¡Hoy es el día de la coronación!

Errr... Majestad ¡Majestad!

Anna dormía plácidamente en su cama, su cabello era un reverendo desastre y roncaba profundamente. Cuando escuchó aquella voz abrió sus ojos abruptamente y se sentó en la cama cómo si tuviera un resorte en la espalda.

¿Si?– preguntó bostezando y aún soñolienta.

Eh... Lamentó molestarla princesa pero tiene que arreglarse

¡No! Que va, estoy despierta desde hace– bostezo– horas...– sin darse cuenta, Anna comenzó a dormitar así, sentada, hasta que la misma voz la llamo–¡Eh! ¡Que! ¿Quien es?

Sigo siendo yo majestad, falta poco para que se abran las puertas. Hoy es la coronación de su hermana

Si... La coronación... De mi hermana– aún soñolienta miró el vestido verde olivo que había frente a su cama. Era hermoso, pero... ¿Para que dicen que era?

Esperen.

Había algo importante hoy... Ya casi lo recuerda...

... Mmmm... Esperen...

...

...

...

...

No, esperen, ya casi lo recuerda.

...

...

...

...

...

...

¡No eso fue ayer!

...

...

...

...

...

...

Todavía no.

...

...

...

...

Esta por recordarlo.

...

...

...

¡No le digan! ¡No le digan!

...

...

...

...

Ya casi...

...

Esperen...

...

...

...

...

...

¡Ya! Ya lo recuerda.

¡Hoy es el día de la coronación!– grito totalmente vestida y bien peinada, saliendo de su cuarto y chocando con uno que otro sirviente.

La luz está entrando en el salón, por fin se ilumina cada rincón,

y ahora sacan la vajilla real,

por estos salones deambulé

, sola vagué una y otra vez

, hoy por fin las puertas se abrirán,

y vendrán de todas partes,

que raro se me va a hacer,

hay tantas cosas que quiero emprender!

Hoy por primera vez en años!

habrá luz y música

Por primera vez en años!

Bailaré hasta no poder mas

No se si me emociono por gases,

pero hay algo en mi interior

, Pues por primera vez en años!

Me late el corazón!

¡No puedo esperar para conocerlos!... Y tal vez, a el.

¡Cuack!

Vestido de gala llevaré,

Con pose estudiada esperaré

, Sofisticada y tierna a la vez,

Auch

Y de repente allí estará, un joven galán se acercará,

y de los nervios me pondré a comer,

y luego reiremos juntos, charlaremos sin parar

, Como nunca pude imaginar!

Por primera vez en años!

Habrá magia y diversión

Por primera vez en años!

Me prestará alguien su atención!

Ya se que es una locura pensar en el amor!

Mas por primera vez en años!

Me late el corazón!

Elsa se miraba en una ventana respiro hondo

Elsa: No dejes que, sepan de ti, que no entren, siempre me dijo a mi.

No has de... sentir

Lo has de esconder!

El huevo de oro y el cerro se cubrieron por una fina capa de escarcha. Volvió a ponerse los guantes

Un paso en falso y se echará a perder,

Elsa: pero pronto pasará

Anna: pronto pasará!

Elsa: que duro es esperar

Anna: que duro es esperar

Las puertas de su recámara se abrieron y anuncio con voz firme:

Elsa: que habran el portón en par, y en par

Anna: En par!

Anna: Por primera vez en años, tendré lo que siempre soñé!

Elsa: No has de sentir, no has de sentir. No entres, siempre me dijo ami.

Anna: Esta ocasión es la mejor! Para encontrar mi amor!

Elsa: No has de... sentir no han de saber!

Anna: Mañana todo habrá acabado,solo tengo el día de hoy!

Pues por primera vez en años!

Por primera vez en años!

Me late el corazón!

Chocó contra alguien, Anna aterrizó en un cerca de una fuente y de no haber sido por la rienda del caballo con el que venía aquel extraño, Anna hubiese caído directamente al agua

¡Ey!– grito esta antes de ver al apuesto joven que estaba frente a ella.

– No tienes que tener miedo, solo tienes que tomar esas dos cosas hasta que el sacerdote acabe su discurso y ya.

– Si, pero sin los guantes– dijo una Elsa muy nerviosa a un Jack que intentaba consolarla– Además, todo el Reino de España estará viéndonos, todo. Incluso el mundo me vera. Habrá cámaras de televisión por todos lados, miles de fotógrafos... ¿Y si me equivoco?– preguntó ella aún más nerviosa que antes–¿Y si se descubre? ¿Y si dicen que no soy una buena reina? Las reglas se rompieron para que yo tuviera la corona a los dieciocho, ya que soy mujer y todavía no es muy bien visto y...

