Hola, soy Olaf ¡Y me encantan los abrazos!

Y de alguna manera podía sentirlo. Oh, tan fuerte y tan cerca... Había oscuridad en todas partes, no podía ver más allá de nada. Se sentía inútil.

Tan inútil.

¡Jack! ¡Jack, vuelve! ¡Te necesito! ¡Por favor! ¡Regresa conmigo...!

Trato de salir de ese lugar, hacía frío. Sabia que Elsa lo necesitaba, sabia que se encontraba arriba de el. Se dio cuenta de que estaba en el agua, la cual estaba tan helada como el mismo, nado hacía la superficie y se encontró con una capa de hielo, era gruesa. Y sobre esta, unas manos.

¡Jack! ¡Te amo!

Trato de destrozar el hielo, pero estaba demasiado débil. Busco si cayado. Nada. Trato ce romperlo con los puños, dolía. Tenía que salir, hacía frío. Elsa se podía enfermar. Podría... Elsa podría...

Morir.

No, trato de romperlo ¡Ella no podía! ¡No! ¡No iba a dejarla ir

Algo cantó. Era la voz de Elsa, comenzó a tranquilizarlo.

Solo cierra tus ojos, atardecer esta aquí.

Estarás bien nadie puede herirte ahora.

Con la luz del sol...

Tu y yo estaremos sanos y a salvo.

¡Pero ella esta muerta Frost!– escuchó una voz

¡No no es verdad!– gritó Jack de vuelta.

MUERTA

MUERTA

Quiso gritar, llorar, golpear algo, demostrar que Elsa no estaba muerta y que podía probarlo.

Si tan sopló pudiera salir de esa maldita agua.

Y como por arte de magia, él lugar cambio se encontraba en la guarida de Norte. Se sintió aliviado.

Sintió algo entre sussus brazos, era Elsa, cubierta de nieve y congelada, estaba más fría que siempre, le tomó la mano y busco su puso

No lo encontró

Tocó su cuello y volvió a buscarlo. No. No... ¡No! ¡NO! Trago saliva y desesperado se recostó en el pecho de Elsa, buscando los latidos de su corazón. ¡NO! ¡Esto no podía estar pasándole!

Fallaste, la mataste tu mismo.

¡No!– gritó Jack tratando de hacerle RCP a la joven. (Ron: ¿Porque se llama RCP?

No mates el momento, Ron)

Pero estaba claro.

Estaba muerta.

Elsa

No

Iba

A

Volver

Jamás

¡La mataste cuando elle dejó de poder verte! ¡Te odiaba! ¡Prometiste cuidarla! ¡Lo prometiste!

Era la voz de Tooth, estaba llorando.

Sabia que no podíamos confiar en el– susurro Conejo.

No, chicos, yo no la mate– dijo Jack con lágrimas en los ojos y voz rota– Tienen que creerme, por favor créeanme– vio a Norte, su esperanza volvió–¡Norte, tienes que decirles que yo no hice! ¡No lo hice! ¡Trate de protegerla!– Norte no respondía– Tu sí me crees, ¿Verdad?– preguntó Jack en un susurro, Norte negó con la cabeza.

Dejamos de creer en ti desde hace mucho– respondió Norte con desprecio.

(Adriana: Auch!)

– AAAAAAAAAAAAAAAAHHHHH– gritó Jack despertándose– ¡NOOOOOOOOOOOO!–gritó desesperado y despertando a Elsa en el acto.

–¡Jack! ¡Jack!– lo llamo la joven– ¿¡Que paso!?

–¡No la mate!–gritó Jack, Elsa, lo miró sin entender, acto seguido los guardianes entraron corriendo, Norte fue el primero en hablar.

–¡Pitch atacó a Jack!– exclamó este. Jack no parecía reaccionar, como si estuviera en un terrorífico estado de trance. Elsa lo abrazo con fuerza– Jack, hijo, ¿Que fue lo que paso? ¿Estas bien? ¡Háblanos!

Pero Jack no podía hablar, seguía en un estado de trance, ella lo abrazo más fuerte y Jack recargo su cabeza sobre el pecho de esta.

– No te mate– susurraba Jack lleno de miedo– No, te mate, créeme.

– No, no lo hiciste– respondió Elsa

– No te mate... No...

