormía, la colocó con cuidado subre su cuna, reemplazo la sudadera por unas mantas y la dejo dormir cómo Tooth le había dicho. La miró dormir y esto le causó sueño, tono una almohada y la colocó junto a la bebé, se recostó a una distancia prudente de ella y durmió.
Tenía dos problemas.
1) Definitivamente no sabía cómo iba a cumplir su misión.
2)¿¡Cómo rayos podría aprender **español rápido!?
Durmió tranquilo por lo que parecían minutos para el, hasta que escuchó un llanto proveniente de la pequeña, Jack despertó con pesadez y sostuvo a la niña mientras le susurraba cosas dulces, Jack la acomodo en su pecho, justo frente a su corazón. Jack sabia que a pesar de nunca morir, su corazón latiria cómo si fuera un humano, solo quite con la gran diferencia de que este jamás se detendría. La niña se tranquilizó al escuchar los agradables latidos y se durmió. Jack sonrió de forma paternal al verla bostezar.
–¿Conque te gusta escuchar mi pecho, eh?– preguntó a modo de broma, acomodo pequeña, se recostó y volvió a dormir.
···
HOLAAAAAAAAAAAAAAAAAA
Si, ya se lo que piensan ¿otro fic tan rápido? Pero naah, de este fic ya tengo varios capítulos hechos
*Palacio de Zarzuela, Madrid.
**Esto... Ay como lo explicó? Ah, ya. Digamos que esta historia esta hecha en inglés, (pero técnicamente no lo esta) y cómo Jack habla inglés por lógica no sabe español. No te preocupes, más adelante, cuando Elsa sepa hablar pondré la letra así para saber cuando hablan español, y será en español castellano, tíos!
