El accidente y los años de encierro.
–¡No corráis tan rápido Anna!– se escuchó gritar a Elsa en español, totalmente aterrada– Anna, ¡NO!
Jack volaba lo más rápido qué daba el viento, La luna le hacía dicho qué algo horrible pasaba en España y quería cerciorarse qué Ella estuviera bien.
Ya hacían paso diez años desde qué el había aceptado cuidar a Elsa, y hacía sido duro y divertido a la vez, sin embargo, Anna estaba obsesionada con los poderes de su hermana, a tal grado de despertarla en la madrugada para jugar. No se había dejado ver por ella, no le veía la necesidad.
Pero ahora era diferente.
Jack había perfeccionado su español de una forma sorprendente, a tal grado qué podía hablar como cualquier español. Sabia casi todas las expresiones que se usaban en España, y que decir de su pequeña Elsa; la conocía mejor que a su propia mano, sabia en que momento se encontraba feliz y en cual triste, sabia cuales eran los dulces favoritos de ella, sabia donde hacerle cosquillas, sabia...
Rápidamente llegó a Madrid y en menos de un segundo ya estaba frente al palacio de Zarzuela. Se acercó a una de las ventanas, ahí estaban los reyes y escuchó:
– Pero Juan, no podemos dejarla todo el tiempo encerrada...
– Necesitamos proteger a Anna, Sofia. Elsa ya tiene diez años, puede entenderlo y ya.
– No va a hacer amigos ¡No hablará con nadie!
– Ella entenderá... Después de lo qué paso hoy. Tiene qué entender y aprender como usar sus poderes.
– Pero...
–¡Es mi última palabra, Sofía!
Jack se dirigió asustado a la habitación de Elsa, para preguntarle qué diablos había pasado. Sin qué ellos lo vieran, paso por los pasillos del palacio hasta llegar al de su mejor amiga. La puerta estaba cerrada, pegó su oreja en la puerta para poder escuchar. Sonido. Se pegó más a la puerta.
Sollozos. Su Elsa estaba llorando.
–Ay, no– Susurro Jack y voló hacía fuera del palacio de nuevo, localizó la ventana de Elsa (qué siempre estaba abierta) y entró cómo rayo al cuarto. Y efectivamente, su Elsa estaba llorando.
–Preciosa– dijo Jack en español para llamar su atención–¿Qué le han hecho?
Ella alzó sus hermosos ojos celeste y se abalanzó hacía Jack, al cual ya le llegaba hasta el inicio del pecho. Lloro con más fuerza y Jack la consoló hasta qué se calmo. Jack noto que la habitación estaba cada vez más fría, se congelaba de poco a poco. Trato de controlar aquello con sus poderes, cosa que logró, pero sólo descongelo todo aquello que iba a salir por la puerta y la ventana, suspiro, ella era demasiado fuerte y la admiraba por eso, pero veces como esta...
Se estaba saliendo de control.
Cuando esta se calmo, le explicó todo:
– Estaba jugando con Anna– dijo Elsa en inglés. Estaba sentada sobre el regazo de Jack y apoyaba su cabeza con el pecho de éste, pues le tranquilizaba escuchar los latidos del inmortal corazón de Jack, qué, aunque rápidos y lentos dependiendo de la ocasión, este nunca se detendría– Ella me pidió hacer un muñeco de nieve, así qué jugamos con mis poderes. Y luego... Oh, Jack, Anna saltaba demasiado rápido. Resbale y le di a vuestra cabeza– finalizó Elsa llorando aún más. Jack le acaricio el cabello– Voy a quedarme encerrada aquí. No voy a poder salir a ningún lugar contigo, ni siquiera con Anna. No quería hacerle daño, ¿Tu me crees, Jack? ¿Verdad qué tu si me crees?
– Claro qué te creo– respondió Jack sin dudar–Y no os preocupéis, preciosa, qué yo la ayudare a salir de aquí.
– Pero, Jack, las puertas están vigiladas, no podemos salir de aquí caminando– dijo Elsa y Jack sonrió.
– Jamas dije qué íbamos a irnos caminando– contraatacó este y sin más la tomó de la cintura y se la llevó volando.
Hacía un lugar nevado, donde Ella jugaría con Jack a hacer un muñeco. Para esto, el ya había tomado una decisión.
La ayudaría a controlar sus poderes, costará lo que costará.
Era un día nevado, y para Anna, aquellos días eran demasiado aburridos si no restaba Elsa para poder jugar. Se acercó a la ventana y corrió hasta la puerta de su amada hermana qué siempre estaba cerrada. Tocó la puerta y canto:
*Anna: Hazme un muñeco de nieve!
Venga vamos a jugar
Ahora ya no te puedo ver, no sé muy bien lo qué ha podido pasar!
Eramos inseparables, y ahora ya no– dijo jugando con unas muñecas con un parecido irrefutable de ella y Elsa.
no lo logro comprender!– dijo tumbándose sobre el suelo
Hazme un muñeco de nieve!–Nuevamente frente a la puerta de Elsa
O lo que sea me da igual!– pegando su boca a la cerraduraa
– Dejadme sola Anna– se escuchó detrás de la puerta.
