La jornada había sido agotadora. Zelena estaba cansada. Aprender le gustaba, pero era un poco complicado asimilar tanto en tan poco tiempo.

Estaba muerta, y decidió irse a la cama.

Tras el gofre, vino una cena en medio del bosque a base de bocadillos, y con muchas risas. Fue muy divertido.

Se fue a dormir, no sin antes pasarse por la cocina a comer algo, y fue entonces cuando lo oyó:

- …Ha estado bien. Me ha encantado, en realidad. ¡Dios, no me lo creo! ¡Una hermana! Definitivamente, mi vida va a mejor, Em. Estoy… aish, me encanta. …No. No, ya lo hemos hablado. Cariño, sólo son dos o tres semanas, puedes aguantar. Veeenga, tampoco es para tanto. Te prometo que te lo recompensaré, pero tienes que aguantar. No podemos decirlo todavía, es demasiado pronto. Además, todas las divas con relaciones de musical de hadas lo han hecho así. Un romance de un mes en secreto y luego una relación duradera. …¡Sí! ¡Te quiero, mi vida! – dijo sonriente colgando. Su tono de voz había variado dependiendo de qué hablaran. El teléfono sonó de nuevo, y Zelena, quien no estaba por la labor de perderse aquel culebrón, pegó aún más la oreja.

- Sí, es… estoy en una nube. ¡Ahora sí que sí! Ni príncipe azul ni nada, si quieres ser feliz, pon una Zelena en tu vida – dijo riendo. – Es como una niña pequeña, me encanta. Dios, ya me la imagino ayudándome a ponerme el vestido de novia – dijo con un brillo esperanzador en los ojos. – Sí tía, sé que quizás me estoy montando una saga a lo Harry Potter, pero es que, no sé, todo es tan bonito. Ahora tengo la familia que siempre deseé. Soy muy feliz. …No puedo, lo siento. Tengo la noche de las pelis. Sí, se lo voy a decir, aquí somos todas una familia. Pues me da igual, que la acepten, es mi hermanita, es mi familia. Bueno, adiós guapa, te tengo que colgar. El domingo quedamos, ¿vale? Aaaaadiositos.

Colgó con una sonrisa, por fin tenía lo que siempre quiso. Una familia, amigas…

Se encaminó hacia la cama, y esta vez tampoco pudo escapar.

- ¿Otra vez espiando? – preguntó divertida, con una ceja alzada.

- Yo… bueno…

- ¿Quieres que te cuente quién era?

"¿Cómo lo habrá averiguado?" se cuestionó Zelena.

- Venga, vamos – dijo tomándola de la muñeca y arrastrándola a su habitación.

Estaba emocionada con contarle a su hermana mayor sobre su nueva amiga y su nueva novia. Estaba cual chiquilla que consigue algo grandioso, y orgullosa, se lo enseña a su madre.

Ambas entraron al dormitorio y se sentaron en la cama.

- Verás, estaba hablando con Emma, y luego con Marian. Cuando moriste, hablé con Robin, y le dejé bien claro que no quería una relación con el que no fuera de amistad. El caso es que tras eso, me hice amiga de Marian. Henry y Roland se llevan muy bien, y nosotras como buenas madres, los llevamos al parque a jugar juntos. El caso es que hablamos, y dejando el pasado atrás, comenzamos una amistad. Mientras tanto, yo estreché lazo con Emma, y ahora, somos novias. Desde hace una semana, pero lo somos. Y además, hice las paces con Blanca, y David, y todos. Somos una familia peculiar, pero somos una familia feliz. Hemos dejado el pasado atrás, y ahora estamos todos juntos en esto – completó ilusionada con su situación actual.

- ¿Emma es buena novia? ¿Se propasa contigo?

Rio divertida y respondió: - Zelena, no somos niñas pequeñas, me besa apasionadamente, me mete mano… pero no te preocupes, que no hay nada más. ¡A ver si te crees que yo me llevo a la cama a la primera Salvadora que se me presenta! – añadió fingiendo indignación, haciendo reír a su hermana.

