Perdonen la tardanza =D aki esta el capi ojala les guste y gracias a todas por sus reviews, siempre me alegran el día.
+Personajes propiedad de Miho OBANA.
-¿Quieres saber cómo conocimos a Akito? Y un poco de lo que verdaderamente paso en aquel país…
La castaña se quedó parada viéndola fijamente ¿sería sensato confiar en ella? Es verdad que la había salvado pero… aún no estaba del todo segura sobre su relación con el Rey Simio.
-¿Acaso no sientes curiosidad? Te puedo asegurar que las cosas no son del todo como tú crees.
La castaña seguía analizando la situación, o bien decía algo que exonerara a Hayama o decía algo que terminaba por destruir las ruinas de su inocente corazón.
-La verdad… la verdad no me importa…
La gemela se quedó sorprendida ante tal respuesta, no era la esperada, no encajaba con la Sana Kurata que Akito había descrito…
-Entonces no te diré las demás cosas dichas por él sobre ti.-comento Freda jugándose su última carta.
-No es que me importe-la castaña la miro de reojo- pero la verdad con esas cosas ya me entro curiosidad ¡Dime! ¿Dijo cosas buenas o malas? Seguramente les conto nuestra vida sexual, pero no te creas nada es un exagerado.-la chica había caído por completo.
-Deja de brincar a mi alrededor, me pones nerviosa, si lo haces te lo diré.-respondió por fin Freda bastante impaciente de ver a la chica comportarse así.
-Soy toda oídos.-comento la castaña con un cuerno en la oreja y una sonrisa en la cara, realmente la curiosidad la estaba matando.
-No te lo diré aquí, vayamos a comer algo de carne a algún lado, si como más pescado con alga verdaderamente me enfermare-la tomo de la mano y comenzó a tirar de ella- ese Akito no entiende nada de chicas, mi estómago es sensible y sabe cómo me desagrada su sabor y aun así no deja de pedir sushi para cenar.
-¿Aun hablas conmigo?-inquirió la estrella mientras corría deprisa tras Freda; sin embargo no hubo respuesta coherente, la extranjera estaba demasiado ensimismada en su búsqueda de hamburguesas, carne o algo que la hiciera sentir en su tierra natal o por lo menos en Estados Unidos.
En cuestión de minutos encontraron un restaurante de comida rápida y entraron, mientras la pelinegra pedía las hamburguesas Sana se dedicó a firmar algunos autógrafos y tomarse algunas fotos, no era algo que la molestara en absoluto, desde pequeña adoraba a sus fans pero sabía que no era sensato dejarse ver más de lo necesario, había cosas que aun nadie sabía de la película, y nadie debía saber nada de la relación de Hayama con las nuevas actrices, así que se apresuró a terminar con sus obligaciones de estrella antes de la llegada de su compañera.
Freda regreso con una bandeja y se sentó con Sana en el lugar más alejado del establecimiento.
-¿No te gusta el pescado? En Japón es una comida básica.-comento la chica mientras tomaba la hamburguesa ofrecida por la inglesa.
-No me desagrada el pescado…no del todo-la chica había pedido varias hamburguesas y trataba de pasar rápidamente para no hablar con la boca llena- lo desagradable es el sabor del alga con el pescado y el arroz…más el alga, y Akito lo hace a propósito porque además Georgea es alérgica a algunas especies de pescado y sigue haciendo que preparen esos guisos de modo que mi hermanita solo consume arroz.
-Jajajaja se ve que se llevan muy bien.-dijo la castaña con un poco de pesar en la voz al recordar cómo eran las cosas cuando solo era amiga del chita hentai.
-No tienes por qué deprimirte, solo somos amigos.
-No debes justificarte, yo no soy nadie…
-Eres Sana Kurata, su novia que vive en el lejano Japón y la cual no le desagrada.-dijo Freda mientras la castaña se sorprendía de escucharla hablar y sentía una pequeña punzada en su corazón.-Lo que voy a decir quedara entre nosotras ¿de acuerdo? Ah y además solo te contare la parte que me corresponde, lo demás debes averiguarlo por tu cuenta.-contestó, y era cierto que solo contaría lo debido, y solamente porque no le gustaba ver a Zulema salirse con la suya, aunque sabía muy bien que se estaba metiendo en terrenos peligrosos, más si Akito se enteraba.
-¿Averiguar qué? Si no vas a decírmelo entonces ¿Por qué me tientas?-dijo la chica molesta, no estaba de muy buen humor y no podían culparla, casi la golpeaban y ni se enteraba.
-¿Vas a callarte y dejarme hablar o no?-reclamo la inglesa aún más molesta, estaba tratando de encontrar las palabras correctas para no terminar con un embrollo más y esa tipa no se callaba, igual de hiperactiva como en los relatos de Akito.
Sana la miro con detenimiento y le hizo una seña para que continuara mientras hacia el ademan de cerrar con un cierre su boca; esa chica le recordaba a alguien, pero aun no sabía a quién.
-Hace un año-comenzó la inglesa- Georgea y yo fuimos de viaje a Estados Unidos, compramos boletos para un torneo de karate, en el participarían algunos chicos con discapacidad, nos llamó mucho la atención y pensamos que sería algún truco publicitario, allí vimos a Akito Hayama, un chico japonés cuya muñeca estaba un poco lastimada según nos dijeron algunas personas conocedoras del tema, Akito llego a la última pelea, nadie creía que pudiera vencer al campeón, era un sujeto el doble de grande que mi amigo, incluso a mí me infundio un poco de terror, sería una lástima ver a ese chico destrozado por el grandulón, pero las cosas dieron un giro casi de inmediato, Hayama lo hizo papilla, a pesar de su muñeca él es muy rápido y certero cuando da los golpes.
-¡Wow, debió ser grandioso verlo!
-Tengo el video cuando gustes de lo doy…pero el punto aquí es el siguiente, mi hermana y yo quedamos completamente extasiadas, ese chico era increíble, sin importar su problema peleaba contra gente sin problemas, sin miedo y lejos de su país; así que nos acercamos para hablar con él… y lo primero que divisamos fue un par de ojitos color miel pavoneándose alrededor del sujeto.
-Zulema…
-Es hija de su entrenador es normal que siempre estuviera presente, y al parecer desde hacía tiempo pretendía a Hayama, pero este se mostró indiferente, nosotros tratamos de entablar algunas palabras con él a pesar de que Zulema trato de evitarlo; pero él nos ignoró completamente y se dirigió a cambiarse.
-Vaya que cortante ¿Qué hicieron?
-¿Tu que hubieras hecho?
-Seguirlo y después golpearlo por ignorarme.
-Algo así paso… lo esperamos afuera del vestidor, y tuvimos una riña con Zulema quien comenzó a decir que ella estaba saliendo con él y por lo tanto no aprobaba que nos acercáramos, él no hizo nada pero se notaba su molestia; comenzamos a investigar, fuimos al dojo donde entrenaba y tratamos de hablar con él a toda costa, hasta que al fin lo hartamos y nos dijo: "No sé quién rayos sean y tampoco me importa, solo lárguense y déjenme tranquilo, si son admiradoras locas o algo así quiero dejarles claro, yo no salgo con chicas feas". Después de eso nos corrió mientras Zulema se sonreía.
-Siempre ha sido así de grosero…
-Bueno después de eso tramamos un plan, nos inscribimos en su dojo, así seriamos compañeros y no podría seguir ignorándonos, aunque lo intentaba, fue entonces cuando vimos como Zulema le ahuyentaba a varias chicas, él nunca dijo nada pero tampoco le molestaba, así que un día le preguntamos de frente si esa chica era su novia, el solo contesto: "Ya les dije, yo no salgo con niñas feas".
