Hola a todos! creo no haberme tardado tanto XD quiero agradecerles por sus maravillosos reviews que me han inspirado para continuar rapidamente...eso y que estoy viendo otra vez el anime y como que me motiva XD (y hace que renazca mi odio por Fuuka) los dejo leer, disfrutenlo.
+Personajes propiedad de Miho Obana
"Fui incapaz de besarlo, esa es la palabra, incapaz, no fue que no me atreviera, ni que no quisiera, porque siendo sincera llevo añorando mucho tiempo esto, es un secreto ¿ok? Pero me gustaría volver a sentir sus labios presionando los mío como antes, y sentirme fuera de cualquier peligro, sentirme segura nuevamente como si en el mundo solo existiéramos él y yo, si así fuera siempre estaríamos juntos, nadie lo hubiera herido y no se hubiera marchado a aquel país; lamentablemente él hubiera no existe.
Aun siento latir muy rápido mi corazón, estuvimos tan cerca uno del otro, yo soy muy cobarde, a pesar de hacerme la fuerte jamás he sido capaz de besar a alguien, aun cuando quisiera, de esas cosas siempre se encarga Hayama, él es el pervertido ¡yo me limito a golpearlo para defender mi honra!
Estamos creciendo o eso creo, las cosas ya no son como eran antes, ojala nos hubiéramos quedado siempre en primaria, sin un título y aun así apoyándonos, todos sabían que había algo entre nosotros y nadie se metía con eso, y ahora comenzamos a tener más problemas de adultos…¡Qué diablos! Nuestros problemas ya eran muy serios y esto no será más fuerte…solo debo dejar de pensar en las cosas de Freda, ni siquiera estoy segura de que sea verdad…aunque hay cosas que solo Hayama y yo sabemos…¡Qué vergüenza! ¿te imaginas que le haya contado de mis lunares! El prometió no decirlo pero y si…"
La chica vio cómo su cuaderno era arrebatado de sus manos y lo siguiente que vislumbraron sus ojos fue una cola de mapache.
-¡Ha-Hayama!-gritó con la técnica de voz aprendida en su niñez para poder proyectarla sin lastimar su garganta.
-¿Qué es esto?.-el chico mapache pasaba las paginas sin leerlas a fondo cuando recibió de lleno el martillo rojo de la chica quien no dejo de aporrearlo hasta cansarse.
-¡Pervertido! ¡Baka! ¡Los chicos no deben leer los diarios de las chicas o se les saldrán los ojos y luego le escurrirá el cerebro!-gritaba la chica mientras golpeaba al saco de box en que se había convertido su ex novio.
Una vez su ira se había disipado la chica tomo con cuidado aquel cuaderno que sabía más de ella que nadie y lo metió entre sus cosas.
-¿Cómo entraste? ah y hace mucho que no te veía como mapache, comenzaba a extrañar esa faceta tuya.
-No pusiste el seguro, te llame pero no contestabas, entonces decidí entrar para cerciorarme de si seguías con vida o estabas tratando de fingir tu muerte.-el chico movió inocentemente sus orejitas mientras decía esto.
-Ahh…solo estoy-la chica buscaba alguna excusa en su cabeza-estoy algo cansada.
-Te vi tomar tres energéticos mientras estabas en maquillaje.
-Ahh…entonces me siento mal, si eso es me duele la vértebra izquierda.
-Si así fuera estarías en el suelo sin poder moverte.
-Estoy en mis días.
-¡Eso no tienen nada que ver!
-Simplemente…soy incapaz de hacerlo…
Un silencio incomodo se apodero de la escena mientras la castaña desviaba la mirada y se sentaba nuevamente en el suelo, donde había estado hasta la llegada de Hayama; después de un rato el chico se sentó a su lado.
-Siempre hemos podido hablar claro entre los dos ¿no es así?-comenzó el castaño más claro armándose de valor.
-Supongo…
-Yo no soy actor, estoy en esta película porque daba el ancho y al parecer el director quiere atraer más público con mi persona, algo fácil de descubrir si miras todo el elenco, estás tú, el sujeto ese Kamura, la novia del de gafas y demás actores; pero siempre he creído que te gusta actuar.
-¡Claro que me gusta! Es divertido fingir ser muchas personas diferentes y divertidas, con problemas o con mejor vida…y esas cosas.
El chico se quedó callado mientras la chica reflexionaba un poco sobre las cosas.
-Solo fue una pequeña falla, no importa Hayama, en cuanto descanse un poco repetiremos la escena y todo saldrá bien, ambos podremos ir a casa primero y…
-Deja de actuar, sé cuándo lo haces, no estas para nada tranquila lo note desde antes de que pararan la escena, podrás engañar a todos menos a mí, sé cuando eres tú y cuando estas actuando.-contesto el chico aun moviendo la cola de mapache mientras Sana lo veía sorprendida, era verdad no podía engañarlo.
-No puedo besarte, no soy capaz de separar a Azuka de mí, al parecer no soy tan buena actriz como creí, un beso no es nada para una actriz, es cierto pero se deben usar los sentimientos como si fueran verdaderos, y la mejor técnica es comenzar a sentirlos y yo…no quiero fingir esos sentimientos hacia ti porque…porque…¡Maldita sea simplemente no puedo!-grito la chica mientras de un puñetazo mandaba a volar a Hayama.
-Yo tampoco puedo.-el chico venía gateando hasta el lugar nuevamente con un chipote en la frente- no puedo besarte si hay tanta gente alrededor.-el chico movió la cara de manera que la castaña no pudiera percatarse de su sonrojo, nunca mostraba sus debilidades más que con ella, pero aun así era un tema en lo absoluto agradable.
-¿Te da pena? Ahora eres actor esas cosas no deben preocuparte.
-Yo no soy actor, solo estoy aquí jugando a serlo, además no me gusta que me vean besándote.
-Ah claro pero no fuera Zulema porque entonces hasta en las revistas apareces.-dijo la chica sintiendo como la rabia se acumulaba en su interior ¿Quién se creía el para sentir vergüenza de Sana Kurata?
-Es tema del pasado Kurata, ya olvídalo.- el chico odiaba volver a ese tema, por el cual no tenía perdón.
-Hay cosas que no se pueden olvidar ¡y tú tienes el cinismo de pedírmelo!
-Nunca te bese frente a una cámara ¿o sí?
