El castillo y la verdad (la calma antes de la tormenta)
Elsa se había quedado a esperar a Jack, puesto que no había vuelto aún de donde fuera que estuviera. Suspiró. Ya habían vuelto al castillo de hielo y se encontraba sola y sumamente aburrida, su castillo no tenía tantas cosas como ella quisiese, así que creo una cama y se tumbó en esta para dormir en ella. Estuvo apuntó de hacer aquello, sin embargo recordó lo de Pitch y solo se quedo mirando el techo, con sus poderes comenzó a formar dibujos de copos de nieve en el techo. Aveces la libertad era... Extraña. Siempre pensó que la libertad era viajar sin límites por el mundo. Ahora, la libertad sin su reino se asemejaba mucho a su cuarto.
– Cuanto te extraño, Jack– murmuró para si misma. Apenas hacían pasado unas horas y ya lo extrañaba de sobremanera, siempre era así, cada vez que Jack se iba volvía a sentirse sola, las cosas se le antojaban a ser aburridas y se acordaba de sus problemas. El era todo para ella, la diversión que traía consigo... Era prácticamente aburrido estar sin el. Y ahora también extrañaba a Anna, quiso volver, sin embargo no podía, necesitaba estar lejos de ella, era por su propio bien, tenía que estar lejos de Anna a como diese lugar. –¿Cuando volverás?– preguntó de nuevo refiriéndose a Jack.
– Bueno, supongo que me extrañas– dijo una voz que hizo que Elsa se levantará cómo un resorte de la cama para abrazar al dueño de la voz. Jack le devolvió el abrazo mientras la chica le llenaba la cara de besos. Estaba agotado... Sin embargo, aún le faltaba una ciudad: Burges. – Creí que estabas repartiendo dientes con los vikingos.
–¿Quienes son exactamente?
– Aprendices, los guardianes los entrenamos. Regresaron a aquí hace un par de años– explicó Jack– Y hace un año decidieron volverse guardianes de su propio pueblo, ya sabes, Noruega, los países vikingos... – Jack sonrío– Antes Berk era mi pan de cada día. Jamás entenderé ese lugar, montaban dragones como si fuesen caballos– dijo Jack, frunciendo los labios.– En fin... Tengo una propuesta para ti.
–¿Y de que se trata?
– Quiero que vengas conmigo a un lugar donde conocí a alguien.
Elsa lo miró confundida.
–¿A quien?
–A ver a él primer niño que logró verme.
La ciudad se llamaba Burges, Elsa la reconoció casi de inmediato, era el lugar donde vivía la niña llamada Jamie.
– Vive por aquí, hace mucho que se mudo, ya es algo grande, lo extraño es que de alguna manera puede verme aún– explicó Jack, Elsa sonrió. Pero luego cayó en la cuenta de que se acercaban a la casa de la niña que vio hace poco.– Tiene una sobrina que pasa cada verano con el– Jack rió– se llaman prácticamente igual... ¿Jamie es un nombre unisex?
– Tal vez– respondió Elsa, pero sonó como una pregunta.
– En fin, juego con ella cada vez que vengó, es una niñita muy dulce, solo tiene cinco años... Creo que cumplirá seis esta semana, te va a caer bien, ya veras...
– Eh, Jack...
– Dime
– Bueno... Es que...
–¿Jack Frost?– se escuchó la voz de un chico de unos veinte años, castaño, con ojos color avellana y algo alto, desde el jardín, llevaba una camiseta de AC/DC y pantalones de mezclilla.
–¡Jamie!– exclamó Jack aterrizando frente a Jamie.
– Jack, no te he visto desde el invierno pasado– dijo Jamie, sin fijarse en la chica que estaba detrás de Jack– ¿No escuchaste sobre la nevada en Esp...?
– Ah si– lo interrumpío Jack, dejando a Jamie un poco confundido– Todos hablan de eso... En fin, tu sabes, caprichos de la madre naturaleza.
Jamie se encogió de hombros.
– Bueno, ¿Vienes a ver a mi tocaya*?– preguntó Jamie.
