+Los personajes aki usados son propiedad de Miho Obana
Ha pasado más de un mes desde lo de Hayama, aunque a mí me ha parecido un segundo, ni siquiera recuerdo el cambio de los días, simplemente no recuerdo nada, todo mi pensamiento se centra en él, he ido a infinidad de psicólogos, pero no sirven para nada, sé que debo dejar de pensar en Hayama pero mi corazón no lo entiende; a menos que me lo saque creo que es imposible sacármelo de la cabeza, todo me recuerda a él. Mi madre me ha obligado a salir con ella de vez en cuando, pero las cosas se ponen peor, siempre termino llorando en el pavimento, es demasiado dolor para un cuerpo tan frágil como el mío ¿he mencionado que ya casi no me alimento? Y dormir… ¿se puede dormir sin descansar? Porque así es mi sueño, cuando el cansancio me vence caigo en un mal sueño, comienzo a sudar y grito en sueños, lloro más que cuando estoy despierta, y Akito aparece siempre en ellos, que forma de torturarme.
No había tocado este diario en mucho tiempo, no he entrado en mi faceta de muñeca de cera, pero hubiera preferido eso, de esa manera no sentiría dolor alguno, estoy en el carro de Rei, mama se ha improvisado unas vacaciones, en quince días entro a la preparatoria y quiere que tengamos un tiempo de madre e hija ¿alguna vez he mencionado que mamá compró una isla hace un par de años? Pues hacia allá nos dirigimos. Realmente me da igual el lugar, el dolor sigue siendo el mismo…Las lagrimas han vuelto a hacer su aparición, mamá me ve preocupada, pero ya no me dice nada, porque nada me sirve, y Rei prefiere hacer como si nada pasara, como si fuera la misma Sana alegre y vivaz que alguna vez fui, me pregunta algo sobre la comida, no le respondo, a final de cuantas apenas y probaré bocado ¿Quién se imaginaria a Sana Kurata, la pequeña gran promesa, en estas condiciones? Tengo ojeras sobre las ojeras, un peso de 30 kilos, tengo bolsas en los ojos, mis ojos han perdido su brillo, y mi cuerpo, si alguna vez fue bonito y sano ahora no se lo que es; es débil y raquítico, un simple contenedor de un alma mutilada.
Hemos llegado a la tal isla, es bonita, creo, estas lagrimas ya casi no me dejan apreciar el mundo.
Rei está triste, creo que es por mí, mis amigos no han dejado de llamarme al celular, pero no les contesto, no quiero la lastima de nadie, y menos escuchar sus disculpas, como si hubiera sido su culpa que Akito Hayama fuera un infeliz.
Mi madre está llorando… quiere hablar conmigo, trata de sujetar mi rostro para obligarme a mirarla…
Mamá está muy asustada por mí, dice que no quiere perder a su única hija, cree que comienzo a morir en vida, me dijo que ella se sintió así cuando supo que no podría tener bebes biológicamente, pero después me encontró a mí, dice que aunque ahora me duela algún día estaré bien y encontrare a alguien que sepa valorarme…pero yo solo lo quiero a él, es lo que nadie entiende. Entiendo su punto de vista, a mí tampoco me gusta en lo que me he convertido, quisiera sonreír pero no encuentro un motivo, quisiera volver a ser la hiperactiva de siempre… pero no puedo, siento que esa chica ha muerto y ahora solo quedo yo, una sombra humana.
¡Ya basta! Voy a tratar de revivir, no quiero que mi mamá llore, si no soy capaz de hacerlo pro mi lo hare por ella y por Rei, no quiero que se preocupen más, a partir de hoy tratare de recuperar mi sonrisa, aunque no sé donde se encuentre, borrón y cuenta nueva con mi vida.
Día 2.
¡ Maldito Akito Hayama! Eres un desgraciado, ojala jamás me hubiera metido en tus problemas, ojala nunca e hubiera conocido, este dolor no vale lo que viví contigo, es más de lo que merezco, fui una tonta al creer que llegarías a quererme como yo te amo.
BAKA, BAKA, BAKA.
Día 3
Me voy a ligar a cada hombre que encuentre a mi paso, hoy mismo perderé esa virginidad que tanto te prometi…
¡Eres un baka!