–Vale adios– canto la niña alejándose de la puerta.
Jack miraba a Elsa alejarse de la puerta con tristeza. Entonces a el se le ocurrió una idea. Se puso frente a ella
Hagamos un muñeco de nieve!– Canto Jack, para sorpresa de Elsa
Venga, no te resistas más.
Ahora tal vez triste estés, pero se muy bien que quizás yo te pueda alegrar
– Jack, estas loco– dijo la niña, pero aún así, sonrió divertida, Jack cantaba bien, no cantaba tan mal. Cantaba solo bien.
Será divertido, acepta ya
Venga dime qué si!
Hagamos un muñeco de nieve
O al menos hay qué salir un rato
–Pero solo un rato nada más– acepto Elsa dejándolo encantado
_Pasaron los años y con ellos, los poderes de Elsa, qué mientras más crecían, le iban quitando la esperanza poco a poco de poder salir a jugar con su hermana.
–Los guantes, van a ayudarte– dijo el rey dándole un par de guantes a su querida hija. Esta los acepto y se los puso.
– No han de saber...
– No los dejes ver...– Continuo Elsa
–No has de sentir– finalizaron ambos
Anna: Hazme un muñeco de nieve!
O en bici ir a montar
Que necesito compañía ya, por que a los cuadros ya les he empezado a hablar!
– No te rindas Juana
Me siento un poco sola
Y me aburro ya, mirando las horas pasar!
Cloc Cloc Cloc Cloc Cloc Cloc– haciendo un sonido entre adorable e irritante a la larga
Elsa cada vez se confundía con sus sentimientos hacía Jack, cada vez qué el le sonreía, le hablaba o la tomaba en brazos, ella se sonrojaba y su corazón daba un vuelco. Ahora tenía trece años, y sentía qué... Qué Jack era demasiado guapo...
No, era realmente guapo y muy sensible con ella
–¿De verdad tienes que salir?– preguntó la niña
– Volveré en la noche– respondió Jack, tranquilizandola–Y nada de esperarme despierta.
–¡Entendido!– acepto Elsa
Elsa: Jack, Hazme un muñeco de nieve
O mejor llévame a volar
Y yo me preguntó ¿Cuanto tardarás? Porque de ti ya me he empezado a enamorar...
–¡Por el Señor! ¡Qué no me haya escuchado decir eso!
Me siento confundida
Pues cada vez qué pasa por aquí
Algo me hace suspirar.
Suspiro con una cara de boba enamorada, hasta qué se dio cuenta de su semblante y sacudió su cabeza.
–¿Qué diantres estoy pensando?– se preguntó a si misma.
Jack se paseaba por el santuario de la señora de la naturaleza. Natura lo observaba con atención. Se le veía nervioso, muy nervioso. Sonrió y hizo acto de presencia.
–¿Que desea el señor del invierno?– preguntó. Jack se asustó un poco, casi nunca había hablado con ella, y ahora estaba ahí, viendo a esa hermosa mujer.
–Yo... Vengo a pedirle algo, Madre– trato de no tartamudear, lo cual casi logra– He venido a pedirle hacer nevar nuevamente en España.
Natura lo miró con ternura, pero su respuesta fue dura. Tan dura cómo el metal macizo.
– No. Este año no nevará en España– dijo, Jack la miró entre enfadado y algo nervioso ¿Cómo que este año no nevaría en España? La Madre Naturaleza pareció leer su mente–Jack, haz hecho nevar durante tres años seguidos. No puedes hacer otro día nevado en España. A menos que sea en cinco o cuatro años.
– Pero... Se lo prometi a Elsa, le dije que nevaría cuando la dejasen salir–Se excusó Jack, desesperado– por favor.
– Jack, te pedí que hicieras nevar cuando yo te lo dijera– contestó Natura, con calma, a pesar de que por dentro se moría de prensa por la pequeña– Respetaras mis reglas o no podrás hacer nevar más.
– De acuerdo– suspiro Jack derrotado.
–¡Están creciendo!– grito Elsa a sus padres asustada.
– Calma– dijo el rey tratando de tranquilizarla y acercándose a ella– Crecen más si te alteras
–¡No, vete!– grito la princesa, apartándose de el con las manos sobre el pecho, como si intentará controlarlas así– No quiero herirte– susurro Elsa.
–¿Segura de que están creciendo?– preguntó Jack a Elsa, esta asintió y el le tomó la mano, estaba más fría que antes.
– Tengo miedo, Jack– le dijo la chica y Jack le sonrió. Fue suficiente para ella, una sonrisa de el bastaba para alejar la oscuridad en su corazón, Jack le acaricio la mejilla con ternura.
– No tengas miedo– murmuró el.
Hoy era el cumpleaños número quince de la amada princesa primera de España. Ella debía estar entusiasmada por aquello, y sin embargo, no lo estaba del todo.