-Pues no…
-Si lo hubiera hecho me habrían reconocido en todos lados, aunque no supieran mi nombre, y sin necesidad de hacer nada me hubieran conocido como tu novio.-el chico miraba con atención la pared, esa palabra era difícil de pronunciar y más frente a ella.
-Creo…-la chica aun no entendía lo que él trataba de decirle pero suponía era algo importante, por lo general él no hablaba mucho.
-Conociste a Zulema por las revistas, antes de eso ¿sabías quién era?
-¡¿Cómo iba a saberlo? Si no hubiera estado besándote en esa foto tamaño poster ni siquiera me hubiera enterado de tu infidelidad.
-Es así de simple, por eso no voy a besarte y tampoco lo había hecho antes, ah y por cierto te dieron dos horas de descanso, ve rezando tus mantras o como sea que entres en papel porque debemos terminar esa escena.-el chico salió del camerino dejando a la actriz en completa perplejidad.
-No entendí nada…-rápidamente la chica corrió hacía su escritorio y saco un pesado volumen titulado "Entendiendo a Akito Hayama", era un ejemplar escrito por el entrenador del artista marcial y les había hecho llegar a todos los actores uno, era una especie de diccionario del idioma chita-lobo solitario-mapache y rey simio.
-Veamos según esto él quiso decir…¡No me besa porque no quiere colgarse de mi fama, además de que no necesita demostrarle nada a nadie!-la chica analizo un poco más la respuesta obtenida, era cierto Hayama nunca había tratado de presionarla a decir nada sobre él o hacer pública su relación, él había llegado a la sima pro sus propios medios, era Akito Hayama, el karateca ganador de varios torneos, no el novio de Sana Kurata, así como ella era la gran actriz, no la ex novia de Hayama, en cambio Zulema…era la chica que salía con Hayama…solo eso; y eso la hacía sentirse un poquito bien.
Más tarde la chica salía de su camerino aún pensativa sobre las palabras de Hayama, se había mentalizado para hacerlo, esta vez todo saldría bien, solo debía dejarse llevar y pensar en otra cosa, ella era una profesional, le gustaba actuar, era su vida y un simple beso no iba a interponerse, aun si fuera dirigido al antiguo rey simio, si era preciso fingiría esos sentimientos, si, fingiría…aunque la castaña no paraba de pensar en esa palabra…fingiría…se oía tan…tan fingida.
-¿Piensas hacer tu trabajo o volverás a salir corriendo?-el chico estaba esperándola en las afueras del set.
-Lo haré, Azuka y Karasuma se besaran, así que prepárate ¡Por que será el mejor beso de toda la historia!- gritó la chica mientras los de utilería y maquillaje se quedaban atónitos ante las palabras de la joven actriz, y el chico desviaba la mirada, esa chica seguía diciendo cosas sin sentido y era lenta para comprender el impacto de las mismas.
Los chicos entraron y regresaron a sus puestos, Sana se mostraba más tranquila que la vez anterior mientras era animada por Asako y Rei desde fuera del campo de visión de las cámaras.
-Guys(chicos) espero este tiempo los haya ayudado a calmarse, no quiero presionarlos pero han venido algunas personas a fotografiarlos para la publicidad de la película y son gente ocupada no podemos hacerlos esperar mucho.
-No se preocupe director-sama, saldrá en una toma-la castaña sonrió con seguridad y se posiciono donde le indicaban que había sido cortada la escena anterior, mientras el castaño claro hacía lo mismo algo inseguro ante las palabras de la chica ¿una toma? Él no era el chico Kamura para sacarlo todo en una toma y menos si la mitad de la escena recaía en él.
-¡Acción!
Ambos se miraban fijamente, Karasuma sin expresión pero su lenguaje corporal denotaba algo de nerviosismo, por su parte la chica sonreía mientras recorría su rostro con la vista.
-¿Quieres que te de tu primer beso?
-A-azuka…
-Muy bien lo haré.-dijo la chica acabando con la distancia y fundiéndose en un beso, al principio era lento, Karasuma mantenía los ojos abiertos por el asombro; pero poco a poco el beso se volvió más apasionado, la chica paso sus brazos por el cuello del chico y dejo caer por completo su peso sobre él, cuando el chico comenzó a animarse y posó sus manos en la cintura de la chica ésta se apartó de inmediato, se puso de pie y puso distancia entre ambos mientras una sonrisa ladina se formaba en su rostro.
-A-azuka.-se limitó a decir el sirviente tratando de acercarse nuevamente.
-Suficiente por hoy, fue algo amateur pero te prometo que mejoraras, estas con una experta.- dijo la chica sonriendo esta vez con una sonrisa sincera al ver a Karasuma mirándola fijamente, ella había logrado su propósito, lo tenía comiendo de su mano, y eso le agradaba.
-¡Corte! ¡Awesome! (asombroso)-gritaba el director mientras Rei y Asako se acercaban a felicitar a Sana.
-¡Victory!(victoria).- grito la castaña mientras sonreía al haber vencido ese obstáculo por sí misma.
-Eso estuvo genial Sana-chan, le diste un gran toque a la escena.-comentaba Asako mientras abrazaba a su amiga- todos esperábamos un beso tierno pero…
-Azuka no es tierna, eso lo comprendí hace rato al preparar la escena, no es que no quiera, simplemente no puede serlo, por eso quise que fuera así ¿te gusto?
-Si Sana-chan nos sorprendiste a todos…
Las voces de los demás se perdieron para Akito Hayama, quien en cuanto logro salir del trance se puso de pie y se dirigió lentamente a su camerino, pateando las cámaras interpuestas en su camino, así como ignorando a los que se acercaban para felicitarlo u ofrecerle una bebida, para el lobo solitario nada de eso tenía importancia en el momento, podía sentir sus labios calientes, aun podía reconocer el sabor de su Sana Kurata y esa sensación que lo albergaba después de cada beso, y eso estaba mal, estaba furioso con el mismo, no podía permitirse aquel sentimiento porque había prometido marcharse cuando ese año terminara, y para eso debía sacarse a la castaña de la cabeza, había estado controlándose por mucho tiempo, ya no quería molestarla más, ella siempre le dejaba en claro sobre el final de lo suyo pero…algo en su interior aún no lo aceptaba por mucho que se engañara diciendo que sí.
Después de posar para algunas fotografías ambos chicos fueron liberados para ir a casa, Rei y Asako esperaban a Sana afuera, en el auto; la castaña se encontró a Hayama a la salida y le sonrió mientras el desviaba la mirada.