-Pero Zulema es muy bonita.
-Después de eso le dejamos claro que nosotras no queríamos salir con él, solo nos interesaban sus motivos para esforzarse tanto aun estando en ese estado; poco a poco nos ganamos un poco su confianza, sobre todo porque evitábamos que Zulema se acercara más de la cuenta.
-¿Acercarse?
-Trataba de conquistar a Hayama por todos los medios, pero él siempre se resistió, en una ocasión ella pregunto porque no le daba una oportunidad y él dijo "Eres demasiado normal como para gustarme". Fue allí cuando comprendimos que algo ocultaba, así que retamos a Hayama a una pelea, si ganábamos él respondería nuestras preguntas, y bueno, para no aburrirte con una descripción muy detallada sobre mi victoria, digamos que él tuvo que contestar algunas cosas.
-¿Peleaste con Hayama y ganaste? ¡Eres grandiosa!
-Bueno…la verdad si.
-Eres mi ídolo, quiero hacer una película solo contigo.
-No quiero presumir de mis talentos naturales…¡Deja de alabarme y déjame terminar!-contesto la chica mientras le lanzaba la charola de la comida, y es que estar con esa chica era demasiado difícil, siempre se salía del tema…igual que su hermana, y porque no admitirlo, igual que ella misma en ocasiones.
-¡Kya! Das tanto miedo ahora que se la verdad.-dijo una Sana resplandeciente al ver con otros ojos a su compañera.
-¡Témanme mortales!.- la chica estaba envuelta en un aura roja-¡No me hagas decir tonterías!-dijo pegándole de nuevo con la bandeja.
-Jajaja tu solita caíste.-dijo la chica tratando de aguantar la risa mientras se sobaba el chipote que sobresalía de entre su cabello.
-Una tratando de portarse seria y tu…
-¿Qué decías?
-El punto es que le gane y comenzamos a interrogarlo, aunque francamente no obtuvimos muchas respuestas, hasta que llegamos a la pregunta , ¿Cómo sería para ti una chica linda?. Él se quedó callado, pero no como sus silencios habituales, sino como si de verdad estuviera pensando cómo explicarlo, o recordando algo y solo contestó "Kurata"
La castaña se quedó atónita al escuchar eso, era más de lo que imaginaba que su ex novio podría decir, tal vez lo habían agarrado distraído, tomado, bromista, bueno lo último era aún más imposible; tal vez simplemente bajo la guardia por un momento.
-En ese momento no sabíamos que era Kurata, tuvimos que ir al hotel a buscarlo en internet, creíamos que era alguna palabra en japonés que no comprendíamos, pero al buscar en internet, apareciste tú, aun así no había nada que te relacionara con él; solo que ambos eran japoneses y tienen la misma edad.
-Él y yo decidimos ser discretos con nuestra relación para evitar escándalos, además en este país él no era nadie, así como yo no soy nadie en Estados Unidos.
-Decidimos indagar un poco más pero sabíamos que si no ganábamos su confianza jamás lo lograríamos, así que comenzamos a portarnos mejor, nos volvimos sus amigas, éramos las únicas que no deseábamos salir con él, nos divertimos tanto que regresábamos cada fin de semana a Estados Unidos, una vez pasamos demasiados días sin regresar, a nuestro regreso él se veía más feliz que de costumbre al preguntarle solo contesto "Fui a Japón" y siguió rompiendo ladrillos, esa respuesta también fue escuchada por Zulema quien se puso toda histérica y comenzó a gritarle, al parecer ella estaba enterada de ti.
-¿De mí?
-Si le dijo que no tenía ningún motivo para ir a buscarte cuando tenía a muchas mujeres muriéndose por el en Estados Unidos, chicas más bonitas y que ella encabezaba la lista, el comenzó a discutir con ella como siempre diciéndole que dejara de humillarse así, él no quería nada con ella.
-Pero después si quiso.
-Sí, pero ignoro el porqué, después de eso nos volvimos a ausentar por demasiado tiempo y para cuando regresamos ya habían empezado a salir, pero en secreto para los medios, claro que ella quería gritarle a los cuatro vientos lo ocurrido…pero él se negó, y lo decía muy enserio, tratamos de averiguar lo ocurrido pero no quiso hablar, y además…
-Salía con más chicas ¿o no? Aparte de Zulema.
-Si…
-Maldito desgraciado…
-Incluso trato de estar con nosotras, ya sabes el sueño de todo hombre es salir con gemelas…
-¿Con ustedes?
-¡Por supuesto que yo me negué! Porque él no se veía feliz saliendo con las chicas, era más como un castigo, ni siquiera las besaba, tal vez solo necesitaba compañía o probarse algo, de todas sus novias solo a dos las beso, y Zulema estoy segura que hizo algo para ser una de las elegidas.
-Claro y ahora la tiene viviendo en su casa y restregándomela en la cara.-la estrella estaba completamente indignada ¿se sentía solo? ¿y ella acaso se la paso de maravilla? Ella también había estado sola y nunca hizo una cosa así, siempre le fue fiel, se preservo para él tal y como se lo había prometido antes de irse, no tenía ninguna obligación de hacerlo y sin embargo no pensó en ningún hombre mientras ellos tenían "una relación".
-Solo duro un par de semanas con ella, no logro soportarla por mucho tiempo, sabes ella era muy pesada, incluso tuvimos más problemas con ella de los acostumbrados, sentía a Akito como de su propiedad, eso termino por hartarlo y el día en que terminaron se lo dejo muy claro, le grito ante muchísima gente.
-¿Qué le grito?-añadió la chica que comenzaba a sentirse mal al enterarse de cosas no muy gratas.
-"Tú no eres quien para sentirte la gran cosa y decirme que hacer, yo ya tengo una novia, por si no lo sabias, se llama Sana Kurata y es la única que se puede llamar mi novia así que no insistas, tu nunca podrás ocupar ese lugar".
Sana se quedó atónita no podía creer eso, incluso un poco de rubor subió a sus mejillas ¿el si le había dado su lugar? Pero salía con otras… ¿acaso era tarado?
-¿De verdad pudo decir tantas palabras juntas?
-Sí, aunque sea difícil de creer, la puso en su lugar enfrente de muchísima gente.-contestó, aun podía recordar ese día, era una fiesta por la victoria de Akito Hayama, y ella y su hermana se habían metido a la fuerza, no había sido fácil pero el ver ese espectáculo y ver a Zulema completamente descompuesta por la ira lo había valido.
-Pero si seguía considerándome su novia…¿Por qué salía con otras chicas?- la chica recordó una vez más las fotos de la revista, si no la quería ¿por qué había hecho una cosa así? Es cierto que Hayama no era perfecto, tenía bastantes defectos pero nunca se había caracterizado por ser un seductor, al contrario, él era muy tímido…aunque bueno los besos…eran su punto débil, si tenía ganas lo hacía sin remordimientos, entonces eso significaba que si quería besar a Zulema.
-No lo sé, al principio creí que ustedes habían peleado, pero al parecer me equivoque.
-Cuando vino las cosas estaban bien…nosotros estábamos bien o por lo menos eso creí, yo nunca le di ningún motivo para nada, además esas fotos…
-¿Las de la revista? Zulema se las dio a esa revista para tratarlo de obligarlo a regresar con ella, pero solo incremento la ira de Akito, en Estados Unidos se hizo un escándalo pero el no hizo mucho caso, le daba igual. ¿Así te enteraste de su infidelidad no?