– Elsa, calma. Lo harás bien– aseguró Jack sonriéndole y acariciando su mejilla– Estaré contigo en todo momento. Estarás bien. Te lo prometo.

–¿Enserio?

– Enserio– Dijo Jack. Elsa se apoyo en el pecho de Jack y escuchó los latidos del corazón de este. A pesar de ser alta, Elsa llegaba al cuello de Jack a sus dieciocho años y aún le gustaba escuchar los latidos del corazón inmortal de este. Respiro hondo. Jack levantó su cabeza tomando su barbilla y le dio un corto beso en los labios.

– Te quiero– dijo éste mirándola a los ojos.

–Y yo a ti– dijo Elsa abrazándolo.

Majestad, la ceremonia esta por comenzar– dijo un sirviente.

Vale, voy bajando– dijo Elsa y se separó de Jack.

– Estaré al fondo del cuarto. No te preocupes. Todo va a salir bien.

Elsa miraba con nerviosismo hacía al frente. ¿Donde estaba Jack? Recorria su mirada por la habitación buscando al chico de cabellos blancos mientras el sacerdote hablaba. El sacerdote llamo su atención y tomó los dos objetos con los guantes.

Los guantes, majestad– dijo el sacerdote y esta se los quitó de mala gana. Busco a Jack de nuevo y lo encontró. Traía una camisa blanca en vez de su holgada sudadera azul y estaba junto a las puertas de la capilla. Sonrió un poco y esta de correspondió la sonrisa algo sonrojada. Se le veía muy guapo hoy. Sin darse cuanta, una finca escarcha comenzaba a cubrir ambos objetos, sapa que Jack intentaba derretirla, lo sabía por su ceño fruncido, sin embargo solo hacía que el heló fuera más delgado y quite a duras penas se expandiera. Elsa trago saliva...

¡Viva la Reina Elsa de España!

¡Que viva la reina Elsa de España!

Casi avienta los objetos hacía la almohada de donde estaban. Se colocó los guantes rápidamente y sonrió, incomoda. Jack aplaudia junto con las demás personas y le dedicaba una mirada llena de apoyo..

La fiesta era en pocas palabras, preciosa. Había platillos típicos españoles, cómo lo son el lechazo asado de Castilla y León, las tapas y el vino, la inigualable tortilla española, y la que no puede faltar: la deliciosa paella mixta. Había también el flamenco español de fondo y mucha alegría por parte de cada invitado.

Su Majestad, la Reina *Elsa Carlota de España– Elsa salió al encuentro con sus invitados con una enorme sonrisa. Reía un hermoso vestido verde hasta el inicio de los pechos, después de ahí, todo era negro hasta los puños de las mangas, traía unos lindos guantes celeste que iniciaban desde los codos. Su vestido tenía unos hermosos bordados negros de flores sobre la parte verde y una peineta adornaba su cabello además de la corona que ahora usaba. A Jack no se le pudo hacer más hermosa.

La princesa **Anna María de España–

La princesa se le veía nervosa al estar junto a su hermana. A veces frotaba su peineta de Carey con nerviosismo y estaba completamente sonrojada.

Hola– dijo Elsa a su hermana, la cual pareció completamente sorprendida por aquello. Tanto que no se lo creía.

¿Os referís a mi?– preguntó Anna, la reina asintió– oh.. Err.. ¡Hola!

Sois hermosa– comentó la hermana mayor a su hermana menor.

Gracias Y tu te veis, muy bella, bueno, sois muy bella, pero ahora te ves muchísimo más bella– comentó Anna para corresponder el cumplido, Elsa rió con suavidad y miró hacía el frente.

Gracias. Me parece que así luce una fiesta– dijo Elsa mirando la fiesta y a los invitados

Si, es más guay de lo que pensé– concordó Anna mirando a la misma dirección que su hermana. Hasta que vio a un muchacho de cabellos blancos acercarse. Anna se intrigó un poco e incluso iba a preguntar quien era, hasta que su hermana preguntó.

¿Hueles eso?

Si es...

Chocolate– finalizaron ambas riendo. Anna busco al chico de cabellos blancos, pero su vista fue opacada por un hombre de baja estatura, delgado y con algunos años de más.