-Buen trabajo Hayama, improvisas muy bien.
-Ahh.
-En serio, no te estoy adulando te lo dice una súper estrella, tienes potencial.-le dio unas palmadas en la espalda mientras se dirigían a la salida-¿quieres ir con nosotros? Te podemos dejar en tu casa, o puedo bajarme en la tuya si estos enamorados me desesperan demasiado.-dijo señalando a la pareja mientras abría la puerta.
-No gracias.
-¿¡Pero por qué!
-No quiero rumores, vete a tu casa y déjame tranquilo.-dijo el chico convertido en lobo mientras se marchaba, pateando carros a su paso.
-Cada vez te entiendo menos… y encima de todo olvide mi diccionario en el camerino.-comento la chica subiendo por fin al carro.
-Sucede algo Sana-chan-comentó Rei notando de pronto la presencia de la ojos marrón-¿Por qué no quiso ir con nosotros?
-¡Porque los lobos solitarios son especímenes raros!-grito Sana envuelta en un aura roja.
Nadie se atrevió a contradecirla, ni siquiera a comentarle que tal vez Hayama era único en su especie.
"Las cosas van muy bien, la película ha creado expectativas muy altas, hace unos días salieron por fin publicadas las fotos de todo el elenco, el más destacado fue Hayama por supuesto, mis amigos y en general los de la escuela sabían sobre su participación en la película pero era un secreto para el resto de Japón, al fin se ventilo la noticia y fue un Boom! Todo mundo está especulando y director-sama está feliz, según él ahora se esperara con más ansias la película, porque está el trío más conflictivo Hayama-Kurata-Kamura, aunque yo diría que las cosas estarías peor si supieran que este triángulo es en realidad una especie de cuadrado tirándole a pentágono con las amantes inmiscuidas, pero eso nadie lo sabe y ellas tienen prohibido hablar del asunto, es lo bueno de ser famosa puedes decidir de qué temas se hablan y cuales están prohibidos.
Las tomas se han vuelto bastante complicadas, no solo con Nao, también con Hayama, y si están los dos es todavía peor, parece una guerra de egos, aunque hay algo raro, de pronto Hayama se ha vuelto muy frío, no me habla si no es necesario, incluso ha dejado por un tiempo las tareas de matemáticas, eso no me molesta mucho la verdad, casi nunca estamos en la escuela, y es menos frecuente que coincidamos en ella, eso me pone un poco triste, es muy aburrido sentarse sola y hasta atrás, si no fuera por mis amigas…
Las escenas de Nao también se han complicado bastante, nunca creí que pasaría pero le está costando bastante compenetrarse con el personaje, Sorata y Naozumi con muy diferentes, incluso se sonroja cuando besa a Freda y Georgea, y cuando besó a Zulema casi se pone a llorar, pero es que esa mujer da mucho miedo, cuando llego a ver como graba alguna escena romántica, lo hago seguido ya que él tiene más experiencia en este tipo de escenas, no para de disculparse y las gemelas no paran de decir cosas vergonzosas, seguramente es para ocultar su vergüenza; él hace su mejor esfuerzo y todo sale bien al final pero siempre se ve presionado y al termino del día está agotado, a veces salimos a cenar o simplemente me invita a su departamento a ver una película, aunque siempre termina quedándose dormido antes de la mitad, no lo culpo Azuka también es un personaje complicado, muy diferente a todos los que he hecho antes, con este si me despido para siempre de mi imagen de niña, eso es un hecho, tal vez fue un error escogerlo desde un principio, aunque tampoco puedo decir que no me divierto.
Aun así las cosas con Nao están marchando muy bien, es muy divertido trabajar con él, siempre ha sido mi amigo y ahora que es mi novio…bueno me agradan como están las cosas, aunque no puedo dejar de pensar en cómo eran las cosas con Hayama, mamá dice que es normal comparar a los hombres ya que soy un poco primeriza en esto, yo aún no se si debo confiar en su opinión sobre lo que es normal y lo que no. Ambos son diferentes, muy diferentes, pero ambos me gustan, bueno Hayama me gustaba por ser como era, nunca lo juzgue, y Naozumi es muy muy guapo, todas las chicas de Japón están enamoradas de él, es como un príncipe extranjero, además es muy dulce y atento, me trata muy cariñosamente, siempre me hace sentir como su princesita ¡es un cursi! Pero aun así lo quiero, no sé qué haría sin él."
La castaña suspiró fuertemente mientras ponía su diario a un lado, eran ya casi las tres de la mañana y ella aún despierta, incluso comenzaba a decidir no dormir, ¿para que si debía estar a primeras horas en el set de grabación? Todo su salón iría de excursión a Osaka mientras ella estaría trabajando hasta que la luna volviera a asomar, Fuuka había llamado para desahogarse, la casualidad llamaba a su puerta su novio vivía en Osaka y se verían; por su parte ella protagonizaría escenas subiditas de tono con el baka de su ex novio, y a la vez recrearía escenas violentas con su novio, vaya paradoja.
La estrella infantil veía por la ventana esas estrellas vistas seguramente también por Nao…ah no, seguramente el ya estaría dormido, por su parte ella no paraba de recriminarse a sí misma por haber empezado a tener una leve pizca de gusto cada vez que tenía una escena de amor con Hayama, era cierto que era divertido actuar, y más el sentirse una profesional pero ese sentimiento no tenía nada que ver con el gusto de una actriz, era algo más personal, y a la vez se sentía la peor de las mujeres porque por unos segundos engañaba a Nao, y a la vez no porque sabía que lo quería pero… que gran lío hasta ella había dejado de entenderse en esos momentos, ya sabía que el amor no era su fuerte pero eso era exagerar.
Sana llegó tarde al set ese día, siempre llegaba tarde a la escuela pero al trabajo casi nunca, Rei había pasado encima de todos los autos una vez que logro despertar a su protegida, quien estaba dormida en el balcón, arropada con una manta, no recordaba cuando se había dejado vencer por Morfeo, por eso ni las 3 alarmas puestas la lograron despertar; una vez llegó se disculpó con todos, quienes la esperaban para dar inicio al arduo día de trabajo, las gemelas solo se rieron y la tranquilizaron, mientras Hayama la ignoro olímpicamente mientras daba la vuelta bostezando y se encaminaba con el "padre de Azuka" a grabar la primera escena de la mañana, Naozumi llevaba ya dos horas grabando, había arruinado algunas tomas y debía ponerse al corriente; por su parte Zulema no dejo de insultarla en ingles hasta que la castaña se atrevió a contestar:
-Sorry sorry but my english isn't good (perdón perdón pero mi ingles no es bueno)-dicho esto dio media vuelta hacia vestuario para ponerse algún pesado kimono que seguramente se quitaría en alguna escena o algo así, últimamente Azuka era predecible o por lo menor para ella lo era.