(Ron y Adriana: 0_o

– MUAJAJAJAJA)

A la mañana siguiente

Jack se encontraba bebiendo su décimo quinta taza de chocolate caliente, no se había calmado hasta hace unas horas, trato de procesar aquel sueño, pero por más que le daba vueltas no encontraba una respuesta lógica ¿Pitch había hecho aquello? ¿Que tenía entre manos? ¿Porque en su sueño estaba en el lago congelado? ¿Acaso el sabia algoo sobre su vida pasada? ¿Tal vez algo diferente, algo que no haya visto con sus dientes?

Respiro hondo y sintió como unos brazos le rodeaban el cuello con suavidad y como los labios fríos de Elsa besaban su mejilla, sonrió de inmediato y acaricio las manos de Elsa con ternura.

–¿Como te sientes?– preguntó la chica en su oído

– Mejor– respondió Jack, ella recargo su cabeza sobre lo hombro de este, respirando su aroma. Jack olía a nieve, literalmente, nieve recién caída, *a hombre, y a chocolate. Elsa sonrió al escuchar aquello.–¿Que haces aquí? Creí que estabas con Tooth.

– Vine a buscarte, me preocupaste. Me preocupaste mucho, no lo vuelvas a hacer– dijo Elsa imitando la voz de Jack, Jack rió y tomó un sorbo de su chocolate.– Es enserio, me asustaste, te despertaste gritando que no me habías matado ¿Que paso en tu pesadilla?– preguntó, Jack se volteo para mírarla, no quería hablar de eso, definitivamente no quería.

– Dejaste de creer en mi, y un sujeto dijo que después de eso yo...– Jack suspiró pesadamente– Te mate, te congele. Falle. Rompí mi promesa. Dije que nadie te haría daño... Perdóname.

– Sólo fue una pesadilla Jack– lo consoló Elsa.– Estoy bien, tranquilo.

– Te prometo que te cuidare siempre– dijo Jack mirándola a los ojos.

– No te meteré en muchos problemas entonces– Respondió la chica besándolo en los labios, el espíritu volteoo su silla para besarla mejor y sentarla en su regazo, correspondiendo el beso

La princesa, el vendedor de hielo y el reno, se encontraban en una cascada congelada junto a unos árboles que también estaban congelados junto con la barba del diablo (– Gracias por la información predalienway

Y si, estaba leyendo tu fic) con la cual Sven jugaba con la nariz. Anna se maravillaba con cada cosa que miraba y Kristoff sonreía. Hacía mucho que un paisaje cono este no se dejaba ver y que Jack Escarcha no pasaba por ahí.

– Esto es... Increíble– murmuró Kristoff.

– No creí que invierno fuera tan hermoso– comentó Anna.

– Yo siempre lo creí– comentó a su vez una voz

–¿Dijiste algo?– preguntó Anna

– No– negó Kristoff confundido al igual que la princesa.

–Pero ¿Por qué es tan blanco? Porque no agregarle algo de rojo, verde o turquesa o amarillo, no esperen nieve y amarillo, no que asco- dijo la voz, Anna y Kristoff voltearon hacía la voz y descubrieron a un muñeco de nieve entre ellos. Y parecía moverse–¿No lo creen?

– AAAAAAAAAAAAAAAAHHHHH– gritó Anna pateándole la cabeza al muñeco de nieve, la cual cayó en las manos de Kristoff

–¡Hola!– saludo el muñeco de nieve a el rubio.

– Me das miedo– exclamó Kristoff lanzándole la cabeza a Anna

–¡Yo no lo quiero!– exclamó la semi castaña.

–¡Yo tampoco!

–¡Tenlo tu!

–¡No tu!

–¡Tu!

–¡Tu!

–¡Tu!

– ¡No, tu!– gritó Anna lanzando la cabeza al cuerpo, pero de cabeza, el muñeco mareado exclamó:

– Waaaarrggg... Todo me da vueltas...– El muñeco se sintió mejor y se encontró con que todo estaba de cabeza–¿Porque cuelgan de la tierra como los murciélagos?– preguntó confundido.

Anna, al ver que era inofensivo se acercó con cautela a el muñeco.