– De hecho, les vine a presentar a mi novia– dijo Jack un poco más relajado, Jamie hizo una cara de sorpresa y exclamó:
–¡Genial! ¿Y donde esta?– preguntó Jamie, Jack busco a Elsa y la descubrió detrás de si, el sonrió y la tomó de la mano para atraerla a su lado. Y para sorpresa de Jamie, ésta chica era la mismísima reina de España– ¡Santo por Dios! ¡Eres... Eres...! ¡... La reina de España! ¡Su majestad!– dijo haciendo una reverencia.
– Ammm... No es necesario– dijo Elsa algo apenada por la reverencia del muchacho– Soy Elsa Carlota de...
–¡Si, lo se, usted fue la que causó...!
–¡Oigan!– interrumpió Jack justo a tiempo– ¿Donde esta Jamie Lynn?– preguntó.
– Oh, desayunando– respondió Jamie– Esta emocionada porque dice que en la noche unos vikingos y la que era tu novia– miró a Elsa– vinieron anoche, dice que traían a un dragón, al más tierno que había visto jamás. ¿Como porque...?
– Tu sabes, aprendices. Poco a poco se volverán buenos guardianes vikingos– explicó Jack– ¿Podemos ir a verla?
– Mejor que venga aquí– Jamie se dirigió a la puerta – ¡Oye, Jamie Lynn! ¡Jak Frost esta aquí!
–¿¡Aquí!?– preguntó una chiquilla castaña, ojos catados inmensos y con un agujero que rebelaba la pérdida de su diente a leche. Todavía iba en pijama. Llegó corriendo y con los ojos brillando salto hacia los brazos de Jack mientras se aferraba del cuello del peliblanco– ¡Jack! ¡Volviste! ¡Y con tu novia!
– Jajaja... Si... Espera, ¿Como sabes de que ella es mi novia?– preguntó Jack.
– Es que ella me lo dijo ayer– explicó la chiquilla de seis años– vino a recojer mi diente junto a unos vikingos con sus dragones– la niña se bajo del regazo del muchacho y lo tomó de la mano, para después guiarlo a dentro de la casa– ¡Ven! Hice unos dibujos hoy de ellos.
– Si... Ya voy– Jack entró a la casa seguido de Jamie y Elsa.
–¿Con que vikingos, eh?– bromeó Jamie divertido.
– Son amigables– respondió Elsa.
Jamie rió de nuevo. Se aclaró la garganta, estar junto a la reina fenómeno de España lo ponía nervioso, y el hecho de que fuera muchísimo más bonita en persona no estaba ayudando. Se rasco la nuca, evidentemente nervioso y sin saber de que hablar.
«Cálmate, *James Bennet, es la novia de Jack, es la novia de Jack»
– Bueno... ¿Quieres ir adentro?– preguntó Jamie haciendo su mejor esfuerzo para que su voz no temblara.
– Oh, claro– Elsa esbozo una sonrisa que hizo que Jamie se pusiera muchísimo más nervioso.
«Es la novia de Jack, es la novia de Jack»
Entraron ( no sin antes de que Jamie abriera la puerta caballerosamente a Elsa y que esta le agradeciera) y Elsa observó que era una casa pequeña, con muebles de diferente color y que no combinaban en nada. Una televisión tamaño promedio, con un DVD , una consola Wii y una consola X-box, varios videojuegos, diferentes discos y películas, (casi todas infantiles); la habitación de estar era de color rojo.
– Se que no debe ser mucho para usted...
– En absoluto, es maravilloso. Jamás hacia estado en un lugar tan acogedor como este– Respondió Elsa, mirando todas las cosas– ¿Aquí es donde vives?– preguntó.
– Ajá... Bueno, es rentado, lo pago cada mes con el dinero de mi trabajo... Me sirve de mucho, en especial cuando tengo que cuidar de mi sobrina.– explicó Jamie, con una sonrisa de orgullo.
– Me parece tierno que cuides a tu sobrina, Jamie.
– Si, mi hermano mayor nunca puede cuidarla, por lo que le paga a una niñera, pero en vacaciones la cuidó yo– Jamie miró despreocupadamente la ventana.
–¿Porque no la cuida su madre?– preguntó Elsa, sentándose en un sillón de cuero curiosamente rasgado.
