Cómo han pasado los años...
Jack se levantó cuando los rayos del sol cubrieron su cara, y claro, cuando una mujer entró a la habitación de la pequeña, la, cual ya estaba despierta. Al ver a la mujer, Elsa estiró sus brazos hacía ella.
– Lo siento majestad, yo solo...– la mujer atravesó su cuerpo y este respiro aliviado, la mujer que suponía era la madre de Elsa la sostuvo en sus brazos y le hizo mimos.
–¿Cómo ha dormido la hermosa niña?– escuchó Jack decir a la mujer, pero éste no entendio nada. Parecía hablar en español puro.–¿Tenéis hambre?
La reina alimentó a Elsa de la forma tradicional, con pecho, Jack se volteo para darles privacidad. Tenía un nuevo problema ahora, nadie en ese lugar parecía poder verlo, excepto la niña, claro.
– Sofia– esta vez era la voz del rey quien se asomaba desde la puerta– vuestro desayuno ya esta listo. ¿Cómo esta la pequeña?
– Come.– El rey tampoco parecía verlo, lo cual era un poco bueno–oh vaya, ¿Tenemos que buscar su hogar?
– Tu y yo sabemos que Elsa tiene unos padres, tenemos que devolverla, no es nuestra– Jack había escudado a Tooth hablar español antes con sus ayudantes ratones, pero sólo sabía unas cuantas palabras, casi nada, pero escuchó y pidió entender a medias las palabras «padres» y «devolver». ¿Que querían decir con eso? Comenzó a escuchar más atentó– No sería muy correcto quedarse con ella.
– Pero, Juan, yo la quiero. Ya la amo, Juan, necesita un hogar. Quedemonos con ella. Por favor
El hombre la miró y se perdió en los ojos de la niña, Jack había entendido «hogar» «amo» y «quedemonos» era más v que obvio que la niña no tenía sangre real. Jack solo entendía v eso. El rey sonrió y asintió con la cabeza. Jack se dio cuenta de que España tenia una nueva princesa.
1 año después...
– ¿Estas seguro de quieres aprender español, Jack?
– Bueno, alguna vez tendré que hablar con ella ¿No?
Jack estaba junto a la pequeña, sentado con las piensas cruzadas, mientras la madre de Elsa le hablaba a la pequeña en español, de vez en cuando Jack señalaba algo y Elsa lo señalaba, su madre decía el nombre y Jack trataba de memorizarlo.
–¿Eso? Es un sofá
– Un sofá, bien– dijo Jack, memorizando.
Tooth de vez en cuando trataba de enseñarle oraciones sencillas, más palabras y cómo pronunciarlas, también trataba de leer libros, diccionarios, y como pudiera aprender.
2 años...
Elsa caminaba torpemente, sus rizos rubios hasta su cinturar revoloteaban a su alrededor mientras corría por los jardines y Jack la perseguía gateando. La niña estalla en risas y gritaba:
–¡Jack! ¡Jack!
– Os voy a alcanzar– dijo Jack en español, ya sabía hablar un poco más y se maravillaba más con aquel país. Era lindo y colorido.
La niña corría más rápido y Jack gateaba más rápido, la niña reía mientras sus padres la miraban con un poco de extrañeza.
–¿Quien será Jack?
– No lo se, tal vez escuchó el nombre de un turista y le gusto.
3 años...
Hoy había fiesta en el Reino de España. La reina esperaba a un bebé, de su propia sangre. Jack estaba emocionado por eso, y un tanto celoso ¿Y si ese bebé quería jugar con Elsa y le robaba la atención? Tal vez ese bebé la alejaría de su nueva amiga.
Y siendo sinceros no quería eso.
– Contadme oto cuento, Jack– pidió Elsa con dulzura, de apenas tres años. Jack le sonrió y la tomó en sus brazos, la sentó en su cuna y se sentó a su lado.
– Erase una vez.. Una princesa,– narró Jack mientras la niña trepaba al regazo de este– Era mona, muy mona, pero esta princesa quería casarse con el joven más inteligente de todo el pueblo.