-Sí, vi la revista en casa de una amiga.
-Sabes, el casi no hablaba de ti, pero cuando lo hacía siempre lo hizo con dulzura, nunca tuve dudas de su amor por ti, aun me pregunto que lo orillo a salir con más chicas.- la pelinegra tenía mucha curiosidad, aun recordaba el día que hablo claramente de ella, sobre su amor por Sana Kurata, aunque claro esa conversación no se la diría a nadie, lo había prometido.
-Solo acabas de confirmarme lo que ya sabía.
-Nunca dije nada de hablar hablar bien de Akito, y también creo que si fuera mi novio nunca lo perdonaría pero trataría de averiguar que lo orillo a hacer eso si en realidad te seguía considerando su novia.-dijo la chica pensativa, y era verdad la intrigaba demasiado el saber el porqué de todo lo ocurrido, Akito era su amigo, era normal querer saber el motivo, él no era una mala persona…bueno no la mayor parte del tiempo.
-¿Y para que quiero saberlo? Solo me haría más daño.-dijo Sana quien comenzaba a arrepentirse de haber acompañado a la chica.
-En este mundo pasan cosas raras, tal vez sea un malentendido.
-Eso no lo exoneraría de la culpa.
-Pero aun así el nunca dejo de quererte, y sus verdaderos amigos lo saben, incluso Zulema, puedes checar el video, está en internet, fue una gran polémica el hecho de saber que al parecer el tenia novia, no he sabido de él casi por seis meses Sana, paso algo que nos impidió regresar, hasta que nos encontramos aquí en Japón, pero puedo asegurarte que el Akito que conocí amaba a su Sana Kurata.
-No lo sé Freda…
-Haz lo que quieras, de todas formas yo tenía muchas ganas de conocerte, siempre tuve curiosidad por saber cómo serias realmente para haber podido domar a Akito, algunas veces se le escapaban palabras como "ruidosa", "torpe", "entrometida", "voluntariosa" cuando veía algo que le recordaba a ti.
-¿Cómo sabes que hablaba de mí?
-Es fácil entender a Hayama cuando te vuelves su amigo ¿o no? Así como sé que Tsuyoshi es su mejor amigo.
-¿Menciono a Tsuyoshi?
-"Si ese cuatro ojos estuviera aquí seguramente ya habría entrado en fase monstruo".-dijo la chica imitando la voz de Hayama.
-Jajajaja sonaste como él ¿así lo llamaba?
-Si, dijo que siempre llamaba a las mujeres mayores madre y cuando se burlaban de el entraba en algo que solo podía describir como fase monstruo, lo conozco bien, aunque no hable mucho, lo poco que dice es suficiente como para entenderlo.
-Supongo que tienes razón, él parece muy frio y serio pero cuando logras acercarte te das cuenta de lo amable que puede ser.
-Bueno ya que he dicho todo esto y te he aclarado quienes somos ¿podemos ser amigas?
-Supongo.-dijo la castaña aun pensando en todo lo sucedido.
-Conque aquí estabas.-dijo una voz de hombre bastante conocida para ellas, haciéndolas girarse de inmediato solo para darse cuenta de la presencia de Akito Hayama con la mirada penetrante de siempre y los brazos cruzados preguntándose porque se verían tan asustadas.
-Ha…ha-yama.-dijo la peli castaña tratando de recuperar el habla y mirando a Freda de reojo preguntándose si habría escuchado algo.
-Hola otra vez Sana Kurata.-dijo la otra hermana que se encontraba atrás del chico y había notado la atmosfera tensa.
-Hola Georgea…
-Como mi hermana no regresaba venimos a buscarla.-agrego la recién llegada al notar la atmosfera pesada, algo raro sucedía y obligaría a su gemela a hablar, así debiera usar la fuerza.
-No soy tu para perderme.-contesto Freda terminando su refresco y mirando al suelo un poco avergonzada.
-¡Que mala! No vuelvo a preocuparme por ti.
-¿Ya le contaste a Akito lo que su noviecita le hizo a Sana?-dijo Freda un poco molesta al recordar el incidente.
Hayama se sorprendió al escucharla llamar a Kurata por su nombre pero recobro la compostura enseguida, aunque esa clase de confianza le daba a entender que esas dos ya eran amigas, y eso era peligroso, conocía demasiado bien a ese par de inglesas, demasiado bien y nada bueno saldría de esa amistad, nada bueno para él claro está.
-Ya hable con ella, se quedó recibiendo un sermón por teléfono de su padre, y Kurata aunque no tuve nada que ver, perdón, estas personas te han traído muchos problemas.
-No importa Hayama, de verdad no tiene importancia, estoy bien y es lo importante.
-Oye Akito lleva a Sana a casa, ya es tarde para una celebridad, yo volveré a casa con Georgea.
El chico volteo a verla con una mirada indescifrable, definitivamente algo planeaban, tal vez matar a Zulema en su ausencia…aunque tampoco era tan malo.
-Ya es noche y Sana no sabe defenderse, se un caballero y acompáñala a casa.-insistió Freda sonriendo.
-Freda, no digas cosas…
-Está bien Sana, este chico no te hará nada, ha comenzado a ser buen chico.-dijo la chica sonriendo aún más.
-Bueno Hayama te daré el honor de acompañar a esta princesa a su castillo.-dijo Sana resignándose mientras las gemelas ayudaban a recoger la mesa.
-¿Cuál princesa? Yo solo veo a una chica plana que comienza a confundir las películas con la realidad.
-¡Grosero! Todas las chicas somos unas princesas.
-Aja.
-Hablo enserio, y no me des la espalda mientras hablamos.-ambos chicos habían ido saliendo del restaurante mientras peleaban, seguidos por las gemelas que se reían por lo bajo.
-Oigan ustedes ¿saben llegar a casa sin causar más problemas?
-Si, despreocúpate y ni se te ocurra hacerle nada pervertido a mi amiga Sana.
-¿De qué hablas?
-Naozumi nos contó las cosas tan depravadas que hacías.-intervino Georgea.
-Esta tipa no esta tan buena como para inspirarme.
-¡Estoy aquí pervertido!-gritaba la chica mientras golpeaba al Rey Simio contra el bote de basura.
-¡Te esperamos en casa Akito!-gritaron las chicas a coro mientras se alejaban
-Freda…gracias.-dijo la estrella mientras despedía a la chica con la mano.
-Camina Kurata, no quiero al ejército buscándote.-dijo Hayama mientras la tomaba de la muñeca y la hacía caminar.
La pareja caminaba por la calle un poco separados, él con las manos en los bolsillos mientras ella no dejaba de darle vueltas a la nueva información, tenía muchas cosas en que pensar, comenzó a frotarse los brazos con las manos para ahuyentar un poco el frío.
-¿No fuiste muy duro con Zulema?-la chica hablo por hablar, no le gustaba el silencio incomodo que se apoderaba del ambiente, realmente no le importaba mucho Zulema, comenzaba a tener más razones para odiarla.
-Su padre se encargara de eso, yo solo le llame un poco la atención.
-Ah ya… ¿Y cómo sigue tu brazo? Perdón por no preguntar antes.-la chica había puesto distancia antes de preguntar.
-Muy bien, casi recupero por completo la movilidad.