– Espera, déjame ayudarte–dijo arrodillándose para estar a su altura y acomodandole la cabeza en su lugar.–¡Prefecto!... Bueno, casi–agregó mordiéndose el labio, tomó una de las zanahorias de Sven y se decidió por una bastante original

–Siempre supe que mi vida estaba vacía, como si le faltara algo– dijo el muñeco de nieve mientras Anna le colocaba la nariz de sopetón, sólo dejando la punta– Se siente rara mi cabeza... Tengo una nariz... ¡Tengo una nariz! ¡Oh, que linda! Igual a un lindo bebé unicornio– dijo tocándola con delicadeza, Anna la acomodo mejor haciendola grande– Es más grande... Me gusta más así. Mmmmm... Creo que empezamos con el pie izquierdo– dijo caminando hacía los chicos– Hola ¿Como están? Soy Olaf y me encantan los abrazos.

–¿Olaf?– preguntó Anna y entonces lo recordó... Era el muñeco que le había hecho Elsa cuando niñas–¡Olaf!

–¿Y tu eres...?– preguntó Olaf.

– Oh, soy Anna– respondio Anna con una sonrisa

– Bueno, Anna, dime ¿Quien es esa criatura de cara larga?– dijo señalando a Kristoff y a Sven

– Es Sven– contestó Anna.

– Oh... ¿Y quien es el reno?– preguntó mientras Anna se reía por lo bajo y Kristoff miraba molesto al muñeco de nieve.

– Es Sven

– Oh... ¡Más fácil para mi! ¡Hola Sven y Sven!– saludo el muñeco.

– Olaf ¿Elsa te creo?– preguntó Anna.

– Si, ¿Porque?

–¿Y sabes donde esta?

– Si, ¿Porque?

Kristoff tomó la mano de Olaf que estaba hecho de ramitas y y comenzó a examinarlo.

– Oh, fascinante– murmuró Kristoff mientras veía como la ramita se movía.

–¿Crees que puedas llevarnos con ella?– preguntó Anna

–¡Deja eso!– arrebatándole su ramita a Kristoff– Si, ¿porque?

– Te diré porque– respondió Kristoff por Anna– Solo Elsa nos devolverá el verano

Olaf se sorprendió por esto ¡Verano!

– Ah, el verano– suspiró Olaf– siempre quise estar ahí, con el sol el calor y cosas calientes– dijo imaginándose el verano.

–¡Vaya, parece que no tienes mucha experiencia con el calor! ¿Verdad?– preguntó Kristoff.

–Nop– respondió Olaf– Pero aveces me gusta cerrar mis ojos y imaginarme cono sería si arribará el verano.

[Esta será la primer canción en español latino, ya que están hablando en "inglés" osea en español latino]

Olaf: ah zumbar, dientes de león podre soplar

Y hacer lo que hace la nieve en el verano.

Mi sed refrescar, mi nieve en la arena reposar

Y broncearme en calma en el verano.

Veré la brisa esquimal, que a la nieve alejara

Sabré lo que pasa al hielo cuando al sol esta.

Ya quisiera oír, lo que todos dirán de mí

Porque nadie habrá tan fresco en el verano.

Lara lalalalaru lalalalalaralalalalaru

Intenso sol, el frio y calor

Pónganlos juntos así es mejor.

Tararartatatatata rarartartsatata

En el invierno hay que estar abrigado

Mas en el verano seré solo un- observo un charco y su reflejo en el para luego saltarlo y alzar sus ramitas- ¡muñeco de nieve feliz!

Si algo pasa, me concentro en mi ilusión

Largos días bajo el bello sol y soltar vapor.

Y tocar ese azul y podrás hacerlo tú– Anna, Kristoff, y Sven se ven dentro del sueño con sandwiches gigantes

Cuando haga por fin lo que el hielo hace en el verano

– Le voy a decir– dijo Kristoff Anna le dio un codazo.

–¡Que no se te ocurra!

Olaf: veeeeeeeeeeeraaaaaanooooooooooooooo

–¡Vamos siganme!– dijo el muñeco de nieve–¡Elsa esta por aquí!– comenzó a caminar sido de Anna y Sven–¡Vamos a recuperar el verano!

–¡Si!– apoyo Anna feliz.

– Pero hay que decirle– dijo Kristoff mirándolos irse, para luego seguirlos.

¡Un muñeco de nieve parlante! Ahora Kristoff ya lo había visto todo