Su primera escena fue con Azako, quien trataba de advertirle sobre el peligro que corría el pueblo, y al parecer se confesaba conocedora de sus encuentros fortuitos con el joven Sorata, después algunas escenas con su padre y unas tomas menores, pero al final del día una de las escenas que provocaban más curiosidad entre los maquillistas, los de utilería y actores en general; estaba por dar inicio esa toma e incluso las gemelas y Zulema, quienes ya habían acabado de grabar por ese día estaban en primera fila para ver esa actuación.
-Guys (chicos), esta escena es un poco complicada sobre todo para Akito ¿verdad? Por lo general Sana-chan o Naozumi toman el peso de la escena, pero esta vez tu personaje también tiene un gran peso en ella, recuerda eres un chico enamorado de la chica Azuka, y tu Sana muéstrate como hasta ahora, debes…ya saben recuerden viejos tiempos.
Ambos castaños miraron con enojo al director, ese era un tema tabú, no tenía ni porque mencionarlo.
-y tu Naozumi concéntrate más, no quieres lastimar ni asustar a Sana, pero ella entiende que es solo una actuación ¿de acuerdo? – dijo mientras el karateca pateaba algo para sacar el estrés.
-Si director, lamento haber arruinado tantas tomas con las gemelas pero ellas…me ponen un poco nervioso.
-No quiero ni pensar que harás con Azuka, como sea guys (chicos) estén en sus lugares, ya lo ensayamos una vez, ustedes conocen más a sus personajes que nadie, denles vida. El director se dirigió a su silla mientras todos iban a sus posiciones, incluso parecían sincronizados, al mismo tiempo levantaron el pulgar para dar a entender que estaban listos.
Azuka yacía recostada boca abajo en su cama, suspiraba cansinamente después de la discusión con su padre, ese hombre, quien pensaba era dueño también de su vida, se había hartado de gritar cuando este amenazo casarse por segunda vez; la madre de la castaña había muerto poco después de que ella cumpliera cuatro años, y ahora ese hombre planeaba contraer segundas nupcias con una joven princesa, quien podría ser la hermana mayor de Azuka; y no es que estuviera celosa, le daba igual si ese hombre se casaba con una chica joven o con una vieja, es más podía casarse con un elefante y a ella le daba lo mismo, pero no era tonta, su situación era grave, a pesar de ser mujer y nunca haber sido tomada en cuenta tenía vastos conocimientos de política, si su padre se casaba y tenía otros hijos con esa chica, los hijos de esta heredarían el trono y Azuka dejaría de ser la princesa heredera y por lo tanto podría ser eliminada con la mayor facilidad, tener hijos pequeños le daría a su padre más tiempo para usurpar el trono, incluso su tía había ido a advertirle; incluso su ella temía por su vida, la situación era complicada, Karasuma había sido llamado desde muy temprano para escoltar a la prometida de su padre, y aun no regresaba a pesar de casi haber oscurecido; sus cavilaciones fueron interrumpidas por un ruido en su ventana, la chica se apresuró a ponerse de pie y tomar la catana que estaba colgada en una de sus paredes, todos creían que era una chica indefensa pero la realidad era diferente, sabía cómo defenderse, o por lo menos como darse tiempo suficiente para gritar fuertemente por ayuda.
El joven Sorata entró rápidamente con su sonrisa ladina mientras veía con burla la posición de la chica, como queriendo atacarlo.
-Una princesa no debería hacer eso ¿Dónde está tu esclavo? El debería tratar de protegerte.
-No necesito que lo haga, he tenido muy buen entrenamiento, conozco los movimientos de los samuráis, he estado relacionada con varios, además mi tía me ha enseñado algunas técnicas, sabes que las artes marciales son muy importantes en mi familia, mi tía a pesar de ser mujer conoce sus secretos y es la esposa de quien entrena a nuestro ejército en estos ámbitos.
-Vine a proponerte algo.
-¿Proponerme?
-Ven a vivir conmigo, serás la primera concubina, nada te faltara y…
-¡¿Concubina? Yo nunca lo sería, exijo ser tu esposa no tu concubina.-grito la chica histérica ante el insulto, ella nunca haría eso, los hombres del palacio se peleaban por ella, no iba a permitir que un sujeto como ese la humillara de tal forma.
-Es lo más que conseguirás ya te he explicado las razones de mi matrimonio con Hitomi, es cuestión de política, tu eres demasiado caprichosa para entenderlo, no obtendría nada si me caso contigo, no me desagradas pero…
-¿Pero?
-¿Sabes algo del pasado de Karasuma?
-¿Por qué debería? Seguramente es un pasado lleno de armas, gritos, heridas y cicatrices, prefiero no imaginar esas cosas.
-¿Sabes de donde proviene?
-No, ¿tú sabes de donde vienen Sawako y Sunako?
-La familia de Hitomi es gobernadora de una aldea ninja, es un campo de entrenamiento todos los niños y niñas son entrenados para eso y son enviados a distintos amos; Karasuma debe conocer bien a mis chicas-las últimas palabras fueron dichas con cierto acento especial.
-Entonces…
-Cuando me case con ella tendré el ejército más poderoso de todo el Japón, seré invencible con cientos de guerreros ocultos entre las sombras.
-Me preocupan mucho tus ansias de poder, sabes nunca he estado enamorada, me he sentido atraída por varios pero ninguno al cual pueda llamar amor, creí que me ayudarías a cambiar eso y no me equivoque, a pesar de todo lo ocurrido aun quiero estar a tu lado y no es por simple capricho, no tengo muy buena fama en esas cosas pero si me pidieras ser tu esposa lo haría sin importarme si es una traición para mi padre o no, me puse realmente celosa cuando vi a esa chica ¿acaso es más bonita que yo? ¿Es por eso Sorata?-la chica se limpiaba las lágrimas, no eran las de siempre, no había gritado ni se había puesto a hacer una rabieta, por primera vez decía lo que realmente sentía, ese encierro la comenzaba a afectar.