-Me alegro, sigue esforzándote.- la chica se lamentaba de haberlo preguntado antes, había estado tan preocupada por otras cosas que había olvidado el motivo de Hayama para irse
-Aja…¿y qué tal es?
-¿Qué cosa?
-Naozumi.
-Un buen chico, ya lo sabes.-dijo la chica mientras sus pensamientos seguían en las palabras de Freda, estaba tan absorta que no noto el semáforo en rojo y se disponía a cruzar cuando sintió como Hayama la jalaba a tiempo para no ser arrollada por una camioneta a exceso de velocidad.
-¡Tonta! ¿Acaso quieres morir? El rojo en el semáforo peatonal significa que tú debes detenerte.
-Lo lamento.-dijo la chica mientras notaba la cercanía del cuerpo del chico, y sin poderlo evitar lo lanzo lejos, asustada de lo que podría pasar, había estado en esa situación muchas veces y sabía que cosas malas podrían pasar de seguir tan cerca.
-Estas más distraída que de costumbre ¿te ocurre algo?
-No, nada, solo estoy cansada, fui a grabar con Fuuka nuestro programa.-la chica había seguido caminando en cuanto vio el semáforo cambia, tenía prisa por llegar a casa, estar tanto con ese chico la ponía…nerviosa.
-Lo sé.
-¿Qué?
-La "escandalosa" siempre lo escucha, y hoy se puso a gritar por todos lados que aparecerías.
-Ah ya.-la chica estaba más silenciosa de lo normal, pero no podía hacer bromas y menos actuar como de costumbre, su decisión de olvidar al chita era verdadera, pero ahora con esa basura en su cabeza…y ni si quiera arreglaba las cosas, solo las empeoraba, las cosas si podían ser peor.
-Bueno, te veo mañana.-dijo el chico en cuanto llegaron a la puerta de la mansión Kurata.
-Si, gracias por traerme.-dijo la chica comenzando a abrir la reja.
-Ah Kurata… perdón de nuevo.
-Te estas comportando muy raro, deja de sentir pena por mí, las cosas suceden por algo.-la chica termino por entrar a su casa sin decir más, necesitaba pensar.
A la mañana siguiente Sana se había levantado más temprano de lo normal, tenía demasiadas escenas pendientes, incluso ella y Naozumi las habían echado a perder en varias ocasiones, y es que él no se atrevía a golpearla, y ella se negaba a hacer desnudos en alguna película, y menos frente a Hayama, así que el guion se había tenido que modificar; mientras los trajes eran arreglados y las nuevas escenas preparadas los chicos permanecían en el camerino del ojiazul comiendo algunas frutas que las fans les habían dejado en la entrada.
-Y tu defendiéndola tanto, ahora sabemos que algo no le funciona bien en el cerebro.
-Me hubieras llamado Sana-chan.
-Estaba demasiado impresionada como para hacerlo, además al final Freda y Hayama me llevaron a casa.
-Eso me preocupa aún más.
-Puedo manejarlo Nao, no te preocupes.
-Confío en ti pero ambos sabemos cómo es ese sujeto.
-Soy invencible te lo aseguro-mordió la manzana que tenía en las manos- es mejor que vaya a mi camerino a ver si ya está el vestuario, nos vemos en el set ¿de acuerdo?
-Ah si… y perdóname por lo que pasara.
-Eres actor Nao ¡supéralo!-dijo la chica saliendo del camerino para tropezar con Hayama, quien se veía agotado.-¿Escenas difíciles?-inquirió la chica ante la sorpresa del chico, quien no la había notado del todo.
-Ah Kurata… toca escena contigo ¿verdad?
-Así es.
El chico se fue sin más, se veía realmente agotado, sintió un poco de lastima por él, pero no mucha, recordó sus principios de actriz y se decidió a recomendarle las bebidas energéticas, seguro le agarraría adicción a esas cosas, como cualquier actor.
La castaña se dirigió a su camerino, pero antes de llegar se topó con una de las actrices que interpretaban a la servidumbre de su padre, la cual le indico que el director la estaba buscando, Sana se dirigió rápidamente a su oficina, una vez allí el director le pidió que tomara asiento.
-Sana, es un tema delicado del cual debo hablarte, Rei me ha dado su consentimiento y está dispuesto a dejarte a ti la tarea de decidir sobre el rumbo que tomara tu carrera.
-Director-sama, hemos tenido días difíciles… he dejado de dormir bien, usted sabe, los llamados, las tareas, exámenes y esas cosas y tal vez sea por eso pero no comprendo de que me habla.
-Tuvimos que modificar el guión porque no quieres hacer desnudos, muy respetable, pero debes entender que la temática de la película a pesar de tener como personajes centrales a adolescentes es bastante adulta, y por eso requiero de escenas igual de adultas.
-No me quitare la ropa, no es solo un capricho director-sama, debe entender que muchos niños me siguen y si de pronto hago algo como tal podría dar un mal ejemplo, ellos aún no son capaces de distinguir entre la verdadera Sana y un personaje, es por eso que me niego.
-Respeto esa decisión, pero a cambio te pido que consideres aceptar las nuevas escenas dentro del libreto.
-¿Nuevas escenas?
-El año pasado hiciste unos comerciales para una marca de lencería con poses bastante cariñosas con un modelo ¿no es así?
-Bueno si…pero…pero ¿en la película? Además en esa época ni si quiera había ropa interior.
-Como sabes las escenas se ponen bastante intensas y violentas y bueno, ya había considerado meter estas escenas pero debido a la nula experiencia de Akito he pensado mucho en incluirlas, sin embargo, después de verlos actuar y entregarse tanto a su trabajo me he decidido ¿aceptarías tener algunas escenas románticas con Akito? Y del mismo modo ¿escenas un poco fuertes con Naozumi?
-Ok director-sama ya entendí, quiere que Azuka use su cuerpo para molestar a Karasuma ¿o no? Justo como ocurrió en aquel comercial, el cual además no se transmitió aquí, fue encargo de una empresa Europea.-comento la chica tratando de disimular un leve sonrojo.
-Exactamente Sana ¿aceptarías hacer eso? Tu verdadero amor es Sorata pero sabes cómo es Azuka, o más bien como la has hecho ser, siente bastante diversión al hacer ese tipo de cosas ¿ o me equivoco? Además ya casi aceptabas las escenas con Sorata, sabías que sus personajes son bastante maduros, prometimos que cuidaríamos mucho las escenas.
-No me queda de otra, hay demasiadas expectativas en esta película, aunque no negare que me incomoda un poco, sobre todo por…
-¿Por qué?
-No por nada, iré a cambiarme, o retrasare el trabajo.-la chica se levantó y salió rápidamente hasta llegar a su camerino, en el cual entro y cerro con seguro para ir directamente a ver su rostro en el espejo, y tal como lo esperaba, este estaba pintado de un carmín bastante lindo.
La chica tomo asiento y trato de estabilizar su ritmo cardiaco.
-No puedo evitar pensar en Hayama, él estará allí y verá…mi cuerpo aun si la escena es con Nao…Karasuma estará allí.-la chica se sonrojo aún más mientras negaba con la cabeza para callar sus pensamientos- porque él es la razón, si he de ser sincera me da mucha vergüenza que el este allí, si fuera cualquier otro…pero no, es Hayama quien me vera en todo momento, seguramente se burlara como siempre, lo se mis pechos no son tan grandes como los de Zulema o como los de las chicas americanas, pero de todas formas ¡¿Por qué me preocupo por eso? Él no me importa, ya no es nada mío, ya no… ¡Freda porque viniste a llenarme al cabeza de cosas raras!