– Ella y mi hermano... Bueno... No están lo que se dice juntos, ella– Jamie se aclaró la garganta de nuevo– no se quiere hacer cargo de Jamie Lynn.
– Cómo lo siento, no debí preguntar– reparó Elsa apresuradamente.
– No, esta bien. La niña esta contenta y eso es lo que cuenta ¿No?– contestó Jamie– Cambiando de tema ¿Es verdad que esta neva...?
–¡Oh son muy interesantes Jamie Lynn!– exclamó Jack, mientras llevaba a otra niña de la mano. Entraron en la sala, interrumpiendo a Jamie– Tienes una imaginación asombrosa...
– Si, y tu haces copos muy bonitos– respondió la niña ante el cumplido– Vi uno realmente bello ayer ¿Verdad, tío Jamie? ¿Verdad?
– Claro que si, chica– dijo Jamie
–¡Jack! ¿Te dije que tenemos el nuevo GTA 5?
[– Yo no lo tengo! Caeré en depresión! Buaaaaaaaaa!]
–¿Enserio? Entonces vamos a jugar!
Vemos a Anna, a la criatura de cara larga, a Sven y a Olaf llegando a lo que sería un muro de roca, Anna suspiro y decidió escalarlo.
– Bueno, eso se ve resbaloso y demasiado empinado– comentó Kristoff mueras sacaba una cuerda de su mochila– Escalare primero y luego te ayudare y... ¿Que estas haciendo?– preguntó con molestia al ver que la pelirroja estaba escalando él muro, o más bien tratando de escalarlo.
–¿Que crees que hago? ¡Encontrar a mi hermana!
– Vas a lastimarte– le advirtió Kristoff– Ahora baja a ahí
– No, además– agregó volviendo un poco su cabeza para mirarlo– Lo estoy haciendo bien
– No pongas tu pie ahí– dijo Kristoff , Anna casi se cae y una mini avalancha de rocas casi se la lleva– Ni ahí–Anna casi resbala de nuevo.
–¿Quieres dejar de decirme que hacer y ayudar un poco?– pidió Anna un tanto molesta por la actitud del chico– Oye... ¿Ya falta poco?
Kristoff analizó la imagen, ama apenas había subido un palmo arriba de su cabeza. Tenía que admirar ese minúsculo esfuerzo
– Pues...
– Oigan chicos, no a su eso sirve pero encontré un puente del itero lado de la montaña– dijo Olaf, saliendo por un agujero del muro de tierra, atrayendo la atención de Anna Kristoff–¡Vengan, es por aquí!
– Genial– exclamó Anna– ¡Atrápame!– exclamó de nuevo, pillando de sorpresa a Kristoff, quien afortunadamente la atrapó un segundo después de que Anna dijera eso– Oh, ¿Lo ves? igual que un ejercicio de confianza
Entonces se encontraron con un precipicio y a través de aquel un hermoso puente de hielo.
– Wow– exclamó Kristoff impresionado– Es un puente hecho completamente de hielo... Y un Castillo hecho de hielo...Creo que voy a llorar– añadió con voz algo risa debido a aque sus ojos estaban viendo algo a su parecer hermoso.
– Házlo, no te juzgare– respondió Anna suavemente mientras subía las escaleras, Kristoff y Olaf la siguieron, incluso Sven quería seguirlos, sin embargo, él rubio le pidió que se quedará allí. Él reno obedeció, sentándose como su fuera un perro.
Llegaron a un castillo hecho de hielo, Anna suponía que su hermana lo hannia hecho y Kristoff no podría ver algo mejor que aquello.
– Bueno, llegó la hora– Anna respiro hondo. Pero no tocó la puerta.
–Toca– la incitó Olaf– Vamos toca... Solo toca... ¿Porque no toca?– preguntó a Kristoff, este se encogió de hombros– ¿No le enseñaron a tocar?
Anna apenas y había tocado la puerta cuando esta de la nada se abrió sola.
–¡Se abrió!– exclamó Anna sorprendida, aunque también nerviosa– La puerta se abrió, eso es nuevo.– Comenzó a entrar, pero inmediatamente frenó en seco y se dirigió había él rubio– Errr... Será mejor que esperes aquí, Kristoff
–¡Debes estar bromeando! ¡Es un castillo echo totalmente de hielo, ¡Él hielo es mi vida!