-Yo…yo no…tu…-dudaba por primera vez, Azuka le gustaba y mucho casi como para pasar su vida con ella, estaba dispuesto a nunca admitirlo pero ahora incluso ella bajaba la guardia, esa mascara que ambos ponían ante todos se habían caído y ahora solo permanecían allí dos jóvenes sintiendo esas cosas raras en el estómago-Bueno Azuka eres muy linda, todos los que han visto tu rostro lo dicen, y los que no lo suponen, sino no habría problema con que te dejaran salir, esa es la razón de tu padre para mantenerte en encierro desde pequeña, conseguirías un esposo muy rápido.
-¿Soy más linda que Hitomi? ¿De verdad lo crees?-la chica aun trataba de reprimir el llanto- Sus ojos son muy lindos y es una buena chica, no es como yo.
-Azuka hay cosas imposibles en esta vida y tú no puedes tener todo lo que quieres-su momento de duda había pasado y no seguiría con ese juego absurdo, tendría a esa chica como su concubina y a Hitomi como su esposa, era un buen trato, una le traería poder mientras la otra lo volvería loco como solo ella sabía.
La castaña lo miró fijamente analizando la situación, había hablado honestamente y ese torpe se limitaba a ser presuntuoso, sin previo aviso el hombre borro la distancia que aun los separaba y quitándole la catana, aun sostenida por una mano de la chica, y abrazándola, la castaña se limitó a contestar el abrazo mientras buscaba sus labios, pronto ambos se encontraron y comenzaron a besarse rudamente, la chica aún tenía lagrimas pero no le importó se dejó llevar por el beso de aquel hombre cuando una voz la hizo sentir unos extraños escalofríos en el estómago y en la espalda.
-Señorita Azuka, su padre viene hacia acá con su prometida.-dijo Karasuma con la cara oculta por el cabello, estaba recargado en una esquina de la habitación y ninguno de los dos podía decir en qué momento había entrado.
-¿Acaso noto un poco de celos en tu voz?-lo provocó Sorata- ¿Has empezado a sentir algo pro aquella a quien deber proteger y servir?
Rápidamente Karasuma se abalanzó sobre él tirándolo de un solo movimiento y poniendo el Kunai en su cuello, viéndolo por vez primera con unos ojos llenos de ira.
-No me provoques, por tu bien.-dijo el chico con una voz que no dejaba dudas.
-AHH oigan…-Azuka veía la escena desde un rincón, no se veía preocupada pero tampoco muy feliz.
-¡No puedes tratarme así! Soy el gobernante de…
-Eres un niño que juega a serlo, vas a llevar a tu pueblo a la guerra solo por ansias de poder, la gente morirá por tu avaricia, un gobernante de verdad se preocupa por las vidas, así sea la del hombre más humilde de todo el pueblo.
-¡Tu que puedes saber! Eres solamente un esclavo…
-He escuchado a Azuka hablar de ello, tiene muy buenas ideas sobre cómo gobernar…
-Jajajaja es solo una mujer ¿Qué puede saber ella? Mírala nunca ha salido más allá de su jardín y cuando sale se porta como una salvaje.
-¡Cállate! Me porto como quiero con quien quiero, si fueras un poco más consiente sobre los sentimientos humanos.-la chica no pudo terminar la frase porque la mano de Sorata la había abofeteado, él chico no aceptaría que nadie y menos ella le juzgara.
Casi de inmediato Karasuma le dio un puñetazo en el estómago y saco el Kunai dispuesto a terminar con él, pero un ruido afuera los hizo a todos comprender que su padre estaba a escasos metros de ellos, rápidamente, y aun tambaleándose salió Sorata jurando venganza mientras la castaña sollozaba quedamente, por su parte Karasuma no sabía cómo reaccionar en esos momentos, esa furia no solo de haberla visto ser golpeada, sino de ver aquel beso aún no se calmaban.
El padre de Azuka entro seguido por una joven mujer con la cara cubierta por un manto color crema, a su lado había tres damas de compañía, escoltándola tres samuráis y por su parte la hermana menor de su padre, interpretado por Azako, su nombre era Tomoya, y no se veía ni un poco feliz, tampoco es que le importara del todo ocultarlo.
-Azuka, esta es mi prometida, es hija de uno de los gobernadores del imperio más basto del norte, su nombre es Yui, ella…
-Vete de aquí papa.-la chica estaba oculta por las sombras se sentía herida en lo más profundo de su orgullo-No estoy de humor para estas tonterías.
-¡Pide ahora mismo una disculpa Azuka!-gritó el padre acercándose a al chica, pero el ninja le bloqueo el paso con la mirada gacha.-¡Quítate Karasuma! Eres solo un esclavo…
-¡El no es un esclavo! ¡Dejen todos de llamarlo así!-la chica había explotado, estaba harta de ver como todos juzgaban y eran juzgados por el lugar donde nacían- ¡El es mi mejor amigo! Y tiene el derecho de levantarle la voz q quien quiera, yo lo autorizo.
-Azuka.-su tía la miraba con interés, incluso parecía un poco feliz, ella tampoco estaba de acuerdo en las jerarquías que regían esa localidad.
-Estas levantándole la voz a tu padre.- el hombre se veía furioso pero notaba la mirada de Karasuma, quien miraba a todos expectante, sabía que era el mejor y sin duda acabaría con la escolta que el traía para proteger a Azuka.
-Y tu planeando como robarle el trono a tu hija, tal vez incluso planeando como asesinarla.
El nombre iba a hablar pero fue interrumpido por su hermana Tomoya, quien dio un paso al frente.
-Hermano, perdona mi intromisión, pero creo que todos hemos tenido un largo día y es mejor descansar antes de conversar de algo tan importante como es tu matrimonio, aconsejo que todos descansemos por hoy y mañana arreglemos estos asuntos.
-De acuerdo.-el hombre salió con todos mientras Azuka los veía partir aun echa una furia.
-Señorita Azuka…-comenzó el chico al verla inmóvil viendo con ira el lugar por donde toda la comitiva se había marchado.
-Me llamo Azuka, y es todo, no soy una princesa, esas solo son palabras para adornar y subir el ego de las personas, yo soy una persona igual a ti y a cualquier otra, un poco más desafortunada, pero humana a fin de cuentas.