45 minutos después ya todos estaban en su posición, Sana llevaba bonita túnica que habían confeccionado especialmente para esa escena, no era un kimono, era muy rustico para serlo, pero la tela con la cual estaba hecho hacia a esa prenda tan simple parecer de toda una princesa.; por su parte Hayama llevaba su traje oscuro y rustico, un ninja debía vestir con humildad y más ante su señora.
-Sana me gusta el control que tienes sobre Azuka, así que por favor haz lo que creas debas hacer, no puedo darte muchos consejos, tú y Naozumi son unos profesionales, incluso Akito está desempeñándose bastante bien, no se lo están comiendo, al contrario y él apoya mucho con su actuación la de ustedes, por lo que creo que ustedes conocen mejor que nadie que haría su personaje.
-Hable claro ¿Qué quiere que haga?
-Hazme llorar de emoción, haz de esta escena un mar de sensaciones.
Sana se limitó a rodar los ojos, comenzaba a preocuparle el disfrutar tanto de la actuación de Azuka, y es que siendo sincera, había sido el día de la sinceridad, le gustaba actuar como esa chica porque no le importaba nada y siempre hacía lo que sentía.
-Prepárense todos-el director daba las ultimas indicaciones a los camarógrafos mientras Sana respiraba profundamente en el set de su habitación y Hayama se hincaba en un rincón viéndola fijamente- ¡Acción!
Azuka caminaba por la habitación en círculos, parecía un animal encerrado, de vez en cuando golpeaba la pared con furia contenida para después arrojarse a la cama.
-Señorita Azuka…-decía Karasuma con voz queda, le preocupaba verla así.
-Ya no lo soporto, necesito salir-la voz de la chica era hueca, el exceso de llanto y gritos la habían dejado en un estado lamentable- mi padre está conspirando contra Sorata mientras yo estoy aquí cautiva.-poco a poco la chica se había ido acercando al ninja que estaba a los pies de su cama, expectante.-necesito ser libre de nuevo.
-Su padre me prohibió dejarla salir.-el chico no le quitaba la mirada de encima, sabía que estaba mal, los ninjas no ven a su amo a menos que se lo ordenen, pero él no podía dejar de contemplarla, y es que aun así, bueno, sobre todo así se veía hermosa, estaba sentada a unos centímetros de él, lo miraba con un gesto infantil, y es que aún era una niña en un cuerpo de adulta, y vaya cuerpo.
-Estas cuatro paredes serán mi tumba, por más intentos que hago, es imposible escapar.-la chica parecía a punto de llorar nuevamente, y aunque ella lo negara, Karasuma la había visto llorar cada noche desde que su encierro permanente se decidiera, se hacía la fuerte pero incluso ella comenzaba a hartarse.
-Le conceden cualquier cosa que desea, si quiere entretenimiento puedo hacer traer a unas geishas para que bailen o toquen para usted.
-Eso no es divertido, no para mí, mostrarme que incluso ellas tienen más libertad que yo misma.-la chica se había ido dejando caer sobre su acompañante poco a poco, hasta que lo tenía en el suelo, pasándole todo su peso y sonriendo por primera vez en días ante la inexperiencia de Karasuma.
Un ruido en uno de los ventanales los hizo reaccionar, el chico tomo a la castaña en brazos y con movimientos rápidos la puso tras el mientras con la mano libre lanzaba sus estrellas hacia dónde provenía el ruido, pero estas fueron esquivadas por dos espadas usadas con destreza.
-Grato recibimiento.-Sorata entraba por la ventana detrás de sus escoltas, las chicas gemelas, quienes veían a la pareja con fastidio, al parecer las estrellas si las habían tomado por sorpresa y su instinto las había salvado en el último momento.
-¿Qué haces aquí?-Azuka se había levantado y se dirigía hacia ese traidor, con quien no había hablado desde el día del incidente.
-¿No te da gusto verme?-se había adelantado mientras sus ninjas se sentaban en el suelo y comenzaban a meditar.
-¡Nunca hablaste de tener una prometida!-grito la chica encarándolo, a pesar de ser más pequeña que el hombre frente a ella, su ira la hacía verse amenazadora, incluso las gemelas se habían puesto alerta.
-No es asunto tuyo Azuka, es más no veo porque debe interesarte si tengo…
-¡Yo soy tu novia!-la chica no estaba dispuesta a dejarse pisotear, era ella la que dejaba a los hombres, la que engañaba pero nunca la engañada.
-Bueno Azuka, lo nuestro es amor y bastante pasional debo decir-una sonrisa ladina se asomó de su rostro mientras recorría el cuerpo de la castaña- pero eso no tiene nada que ver con el matrimonio y Hitomi es la indicada para llevar a cabo el trabajo de mi esposa.
-¡Eres un desgraciado! ¡Nadie se burla de mí!-grito la chica mientras trataba de golpear al ojiazul, pero este la derribo de un empujón sobre la cama y comenzó a tratar de besarla, en el acto Karasuma se arrojó contra ellos pero fue interceptado por las gemelas, y así comenzaron una silenciosa lucha, como solo los ninjas pueden hacerlo.
Azuka logro patearlo en su hombría y se zafo, pero solo había avanzado unos pasos cuando Sorata volvió a arremeter contra ella y la acorralo contra la pared mientras trataba de desgarrarle el camisón.
-Entiende bien esto Azuka ¡Yo no soy como los hombres de tu palacio, quienes mueren por tenerte en su cama, yo tengo a muchas para eso, y nunca vuelvas a tratar de golpearme nuevamente o te pesara!
- Sue..Su-eltame, me lastimas.-logro decir la chica mientras el otro la abofeteaba haciéndola sangrar, en el acto Karasuma mando a volar por la ventana a ambas chicas y lo empujo lejos de Azuka, amenazándolo con la daga.
-Karasuma… no lo dañes.-la chica hablaba con dificultad y se veía con miedo de ver lo que había provocado.
-Se atrevió…a golpearte.- no le quitaba la vista de encima y echaba fuego e ira por los ojos, Sorata al verse sin las gemelas se sentía un poco desprotegido.
-Si lo matas traerás la guerra.-la chica temblaba un poco al ver a Karasuma con esa mirada.
-Lárguese del cuarto de la señorita Azuka ahora ¡O no respondo!-gritó tratando de controlarse.
-Ella pedirá que vuelva, ya lo veras, me rogara.-dijo mientras salía rápidamente por la misma ventana por la cual había entrado.
-¿Se encuentra bien?-dijo el ninja mientras veía fijamente a la chica, quien aun sangraba, aunque parecía no ser consciente de ello.
-Si…solo debo tomar un baño, llamare a una de mis doncellas y…
En ese instante una chica de ojos grandes y marrones con el cabello corto entro velozmente seguida por cuatro niñas no mayores de 12 años, incluso la chica principal no parecía ser mayor de 14.
-¿Se encuentra bien princesa? Escuchamos ruidos y pensamos que alguien había…
-Estoy bien-Azuka había notado el rasgado de su camisón y se ocultaba un poco tras Karasuma- solo…
-Pero princesa-la chica se había adelantado mientras las otras niñas permanecían con la mirada gacha y en silencio- su labio está sangrando.
Azuka se tocó delicadamente el labio y noto de donde provenía ese sabor salado que hacía rato sentía en la boca.
-Princesa ¿Qué ha pasado? Incluso su túnica… está…
-No es nada grave…
-Pero…-no se darían por vencidas, si algo pasaba su señor debía saberlo en el acto.