– Si, otro ya congeló él reino cuando le irene a un joven, creo que lo mejor será esperar.
– Bueno, ya oíste Kristoff– dijo Olaf mientras entraba– Tu te...
– Tu también Olaf– lo frenó Anna.
– Pero ¿Porque? –Preguntó confundido.
– Porque tengo que hablar con mi hermana... A solas– explicó la pelirroja los cocos la miraron reprochantes– Sólo será un minuto.
–1, 2, 3...– comenzó a contar Olaf
–4, 5, 6...– siguió Kristoff
Mientras, en él castillo de hielo, Jack y ella regresaban de su escapada a Burges, Jack había tenido que cambiar ka risa para que su novia no notará él cambio climático que habrá sufrido España en pleno julio.
– Jajaja– reía Elsa– Te venció una niñita
– Solo estaba desconcertado ya te lo dije– respondió Jack, aunque también sonreía– Además...
– ¿Elsa? ¿Estas aquí?– preguntó una voz en español.
Oh no.
– Anna– murmuraron Jack y Elsa al unísono.
–Debo bajar a verla– dijo Elsa.
– Pero, solo será un minuto, Jack
– Bueno y ¿yo que hago?– replicó Jack
– Solo quédate aquí– dijo Elsa– No tardo– se fue, sin embargo, cinco segundos después regresó, con una bolsa de estambre, que estaba totalmente hecha de hielo y nieve– Ten juega con esto– se la lanzó a Jack y este la atrapó.
–¿Que tengo, cinco años?– dijo cuando Elsa salió de su habitación, luego muro la bola de estambre– Uh... Es bonita y suavesita.
Elsa salió del cuarto al pasillo y vio lo que más esperaba ver.
Y lo que menos quería al mismo tiempo.
Anna.
···
*Nove real de Jamie, debido a que a los James se les dice Jamie de cariño
{En mi oficina de Tony Stark}
–Vamos Miley, cuentanos como paso–pidio Amy, mientras observaba como predalienway y yo estabamos tomados de la mano.
–¿Le contamos?-pregunto predalienway
-No veo porque no-respondi a la ligera- Aunque es una historia rara
-Raro es un termino pequeño...
-Ademas es algo...
-¡Oh vamos!-grito Amy desesperada- ¿Lo van a contar o no?
-Esta bien- Cedi, me aclare la garganta y comence a narrar- Trabajaba en SHIELD para entonces, yo era un agente, de hecho, era la mejor agente de todo SHIELD si dejas de lado a Black Widow...
»De no ser por mi raro superpoder, ellos jamas me hubieran reclutado. Y es que es raro, la verdad creo que jamas nadie habia escuchado sobre el...
-¿Y lo que haces es...?
-Puedo controlar las emociones de los demas, es decir puedo hacer que te sientas triste, enfadada o insoportablemente feliz-Explique- Pero eso no es todo, poseo teleqinesis ¿Ahora entiendes porque estaba ahi?
-Bueno, si... Pero eso no me responde el como paso-nos señalo completos Suspire.
-Bien, esto lo explicara mejor un Flash Back.
[Flash Back]
{Paris, Francia. Mas exactamente, en la Torre Ifel. 23:30hrs}
-Coluson, repiteme por que alguien esconderia un chip de alta importancia para SHIELD aqui- susurre al microfono que tenia pegado a mi mejilla, era del color de mi piel.
-Ese es el punto-Respondio el Agente Coluson en el audifono que habia en mi oreja- Nadie pensaria que esta ahi porque creerian que el que lo puso aqui es mas listo, pero lo que no saben es que el sujeto es tan listo que ya penso en eso.
-Ah genial- exclame con sarcasmo- Y yo tengo que escalar toda la Torre Ifel de un modo nada seguro para rescatarlo ¿no?-pregunte debido a que justo ahora, me encontraba a mas de trecientos metros de altura y que ademas estaba buscando un chip para quien sabe que.-Oye Coluson... ¿Por que Fury quiere este chip? Digo, debe ser algo importante como para dejarme escalar la Torre Ifel de un modo nada convencional- me sostuve de una varilla de acero que se encontraba sobre mi cabeza, me asegure que mi pie estubiera bien asegurado en la siguiente varilla y escale otro poco.