Dia 4
T.T Estoy en el hoyo, maldita isla privada que se compro mi madre ¬¬, ni un maldito percador pervertido en kilómetros, incluso Rei se trajo a su novia…yo creo que en la cajuela porque de pronto apareció de la nada…malditas estrellas ricas con helicópteros privados. Pero ni un maldito hombre ni nada ¿Dónde están aquellos guardianes de la bahía?
Día 5
Creo que la isla esta maldita…mamá pidió una pizza y el chico estaba guapísimo, además tiene una lancha…porque en esta isla no hay establecimientos comerciales, no se desde donde venia, pero el punto es que el chavo estaba super guapo, ojos azules, cabello risado y un abdomen, bueno te imaginaras, entonces yo corrí a mi habitación a tratar de esconder mis ojeras con un poco de maquillaje, fracase en el intento y decidí ponerme unas gafas, y me puse un vestidito bastante coqueto, pero tampoco se me veía bien, con este cuerpo de esparrago, producto de mi anorexia por depresión, ya nada me queda bien, así que desistí y me puse un pantalón de mezclilla con un chal encima de la blusa, realmente ya nada me queda bien. Cuando baje para entablar una conversación con aquel chico…él había desaparecido, sospecho de las plantas carnívoras que mi madre puso en la entrada por si acaso su editor se veía tentado a venir a molestarla, además creo que mi madre no quiso pagarle y prefirió cometer un crimen ¬¬.
Día 6
Rei y su novia Asako están de un derramamiento de miel que hasta ganas de vomitar me dan, ya les dije que si se quieren aparear se vayan a su cuarto, que asco me da la gente feliz.
Día 7
Estoy comiendo un poco mejor, incluso me siento un poco mejor, hasta me parece un poco menos asqueroso ver a Asako y a Rei en pleno arrumaco…pero solo un poco.
Día 8
Pensé en ponerme a escribir una novela, pero creo que se me da actuarlas pero no escribirlas, además iba a terminar en asesinato por parte de la princesa al príncipe…por cierto el príncipe azul no existe, se deslava.
Día 9
Le contesté la llamada a Fuuka, me regaño y me grito que me quería ver con vida, le dije que comienzo a estar mejor, además me echo pleito por haberla dejado sola con el programa, Tsuyoshi y Ayya-chan le han ido a ayudar un poco, en un mundo egoísta solo los egoístas triunfan…¿Qué onda con mis frases?
Día 10
Cada vez recuerdo menos el rostro del susodicho, no puedo olvidarlo por completo, eso me queda claro, pero por lo menos ya no duele tanto, o tal vez ya no soy capaz de sentir nada.
Día 11
Hoy casi muero ahogada en mi intento de que un guardián de la bahía me salvara… no lo intenten, nunca llego nadie a salvarme no se cuanto tiempo estuve inconsciente en la bañera.
Día 12
Hayama si alguna vez sufres un dolor semejante al que me has hecho sentir, me daré por bien servida, aunque yo no estaré allí. ¬¬ el calor comienza a secarme el cerebro.
Día 13
Mis ojos tienen menos ojeras, ya casi ni recuerdo lo que sueño, así está bien, y mi cuerpo comienza a volver a la normalidad, aun está muy delgado, pero ahora ya como poco a poco y como vuelvo a hacer ejercicio las cosas van bien.
Día 14
Mañana regreso a Tokyo, creo que estoy felíz, así volveré a ver a mis amigos y volveré a trabajar, estoy tan emocionada, ahora tengo muchas más ganas de volver al trabajo y actuar, es lo que mas me gusta hacer, y debo mantenerme distraída. El dolor no se ha ido por completo, pero ya me deja en paz por ratos.
Día 15
Aun pienso en Hayama, pero estos días en contacto con el mar me han ayudado mucho, no le dare el gusto de haberme quitado las ganas de vivir, se que no te olvidare nunca, y también se que un corazón no se cura de la noche a la mañana, pero para eso están mis amigos, ellos me ayudaran, además mañana regreso a la escuela, la preparatoria, de seguro habrá muchos chicos con hormonas, jajajaja MI PLAN AUN PUEDE LLEVARCE A CABO.