-Es algo vergonzoso Yuki, no quiero hacer un escándalo por esto, promete guardar el secreto.
-¿Vergonzoso?
-Karasuma y yo…estábamos…ya sabes, entendiéndonos.-dijo la chia desviando la mirada mientras notaba los músculos del chico tensarse al escuchar esas palabras con ese tonito de voz.
Todas las chicas se ruborizaron en el acto y haciendo grandes reverencias de disculpa se alejaron sin dar la espalda hasta estar completamente fuera de la habitación.
-Princesa…-atinó a decir el chico.
-Cállate, y prepárame ropa limpia y curación para esto.-contesto la chica mientras se escondía tras el biombo y comenzaba a despojarse del camisón.
-¡Corte!-gritó el director con banderas de Japón en las manos y llorando de felicidad ante tal muestra de talento.
-¡Perdóname Sana-chan!-grito Naozumi quien llegó corriendo hacia ellos y trataba de abrazar a Sana mientras esta de ponía una bata sobre el camisón roto y a la vez se llevaba las manos a los labios- Soy un maldito ¡te lastime!
-Ahora si se te pasó la mano idiota, la hiciste sangrar de verdad.-dijo Hayama quien le alcanzaba unos pañuelos a Sana, quien aún no reaccionaba del todo ante la herida.
-¡¿No te mordiste la lengua?-dijeron las gemelas al aparecer furiosas por la ventana-¡ No seguiste la coreografía, salimos volando y no estábamos preparadas, casi caemos mal y nos lastimamos de verdad! Apenas y la viste herida y te olvidaste de todo.-dijeron las chicas aun sobándose los brazos, donde seguramente se habían impactado.
-Sana-chan estas sangrando mucho.-dijo el director algo preocupado-¿Dónde está Rei?
-En el camerino de su novia, hace mucho que no hace bien su trabajo.-dijo Sana por fin, tratando de controlar un poco la sangre.
-Necesitas ir a la enfermería, eso se te hinchara, debiste meter las manos o algo.-dijo Hayama mientras la tomaba en brazos ante la sorpresa de todos y se marchaba corriendo con la chica que gritaba que la soltara ya que podía caminar perfectamente.
-¡Oye! ¿A dónde llevas a Sana- chan?-grito Nao corriendo tras ellos y seguido por las gemelas, quienes aún querían dar pelea por su casi fractura.
Varios días del incidente las cosas en el set habían vuelto a la normalidad, después de la preocupación de Hayama, Sana no podía más que ser amable con él, no cualquiera se preocupaba así por ella, habían comenzado a llevarse un poco mejor, y la prueba era ver a una castaña y a un chico chita salir de la escuela caminando juntos, como dos buenos compañeros.
-¡¿Por qué tu si lo sabias?-grito la chica mientras trataba de golpear a su acompañante con su mochila, aunque sin éxito.
-A diferencia de ti, a mi si me preocupa mi educación y le pido los apuntes a Fuuka todas las noches.-contesto el chita, quien caminaba esquivando los mochilazos.
-Ah claro, la otra de tu harem, como olvidarlo, desde siempre has sido un baka.
-¿Acaso te molesta?-dijo frenándose de pronto y tomando a la chica de la muñeca para evitar ser golpeado.
-¡Claro que no! Por mi haz tu harem más y más grande.
-Siempre sacas a relucir el tema Kurata, a veces incluso creo que sigues celosa de tu mejor amiga.
La castaña lo miro enojada y sin más se soltó.
-Es tu culpa, me provocas y sacas mi espíritu de lucha, me voy a casa, tengo muchas cosas por hacer.
-¿Y cómo piensas presentar el examen de mañana sin apuntes?
-Eres mi tutor, debiste haberme preparado para eso, en vez de solamente molestarme.
-Hoy no tenemos llamado, podemos estudiar si te parece la idea eso si hay tiempo en la agenda de la gran Kurata.
-¿En tu casa? Tus novias no me dejaran tranquila.
-¿Quieres pasar o no?
-Está bien, llamare a Rei, voy a mi casa a cambiarme y te veo en una hora en la tuya, y espero no sea una trampa para hacer cosas raras.-dijo la chica caminando rápidamente hacia su casa, a pesar de tratar de llevarse bien con él las cosas siempre terminaban así.
La castaña entro a su casa mientras veía a su madre recorriendo el jardín en su auto de carreras seguida por su ex esposo, la castaña soltó una pequeña carcajada al ver a Maro-chan disfrazada de corredor de carreras, con su propio auto y una mini pista en la cabeza de su dueña; sin perder más tiempo fue a buscar algo en la cocina, encontró un poco estofado con una nota de su madre, lo comió más rápido de lo normal y subió a buscar a Rei, a quien milagrosamente encontró aun en la casa preparándose para salir con su adorada Asako, al parecer terminaría temprano de grabar, el hombre asintió a todo sin poner ningún pero, incluso acepto que su amiga fue a la casa de ese Hayama y sin más le dio un beso en la mejilla y salió rumbo a la florería más cercana dejando a la castaña como piedra, y es que el amor podía volver loco a cualquiera. Rápidamente subió a su habitación y se cambió el uniforme por un short corto de mezclilla y una blusa floja con estampado de sandía, se puso unos zapatos rojos y tomando sus cosas de matemáticas se dirigió a la casa de su ex novio dispuesta a no pelear con ninguna de las chicas en esa casa.
Veinte minutos después Hayama hacia pasar a Sana, quien entraba sigilosa, mirando a su alrededor dispuesta a dar pelea a quien sea que la molestara.
-No te molestes, no hay nadie en casa, ni siquiera la "escandalosa", cuando llegue había un letreo avisando que dormiría en la casa de una amiga para poder estudiar mejor.
-¿Y tus novias?
-Tienen llamado hasta muy tarde.
La chica se adentró en la casa e inconscientemente camino hasta el comedor, sintiéndose más tranquila, ya no tendría que preocuparse por nadie…aunque hora estaba completamente con Akito Hayama.
-Oye Hayama ¿ya sabes lo de nuestras escenas? Hablo de Azuka y Karasuma.
-Si.
-¿Y no te molesta?
-¿Y a ti?
-No lo sé, es raro.
-Eres actriz, debes saber que son ellos y no nosotros.
-Por eso te pregunto…tu aun no sabes separar esas cosas…
-Entiendo a la perfección, Azuka no se parece a ti y no es difícil separar esas cosas.
-Pero si nos besamos…-la chica se había sonrojado aunque trataba de controlarse- son nuestros labios.
-Pero son sentimientos fingidos, además un beso no es un beso a menos que tú quieras que lo sea, eres demasiado primeriza en esto Kurata, con el tiempo deja de importarte…
-¡No seas cínico!-grito la chica estampándolo contra la mesa!
-¡¿Quieres dejar de golpearme por cualquier cosa?
-No quiero, baka.
-Entonces dejare que repruebes el examen.
-No lo permitas Hayama-sama.-dijo la chica hincándose ante él y juntando sus manos.
El chico sin prestarle atención comenzó a sacar varias hojas con ejercicios y los resolvió en voz alta, enseguida la chica se levantó y presto atención del procedimiento.
Las horas pasaban y la hoja se llenaba de más y más cosas, libros, calculadoras, hojas arrugadas, basura de goma y lápices hasta que el sonar del celular de Sana los saco de su concentración.
-Bueno, Sana Kurata al habla.