-Lamento lo ocurrido, provoque un problema con su padre y con…con…-los celos le impedían pronunciar su nombre.
-Da igual, no estoy enojada, no contigo, eres el único al que realmente le importo.-la chica se abrazó al ninja mientras este posaba sus manos en el talle de la castaña.
-Está mal lo que siento, eres mi ama, daría mi vida por ti y…
-Eso no importa.-la chica tenía el rostro del chico entre las manos- no tengo ningún problema con eso, a mí me gustas bastante.-esta vez fue el chico quien la beso aprisionándola contra la pared y acariciando tiernamente sus mejillas- Te dije que conmigo te volverías un experto.-la chica lo empujo suavemente hacia la cama donde la chica se colocó sobre él para seguirlo besando.
-¡Corte! ¡Excelent!-gritó el director mientras el resto de la audiencia estallaba en aplausos.
Ambos chicos se separaron un poco sonrojados ante la situación, habían sido obligados a practicar esa escena por un largo tiempo para evitar que ocurriera lo del beso, y a pesar de haber llegado a un acuerdo sobre cómo ser profesional no esperaban ser observados por tantas personas.
-¡Lo hiciste muy bien Sana-chan y tu también Hayama-kun!-comentó Azako quien aun llevaba las prendas de su personaje Tomoya.
-Bu-bueno.-comenzó Sana.
-Erase the smile in your face Akito(borra la sonrisa de tu rostro Akito).-dijo Zulema despectivamente mientras miraba con verdadera furia a la pareja.
-I never smile Zulema.-contestó el chico levantándose de la cama, donde aún seguía sentada Sana expectante de la escena que protagonizaban el Rey Simio y la chica americana.
-¡Sana Kurata!-la mencionada giro rápidamente su cabeza hacia donde la voluptuosa chica le hablaba-Listen good (escucha bien) Akito es mi noifriend (creo que trata de decir novio XD) y no…
-Zulema no hagas escenitas, Kurata tiene muy presente lo que hubo entre nosotros.-Akito la había tomado de la mano y trataba de caminar con ella, pero esta seguía mirando furiosa a la castaña.
-Tengo muy bien sabido eso Zulema, no te preocupes.
-¡El me prefiere a mi sobre cualquier mujer!-gritó Zulema mientras era literalmente arrastrada por el karateca, Sana solo la miraba sin levantar la voz, no iba a darle el gusto de pelear con ella y menos por Hayama.
-Yo no diría esas cosas sin estar segura de ellas.-comento Georgea, quien había permanecido observando todo con su hermana sentadas a lado de Naozumi.
-¡Tu cállate!
-¡Ahora si sabes japonés ¿no?
-Guarden silencio las dos par de feas.-comento Hayama al fin-vamos a casa, y tu también Freda.
-Pero yo no he dicho nada.-dijo la chica caminando atrás de su hermana quien aun fulminaba con la mirada a la americana.
-Que tipas tan pesadas, Nao vayamos a comer un helado.-dijo Sana olvidando el asunto y poniéndose rápidamente de pie.
-Si Sana-chan pero… primero deberías ponerte un poco de ropa…
-No así saldré, trayendo la moda Edo de vuelta a esta gran nación.-comento la estrella infantil acomodándose el kimono y jalando a Nao, quien aún portaba la vestimenta de Sorata.
Esa noche en casa de Hayama las cosas no mejoraron, las chicas había comenzado a pelear una vez cruzaron el umbral de la casa, Freda solo las veía y a veces intervenía por lo demás prefería solamente observar los gritos de su hermana y la otra tipa.
-¡Escandalosas!-gritó Akito al notar como ambas chicas cada vez llevaban sus insultos verbales más y más lejos, incluso su propia hermana se asomó al escuchar el grito del chico- Nada de esto hubiera pasado si no se hubieran quedado a ver mis escenas, es algo que no le incumbe a ninguna de las tres.-el chico estaba harto de tenerlas molestando por todos lados, ya estaba demasiado cansado pensando en cosas raras por esa escena para además tener que cuidar que no se mataran.
-No es ningún secreto la fama de la cual goza Sana-intervino Freda sintiéndose ofendida-es una de las mejores actrices de Japón pese a su edad, solo quisimos ver su trabajo, bueno mi hermana y yo eso pretendíamos, todos estaban allí, incluso Naozumi ¿Por qué te enfadas?
-A mi la verdad su actuación me parecio muy normal-dijo Zulema-además se noto como se comía a mi Akito con los ojos, muy famosa pero…
-Tu tienes la culpa empezaste a atacarla sin razón.-contraataco la otra gemela- además todos sabemos que ellos se quieren a pesar de las circunstancias, entiéndelo de una vez.
-¡Georgea! No digas tonterías.-comento Akito con tono molesto.
-Exacto Georgea ¿ya entendiste lo que quieres que yo entienda?
-Hace mucho que lo comprendí Zulema.
-Oigan chicas ya es suficiente-intercepto Freda al notar las miradas de ambas-están en una casa ajena, deberían controlarse, Zulema no empieces pleitos porque si, y tú hermana no te …
-No te metas en mi vida Georgea.-dijo Hayama dándose media vuelta y saliendo de la habitación mientras las chicas continuaban lanzándose miradas asesinas.
Una semana después Akito Hayama seguía con la ley del hielo hacia las chicas, les prohibía acercarse a donde él estuviera grabando, estaba harto de ellas, no las quería entrometiéndose en su vida, no más de lo que ya lo habían hecho; su trato hacia Sana era incomodo, la había estado evitando ¿por qué? El se hacía la misma pregunta, simplemente no quería tratar con ella más de lo debido, las cosas no iban por buen camino, pero al parecer al sentirse ignorada ella se había propuesto seguirlo hasta captar su atención.
-Hayama-decía la castaña corriendo tras él en el pasillo al escuchar la campanada del receso-¿puedo hacerte una pregunta?
-No.-contestó secamente para continuar su camino.
-Pero es importante, no entendí nada de lo dicho por el profesor, ahora no solo tengo problemas en matemáticas sino también en ingles…
-No es mi problema.
-¡Solo escúchame!-gritó mientras eran observados por varios chicos, habían llegado sin proponérselo al jardín y él no se había detenido ni un solo momento.
-No quiero baka, ve con tus amigas y déjame solo.
-Pero…no quiero que vuelvas a ser un lobo solitario.