Majestad, el Duque de Weseltonio

***¡Es Weselton!– grito el hombre en inglés– Duque de Weselton, majestad, siendo su socio comercial más cercano es mi deber bailar con usted su primer baile cómo reina.– el sujeto hizo una reverencia haciendo que su peluquín cayera, provocando pequeñas risas por parte de la reina, la princesa y el guardián del invierno que se encontraba detrás de Elsa.

– Gracias– respondió Elsa en inglés– Es que, no se hacerlo– el duque se decepcionó un poco y Jack también– Pero mi hermana Anna sí sabe.

¿Que yo que?– preguntó Anna confundida. Elsa no era la única que sabía inglés de forma perfecta

–¡Que suerte tiene usted! ¡Si se marea avíseme!– el hombre empujó a Anna a la pista y Elsa se de despidío con la mano.

Lo siento...

Ese tipo es muy extraño. En especial por su muy raro baile de gallina– Comentó Jack abrazando a Elsa por detrás, sorprendiéndola. Le dio un beso el la mejilla y apoyo su barbilla en el hombro de la reina.

–¡Jack! ¿Que haces? ¿No ves que alguien podría verte?– preguntó la reina aún mirando hacía el frente.

– Nadie me ha visto. Excepto los niños, ¿sabías que tienen un dicho sobre mi?– preguntó Jack emocionado, se ponía así cada vez que un niño o niña español podía verlo– Jack Escarcha os pícara la nariz, ¿No es genial?

–¿Viniste solo a decirme eso?– preguntó Elsa, fingiendo molestia.

– No, en realidad– aclaró Jack– Vine a felicitar a mi queridisima reina de España– La abrazo más fuerte y Elsa agradeció el gesto.

Eres un solete, Jack– dijo Elsa.

– Quisiera bailar contigo– murmuró Jack en su oído.

– Lo se, yo también– murmuró Elsa de vuelta. Jack la soltó cuando vio a la hermana de Elsa llegar.–¿Te ha dado el coñazo, Anna?

En especial por sus zapatillas altas– contestó Anna sobandose con disimulo sus pies.

¿Estas bien?

Si, estoy bien. Esto es tan lindo. Desearía que esto no acabase nunca

Igual yo –coincidió Elsa– Pero no ha de pasar. Lo siento.

Pero...

Es mi última palabra, Anna– finalizó Elsa con voz indiferente.

Entiendo.

Camino pasando de largo al chico de cabellos blancos, que se sorprendio sin embargo, le sonrió a Elsa, comprendiendo.

– Ella merece algo mejor– murmuró Elsa.

–Hey, – dijo éste sonriéndole– Todo ésta bien. Tranquila.

– Lo se, es solo...

Majestad, la reina de Inglaterra quiere hablar con usted

Enseguida voy.– dijo Elsa mirando al sirviente.Este le sonrió y se fue. Jack lo fulminó con la mirada–¿Te importaría...?

– Ve, te necesitan

– En realidad, iba a pedirte que me acompañaras.

– Oh, claro.

Y por un segundo, todo iba bien.

¡Elsa!– Escuchó decir a Anna, que pasaba rápidamente y murmuraba en varios idiomas disculpas si chocaba con alguien, estaba acompañada por un joven que parecía ser muy amable.– Reina, soy yo otra vez. Os presento al Príncipe Hans de las Islas del Sur.

Gusto en verla, reina– dijo el aludido y hizo una reverencia hacía Elsa. Jack la sostuvo de la cintura, pero luego soltó su agarre cuando recordó que la hermana de Elsa podía verlo.

¿Quien...?–ComenzóAnna, sin embargo Elsa la interrumpío.

¿Que desean?

Bueno... Nosotros... Bueno, queríamos pedirle vuestra bendición... Para...– los dos hablaban al unísono causando que Jack y Elsa se mutaran entre si. Confundidos se encogieron de hombros– Para nuestra boda

¡Santo por dios! ¿¡Una boda!?– grito Jack entre confundido y sorprendido. Ella lo miró cortante– Ah, mil disculpas. Eh... ¡Hola! ¡Soy Jack!

Hola– saludo Anna un poco extrañada–¿Elsa quien...?

¿Una boda?– Anna asintió enérgicamente– No he podido comprenderlo, discúlpenme ¿Podrían acláramelo?