-Hola Sana-chan ¿estás en casa? ¿Te gustaría salir a cenar?-dijo una voz bastante conocida por la bocina.
-No puedo Nao, mañana tengo examen de mi materia débil y estoy estudiando en casa de Hayama ¿no te gustaría venir?
-¿Por qué invitas a la gente a casas ajenas?-dijo Akito con la voz más siniestra que podía, y es que quien se creía ella para invitar a ese tipo a su casa, una cosa era soportarlo en la filmación y otra tener también que aguantarlo en casa.
-Este…la hermana de Hayama…no mejor no Sana-chan, ella me da miedo, ya le he firmado cuanto papelito me ha puesto enfrente pero…mejor lo dejamos para otro día.-contestó el ojiazul antes de colgar rápidamente.
-Pero Nao…-la comunicación se había cortado- vaya ni siquiera pude decirle sobre la ausencia de tu hermana.
-Bastante cobarde, así como va a prosperar su relación.
-No es tu asunto, además el no es un pervertido como ciertos chitas.
-¿Ya lo invitaste a tu cama?
-¡Eso no te incumbe!
-Claro que me incumbe.
-¿Por qué?-la chica estaba realmente aturdida.
-Solo piénsalo.-contesto el chico desviando la mirada y harto de la torpeza de esa japonesa.
-Si no me dices no puedo saberlo.
-¡No te lo diré tonta!
Un fuerte sartenazo zanjó el asunto, y cuando el chico estaba dispuesto a desatar su furia hacia la castaña vio dos pares de ojos café viéndolo con enfado, mientras unos mechones de cabello negro se movían frente a él, por el esfuerzo de casi romperle el cráneo con el objeto.
-¡No le grites a Sana!
-¿Cómo rayos…-el chita había comenzado a asimilar lo ocurrido, mientras su compañera aún estaba con los ojos y la boca abierta ante tal velocidad.
-¿Qué están haciendo?-dijo Georgea mientras se separaba de su hermana, quien aun tenía el sartén preparado por si su amigo daba pelea-Eso parece muy difícil.
-¿Dónde está Zulema?-el chico aún se sobaba el gran chipote hecho por su amiga, mientras Sana notaba con tristeza como a ella no le reclamaba nada por el ataque sufrido.
-Se quedó en la entrada-Georgea seguía revisando los libros al notar la indiferencia de todos hacia su pregunta.
-¿Por qué peleaban esta vez?
-Nada importante Freda.
-Hayama habla de cosas extrañas y le enoja el hecho de que yo no comprendo.
-Akito siempre ha sido así ¿o realmente te incumbe la vida de Sana? Dime la verdad Akito.
-No es nada importante, Kurata sigue con tus ejercicios o no estarás lista para mañana.-dicho esto la castaña se apresuró a seguir con su tarea.
-¿Son matemáticas?-ataco de nuevo Georgea viendo cuidadosamente el procedimiento realizado por Sana.
-¿No es obvio boba?
-Nadie contesta a mis preguntas, debo estar segura por mí misma.
-Nunca dejas de hablar.
-¡No te desquites conmigo! ¿No eres buena en matemáticas Sana Kurata?-dijo la hermana desviando el tema rápidamente mientras le sacaba la lengua al chico, quien se limitó a fruncir más el ceño y cruzar los brazos.
-Solo dime Sana, y no, no soy nada buena¿quieres escuchar mi canción sobre mi trágica vida de perdición con las matemáticas?
-No gracias, con mi desgracia interna basta.-dijo la chica sonriéndole- yo también debería empezar a escribir una canción.
-Jajajaja bueno ya tenemos algo en común, ahora somos compañeras de dolor, al parecer las matemáticas no están en nuestros genes.-dijo Sana palmeándole el hombro a su nueva amiga.
-En realidad tú y mi hermana tienen aún más cosas en común…
-Déjalas Freda, no queremos que terminen por hacer una locura y más con Zulema por aquí.
En ese momento entró la mencionada, que al ver a todas allí reunidas inflo las mejillas en señal de enojo y torció la boca.
-¿no te pudiste tardar más?-comento Freda poniendo los ojos en blanco preparándose para alguna escena.
-What is she doing here? Why darling? Why? (¿Qué esta haciendo ella aquí? ¿Por qué cariño? ¿Por qué?)- la chica se había acercado bastante al chico , y de pronto comenzó a acercar su rostro sin que el chico se inmutara, todas sabían lo que sucedería a continuación hasta que…
-Ahh!-grito la americana al ser jalada de la trenza por Georgea, quien la miraba con fastidio.
-¿Qué te proponías hacer?
-Something that you can´t do (algo que tu no puedes hacer) –contesto Zulema poniéndose frente a Georgea y echando chispas por los ojos.
Los ánimos se calentaron con solo miradas, la inglesa trato de darle un golpe en la cara pero esta lo esquivo fácilmente retrocediendo, mientras la pelinegra contraatacaba con una ronda de patadas, pronto Zulema se vio acorralada y sin dudarlo le soltó una fuerte patada en el estómago, Gerogea perdió el equilibrio mientras su contrincante se apresuraba a darle una patada descendente, pero su pierna fue tomada por la chica quien la lanzo lejos antes de apresurarse a ponerse de pie más furiosa que antes y sin miramientos se arrojo hacia ella soltando puñetazos más rápidos y peligrosos, mismos que la ojos color miel aun esquivaba pero con mucho esfuerzo hasta que Hayama tuvo que tomar a Sana de un brazo y colocarla tras él, esa patada había estado demasiado cerca, y Zulema lo sabía, rápidamente Freda tomo un libro y con su buena puntería lo lanzo a la cabeza de su hermana, quien se vio derribada al instante.
-¡Duele! ¿Por qué hiciste eso hermana?-grito la chica ya en el suelo, derribando a la otra de pasada.
-Estas destruyendo la casa de Hayama y eso sin contar que ambas casi lastiman a Sana.
-¿De verdad?-recién notaba lo cerca que estaban- Perdón…me deje llevar y no la vi.
-Sha has the fault (ella tiene la culpa) debió quitarse.-dijo Zulema poniéndose de pie y viendo a Sana con rencor para después desviar la mirada con altivez.
Freda dio un paso lista para hacer entrar en razón a la chica, y dispuesta a iniciar otra pelea cuando Hayama se adelantó ante la sorpresa de todas.
-Ella no hubiera podido, no sabe artes marciales como nosotros, si yo no hubiera estado aquí, la habrían golpeado.-contesto el chico reprimiéndose, estaba furioso, eso había estado muy cerca, y nadie iba a tocar a esa chica en su presencia, se había entrenado años con el propósito de protegerla, y aunque ella no lo quisiera lo iba a hacer.
-Lo lamento Sana, perdí el control de mi misma.-dijo Georgea haciendo una gran reverencia, y es que había visto la ira nacer en los ojos de su amigo, estaba realmente molesto y dispuesto a explotar contra quien se le enfrentara y ella prefería pasar de una pelea verbal, a fin de cuentas tenía muy claro la importancia de la japonesa en la vida del chico.
-¡Quiero que las dos…no, las tres se vayan ahora mismo a su habitación y no se atrevan a poner un pie afuera hasta mañana!-dijo Hayama sin verlas, estaba enojado y era el explotar ya era inevitable.
-Akito…my love(mi amor)-comenzó la americana.
-Habla enserio, Zulema y Georgea, caminen.-la inglesa era muy observadora, sabía que era en serio y se apresuró a subir con las demás quienes habían notado el peligro.