Se miraron fijamente mientras sus auras de batalla tenían un encuentro, el chico estaba por perder cuando algo en pleno patio llamo la atención de su contrincante.
-Rei ¿qué haces a la mitad del patio?-la castaña se dirigió al auto mientras el otro la seguía, efectivamente el hombre de gafas estaba estacionado a la mitad del patio mientras varios mirones lo señalaban y susurraban por lo bajo.
-Tu y Hayama deben venir ahora.-comento el hombre levantando los seguros .
-Aun no acaban las clases, y tenemos llamado hasta en la tarde ¿verdad Hayama?-el chico asintió con la cabeza.
-No vamos al set ni a las locaciones, vamos a casa.-el hombre se veía apresurado por que subieran.
-¿Mamá esta bien?-Sana estaba realmente preocupada, no era un comportamiento para nada normal por parte de su ex amante.
-Si, suban al auto antes de que comiencen a llegar los paparazis.
-¿Paparazis?-la chica había comenzado a subir mientras el castaño aun trataba de decidir si debía hacerle caso o no al tipo de gafas.
-Si ese es el problema ¿yo por qué debería subir al auto? A mí me dan igual.
-Tu eres el causante.-contestó fríamente Rei mientras la castaña se abrochaba el cinturón-Solo sube al maldito auto Hayama.-el chico se subió no muy conforme.
Ambos chicos se veían por el espejo esperando alguna explicación por parte del adulto, quien se limitaba a conducir lo más aprisa que podía sin poner del todo su vida en peligro, se veía bastante estresado y a la vez temeroso ¿había pasado algo tan grave?
-Rei.-Sana trataba de mantener la calma, los paparazis no eran nada bueno y su experiencia con ellos no era del todo agradable-¿mamá escribió la tercera parte de "mi hija y yo" y no me lo dijo?
-Algo mucho peor Sana-chan.- contesto rápidamente su teléfono, el cual había comenzado a vibrar, intercambio unas cuantas palabras indescifrables para los chicos y luego triplico la velocidad.
-¿Quién era?
-Tu madre, ya rodearon el set, la filmación fue suspendida temporalmente, el manager de Naozumi lo lleva a la casa Kurata junto a las tres chicas.
Ambos jóvenes permanecieron en silencio mientras procesaban el asunto, que era tan grave como para rodear un set de filmación completo, ninguno de los dos recordaba haber hecho algo particularmente llamativo.
Cuando llegaron a la calle de la residencia Kurata notaron como los autos habían creado una barricada, sobre la cual había una hilera de cámaras esperando el momento justo,, mientras varios hombres trataban de saltar la barda del hogar de los Kurata, peri siempre eran repelidos por los perros de Sana.
-¿Cómo entraremos?
-Hayama encárgate de llevar a Sana-chan sana y salva adentro, yo los distraeré.-el hombre saco un muñeco tamaño y le puso una peluca para que asemejara a Sana, estaba dispuesto a servir de señuelo.
-Pero…-Akito Hayama aún no comprendía del todo lo que pasaba, en Estados Unidos había tenido algunos cuantos asuntos con esos molestos fotógrafos, pero esto era el colmo, parecía como si Sana fuera una princesa la cual era extraterrestre o algo por el estilo, estaban armando demasiado escándalo.
-No te preocupes, si te demandan nos encargaremos de darte los mejores abogados.-el hombre estaciono el auto en un lugar apartado y salió corriendo en la dirección contraria cargando al muñeco mientras era seguido por varios ilusos tratando de cubrir la nota, por su parte los castaños veían todo esperando el momento para actuar.
-Kurata súbete a mi espalda y sostente fuere.-el chico se había agachado a su lado y la castaña lo veía entre aterrada y confusa.
-¿Podrás conmigo?-la chica se sujetó del cuello del ex jefe simio sin esperar la respuesta, este se levantó y una vez la tuvo bien asegurada comenzó a correr lo más rápido que podía, lo cual era una bastante veloz; Sana cerró los ojos al ver como se dejaban ir los primeros paparazis, quienes trataban de enfocar y soltar el flash, pero el chico los esquivaba fácilmente, usaba algunas cabezas para impulsarse e ir saltando, pateaba las cámaras que lograban enfocarlos, una vez llego a la reja esta se abrió dejándolo pasar, aun corriendo para después cerrarse por sí sola, la chica reía a carcajadas al ver la cara de los pobres fotógrafos, muchos de los cuales aún no entendían lo que ocurría.
Una vez dentro de la casa el chico bajo a la castaña quien no paraba de reír ante el emocionante viaje.
-Jajajaja eso fue muy divertido Hayama, hagámoslo de nuevo otro día.
-Me da igual.-el chico dejo sus zapatos y vio aparecer a la madre de su ex novia junto con el manager, quien estaba con la ropa sucia y rota pero al parecer a salvo; este les hizo señas para que los acompañaran a la salita de té.
Una vez estuvieron allí y Shimura-san les hubiera servido te la madre saco varios paquetes con muchas revistas, mientras Maro-chan en su traje de repartidor de periódicos trataba de no resbalar por la nariz de la señora Kurata.
-¿Por qué tantas revistas mamá?
-Son el problema, velas por ti misma, tu también hazlo Hayama, ve el desastre que causaste.
Los dos se acercaron y comenzaron a abrir los paquetes, de inmediato ambos sintieron una opresión en el estómago, sin leer los artículos los encabezados eran por si mismos bastante malos. Casi todas las revistas la tenían a ella en portada, en algunos incluso salían las fotos promocionales de la película, en las cuales estaba con Hayama; los encabezados ponían "Sana Kurata de éxito taquillero a fracaso amoroso" o "Kurata y Hayama y su tormentoso romance", junto con algunas variaciones con menos imaginación, en todas se dedicaban mínimo cinco páginas para hablar sobre lo que fuera su corto noviazgo antes de que Hayama se fuera a Estados Unidos, asi como también lo ocurrido en aquel continente acompañado de diferentes fotografías para ejemplificar sus andanzas, con chicas diferentes por supuesto.
-Ha-hayama.-la castaña destrozaba algunos ejemplares mirando con verdadera ira al chico, quien hojeaba algunas revistas.-Eres un…eres un…-la chica buscaba la palabra correcta para nombrarlo pero no le venía a la mente ninguna.