Vale, así esta la cosa, ni hemos planeado bien la ceremonia, si necesitamos un poco de tiempo para planearlo bien– dijo Anna con una sonrisa en el rostro. Jack volvió a mirar a Elsa confundido– Serviremos sopa, guisado y ****mantecado para...– se volteo hacía el príncipe–¿Viviríamos en España?

¿Aquí?– preguntaron Jack y Elsa sobresaltados.

¡Eso suena bien!– la apoyo el príncipe. Jack los miró raro. Elsa tragó saliva. Demasiadas personas.

– Anna...

¡Oh! ¡Y vuestros hermanos se pueden quedar aquí!– Jack se enfado con aquello. Nadie tocaría a su novia jamas. Si la tocaban, o le hablaban, o hacían contacto visual con ella...

Anna, esperad, no puedes– Anna miró confundía a su hermana– Nadie se quedará en el palacio y no va a haber boda.

¿No va a haber? ¿Porque?– preguntó la chica un tanto desanimada.

Quiero hablar contigo hermana, a solas– dijo Elsa refiriéndose a lo último a Jack y a Hans.

¡No!– grito la princesa, asustada abrazo el brazo de Hans cómo una niña pequeña. A Jack le recordó a Elsa cuando el iba a irse a nevar.

¡No!– grito la niña con lágrimas en los ojos–¡no me dejes sola!

Tengo que irme... Elsa, suelta mi brazo

¡No!

Te traeré dulces, te lo prometo. Ahora suelta mi brazo

No me dejes sola...

Si has de decir algo. Nos lo díras a los dos– Jack salió de sus pensamientos al escuchar esto.

Vale, no puedes casarte tan rápido

¡Claro que si! ¡Cuando es de verdad si que puedes!

¿Anna, Tu que sabes del verdadero amor?– cuestionó Elsa.

¡Más de lo que tu! ¡No sabéis nada porque tu sólo rechazas a la gente!– grito Anna enfadada, Elsa la miró con lágrimas en los ojos ¿Ella hacía dicho...? ¡Estaba tan equivocada! La reina apretó los puños

Vale, si eso es lo que piensas. No tendrás mi bendición Anna y es mi última palabra– Elsa camino indiferente hacía las puertas– Si me disculpan...

Majestad, dejadme explícarle...– comenzó Hans

No, lo siento. Y le ruego que se vaya. Las puertas se vuelven a cerrar. La fiesta ha acabado.

¿Que dices? No Elsa– pidió Anna, tirando de su mano hasta que le saco uno de los guantes. Elsa se aterró.

Regresadme mi guante, Anna–dijo Elsa, cubriéndose la mano desnuda con su mano opuesta y poniéndola contra su pecho.

Estoy harta, Elsa, harta de vivir así

¡Entonces vete!– grito la reina con un tono helado. Jack la tomó del hombro.

¿¡Alguna vez os hice daño!?– preguntó Anna dolida. Jack decidió seguir a Elsa. Su hermana había sigo una creída. De la peor manera posible, Jack se volteo hacía Anna y le dedico una mirada de desprecio. Nadie le hacía daño a su Elsa. Nadie.

Aunque pareciera muy majo.

Anna, basta no sigas

¿Porque no me quieres? ¿Porque no quieres a nadie?– inquirió Anna a punto de llorar.

¡OS HE PEDIDO QUE OS CALLES!– grito Elsa y con ello, creo un muro de hielo con picos al final. Jack hizo que los picos se detuvieran antes de que alcanzarán a alguien.

– Hechicería– murmuró el duque– Sabía que algo extraño pasaba aquí.

Jack miró a Elsa dispuesto a abrazarla. Sabía que la habían herido.

Pero ella no estaba ya ahí.

Hola!

Bueno, decidí subir este capítulo y... Bueno lo subí.

No tengo nada... Muy importante que comentarles... Excepto que ando media enojada con un amigo, mejor no les digo porque. ¡Es que es tan Kristoff y yo soy tan Anna!

Nos peleamos usa por una estupidez [su amigo me paso su número y le mande un mensaje y se enojo con su amigo y conmigo y comenzó a gritarle a su amigo y... Ay] pero al final nos perdonamos, pero aún así estoy muy enojada con el.

Aunque me agradan sus amigos, son graciaciosos. Me divertí con ellos. [quien quiera ayudarme con esto o tiene un consejo para esto me manda un PM]

*Nombre completo a mi parecer de la Elsa actual

**Nombre completo de Anna.

*** Si, el duque de Weselton habla inglés jeje

****Helado