-Hayama…no tenías por qué ser tan grosero con tus novias-la castaña veía a su compañero tratar de poner orden y regresando a sus ejercicios- si las tratas mal me odiaran más que antes, y eso no es bueno para la promoción de la película.
-No se atreverán a hacer nada.
-Pero en serio no fue tan peligroso, pude haberme agachado o…
-No comprendes que tan cerca estuviste.
-No podrían hacerme más daño del que ya hiciste tu.-dijo la castaña zanjando el tema con ese comentario y regresando a sus entretenidos ejercicio sin mirar siquiera al chico.
El examen del día siguiente era esperado con miedo por la mayoría de los alumnos, quienes aun repasaban formulas mientras el profesor pasaba lista y contaba los exámenes, incluso a Fuuka se le veía nerviosa, Tsuyoshi tenía ojeras de días y Aya estaba en un tono azul bastante penoso; Sana se limitaba a tratar de repasar mentalmente todo lo aprendido la noche anterior, después del incidente no habían vuelto a tener interrupciones hasta ya muy entrada la noche, cuando el padre Hayama regreso del trabajo, y después de cenar se ofreció a llevar a la chica a casa.
-Lo harás bien.-escuchó Sana a su lado, y al girar la cabeza vio a un Akito Hayama indiferente quien jugaba aun con su lápiz, en ese instante apareció el profesor repartiendo exámenes y dando instrucciones de cómo llenar las hojas de respuestas.
Dos hora después una cansada Sana se subía al auto de Rei para ir al set, había tenido que salirse antes de la escuela para lograr llegar a su llamado, pero por lo menos había terminado de contestar su examen.
-Y bien Sana-chan ¿qué tal el examen?-Rei parecía de buen humor, incluso tamborileaba los dedos en el volante mientras las luces le marcaban el auto, mientras la ex estrella de Kodocha se frotaba la sien tratando de aliviar el dolor de cabeza.
-Digamos simplemente que sabía de que hablaban las preguntas…si pude hacerlo bien eso ya esta en la conciencia del profesor.-y no volvió a abrir la boca hasta llegar al set, solo para marcharse corriendo a ver cuáles serían las escenas.
Solo necesito de veinte minutos para ser vestida y maquillada, su cabello debía lucir despeinado debido a la desesperación del encierro, y había logrado ese efecto después de semejante examen, en cuanto vio el libreto que le ofrecía un chico supo que la escena iba a ser difícil; la primera caída de Karasuma, su primer beso. La chica leyó lentamente la escena, los diálogos no representaban problema, había mucha facilidad de improvisar, además tenía muy bien analizado su personaje y sabía como hacerlo, sin embargo la situación la ponía incomoda, un dolor en la boca del estomago la hizo notar por primera vez cierto miedo a esa escena, lo único bueno era que Naozumi no estaría allí para verlo, tanto él como Zulema estarían grabando fuera todo el día junto con las gemelas.
Por su parte el chico chita no dejaba de repasar el libreto, había terminado rápido el examen y salido directamente hacia ese lugar para poder practicar, pero estaba demasiado nervioso, aunque no lo aceptaría nunca, además ¿Por qué debían verlos toda esa gente? No tenía problemas con besar a Sana, pero en público…bueno no era muy su estilo.
El director entro con Sana y Akito se puso de pie, ambos fueron colocados en el set del cuarto de Azuka y ensayaron un poco la escena, el director les hizo algunas indicaciones hasta llegar a la parte fea.
-Y bien chicos, en el guion no está especificado porque quiero que ustedes decidan ¿Quién besara a quién?- el director sonrió al ver la cara de terror de Sana y la ceja levantada de Hayama, ninguno de los dos se atrevía a decir nada.
-Buen-no director-sama yo…yo creo…Azuka es…pero…
-Se que Azuka lo haría encantada, pero también he pensado en Karasuma, al fin aceptara ese sentimiento y bueno podría atreverse ¿Qué dices Akito?
-No se si yo deba llevar todo el peso de la escena.-contesto mientras jugaba con su cola moviéndola de un lado a otro.
-Es tu momento de probarte como actor Hayama-la chica comenzaba a sonrojarse ¿pero por qué? Era solo actuación- tu puedes… gambate.-dijo la chica sacando una matraca y serpentinas mientras las lanzaba al chico.
-Está bien…tratare.
-Muy bien chicos, ustedes pueden, olvídense de sus problemas y enfóquense en la película.-el hombre salió rápidamente de la parte de filmación para sentarse junto al camarógrafo y gritar -¡Acción!
Sana veía tristemente por la venta mientras cepillaba su cabello, lucía un kimono sencillo color crema, sin estampados y un poco caído de un hombro, cosa que a la chica no parecía molestarle o importarle.
-Ya no soporto más este encierro.-un gran suspiro cerro la oración.
-Su padre le prohibió todo contacto con el exterior.
-Mientras tanto Sorata esta allá afuera con esa mujer-el cepillo había salido volando y sus puños se habían apretado fuertemente.
-Las cosas no van bien.
-¿A qué te refieres Karasuma?-la castaña le prestó atención interesada por su respuesta.
-Las acompañantes del Kyoto-sama…mataron a uno de los señores del pueblo vecino, a pesar de no haber sido una persona querida, su padre esta usando este acontecimiento para ponerlos contra Kyoto-sama y hacerlo asumir toda la culpa.
-¿Por qué lo mataron?
-No conozco esa información… pero puedo decir que los ninja sabemos como matar sin dejar rastro, si ellas lo hicieron y se dejaron descubrir…entonces están planeando algo.
-No me interesan sus asuntos si no me ponen en libertad.
El chico yacía arrodillado frente a su ama, quien estaba sentada en la cama viéndolo cuidadosamente.
-Señorita Azuka…
-Solo di Azuka, de todas formas terminare casándome contigo y viviendo en este encierro.
-Usted es mi ama y yo le debo lealtad.
-Eso me agrada…incluso creo poder divertirme un rato contigo.-la chica se incoó frente a él viéndolo de una manera curiosa y expectante.
-Debes dejar de ser tan inocente.
-¿Inocente?
-Bésame.-dijo la princesa mientras tocaba su labio inferior con uno de sus dedos.
-Pero señorita Azuka…
-Es una orden.-la chica sonrió ante la idea, ahora no podría escapar.
Se quedaron viendo por una fracción de segundos mientras Karasuma la veía fijamente, se inclino un poco hacia ella y…
-Bueno lo admito, soy incapaz de besarla.-dijo Hayama convertido en chita mientras todos se caían de sentón ante su manera de decirlo.
-Lo hare yo, y asi te mostrare como ser una buena actriz, separando vida personal de vida profesional.-la castaña se veía segura de si misma y despreocupo a todos mandándolos de nuevo a sus puestos mientras ella regresaba a su posición con su ninja, viéndose finamente y perdidos en su mundo.
-¡Toma 2! ¡Acción!
La castaña recorrió con la mirada el rostro del chico, quien la miraba como se ve a un objeto valioso.
-¿No te atreves a hacerlo Karasuma? Entonces lo hare yo.-la chica sonrió de forma traviesa y comenzó a acercarse a los labios del chico mientras con su mano tomaba la cara del sirviente, pero cuando sus bocas estaban casi rozándose…
-¡No puedo! ¡Hayama baka!-gritó Sana arrojando lejos Al chico y corriendo rápidamente dejando a todos completamente atónitos.
La gran Sana Kurata se niega? y ahora que haran? ha empezado a sentir algo por Hayama de nuevo?