-Kurata…alguien filtro la información yo no…
-¡Te matare!-gritó la chica corriendo tras él con un martillo del triple del tamaño normal y persiguiéndolo por toda la casa, incluso había tomado el carro de su madre para darle alcance.
-¡Dale duro hija!-gritaba Kurata-sensei mientras Maro-chan arrojaba periódico a todos lados.
-¡Has arruinado mi carrera Hayama! Debiste haberte quedado en Estados Unidos.-la chica se habia frenado después de atinarle dos veces, el chico la veía aun preparado para huir en caso de ser necesario.
-Yo no di esas fotos, ni si quiera sabía que existían.
-Aun así tu eres el causante de mi desgracia ¡He quedado como la tarada más grande de Japón! Mira en esta página incluso esta la lista de tus novias por tiempo que duraron, una duro menos de tres horas, y para nombres, Sandy Rogers, Lily Illinois, Stephany Sander, Rosa Adams, Mary Ann Vlad, Jann Mcarter,Zulema Phillips, Freda y Georgea Grint y….¡¿Freda y Georgea Grint?-gritó la chica proyectando toda su voz para ser huida incluso por los reporteros que acechaban afuera de la casa.
-En realidad solo fue Georgea…
La castaña se habpia sentado ante el peso de la verdad, sentía un dolor que creía olvidado renacer en su pecho.
-¿Quiénes son las demás chicas?-en realidad no le importaba pero sentía que si todo quedaba en silencio se pondría a llorar sin poder remediarlo.
-Modelos en su mayoría, creo que una o dos eran actrices, pero bastante malas en mi opinión.
-Te odio…sinceramente hubiera preferido que no volvieran nunca.-la castaña había comenzado a temblar, no podría conservar mucho la calma, era buena actriz pero soportar eso era sobrehumano.
-¿Qué puedo hacer? Si golpeándome te sientes mejor puedes…
-¡Ni volviendo a nacer podrías reparar esto!
Al instante apareció Shimura-san escoltando a un Naozumi bastante divertido seguido por tres chicas algo agitadas.
-¿Se encuentran bien?-Rei trataba de desviar el tema al ver como Sana se volvía a sentar y permanecía con la cara oculta y Hayama veía hacia otro lado bastante incómodo.-¿Les fue difícil entrar?
-No, estas gemelas actuaron como mis guardaespaldas.-contesto el chico sonriendo completamente ajeno de lo que ocurría a unos metros de él.
-Nosotras prometimos proteger lo amo.-dijeron las gemelas a coro mientras sonreían.
-¿Fue molesto ter que evadirlos?-el manager le trataba de dar tiempo a su amiga para poner su careta de felicidad antes de tener que confrontarlas.
-¿A quiénes Rei?-Freda veía con interés al tipo de gafas mientras su hermana era rodeada de signos de interrogación.
-A los paparazi, los reporteros y todos los de su tipo que están esperando como chacales allá afuera.
-No los evadimos-comenzó Georgea con una sonrisa.
-Los dejamos a todos inconscientes.-terminó Freda sonriendo malvadamente.
-Yo me limite a caminar detrás de ellas, la demanda no es para mí.-Zulema veía todo con desdén y parecía fastidiada con el asunto, a ella que más le daba lo que le ocurriera a la tipa esa, tenía otras cosas en que pensar.
-¿Estas bien Sana-chan?-Naozumi noto como su novia no estaba tan hiperactiva como siempre, más bien se veía triste, dolida…como aquella vez, fue cuando noto las revistas esparcidas por el suelo y se acercó a observarlas, las tres chicas hicieron lo mismo.
-Oh no…-dijeron las gemelas a coro al comenzar a ver las revistas.
-Fingían ser mis amigas cuando solo estaban tras Hayama…resulto como con Fuuka.-dijo la famosa actriz con un poco de dolor en la voz.
-No Sana, no es así, puedo explicarlo.-trataba de explicarse Georgea, quien se veía realmente afligida.
-Yo nunca fui novia de Akito, y nunca te dije nada de mi hermana porque no es algo que me corresponda contar.-la otra hermana se veía un poco preocupada pero había salido por la tangente para no verse envuelta en el escándalo.
-Abre los ojos Sana-la despectiva voz de Zulema se dejó escuchar y todos la miraron- ¿de verdad no lo sabias? Georgea fue la novia que duro más tiempo con Akito, puedo jurar que sentía algo por ella, se veían enamorados casi me doy por vencida, tal vez ella nunca fue la novia oficial pero era un secreto a voces que ellos dos salían, pronto incluso tú lo sabrías.-la chica miro burlonamente a Georgea quien la veía con verdadera furia mientras Akito solo observaba las cosas sin decir nada.
-¡No hables si no sabes!-Georgea le había dado una cachetada a la americana que resonó en toda la habitación-Solo estas celosa…porque nunca llegaste a ganarte el corazón de Akito.
-¿Sabías que el tenía novia Georgea?-la castaña se veía en shock, no lloraba se limitaba a rodear su cuerpo con sus brazos esperando que todo fuera una pesadilla.
-Si pero…nunca he fingido nada Sana, me caes muy bien y siento lo que hice.
-Olvídalo, da igual, y por favor les pido a todos que me disculpen no me siento muy bien.-la chica había comenzado a caminar- Ah y Hayama ¡Vete al diablo!-dijo dándole una cachetada que tiro al chico al tomarlo desprevenido dejándole la mano de la ojos marron marcada-Nunca te voy a perdonar.-dijo antes de salir corriendo seguida por el peliazul.
-¿Estas contenta Georgea?-el chico se había vuelto chita y veía de reojo a la pelinegra.
-¿De que hablas?
-Tu tonto juego de fotografiarme con esas chicas, tu eras la única con la foto de todas las chicas con las que salí ¿te pagaron bien por ellas?
-Además en algunas hay muchas fotos tuyas con Akito.-dijo Zulema mostrándoles otra revista.
-Yo no le di las fotos a ninguna revista.
-And so who? (y entonces quien)-comento la americana con la voz más antipática que tenía.
-¡Yo no fui! No estoy tan mal como para echarme a todos de enemigos.-la chcia se veía molesta-¿Acaso nadie me cree?
Dificil dilema ¿creerle o no? alli la cuestion XD
Espero les haya gustado, veemos un poco más de los sentimientos de Hayama quien parece verse afectado nuevamente por Sana pero a la vez salen a la luz otras cosas aun peores.
Espero sus reviews con ansias XD me motivan a escribir mas rapido