Había recibido la horrible noticia de que suya padres se iban al día siguiente a Inglaterra para negociar algo que Elsa ignoraba. Tenía miedo. Mucho.
–¡Ésta fiesta va a ser la leche!– exclamó Jack asomándose por el balcón de una forma realmente peligrosa–¿Porque no estáis contenta? Es tu fiesta de quince–dijo volviéndose hacía ella. Ella lo miraba expectante desde la puerta del balcón, mientras volvía a suspirar, ese chico era tan... "¿En que piensas, Elsa? ¡Es tu mejor amigo!" Se regaño a si misma. Se mordió el labio y vio que Jack se dirigía hacía ella.
–¡Eh, Elsa, bájate de la higuera!– dijo Jack, ella se rió, y se sonrojo un poco su cabello estaba recogido en un rodete que solo ella y su madre sabían hacer y su vestido era de un lindo color vino con detalles parecidos a copos de nieve negros. Para Jack estaba realmente bien, muy bien.
– Estoy un poco nerviosa, es todo Jack–se excusó la princesa
–¿Es eso o tienes miedo de conocer a un gillipollas?– preguntó Jack, divertido, aunque un tanto celoso. Y ella lo sabía. Sabía que Jack era muy posesivo con ella y celoso. Muy celoso. Recordó una vez, en la que un sirviente le sonrió de una firma amistosa y como este terminó con una gripe horrible, al parecer, algo había congelado sus tuberías lo suficiente como para que el agua terminase horriblemente fría.
–¿Sabías que justo ahora actúas como uno?– le dijo Elsa, pareciendo molesta
– Es coña, Elsa– dijo Jack preocupado por su broma, Elsa se rió triunfante y camino dentro de su cuarto, se puso los guantes. Alguien tocó la puerta.
– Princesa Elsa, la esperan abajo– dijo un sirviente
– Vale, enseguida bajo–respondió Elsa ante de dirigirse a Jack– No dejes que nadie os vea.
– Así será mi princesa.
–¡Os veo dentro de dos semanas!– dijo Anna abrazando a sus padres mientras un sirviente acomodaba sus cosas en una maleta.
Elsa había bajado para despedir a sus padres, se sentía nerviosa y tenía miedo. Pero una sonrisa de Jack la hizo perder aquel miedo, al ver a sus padres aproximarse hizo una reverencia y murmuró
–¿Tenéis que viajar?– preguntó, Jack le tomó el hombro para decirle que estaba con ella.
– Creemos en ti cariño– finalizó su padre y su madre le dio un fuerte abrazo, seguido de uno más fuerte por parte de su padre. Les sonrió a ambos y estos partieron en el jet privado que llevaría a los reyes de España a Inglaterra.
Pero esos abrazos fueron los últimos.
Pues el avión había recibido una falla técnica y se había desplomado.
No había sobrevivientes.
Y Anna canto frente a la puerta de su hermana:
–¿Elsa?...Se que estas ahí dentro la gente pregunta donde estas
Dicen que intenté tener valor, pero ya no puedo mas, déjame entrar!
Ya no nos queda nadie, solo tu y yo.
Y ahora que va a pasar? Hazme un muñeco de nieve...
–¿Elsa?– preguntó Jack al ver a su chica llorar– Se que estas sufriendo
Yo me preguntó donde estass
Tu eres chica valiente yo lo se, pero de ti me enamoré...
Elsa levantó la cabeza al escuchar ésto. ¿Acaso el habíaa dicho...?
Tu eres todo lo que yo soy. Correspondeme.
Desesperado yo estoy...
Hagamos un muñeco de...
No tuvo tiempo para terminar, unos labios aprisionaron los suyos repentinamente. Tomó a Elsa de la cintura y correspondió el beso gustoso.
–¿Cuando será el ataque, Lunae?– preguntó Solayra a su esposo.
– Esta más cerca de lo que tu crees, mi sol– dijo el hombre de la Luna
···
¡Nuevo capítulo!
Estoy viendo de que mi histeria, digo, historia les esta gustando, a mi también, es fantástico.
Otra cosa... ¡MIS EXÁMENES TERMINARON!
Libre soy, libre soy, de los exámenes me libre, libre soy libre soy libertad sin vuelta atrás
¿Que más da? ¡No volveré a estudiar!
Los exámenes pasaré
Porque sí no no va haber actualizacion
XD [Nota: Voy en segundo de secundaria]
Ahora... mmmmm ah sí, deséenme suerte, porque me toca exponer un libro y además tiene que ser junto al chico que me gusta, osea mi mejor amigo y es tan... Raro
Jajaja, nos vemos en el próximo capítulo, cuidénse y sí se van de pinta, invítenme (irse de pinta es no entrar a la escuela en mi país, o bueno, fugarse de esta)
*Voy a usar todas las canciones de Frozen en español España. Espero no incomodar.
«Escuché que los de One direction se vuelven menos odiosos sí me dejas un review XD