- Claro que no, tonta.

Ambas se acostaron a dormir juntas, abrazadas, felices. Zelena se sentía feliz `por poder proteger ahora a su hermana, y actuar como la hermana mayor que era; y Regina feliz por poder contárselo todo a alguien de su familia y que le importara y la apoyara. Porque sabía que la iba a apoyar

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Otro día más. No podía olvidar aquellos ojos y aquella voz, y con una sonrisa se fue caminando a quién sabe dónde.

Entró buscando libros sobre dibujo, y cuando se la encontró no pudo evitar reír interiormente. Palideció y su respiración pareció pararse. Sabía que la bruja había vuelto, pero encontrársela en su biblioteca era sorprendente.

- Venía buscando libros sobre dibujo, y seguro que tú sabes dónde encontrarlos – dijo sonriente.

- C-claro… sí… m-mira, por aquel pasillo – respondió tartamudeando, y soltó sin querer su libro.

- Vaya, Romeo y Julieta. Otro que añadir a mi lista – comentó dándole el libro.

- ¿Tu lista?

- Sí, de libros por leer. Ahora estoy con el diario de Anna Frank, pero quiero seguir leyendo, tengo que avanzar – dijo ilusionada.

- ¿Te gusta leer? – preguntó, esperanzada en encontrar alguien que sintiera lo mismo por la lectura que ella

- ¡Me encanta! Desgraciadamente, tuve que dejarlo cuando mi madre falleció, pero leía muy bien, y quiero volver a mis antiguas costumbres. Volver a leer rápido y aprender vocabulario y cosas. Y volver a llorar con el final de un libro. – completó emocionada al imaginarse un futuro en el que ella como su hermana.

Bella se sintió comprendida por una vez en su vida. ¡Por fin alguien ente día lo mucho que podía un libro transmitir!

- Si quieres podrías venir por la tarde o la mañana y hablamos de libros – propuso más alto de la cuenta.

- ¡Sí, pues claro! – aceptó eufórica Zelena.

Ambas parecieron olvidar aquel día sus diferencias. Ambas comenzaron una amistad gracias a la lectura, la cual continuó con el amor por los niños que compartían, y otras muchas cosas.

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- Que io te quero musho, pero ereh mu japuta. Que no ta mal, pero a veces moleshta – dijo, con los ojos cerrándosele, y sin soltar la botella de Whisky. – Y eh, cuidao, que mi marío ehta mu buenorro, pero eh mío – añadió más que borracha.

- Sí, y tu apestas a licorería – dijo intentando cargarla, pues parecía que las piernas no respondían.

- Pérate, que me subo ar tejao – dijo separándose de su madrastra.

- No, quieta. – dijo corriendo detrás de Mary Margaret, quien corría a subirse al tejado de la mansión al grito de "Pishabravah mi shicoh"- ¡Que te estés quieta, cojones! – le dijo molesta, agarrándola por la cintura, intentando que dejara la botella y se soltara de la enredadera.

- Regina, que yo te amo, conioh, pero ereh muuu puta, miaamorr – comentó riendo escandalosamente.

- Estás muy borracha – dijo más para sí misma que para la pequeña morena, que se movía con demasiada soltura para estar borracha. Blanca estaba muy borracha, y arrastraba las palabras además de pronunciarlas como el culo

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El día comenzó, y un dolor constante se instaló en su cabeza.

- Mary Margaret Borrachard. O Wishkynieves. ¿Cuál te gusta más? – le preguntó divertida, poniéndose frente a ella, con una caja de pastillas y un café.

- Hice mucho el ridículo, ¿no?

- Bueeeeno, intentaste imitar a Miley Cyrus chupando una botella de diossabequé, y chillaste como unas veintitrés veces el tamaño del miembro de tu príncipe. Pero eh, que no estuvo mal. Fue…

No pudo más y estalló en risas. No podía reírse más.