-Veras Flynn tu no...
-Aun no estoy lista para saberlo, si claro-lo interrumpi- Pero en serio, de verdad, se agradeceria mucho si Fury te explicara mas las cosas y no decirte las cosas a medias para que luego termines descubriendolo todo tu.
-Y te lo diremos, solo que primero debemos conseguirlo- me tranquilizo Coluson; me di cuenta que las varillas de acero que formaban la torre se estaban haciendo cada vez mas pequeñas y que la punta se avecinaba, el viento revolvia cada vez mas mi cabello castaño rojizo que se encontraba atado en una coleta.
-Lo veo Coluson, te contacto para cuando lo tenga.
-Buena suerte Flynn
Justo en la cima, se encontraba un chip pequeño, que bien y se podria confundir con una memoria comun y corriente de un telefono. Estaba guardado en un estuvhe transparente de plastico que se sontenia de la punta de la torre en forma vertical.
Comence a moverlo con ayuda de la telequinesis, aunque por alguna razon, se me hacia bastante pesado.
-Vamos, chip-murmure- Despegate... Vamos-el chip comenzaba a moverse poco a poco, solte mi brazo derecho para tomarlo cuando fuese necesario- Eso es, ven aqui- murmure cuando el chip se despego y volo hacia mi mano-Ya casi...
Una mano me lo arrebato justo antes de que mis manos pudieran tocarlo. Mire asutada a un sujeto que se encontraba en la misma situacion que yo, solo que el se agarraba con confianza de las varillas solo con una mano. Era un atractivo y traia puesta una chaqueta de cuero.
-Gracias, chica- agradeció tenia una expresión de burla en su rostro, senti mi rostro calentarse y intente quitarselo de las manos.
-¡Eso es mio!- le espete
-Corrección ahora es mio-respondió el, despues de forcejear un rato por fin pesque su mano y le arrebate el chip. El unico problema era el hecho que estaba practicamente colgando de su brazo y una varilla, con los pies a merced del viento.
-¿De quien es ahora?-pregunte con expresion triunfante
-Bien, de acuerdo es tuyo-acepto el muchacho, aunque no le crei- Oye... ¿Sientes eso?-pregunto, al principio no supe exactamente a lo que se referia. Luego senti raro... Como si mi brazo estubiera electrizado-¿Como algo que te electrocuta el brazo?
Mire hacia mi mano y lo vi. Su brazo no era de carne y hueso como lo recordaba, era como si hubiera electricidad dentro de el, pero se sentia humedo, como si en vez de piel tuviera agua y en vez de musculos y hueso, electricdad.
-¿¡Pero que...!?
La sensación paro, haciendo que mi brazo perdiera todo tipo de sensibilidad. Y para mi muy mala suerte solte el chip.
-Ja!-exclamo el muchacho- Espera ¿porque demonios lo soltaste?-su semblante cambio cuando vio caer el chip a cien kilometros por hora.
-Porque hiciste que mi brazo perdiera toda la movilidad, imbécil-respondí.
-Ahh rayos... ¿Unas carreritas?- pregunto, soltándose completamente y siguiendo la trayectoria del chip.
Con la mano que aun tenia movilidad me sostuve y pare el chip en seco, para luego traerlo rapidamente hacia mi.
-Gane-murmure y me prepare para encender de nuevo el comunicador, pero una mano y el ruido de un motor me detuvo de nuevo. Era el mismo sujeto, trepado en la escalera de un helicoptero, tomo el chip y sonrio.
-Gane-dijo el antes de alejarse rapidamente en aquel helicoptero.- Vamonos Deadpool-Grito al sujeto que supuse piloteba el helicoptero, este traia un traje entre negro y rojo con una mascara. Este movio bruscamente el helicoptero y el muchacho casi se cae- ¡Oye!...- me rei, eso iba a costarle el impacto de su salida- ¡Tal vez Deadpool casi me haya matado, pero esp no reduce el impacto de mi salida!
-Perro-espete antes de encender el el comunicador.