–Y ese sois tu, ¿vedad?– preguntó Elsa inocentemente.– Sois muy inteligente.
Jack se rió y le dijo.
– No, nena, yo soy un guardián. Y tú sois la princesa.
– Sois mi guardián, ¿Veda? ¿Vedad que tu sois mi guardián?
–Y tu sois mi princesa mona,– dijo este antes de hacerle un cariño en la mejilla– Dormid, Elsa, o si no...
–¿El cocó va a venir?– Preguntó n la niña asustada, Jack la miró y la abrazó.
– Mientras yo este aquí, nadie va a hacerte daño.
– ¿Ni siquieda el cocó?
– Ni siquiera el cocó
4 años...
Elsa comenzó a leer y escribir a esta edad, Elsa aprendía rápido, muy rápido y sus poderes eran la atracción de sus padres, a estos les interesaba verla crear copia de nieve (cosa que sólo habían visto una vez en sus vidas) y hacer diseños de estos en las paredes cada vez que ella congelaba alguna por accidente. Jack aprovechó ésta etapa para enseñarle *inglés.
Jack no había abandonado sus deberes cómo espíritu del invierno, pero sólo iba a hacer nevar de noche, para luego volar lo más rápido posible a España. No quería que Elsa armará berrinches al no verlo.
La segunda hija de la familia Real española se llamaba Anna, y aun era muy pequeña para poder jugar, aún así, Elsa la quería mucho.
–¿Crees que le deba escribir una carta a a**Papá Noél, Jack?– preguntó la niña, Jack asintió y se puso a su altura.
– Pienso que le gustaría, a Norte le encanta leer las cartas– aseguró Jack y ésta salto a sus brazos, este la cargo poniendo las piernas de ella a cada lado de sus costillas, y ambos se dirigieron al escritorio.
– Quiero escribirla en inglés
– La escribiremos en inglés, yo te dictó ¿Vale?– La niña se preparó para escribir y Jack se aclaró la garganta– ***Querido Papá Noél...
5 años...
Elsa era realmente sorprendente, a sus cinco años, ya sabía leer y escribir en español y en inglés perfectamente. Después de explicarle por que se tenía que ir de vez en cuando, Elsa esperaba a Jack pacientemente para luego contarle todo lo que había hecho en ausencia del muchacho.
–¡Has vuelto!– gritó la niña en cuanto vio a Jack entrar por su ventana, inmediatamente corrió a abrazarlo, con su estatura Elsa llegaba a la cadera de Jack (pues era un poco alto, bueno, era muy alto) este le acaricio el cabello y la cargo dejándola sobre sus hombros.– Te extrañe mucho ¿Cómo te fue en Rusia?
Apesar de que Jack podía volar, el país más extenso del mundo era el que le costaba más trabajo a Jack, Rusia era inmenso, sin embargo, había hecho tiempo récord al terminar en dos días.
– Bastante cansado, Elsa– dijo Jack, y en efecto, traía unas orejas de un buen tono púrpura–¿Que has hecho?
– Me aburrí un poco, Anna aún no puede jugar mucho y mis padres me llevaron al parque.
– Oh, eso es genial– respondió Jack, sabía que Elsa siempre quería ir al parque
– Jack
–Mjmh
–¿Me cuentas un cuento?
– Claro, mi hermosa dama– agregó en español, Elsa bajo de los hombros de Jack cuando éste se inclino sobre la cama para dejarla allí. Elsa rió y se sentó con las piernas cruzadas y con las manos a ambos lados de su cara, mientras miraba a Jack con atención.
– Había una vez... Un hombre malo..– Elsa ahogó un grito–. Pero tranquila, porque este hombre no era tan malo, en realidad, amaba a una mujer...
···
*Digamos que Jack habla inglés, je.
**Papá Noél, es cómo le dicen los españoles a Santa Claus , creo. No toy muy segura.
***En el inglés voy a usar letra normal, pero en el español, usare letra inclinada. No se si se entienda.