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- Quieta… - susurró, fulminándola con la mirada, apartando su mano de su muslo. Estaba cabreada, mucho. ¿Qué quería? No iban a hacer nada, no al menos frente a la pequeña morena.

La comida tenía que transcurrir con normalidad, lo exigía.

- ¿Qué ocurrió ayer? – preguntó la rubia, buscando descojonarse de su amada madre. Regina la había puesto al tanto de todo.

- Eh… nada, nada, tenía que trabajar, por eso llegué tarde – dijo apresuradamente la morena, evitando la mirada de su hija, dando una explicación innecesaria.

- Ya, a las tantas de la mañana, ¿no? – respondió, escondiendo su sonrisa de satisfacción.

- Ya, bueno, es que verás…

- Sí, se emborrachó como nunca antes – cortó la reina. - ¿Y qué? Emma, tu madre estaba feliz, déjala que se relaje. También es humana, todos bebemos alguna vez en nuestra vida. Seguro que tú también has hecho lo mismo o peor. Además, es una mujer adulta. ¡Por el amor de Dios, tiene veinticuatro años! Pero claro, si vas a juzgar a tu madre, la mujer que te dio la vida, por un simple desliz, tendrás que saber que no me quedaré para ver tal humillación. – Dijo de manera muy dramática, haciendo que la rubia se sintiera culpable y temerosa de desperdiciar aquel momento con su novia.

- Lo- lo siento. De verdad. Mamá, no quería avergonzarte. Gina tiene razón tú… ya eres mayorcita, y yo no soy nadie para reprocharte nada – dijo cabizbaja.

Blanca sonrió, y su madrastra le guiño un ojo en señal de complicidad.

- Bueno, familia, me voy. – añadió la alcaldesa con una sonrisa, saliendo de la casa. Aquella comida familiar estaba acabada. Si Emma quería algo… ya sabía dónde encontrarla.

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Sintió que alguien tiraba de su melena, y cuando vio el reflejo en la pantalla del ordenador…

- ¡Joder, qué susto! …y que daño – completó tocándose la cabeza.

- Te he llamado para cenar como unas doce veces. ¡Deja el portátil, Zelena! – le gritó su hermana. ¡Maldita la hora en la que Bella la enseño a usar un ordenador! Ahora se había viciado, ¿y eso que significaba? Más dolores de cabeza.

Entre la salida de su novia, el empalagoso de su suegro/yerno, Neal que no se callaba ni debajo del agua, la amistad entre el ratón de biblioteca y la verdecita de su hermana, y el heavy metal de su hijo a todo volumen a las dos de la mañana, no podía más.

Cogió a Zelena y la llevó, cogida por la oreja, a cenar. La oreja de la chica estaba roja, y sus miradas de odio no parecían afectar a su hermana.

La cena transcurrió tranquila, hasta que alguien llamó a la puerta. Y al abrir la puerta…


HEY WEEEY. He vueeeeltooo!

Antes de nada, agradecer.

DIOS, TRES COMENTARIOS, TRES FOLLOWS Y UN FAV EN UN SÓLO CAPÍTULO! Estoy flipando, en serio.

Parece que os encanta esta historia, y a mí me encanta que os encante.

Parece que poco a poco me voy haciendo un hueco, y me siento orgullosa de mí misma, gracias a vosotros.

Supongo que ya sabréis lo significativo que es que comente en una historia, aunque sea negativamente. Es muy complicado plasmar todas las ideas, y hacer una historia que guste. Y que valoren tu trabajo es la mejor recompensa, en serio.

Ahora, voy a daros un privilegio:

¿Queréis que Zelena esté enamorada de Jade West, interpretada por Liz Gillies; o preferís a Chris Hemsworth?

Además, ¿tenéis alguna teoría?

¿Qquién ha llegado para perturbar a la familia más raruna del universo?

Si hay algo que no entendáis de la historia, ya sabéis, review.

BESOS, Y MUCHAS GRACIAS POR LA ACOGIDA!